Un aporte a la campaña de Artemio

enero 30, 2009

No, no me refiero a la que en la blogosfera lo promueve para encabezar la lista del FPV en Capital (aunque, perdido por perdido, no sería una mala idea). Me refiero a la que él lleva adelante y de la que forma parte este texto que subió ayer:

Es notable observar como las cámaras patronales y sus consultores amigos,  que durante todo 2008 sugerían que el aumento del Índice de Precios al Consumidor rozaba el 30% o más, hoy acuerden con el gobierno sobre “el fin del flagelo inflacionario” y pretendan acotar en un 15% el techo de actualización salarial para la apertura de las convenciones 2009.

Los aumentos salariales entonces, ya no generarían inflación como hasta el año 2008, sino que en 2009 profundizarían el desempleo a niveles descontrolados. Como se observa, pensándolo bien, los salarios, fuente de calamidades variadas e incesantes,  debieran abolirse definitivamente

Lo mío es impresionista – el compañero Moreno, hombre discreto si los hay, no me ha pasado las cifras posta del INDEC – pero un amigo que trabaja en Clarín (Y qué? tengo un amigo antisemita, también) pidió al Foro para una Nueva Política Industrial cifras sobre el impacto de la Crisis y el desempleo para una nota que está preparando el gran diario argentino. Rápidas consultas – vía celular – con los directivos del Foro, todos sindicalistas y empresarios pyme y micropyme – es decir, expertos en llorar miseria – dieron que Ninguno en general, todavía. Todos se están preparando, pero hasta ahora la industria que atiende al mercado interno no ha sentido el impacto. La (gran) excepción es la industria automotriz. Las ventas locales en enero han sido buenas, pero como la producción dependen en buena parte de la exportación, mayormente a Brasil, ha sufrido mucho. Especialmente los autopartistas.

Entonces, SMATA no va a tener otra alternativa que moderar sus impulsos. Pero, seamos sinceros, Don José, los muchachos no están ganando mal, no es así? Por el resto, y como estoy de acuerdo con Artemio en que “no hay mejor estrategia para mantener robustos niveles de actividad y empleo que sostener el poder adquisitivo del salario, tonificando el consumo interno”  Vamos, Hugo todavía!

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La fuerza mapuche

enero 29, 2009

En algún post reciente he criticado a Edgar Schmid por afirmaciones que me parecian poco rigurosas. Con la serenidad imperturbable de un viejo militante del campo nacional, me acerca a través de un amigo este material. Y la dirección de la página web del Enlace Mapuche Internacional, donde aparecen sus autoridades. No puedo menos que compartirlo con Uds.

Secretariado Coordinadores
Unión Europea
Reynaldo Mariqueo
(Secretario General)

Nina Dean
(Asistente Secretario General)

Gemma Swistak
(Tesorero)

Colette Linehan
(Administradora)

Madeline Stanley
(Coordinadora de Voluntarios)

Equipo Legal
Andrea Rubio
(Licenciada en Derecho)
James Watson (LLM)
Gillian Melville (LLM)
Tanya Roberts-Davis

Equipo Derechos Humanos
Rachel Dixon-Warren
Co-ordinador

Cécil Jagoo

Barbara Chambers

Traductores

Madeline Stanley

Katy Brickley

Kitty McCarthy

Heidi Walter

Sabine Patrolin

Barbara Chambers

Laetitia Le Cordier

Anna Harvey

Dirección de este Reino de Araucaria (versión siglo XXI)

Enlace Mapuche Internacional
6 Lodge Street
Bristol
BS1 5LR
Inglaterra
Tel/Fax: + 44-117-9279391

E-mail: mil@mapuche-nation.org

Este asunto no debería ser tomado en broma por los argentinos. Aparte de los eventuales malones en el Sur, solícitos pastores anglicanos arman ONGs para wichis y tobas en el Norte. Y probablemente con buenas intenciones (parquet altamente apreciado en el infierno), aunque eso no ayude en nada a esos pueblos, que se extinguen lentamente por desnutrición y enfermedades crónicas.

Pero no puedo dejar de enviar un saludo a Don Reynaldo Mariqueo. Sus antecesores lucharon (duro) casi 400 años contra el huinca. Y ahora él supervisa a 18 mujeres europeas, con la ayuda de un abogado inglés. Indio toro!


Chomsky y los medios argentinos

enero 28, 2009

En un post muy reciente Ana (mamushca) cita a Chomsky ¨Cuando se critica (acusándolos de servir a intereses patronales) a los medios y se dice, mirad, esto es lo que escribe Anthony Lewis o cualquier otro, se enfadan mucho. Dicen, con mucha razón, “Nadie me dice qué tengo que escribir. Escribo lo que quiero. Todo ese rollo sobre presiones y limitaciones es una tontería, yo nunca tengo ninguna presión”. Lo cual es completamente cierto, pero el tema es que no estarían ahí si no hubieran demostrado previamente que nadie tiene que decirles qué escribir porque ya dirán lo correcto [por] ellos mismos. (….) Lo mismo ocurre con la mayoría de profesores de universidad en las disciplinas más ideológicas. Han pasado por el sistema de socialización¨. Y me dejó con ganas de comentar en voz alta algunas ideas que he tenido desde hace tiempo sobre el tipo. No tienen la rigurosidad que merece Chomsky, pero para qué es un blog si no?

Noam Chomsky, como lingüista y estudioso de las ciencias del conocimiento es posiblemente el nombre más importante de los últimos cien años. Sus ideas sobre una gramática universal, inserta en la estructura mental de los seres humanos, han sido decisivas para reformular esas disciplinas… y para echar una luz nueva sobre la naturaleza humana. Cuando sus aportes sean superados – en ciencia todos lo son – sus críticas al empirismo y al conductismo lo conservarán – probablemente – en ese plano de la historia de las ciencias donde están los que redefinieron los conceptos básicos de alguna de ellas: Einstein, Faraday, Lobachevsky…

Ahora, en el pensamiento político al que le ha dedicado una porción de su vida tan importante como la que le dió a la ciencia, siempre encontré un contraste curioso: Él se define como socialista libertario y anarcosindicalista, declara su deuda con pensadores socialistas no bolcheviques y, si bien valora los aportes de Marx, cuestiona a los que tratan el marxismo como una religión. Pero leo sus artículos sobre cualquier tema concreto, y los encuentro tan rígidos y predecibles como los del troskismo más ortodoxo.

Esto no quiere decir que no tenga un pensamiento matizado: en esta nota, Chomsky – judío antisionista laico si los hay – cuestiona la tesis que atribuye al “Lobby Israelí” una importancia decisiva en las políticas de U.S.A., y argumenta que su influencia es menor que la de las corporaciones de la energía y de las armas, y en todo caso subordinada al “interés nacional” yanqui, que para Chomsky es el nombre del Mal.

Tampoco es cierto que haya apoyado las atrocidades “de izquierda”; simplemente, se limita a condenar públicamente aquellas en que tienen que ver los Estados Unidos, que es su país. Tengo que reconocer también que ha sido consistente en su apoyo a los nacionalismos antiimperialistas ¿Por qué entonces yo, argentino y latinoamericano, siento que Chomsky no me sirve mucho para entender y cambiar la realidad?

La cita que hace Ana da una idea de las limitaciones de su crítica:  es parte de la discusión intelectual en la sociedad yanqui (o noratlántica, a lo sumo). Una voz cuestionadora, es cierto, y bienvenida en tanto desafía el consenso que apoya las  políticas imperiales como “lógicas y necesarias”. Pero que no me dice nada sobre las políticas que nosotros tenemos que aplicar. Y muy poco, salvo descripciones emotivas, de las fuerzas que debemos entender y enfrentar.

Puede decirse, y es cierto, que lo primero no es su tarea. Él habla para su sociedad. El problema es que al escucharlo aquí, sin una mirada crítica, refuerza la visión que ve la realidad como una lucha entre una minoría mala – egoísta – y mayorías buenas, solidarias y progres. Una visión simplista, me siento obligado a decir.

Lo que él dice arriba sobre los medios es un ejemplo válido. Lo que llama el sistema de socialización tiene sentido en la sociedad norteamericana, donde el patriotismo y los valores culturales “anglo” pueden unirse a los intereses de los sectores dominantes para elaborar, con contradicciones, y en una forma sutil imponer un discurso común (siempre flexible para los cambios cosméticos, o pregunténle a Obama). La clave es muy simple: la clase dirigente (uso esta expresión en el sentido más amplio) yanqui es tan patriótica como los ciudadanos comunes.

En Argentina no tenemos – lamentablemente – un sector intelectual rentado generosamente y con estabilidad, como tienen ellos en sus universidades, para sus “intelectuales orgánicos” y sus contradictores (necesarios para la vitalidad del pensamiento). Tampoco tenemos una clase dirigente patriótica, y eso es más lamentable aún. Lo que todavía puede llamarse el establishment (por su poder económico, exclusivamente) tiene algunos intelectuales orgánicos, cada vez menos y cada vez menos intelectuales.

El discurso “liberal” – que tiene muy poco de tal desde que la derecha argentina fue colonizada por Alsogaray – de uso común en, por ejemplo, LaNación, tiene que ver con las modas globales de los últimos 30 años, con los prejuicios “europeístas” de sectores medios que siempre han querido ser otra cosa que latinoamericanos, pero, sobre todo, con los intereses económicos y políticos de los dueños del medio. Esto es mucho más claro, valga la redundancia, en Clarín, donde el discurso es vagamente progre y conserva un eco nacionaloide del desarrollismo original, pero es, sobre todo, un instrumento político de primer orden. Paradojas de la democracia latinoamericana (porque en Brasil pasa lo mismo): los grandes medios tienen un poder político relativo a sus sociedades mucho mayor que en el “Primer Mundo”.

En mi opinión, hay varios sistemas de socialización – en el sentido que usa la expresión Chomsky – en nuestro país. Los nac&pop hemos tenido un modesto éxito, al imponer mayoritariamente la versión revisionista de la historia. Pero el más potente, de lejos, desde los ´80 hasta hoy, es el que elaboró un pensamiento hegemónico progre en todo lo que tiene que ver con la cultura, especialmente la cultura popular. Hoy la imagen del Che Guevara está en las canchas de fútbol. Y para un artista masivo, es prácticamente obligatorio ser de izquierda (en el rock y en el folklore queda una pequeña minoría reaccionaria, gracias a Dios).

Igual que en el caso anterior, esto  está influido decisivamente por modas globales. También con el hecho que muchas banderas progres, feminismo, acceso al aborto, matrimonio gay, etc., son menos preocupantes para intereses establecidos que, por ejemplo, los viejos reclamos sindicales. Pero cualquiera que conoce la realidad cultural local sabe que tiene que ver mucho con los códigos de las camarillas que controlan sus pequeños mundos.

Mi discrepancia básica, entonces, con los análisis de Don Noam surgen del hecho que yo veo a nuestras sociedades y a sus problemas como mucho más complejos que lo que sus parámetros sirven para entender. Pero afirmo también que su valoración de las luchas nacionales, su enfoque – que encuentra en ellas la única alternativa a un poder inhumano – merece nuestro reconocimiento.


la Unión Sudamericana necesita un cerebro. Nosotros, también

enero 27, 2009

En los últimos días no subí nada sobre política internacional. El nivel zócalo del debate en los medios  sobre los viajes de Cristina no me estimulaba. Las banalidades de señora gorda que aparecieron en LaNación – que MP y yo ya tocamos –  y en Clarín, como por ejemplo aquí, no me servían, ya que me parece que mostrar que otro dice tonterías no alcanza para que una reflexión sea interesante. Una opinión que valía la pena – la de alguien ciertamente no K como Tokatlian – ya la había subido en un post – por lo demás, crítico de la experiencia cubana – a principios de este mes:

En su primer periplo en América latina (Cristina) visitará dos países clave para la Argentina: se trata de relaciones políticas valoradas y de oportunidades comerciales necesarias. Todo indica que, en los encuentros, primará una racionalidad pragmática: incrementar el comercio con cada uno de ellos respectivamente, evitar tensiones por temas económicos urticantes (la deuda cubana con la Argentina y la nacionalización de empresas argentinas por parte del presidente Hugo Chávez), no rezagarse demasiado de la creciente influencia de Brasil en la Cuenca del Caribe y afianzar lazos diplomáticos en un año complejo para los tres países.

Además, Cuba y Venezuela serán, posiblemente, dos referentes importantes al inicio de la administración del presidente Barack Obama. Con políticas simbólicamente muy relevantes y materialmente poco costosas, Obama podría sepultar la Guerra Fría con la isla y eludir la que está en ciernes con el país andino

(Para ser justo, tengo que reconocer que en Pág. 12, entre elegías de la izquierda nostálgica, aparecieron dos análisis muy lúcidos: el de Bruschtein, y el de Natanson. Aunque apunten en direcciones diferentes y tenga discrepancias con ambos). En los blogs… también debo decir que Artemio además de hacer bromas con la foto con Fidel se mandó un post irónico pero realista. No encontré otros análisis buenos; Derek, que escribe bien (lean Peña El Tizaso), dijo sobre Hilda Molina que los cubanos son derechos y humanos (lo siento Mauri, pero se lee así).

Por eso, cuando Roberto Mangabeira Unger, ministro de Asuntos Estratégicos de Brasil y antes profesor de Obama en la Universidad de Harvard – en la charla telefónica que Barack O. tuvo con Lula, le dijo que lo recordaba como “el mejor” – contestó esta semana en una entrevista de LaNación – donde por supuesto le preguntaban sobre su alumno – que “antes de hablar con Estados Unidos, recomiendo discutir puertas adentro, en la Unasur. Nuestro gran proyecto de Unión Sudamericana aún carece de un cerebro. Hablamos de comercio, integración logística y energética, raramente de instituciones comunes; hablamos de todo, menos de lo que más importa, que es la estrategia de desarrollo. No hemos tenido esa discusión. Por eso llamo al gobierno argentino y a la sociedad argentina a que organicemos ese debate, no sobre EE.UU., sino sobre nosotros” me agarró uno de mis ataques de envidia. No especialmente porque Brasil tiene un ministro para los asuntos estratégicos con buen nivel intelectual. La clave para mí es que Mangabeira Unger, progre como buen profesor de Harvard, había dicho en 2005 que el de Lula era un gobierno corrupto. Y Lula, al que le interesa ganar elecciones como a cualquier otro político, no se siente obligado a tomar sus decisiones por las internas del PT o el humor de los medios.

Hasta me uno a este llamamiento de Zloto, vean lo que les digo.


No siempre LaNación decía pavadas

enero 26, 2009

Hace pocas entradas “interpelé” (Ezequiel Meler me regaló el concepto) a los blogueros K porque, en el viejo chiste de Fontanarrosa del malón de tres indios, el capitanejo, el de lanza y el que coreaba las consignas, muchos de ellos se conformaban con hacer el trabajo del tercer indio.

Tengo que reconocer que la oposición no estimula a grandes esfuerzos intelectuales. Los blogueros anti K – que deberían dar el ejemplo… no lo hacen. HardCore se repite, eso sí, cada vez con más indignación. Mariano T. está volcado a la tarea gremial, y hasta maruen87, que por la foto que veo en su blog es una cordobesa que corre con ventaja para convencerme de cualquier cosa, parece ver en Kirchner la fuente de todos los males, y soy lo bastante viejo para recordar que antes de 2003 algunos males había. De los medios convencionales, mejor no hablar: no siguen el pensamiento de Neustadt, sino el de la Doña Rosa a quien él se dirigía.

(Ojo: como dice Manolo, Chiche Gelblung tiene otro estilo, habla a otra Doña Rosa: habrá que observarlo).

Pero LaNación, que solía ser un diario inteligente, y los nacionales lo leíamos para estimularnos para la lucha (contra ellos), está muy estupidizado últimamente por la pelea con el Néstor. Hasta Carlos Pagni, una pluma aguda y muy bien informada, ha bajado su nivel, al verse forzado a ceñirse a un único argumento: el Kirchnerismo es el Mal, y los malos siempre pierden.

Esta … opacidad de LaNación no me parece accidental, y estoy en desacuerdo con Artemio cuando la identifica con la decadencia de Escribano. El error que éste cometió en el 2003 es – para mí – explicable. Más que como un últimatum, lo vi como una muestra de la convicción profunda que entonces tenía el establishment – y no sólo él – que las políticas de Menem eran las únicas posibles. El notorio aumento de la … ferocidad con que LN ataca a Kirchner en estas semanas me parece que tiene otra explicación. Pero en estos días estoy con un bloqueo creativo y mucha pereza, así que dejaré el análisis para más adelante.

Por ahora, recurro a un material de LN que me recordó Sergio Carrodani. Es una nota de Fernández Díaz “La hora de los no políticos”, bastante citada en su momento (yo la linkeé en el blog) y que cuestionaba sobre todo a Mauricio Macri. Pero tiene algunos párrafos que les copio, porque resumen mi impresión sobre el escenario de este 2009 que se abre, y me permiten irme a tomar una cerveza.

“… Luego, por supuesto, está todo ese asunto de los personalismos. En la Argentina, todo gira en torno de tres o cuatro dirigentes que lucen bien en los programas del cable, que suelen ser bastante autoritarios dentro de sus propios partidos y que no saben adónde van. Quiero decir, parecen poseer grandes convicciones y son buenos “tribuneros” (no deberían quejarse tanto del atril, porque ellos lo llevan incorporado), pero carecen de paciencia y flexibilidad para armar partidos políticos consistentes, con alas izquierdas y derechas, con democracia interna y participación.

Descaradamente personalistas, un día tienen tres millones de votos y otro día no tienen nada. Poseen una extraña alergia, que les contagiaron los encuestadores y la “opinión pública” más ramplona de los contestadores automáticos de las radios, que consiste en creer que toda alianza es la Alianza, o sea, un rejunte invertebrado e incoherente que fracasa gobernando. Y también que todo pacto político es el Pacto de Olivos, es decir, un contubernio para repartir favores.

Pero hagamos nombres propios: si Carrió y Ricardo López Murphy hubieran entendido de verdad la política, habrían recreado el espacio histórico electoral de la Unión Cívica Radical. Pero como no la entienden, terminaron en esta nada insípida, inodora e incolora, oposición para la gilada televisiva, que no puede juntar porotos y que no logrará ponerle freno a la hegemonía.

La Alianza era una bolsa de voluntades dispersas y el Pacto de Olivos era un contubernio, pero el peronismo es una bolsa del mismo estilo, aunque verticalista cuando se juega en serio, y el Pacto de la Moncloa era, al fin y al cabo, un acuerdo político, aunque con buena prensa.

Algo tiene para enseñarle el oficialismo a la oposición. Para empezar, su voluntad de poder. El peronismo no tiene un puñadito de dirigentes destacados: tiene cien candidatos potables en las gateras, con ganas de comerse la cancha. No es dogmático y principista: acoge en su seno a hombres ubicados en las antípodas ideológicas, aunque dispuestos, por las buenas o por las malas, a aguardar su turno y a trabajar coordinadamente cuando la tormenta arrecia y cuando el que manda tiene claro el horizonte y buena sintonía con la mayoría electoral. Casi nadie, por cuestiones del pasado, queda fuera del colectivo, y nadie se rasga las vestiduras por hacerse amigo de un enemigo de antes, o por codearse con un dirigente que piensa el país desde la otra orilla.

El radicalismo posmoderno tuvo estómago delicado, y así lo pagó. No pudo tolerar las diferencias internas y expulsó de sus filas a los opuestos, que a su vez se transformaron en estómagos delicados incapaces de digerir las mínimas discrepancias. Y así hasta el infinito. Es decir, hasta la atomización y la anécdota. Como la izquierda argentina, una diáspora interminable y minoritaria con dirigentes inflexibles que se pelean por palabras vacías.

Sin dominar la materia, sin vocación ni visión política, sin sentido común, sin pragmatismo y sin humildad, sin capacidad para acordar lo mínimo ni para construir una idea, la oposición se juega en una comuna, es decir, en una baldosa.

Hasta Néstor Kirchner está decepcionado de la oposición. Admite, a regañadientes, que ninguna democracia exitosa económica e institucionalmente prospera con partido único y sin alternancias ni bipartidismo. Sabe que, si no evoluciona por afuera, una oposición de centroderecha surgirá tarde o temprano del propio peronismo y que sobrevendrán como siempre la crueldad, el destripamiento, la lucha sin cuartel y la amnistía y, al final, la cohesión. La guerra peronista hace temblar a los peronistas que detentan el poder, porque saben que del otro lado no hay muchachos testimoniales con la valija armada al lado de la cama, sino políticos con hambre que quieren cambiar la historia.

Sólo se cambia la historia con ese apetito insaciable, con esa pasión que un frío gerente no puede gerenciar. Tal vez ni siquiera pueda comprender …

Jueves 27 de diciembre de 2007″


un blog K como antídoto a C5N

enero 26, 2009

Recién estuve viendo un programa en el canal de Hadad sobre el 20 aniversario del asalto al cuartel de La Tablada, y me dejó un mal gusto en la boca. Cierto, no falsea demasiado los hechos – para ser televisión – y no parece muy diferente de como lo harían en TN. Apenas un poco más careta. Pero me fastidia el oficialismo falso de C5N, peor aún que el oficialismo verdadero, que por lo menos tiene la sinceridad del autoengaño. Para peor, hoy había recibido un mail del PRT-Santucho, con las habituales consignas trotskistas a favor del boleto obrero y la Revolución, condimentadas con lo que siento como el uso oportunista de la sangre derramada… por otros. Así que no quedé de buen humor, pero no lo bastante para ponerme a escribir sobre el tema, al no tener nada nuevo por decir.

Entonces recordé que hace poco había leído algo muy bueno sobre el asunto en Pensando la Argentina, uno de los más entusiastas blogs K, y le brindo el homenaje de la copia: los invito a leerlo aquí. Anticipo: MP hace un planteo sensato y honesto. Artemio y “el adivinador” en sus comentarios apuntan al probable rol de operadores del radicalismo y de los servicios en el armado “rocambolesco”, y C.A.T. que también aporta datos interesantes, agrega una observación que le cabe perfectamente a Gorriarán Merlo Quien ha formado parte de algún servicio de inteligencia termina viendo todo desde el prisma de la conspiración, y a la realidad y a las personas apenas como peones de jugadas maestras desde las alturas“.

Mi comentario fue simple: no tengo datos sobre las participaciones externas a TodosxlaPatria – que probablemente las hubo – “pero leyendo lo que afirmó el mismo Gorriarán (no desmentido por ninguno de sus compañeros) que consiste, resumiendo, en “teníamos información que los militares en La Tablada planeaban un golpe. Y decidimos – de acuerdo al derecho constitucional de armarnos en su defensa – ocupar el cuartel para alertar al pueblo“. Este delirio le fue propuesto a militantes cuyo planteo público – y su militancia en ese momento – consistía en el trabajo social. Y se prendieron, nomás. Habla de la irresponsabilidad inescrupulosa del Pelado, pero también del aventurerismo de los que se sumaron”.

Pero el aporte más interesante – para mí – lo hizo en su comentario G4þRI€L, cuando dice: “La Tablada fue como el resumen en dos días de todo el proceso militar. Por un lado la iluminada minoria (ojo que todavia hay muchos, con otros métodos, pero los hay), y por el otro la represión, la torura, los asesinatos y los desaparecidos“.

Si esta frase quedó en mi memoria no es sólo porque la considero justa. Es porque me parece que es el planteo de un debate sobre los límites válidos de la represión, y los del accionar político. No es cierto, en la frase hecha, que es un debate pendiente; se ha hecho muchas veces. Pero, como todos los debates importantes, debe repetirse en cada momento histórico.


la ciencia argentina, algunos datos más

enero 24, 2009

En la entrada anterior subí un vínculo a un artículo de Futuro de Página 12 sobre la CONAE. Hoy aparece en ADN de La Nación esta nota sobre la CNEA,  y siento que no puedo dejar de vincularla a mi blog.

Por lo que tienen de distinto (aunque su director, Fernández Díaz, es ingenioso y escribe bien, ADN no puede evitar el tono solemne y autoimportante que lo delata como sitio cultural de La Nación. Y no puedo menos de pensar que tenía que aparecer allí una nota sobre el desarrollo nuclear en Argentina que evita cuidadosamente mencionar al gobierno peronista), pero sobre todo por cómo se complementan: Entre los dos, nos muestran lo que los argentinos hemos hecho en ciencia y tecnología y lo que somos capaces de hacer, si no nos derrotamos nosotros mismos.

Y su autor, Diego Hurtado, rescata como corresponde a un grande: Jorge Alberto Sábato.


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