El Sr. Ponzi y un modelo no sustentable

mayo 31, 2011

En el post anterior planteé una pregunta ¿Se sostiene el modelo? Me parece la pregunta clave en Argentina, porque la gobernabilidad en nuestro país – lo demuestra la historia reciente – depende de una mínima estabilidad en las variables económicas.

Me siento muy satisfecho, porque provocó un aluvión de comentarios, entre los cuales hay aportes de gran valor. Algunos de ellos se alejan del tema, como es habitual en los blogs, y todos discrepan entre sí. El conjunto dice mucho sobre la realidad económica y social de la Argentina. Pero… me parece que no responde a la pregunta. Tal vez me equivoqué al tomar la expresión “modelo”, que – después de todo – es la que usa el gobierno.

Voy a tratar de ser más preciso en el planteo: la política económica en un período dado – no me limito al presente – puede haber sido muy mala, con consecuencias horribles para la sociedad en su conjunto. Pero el derrumbe se produce cuando deja de ser previsible.

Ejemplos: el Proceso militar del ´76 al ´83 comenzó a derrumbarse cuando los bancos empezaron a caer (¿suena familiar?), el nuevo presidente, Viola, y quienes le apoyaban encontraron insostenible el esquema de Martínez de Hoz, y su sucesor Sigaut no consiguió controlar las variables. Más cerca en el tiempo: los últimos tres años de la Convertibilidad, 1999 a 2001, después de la devaluación de Brasil, fueron una larga agonía, sólo mantenida a base del crédito externo. Pero el gobierno, y la sociedad en su conjunto, se aferraron a ella… hasta que explotó, cuando el FMI y el Secretario del Tesoro yanqui, O´Neill, decidieron no seguirla bancando.

El notorio bloguero Musgrave apunta, acertadamente, en la columna de comentarios que todas las crisis económicas argentinas – por lo menos desde 1952 ¿alguien recuerda el pan negro? – “fueron desatadas por la ausencia de dólares, el stop & go lo llaman los libros. Con los términos de intercambio a nuestro favor la cosa es muy distinta“.

Por supuesto, si lo que ingresa por nuestras exportaciones no alcanzara a cubrir lo que necesitamos importar… EduA y EM, a quienes les encanta sembrar terror en los corazones K, dicen que ya casi estamos ahí. Pero el punto no es si eso es cierto, o si el problema puede presentarse en un futuro cercano – mi opinión personal es que no. Pero no es más que una opinión.

El punto del post es que es muy diferente – en sus consecuencias – una crisis de escasez de divisas cuando se “soluciona” con crédito externo y cuando ésto no ocurre. En el primer caso tenemos ajustes – Perón, 1952 – o devaluaciones – Pinedo, 1962. En el segundo… catástrofes: La dictadura, que endeudó irresponsablemente al país para sostener la “tablita” de Martínez de Hoz. El 2° mandato de Menem, cuando los capitales afluían sin límite al país… hasta que dejaron de llegar.

Vale ahora recurrir a una muy elemental descripción de lo que se llama “esquema Ponzi”, en homenaje a quien lo popularizó: “Es una operación fraudulenta de inversión, que implica el pago de exagerados beneficios. Consiste en un proceso en el que las ganancias que obtienen los primeros inversionistas son generadas gracias al dinero aportado por nuevos inversores. El sistema sólo funciona si crece la cantidad de nuevas víctimas“.

Ahora: ¿dónde creen que un director del Centro de Estudios de Banca del Banco de Inglaterra, que además fue presidente de nuestro Banco Central, Mario Blejer, denuncia este mes que está funcionando un esquema Ponzi? En Europa. No hay sorpresa, porque ya lo han comentado en la blogosfera, y es uno de los muy pocos artículos que han sido tomados por el Financial Times y por Rebelión.

Veamos algunos párrafos: “Uno de los pilares sobre los que se basó el euro fue el principio de no bail-out, la imposibilidad de rescate financiero. Cuando la crisis de la deuda soberana golpeó la zona del euro este principio se abandonó. Llegado el momento en que Grecia, Irlanda y Portugal no pudieron pagar sus niveles insostenibles de deuda, se instituyó un mecanismo para el suministro del financiamiento necesario para el servicio de sus obligaciones. Este financiamiento fue concedido a cambio de unas medidas de aplicación que, supuestamente, harían que la carga de la deuda, ahora más alta, fuera sostenible en el futuro. Sin embargo, el método adoptado para resolver los problemas de la deuda de los países de la Europa periférica consiste, al parecer, en el aumento de su nivel de deuda. Un ejemplo de ello son los el 78.000 millones de euros prestados a Portugal. Esta suma equivale a más del 47 por ciento de su producto interno bruto de 2010, e incrementa la deuda pública de este país hasta cerca de 120 por ciento del PIB.

… ¿Es esta creciente acumulación de deuda una indicación de las inminentes suspensiónes de pagos? Probable, pero no necesariamente. Una suspensión de pagos inmediata podría producir una importante conmoción del mercado, dada la alta exposición de los bancos europeos a la deuda periférica. Por lo tanto, a los gobiernos europeos les está resultando más conveniente posponer la hora de la verdad, y seguir lanzando dinero a los países periféricos en vez de enfrentar perturbaciones financieras nacionales. En consecuencia, siempre y cuando el dinero europeo internacional (a través de la generosa financiación del Fondo Monetario Internacional) siga fluyendo, el juego puede continuar.

… Este “esquema Ponzi del sector público” es más flexible que una pirámide entre particulares. En un sistema privado, la pirámide se derrumba cuando no se pueden encontrar nuevos inversores en número suficiente dispuestos a entregar su dinero para pagar a los inversores más antiguos. Pero en una pirámide pública de este tipo, el esquema de Ponzi podría, en teoría, durar eternamente. Mientras siga financiándose con dinero público, la deuda de los países periféricos podría seguir creciendo sin límite hipotético.

Pero ¿podría, en realidad? Las limitaciones no son financieras sino políticas. Estamos comenzando a observar una oposición pública a la financiación de este esquema Ponzi… Si las condiciones políticas no la aceleran, la inevitable suspensión de pagos únicamente podrá tener lugar cuando la mayor parte de la deuda europea en dificultades se transfiera del sector privado al sector oficial. Al igual que en una pirámide, será el último titular de los “activos” quien cargue con la pérdida total. En este caso, será el contribuyente que pague la factura“.

Blejer, como buen banquero, se preocupa por quien pagará la cuenta al final. En mi caso, que sólo estuve vinculado al sistema bancario por seis años, puedo pensar también en los ciudadanos de Grecia, Irlanda, Portugal, España… que están ahora pagando la cuenta, por decisiones que no tomaron.

¿Es necesario marcar que ésta no es, no puede ser, la situación de nuestro país? Aunque la carga de la deuda pública es importante, no alcanza a amenazar la estabilidad financiera, porque una parte significativa está en moneda nacional y otra porción, no necesariamente la misma, en manos del propio Estado.

Y, si el gobierno nacional abandonara la prudencia que caracterizó en este campo su gestión y tratara de recurrir al endeudamiento externo… dudo mucho que encontrase interesados en financiar nuestros gastos corrientes. No, aunque Mme. Lagarde le hiciera avances impropios al ministro Boudou.

Tampoco es previsible la afluencia de capitales especulativos, que es el problema de nuestro vecino Brasil. Estar aislados del mercado financiero global tiene sus ventajas (Dicho sea de paso: empecé a interesarme en Lavagna como teórico, cuando en los ´90 publicó un artículo donde señalaba que el exceso de capitales causa problemas similares al de cualquier otro bien; un ejemplo más de la “enfermedad holandesa”).

Entonces, mi conclusión, a la que el más de medio centenar – hasta ahora – de comentarios recibidos no modifica, es muy simple y hasta pedestre: Es muy improbable que la gestión de este y del próximo gobierno afronte una crisis de estas características, en el que las medidas que se ve forzado a tomar para enfrentar la situación (“dar confianza a los inversores” es la frase maldita) agravan los problemas estructurales.

Esto no dice nada acerca de los problemas serios en la actividad productiva y en la realidad social que pueden existir, que sin lugar a dudas van a aparecer. Menos todavía sobre la economía en negro, que Manolo Barge describe con su habitual originalidad y lucidez y que llama, razonablemente, la otra mitad de la Argentina.

Pero dice mucho sobre estrategias políticas. Es inútil – como todavía podía creer Escribano en el 2003 – apostar a un derrumbe, como el que marcó los finales de Alfonsín y De la Rúa, o, en sordina por la censura y la represión, la transición Videla-Viola-Galtieri. Quienes entretengan proyectos de poder a futuro, deberán ofrecer a la sociedad algo mejor. O la esperanza de algo mejor.


¿Se sostiene el modelo?

mayo 30, 2011

Es la pregunta fundamental de nuestra realidad actual. Más allá que el reciente “veranito” de consumo la mostró lejana de las preocupaciones inmediatas; y también más allá del esfuerzo de los grupos mediáticos opositores para fomentar la inquietud, sigue ahí en la cabeza de la mayoría de los argentinos. Lo garantiza nuestra historia de 50 años de auges de consumo (para los afortunados) y después crisis (para casi todos): las medidas económicas que aplica el gobierno y que llama “el modelo” ¿pueden mantener una razonable estabilidad – digamos, la que tenemos ahora – por mucho tiempo?

Los militantes K más fervientes rechazan la sola idea que puede haber límites objetivos que no surjan de la codicia o la maldad de sus enemigos; los que odiaban a Néstor Kirchner y odian a Cristina (la otra “minoría intensa”) se aferran a la convicción, sin pedir ni aceptar argumentos, que “esto no dura” y terminará con un estallido.

No estoy en ninguna de esas dos categorías, y si planteo este tema, apenas terminadas las elecciones en La Rioja y en Chubut, en plena campaña por los premios mayores, es porque estoy convencido que está en el interés de casi todos que la respuesta sea Sí, se sostiene. Y como no estoy seguro, quiero discutir los argumentos con ustedes. Ojo: Este no es un trabajo técnico. No tengo el tiempo ni las herramientas teóricas que se necesitarían. Pero espero que sirva para que más de nosotros pensemos en el asunto.

Porque está en juego mucho más que los resultados electorales futuros. Que son importantes, claro. De que se sostenga dependen los puestos de trabajo recuperados por encima de los que había a fines de la década de 1990, la continuidad de las paritarias, las políticas sociales como la extensión de las jubilaciones mínimas y la asignación por hijos, el aumento del consumo, la moderada reindustrialización, hasta el fomento a la ciencia y la tecnología.

Esta enumeración, incompleta, alcanza para aceptar una posibilidad: Que sectores económicos muy poderosos pueden sentirse afectados en sus intereses estratégicos por algunos de estos puntos lo suficiente como para que se opongan a la continuidad de estas políticas en conjunto. También es necesario recordar que el caso contrario existe: alguien puede estar convencido que la continuidad no va a ser posible, que las medidas económicas están profundamente equivocadas, sin que eso signifique que sus objetivos finales sean diferentes.

En la blogosfera económica argentina se ha discutido, por supuesto, este tema a fondo. Pero, a lo mejor por deformación profesional, el énfasis ha sido mucho más en tratar de definir las características del “modelo”, o de decidir si hay algo que puede ser llamado así. Un muy buen ejemplo es éste de hace poco más de un mes, de Luciano Cohan, que se pregunta ¿Cuál es el modelo económico K?, pero la cuestión, más práctica, si se puede mantener o no, queda como tarea para la casa. Yo mismo hacé un año pontifiqué sobre El modelo, pero no me animé a pronosticar.

Es justo señalar que fue Página 12, oficialista si los hay, el medio que publicó el 4 de abril de este año un debate ¿Es sustentable el modelo económico? en el que la economista Marina Dal Poggetto hacía un diagnóstico preocupado:  “El modelo adoptado a la salida de la convertibilidad, de dólar alto, salarios bajos y elevada competitividad de la industria, ha cedido su lugar en los últimos años a uno basado en un dólar en rápido proceso de apreciación, salarios altos y crecientes en moneda dura, y la consecuente pérdida de competitividad de los sectores productores de transables“.

Reconocía el destacado crecimiento de la actividad en estos años; pero apuntaba que las diferentes tasas a que crecían las variables “gasto público a más del 30 por ciento, salarios entre 25 y 26 por ciento, precios al consumidor al 21-22 por ciento y dólar al 5 por ciento” llevaba a una situación que no es sostenible. Y Esteban Kiper, que defendía el “modelo” en ese debate, aceptaba que “existen algunos elementos que de no ser abordados activamente irán cambiando progresivamente el perfil de dicho crecimiento, y en el mediano plazo podrían generar un incremento en la vulnerabilidad externa“.

Y seguía “El principal problema de la economía, desde nuestra perspectiva, es la progresiva pérdida de competitividad que resulta de la combinación de un tipo de cambio cuasifijo, una inflación superior a la de nuestros socios comerciales, y un aún insuficiente set de políticas de estímulo directo al desarrollo“-

En realidad, ambos lados de la discusión – y cualquier persona sensata, después de todo – afirmaban, afirman, que son necesarias nuevas “políticas públicas aún más activas“. Acertadas, claro. Lo que todavía está en discusión es, ¿Cuáles son, exactamente? y, sobre todo ¿Quiénes son los equipos que las llevarán adelante y los sectores económicos que las apoyarán?

El gobierno de Cristina Fernández está consciente de esto: ha lanzado el Plan Estratégico Industrial Argentina 2020. Eso sí, es válido preguntarse si este esquema, y los actores convocados, son suficientes para controlar y/o moderar las variables en juego. Ojo: yo valoro su dinamismo y empuje empresario – de algunos de ellos los conozco personalmente – y su capacidad de crear puestos de trabajo. Pero no están en condiciones de suplir el talón de aquiles de este modelo: la inversión.

Y carezco totalmente de la fe casi religiosa que tienen muchos representantes de la que hoy pasa por “derecha” en la Argentina en la inversión extranjera. El capitalismo financiero, que cumplió un rol interesante en la Unión Europea en décadas pasadas, y ayudó decisivamente al crecimiento chino, hoy parece incapaz de producir otra cosa que burbujas. Pregúntenle a los brasileños y a los chilenos. Mejor no, a los europeos de a pie. Su respuesta será irreproducible.

¿Entonces? Dos comentaristas del blog, opositores – o sería mejor decir cuestionadores – del gobierno, con una muy buena formación y conocimiento de la economía, EduA y Casiopea han dicho en un post que subí la semana pasada – bueno, EduA lo viene diciendo desde hace más de dos años – que el esquema actual inevitablemente nos lleva a una situación similar a la de Europa del Sur, porque – aunque las políticas son diferentes, el gobierno argentino reacciona en forma similar a los de Grecia o España: una aparente prosperidad les hace demorar las medidas que serían necesarias… hasta que la catástrofe les cae encima, y ya es demasiado tarde para modificar el rumbo sin costos sociales gravísimos.

Me hicieron pensar. Pero debo decir que no estoy de acuerdo. Por la naturaleza del problema que enfrentamos: Aún si se acepta que las políticas económicas son desacertadas o – aún más probable – insuficientes (EduA insiste en la baja productividad de la economía argentina en su conjunto, especialmente la industrial. Y si uno ve nuestros problemas de infraestructura, hay que conceder que tiene argumentos) no estamos en una trampa financiera como la que significó la Convertibilidad. O, para Europa, el Euro.

Si por una inflación que el gobierno no lograra moderar, la competitividad industrial desciende hasta los extremos de la última parte de los ´90 – y es evidente que todavía estamos lejos de esa situación – o si Brasil devalúa o los EE.UU. aumentan la tasa de interés (eventualidades posibles, pero que no serían sin costo para sus autores en ninguno de los dos casos)… la consecuencia para Argentina sería obligarla a aumentar el ritmo de la devaluación de su moneda (Recordemos que ya la está devaluando, al mantenerla en ritmo con un dólar que se devalúa).

Por supuesto, aumentar ese ritmo – nadie debe pensar en una Gran Devaluación, que al no estar atados a un cambio fijo no sería necesaria – aumentaría a su vez la inflación. Lamentable, pero nada nuevo en Argentina. Y un gobierno con apoyo social puede controlarla obrando de consuno con los empresarios y los sindicatos.

Si estoy en lo cierto, lo que la política argentina puede hacer es pensar en nuevas propuestas, en lugar de jugar – como en los últimos 50 años – al derrumbe de la que se está aplicando.


“¡Pónganle palabras!”: las respuestas

mayo 30, 2011

Recién subí al post las doce respuestas que ustedes enviaron (asumo que la de Arrivillaga es parte del concurso, o la Lubertino lo perseguirá). Muchas gracias. Thank you very much. Merci beaucoup.

Les arrimo también los resultados del concurso (el original gringo) que convocó Otto Rock (tengo que decir que a mí me pareció más ingeniosa la que ganó el tercer puesto allí, pero sobre gustos…).

Quiero expresar también mi fastidio con Nik, que usó la foto para una broma parecida en LaNación sin reconocer derechos de autor. No a mí, por supuesto, sino a quienes rastrearon la imagen que subió IKN. En realidad, el humor ya estaba allí.


Un mensaje desde Brasil

mayo 28, 2011

Hace dos meses y medio, fresca la tragedia de los miles de muertos por el tsunami en Japón, que en alguna forma potenciaban en el inconsciente colectivo el temor por el accidente nuclear en Fukushima, me animé a subir un post De política nuclear y de Brasil en el que, con una breve introducción, copiaba un artículo de Juan Gabriel Tokatlian, una de las voces más lúcidas y consistentes de lo que puede llamarse un pensamiento geopolítico argentino.

Repito el primero y el último párrafo, porque vale la pena insistir con lo importante:

Si se quiere entender a Brasil, comprender mejor su pasado, su presente y su futuro – y sus funcionarios civiles y militares, los políticos nacionales y provinciales, la academia, los empresarios, los científicos, los trabajadores, las organizaciones no gubernamentales de diverso tipo, los intelectuales, las voces influyentes, los comunicadores y los jóvenes – los argentinos deberían conocer el minucioso y fascinante libro de Fernanda das Graças Corrêa O projeto do submarino nuclear brasileiro.Uma história de ciência, tecnologia e soberania, recientemente publicado. Lo que allí se describe, analiza y explica va a incidir en nuestras relaciones bilaterales durante lo que resta de este siglo XXI y está en nosotros advertirlo, asimilarlo y aprovecharlo.

… La Argentina no puede postergar más una reflexión ponderada sobre la cuestión nuclear. Durante 2010 se anunció que nuestro país efectuará los estudios técnicos para que los buques de la Armada se doten de propulsión nuclear, y que en 2011 la planta de Pilcaniyeu producirá uranio enriquecido, al tiempo que se aprobó la construcción de una cuarta central nuclear para la provisión de energía y el análisis de factibilidad de una quinta. Estos anuncios bien pueden ser el punto de partida para un debate serio y sistemático sobre el tema nuclear y también sobre nuestro vínculo con Brasil en ese ámbito. Para ello y por eso la lectura del libro de Corrêa es imperiosa

Y esta semana – en el contexto de nuestras inevitables pulseadas con Brasil por el comercio – Fernanda Corrêa comenta en ese post. Son dos comentarios que procedo a copiar aquí abajo (tras corregir un poco el portuñol. Muy poco: ellos se manejan mucho mejor con el castellano que nosotros con el portugués) porque vale mucho la pena escucharla.

Antes la introduzco, completando a Tokatlian con lo que encontré en la Red: Fernanda das Graças Corrêa es una investigadora del Grupo de Investigación en Logística Integrada e Sistemas de la Universidad Federal Fluminense (UFF). Es graduada en Historia, con especialidad en Historia Militar Brasileña; tiene una maestría en Historia Comparada con énfasis en Relaciones Internacionales, Seguridad y Defensa Nacional; y se ha doctorado en Ciencia Política con énfasis en Estudios Estratégicos, en el marco de un convenio entre el Ministerio de Defensa de Brasil y la UFF. Además, según su foto en Linkedin, es joven y bonita, pero eso sólo puede ser de interés para Directores Generales del FMI y no para los argentinos, que somos serios y estudiosos. Aquí van los comentarios (el segundo lo subí como postdata) de Fernanda:

Estimado Abel,

Gracias por citar mi libro y el artículo de Tokatlian. Voy a intentar escribir lo que tengo observado sobre política nuclear y política de defensa en Brasil.

Hay una comprensión aquí que este momento puede ser considerado como único en nuestra historia.

Más que las Fuerzas Armadas, ha sido el actual ministro de Defensa Nelson Jobim con su equipo quien dio a la política de defensa nacional la configuración actual. Las inversiones no han sido solamente en adquisición de armamentos o en ciencia y tecnología, sino también en recursos humanos. Cuando hablo de recursos humanos, hablo de formación y capacitación social. De personas que están siendo formadas por las universidades para tornarse académicos especializados en defensa.

La cuestión no es tan simple como los propios grandes diarios brasileños la presentan. Estos diarios, como Estadão, Folha de São Paulo, Globo entre otros, no han mostrado el menor interés en investigar lo que está ocurriendo en Brasil en materia de defensa.

En mi propio caso, tengo una maestría y un doctorado en un programa de pos-graduación especializado en tema de defensa, fomentado y financiado por el Ministerio de Defensa y sus agencias. Estamos creando un Instituto de Estudios Estratégicos, en una universidad federal, que ya es una referencia en investigaciones sobre este tema. Puede accederse a su página aquí.

Hay otras universidades brasileñas que también tienen interés en el tema. como la UNICAMP, la USP, la UFRJ, la UNIRIO, la UNB. Tenemos una Asociación que reúne a los que trabajamos en el tema que es la Associação Brasileira de Estudos de Defesa (ABED).

Más allá de las inversiones en armamento, en ciencia y tecnología y en educación, el Ministerio de Defensa se asoció con otros ministerios para que su submarino nuclear, por ejemplo, salga del papel. Están involucrados directamente en el proyecto el Ministerio de Ciencia y tecnología y el de la Industria, Desarrollo y Comercio. También, indirectamente, otros ministerios que también se beneficiarán de la conclusión de este proyecto. Hay una gran movilización nacional, que no es relatada en los periódicos de acá (y no hay interés), para que el país sea política y militarmente fuerte.

Pero no será posible sin la ayuda de Argentina que es su socio natural. Para esto es necesario que la Argentina camine junto al Brasil, pues solamente así nuestro plan será exitoso. Tenemos que hacer más acuerdos de cooperación internacional, crear empresas binacionales, desarrollar planes de disuasión comunes a nuestra región. Tanto Dilma como Jobim han manifestado interés en crecer juntos, pero la Argentina tiene que manifestar su interés también.

Basta de peleas o comparaciones que solamente sirven para distanciarnos de nuestros objetivos finales.

Tenemos que unirnos porque el futuro que nos espera no será tan pacífico como soñamos. Malvinas nuevamente es un asunto impactante y actual para todos los argentinos. Cuando no aprendemos algo de la Historia, se torna cíclica.

Bien, esto es mi análisis, como académica.

Otra vez, gracias Abel y saludos a todos!

Postdata: Hay un artículo que produje hace poco tiempo con base en mi presentación en marzo de este año en la Universidad Torcuato Di Tella.

El título es “A Questão Nuclear Brasil-Argentina – Cooperação e Desenvolvimento para o Futuro da Humanidade”. Fue publicado en el sitio del Instituto de Estudios Estratégicos (INEST) y tuvo gran repercusión en los medios nacionales especializados.

Link del artículo: aquí (versión en pdf)

Link de una de las notas: aquí

Saludos!

Fernanda Corrêa


¡Pónganle palabras!

mayo 27, 2011

Otto Rock, sí el de IKN, lanzó una competencia en su blog: Un premio a quien descubre qué están diciendo en esta foto Dominique (el macho francés), Barack o Michelle, o todos, o algunos. Donará u$s 50 a la caridad que elija el de la mejor versión.

Todo bien. Pero por qué limitarse al idioma de Shakespeare y Clinton? No tiene la lengua de Cervantes y Quevedo y Menem vocablos adecuados? Envíen sus ocurrencias, amigos y amigas. Tienen el fin de semana, y publicaré el lunes las que me parecen que aciertan con lo que podrían decir esos personajes (Groserías, no. Dominique no tiene prejuicios, pero yo soy anticuado en mi blog). Lo del premio es para anglosajones competitivos. Por nuestra sangre latina, somos solidarios y pobres. Hagámoslo por el honor!


la batalla en 6-7-8

mayo 27, 2011

Elegí este título después de reflexionar. Podía haber sido “la batalla de Sarlo“, “Sarlomanía” (ya lo usaron), … Pero me parece que éste refleja mejor un fenómeno interesante (El episodio, digo. 6-7-8 es en sí un fenómeno interesante. Lo exploré varias veces en el blog, y subí hace tiempo un debate muy duro, donde uno de sus defensores usó un argumento político que refleja bastante bien mi posición: ““No sé si es da sacar el peronómetro (o hacer un análisis intelectual profundo)… Si un programa de televisión te aporta 10.000 personas a una marcha, muchas de ellas jóvenes y con ganas de hacer alguna cosa, ¿por qué despotricar tanto? Me parece que estás siendo binario cuando deberías ser inclusivo. Lo interesante del peronismo es eso: cada cierta cantidad de años, algunos jóvenes de clase media se ponen a gritar Viva Perón, y eso le quita protagonismo a los genios peronistas de siempre”).

No es subestimar a Beatriz Sarlo; también la mencioné muchas veces aquí (fíjense en el Buscador del blog) y dije que “La formación intelectual de Sarlo es más profunda y rigurosa que la mía, pero sobre todo, diferente en su orientación. Su compromiso político y creo que su forma de entender la política también son bien distintos. Eso sí, siempre aprecié su forma de encarar los hechos (claro, lo que ella cree que son los hechos – pero eso nos pasa a todos) sin confundirlos con sus opiniones o sus valores. Yo valoro esa lucidez“.

Pero de lo que quiero hablar ahora es este debate (acá está en 4 videos), el que los panelistas de 6-7-8, más Ricardo Forster y Juan Gabriel Mariotto sostuvieron con ella, o más bien su repercusión. Que me dejó sorprendido. Que LaNación le dedique tres notas centrales ya es raro (estas cosas son más típicas de Página12) pero que Clarín le brinde una página entera en el día de ayer – y que hoy siga con el tema …

Gerardo Fernández, que conoce de medios, asume una explicación aquí  “El dispositivo mediático estuvo audaz al preparar una poderosa campaña tendiente a instalar la noción de que “Sarlo le ganó la discusión al kirchnerismo en 678” y lo hizo bien, apuntando básicamente a que el gran público no entra a ver los videos del programa al día siguiente“. Pero, Gerardo, el gran público no sigue debates intelectuales sobre el rol de los medios.

No vamos a usar el argumento fácil y gorila que estos temas no les interesan a los pobres. No interesan al lector promedio de Clarín; no interesan tampoco a nuestra clase dirigente ¿O alguien piensa que Mauricio Macri. para tomar un ejemplo visible, ha leído alguna vez a Beatriz Sarlo, o a Eliseo Verón? Para no caer yo en el pecado de snobismo intelectual, aclaro que no me he tomado el trabajo de ver completos los videos de ese program. Tampoco la pavada.

Tengo que decir que encuentro convincentes los argumentos de Fede Vázquez aquí (de paso; felicitaciones, F.V. Son muchos y significativos los posts que citan esto. Estás en camino de afirmarte como uno de los proveedores intelectuales de la bloguería K). Mi resumen, que puede no ser el de él, es que la iniciativa política del kirchnerismo y la esterilidad actual de la oposición, obliga a sus adversarios a pelearle en su propio campo, a cuestionar – que es también propagandizar – un programa oficialista dedicado a pelearle a los (otros) medios.

Mi reflexión es que ésto no es todo beneficio para el oficialismo. Ni para la política.

Me explico: Para repercusión del debate, la que tuvo en la blogosfera. Sólo voy a linkear, porque tuve tiempo para leerlos, lo de Mendieta, Manolo, y este otro post de Gerardo Fernández, el primero que subió sobre el asunto,  y del que me parece valiosa su propuesta: “Nunca creí que Clarín vaya a desaparecer. Si el grupo entró a la batalla por la ley de medios con un generalato aburguesado y sin reflejos, poco a poco fue modificando su juego y paulatinamente van ganando terreno sectores más capacitados para discutirle al kirchnerismo… porque es una empresa de medios y saben moverse en este oficio mejor que nadie.

Parece que al dispositivo kirchnerista le toca ahora responder en consecuencia y definir si sigue conformándose con controlar la cuota de opinión pública ya cautiva o si sale a buscar más. Ya se logró instalar muchas cosas en la discusión pública y que ahora la mejor forma de contener es avanzar, generando espacios de intercambio donde se pueda confrontar. En los blogs lo hicimos. Creo que el desafío pasa por ahí, por llevar al espacio audiovisual la experiencia hecha en los blogs. Así de simple“.

Ahora, ¿tenemos claro que todo este debate, no sólo el que se dió en ese programa, sino también – sobre todo – el que siguió en los medios y en los blogs, es sobre el “relato“? ¿Sobre la forma en que los medios – y la TV pública, y los blogs – lo construyen y definen su sentido?

Nada malo con eso. Es un aspecto muy importante. Alguna vez dije que, en política, la realidad es lo que “todo el mundo” cree que es la realidad. Debí agregar “hasta que viene y te golpea”. El problema, me parece a mí, es que tanto los kirchneristas – hasta por la ubicación laboral en la manipulación de símbolos de muchos de sus militantes, señalaría un marxista – como los grandes medios de comunicación – porque es su negocio, digo yo – tienden a creer que es la parte decisiva de la realidad.

Y no es así, es lo que quiero apuntar. En forma muy breve, después de esta larga introducción debida a que también a mí me gusta analizar los “relatos”. No voy a decir qué es la realidad, después que por tres mil años, desde Ionia, gente muy inteligente lo ha discutido sin conclusiones definitivas. Simplemente, acerco la noción que a mí me sirve: la realidad es lo que queda después de sacar el relato.

Para los que participan en política, la realidad debe incluir los relatos y también los símbolos, los valores, la actividad económica, la tecnología, la pobreza, la marginalidad,… También, claro, la esperanza.


EE.UU. sanciona a Venezuela

mayo 26, 2011

Este es un blog de reflexión, o por lo menos, es lo que trato de hacer. No es, no puede ser, un portal de noticias. Pero a veces, como ahora, las subo aquí porque me extraña mucho que nuestros medios, los convencionales y los alternativos, no le hayan dado repercusión.

La noticia tiene un poco más de 24 horas: “EEUU sanciona a la petrolera venezolana PDVSA por vínculos con Irán. Washington, 24 may (EFE).- Estados Unidos ha impuesto hoy sanciones a siete empresas internacionales que apoyan el sector energético de Irán, entre ellas la estatal Petroleos de Venezuela (PDVSA), según informó el Departamento de Estado.

Al imponer estas sanciones, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, “quiere enviar un mensaje claro y contundente a las empresas de todo el mundo: aquellas que continúen con su apoyo irresponsable al sector energético de Irán y ayudando a Irán a evadir las sanciones de EEUU, sufrirán serias consecuencias”, dice en un comunicado

(Confieso que yo mismo la pasé por alto por la mayor parte del día de ayer. Cuando, zapeando, vi una nota en C5N especulando con “¿Una base iraní en Venezuela?“, y los cohetes que desde allí podrían alcanzar el sur de los Estados Unidos, la tomé como uno de los habituales delirios para consumo del ala paranoica de la política, como lo hicieron en el blog El Fusilado, que trae el video).

Tomé conocimiento del asunto a través, naturalmente, de la reacción venezolana, que desplegó la exhuberancia caribeña. Declaraciones, advertencias y un tweet de Chávez lo dejaron clarito: “Sanciones contra la Patria de Bolívar? Impuestas por el gobierno imperialista gringo? Pues: Bienvenidas Mr Obama! No Olvide Q Somos Los Hijos De Bolivar!“.

Los argentinos debemos estar alerta. Los que quieren a Chávez y los que no lo quieren, como diría un ex presidente. Porque Venezuela es un aliado estratégico de Argentina y un vecino de Brasil y su Amazonia. Cristina y Dilma deben estar evaluando las señales a emitir, que tienen que ser muy claras.

El monárquico ABC de España informa sobre las advertencias que el gobierno venezolano dirige a su oposición interna (Bueno, los Borbones algún oficio tienen). Pero creo que ha sido el gringo amigo Otto Rock, de IKN, el que hace la observación mas sugestiva “La extrema derecha norteamericana ha reclamado por sanciones contra Venezuela por años y años. Y Bush jr. nunca les dió bolilla. Ahora hay un presidente liberal de izquierda, y consiguen lo que siempre han pedido…


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