Las treguas de febrero

febrero 28, 2015

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Dentro del mes que hoy termina – con sólo 28 días, además – la diplomacia se anotó tres éxitos. Pasajeros, claro, pero qué no lo es? Rusia y Ucrania, con la participación de Alemania y Francia, acordaron un cese del fuego en el Este ucraniano; Grecia y los representantes de la Unión Europea convinieron una prórroga de cuatro meses en los créditos a ese país mediterráneo, a cambio de un pliego de compromisos; y EE.UU. e Irán iniciaron una segunda ronda de negociaciones sobre la cuestión nuclear.

Me parece conveniente que los argentinos – un poco obsesionados con nuestras internas, y con razón – no perdamos de vista lo que pasa en el escenario global. No tanto para seguir los acontecimientos: ese es el trabajo de diplomáticos y periodistas. Mejor, para tratar de entender las relaciones de fuerza (militares, económicas) que los determinan, cómo van cambiando, y cómo van a influir sobre nuestro futuro.

Para aclarar el concepto: la idea del posteo me la dio este informe de Reva Bhalla para Stratfor. Pero mientras él pone énfasis en lo que llama la “Intersección de tres crisis“, y saca como conclusión que obligan a los EE.UU. a involucrarse nuevamente en Eurasia, yo – que nunca pensé que EE.UU. había dejado de intervenir en Eurasia – creo que la lección a extraer son los equilibrios de poder que condicionan aún a las Grandes Potencias, su vinculación entre sí, y la necesidad de movernos con cuidado.

Mis conclusiones, que no son las de Bhalla sino las de un suramericano: Me parece evidente que Alemania ha conseguido llegar a la posición que la economía y la demografía hacían inevitable, y que la torpeza/locura de Guillermo II y de Hitler demoraron casi un siglo: el liderazgo de Europa. Para conservarlo sólo necesita un acuerdo estratégico con Francia – el otro actor inevitable, ante una Gran Bretaña que está y no está – y un mínimo de cuidado de los intereses de los socios menores (Cualquier parecido con Brasil, Argentina y la América del Sur no es mera coincidencia).

De cualquier modo, ese liderazgo tiene características especiales, en la “Europa de los banqueros“. Alemania es el acreedor principal, de lejos, pero la mitad de su producto bruto proviene de sus exportaciones. Y la mayor parte de sus exportaciones son a los otros países de la Unión Europea. Grecia es una parte muy pequeña de la economía europea, y su pueblo le ha dado al gobierno de Syriza dos misiones casi imposibles de cumplir a la vez: terminar con la austeridad, y permanecer en la Unión. Pero cuando en cuatro meses vuelvan a reunirse los ministros, Alemania tendrá otra vez el desafío de encontrar un arreglo que contemple aunque sea en parte los reclamos griegos, y a la vez los de sus críticos internos y los de los gobiernos que han hecho “buena letra”: España, Portugal…

Lo que no necesita Alemania, es problemas en su frente oriental. Por eso presionó a Ucrania para que aceptara la realidad del campo de batalla, y tolerara la autonomía de hecho de los rebeldes pro rusos en el oriente. Pero Putin, al contrario de las fantasías de sus simpatizantes y sus enemigos, no es un conquistador victorioso. La posición estratégica de Rusia es hoy más delicada de lo que era en octubre de 2013. En Kiev, la capital de Ucrania, el granero y el vientre vulnerable de la Madre Rusia, hay un gobierno hostil a Moscú, apoyado por un nacionalismo anti ruso. Y que podría recurrir al apoyo de la Gran Potencia que es, todavía, la más poderosa en lo militar: los Estados Unidos.

Rusia tiene, lo señalaba hace poco el CEO de Stratfor, una larga tradición de hacer frente a adversarios poderosos. Y Barack Obama no ha mostrado ninguna pulsión para enviar tropas a las costas del Mar Negro. Pero los Estados Mayores deben considerar todas las eventualidades. Además, el reciente asesinato de un opositor ruso podría ser usado para calentar los ánimos (¿les suena?).

De cualquier modo, el presidente de los EE.UU., y sus Jefes de Estado Mayor, no pueden no considerar la posibilidad de enfrentamientos militares en Ucrania, en el Báltico o, concebiblemente, en el Sureste de Europa. Para eso es conveniente limitar sus compromisos en el Medio Oriente y el Arco Islámico, que desde hace 14 años consumen la mayor parte de su capacidad militar (sin descuidar el Pacífico, que Obama ha señalado como prioridad para los EE.UU., y donde está la Gran Potencia que es su rival en ascenso).

Los dos ejércitos regulares de consideración en el Medio Oriente son los de Turquía e Irán. Y los turcos, por su ortodoxia sunni, recientemente revalorizada, y su preocupación ante un resurgimiento kurdo, se han mostrado renuentes a combatir al yihadismo sunnita. De ahí que el Secretario de Estado John Kerry y el Ministro de Relaciones Exteriores Javad Zarif se reunieron otra vez en Ginebra el 22 de febrero para avanzar en las conversaciones.

Ya no por razones estratégicas, sino simplemente para sepultar las anécdotas de la Guerra Fría, podemos incluir una cuarta tregua.: el avance de las conversaciones entre Cuba y EE.UU. para restablecer relaciones diplomáticas. Como diría nuestra Presidente, todo tiene que ver con todo. Agrego el consejo: movernos con cuidado.


La movilización de mañana

febrero 28, 2015

1M

Recuerdo que cuando se anunció la “marcha de los fiscales” comenté, por Twitter, algo así “El 18F la oposición hace un acto; el 1°M lo hará el kirchnerismo ¿Qué hay de nuevo?” Creo que es cierto, pero es una verdad muy chiquita para entrar en 140 caracteres. Hoy tengo ganas de reflexionar algo más. Pero no se preocupen; será breve.

Es natural que muchos piensen, sientan, la manifestación de mañana 1° de marzo en la Plaza del Congreso como una respuesta al embate de lo que la Presidente denominó el “partido judicial” contra ella. De ahí el afiche, uno de muchos, que elegí para ilustrar el posteo.

Pero hay diferencias muy profundas entre esas dos manifestaciones masivas. Una de las más obvias es que la de mañana es una repetición de las que se han hecho todos los 1° de marzo para acompañar a Cristina Fernández de Kirchner cuando inauguraba las sesiones ordinarias del Congreso, casi un rito militante. Y esa diferencia apunta a una realidad política clave: Ambas expresan a dos sectores muy distintos de la sociedad, con una identidad clara, que incluye una conciencia de su antagonismo con el otro. Pero uno de ellos cuenta con un liderazgo, y el otro no.

Hablar en serio de liderazgos necesitaría mucho más espacio que el de este posteo. Para la teoría, siempre recomiendo que vayan a los clásicos, en particular a Aristóteles. Él explica muy bien que los de abajo, los más desposeídos, tienden a apoyar el poder de una persona, porque puede resolver sus problemas. Y porque, a su vez, los necesita para afirmarse. En cambio, los de arriba tienden, salvo peligros graves, a combatir la concentración de poder, porque es peligrosa para conservar sus posesiones o privilegios. Y a menudo consiguen la compañía de los del medio en, al menos, la desconfianza al poder personal.

Eso, la teoría general. En nuestro caso, quiero hacer tres observaciones prácticas: 1) Esos dos sectores son minorías militantes. Casi por definición: los que se movilizan siempre son minoría en una sociedad, salvo circunstancias muy especiales. Ambos expresan los sentimientos, y cuentan con la simpatía, de muchos más argentinos que los que concurrieron a uno y otro acto, pero no los conducen en ningún sentido, ni siquiera en el de garantizar su voto.

2) Lo que mencioné – muy simplificado – sobre la teoría aristotélica – conceptos de monarquía, aristocracia, democracia – se refiere a tendencias. En todo caso, hay distintas actitudes, pero la política, antigua o moderna, es imposible sin liderazgos. Y aún los sectores más conservadores de sociedades con tradición individualista produjeron los liderazgos de Reagan y de Thatcher. El problema de una parte de los opositores argentinos, al menos los más enconados, es que sienten un rechazo a la política. Que es, en la práctica, un rechazo a la democracia. Por razones culturales e históricas, la gran mayoría de ellos profesa adhesión a la democracia como teoría, pero preferirían una democracia sin políticos. Y sin el pueblo tal como es y se expresa.

3) El punto anterior es una crítica a la oposición realmente existente, o por lo menos a una parte sustancial de ella. Ahora me dirijo al oficialismo. No por simetría, sino por formar parte de él. La existencia de un liderazgo es un activo de un proyecto político. En realidad, es un requisito, si va a tener alguna posibilidad de influir en el destino de una sociedad. Pero no reemplaza a las estructuras sociales. Un Estado eficiente, fuerzas políticas razonablemente orgánicas y participativas. Ni siquiera el liderazgo de Perón, dominante a lo largo de treinta años, logró reemplazar lo que no habíamos conseguido como sociedad.

Tengamos presente mañana – como, debo decir, lo ha tenido presente hasta ahora la inmensa mayoría de la dirigencia del peronismo y de sus aliados – que el apoyo al liderazgo de Cristina es una pieza esencial de la fortaleza del gobierno. Pero ese apoyo no suple lo que nos falte en gestión, organización o participación.


Música para el fin de semana – Osvaldo Berlingieri

febrero 28, 2015

Alguien más que se fue este mes, pero todavía está con nosotros. Pianista, director de orquesta y compositor de tango. Aquí está en la película “Pichuco” (2014) de Martín Turnes. Interpreta “Barrio de tango“, en homenaje a Troilo en su centenario. Breve, muy breve, y perfecto. Espero que los estimule a buscar más de él.


Adiós a Spock

febrero 27, 2015

spock

En realidad, estoy despidiendo a Leonard Nimoy, que murió hoy, a los 83 años. Después de, como desean los vulcanos, una vida larga y próspera. El señor Spock sigue.


“El corazón satánico del peronismo chueco”

febrero 27, 2015

corazón satánico

De Marcelo Padilla se dice que, como extranjero (es sanjuanino), no puede comprender la esencia de la identidad menduca. Es posible. Pero es seguro que conoce más de la interna peronista ahí que yo. Y Mendoza es un distrito importante, cómo no. Además, esta columna suya que me hizo llegar nos da una visión realista de cómo se arman las listas de candidatos. En todas las provincias y en todos los partidos. Como casi siempre, mi comentario al final.

“A las PASO en Mendoza hace tiempo que el pejota las ningunea. Cada cuatro años las transforma en un rollo de papel higiénico que revolea para banderear un poco. Cuando el chueco Mazzón vino hace cuatro años a Mendoza hizo lo mismo que ahora. Sentarse en un sillón cual Robert de Niro en Corazón Satánico de Alan Parker, bastón y uñas largas, viejo diablo eterno, a escuchar las súplicas de los candidatos a gobernador. Harry Angel (el personaje que encarna Mickey Rourke en la película) es el epifenómeno de los políticos peronistas que olvidan el pacto que hicieron alguna vez con el diablo y al final desesperan por el desenlace trágico que les devuelve el espejo de su identidad. Como Harry Angel, han cometido crímenes, engaños, sin registrarlo. Y cuando el diablo se los recuerda, primero con pistas, luego cara a cara, los aspirantes quedan shockeados ante tamaña realidad negada.

Las PASO nacieron y se difundieron como herramienta para sanear la rosca del diablo – Robert de Niro, siempre estaba ahí, vigilando a su presa para ver si cumplía el pacto. Hace cuatro años, Mazzón, nuestro Robert de Niro, impuso la fórmula Pérez-Ciurca. Hubo quejas y pataleos. Pero todos arreglaron y se llevaron su parte. Todos, hasta los más puros se bajaron del caballo y aceptaron diputaciones nacionales. Amagaron con irse del PJ si no se hacían las PASO… y no se fueron. Y La Mancha de Rolando tocando para unos y para otros “arde la ciudad”.

Hoy tenemos un escenario calcado. Los candidatos a Gobernador se mostraron en la pasarela y se midieron los trajes. Empezó el picudeo entre unos y otros. Miranda, Carmona, Palau, Bermejo, Roby, Tanús, etc. A medida que pasaban los días algunos se fueron cayendo y a otros los cayeron camino a las PASO de abril. Y ahora, vuelve al ruedo el diablo a comprar almas, como hace cuatro años. Las tiene ahí, casi casi compradas, mientras los candidatos se tiran los escuálidos votos de la elección de Capital en la cara. Se enrostran porotitos, “que yo saqué más”, “que vos no existís”, “que vos creciste pero sin mis votos no sos nadie”, etc. Miserabilidades de antesala de función.

El diablo reapareció en la provincia a buscar la fórmula de la unidad del peronismo. Y, como los tiempos corren más rápido, el ajedrez que maneja el diablo decidirá quién será alfil o peón, torre o caballo. Al parecer el arreglo estaría en ciernes. Bermejo es Rey puesto y falta ubicarle la dama de compañía (perdón, me fui de un juego a otro) el vice. Ahora la compra del alma pasa por el vice y, como el diablo sabe convencer y ofrecer alternativas a los desconsolados, en la mesa pone diputaciones y senadurías nacionales. Los díscolos juegan a díscolos pero saben de memoria el libreto de la actuación. Los Harry Angels tienen la medallita colgada con su nombre aunque imposten ser otros. Ahora el loco es Roby, el Ministro de Salud expulsado hace unas horas que gana todas las tapas de los diarios locales porque se plantó como una torre en el tablero, y al gobernador (su impulsor) no le dio más pelota. Roby ya cotiza en bolsa porque aparece tan rupturista contra la rosca pre armada por el diablo que a muchos seduce con sus bravuconadas. Un recienvenido a la política, médico deportólogo, ex jugador de los Pumas, liceísta, amigo personal de Paco Pérez (hasta ayer) nombrado Ministro de Salud de la provincia, hasta ayer.

Ahí hay un problemita con los tiempos del peronismo. Porque Roby, que de peronista no tiene nada pero parece tenerlo todo, hizo el papel de inorgánico dentro del gobierno provincial, y de tan inorgánico y pretensioso, ingobernable para el que gobierna, fue expulsado del Liceo de Pérez. ¿Cómo sigue la película de los corazones satánicos? Roby, que quiso ser Batman, queda como puma herido afuera de ciudad gótica. Sin embargo pavonea con el espaldarazo recibido por Aníbal Fernández hace un tiempo y el apoyo de algunos sindicalistas y diputados mendocinos. El diablo no lo ha sentenciado todavía. Pero lo tiene en la mira.

La unidad del peronismo no se da. Por abajo las terceras líneas y la militancia tiritan. Piensan en un posible escenario de derrota en junio y toman clonazepan mañana y tarde. Es que la unidad muchachos, se da cuando se mira hacia abajo. No hacia el diablo. La militancia peronista-kirchnerista quiere salir a comerse la cancha ya mismo para pulsearle la provincia a Cornejo, el gran armador de la Unión Democrática Mendoza modelo 2015. Berrinches van a haber. Pero si el diablo viste el mismo traje puede que logre calmar los ánimos por arriba. Mientras, por abajo, la gente cuida los precios en el infierno”.

Lo único que puedo agregar – y que a lo mejor el corazoncito peruca de Padilla no se lo permitió – es que esta pelea está dominada por una convicción unánime de todos los participantes: Que esta vez en Mendoza la coalición UCR-PRO-massistas-conservadores (en ese orden de fuerzas) se va a quedar con la gobernación. Es lo mismo que pasa con el PRO en la Capital Federal. Como aquí, se verá si el FpV encuentra a alguien capaz de ponerse al hombro la tarea. A veces las convicciones unánimes resultan equivocadas.


Las noticias del jueves 26

febrero 26, 2015

hojas-del-calendarioEste ha sido un día repleto de titulares, mucho más adecuado para Twitter que para un blog reflexivo. Pero no tengo tiempo para estar pendiente del celular, como se necesita para ser una estrella en ese firmamento (Además, está más ocupado por voceros y militantes, es decir, más aburrido, que en los tiempos de mi amigo @Bestiario).

Por eso me decidí a ofrecerles un breve repaso. Sin que se haga costumbre, eh. Sigo pensando que las “noticias” son, en general, un curro de los medios, y que vale la pena tomarse el tiempo para los análisis. Como el que dediqué recién al mecanismo que decidirá los candidatos de la oposición. Y los prometo lo mismo para el oficialismo.

El titular del día es, claro, El juez Rafecas rechazó la denuncia de Nisman contra Cristina Kirchner por encubrimiento a Irán. No es noticia. Desde el mismo día que se presentó dije que, tal como estaba redactada, era una tontería. Como puede decirlo cualquiera que la lea con un mínimo de conocimiento jurídico y/o sentido común.

Por supuesto, el odio político – una enfermedad de muchos argentinos – enceguece. Y alguien – alguna – en la política trata de aprovechar ese público. Un comentarista del blog decía hoy “Si Rafecas hubiese dado validez a la causa, tal vez el “autogolpe” anunciado por Carrió se podía convertir en realidad“. También el oficialismo ha agitado el fantasma golpista (estamos en campaña), sin que ninguno aclare cómo se daría ese golpe. ¿Este Congreso, que vota los proyectos del Ejecutivo – que es lo que corresponde – destituiría a la Presidente, como en Paraguay? ¿Milani detendría a Carrió, como en Venezuela? ¿O serían las tropas collas de Milagro Sala las que ataquen?

Luego están los cambios en el Gabinete: Aníbal Fernández juró otra vez como jefe de Gabinete y Wado De Pedro asumió como secretario de Presidencia. Los columnistas de los medios tratarán de encontrar “claves”. Les sugiero una: los políticos necesitan ganar elecciones en sus distritos, para seguir siendo dirigentes. Estos cambios son importantes para los que vienen, los que se van y los que cambian de cargo, sus secretarias y asesores. Pero ¿nos cambian algo al resto? Algunos sienten que Aníbal tiene más onda que el Coqui, pero los dos son lo mismo en lo importante: son máquinas de trabajo, y va a ser difícil seguir el ritmo en el Estado.

El tema más importante, tal vez, no llegó a ser noticia formal. Y es el que me tentó a poner como título un entusiasmado “¡Singer es Nac&Pop!“. Pero iba a ser confuso, en un día como éste.

El Ministerio de Economía dejó andar un trascendido El Gobierno analiza volver a emitir deuda en el mercado, con ley argentina y a largo plazo. El Presidente del Banco Central lo confirmó, sin comprometerse demasiado “Están dadas las condiciones para que el país emita deuda en los mercados internacionales con destino a la producción“. O “es posible reducir la velocidad del desendeudamiento, colocando deuda por menos de lo que vence”. Además, escuché comentarios que el Deutsche Bank y el J.P. Morgan habían estado explorando, muy cautelosamente, posibles inversores, fuera de los Estados Unidos.

Yo comprendo que el acceso a financiamiento externo – aparte del chino, que está direccionado a usos muy específicos – le haría la vida más fácil al gobierno – y a los argentinos. Que en un año electoral es una consideración muy importante. Pero, considerando la historia argentina – y las prácticas del capitalismo financiero tardío -, eso de “reducir la velocidad del desendeudamiento” me tenía preocupado.

Por suerte, el anciano juez Griesa está alerta: “Ordena al Deutsche Bank y a JPMorgan que informen si preparan una nueva emisión de deuda para la Argentina“. Y es el New York Times el que aclara el asunto: La venta de los nuevos bonos (unos dos mil millones de dólares) de Argentina se suspende por la presión de los fondos de riesgo (el eufemismo del N.Y.T. para referirse a los buitres). NML Capital, la nave insignia de Paul Singer, es quien requirió la medida, otra batalla en su larga guerra por cobrar.

¿Cómo sigue? Bueno, todavía el “dinero sabio”, como le llaman los yanquis, apuesta a que tarde o temprano, más probablemente el próximo gobierno, llegue a un arreglo con los buitres. Pero hay un hecho objetivo: cuánto más tiempo se prolongue la pulseada, nuestra economía muestra que hay vida, aceptable, sin acceso a los mercados financieros. Eso mejora la posición de negociación de un gobierno argentino, si es capaz de usarla.


El fantasma de la “Unión Democrática”

febrero 26, 2015

tamborini

(gracias al Licenciado Baleno)

El recuerdo de esa elección hace 69 años y 2 días, en que Juan Domingo Perón, a la cabeza de una coalición improvisada del Partido Laborista, una escisión del radicalismo y aliados menores se enfrentó con un acuerdo de los partidos políticos más importantes encabezado por el hasta entonces mayoritario, la Unión Civica Radical, y apoyado por los conservadores, los comunistas y el embajador norteamericano, Spruille Braden, acuerdo que llevaba el nombre de “Unión Democrática”, quedó como uno de los mitos fundantes del peronismo.

En parte porque ganó, claro  (53 % a 43 %). Pero la razón profunda es que era un buen símbolo del enfrentamiento entre un país envejecido, que se aferraba a formas viciadas por el fraude y la hipocresía, y una nueva Argentina que surgía, con nuevos actores sociales hasta entonces ignorados. Entonces, es natural que el peronismo agite esa memoria en cada disputa electoral en que pueda señalar algún parecido.

Eso sí, como en el viejo chiste, también persiguen a los paranoicos. Es muy visible que los medios de comunicación más importantes están fogoneando intensamente la unidad de todas las fuerzas políticas opositoras, incluso algunas escisiones del peronismo, en un gran frente común, capaz, se supone, de derrotar al oficialismo. Y el descenso que algunas encuestas indican en la intención de voto a Sergio Massa, es aprovechado para ungir a Mauricio Macri como el candidato “natural” de este frente.

Y ya que mencioné la paranoia… La muerte del fiscal Alberto Nisman, ya sea suicidio o asesinato, a días de haber presentado una denuncia (poco seria) contra la Presidente y algunos funcionarios, es indudable que obra, en la realidad política, en favor de la unidad opositora. No por los votos que pueda volcar, sino porque legitima, en los ojos de quienes ya están dispuestos a creer cualquier cosa mala de este gobierno, la alianza con sectores, el voto a políticos, que no les despiertan confianza.

Porque si el kirchnerismo no es una bandada de ángeles (tampoco lo era el peronismo original, si vamos al caso), los dirigentes de la oposición – esos hombres y mujeres que, presumiblemente, llegarían al gobierno en caso de una derrota del oficialismo en octubre – no despiertan hoy, aparentemente, el entusiasmo popular. En realidad, lo que puede observarse en la mayoría de los (muy numerosos) argentinos que rechazan al kirchnerismo, es desconfianza de la política.

Entonces, la lógica elemental indica que la unidad opositora sólo puede lograrse a través de la oposición a CFK y a la experiencia kirchnerista. Como, salvando las distancias y siete décadas, la Unión Democrática se formó desde el rechazo a Perón y a su embrionaria experiencia de menos de dos años.

Como vengo diciendo en el blog, todo esto me parece prematuro. Es necesario, es imprescindible que pensemos en el próximo gobierno, para el que faltan poco más de nueve meses. Pero tratar de decidir y emplear ahora las tácticas adecuadas para etapas electorales que se darán en tres o en seis meses, es un error. Que pueden cometer empresarios de medios o funcionarios de carrera de los servicios; ocupaciones que tienen un rol muy importante en la política, pero que no los convierte en políticos automáticamente.

Por ahora, insisto en la distinción que he planteado en el blog: hay dos escenarios, y no uno, en que se desarrolla la política argentina; uno es el del enfrentamiento entre el gobierno y la oposición; otro, el de la competencia entre los candidatos presidenciales. Y por ahora el más importante, y cargado de emoción es el primero. Es ahí donde pertenecen el caso Nisman, por ejemplo, y el enfrentamiento con un sector clave del Poder Judicial. Y si bien el manejo comunicacional del gobierno en el primer tema ha sido pésimo, la historia no está concluida. Es posible que haya novedades el próximo domingo.

De todos modos, éstas son especulaciones mías. Quiero acercarles el análisis que hace un encuestador, Carlos Fara (que tengo entendido está vinculado a la campaña de Massa) que me parece una descripción muy lúcida de los mecanismos que hacen muy difícil una “Unión Democrática” ahora. Y con esos mismos elementos, y un aporte del respetado colega bloguero Manolo Barge, marcar el proceso que hará casi inevitable la unidad opositora real, la polarización, para el mes de octubre próximo.

Copio los párrafos relevantes de la nota que publicó Fara en El Estadista:

Ha pasado a ser uno de los grandes temas: ¿debe haber una gran interna opositora para (armar un frente y) ganarle al kirchnerismo en octubre, y evitar su triunfo en primera vuelta?

… El 48% del total del electorado está de acuerdo con que se realice. Cuando se analiza sólo a los que votarían en alguna primaria de la oposición (Frente Renovador, FAUnen, PRO, Frente de Izquierda), el nivel de acuerdo sube al 58%. Los más entusiastas son los votantes de Cobos o Binner (71%). Los menos convencidos son los de Altamira (43%). Los de Massa y Macri en su mayoría aprueban la idea (62 % cada uno).

Veamos ahora el escenario político:

• Opción 1: la convención radical del 14 de marzo no aprueba la idea. Resultado: todo se cae, ya que por estructura nacional, no tanto por los votos de sus candidatos, hoy es la niña bonita.

• Opción 2: la convención aprueba la idea. Massa parece que acepta. El resto de FAUnen no quiere. Macri dice que tampoco y Altamira, difícil que se sume. ¿Carrió? Quiere una gran coalición pero no quiere a Massa. Resultado: alta probabilidad de que se caiga la idea, ya que tampoco queda claro que el grueso del radicalismo quiera quedar como aliado del líder del Frente Renovador, al menos exclusivamente.

Pero la política es dinámica. Ahora imaginemos que llegamos a mayo y nadie de la oposición saca ventaja. Va existir presión política, mediática y de actores sociales y económicos presionando a revisar la negativa a conformarla. Si se termina de armar será una coalición contra natura, en la que además de la decisión de aliarse habrá un sinfín de detalles que definir como las listas legislativas, ya que sólo se puede presentar una por fórmula presidencial, y además los distritos son federalmente autónomos para establecer el armado local que deseen. Pues habría que poner de acuerdo a mucha gente.

Otro ítem es la conformación de la fórmula. Volvamos a imaginar: se presentan A, B y C. Gana A por poca diferencia sobre B. Entonces habrá presión para modificar la fórmula definitiva, burlando la ley (es posible, si renuncia el candidato a vice del que ganó). Resultado final, por presión de las circunstancias, ¿termina habiendo una fórmula Massa-Macri, o Macri-Massa ¿Es eso posible? Si la Alianza UCR-Frepaso todavía es recordada por sus peleas, imagínese ésta que sería totalmente forzada. En definitiva, la probabilidad de concreción es muy compleja. Por otro lado, ¿ganaría con comodidad frente al candidato kirchnerista? ¿Resuelve el problema de fondo? Si encabeza Massa sí. Si encabeza Macri va a ser más controvertido“.  (completo aquí)

Dejando de lado la última frase (está claro que tiene la camiseta del cliente) es una descripción realista de las dificultades de armar una alianza en el mundo real. Pero hay una consecuencia que el mismo Fara sugiere y de la que mi amigo Manuel Barge da un ejemplo concreto aquí: que las primarias abiertas nacionales de agosto, las PASO, sirvan como elemento unificador de la oposición en el plano que realmente es decisivo, el de los votantes.

Manolo nos recuerda, con la invalorable ayuda del atlas electoral de Andy Tow, cómo en las PASO del 14 de agosto de 2011, el Dr. Duhalde, cuya consigna de campaña fue, básicamente “Al kirchnerismo lo traje yo y yo puedo sacarlo” obtuvo 2.595.996 votos. Sólo le alcanzaron para salir 3°. Entonces, los que querían derrotar al kirchnerismo buscaron otro candidato. Dos meses después, sacó 1.285.830. Había perdido 1.310.166 votantes, más de la mitad.

Vale destacar que no fueron automáticamente al opositor mejor ubicado, Alfonsín. Los gobiernos radicales tenían malas memorias en muchos votantes. El beneficiario, de los de Duhalde y de otros candidatos, fue en 2011 Hermes Binner, que de 2.180.110 votos pasó a tener 3.684.970 en la elección general. Sumó 1.504.860 votos; casi un 70% más. Y esa transferencia se hizo sin modificar programas, consignas ni, lo más difícil, lugares en las listas.

Resumiendo: las PASO nacionales – recordemos que las provinciales ya están en marcha, y habrá al menos una todos los meses – van a funcionar como un gran seleccionador de candidatos presidenciales (entre otras cosas). Harán más fácil esa polarización, que de todos modos es un hábito argentino. El candidato del Frente para la Victoria debe ser el que pueda sumar más votantes a favor de sus políticas. Porque ya las PASO determinarán el candidato opositor que sumará a los que están en contra.


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