Geopolítica para facebook

marzo 31, 2012
(Mi agradecimiento al blog LaBarbarie, y mis deseos para su recuperación)

La Comisión Europea es una de las instituciones de la Unión, el ejecutivo de la comunidad. La que, se supone, representa y defiende los intereses del conjunto de la U.E., elabora las propuestas de nueva legislación y gestiona la puesta en práctica de las políticas y el uso de los fondos europeos. Últimamente, como uds. saben, hay algunos problemas financieros que le pasan por encima – como le sucedió, 20 años atrás, con la guerra en los Balcanes.

Pero tiene oficinas, personal y presupuesto (más que muchos países). Es decir, tiene la carta de la continuidad, que no hay que despreciar. Con muchísimos menos recursos, la burocracia de los Capetos hizo Francia, por ejemplo. Entre sus oficinas, hay una Dirección encargada de la expansión de la Unión. Como un instrumento más de esa pólítica, preparó este bonito – y costoso – vídeoclip diseñado para los votantes jóvenes.

Más precisamente, es un clip viral focalizado, a través de redes sociales y los nuevos medios, a un público joven (16-24) que aprecia las películas de artes marciales y los juegos de video

El vídeo – se los describo para aquellos que no pueden verlo bien porque están como yo en este finde en un lugar donde la conexión a Internet es lenta – se titula Creciendo Juntos. Muestra una mujer blanca vestida de amarillo – el color de las estrellas de la U.E. – caminando tranquilamente a través de un almacén. Suena un gong, y se ve detrás de ella un agresivo hombre de aspecto chino gritando consignas de kung fu, que salta en el estilo de la película Crouching Tiger, Hidden Dragon.

A medida que avanza hacia ella, alguien de aspecto hindú en vestido tradicional aparece blandiendo un cuchillo. Él es un maestro de Kalaripayattu, un arte marcial del estado sureño indio de Kerala. Cuando ella lo mira, surge un hombre negro con trenzas dando volteretas en el estilo de la capoeira, el arte marcial brasileño.

La mujer mira fijamente a los hombres. Entonces, ella se multiplica para formar un círculo alrededor de los hombres, que abandonan sus armas y se sientan. Los trajes amarillos de las mujeres pasan a convertirse en las estrellas de la bandera de la Unión Europea.

El video termina con las palabras: “Cuantos más seamos, más fuertes seremos“. A continuación, dice: “Haga clic aquí para obtener más información sobre ampliación de la U.E.”.

No les sorprenderá saber que el video despertó acusaciones de racismo y sexismo – justificadas, tengo que decirlo, aunque la corrección política no es lo mío – y ha sido discontinuado como propaganda.

De todos modos, creo que sirve para dar una idea de los supuestos geopolíticos asumidos tácitamente por la tecnocracia europea, y de los sectores medios y altos de los países desarrollados donde se recluta.

Y me dejó pensando que en la blogosfera hay muchos compañeros con conocimientos y talento para la filmación de videos, y su distribución a través de las redes sociales, no es así, Felipe? Me pregunto si alguien estará dispuesto a encargarles un videoclip para UNASUR, y cómo sería el argumento…


30 de marzo, 24 de marzo: Historia de dos aniversarios

marzo 30, 2012

Hoy tuve una sorpresa… buena, al repasar la lista de visitas del día que da WordPress. Lo habitual es que el post más visto sea el que subí último, detrás, cerca según el interés o el debate que despertaron, los más recientes, y luego una larga lista de visitas casuales, por buscador. Hoy el más visitado – y eso que el de Frondizi recogió mucha atención – es un post que subí hace justo dos años: Otro homenaje necesario: el 30 de marzo. Se refiere, claro, a ese día de 1982, hace 30 años, que la CGT, “Brasil”, por la calle del barrio de Constitución donde tenía la sede, conducida por Saúl Ubaldini y apoyada por las 62 Organizaciones Peronistas, convocaron a una jornada de protesta en todo el país.

Había que tener huevos para convocar, y marchar poniendo la cara en ese tiempo. Pero no quiero hablar en este post de lo que pasó entonces. Mi idea es reflexionar sobre cómo ha llegado a ser un aniversario, una fecha para homenajes. Por supuesto, al movimiento obrero le interesa rescatarla, como testimonio de lucha y de legitimidad. Ayer, Hugo Moyano convocó a un acto en la CGT, en Azopardo. Hoy, lo hizo las 62, Regional Capital, de Amor y Bonetti, en la Legislatura de la ciudad. Pero esos actos, y sobre todo su repercusión, es algo de estos últimos años.

Pienso que la blogosfera peronista y filoperonista algo ha tenido que ver en ésto. Manolo Barge, por supuesto. Artemio López, Omar Bojos, Néstor Sbariggi, Omar Mendoza, todos ellos – y seguramente muchos que no alcancé a leer – escriben hoy de esa jornada. Y, lo que me interesa destacar, hace tiempo que lo vienen haciendo.

Y eso me hizo pensar, asociación de ideas, en la movilización del sábado pasado a los 36 años del Golpe, y en la muy elocuente y emotiva nota que Mario Wainfeld le dedica. Los invito a leerla, sobre todo a los que no concurren a esas marchas, porque da casi una vivencia de lo que son. Lo que yo percibo ahí, lo que escribe M.W. me ayuda a verlo con más claridad, es la afirmación de una identidad común. A pesar de la diversidad de banderas y de proyectos, a pesar – sobre todo – de la neta diferencia entre los oficialistas y los opositores al gobierno nacional.

A los que se movilizan el 24 de marzo los une el rechazo al Proceso y a sus masacres. Hasta para los que no lo vivieron – que hoy son la mayoría – ese rechazo los unifica – hasta cierto punto. Vuelvo a pensar en una analogía que he usado bastantes veces en el blog: el antifascismo, que fue la base común de las opciones políticas en Europa Occidental después de la 2° guerra mundial. Había, por supuesto, en muchos de los que participaban de ese consenso hipocresía y amnesia deliberada, pero no importa: fué el acuerdo básico de la politica europea durante casi medio siglo. Tengo claro que hay muchas diferencias con la experiencia argentina. A pesar de eso, lo más cercano a un acuerdo de todas las fuerzas políticas y sociales argentinas es la condena a la dictadura militar de 1976/82.

Entonces, los actos de los 24 de marzo son, para los militantes políticos, parte necesaria de la reafirmación de una identidad. El sindicalismo no lo necesita porque el enfrentamiento, tanto como la negociación, son realidades cotidianas. Ubaldini, Miguel, los dirigentes que se jugaron en ese momento, estaban corriendo un riesgo, y lo sabían, pero no era de naturaleza diferente a los riesgos de ser un dirigente sindical en ese tiempo.

Los sindicalistas ahora la tienen más fácil, seguro, pero el enfrentamiento sigue siendo parte de su trabajo. Es desde la política que sentimos la necesidad de acercar las experiencias. Después de todo, para ese 30 de marzo del 82 también se hizo presente – tímidamente – la multipartidaria – Partido Justicialista, Unión Cívica Radical, Intransigente, Demócrata Cristiano y Movimiento de Integración y Desarrollo – que no estuvo en las primeras filas pero acompañó esa movilización.


Arturo Frondizi – Lo que no fue

marzo 30, 2012

La presidencia de Arturo Frondizi duró menos de cuatro años, del 1° de mayo de 1958 al 29 de marzo de 1962, pero le alcanzó para ser uno de los gobiernos importantes en la historia argentina del último siglo. Abrió Argentina a la inversión extranjera – no es que estábamos cerrados, pero fue a partir de sus políticas que empresas norteamericanas tuvieron una presencia en nuestra economía mucho mayor -; el resultado más recordado es que la explotación del petróleo llegó de 4,6 a 15 millones de metros cúbicos. No fue la única consecuencia, por supuesto, pero el autoabastecimiento petrolero hizo mucho por sostener el importante crecimiento industrial argentino que se prolongó hasta 1975.

Fomentó la siderurgia, y a Techint. Estimuló el desguace de la red ferroviaria, y su reemplazo por camiones y carreteras. Abrió la puerta a las universidades privadas…  Reprimió al movimiento obrero, con el Plan Conintes… Mexclo en esta enumeración lo positivo, lo negativo y lo que tiene un balance complicado. Y dejo bastante afuera. Pero basta para mostrar que no fue un gobierno banal.

Igual, este no es un apunte histórico sobre su presidencia. Lo que estuvo rondando en mi cabeza, mientras leía ayer algunas de las notas periodísticas inevitables a los 50 años de su derrocamiento, y me hace ponerme a escribir ahora, a la noche, es una reflexión sobre la frustración del frondizismo como propuesta politica.

No es una frustración personal. No participé de su gobierno – no soy tan viejo – ni siquiera estaba interesado en política en ese tiempo. Después, fui amigo de muchos hombres que tuvieron roles importantes en la Unión Cívica Radical Intransigente y luego en el Movimiento de Integración y Desarrollo, como Alfredo Vezza, José Giménez Rébora, … y de algunos que luego volvieron a la U.C.R., para acompañar ahí a Raúl Alfonsín, como Jorge Roulet, pero mi diálogo con ellos fue siempre desde el peronismo.

Igual, siempre percibí que Frondizi tenía un peso importante en las vidas y en los pensamientos de muchas figuras políticas fuera de las propuestas que el encabezó. En eso, si no en otra cosa, tiene razón Pagni. Se me ocurre que es muy explicable. Para los muchos argentinos que venían del antiperonismo, o del no peronismo, era un dirigente con una idea de Argentina, alguien capaz de esbozar un proyecto estratégico para la nación. Y que no era gorila, es decir, no participaba de ese enfrentamiento que ellos querían dejar atrás (Hablo de los años posteriores a 1955, claro).

Y se me ocurre que para unos cuantos peronistas – que nunca lo pondrían en esos términos – era un peronismo sin populismo, sin el liderazgo carismático y absorbente del General. No para los trabajadores sindicalizados, donde el gobierno de Frondizi mostró su cara represora, ni para los luchadores ni los humildes. Pero los hijos de los trabajadores, muchos de ellos, habían ido a la universidad que el peronismo hizo gratuita, y Arturo Frondizi era una imagen menos… alejada que la de Perón en Madrid. Y menos enfrentada con el resto de la sociedad. También a muchos de ellos les habría gustado que concluyera esa larga, embozada guerra civil.

Puesto en ese marco, lo que me interesa destacar como un fenómeno a entender es el largo e irreversible declive del frondixismo como propuesta política. De un partido, la UCRI, de masas, con presencia y fuerza política en cada provincia, en cada distrito del país, que en muchos de ellos peleaba de igual a igual con el peronismo, se fue convirtiendo en un partido minoritario, fuertemente ideologizado, que perdió a dirigentes muy importantes y con gran arrastre electoral, como Oscar Alende, Y luego siguió descendiendo: una secta, un grupo de presión, importante porque conservaba el control del diario Clarín. Al perder ésto, se convirtieron en una nostalgia. Y, es cierto, la memoria de un proyecto político que todavía es recordado con respeto.

Entonces, mi idea es simplemente apuntar a ese deterioro. Que tuvo muchos cronistas, y gran reparto de culpas. El ideologismo de Rogelio Frigerio, el deterioro de la capacidad política de Frondizi,… Pero no se escribió la historia, o yo no la leí. Creo que todavía falta. Igual, me parece, ya vale como lección: No basta con un pensamiento, una idea política. Aunque se haya sido capaz de elaborarla, de transmitirla y hacerla compartir por mucha gente, y, como ex presidente, ser conocido por toda la sociedad.

Para construir una fuerza política es necesario estar dispuesto a hacer política, a sumar voluntades, ideales y ambiciones de a uno. Frondizi, que aprendió y muy bien el oficio en la vieja Unión Cívica Radical de los ´30 y los ´40, dejó de hacerlo a partir de su derrocamiento. Y, en forma inevitable, dejó de ser la opción política que podía haber sido para una parte no mayoritaria pero significativa del pueblo argentino. Y restó un potencial componente importante a nuestra vida política.

Hoy, que una de las cosas que nos falta es justamente una Oposición, creo que la historia del frondizismo – muy distinto a las opciones que existen; si sus potenciales votantes están hoy en algún lado, están en el kirchnerismo – tiene una lección para nosotros.


Los libros ¿muerden?

marzo 29, 2012

Todos los gobiernos hacen, de cuando en cuando, idioteces. Es una de las pocas leyes de la “ciencia” política que se puede demostrar experimentalmente. Pienso que un buen criterio para juzgar a un gobierno no es tanto que cometa menos tonterías – aunque sería deseable, claro – sino la capacidad de rectificarlas. Ahora, me refiero a la medida que obliga que los que hayan comprado un libro online en el exterior – o se lo envíen – tendrán que moverse hasta Ezeiza, para buscarlo y pagar, además, el equivalente a 60 dólares más IVA. Es una idiotez muy pequeña – comparada con otras – pero sería útil que el gobierno la modificara enseguida y lo comunicara bien.

Pongo énfasis en esto, porque hay una política mucho más importante a la que esta tontería perjudica. El direccionamiento de las importaciones por el Estado – sintéticamente, el proteccionismo – es una herramienta fundamental para la construcción de una economía agroindustrial integrada, con incorporación de mano de obra y de tecnología. Aclaro: digo “herramienta”, no “causa”. Como todas las herramientas puede ser usada bien, mal o a lo bestia. Aplicar medidas que tienen muy poca importancia económica en sí, pero pueden servir para que – los que están en contra de esa política – muestren que la herramienta se está usando mal y a lo bestia… nos jode.

No nos equivoquemos. La defensa, el estímulo a la industria nacional no es una batalla cultural ganada. Demasiados argentinos – hasta en la columna de comentarios de este blog pueden encontrarse pruebas – todavía piensan que nuestros industriales son una banda de atorrantes que viven de la protección del estado y que no invierten nada en sus empresas – opinión que tiene algunos casos para mostrar, ojo. No son muchos los que aceptan que beneficios arbitrarios, errores burocráticos y diferencias en la calidad son costos razonables en el largo plazo.

Después, claro, hablan maravillas de la tecnología japonesa, o del desarrollo económico de Corea del Sur. Curiosamente – porque los más viejos son los más críticos – hay muchos compatriotas vivos que pueden recordar cuando los productos japoneses eran sinónimo de “truchada”, imitaciones baratas y de mala calidad. Los buenos productos eran ingleses o alemanes. El despegue industrial coreano es todavía más reciente. Recuerdo que Gabriel Palma tiene trabajos que indican que la ventaja de los países del Este de Asia sobre los latinoamericanos se correlaciona con el hecho que ellos nunca abandonaron la política de sustitución de importaciones.

Pero esto no se resolverá en un debate académico, sino en la lucha política. El campo de batalla no es la academia, ni tampoco la blogosfera (donde algunos bienintencionados salieron a revelar que el Grupo Clarín importa libros. Un argumento demoledor… para los militantes menos reflexivos). Esas son en todo caso alturas, desde donde se puede incidir en donde se decide la batalla: en los prejuicios y fastidios del ciudadano común. Porque los funcionarios, y los gobiernos, y aún los grupos económicos pasan. Y cuando vengan otros ejecutores, será clave si las políticas industriales son parte del “sentido común” generalmente aceptado, o sus enemigos podrán identificarlas con los “errores del pasado”.

NOTA: Quiero aclarar que estoy convencido que las industrias culturales son uno de los campos donde Argentina tiene muy buenas cartas para jugar. Y lo está haciendo. Es una de las áreas, junto a la biotecnología, por ejemplo, donde considero que el apoyo del Estado es eficaz y redunda en beneficio de toda la sociedad, y no sólo de unos cuantos vivos. Por eso, apoyémoslas con medidas inteligentes, no con tonterías.

Para la informacion de los amables visitantes, les invito a entrar en la página de la Cámara Argentina del Libro, donde muestra el crecimiento de la industria editorial. Cliqueen en Información del sector / Estadísticas / Informe completo 2010.

Y para una visión más general, esta página de la Secretaría de Cultura de la Nación. Cliqueen en Comercio exterior cultural. Exportación e importación de bienes culturales, 2007 y 2010. No estamos tan mal. Qué buen vasallo, si hubiese buen señor…


Un parte de la batalla del petróleo:¿Entra EXXON?

marzo 29, 2012

Hace un rato, en La Política Online, el portal de noticias que maneja Ignacio Fidanza, subieron esta nota:

Exclusivo: En medio de la pelea, YPF logra asociarse con la mayor petrolera del mundo. La norteamericana Exxon Mobil firmó días atrás un acuerdo con YPF para  exlotar los mega yacimientos de “Shale Oil” de Vaca Muerta, que se  ubican entre los tres más grandes del planeta. La compañia de Repsol y  los Eskenazi logró así enviar una potente señal al mercado, en medio de  la pelea con el Gobierno … ” (Leerla completa aquí).

LPO sigue dando detalles sobre una reunión de los ejecutivos de Exxon con funcionarios del gobierno, Kicillof, Cameron y Baratta. Pero también agrega que aprovecharon su visita a Buenos Aires para cerrar los detalles de su asociación con YPF en una o dos áreas de Vaca Muerta.

Sobre el tema, escribí con algún detalle aquí y aquí. El ingreso a la cancha de Exxon del brazo de Repsol-YPF es, si se confirma, la primicia de LPO (hasta donde yo conozca) y como es un portal muy visitado, no tendría sentido que la reprodujera. Pero me motivó a buscar información y todo lo que encontré sobre el asunto fue una breve noticia de Bloomberg. Donde todo lo que dice es “Repsol está sondeando empresas petroleras, entre ellas China Petrochemical Corp., así como OAO Lukoil de Rusia y Exxon Mobil Corp. (XOM) de los EE.UU., ya que busca un socio para desarrollar su negocio de Argentina“. Y aclara que la información procede del diario español Expansion.

¿Brufau estaría vendiendo humo, entonces? No lo asumamos. El asunto del “shale oil”, el petróleo de los esquistos bituminosos está apareciendo como el próximo gran boom, la “fiebre del oro”, en una industria que es proclive a ellas. En uno de los sitios dedicados a los inversores norteamericanos e internacionales encontré esta oda, no muy diferente de otras que pueden leerse:

Mientras que Brasil lidera en América del Sur las reservas de petróleo en aguas profundas, la Argentina podría ser la superestrella del esquisto. En abril de 2011, la U.S.-EIA sacó un informe que enumera los recursos de gas de esquisto técnicamente recuperables en 33 países. La mayoría de los líderes en la lista no fueron muy sorprendentes. Sin embargo, la colocación de la Argentina sin duda lo era.

Según la EIA, la Argentina tiene 774 billones de pies cúbicos de gas de esquisto técnicamente recuperables. Eso lo coloca cómodamente en la tercera posición, por detrás de China y EE.UU. … La mayor parte de estas reservas se encuentran dentro de la Cuenca Neuquina, un ámbito en el centro-oeste de Argentina, que abarca las provincias de La Pampa, Mendoza y Río Negro. En diciembre de 2010, la petrolera más grande de Argentina, YPF, descubrió más de 4,5 billones de pies cúbicos de gas y 150 millones de barriles de “shale oil” en la formación Vaca Muerta.

… Desde entonces, la fiebre del gas de esquisto ha comenzado. Mientras que la producción nacional se ha reducido durante la década del 2000, la Cuenca Neuquina podría ser clave para su reactivación económica. La región ha sido tradicionalmente la principal proveedora a la nación de petróleo convencional y gas.

Esto le da a Argentina una ventaja clara sobre otros lugares, como África, en etapa temprana de explotación del esquisto: la presencia de la infraestructura existente. Argentina ya cuenta con el sistema de tuberías más extenso de América Latina. Más de 18.000 kilómetros de gasoductos de gas natural salpican el paisaje, y la nación es sede de varias instalaciones para el gas natural licuado importado (GNL). Estas instalaciones podrían ser una joya de la corona, si es que se actualizan para exportar gas natural licuado. Esto es similar a lo que estamos viendo ahora en los EE.UU.”

Encarezco la mayor cautela a los funcionarios a cargo.


“Mercantilismo en América Latina”

marzo 28, 2012

Quiero terminar – por ahora – con esta racha de posts acerca de la economía argentina con un punto de vista más lejano, alguien que ve el bosque donde somos uno de los árboles. Para eso, recurro a esta nota reciente de nuestros viejos conocidos del Financial Times. Y procedo a explicarles porqué.

Es falso que las ideologías hayan muerto – aunque están un poco achacosas, seguro. Es especialmente falso si nos referimos a las ideologias en el sentido que Marx usaba el término, como máscaras que ocultan los intereses detrás. Ahora, “máscara” no es sinónimo de “engaño”. Son realidades en su propio derecho, aunque detrás de ellas esté lo que no se quiere revelar o examinar. En este caso, la ideología es el “libre comercio” que el establishment inglés defiende desde hace más de 200 años. Después que ellos comenzaron la Revolución Industrial y obtuvieron una ventaja extraordinara sobre sus competidores, claro.

Pero Inglaterra ya no es una potencia industrial hegemónica. Su especialización en servicios financieros ciertamente no es incompatible, al contrario, con la batalla al proteccionismo. Pero hay un elemento ideológico en su defensa del “libre comercio”. En el post anterior, el asiduo comentarista AyJ linkea un artículo de The Economist, que denuncia que la Comisión Europea está “coqueteando peligrosamente con el proteccionismo”, debido a las maquinaciones de Sarkozy, que pretende que la Unión Europea no permita que se presenten en sus licitaciones públicas empresas de países que no admitan firmas europeas en sus licitaciones. Está bien que hay una vieja (algo menos de mil años) puja con Francia, pero apoyarse en la opinión negativa de Alemania…

El artículo que procedo a traducirles también es ideológico – incluyendo la inevitable crítica a las “originalidades” argentinas – tanto, que hasta varias de sus conclusiones pueden ser aconsejables para nosotros, los latinoamericanos. Pero agrego mis comentarios al final.

América Latina ha tenido una buena década. Pasó a través de la crisis financiera relativamente indemne, y su historial reciente de política económica (con algunas excepciones obvias de los países que, sin embargo confirman la regla regional) significa que puede cuestionar las políticas de los EE.UU. y Europa con cierta autoridad moral.

Por eso es una decepción que, frente a las amenazas externas a su propia competitividad industrial, varios países están reviviendo viejos fantasmas proteccionistas. En lugar de colaborar ante un riesgo común, corren el riesgo de perjudicarse entre sí.

Las amenazas son reales. la mayoría de las economías latinoamericanas han estado en el lado receptor de una ola de dinero desatada por agresivas políticas monetarias del hemisferio norte afectado por la crisis. La apreciación del tipo de cambio erosiona la competitividad de los productores de bienes transables, una erosión acelerada porque el tipo de cambio de China está atado al dólar. Los dirigentes políticos de América Latina culpan a Beijing y al Occidente.

Algunas respuestas han sido correctas; éstas incluyen moderados controles de capital e intentos de frenar el crecimiento del crédito interno. Pero los viejos hábitos tardan en morir, y el nerviosismo acerca de la desindustrialización ha despertado instintos mercantilistas. Brasil está protegiendo su industria automotriz de la competencia mexicana y sus viticultores quieren protección de las importaciones chilenas. Argentina, un inventor prodigioso de excéntricas políticas económicas, requiere a los importadores vender algo – cualquier cosa – a los extranjeros que valga tanto como lo que les compran a ellos.

Tales políticas no sirven para defenderse de la competencia de precios de China o el mundo desarrollado impulsada por sus monedas débiles. Peor aún, socavan el tipo de políticas que contribuyen a apuntalar la base industrial de América Latina.

Las afinidades lingüísticas y culturales de la región la convierten en un mercado único natural. Su escala compensaría el costo de superar sus grandes barreras naturales, que en cualquier caso están cayendo gracias a las obras de infraestructura continental. Todo lo que ralentice la integración de las economías nacionales, ya sea directamente o por agriar sus relaciones políticas, aleja el premio final: una enorme economía de ingresos medios, cuyos miembros se enriquecen mutuamente con productos elaborados y servicios, en lugar de venderle materias primas a China .

Brasil, la mayor economía de la región, tiene una responsabilidad especial para mantener la integración en marcha. Tratar de obtener ventajas sobre sus vecinos atenta contra su pretensión de ser un líder regional – que encontraría beneficios en el florecimiento, no el estancamiento, de los demás.”

¿Se dan cuenta a qué me refería? Lo que dice sobre “Las afinidades lingüísticas y culturales de América Latina, (que) la convierten en un mercado único natural” podría haber sido escrito por alguno de nuestros pensadores que han luchado por la unidad de la Patria Grande, entre los más teóricos y menos prácticos al menos. Pero más que por su mensaje explícito – en el que la principal, bah, la única preocupación es luchar contra las tendencias proteccionistas – me interesa destacar lo que se asume en él.

Parece que el establishment económico global asume como un dato de la realidad el ascenso de las economías emergentes de América Latina y en particular de Brasil como nuevos actores. Ojo: Que sea un dato de la realidad no significa que lo aceptarán graciosamente: A Brasil no se le otorgará el asiento en el Consejo de Seguridad que reclama, ni Dilma tendrá su visita de Estado. Más importante, EE.UU. seguirá procurando ser el que establece las reglas de juego, las suyas, en el hemisferio, y Gran Bretaña no renunciará a su presencia en el Atlántico Sur. Tampoco la pavada. Pero un mensaje para nuestros gobernantes es: Ya no somor irrelevantes. Debemos medir nuestros pasos en el escenario global, donde ya estamos.

La otra asunción implícita que me interesa destacar es que ese “establishment” global piensa que las manifestaciones agudas de la Crisis han terminado (mi opinión. esperemos seis meses a ver) y que ahora estamos en el comienzo de una Larga Recesión en el mundo desarrollado. Donde la preocupación central pasa a ser evitar una escalada proteccionista como en 1930, y el debilitamiento de las instituciones – F.M.I., Banco Mundial,… – que encarnan las reglas de juego que – modificadas en lo imprescindible y no más allá – ese establisment está vitalmente comprometido en sostener. No importa si esta pretensión es legítima, ni siquiera – en el corto plazo – si es posible (nuevamente, mi opinión personal: lo dudo). Esa pretensión y la realidad política que implica forma parte de ese escenario global que nuestros gobernantes, y también los que discutimos de política, deben tomar en cuenta.

NOTA: La imagen que adorna el post es un retrato de Jean Baptiste Colbert, ministro de Finanzas de Luis XIV por 18 años, hasta su muerte. Fué el padre del mercantilismo, y abuelo de nosotros, los dirigistas. Sus doctrinas, sepultadas bajo la crítica despiadada de los apóstoles del “libre comercio”, merecerían un reexamen. Pero eso se lo dejo a los académicos. Me interesa recordarlo por su gestión, que alejó a Francia de la bancarrota, desarrolló las manufacturas y abrió mercados para su industria. Además, una de sus disposiciones en particular podría ser rescatada, para mejorar la industria textil argentina. Ordenaba que si los tejidos de un fabricante fueran encontrados defectuosos en tres ocasiones distintas, se lo ataría a un poste envuelto en esa tela.


Los ruidos en la sintonía fina – Continuación

marzo 27, 2012

El post que escribió Pablo Tonelli sobre las políticas económicas del gobierno en esta etapa aportó además otras dos cosas valiosas: Un título con gancho, y una columna de comentarios estimulante, como las que uno añora de Finanzas Públicas. Allí el comentarista Lada Laika acercó esta nota de La Nación, que me parece lo bastante interesante como para que la reproduzca en un post aparte, para los infortunados que no cliquean en los links. Es una muestra del capitalismo moderno en acción, como no la van a encontrar en la mayoría de los libros de texto sobre economía. A continuación, subo también algunos comentarios que provocó, incluyendo uno mío que agrego a la discusión.

Los dueños del negocio

 Por Mariano Kestelboim

El precio de la ropa de marca, en la Argentina y en el resto de América del Sur, es muy superior al de los grandes centros de consumo mundiales. La principal razón es el creciente poder de presión y negociación de los shoppings y de los bancos. Ellos, a través de una alianza estratégica, logran imponer condiciones a la cadena productiva que les permiten extraer rentas extraordinarias.

El costo de producción nacional de una prenda de marca apenas representa un 15% de su precio. Fabricar, por ejemplo, una chomba en talleres formales, con estampa, apliques y avíos, cuesta $ 30, y su precio supera los $ 200. En las sobrevaloradas superficies de los shoppings (espacio de venta indispensable para el éxito de una marca), la viabilidad del negocio depende cada vez más de la venta de bienes de alto valor, donde los determinantes de las decisiones de compra son el diseño y la marca.

El persistente crecimiento del mercado (entre 2003 y 2011, el consumo subió 80% y las ventas en los shoppings treparon 258%), combinado con una oferta de ropa que, en el mismo lapso, creció más rápido (el producto local se duplicó y la importación, en dólares, subió más de 8 veces), provocó un auge de demanda de locales comerciales.

A diferencia del alquiler residencial, el techo de los alquileres comerciales estuvo poco limitado por el poder adquisitivo de los asalariados, en un modelo que animó el consumo. Los costos de ocupación escalaron de tal manera que hoy el costo de admisión, conocido como “llave”, se abona por adelantado y es de entre 18 y 24 alquileres y debe pagarse con cada renovación.

Las marcas deben pagar una comisión inmobiliaria (la percibe el propio shopping) del 6% sobre el total del contrato de 36 meses de alquiler; para un local de 100 metros, la marca paga de alquiler un mínimo de $ 50.000 o el 7% de la facturación bruta con impuestos (el valor más alto). Las expensas, administradas por el shopping, cuestan en torno de los $ 15.000 mensuales y no son auditables. Asimismo, las marcas abonan un fondo de publicidad inicial de alrededor de $ 60.000 y un aporte adicional mensual del 15% sobre el valor del alquiler.

Todos estos costos se magnifican cuando hay una promoción. Por ejemplo, si por contrato tiene que pagar un 7% de alquiler y hace una promoción del 30% y vende por $ 7000, deberá pagar el 7% de $ 10.000. En consecuencia, paga $ 700 y no $ 490 (su alquiler sube un 42,9%).

Los aranceles que pagan las marcas por el uso de la tarjeta de crédito y débito también se pagan sobre el precio sin promoción. En el caso de las tarjetas de crédito, el arancel es del 3% de las ventas, y en las de débito, es del 1,5 por ciento.

Mientras que la oferta de ropa responde rápidamente a los cambios de la demanda, la construcción de locales depende de ciclos mucho más largos. La generación de zonas de atractivo comercial requiere, entre otros aspectos, condiciones mínimas de accesibilidad y seguridad.

Los que no invierten en la producción – bancos, tarjetas, propietarios, inmobiliarias-  se apropian de un enorme margen del precio al público (entre un 40 y un 50%) y coartan el ingreso de los que sí fabrican y arriesgan. El fenómeno se vuelve aún más paradójico porque los créditos de los bancos comerciales se orientan al consumo, en lugar de estimular la inversión productiva, lo cual es básico para sustentar el proyecto de desarrollo de nuestro país.”

Casiopea comentó “Recursos mal dirigidos por el fomento al consumo con crédito, e incentivado por los que se benefician de esa situación, lo cual genera inflación en ese segmento del mercado. En pequeño, algo parecido al fenómeno de la inflación de los precios inmobiliarios en el mundo desarrollado gracias a las facilidades de crédito (que ahora es deflación por la desaparición del crédito).

Lo he dicho antes, es mucho más fácil y barato para los bancos cobrar intereses por las cuotas del lavarropas que mantener un equipo de analistas para buscar auténticas inversiones de riesgo“.

Desvinchado, rápido, pasa el aviso: “Día se avivó e inauguró un super con todas las letras (sus locales normalmente son chicos) en Independencia y Matheu, con precios 25 % más baratos como siempre. Knorr entró al mercado de la pasta seca, compitiendo con Matarazo en calidad, a un 20 % menos. En un mercado a todo trapo y con precios super inflados se llenan todos los nichos y empieza la competencia. Eso si, con financiamiento se aceleraria la movida. Hay 140.000 pymes esperando la oportunidad“.

Mi comentario: Me pareció que valía la pena considerar por separado este tema. No está fuera del ámbito de la macroeconomía, claro, pero en sus grandes generalizaciones es fácil pasar por alto este mecanismo de creación de “valor”, mejor dicho, de precios. Que, como diría MAGAM, terminan inflando las cifras del Producto Bruto Interno…

Lo natural, desde una teoría poco sofisticada o desde el discurso político, es verlo como una deformación, una anomalía que no debería existir. Aún Casiopea, no populista ella, dice que son “recursos mal dirigidos… que contribuyen con el crédito a crear burbujas“.  Y tiene toda la razón… si se piensa, como nosotros los intervencionistas, que el crédito debe utilizarse, en primer lugar, para fomentar las actividades que hacen al desarrollo y a la multiplicación de valor. Pero esa no es la lógica de los mercados financieros – que, como el Sur, también existen. Por sí solos, díreccionarán capital hacia donde encuentren el mayor beneficio con el menor riesgo. Es su naturaleza. Como uno es intervencionista pero trata de no comer vidrio, creo que a la lógica de los mercados debemos darle cierto peso en la decisión, para evitar las tonterías que a veces se proponen desde las burocracias estatales.

Lo que plantea Desvinchado, militante kirchnerista, es la solución capitalista tradicional (Y no hay ninguna contradicción allí). Ojo: también requiere un grado de manejo del crédito por el estado. Como hombre con alguna experiencia en bancos, sé muy bien que prefieren diez clientes grandes a mil pequeños, y la teoría de la diversificacion del crédito queda como una pía fícción para economistas.

De todos modos, hay otro aspecto que la teoría económica no considera con la debida relevancia. No, por lo menos desde Veblen (Hay trabajos que lo enfocan, por supuesto, pero no lo integran en una teoría general). El mercado de los productos de marca, en particular en ropa, calzado, relojes, …, depende de que sean caros. El valor que el logo le incorpora al artículo viene de, en una pequeña parte de garantía de calidad (en algunos casos) pero siempre de una imagen. Más importante ese factor, cuánto más caro es. Si fueran baratos… perderían valor.

Esto es cierto aún para el mercado de las imitaciones “truchas”, desde La Salada a regiones extensas y dinámicas de China. No se imita la prenda sin la marca. El socialismo leninista que trató de ignorar esta tendencia humana, terminó asfixiado por las mafias del mercado negro.

Si repito cosas que son obvias para cualquiera que esté en la actividad comercial, es porque el elemento de despilfarro implícito en el estímulo indiscriminado al consumo – uno de los puntos más criticados de la estrategia económica K – está presente en la misma estructura de la producción y distribución capitalista.

Entonces, el direccionamiento del crédito – donde el rol del Estado es legítimo, al tratarse de un recurso social y no del dinero de un individuo – es una necesidad fundamental para impulsar a la actividad económica nacional, pero no depende del texto de la Carta Orgánica del BCRA.  “Sintonia fina” es un nombre apropiado para un proceso que requiere de intervenciones y limitaciones puntuales, siempre atento a las condiciones cambiantes. Por supuesto, da campo a la arbitrariedad, pero – seré franco – no es esa mi principal preocupación. Lo que creo que debe ser la inquietud de todos es si el Estado con que contamos es capaz de conducir con eficacia ese tipo de proceso.


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