CFK comenta la movilización de ayer

abril 30, 2016

CFK

Esto ya está en los diarios, por supuesto. Y La Nación agrega un bonito video de la conversación telefónica completa de Cristina Kirchner. Tengo que recomendarlo. Pero me parece que es un hecho político significativo, y quiero compartir esta transcripción de su cuenta de Facebook.

Se dirigió a los artistas Cristina Banegas, Graciela Dufau, Marián Farías Gómez, Liliana Herrero, María Ibarreta, Luciana Jury, Ariel Polenta, Federico Vázquez, Juan Pablo Lazo, Pedro Rossi, y al público. Participaban del ciclo “La Patria en textos y canciones” que presentó el Instituto Patria, la nueva fundación kirchnerista, en el Teatro Roma, de Avellaneda. También estaba el intendente y vice del Instituto, Jorge Ferraresi. Pero tengo la sensación que el mensaje tiene un destinatario más amplio.

Qué jornada la de hoy, tan maravillosa. Estoy muy contenta. Apenas entrado el día parte de la patria salió, otra vez, a las calles de Buenos Aires.

Miro las imágenes: tomó la forma de trabajadores, de operarios, de oficinistas, de gente suelta también.

Y las había de todas las edades.

Vi los rostros. Miraba los rostros. Rostros de sangre inmigrante como nosotras que somos un poquito más blanquitas, otros de piel más oscura, esa piel que inexplicablemente aún provoca que algunos y algunas frunzan la nariz. Eso que no voy  a poder entender nunca: somos un pueblo con apenas 200 años de historia y los que estaban antes, la verdad, que tenían la piel más oscura y eran los dueños de las tierras.

La patria salió a la calle porque no tiene miedo y quiere futuro, sobre todo, y como quiere futuro brota como el agua cada vez que la maltratan. Y, hoy, sentí que surgía otra vez clara como el agua, pero con mucha alegría, aún en los malos momentos porque la patria no es violenta. Sería bueno que los que la maltratan, los maltratadores de la patria, si la historia lo advirtiera, se dieran cuenta de una vez por todas que nuestro pueblo es manso y tranquilo pero no tonto, ojo. Manso y tranquilo pero no tonto. Y que solo quiere que lo dejen trabajar en paz y que no le compliquen la vida. Hoy sentí eso“.

Me dejó pensando que cuando el cardenal Jorge Bergoglio fue elegido Papa, muchísimos opinadores, kirchneristas y anti kirchneristas fervientes, esperaban una relación conflictiva. Los más prudentes pensaban que sería fría.

Por supuesto, aunque se han trucado algunas fotos como broma, nadie lo imagina a Hugo Moyano oficiando misa (es evangélico). Creo que la intención es que el interlocutor sea el movimiento obrero (donde el Hugo tiene algo de poder, cómo no). Como sea que resulte, es indudable que Cristina Kirchner es mucho más inteligente que bastantes cristinistas.


Música para el fin de semana – Avellaneda Blues

abril 30, 2016

Después de lo de ayer se me ocurrió, no sé bien porqué, que este era un tema apropiado. Allá por los ´70, Manal estaba haciendo un blues argentino. Ya lo subí hace tiempo, como parte de un álbum, pero los “derechos de autor” lo bloquearon. Así que les acerco de nuevo Avellaneda Blues.


La fuerza sindical, demostrada ¿Cómo sigue?

abril 29, 2016

movilización

Tal vez sea la adrenalina que siempre provocan las movilizaciones numerosas, pero me parece evidente que, sí, hoy hubo una demostración poderosa de la fuerza de las estructuras sindicales. Ya no sólo frente al espacio, todavía débil y desorganizado, de la oposición política, que no tenía otro remedio que acompañarlas. Más allá que muchos, no todos, querían hacerlo; en el peronismo hay vínculos de larga data entre políticos y sindicalistas. Hace tiempo se veían como ramas de un mismo Movimiento…

Como sea, éste fue un acto sindical. Por su organización. Por el rol protagónico que tenía Camioneros (la ovación a Moyano fue muy significativa). Por la presencia numerosa de sindicatos que hasta ahora se habían movido sólo en conflictos locales, como UPCN. Hasta por las ausencias, de los sindicatos más cercanos al gobierno -con algo concreto entre manos, bah.

Esta tarde ha quedado claro que esa capacidad de presión -muy eventualmente, de lucha- se puede ejercer contra el gobierno. No importa que sólo uno de los cuatro oradores -Pablo Micheli- mencionó la palabra “paro”, sin decir condiciones ni fechas. No importa que el documento que leyó Juan Carlos Schmid -después se los subo- habla de las políticas que se rechazan. Estas políticas “neoliberales” son el gobierno. Porque Macri no tiene un Plan B. Él, su equipo y el sector social que expresa mejor, los empresarios grandes y medianos y sus gerentes, están hoy convencidos de esas políticas. Salvo algunos pocos lúcidos, que no les importa tanto mientras se favorezcan sus intereses particulares.

El futuro es un juego de final abierto. El sindicalismo no tiene hoy un proyecto alternativo: su objetivo explícito es forzar al gobierno a revisar sus políticas y discutirlas con ellos. Pero las centrales más poderosas no tienen equipos para esa tarea, no los han formado. Como, me parece inevitable, Macri seguirá con los Prat Gay, los Sturzenegger, o sus equivalentes, los choques serán inevitables. E impredecibles en sus resultados.

La única conclusión firme que saco es una bastante obvia, una nueva versión de una realidad vieja de siete décadas. El peronismo, y agrego, la oposición a Macri en general, sin estructuras sindicales de su lado se condena a la impotencia discursiva. Pero hoy hay pocos lazos vigentes entre políticos y sindicalistas. Habrá que reconstruirlos, empezando por los niveles medios.


Una demostración de la fuerza sindical

abril 29, 2016

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El título lo elegí con cuidado. Porque el hecho que las cinco centrales obreras se movilizan hoy viernes 29 en un acto que cuestiona las políticas de este Gobierno no es -todavía, al menos- el resultado de una estrategia de la dirigencia sindical. Gremios poderosos, como SMATA, no participan. La CGT Azul y Blanca de Barrionuevo, la UATRE de Venegas, aunque participaron en su armado, han hecho claro su cuestionamiento al cariz que tomó. Casi podría decirse, irónicamente, “Macri lo hizo”; han sido las políticas oficiales las que obligaron al sindicalismo -aún al que mantiene un diálogo fluido con el gobierno- a expresar el descontento y la furia de los trabajadores.

Ojo: dibujar dirigentes complaciente y bases embravecidas sería de ingenuos, y de ignorantes. Una cantidad muy grande de sindicalistas, en sindicatos grandes y pequeños, estuvieron estas semanas bajando consignas muy duras. La más simple “No a los despidos”, fue la que más se escuchó. Y el dirigente más cuestionado, en el peronismo y fuera de él -pero hoy el más poderoso en el sindicalismo- Hugo Moyano, ha ido endureciendo su posición “Macri está en contra de los trabajadores“, afirma.

Como sea, no se puede evaluar, a esta altura, si la estrategia sindical tendrá éxito o no. Un indicio importante estará después de las 15 hs., en lo que se vea y se escuche por Independencia y Paseo Colón (La ubicación del acto muestra el inestable equilibrio actual: el Gobierno quería que se hiciera en un estadio; los más duros querían hacerlo en Plaza de Mayo. Salomónico).

Entonces, la demostración de fuerza de los sindicatos ha sido, en primer término, que la oposición al gobierno, el peronismo, en sus diversas vertientes, ha decidido acoplarse: el peronismo bonaerense, el cercano a Scioli y el no tanto, y los que reivindican el liderazgo de Cristina, La Cámpora anunciaron que marcharán.

Hasta los adversarios ideológicos más convencidos de la “burocracia sindical”, las agrupaciones sindicales que maneja el PTS han dicho que concurrirán. Con sus propias consignas.

Uno ve que parte de la militancia política más termocéfala está descontenta y/o furiosa con el asunto. Y no es sólo “la pequeña burguesía con conciencia de clase”. Hay activistas que guardan viejos rencores con una dirigencia gremial que ven corrupta y acomodaticia -¿en contraste con políticos incorruptibles, supongo? Y son sinceros. Pero no tienen estructuras comparables, ni de lejos.


El Frente Ciudadano y el peronismo – 2da. parte

abril 28, 2016

Rev-Franc-Algunos comentarios de la 1° parte de este posteo, me confirmaron una impresión que me habían dado conversaciones con algún destacado dirigente que se ha definido, enérgicamente, por apoyar el liderazgo de Cristina Kirchner: muchos “cristinistas” (un nombre inadecuado, pero se entiende) dan por hecho que el PJ bonaerense no acompañará a CFK en las elecciones del año que viene, que se enfrentará a los que reivindican ese liderazgo. La verdad, no los entiendo.

Es posible que eso pase, por supuesto. Algunas figuras conocidas (más conocidas que votadas) han dicho “Cristina no me conduce”. Y es una decisión respetable, por supuesto. Pero los partidos políticos necesitan, por encima de todo, candidatos que traccionen votos. Las negociaciones, amenazas, son muy secundarias, ante la opción existencial de ganar o perder. Especialmente entre los políticos peronistas (los sindicalistas… no tanto. Los únicos votos que les son fundamentales son los de sus afiliados. Pero aún ellos calculan los resultados).

Creer que los dirigentes territoriales del peronismo, como categoría, no querrán estar en una lista con Cristina es igual a creer que esa lista perdería. Yo no me atrevería a asegurarlo hoy. Y ellos tampoco.

Por otro lado, es posible que CFK vea en un “Frente Ciudadano” una forma de no quedar sujeta a esos aparatos y sus jefes. Se comprende. Como sea, esta propuesta es, debe ser, algo más que una maniobra política de corto vuelo.

Es necesario recordar siempre que los argentinos que no se identifican como peronistas, menos aún como militantes del FpV, son hoy una parte muy grande de la población argentina. Sin ellos, es imposible construir una mayoría.

Mi amigo Mario Casalla (filósofo, investigador y escritor, y presidente de la Asociación de Filosofía Latinoamericana y Ciencias Sociales) me envió esta columna que publicó en un diario salteño. Con una visión quizás idealista del asunto, pero por eso mismo quiero acercársela a ustedes. La política debe ser algo más que la rosca.

¿Qué es eso de un “Frente Ciudadano”?

Por Mario Casalla

Poniendo entre paréntesis las anécdotas, chicanas, broncas personales y las “operaciones” periodísticas salvajes que vuelan hoy como hojas del otoño porteño, es preciso reconocer que la idea de conformar un Frente Ciudadano sacudió al espectro político y social del país.

Dado que el nivel de nivel discusión política pública, había quedado “anclado” en el debate televisivo del ballotage (Scioli-Macri) en la Facultad de Derecho, el hecho que, de improviso, alguien lance al ruedo una idea política (¡aunque más no sea, sólo una!), por fuera del formato “tv/consultoras/ háblele usted a la gente”, es realmente un hecho a destacar.

Quizás no lo hubiera sido hace algunas décadas atrás (donde todavía la discusión política no había decaído tanto) pero ante el modelo de moda, hoy sí lo es. Si la presidenta (MC) Cristina Fernández de Kirchner ha recuperado iniciativa política -como realmente sucedió- no es sólo por la magnitud de sus actos públicos, por la rapidez que demostró para reunir y reencaminar a su “propia tropa” (aún aminorada en número y poder de fuego, por así decirlo), sino porque sacudió -a propios y extraños- con eso de constituir un Frente Ciudadano, cuya implementación dejó –como corresponde- a cargo de quiénes la asuman.

Ambas cosas fueron actos de inteligencia política y no sólo una jugarreta táctica más. Esto, independientemente de sí eso la llevará o no a una nueva victoria. Pero justo es reconocer que “está bueno”, recurriendo a una expresión de sus propios adversarios. Esa idea no es nueva en la historia argentina contemporánea, pero volverla a traer al debate político actual, resultó original y hasta revulsivo. Y claro, cuando algo sale fuera del libreto, crea inquietud. En ambos campos, propios y extraños.

Entre políticos e “idiotas”

La respuesta que le demos a la pregunta con que titulamos esta nota, es algo clave. Porque un Frente Ciudadano, no es un Frente Político, ni un Frente Electoral, ni un Movimiento Social, ni un Partido Político (aunque pueda llegar a ser algo de eso, o necesite serlo en algún momento). Pero de movida y en su origen es una convocatoria muy distinta, por eso quizás atraiga tanto (aun cuando no sepamos muy bien “cómo se haría”).

Se trata de un tipo especial de Frente donde –como su mismo nombre lo dice- hombres, mujeres y organizaciones que allí concurran lo hacen en función de algo que ya son y quieren hacer valer en plenitud: su “Ciudadanía”. Y si van allí es porque, de alguna manera, consideran que tal ciudadanía está (o puede llegar a estar) en peligro. Uno no se afilia a un Frente Ciudadano, excepto que se confunda a éste con esos “civismos republicanos” que cada tanto rebrotan entre nosotros. Generalmente por TV y en formato panelistas o almuerzos. Con una discurso “indignado”, aunque no demasiado porque sino baja el rating o se nos arruina la digestión. El “productor” estará siempre atento y los retará, llegado el caso.

En cambio la Ciudadanía -tomada en serio- es otra cosa. Se trata de un concepto o, mejor aún, de un ideal, de un “modo de vida”, que desde Grecia –pasando luego por Roma- constituyó esta matriz cultural que llamamos Occidente. Con mil modificaciones por cierto y en permanente lucha, llega hasta nosotros. Ciudadanía y Ciudad (polis, en griego, civitas, en latín) van indisolublemente de la mano. La polis es el lugar donde se la ejerce y el que así lo hace es (en esencia y no por afiliación partidaria) un “ser político”. En cambio, quienes desertan de esa vida pública y se encierran en “lo privado” (en su casa, los negocios, el lujo), eran llamados con un término que -tal cual y sin traducción- atraviesa 25 siglos y llega hasta nosotros: son los Idiotas (de ídeon, “propio, privado, particular”). Es que todavía, entre Políticos e Idiotas, había una separación tajante. Con el tiempo los tantos se irán mezclando. Acaso demasiado.

Ciudad, pueblo y no “gente”

Al conjunto de esos ciudadanos se lo denominó Pueblo (demos, y de allí populos). Y en esto los romanos fueron aún más estrictos que los griegos. Inventores del Derecho (que no de la Justicia!) distinguieron puntualmente entre el derecho de los ciudadanos y el de los que no lo eran (los “extranjeros”, los extraños a la ciudad), para ellos había un ius gentium (un “derecho de gentes”), porque ser ciudadano era tener más y mejores derechos. Aunque repetimos: no todos gozaban de ellos. Esa lucha empezó más tarde y todavía no está concluida. Eso sí, ni ellos, ni sus sucesores imperiales, confundieron nunca quiénes eran los “civilizados” y quiénes los “bárbaros” , en cambio por estos lares se los copió al revés. Y para ir terminando, fue también allí -en esa querida y hoy sufriente Grecia- que al gobierno de ese Pueblo y para ese Pueblo, se lo llamó Democracia (otro nombre que, sin traducción y completito, llega hasta hoy).

Ninguna de estas denominaciones venían del Oriente: allí no había por entonces ni ciudadanos, ni pueblo, ni democracia, ni cosa que se le parezca. La estructura política era totalmente otra: reyes, súbditos, sátrapas y dioses a su medida. Dicho esto con pleno respeto de la diferencia cultural y reconocimiento de su herencia positiva, pero de “democracia”, ni noticias. Occidente nació como una aventura, una apuesta de y para hombres libres, hogares seguros y leyes justas. Fue y sigue siendo una apuesta (que no pocas veces él mismo traicionó). Pero allí está. Claro la libertad no se regala, ni se presta, se conquista. Es decir que siempre habrá una Ciudad que defender, un Imperio que asedia y mete miedo, algún Judas dispuesto a traicionar por treinta monedas.

Pero lo importante es que también haya siempre, Ciudadanos dispuesto a pelear por sus muros y las libertades conseguidas (y las que falten). Es decir, resueltos a hacerles “Frente”. Lo demás, viene después.

Cuentan que el gran Esquilo, a la hora solemne de elegir una frase para su futura lápida, pidió que allí escriban: “Esta tumba esconde el polvo de Esquilo, hijo de Euforio y orgullo de la fértil Gela, De su valor Maratón fue testigo, y los Medos de larga cabellera, que tuvieron demasiado de él”. Ese era su gran orgullo: que peleó como un valiente en Maratón. Lo demás -su fama y su gloria como poeta trágico- era secundario. Lo que quería grabar en piedra era eso: que había escuchado el llamado de su Ciudad cuando ésta lo necesitó. En fin que se comportó como un Político, como un verdadero Ciudadano y no como un “Idiota”.


El Frente Ciudadano y el peronismo

abril 28, 2016

Rev-Franc-

Hace pocos días escribía: “Pasa algo extraño con la idea de unidad en el movimiento que fundó Juan Perón: la inmensa mayoría de los que se identifican como peronistas la consideran como algo deseable. Más, la piensan como algo natural, que hace a su esencia. Ahora, cuando se empieza a mencionar nombres, sectores, una mayoría casi tan grande, entre los politizados, se entiende, no quiere saber nada con esos hijos de una madre políticamente incorrecta“.

Me lo hicieron recordar los que comentan en mi blog. Por alguna razón, están sobrerrepresentados los anti kirchneristas más envenenados (la mayoría, anti peronistas también) y los partidarios de Cristina más fervorosos. Aunque el contenido de los posteos no es ninguna de las dos cosas. No le doy demasiada importancia al asunto -el elenco estable de comentaristas es una pequeñísima porción de los visitantes- pero me serviría para tomar la temperatura de los apasionados por una y otra vertiente… si no existieran las redes sociales masivas, Facebook y Twitter.

Siempre las peleas internas tienden a ser más amargas que los enfrentamientos con el Otro. Igual, es llamativo que los peronistas que comentaron en un reciente posteo -muy menor- sobre la normalización del partido Justicialista expresaron sus reservas y cuestionamiento a las figuras que aparecen ahí y los sectores que los apoyan. También, de paso, con la movilización sindical de este viernes. Incluso alguno expuso su furiosa hostilidad, porque “no resisten al gobierno Macri”.

Me pregunto cómo se planea resistir sin legisladores y sin sindicatos, que ya se dan por perdidos ¿con muchos actos en las plazas? Pero, bueno, ya expuse muchas veces mi posición sobre la necesidad de articular el conjunto del peronismo -y sus aliados- si se quiere volver al gobierno nacional, y no es más que la opinión de un bloguero. Mäs significativa -como expuse en ese posteo que enlazo al principio- es la decisión que mostró Cristina Kirchner de sumar todo lo dispuesto a sumársele dentro y fuera del peronismo.

Ahí decía que CFK, al pelear por la conducción del conjunto, contribuye a la unidad. De la única forma que se construye en la realidad: a través de la puja interna. Los “cristinistas” y los que no lo son tanto se encuadrarán en los sectores que les den lugar.

La reflexión que se me ocurrió, y me preocupa, es que esa desconfianza y hostilidad hacia figuras y sectores del peronismo no es un tema de la militancia K. Si fuera así, serían contenidas por la necesidad de sumar para vencer. El verdadero problema es que también están en los peronistas, y en los anti macristas, de a pie.

Los gobernadores e intendentes, salvo en sus distritos, y las demás figuras y figuritas del PJ, salvo contadas excepciones, sufren el prejuicio anti político inculcado en los ciudadanos (con alguna colaboración de los políticos mismos, reconozcamos). Además, no hay mucho carisma en ese grupo… Perón diría que a casi todos les faltan algunas gotas del “óleo sagrado de Samuel”.

En cuanto a los sindicalistas… bueno, a los muchachos les resulta difícil que los voten, excepto en sus gremios, ya desde los tiempos en que las listas las hacía Lorenzo Miguel. Con la única excepción que recuerdo de Saúl Ubaldini, no han logrado instalar una figura propia a la que la sociedad en su conjunto escuche y respete.

Pese a las fantasías del anticristinismo/antiperonismo, Cristina es la figura que hoy los posibles votantes del peronismo, de un frente opositor encabezado por el peronismo, en la provincia de Buenos Aires -distrito clave- identifican con una gestión alternativa a la del macrismo. Sólo la iguala en el nivel de conocimiento Daniel Scioli, con mucho menos “arrastre”. En mi opinión, el que discuta esto -está en su derecho, claro- no tiene idea de la realidad política actual en la PBA.

Al mismo tiempo, la mayoría de los poderes territoriales y sindicales del peronismo tienen reservas para aceptar la autoridad de CFK, no reconocen demasiado peso a los dirigentes que la siguen, y no soportan a La Cámpora.

¿Cómo se resolverá esta situación? La idea de “ir por afuera”, de reiterar la jugada de Cafiero en 1985 para derrotar al entonces dueño del PJ bonaerense, Herminio Iglesias, fue aplicada por Massa en 2013. Ahora, algunos dirigentes “cristinistas” de la provincia juegan con la idea. Olvidan que en 1985 ganó el radicalismo de Alfonsín. Y Macri desplazó a Massa en 2015.

Dudo mucho que CFK acepte este camino. No se tentó a “ir por afuera” cuando el presidente era Menem… Al mismo tiempo, no veo a la dirigencia del PJ proponiendo ideas para resolver el problema. Su esfuerzo se dirige a conservar las estructuras -como Lorenzo en su momento- y se resisten a recordar que esas estructuras fueron derrotadas.

¿Cristina? Ha lanzado la idea del “Frente Ciudadano”. Todavía nadie ha planteado cómo sería en la práctica, y sus partidarios aparecen tan desconcertados como sus adversarios internos. El hecho es que es una propuesta original, conceptualmente distinta a los frentes que el peronismo siempre construyó para las elecciones. Más tarde les acerco las reflexiones de un filósofo amigo sobre el asunto.

(Continuará)


Posteos recomendados (de otros blogs)

abril 28, 2016

consigliereQuiero recomendarles, con toda la razonable persuasión que pondría Tom Hagen, que lean este posteo en el blog Hel-echo malditoEl vaso no derrama, ni derramará. Macrismo y políticas sociales.

Lo que dice ahí Pablo Torres ya ha sido expuesto por otros estudiosos, con mayor densidad técnica. Pero los trabajos técnicos sólo son convincentes para los técnicos… que están de acuerdo. Los otros… tienen otra sección de la biblioteca disponible para argumentar.

Pablo es también un estudioso de la pobreza y el clientelismo en el conurbano. Publicó “De políticos, punteros y clientes” y “Votos, chapas y fideos“, que elogió Guillermo O’Donnell. Pero aquí habla de su experiencia de Secretario de Gobierno y Desarrollo Social de Laprida entre 2008 y 2015 (ahora preside el Consejo Deliberante).

No necesita que lo promueva en este blog; ya tiene mucha repercusión en Twitter. Pero la discusión sobre clientelismo y políticas sociales necesita hechos. Ahí están.


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