La pobreza y los “no pobres”

marzo 31, 2018

campanario

El tema en estos días, para todos los que se interesan en la política argentina, es la “disminución de la pobreza” que el INDEC de Macri ha anunciado. Pero no es el de este posteo. Ya hay uno, en el valioso blog de Pablo Torres, que resume en las primeras líneas la artimaña, un poco patética, conque se logró ese resultado estadístico.

También en Las balas del campanario hay un buen análisis. Y son sólo dos de los muchos que se han indignado con este anuncio. Y es natural. Para muchos peronistas y también izquierdistas comprometidos, como para los sacerdotes de Opción por los Pobres, la situación de esos argentinos hace a lo que conciben como su militancia y su identidad. Respetando eso, digo que nos equivocamos si nos aferramos a un número, a un monto de ingresos “promedio”. La pobreza tiene que ver con la baja calidad de lo que se recibe, en alimentación, en atención médica, en escolaridad, en transporte, en servicios públicos… Y en estar a merced de la delincuencia y de la policía.

Pero de eso voy a escribir en otro momento, cuando tenga más tiempo.

Ahora me interesa señalar algo simple: que la mayor o menor chance de mantenerse del experimento macrista no tiene que ver con esto. El “neoliberalismo” actual, y las instituciones internacionales que le sirven de control y salvaguardia, como el F.M.I., son muy conscientes de la necesidad de tener un colchón mínimo de “políticas sociales” -de planes, en el lenguaje de los imbéciles- para evitar un deterioro demasiado feroz de los muchos que ese “neoliberalismo” ha dejado afuera del sistema.

En el gobierno de Macri, Carolina Stanley es tan importante como el Toto Caputo. Y los movimientos sociales, como los sindicatos, no son organizaciones que se enfrentan con y van a derrotar al capitalismo -como le exigen los “revolucionarios” que esperan que la revolución la hagan otros. Defienden los intereses de los que se agrupan en ellos -y también, somos seres humanos, de sus dirigentes- peleando y negociando con el Estado. Como los sindicatos lo hacen con las patronales y el Estado.

En mi falible opinión (y en la de otros), el peligro más inmediato para este gobierno es la burbuja financiera que él mismo ha creado, ante la disminución de la liquidez financiera global. El peligro mediato, más decisivo, es la vieja -de 66 años al menos- trampa de la economía argentina, la restricción externa. Que sus políticas han acentuado.

Percibo también otro factor, pero no le puedo poner números. No tiene directamente que ver con la economía. Es un malestar que se percibe en la sociedad, al monitorear las redes sociales, por ejemplo. En muchos, muchísimos que uno puede suponer que han votado por Macri hace dos años, y bastantes también más recientemente. Que no se inclinan ahora por otra opción política determinada, pero están muy descontentos.

Es el malestar de los prósperos, y de los que no son prósperos pero tienen ingresos regulares, y acceso a una obra social, pero sienten que su calidad de vida ha disminuido y que están en riesgo de perder esa mínima seguridad. Es un malestar que se extienden en las sociedades modernas “occidentales”, por cierto, pero aquí en la Argentina de Macri se nota mucho más.


Parkour para el fin de semana largo

marzo 30, 2018

Este blog dio su saludo pascual, acercando material adecuado para los no muchos visitantes para los que la Pascua es una experiencia religiosa (un porcentaje algo mayor entre las visitantes), y también para la mayoría para la que es un feriado largo con oportunidades para selfies.

Pero esas no son todas las tribus que existen! Ahora hay una Reunión de traceurs en Buenos Aires y como alguien de mi familia participa (no yo, por cierto) tuve acceso a este excelente video filmado por Mauro Garcés. Comparto.


Felices Pascuas

marzo 30, 2018

Comparto este saludo, que damos y escuchamos en estas fechas. Es una forma de manifestar buenos deseos, buena onda. Y para muchísimos argentinos, urbanos clase medieros, no tiene más contenido que ese. Más un pretexto -apoyado en una festividad religiosa en la que ya no participan- para un feriado largo. No es así para todos, eh.

En una parte de nuestro pueblo, la Pascua, como una afirmación colectiva de fe, se conserva. Así como en otras comunidades argentinas, menos numerosas, cuando se saluda Aguit Pesaj, o Eid Mubarak, tiene un sentido de pertenencia.

Como este blog es también un pretexto para la especulación ociosa, reconozco que no sé cuál será la tendencia que prevalezca. Por un lado, una mayoría de los argentinos ya están casi tan alejados de cualquier práctica religiosa como la mayoría de los europeos occidentales. Por el otro… en las últimas décadas la religión está recobrando en el mundo ese significado de identidad básica.

Como sea, el blog ofrece algo para todos. Arriba, un video que me acercó un visitante hace algunos años, “Stabat Mater Dolorosa”, de Antonín Dvořák, una de las piezas musicales que refleja mejor las profundidades emocionales de la Pasión. Nikolaus Harnoncourt conduce el Arnold Schoenberg Choir y la Orquesta de Cámara de Europa.

Y abajo, un comentario gráfico sobre estos tiempos postcristianos.

resurrección


La otra guerra de Clarín

marzo 29, 2018

No debemos pensar, los argentinos, que la batalla decisiva que está dando el Grupo Clarín es contra el kirchnerismo (entendiendo esto, como lo entiende el Grupo, como la posibilidad que Cristina Kirchner, o dirigentes comprometidos con la batalla que su gobierno libró con el multimedios a partir de 2008, lleguen al gobierno). O -desde un punto de vista más estratégico- que llegue alguien que pueda considerar que su capacidad de gobernar está condicionada por la existencia de un grupo mediático demasiado poderoso).

Es cierto que esa es la pelea más visible y abierta, por su misma naturaleza y cierta… obviedad del manejo noticioso de Clarín. Pero no es la decisiva.

Hay otro enfrentamiento, en el que el Grupo es un soldado menor, casi “tropa nativa” o auxiliares locales, lejos del frente principal, y en él se mueven batallones más grandes y con muchos más recursos.

Estoy usando metáforas, pero, créanme, no están lejos de la realidad. Voy a usar ahora una, más teórica, pero puede ayudar a visualizar esta guerra.

Los grandes grupos mediáticos, como el Turner o el Murdoch, y aquí entre los “emergentes” O Globo y Clarín, son dinosaurios. Grandes y poderosos, pero el asteroide ya cayó, hace casi dos décadas. No es que se vayan a extinguir rápidamente, no. En la naturaleza las cosas van mucho más lento que en las películas. Pero hay una nueva ecología, y se ha desarrollado una nueva categoría de animales, también hambrientos y más ágiles.

Les voy a copiar ahora un editorial, corto, casi más que esta introducción, que hace un análisis bastante correcto, eh. Pero lo escucho también -siempre metafórico, hoy me dio para ese lado- como el grito de guerra de un tiranosaurio (una variedad local, más pequeña). Lo lanzó ayer un viejo combatiente, Ricardo Roa, que ahora pelea por los dinosaurios. Lean:

El poder de los diarios (preguntarle a Facebook)

El viernes 16 de marzo, de acuerdo con su cotización bursátil, Facebook valía prácticamente lo mismo que el PBI de la Argentina.

La crisis que se desencadenó con las revelaciones sobre la utilización de datos privados de sus usuarios en campañas políticas (Trump o el Brexit) provocó un derrumbe. El valor de la acción de Facebook este martes era 18% más bajo.

Mucho más grave fue el daño simbólico: una campaña #DeleteFacebook (bórrese de la plataforma) se ha convertido en tendencia. Y el dueño de la compañía, Mark Zuckerberg, que había eludido hasta ahora pedir disculpas y había dado explicaciones elusivas, debió asumir el daño y la responsabilidad.

¿Dónde lo hizo? En los diarios de Gran Bretaña –The Observer, The Sunday Times, Sunday Mirror, Sunday Telegraph, entre otros- y en los principales de Estados Unidos, como The New York Times, The Washington Post The Wall Street Journal.

Zuckerberg eligió a los periódicos para disculparse y su elección es lo que debemos analizar porque la credibilidad y legitimidad sigue siendo de los diarios impresos.

Es un dato que habla más del periodismo, otra vez, que del inmenso e indiscutible poder del mundo digital.

Este reconocimiento es también el reconocimiento del poder de una investigación periodística que fue la que desencadenó esta tormenta sobre Facebook e iluminó la utilización de datos privados en la manipulación política.

Zuckerberg eligió a los periódicos para disculparse y su elección es lo que debemos analizar porque la credibilidad y legitimidad sigue siendo de los diarios impresos.

Lo que un ex empleado de Cambridge Analytica, que fue la principal fuente de la investigación de The Guardian y The New York Times, está revelando es el papel fundamental que cumplieron, por ejemplo, en el Brexit, la decisión británica de abandonar la Unión Europea que triunfó por un estrechísimo margen.

“Hacer trampas es hacer trampas”, dice Christopher Wylie, el ex empleado de la consultora que se animó a hablar y a describir el papel que jugó Cambridge Analytica en la utilización de datos de las redes sociales para predecir conductas políticas o inducirlas a cambiar de posición.

La inmensidad de datos personales que flotan en internet hace que resulte cada vez más difícil evitar este tráfico de información. El volumen del escándalo ha hecho levantar voces en reclamo de una regulación del Big Data, pero esta discusión recién está en el comienzo.

Las grandes filtraciones de secretos que han provocado terremotos, comenzando por Julián Assange o por quien entonces se llamaba Edward Snowden, así como los Panamá Papershan sido investigados y publicados en grandes diarios.

El periodismo sigue siendo el espacio donde esta gran cantidad de datos se torna inteligible para las audiencias. Más allá que eso, los diarios les dan a esas investigaciones jerarquía y credibilidad.

La palabra impresa conserva así su legitimidad y los factores de poder le siguen dando ese lugar privilegiado e indiscutible.

Se puede decir con propiedad -hay muchos indicadores que lo certifican- que los cambios de conducta de las audiencias afectan a los productos periodísticos impresos (también a los libros) porque la cultura digital avanza con el poder de un tsunami.

Sin embargo, hay razones sólidas todavía para que el soporte de papel demuestre que sigue vivo y que conserva su influencia por el poder del periodismo.

Hasta la arrogancia de Facebook lo admite”.


Macri y la democracia como amenaza

marzo 28, 2018

Mauricio-Macri-expuso-en-la-reunion-de-Gabinete-Nacional-de-Mujeres

No tengo mucha paciencia, confieso, con los análisis sicológicos de las figuras ni de los colectivos políticos. Muchas veces se deja ver en ellos la convicción del que lo está haciendo que la suya es la visión lúcida y humana de la realidad, y que los que tienen otra, con otros valores es porque son capitalistas (una neurosis que Freud pasó por alto), sufrieron traumas infantiles o los medios hegemónicos les dieron una falsa conciencia.

No quiero ser injusto: también están los que revelan inseguridades y pulsiones que no son visibles en la superficie. Mis reservas surgen cuando ponerse a explicar cómo es el Otro(s), hace que se deje de lado mirarse a Uno(s) mismo, y, sobre todo, explorar cómo se consigue lo que Uno(s) pretende. Después de todo, la lucha por el poder es racional, y no depende de una inclinación nietzcheana. Una porción de poder es necesaria hasta para conseguir los fines más nobles y altruístas. Y -somos humanos- proporciona recompensas y satisfacciones al ego que la mera riqueza no consigue. Aunque son más efímeras, es cierto.

Dicho todo eso, tengo que explicar porqué voy a subir casi íntegra esta nota de Ernesto Semán, en Panamá. Es porque, además de señalar revelaciones que Macri hace sobre sí mismo y cómo ve al mundo, creo que muestra una constante en la historia argentina, que todavía está muy vigente. Debemos tomarla en cuenta, como agrego al final.

“Dos frases de Macri de los últimos días expusieron el imaginario de un país, de una parte del mismo, que vive su día a día amenazado por el poder potencial de una sociedad democrática a la que pelea por domesticar desde hace un siglo.

La palabra de Macri siempre es barrunto. Indicio de algo que él registra o planea. Su espontaneidad va más allá de lo que le sugiera un publicista. Tiene más que ver con un tipo que, más de lo esperable, es permanentemente hablado por su propia historia. Por más planificada que esté su performance pública, Macri es, sobre todo, un síntoma caminando.

En su entrevista con Luis Majul, reflexionando sobre su descubrimiento tardío de las desigualdades de géneros (o de los problemas que esas desigualdades implican), explicó: “Yo venía de la empresa, en mi época había muy pocas [mujeres]… De golpe llegué a la política y dije ‘¿Qué es esto, hay que trabajar con mujeres, cómo es?‘”.

Apenas una semana después, en la intimidad descripta en una nota del diario Perfil, el presidente describió la crisis que enfrentan los empresarios, financistas y millonarios varios de su gobierno acusados de lavado de dinero y otras irregularidades: “Si el que entra a la política debe explicar su vida, con quién se asoció, con quién no, los tipos enloquecen, porque hay instrumentos del mundo de los negocios que usan todos.”

Macri hace dos cosas interesantes que van en contra del imaginario PRO que él mismo encarna con solidez. Una es que, en las dos frases, “la política” es tanto el espacio igualador como aquel en el que las conductas privadas son sujetas a una mayor presión por la transparencia. La política (si eso existe) está llena de minas y es un lugar en el que hay que explicar y rendir cuentas por lo que uno ha hecho. Y la otra es que, al mismo tiempo, Macri hace una pincelada de la actividad económica privada acertada e incisiva. Es un mundo en verticalista y jerárquico, al que las mujeres llegaron tarde y poco, una clase social esencialmente venal en la que la ilegalidad y la duplicidad son reglas implícitas como el abuso sexual dentro de una familia: algo internalizado por los miembros que es imposible de explicar por fuera del grupo sin evidenciar su criminalidad.

Los espejos revierten las miradas y Macri, jefe del poder público y dueño de la política, ve a su otro yo patrimonialista y tradicional, y lo apaña. Macri el empresario se mira en el espejo de Macri el Presidente, y de alguna manera, ayudado por los instrumentos financieros de su grupo, las tradiciones, y la seguridad que la suma del poder provee, se comprende. Macri descubre. “De golpe llegué a la política” dice (la transcripción de la Casa Rosada es benevolente con el Presidente y con la ayuda de su gangoseo de clase eliminó el “de golpe” que se escucha en el video) más de 15 años después de haber empezado. Macri, que vio crecer a su lado el G25 mujeres como uno de los grupos más dinámicos en la construcción del PRO, sabe bien de la existencia de mujeres en el mundo empresarial, pero procesa esas experiencias como imposiciones de la política sobre una dinámica privada refractaria a la igualdad de oportunidades.

La política argentina no es, precisamente, un ágora para hombres y mujeres. El 2015 se ve hoy como un “momento histórico” porque cinco mujeres, apenas cinco, llegaron a ser gobernadoras. Como señalan Mercedes D’Alessandro y Andrés Snitcofsky en Economía Feminista, la presencia y poder de las mujeres en los gobiernos nacional y bonaerense, así como la perspectiva de género de ambos, son un tanto desoladores: dos mujeres en el gabinete de Macri y el 17 % de las secretarías; una mujer en el gabinete de María Eugenia Vidal y sólo el 15 % de sus secretarías. “El poder no derrama”, dicen los autores; sólo se avanza al lado de la expansión de la lógica igualitaria y la disputa contra el poder que no derrama. De golpe, hay que trabajar con mujeres.

Las frases de Macri están armadas tanto de experiencia como de tipos ideales. Pocos saben mejor que él que resulta imposible hacer una separación tan tajante entre el Estado y la política por un lado y la actividad económica privada. No tanto porque el Estado sea aquel viejo reflejo de los intereses de las clases dominantes, sino porque (y esto no es mucho menos viejo) las clases dominantes necesitan del Estado para resolver sus conflictos y contradicciones. Los instrumentos que “usan todos en el mundo de los negocios” son el derivado directo de esa fricción entre dinero y poder político, un roce que produce un espacio gaseoso en el que habitan historias como las del Grupo Macri y en el que empresarios y malandras aprenden no sólo el fraude sino, sobre todo, la construcción permanente de una nueva legalidad.

Pero lo que Macri transpira son décadas de sobremesas, partidos de paddle y vidas íntimas de un enorme grupo que al mismo tiempo que moldeó el país, percibió a la política democrática como una amenaza contra las jerarquías y el libre desarrollo de la vida económica. No sin razón. Esa amenaza no está en el accionar de un grupo político o la presión de un partido, sino que es la forma en la que esos partidos y organizaciones reflejan, con todas sus deformidades, la resistencia que ofrece el tejido social a su desmembramiento y pulverización.

Como bien señala Gabriel Vommaro en su libro sobre el origen de Cambiemos, el grupo de empresarios que se vuelca al PRO decodifica su decisión de saltar a la política como un acto de servicio y un sacrificio individual. Ese salto ocurre como reacción al fracaso de Ricardo López Murphy dentro del gobierno de la Alianza y después de éste en su esfuerzo por ajustar la realidad social a sus reformas económicas. Para ese grupo, “la política” aparece como la manifestación evidente de ese obstáculo que pone la sociedad e impide realizar los ideales modernizadores. El acto de servicio es, entonces, lograr que la política pase de ser un escollo a una oportunidad para la reforma.

Eso también es una derecha moderna y democrática como la que sugiere José Natanson. Democrática no como adjetivo laudatorio sino como descripción del objetivo que se pone por delante. Habitarla, hacerla funcionar luego de desempacar en medio del poder político con todo el bagaje de “la empresa” en la que no hay mujeres y “el mundo de los negocios” en el que no rigen las mismas reglas que para el resto de la sociedad. Argentina, su masa sindical, su sociedad civil irredenta, tiene el reloj atrasado. Macri llegó para modernizar la política y transformar a la amenaza democrática en un obstáculo del pasado. Ir de un lado al otro del espejo sin desvanecerse en el aire”.

La única observación que puedo hacer a esto es que me parece que Semán, como otros brillantes analistas, se fija demasiado en la excepcionalidad del PRO. Es cierto que es un experimento interesante, algo original en la política argentina (aunque la UCEDÉ tenía bastantes de sus características, terminó fagocitada por el peronismo en los años de Menem).

Pero lo que describe aquí Semán es un pensamiento, un dogma, muy común en las clases dirigentes argentinas, o que aspiran a serlo. Están convencidos que hay una racionalidad económica – en este caso, la de esta etapa del capitalismo financiero, donde se han beneficiado. Y que es la ignorancia e impaciencia de las mayorías, que escuchan a demagogos, lo que hasta ahora ha impedido aplicarla. Editaron su memoria. Experimentos anteriores, como el Plan “Moneda sana” de Prebisch, el Plan Pinedo en 1962, el de Krieger Vasena en 1967, las reformas de Martínez de Hoz en 1976, y las de Cavallo en 1991, … no existieron o fueron mal aplicados.

Si el proyecto que hoy encabeza Macri termina en un fracaso, lo “explicarán” de la misma manera. Tienen la misma fe ciega en su ideología -que además es la de sus intereses- como otros sectores, en otro tiempo, creían en la racionalidad indiscutible del socialismo, y cualquier resultado negativo era fruto de errores o traiciones. Eso sí, ese fracaso, si se produce, va a crear una oportunidad, como pasó en esos casos anteriores, para ensayar nuevos caminos. Es importante pensarlos cuidadosamente, porque por algo en 2015 tuvo su oportunidad el proyecto en marcha.


Una visita a Malvinas

marzo 28, 2018

 

 

Quise compartir este testimonio. Sobrio, para lo que es el estilo de Crónica (Un medio que tuvo algo que ver, hace 52 años, con otro viaje a esas islas). Me quedé pensando que, aunque hubo unas cuantas, falta la película nuestra que cuente la historia. Lástima que Favio ya no está, pero habrá otros que puedan hacerla.


Otra encuesta. Un poco más confiable

marzo 27, 2018

imagen de macri

Es un hecho. A pesar de todo lo que les digo sobre la imprevisibilidad del futuro y de la incertidumbre cuántica de las encuestas, siguen estando entre los posteos que más visitan. Y como le dijo don Bartolo al Gringo Pellegrini, “Cuando todos se equivocan, todos tienen razón“.

Ricardo Rouvier y Asociados ha hecho una encuesta nacional sobre las percepciones de la población sobre Macri, sus opositores y temas afines. Fue telefónica, pero la de Rouvier es una consultora que considero entre las serias. Pueden acceder al documento cliqueando aquí.

Sintetizando: el dato que todos miran es el que está en la foto de arriba, la imagen del Presidente Macri. Pero a mí me parece más interesante este otro gráfico: A quiénes señalan los encuestados como el principal opositor a Macri.

opositores


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