Una “Invasión”, para este finde largo

diciembre 8, 2016

Otra película argentina de 1969, tiempo de vísperas. Ésta a mí no me enganchó tanto como Tiro de gracia. Es más “artística”, estaba destinada a ser una película “de culto” (Por algo fue rescatada por cinéfilos franceses). El guión es de Borges y Bioy Casares, y los actores están muy conscientes de eso. Recitan (la maldición de Alcón).

Pero vale la pena verla, créanme. La historia, bien filmada, de esa invasión a Aquilea, y la resistencia sin esperanzas, hacen pensar en Troya, y en una ciudad y un tiempo mucho más cercanos. Están Olga Zubarry, Lautaro Murúa, Juan Carlos Paz y un Lito Cruz joven. Y exclusivo para nostálgicos, aparece Claudia Sánchez. Y, como en esa otra película, la última frase es un mensaje para este tiempo: “Ahora nos toca a nosotros. Pero tendrá que ser de otra manera“.


Nisman y su denuncia

diciembre 8, 2016

anfibia

A veces uno cede a impulsos casi tuiteros, para un blog que quiere ser de reflexión. Por ejemplo, comentar este titular de ahora de La Nación online Sandra Arroyo Salgado: “Hay una postura en la Justicia de no investigar la denuncia de Nisman”. Digo que es un impulso porque de la denuncia de Nisman y de su muerte ya hablé demasiadas veces en aquel momento y por meses después, como pueden ver si ponen su nombre en el Buscador del blog.

La Dra. Salgado, como jueza federal, se supone que está en condiciones de evaluar una denuncia. Pero, más allá de sus sentimientos personales hacia su ex marido, él fue el padre de sus hijas. Su actitud es justificable. No puede decirse lo mismo de los que baten este parche como querellantes u opinadores en los medios.

Porque la denuncia de Nisman es ridícula. Una colección de escuchas clandestinas a personajes de cuarta, que hablan pavadas por teléfono. Típico material de los servicios, y bastante patético. Han sabido armar “carpetas” mucho más sugestivas. El colmo del patetismo es que la “acusación” no es un delito. Que el móvil del “memorándum” fuera aumentar el comercio con Irán… Un objetivo natural y constante de cualquier gobierno, en todos los países. Huele a servicios que se hubieran quedado perdidos en la Guerra Fría.

No es necesario ser abogado para llegar a esta conclusión. Basta con leer el texto original. La enlacé desde el blog en aquel momento, pero cualquiera puede encontrarla en un minuto en Internet.

La denuncia que hizo Nisman, tal como fue presentada ante el juzgado, no justifica ser investigada. En cambio, la muerte de Nisman, sí merece serlo, más a fondo de lo que se hizo hasta ahora. Las hipótesis que se han adelantado van de débiles a delirantes. Es curioso que, entre las diversas voces que se levantan por el asunto, son tan pocas las que se acuerdan de exigir eso.


Argentina Nuclear, 2016 – XXXII: la opción alemana

diciembre 8, 2016

Este capítulo debe ser leído junto al anterior. Hay una continuidad en todos los posteos de esta serie, pero en este caso es más estrecha: la historia interna de una decisión clave para la industria nuclear argentina.

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General José Félix Uriburu, uno de los mayores ejemplos de germanofilia del Ejército, apodado por sus camaradas “Von Pepe”. Caricatura de Página 12, 21/01/06.

Los trabajos de los “scholars” que acabo de citar, concienzudos como son, minimizan el efecto de “la marca país” sobre nuestros militares. El general Julio A. Roca era tan pro-prusiano que para mejorar la oficialidad del Ejército Argentino trató de importar “llave en mano” una Escuela Superior de Guerra dirigida por el general Arent y un grupo de oficiales alemanes (la prensa porteña lo hizo pedazos). Durante la carrera armamentista con Chile de fines del siglo XIX, la Argentina llegó a tener 734 cañones y morteros Krupp de diversos calibres, la artillería más fuerte de Sudamérica.

Al general José Félix Uriburu sus propios conmilitones lo llamaban “Von Pepe” por su germanofilia integral. Fabricaciones Militares, que hacía pólvoras y armas portátiles e incluso artillería de calidad, la fundó el general Manuel Savio, durante la presidencia de Castillo, en 1941, para garantizar que aquí no faltaran fusiles Máuser 1909, muy preciso pero ya entonces irremediablemente obsoleto. A comienzos de los ’60, el soldado argentino todavía usaba el casco con visera y amplio faldón perimetral de protección para cuello y nuca con el cual la Wehrmacht peleó en la 2da Guerra. Alemán era bueno, punto. Alles war gut Deutsch!

En cambio a los canadienses, los militares argentinos jamás les habían comprado ni jarabe de arce (aquí se prefiere el vino). A lo sumo, allá por 1931 la Armada les había comprado castores vivos a los canadienses, para soltarlos y que se multiplicaran en Tierra del Fuego (hoy, lejos de ser la base de la peletería fueguina, son una plaga intratable que destruye el bosque de lenga y ñire). En suma, que en 1967 la historia del comercio bilateral argentino-canadiense cabía en la parte de atrás de una estampilla, y sobraba lugar.

Y donde los “scholars” se equivocan fiero también es en lo de Siemens. En 1967 todavía esa multinacional no se había comprado la KWU, la firma de ingeniería nuclear que se disponía a inaugurar Obrigheim, la primera NPP alemana (entró en línea en 1969). De modo que el lobby que pudo haber por parte de KWU, empresa entonces nueva y sin raíces en Argentina, lo ejerció realmente el gobierno de la República Federal Alemana sobre el de Onganía. Aquella fue una venta entre estados. Todas las ventas nucleares lo son.

Ornstein y el radioquímico Jaime Pahissa Campá, que tuvieron acceso privilegiado al proceso licitatorio, concuerdan en que el hombre que definió la opinón de Onganía fue su Ministro de Hacienda, Adalbert Krieger Vasena, y por argumentos económicos.

Roberto Ornstein, como conté, tiene 88 años, se jubiló hace añares y concurre imperturbablemente –siempre ha sido imperturbable- dos veces por semana a la sede central de la CNEA “a dar una mano con la documentación, y para editar la revista”, todo gratis, por supuesto. Hasta la creación de la DIGAN y aún años después, manejó en forma impecable la diplomacia de la CNEA ante la Organización Internacional de Energía Atómica, y está asociado a la primera exportación argentina de reactores, los dos de Perú (el RP-0 y el RP-10). Confiesa que le da cierto escozor ir “a la Sede” y no reconocer tanta cara nueva. Lógico, faltan casi todas las de otros tiempos.

Jaime Pahissa Campá, de ingenio filoso, sonrisa diabólica y antiguo campeón olímpico de tiro, es uno de los primeros discípulos del fundador de la radioquímica argentina, Seelmann Eggebert y nuestro más fogueado especialista de “back end” (qué hacer con el combustible quemado, tan lleno de problemas y de oportunidades). A Pahissa le gustan los whiskies “single malt”, las armas finas, los temas malditos, las frases espectaculares y levantarse tarde. Acaba de cumplir 86, dirige la Asociación Argentina de Tecnología Nuclear, da conferencias chisporroteantes de brulotes y no se pierde un evento nuclear.

Son fuentes serias y coinciden con las académicas en este asunto de la opción alemana: KWU ganó virtualmente regalando Atucha I: faltó que nos pagaran por aceptarla.

Tengo otra mucho más divertida, pero quienes me la pasaron allá por 1987 eran miembros de la Dirección de Centrales Nucleares (DCN), sabatianos que habían perdido a su “condottiero” y enfrentaban en minoría al triunfante profeta de lo alemán en la CNEA, Jorge Cosentino. Y esa versión no me la pueden ratificar por la sencilla razón de que se murieron de viejos. De modo que la catalogo como otra “leyenda urbana” de las muchas que genera el internismo de la CNEA. Si la traigo aquí es sólo porque da una idea de la intensidad de aquellos enfrentamientos.

Según la tal leyenda, ante el inminente triunfo de la canadiense AECL en el proceso licitatorio de 1967, los Cosentinistas se trajeron de Alemania a último momento y sin hacer ruido a quién sino el mismísimo presidente de la República Federal Alemana, el democristiano Heinrich Lübke, quien ya había estado por estos pagos en 1964 para charlar con Illia, y con otra agenda. El hombre se reúne secretamente –gran comitiva de ambos lados- con Onganía y Quihillalt, y dispara: “Ofrecemos una KWU de uranio natural a sólo U$ 105 millones, con 100% de financiación al 4% anual y 4 años de gracia”.

Aceptado que el presidente de la RFA todavía hoy es una figura decorativa en un estado donde manda el Canciller, o Primer Ministro. ¿Pero un presidente alemán pasando incógnito por Ezeiza y sin ser notado por los medios? Epa. He mirado los diarios porteños de aquel momento, y no dicen nada de Lübke. ¿Estaba disfrazado? Adiós, Lübke. Ud. nunca volvió a la Argentina. Pero aunque viniera de boca de otro funcionario, el ofrecimiento fue tal cual el descripto.

En la versión no apócrifa de esta historia, queda sólo una mesa larga con las delegaciones argentina y alemana mirándose impasibles sobre decenas de tazas de café, en una habitación llena de fatiga y de vehementes nubarrones tabacales. Todo el mundo está harto, pero nadie lo demuestra.

La oferta era un regalo en serio. Pero Quihillalt se habrá acordado de que el caballo de Troya también lo fue, y no era el único nuclear que había leído “La Ilíada” y “La Odisea”: la gente de la vieja Armada tenía su cultura clásica. E incluso entre aquellos funcionarios nucleares menos marítimos o helenizantes, ya se sabía que la primera dosis de un “dealer” va gratis: el problema son las que siguen. Y que este PHWR alemán no era siquiera un prototipo. Era un experimento.

Además, tenía esa rareza (cara) del recipiente de presión desmesurado, que delataba su origen de PWR adaptado a uranio natural y agua pesada a los ponchazos. Justamente, la pieza más cara de la central…

Para que tenga una idea, oh lector/a: a la hora de bajar las 470 toneladas del recipiente de presión de Atucha I en el puerto de Campana e irlo subiendo por carretera desde el nivel del Paraná hasta la central en construcción, en lo alto de una barranca, la empresa de transporte pesado Román le tuvo que fabricar “ad hoc” un carretón de 320 ruedas.

Esto, y conocer que araba con bueyes sabatianos capaces de dar buenas cornadas, habilitó a Quihillat a justo pataleo: “Queremos empezar a pagar la central sólo cuando ya esté crítica, al 100% de potencia y vendiendo electricidad a la red”, gruñó. Tras algunas horas de protestar y mucho fumar, los alemanes suspiran y asienten. “Además, queremos rediseñar el circuito primario –se envalentona Quihillalt- “Con un solo generador de vapor, como proponen Uds. en este plano, la central es insegura”, les soltó.

Gauchos verfluchte Dämon! ¡Esa es una pieza carísima! Los ingenieros de KWU se habrán sentido heridos en el honor: una centralita tan chica, tan mínima, tan nimia, debía tener un único generador de vapor, y según las herramientas de cálculo, sería muy segura. Hein? Sin embargo, la objeción criolla era inobjetable: duplicando los sumideros térmicos (y los generadores de vapor son eso), disminuía el peligro de sobrecalentamiento y derretimiento del núcleo si uno de ellos hacía kaput.

Dampferzeuger kaput? Diese Argentinier sind verrückt! Eso jamás sucedió en la historia nuclear. Y además, el costo se iba al mismísimo grosse Teufel, porque son piezas artesanales, llenas de muchos túbulos con soldaduras exquisitas. Tras semanas de discusiones circulares, ríos de café ácido y gran picazón binacional de ojos en la niebla tabacal, el precio quedó intocado. Y la CNEA rediseñó el primario junto a la irritada KWU.

Lo otro que el Sabatismo no digería era el 35 % de participación nacional. “Alles gut”, dijeron los alemanes, “Se llevan toda la obra civil. ¿Contentos?”. “¡Nicht, canejo! ¡Somos un país mit eine schöne industrie! ¡No nos vamos a contentar con poner cemento, varillas de fierro y albañilería! ¡Queremos hacer los componentes electromecánicos!”.

Sie sind alle verrückt!”, pensaron por centésima vez los alemanes, mirándose desconcertados.

Y así siguió la cosa. Que ya llevaba meses.

La gente de KWU a la larga aceptó todas las interminables objeciones argentinas, se encogió de hombros y empezaron a juntar sus papeles para irse. Entonces Quihillalt se puso malevo y exigió a la KWU armar “una cajita feliz”, aumentando la oferta con un reactor de investigación gratis (sic).

Estimad@s lector@s, les presento el RA-4, activo desde 1971 en la Universidad Nacional de Rosario, y continúa. Qué caro nos salió ese caramelito…


Siempre se puede volver al antiperonismo

diciembre 7, 2016

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El acuerdo opositor en Diputados sobre Ganancias, que este blog comentó ayer mientras se armaba, cosechó muchos titulares, pero pocos comentarios. Especialmente, “del palo”. Natural. Los diversos sectores de historia peronista que se unieron para derrotar al (desubicado) proyecto del gobierno, se encuentran incómodos del mismo lado. Y no hablemos de los opositores que no tienen esa historia. Ninguno está seguro si este acuerdo puede repetirse (Yo tampoco).

Ahora, también es interesante preguntarse que hará el gobierno. “Las negras también juegan”. No creo que espere, en serio, que podrá cambiar la historia en el Senado. El veto de Macri parece muy probable -algunos periodistas y economistas de ese palo ya lo anticipan- y se me ocurre que puede ser parte de una estrategia deliberada.

Eso lo dice aquí La Política Online, un portal con buenos nexos con algunos sectores macristas:

Quisimos negociar y nos corrieron el arco”, protestó Luciano Laspina, diputado del PRO y presidente de la Comisión de Presupuesto, el primero de los discursos oficialistas en el debate de Ganancias, que terminó con un triunfo de la oposición.

Luego vinieron muchos más: tras el acuerdo opositor, los operadores de la Casa Rosada enviaron la orden de estirar el debate con todos los oradores posibles y sumar presencia mediática este miércoles a primera hora, ya con derrota a cuestas, que la Casa Rosada quiere aprovechar para marcar el inicio de la campaña de Cambiemos: El antiperonismo será el eje de lo que viene.

“No les alcanza con perder las elecciones, siguen siendo tiranos! Si tenemos que perder la votación la perderemos, pero queremos dar nuestros argumentos. Nunca me esperé presenciar algo así”, gritó obediente una exaltada Silvia Lospenatto, mano derecha de Emilo Monzó, que por esas contradicciones de Cambiemos, se sigue reivindicando peronista.

Fue una estrategia cocinada de apuro porque el primer plan no funcionó: Dividir a los tres bloques peronistas apelando a los gobernadores.

El Gobierno tampoco pudo sacarle todo el jugo que esperaba a la sesión. viejas conocedoras del reglamento, Graciela Camaño (Frente Renovador) y Teresa García (Frente para la Victoria), pidieron una moción para acelerar la votación y con toda la oposición de acuerdo adelantaron su triunfo. Le impidieron así al oficialismo extender su catarsis.

Antes había pasado la primera tanda de diputados de Cambiemos despotricando contra la unidad peronista, idea que habría madurado el viernes, durante el retiro espiritual del Gabinete en Chapadmalal.

… “Ahí lo tienen a Massa con Kicillof y los kirchneristas, está bueno que quede claro que son lo viejo”, era la línea que este martes bajaba de la Jefatura de Gabinete, que ha hecho de “las fotos”, las que busca y las que rehuye, el eje de su accionar político.

El día anterior, Sergio Massa y Diego Bossio se habían unido para emitir un dictamen sobre Ganancias, ignorando las concesiones que el oficialismo había hecho el día anterior para buscar su apoyo, como la deducción de alquileres.

… Mario Quintana, encargado de seguir estos asuntos, le planteó el escenario de posible acuerdo a Macri quien prefirió patear el tablero y empezar la campaña electoral, donde siempre se siente cómodo. El rival es el peronismo en su conjunto y su historia desestabilizadora, un fantasma capaz de olvidar las penurias económicas, creen en la Casa Rosada.

… Uno a uno empezaron a cumplir. Incluso los aliados: el tucumano Juan Casañas, cercano al titular del Plan Belgrano José Cano, dijo que “Cristina Kirchner está muy contenta” porque había logrado poner “los patitos en fila”.

Emilio Monzó se mostró tranquilo durante todo el día, como si supiera lo que iba a ocurrir. En septiembre, le advirtió a Macri que debía incluir 50 mil millones de pesos en el cálculo de ganancias para 2017 y así evitar un contrataque. El presidente puso la mitad.

Según supo LPO, en su catarsis los diputados querían también hablar de un rebote económico “que todas las facciones peronistas buscan aplacar”. Como con la ley antidespidos, el trabajo era para explicar la derrota. Y hacerla menos dolorosa“.


Trump al teléfono

diciembre 7, 2016

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Este sábado, especulando en el blog sobre un posible acercamiento entre Rusia y EE.UU., mencioné como un indicio sugestivo la llamada telefónica de Trump a la presidente de Taiwán, Tsai Ing Wen. Pero ahí yo me enfocaba en la política de Putin (y sigo pensando que su discurso este año ante la Asamblea, aquí, es una pieza interesante).

Hace pocas horas, Juan Chingo, redactor desde Francia para La Izquierda Diario, me acercó este artículo suyo sobre el lado yanqui de este “realineamiento”: la actitud que está mostrando el presidente electo hacia China. Se los copio (sin términos ideológicos; Chingo y yo sabemos que jugamos en distintos equipos), y agrego un comentario al final:

El presidente electo de Estados Unidos conversó el pasado viernes con la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, una acción que supone una ruptura respecto a la política estadounidense en Asia, así como del protocolo diplomático. Un preocupante mensaje hacia Pekín con amplias consecuencias.

Al menos de forma oficial, este contacto es el primero entre un líder estadounidense y un presidente taiwanés desde que Washington cambió sus relaciones diplomáticas con la isla por China continental en 1979, que ya entonces empezaba a ganar peso en la escena internacional. Ocho años antes, la República Popular China, dirigida desde Pekín por el régimen del Partido Comunista, había reemplazado en las Naciones Unidas a la República de China, representada por la entonces dictadura del Kuomintang que gobernaba Taiwán desde la huida del Generalísimo Chiang Kai-shek a la isla tras ser derrotado por las guerrillas comunistas dirigidas por Mao Zedong en la guerra civil (1945-49).

El giro diplomático fue establecido por el ex presidente Richard Nixon y el secretario de Estado Henry Kissinger. El viaje de Nixon a Pekín en 1972 coincidió con un momento decisivo de la decadencia histórica de los EE.UU., agosto de 1971, el final de la convertibilidad dólar-oro de  que había sido el eje del orden económico posterior a la Segunda Guerra Mundial. A su vez, militar y geopolíticamente, la Guerra de Vietnam todavía continuaba y había debilitado las capacidades militares de los EEUU lo suficiente como para que fuera confuso saber si Norteamérica podría resistir eventualmente una potencial acción militar soviética en Europa.

Del lado chino, las debilidades de su modelo económico de la “construcción socialista en un solo país” se hacían cada vez más evidentes, agravadas a su vez por el cataclismo y el traumatismo que había significado para el régimen la llamada “Revolución Cultural”. Desde el punto de vista militar y geopolítico, en el año 1969 los chinos entran una importante batalla con los rusos en el río Ussuri, a lo largo de la frontera entre Siberia y China. Las relaciones sino-soviéticas se habían desplomado en los ´60, y China estaba preocupada por un ataque soviético, quizás con armas nucleares. Es la coincidencia de las necesidades de ambos la que sienta las bases para éste acercamiento. Al reconocer a Pekín y retirar el apoyo de Taipéi (capital de Taiwán), el gobierno de Nixon consiguió la colaboración del régimen del Partido Comunista Chino en los esfuerzos de Washington para socavar a la Unión Soviética. La alianza de facto de China con Washington fue el preludio del proceso de restauración capitalista, que se aceleró después del colapso de la Unión Soviética en 1991, llevando a una inversión internacional masiva y a la transformación de China, sobre la base de mano de obra súper barata, en el centro manufacturero más grande del mundo.

La reclamación de China sobre Taiwán es, y ha sido durante mucho tiempo, la cuestión más delicada en las relaciones entre Estados Unidos y China y fue el principal obstáculo para reunirse con Pekín antes del viaje de Nixon. Las negociaciones sobre cómo manejar el asunto fueron la obra de dos Presidentes -Nixon y Carter-, dos secretarios de Estado -Kissinger y Cyrus Vance- así como del asesor de seguridad nacional Brzezinski-. Estas negociaciones fueron sentando las bases de la compleja relación. Algo que fue plasmado en el documento para la normalización de relaciones en 1979, en el cuál se acordaron ciertas condiciones que China establecía para dicha normalización.

Desde entonces, en todos los aspectos de la relación de Estados Unidos con Taiwán, ya sean las ventas de armas a Taiwán, las reuniones de alto nivel, los contactos entre militares, las visitas de altos funcionarios, los tránsitos por los Estados Unidos por parte de líderes de Taiwán, hay una larga historia sobre lo que Estados Unidos puede hacer, en consonancia con su compromiso de una relación “no oficial” con Taiwán. La acción de Trump rompe con esa larga historia de usos y costumbres diplomáticos entre las dos potencias.

Desde el viernes varios artículos en los medios de comunicación especulan con que la increíble acción de Trump se debe a un error de neófito. Pero un artículo de fuentes informadas publicado en el Washington Post del domingo refuta esta versión ingenua sobre semejante y arriesgado paso. Según el diario norteamericano fue, más bien, “el producto de meses de silenciosos preparativos y deliberaciones entre los asesores de Trump sobre una nueva estrategia de compromiso con Taiwán”, que refleja “la opinión de los asesores de línea dura instando a Trump a tomar una fuerte línea de entrada con respecto a China”.

El mismo Trump dejó en claro el domingo por Twitter que estaba en juego más que una llamada telefónica: “¿China nos preguntó si estaba bien devaluar su moneda (lo que hace difícil para nuestras empresas competir), gravar fuertemente nuestros productos que van a su país (los EE.UU. no los gravan) o construir un complejo militar masivo en medio del Mar de China Meridional? ¡No lo creo!”. Es evidente que estamos frente a un gesto deliberado.

Como ya dijimos, la presidencia Trump implica una política más agresiva con respecto a Pekín: uno de los principales objetivos de Trump es reestructurar la relación entre los Estados Unidos y China. Al hacer la llamada telefónica, Trump señala a China que está preparado para actuar unilateralmente si los chinos no están preparados para renegociar la relación, y todos los ítems están sobre la mesa de negociaciones. Adrede, Trump seleccionó un tema de alta visibilidad y bajo contenido – Taiwán – para demostrar su indiferencia ante los entendimientos anteriores. Porque para los EEUU la cuestión de Taiwán nunca fue central: la aceptación de la política de “Una China” jamás cambió la realidad fundamental de las relaciones entre EEUU y Taiwán, sino que le dio cobertura a los chinos en un contexto geopolítico que hace tiempo desapareció (la Guerra Fría terminó, la Unión Soviética implosiono, etc.).

Esto pone a China en una difícil posición: en el marco de los límites de su modelo económico, China necesita el acceso a los mercados norteamericanos para no precipitarse en una caída económica profunda en el medio de una transición incierta. Para China, la relación comercial con Estados Unidos es de interés estratégico. Al mismo tiempo, Xi Jinping debe mantener una posición de fuerza en este tema sensible para China, no solo a nivel interno (donde existen otros casos independentistas) sino también a nivel regional donde busca proyectar su poder.

La jugada provocadora e imprevisible de Trump poniendo en riesgo lo que Nixon había otorgado, es un mensaje duro e inesperado para Pekín, que la obliga a negociar en condiciones desfavorables. Mostrando con este gesto que está dispuesto a dejar atrás la política de sus antecesores de solo adoptar poses pero sin modificar nada substancial en relación con China, Trump pone a Pekín a la defensiva, invirtiendo los términos de la relación e inquietando a la burocracia del Partido Comunista que de ahora en más comienza a preguntarse hasta dónde está preparado para ir Trump“.

Mi respuesta inicial a este planteo de Chingo fue marcar mi extrañeza ante la falta de una reacción dura de China frente a esta jugada: en el pasado Beijing fue muy firme -el artículo lo registra- con el principio de “Una sola China”. Debí corregirme: en un repaso de los medios se puede encontrar que el Diario del Pueblo, vocero tradicional del Partido Comunista chino, dice en un editorial “Provocar fricciones y desordenar las relaciones chino-estadounidenses no ayudará a ´Hacer América grande otra vez´“. La edición china del Global Times señala “la incapacidad de Trump para cerrar su boca“, y condena sus “provocaciones y falsedades“.

Igual, sigo pensando que el gobierno de Xi Jinping no ha reaccionado hasta ahora con la iracundia que sus antecesores mostraron. Tal vez porque China es ahora una Gran Potencia reconocida como tal. Y los intereses de la globalización están más de su lado que el del Donald. Salvo casos muy especiales, la violencia verbal es una característica de los débiles.

Como se ve, no estoy de acuerdo en que Beijing deba negociar “en condiciones desfavorables”. No porque tenga muchos bonos del Tesoro yanqui en su poder, eh. Eso sólo le da un incentivo para que no se desvaloricen. La condición de acreedor no da poder sobre el deudor… salvo que el deudor sea débil. El poder de China, como el de cualquier otra nación, descansa en sus “fundamentals”: para ellos, su población, su industria, su reciente pero impresionante desarrollo tecnológico. Y sus fuerzas armadas, claro. Salvo en población, están detrás de los EE.UU. … pero no tan detrás. Y es menos vulnerable, políticamente, a problemas en su economía que su rival. Sus cartas son buenas.

Como sea, la relación se ha puesto tirante, y va a seguir así. Trump está aprovechando su condición de “presidente electo”, pero eso no significa que su actitud cambie el 20 de enero. Stephen Moore, que fue asesor en economía en la campaña de Trump, ha dicho que si a los chinos no les gusta el apoyo a Taiwanscrew ´em” (“que se jodan” es una traducción refinada a nuestro idioma).

Tiempos delicados, para países medianos, que dependen de sus exportaciones, además. ¿Por qué no me siento tranquilo con la canciller y el presidente que tenemos?


La Oposición y las Ganancias

diciembre 6, 2016

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Avanza un acuerdo opositor por Ganancias en la Cámara de Diputados” denuncia La Nación, siempre alerta. “El oficialismo se enfrenta al peor escenario en la Cámara de Diputados“.

El blog de Abel no piensa que la cosa sea tan terrible, pero -amicus Plato sed magis amica veritas- no tiene más remedio que reconocer que es cierto. La foto de arriba -Axel Kicillof y Marco Lavagna conspirando, junto a don Héctor Recalde, que, después de medio siglo asesorando sindicatos, algunas triquiñuelas conoce. Todo bajo la atenta mirada de una rubia, la tradicional femme fatale. Seguramente la corbata del presidente del bloque del FpV indica que hay luz verde desde el nivel superior.

Algunos ya dicen que el “kirchnerismo duro” está empezando a hacer política. Yo creo que hace tiempo. Aunque es cierto que podía darse la errónea impresión que todos estaban ocupados comentando en los blogs.


Parece que Cristina será candidata, nomás

diciembre 6, 2016

Teniendo siempre presente que el futuro no está escrito, que hay demasiados factores que influyen en cualquier decisión humana, los únicos pronósticos que uno puede hacer con algo de seriedad es sobre lo que ya está pasando. Y como dije en el blog muchas veces, Cristina Fernández de Kirchner está en campaña. En realidad, en provincia de Buenos Aires la única otra figura “del frente del escenario” en el peronismo que la está haciendo, en menor escala y con un perfil más bajo, es Daniel Scioli. Que, a juzgar por la inquina que le muestra Clarín, hoy no está lejos de CFK.

Ahora, cada tanto en la fauna política alguien me dice “Cristina no se va a presentar“. En algunos casos veo una expresión de deseos, en otros preocupación. Pero me parece que conviene agregar datos, en la tradición de servicio del blog de Abel. Por eso les acerco esta terminante nota de ayer de Info135, un portal de noticias del cristinismo bonaerense, donde además agrega información sobre sus próximos pasos. Y, sobre todo, el video de 3 minutos que encabeza este posteo: un spot de campaña, si alguna vez vi alguno. Más observaciones al final

Cristina jugará por Buenos Aires en 2017

Por estas horas se está terminando una nueva encuesta sobre la provincia de Buenos Aires y la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner se acerca a los 40 puntos de intención de votos, ganadora cómoda frente a Cambiemos y al Frente Renovador. Más allá que algunos analicen que la imagen negativa es alta, lo llamativo es que el voto que la apoya en un 100 % votará por ella.

Durante los últimos meses, tanto el peronismo bonaerense como la oposición, se preguntaban si Cristina finalmente jugaría en las elecciones legislativas. Lo que era una duda se está aclarando en la última semana cuando dirigentes cercanos a la ex presidenta reconocen que jugará en la provincia de Buenos Aires.

A la ex presidenta se la nota muy activa en las redes sociales y participando en actos masivo como el Congreso de Salud realizado el pasado sábado en la Universidad de Lanús. Allí fue clara: “Con nosotros solos no alcanza, hay que construir mayorías” e insistió en “armar un gran frente nacional como todos los que pensamos parecidos”. Y remató: “Hay que sustituir ideas y también sustituir dirigentes. Yo me incluyo”.

El hecho más significativo, que demuestra que Cristina empezó a jugar fuerte, fue la orden para suspender el encuentro de la Corriente Federal Kirchnerista que se iba a realizar el próximo 7 de diciembre. La presidenta nunca estuvo muy convencida de hacer un acto “exclusivamente” kirchnerista como lo había planteado Nuevo Encuentro y otros grupos K, tanto que se le atribuye la frase: “Sean amplios porque para encontrarme con los mismos del Instituto Patria no hace falta un acto”. Hay versiones que Máximo Kirchner y La Cámpora estaban más cerca de suspenderlo que de realizarlo. En los últimos días se había acordado invitar a Daniel Scioli y a los intendentes bonaerense para darle amplitud al Plenario del micro estadio de Ferro pero no alcanzó para realizarlo. Finalmente se decidió dejarlo para marzo, cuando el panorama político este más claro y se pueda realizar en un gran estadio con toda la amplitud que el peronismo exige por estos tiempos.

Por estas horas, ex el candidato a presidente por el FpV, Daniel Scioli continua sus recorridas por la provincia de Buenos Aires y los intendentes están concentrados en resolver el dinero que recibirán para obras en sus municipios con la aprobación del presupuesto provincial.

Mientras tanto, la ex presidenta viajara el próximo 9 de diciembre a Brasil para reunirse con Lula da Silva y Dilma Rousseff, donde expondrá sobre “La Lucha política en América Latina hoy”. El evento, que se realizará en la Casa de Portuga, contará con transmisión por la página de Facebook de la fundación organizadora y está respaldado por el Partido Comunista de Brasil (PCdoB), la Central de Trabajadores de Brasil, la Fundación Maurício Grabois, la Fundación Rosa Luxemburgo, National Institute Hamilton Cardoso y el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO)“.

El video de arriba tiene un cuidadoso trabajo de pre y post producción, además de algunos cambios en la estética con relación a los previos (¿una nueva mano en el equipo?). Ahora, encuentro una continuidad con la estrategia de comunicación de CFK: está dirigido a los ya convencidos, a aquellos con los que resuena la frase “la Patria es el otro“. Natural. Es un paso necesario, motivar la fuerza propia. Pero, como dice CFK y es una constante en la política argentina, con los propios no alcanza.


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