Anécdotas de la guerra (fría) bonaerense

agosto 1, 2015

Colorados en Lujan 2Los comentarios del posteo reflexivo de hace algunas horas La guerra bonaerense no sucederá se concentraron en Aníbal y Julián, y algo en Daniel, claro. Corresponde, sí. Pero es porque tienen la responsabilidad de controlar el juego de pasiones y ambiciones de esa interna peronista (igual a todas las internas, pero más).

Para darles una idea del asunto a los que no participan pero les interesan los poderes locales en la provincia que es, en población y riqueza, cerca de un 40 % de la Argentina, les copio esto de Pablo Ibáñez en Ámbito, que quiere ser el Ernie Pike de nuestros conflictos. Como todo corresponsal de guerra, mezcla datos e imaginación. Pero el cuadro general es bastante fiel. Lo bautizo a medias con Ibáñez

Crónicas de peronismo “hard”:

Mariano West, aquel que en 2001 motorizó un alzamiento en Moreno y fue a la Casa Rosada para pedir la renuncia de Fernando de la Rúa, ingresó una década después a la quinta de Olivos para ver a Máximo Kirchner.
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-Yo soy hiperkirchnerista y quiero encabezar un cambio en el PJ bonaerense -le dijo al hijo de la Presidente.
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-Dale: pero necesito que pongas a Walter en tu lista -le dijo Máximo K en referencia a Walter Festa, un dirigente de La Cámpora de Moreno.
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West lo anotó como primer concejal, lugar que técnicamente equivale a ser subintendente porque es quien ocupará el cargo si el alcalde toma licencia, se va de vacaciones o deja su función. En la lógica de un cacique territorial, un macho alfa del PJ del conurbano rabioso, cederle ese renglón de la boleta fue un gesto poderoso.
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A los meses de resultar electo, Festa empezó a desmarcarse, rompió con el intendente y el 9 enfrentará en las primarias del FpV a West que, efecto residual de ese chispazo, puede perder la banca que durante años el PJ de Moreno tuvo en el Congreso nacional: ahora es Andrés Arregui y está en gateras Carla Campos Bilbao, que quedó en el casillero 21, pero por corrimiento, si la elección no es mala, sería diputada.
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El hiperkirchnerismo que manifestó y la apertura a un neocamporista constituyen los datos más crueles del expediente West que puede, ahora, perder la interna con Festa. Detrás del retador se amontona casi la suma de los poderes K: la Casa Rosada, sectores del PJ con los que West tuvo mala relación -por ser filo-K- y hasta el sciolismo.
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En lo formal, puede presentarse como un duelo PJ vs. La Cámpora, pero es una simplificación. A la vez, Festa se presenta como recambio generacional a pesar de que está por cumplir 50 mientras West tiene 65. Lo cierto es que con un padrón de más de 300 mil votantes, Moreno integra el top ten de las internas más ásperas y tensas del FpV, con resultado abierto y alertas sobre un domingo electoral caldeado y bravo.
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Hay otras disputas que aparecen, en el radar del Gobierno, como complicadas. Veamos:
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Merlo. En el pago que Raúl Othacehé gobierna desde 1991 hay una interna añeja y dura entre el alcalde, que después de una temporada cerca de Sergio Massa, volvió al FpV donde competirá con Gustavo “Tano” Menéndez. Esa interna es la que todo el sistema político del PJ mira con más preocupación, por temor a incidentes y figura, incluso, en la mirada de la Justicia como la de más alto riesgo. La relación Othacehé-Menéndez está rota hace años y se potencia, además, con una vinculación con la riña provincial: el “Vasco” pactó con el dueto Domínguez-Espinoza, mientras que, por decantación, Menéndez se arrimó a Fernández-Sabbatella. Con un padrón de 370 mil votos – en la primaria compiten 19 listas de los distintos partidos – Merlo puede ser uno de los distritos donde la estructura del PJ impacte sobre la elección de gobernador.
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Quilmes. Francisco “Barba” Gutiérrez fue el único intendente que logró ser reelecto en Quilmes y pasará al Guinnes de ese distrito si logra su tercer mandato. Pero antes tiene una interna con Daniel Gurzi, un dirigente que cuenta con respaldo de sectores del sciolismo pero, sobre todo, de Aníbal Fernández, que mantiene una porfía con Gutiérrez que no ahorra crítica contra el candidato a gobernador, a quien acusó de operar desde Casa Rosada para perjudicarlo. No es, entonces, un duelo Gutiérrez-Gurzi, sino entre el “Barba”, metalúrgico, y Aníbal F. porque aparece el factor provincial: Gutiérrez fue uno de los primeros alcaldes de peso que salió a bancar a Julián Domínguez. Con casi medio millón de votos, el efecto Quilmes sobre la interna de gobernador asoma como determinante.
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Matanza. En su territorio, Fernando Espinoza designó heredera a Verónica Magario y, enfrente, animado por Aníbal F., se juntó tropa disidente, con origen sindical, y postuló a Heraldo Cayuqueo, dirigente de la UOCRA. No constituye, a priori, ninguna amenaza para el dominio de Espinoza, pero por topetazos anteriores pueden aparecer conflictos. En La Matanza es donde Espinoza quiere sacar una diferencia sustancial para derrotar a Fernández quien, a su vez, sponsorea a la lista opositora de Magario. Sobre ese municipio donde habitan casi un millón de votantes y se presentan 18 candidatos a alcalde, el 9-A jugarán dos estructuras -es mayor y más eficaz el PJ oficial- y el tercer tiempo, el escrutinio, será la clave de todo.

Almirante Brown. Darío Giustozzi, luego de pensarse para otras ligas, volvió al distrito a renovar como intendente y, como le ocurrió a todos los exmassistas, deberá enfrentar internas, en este caso contra Mariano Cascallares, titular del IPS sciolista, que ató respaldos múltiples y se presenta como un rival con chances ante Giustozzi que, por su lado, confía en revalidar en el distrito una regla bien peronista: ganar una interna, reconfirmar jefaturas. En Brown hay 17 candidatos a intendentes y un padrón de más de 400 mil votos.

La Plata. Con más de 520 mil votos, en La Plata se registra otro duelo bravo: Pablo Bruera enfrenta a una candidata neocamporista, Florencia Saintout. El intendente se muestra confiado en que la decana de Periodismo no constituye un riesgo electoral y que la interna le servirá para revalidar su dominio en el PJ local. Es otro duelo PJ vs. La Cámpora, pero, según admiten en la agrupación juvenil, sin la expectativa que tienen en Moreno, donde se concentra casi todo el esfuerzo. En la capital provincial hay 23 listas.

•Pilar. Un duelo de socios añejos agita este distrito con casi 200 mil votos. Humberto Zúccaro que fue y volvió del massismo contra el sciolista José Molinas, en una guerra de guerrillas, que apunta a resolver la jefatura del peronismo local. Un duelo duro e incierto.

San Vicente. Otro cacique PJ, Daniel Di Sabatino, al que La Cámpora decidió desafiar con un candidato propio, Diego Barrale, que se tira a una aventura que en Casa Rosada consideran una lotería, pero que plantean más como una jugada a mediano plazo que para ganar, en este turno, el distrito.

Florencio Varela. Julio Pereyra va por su reelección y enfrente le surgieron tres rivales, aunque el principal es Héctor Salatino, un exreferente suyo que migró hacia el Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella y desde allí salió a combatirlo. Acumulativa y cargada de furia, la interna rebota en el plano provincial porque Pereyra, como muchos peronistas, prefieren a Espinosa de vice que a Sabbatella. Algo similar ocurre en Ituzaingó: allí Alberto Descalzo tiene enfrente a Daniel Larrache, funcionario sabbatellista, disputa con rebote bonaerense.

Bahía Blanca. En el sur de la provincia se enfrenta el randazzista Marcelo Feliú y el sciolista Iván Budassi, para ganar posiciones para la elección de octubre contra el massismo y el PRO, que aparece con chances vía Héctor Gay. Tiene su atractivo por ser una disputa de otro tiempo, el eco de una interna que no fue entre Randazzo y Scioli.

Otras internas de peso asoman en Morón, donde Hernán Sabbatella va de candidato a intendente -hermano del candidato a vice- contra dos ofertas del PJ, Pablo Navarro y Hernán Solito. Genera interés, también, la definición en Berisso, donde Juan Ignacio Mincarelli rankea para heredar a Enrique Slezack -víctima de un lapicerazo de La Cámpora- aunque tendrá que derrotar, antes, a Ramón Garaza. En Olavarría, Guillermo Santellán, con soporte del PJ y el sciolismo, desafía a José Eseverri, regresado del Frente Renovador, y en Azul el randazzista Mario Caputo puntea en una diversidad donde aparecen Luis Conti, Federico Bertellys y José Inza.


Música para el fin de semana – Tarja Turunen “Canción para mi muerte”

agosto 1, 2015

Tarja Turunen nació en Finlandia, y por nueve años fue la voz de Nightwish, la banda de metal sinfónico. En 2007 se lanzo como solista y se la empezó a escuchar en toda Europa. Desde el 2012 está en Argentina, y aquí tiene una hija. Quiero que los que no la conocen oigan su voz, en este tema de Sui Generis. Luego, creo, la buscarán.


La guerra bonaerense no sucederá

julio 31, 2015

Colorados en Lujan 2

Supongo que varios se darán cuenta que el título de este posteo está tomado de una pieza teatral “La guerra de Troya no sucederá“. Y que muestra un poco de cobardía, porque todavía cruzo los dedos, por si la cosa se pudre.

Como saben los viejos lectores, yo soy uno de los que prefería que la candidatura presidencial del Frente para la Victoria se resolviera en las PASO. Creía, y creo, que Scioli hubiera ganado con cierta comodidad, pero el dato fundamental era que, en mi opinión, la elección representaba un paso importante en la maduración del peronismo, de lo gregario y carismático hacia lo institucional y plomo.

Por acción, la Presidente, y por omisión, los gobernadores, decidieron otra cosa (Los intendentes, en particular los bonaerenses, hace rato que estaban en contra de que se resolviera en las primarias). Y comprendo el razonamiento: perder no es peronista, y unas elecciones reñidas – todas las nuestras lo son – comportaban un riesgo.

Debo reconocer que se está manejando mucho mejor de lo que podía esperarse, dada la heterogeneidad de la coalición oficialista y del mismo peronismo. Y dada nuestra historia en las transiciones. CFK – por toda la vocación de protagonismo que un líder popular necesariamente tiene – ha trabajado cuidadosamente para fortalecer la candidatura de DOS ante el cristinismo ferviente, y ante los que desconfiaban de él. Scioli, por su lado, no se deja llevar por el triunfalismo berreta de las encuestas superficiales, y está tratando de sumar todo lo sumable. Hasta Karina colabora en eso, por Dios!

Las chances de recuperar las tradiciones peronistas, y argentinas, de internas destructoras pasan, sobre todo, por la provincia de Buenos Aires. Ironías aparte, la situación tiene preocupada a la dirigencia más experimentada del peronismo. También a CFK, que quiso que Florencio Randazzo fuera el candidato único a la gobernación, y que, me dicen, le ha expresado en términos claros a los dos candidatos, Julián Domínguez y Aníbal Fernández, la necesidad de moderar la pelea.

El problema, claro, no nace de los dos candidatos a gobernador. Ninguno de los dos es una tímida violeta, pero ambos saben que están bajo los reflectores y, también, que cualquiera sea el resultado, el perdedor tiene futuro en la política argentina, salvo incendio autoprovocado. El peligro viene por lo mismo que hace valiosa a una interna como ésta: involucra a decenas de miles de activistas, unos cientos directamente y el resto a través de sus intendentes o dirigentes locales.

Muchos de ellos juegan sus perspectivas inmediatas y, más, sus emociones en esta interna. Además, claro, hay intereses legítimos y no tanto que serán afectados según sea el resultado. Esto vale para todos los partidos y frentes, por supuesto. Pasa que los peronistas son más, y uno de sus dos candidatos es el que tiene más chances, de lejos, para ser el futuro gobernador de Buenos Aires.

La buena noticia es que sólo faltan nueve días para la elección, y – toquemos madera – en cuanto a la violencia, esta campaña ha sido hasta ahora indistinguible de una en Suiza. Con bastante menos xenofobia que ahí, además. Habla bien de la capacidad de gobernar que podrían tener una provincia conflictiva, con una policía ídem, tanto Aníbal como Julián.

Ah, y para los adictos incurables, les dejo aquí la última encuesta (que conozco) de Ricardo Rouvier. Aunque las encuestas han quedado un poquito desvalorizadas como predicciones, y de todos modos las intenciones de voto en elecciones primarias son las más difíciles de encuestar, Rouvier está entre los serios en la profesión.

(cliquear encima para ampliar)

encuesta_rouvier_20_jul_gobernadores


Argentina e Irán: una historia sin final?

julio 31, 2015

iranComo este martes volví a mencionar en el blog el memorándum argentino-iraní sobre la investigación del atentado a la AMIA, esta vez a propósito del levantamiento de (otras) sanciones por la Unión Europea a, justamente, uno de los acusados por el asunto – esto fue antes que CFK tuiteara, pero estoy seguro que ella no me leyó – y el miércoles dije que el tema estaba dentro de lo que podemos llamar las RR.PP. Exteriores, la imagen argentina en el exterior, bueno, me siento obligado a actualizarlo.

Algo anticipa Página 12, pero, hasta que la Secretaría de Estado yanqui o su equivalente de la Unión Europea contesten la nota de la Cancillería argentina, lo que hay es lo que informa el Wall Street Journal, normalmente bien enterado de estos temas y nada amigo del kirchnerismo:

Autoridades estadounidenses y de la U.E. confirmaron el jueves que las sanciones europeas al Sr. Vahidi se levantarían en 2023 bajo el acuerdo con Irán. Pero dijeron que esto no supone un perjuicio para el caso de Argentina contra el militar retirado o su voluntad de hacer cumplir la solicitud de Interpol de 2007 para la detención del Sr. Vahidi y otros cuatro funcionarios iraníes actuales y anteriores.

“La U.E. sigue apoyando a la Argentina en su afán por aclarar totalmente el ataque de 1994 y llevar a los responsables del ataque a la AMIA a la justicia”, dijo un portavoz de Federica Mogherini, Alta Representante de la U.E. para Asuntos Exteriores y Seguridad, quien visitó Teherán esta semana.

Funcionarios estadounidenses dijeron que nada en el acuerdo afectaría a la solicitud de la Interpol. “Y seguimos instando a la comunidad internacional y las autoridades argentinas para hacer todo lo necesario para llevar a la justicia a los responsables de esa atrocidad (la bomba en la AMIA)”, dijo John Kirby, portavoz del Departamento de Estado“.

Mi lectura es, entonces, que la ¿búsqueda? de los responsables – la necesidad de una historia oficial definitiva, como la llamé hace casi nueve años – sigue siendo un tema pendiente. Por supuesto, el contexto cambia. Y mucho, después de la firma del acuerdo entre Irán y las Potencias. Uno supone que la “pista iraní” ha perdido algunos – no todos – de sus impulsores, y la “pista siria” deberá esperar al desenlace de la guerra civil en ese país.

Pero, más allá de la investigación judicial – ¿el inminente juicio contra Menem y Galeano aportará datos? – el tema forma parte inescapable de la imagen argentina en el exterior. Nuestro gobierno deberá pensar cuidadosamente su manejo. Y dejar de lado voluntarismos y afanes de protagonismo. Sólo profesionalismo, por favor.


Alguien que se queda con Scioli

julio 30, 2015

scioli

Marcelo Padilla, mi amigo cuyano, en envía su columna Yo me quedo con Scioli. Estoy de acuerdo con su pensamiento, pero aclaro de entrada de quién es, y al mismo tiempo se las recomiendo a los compañeros de Konfluencia Popular, porque la comunicación digital le enseña a uno algo básico (Y no es arreglar primero el contrato, como dirían los malpensados. Este blog es gratuito): las audiencias están segmentadas. Ésto es para los militantes.

La situación política nacional tiene dos mundos. Claramente delimitados, con las fronteras precisas, zonas donde se pagan peajes, policías diferentes, medios de comunicación en batalla cultural y política, periodistas de uno y otro bando. Playones para que estacionen sus coches, sus veleros. Puede que se mezclen entre los dirigentes, en algún cantri o zona residencial. Pero los mundos exceden en este caso a los dirigentes. Hemos llegado a un punto cristalino como una gota de un salar virgen. No hay intermedios, –no jodamos, todos juegan – los diarios y la tele deciden dónde apuntar y apuntalar. Crean escenarios para uno y para el otro. Son dos mundos metidos en un país. El mundo del proyecto nacional y popular con Scioli a la cabeza frente al mundo del proyecto neoliberal y antipopular con Macri de mascarón de proa. Veamos.

El mundo del proyecto nacional y popular es el mundo de las conquistas de los sectores populares, del restablecimiento de derechos. Pero también el que construyó a una nueva clase media antes desahuciada. Y también a empresarios y emprendedores antes en bancarrota. Es transversal. Atiende al de más abajo y le permite que gane mucha guita al de más arriba (¡las pelotas con el esfuerzo individual! acá te va bien si las condiciones te lo permiten) Este mundo es resistido por el otro. Y por sectores sociales que, desagradecidos, adoptan la típica actitud miserable del que crece un poco y no quiere que crezcan los de más abajo. El ciclo del capitalismo benefactor neo keynesiano de la periferia de los países centrales. Ya la vivimos. Clases medias que acceden al auto nuevo, a las vacaciones, a un PROCREAR, o a comprar una vivienda, tecnología, toma aviones, anda en taxi …y se queja en las colas de los supermercados o en las del banco.

La clase pendular que mira su ombligo cuando se da cuenta que lo tiene. La clase ombligo. Los negros de mierda resultan ahora su enemigo interno porque se los cruzan en shoppings o en las playas en verano y les dan miedo porque creen que potencialmente son todos chorros. Esto permite también el mundo del proyecto nacional y popular, que esa movilidad social lejos de ser una representación de la solidaridad termine en el racismo de clase. Los neofascismos culturales, los micronazismos sociales están instalados en las escuelas privadas y algunas públicas de “excelencia”. Lo permite no porque lo promueva sino por consecuencia ideológica a partir del mejoramiento material de las condiciones de vida de aquella clase media de los noventa empobrecida que hoy saca pecho y quiere la cabeza de todos. Una limitación del proyecto nacional y popular. Hay que decirlo. Tanto que hasta muchos sectores de las clases bajas también caen en “la trampa ideológica del ascenso”. ¿Cómo sostener un proyecto en base al consumo de bienes y al acceso a las tecnologías? No dicen “tomo y obligo”, toman y se la llevan y luego putean. La globalización del turismo ha hecho que muchos recorran Latinoamérica, se pongan un poncho y luego vengan y voten a Macri o a los radicales, que es lo mismo en estos tiempos. Es como si el propio proyecto nacional y popular hubiera construido a un monstruo, se hubiera embarazado de un alien. Por eso habría que revisar un poco. Hay que gobernar, eso es claro, y mejorar, pero algo falló. No puede ser que la clase media o una gran mayoría de ella se vea empujada a decidir sus vidas por el bolsillo y sus cuotas. No puede ser que el frikismo juvenil se trostkice porque Scioli sea el representante de esta hora.

¿Qué carajo quieren, me pregunto, ser diferentes con Del Caño o Altamira? Bien, pues sean diferentes. Ese ímpetu y caprichosismo de los jóvenes rebeldes. Yo los mandaría a formar parte de una milicia popular para que aprendan a usar armas y escuchen discursos de Milagros Sala todo el día. Perdón, esto es Mendoza, Argentina. For export. Me saqué. Pero esto es también un producto de aquello. Está lleno de colectivos en defensa de microorganismos. Es la expresión de la diversidad, dicen. La diversidad que después, a la hora de los bifes, vota a la Unión Democrática, o a los pibes troskos que se creen que la revolución es mostrar las tetas en las calles. Los troskos necesitan que gane Macri, porque el millonario vago de Mauricio les garantiza mayor conflictividad. Ahí es donde los troskos comen. En fin. Los jóvenes. Les da vergüenza Scioli. Se creen europeos. La misma de siempre.

El mundo del proyecto nacional se pone en juego en pocos meses. Por supuesto, dejan mucho que desear dirigentes peronistas y también kirchneristas por adopción. Porque el peronismo adopta. Es un movimiento de adopción permanente y, como es generoso, adopta de todo: sanos, insanos, buena leche, mala leche, de izquierda, de derecha. Y por más que nos quejemos a todos nos protege, en mayor o menor medida y en distintos sentidos. Algunos con cargos y a otros con beneficios sociales. Corta. Pero algunos igual no dejan el carácter sectario que los trajo al mundo. El sectarismo ilustrado, la vanguardia, los intelectuales, los exquisitos. Este proyecto nacional y popular está llenos de exquisitos. Y de garcas. Pero es el proyecto que tenemos hoy, aquí, el que llegamos a ver. Y es nuestro y debemos mejorarlo, profundizarlo, discutirlo, y, claramente, votarlo.

Sí, Karina Rabolini vende perfumes y cremas. Sí, Scioli fue un motonauta que entró a la política de la mano de Menem. ¿Y qué, les da vergüenza? Vergüenza es discursear por izquierda y cobrar por derecha. Vergüenza da el mundo Macri. Que nació en cuna de oro y si saluda a un pobre le da escarlatina por hipocondríaco social. Porque Macri no va a cambiar, pero sí ha hecho cambiar a los radicales y los ha metido en la trampa de creer que a través de él van a resurgir como radicales. Los radicales ya se murieron hace rato, al menos los de ley. Sanz es Macri por asco al peronismo. Y así. Susana Balbo, Cobos, la Carrió. Variantes del mazo de cartas del poder. Se cagan en los derechos sociales y en los derechos humanos. Se cagan en la ley de medios, en las conquistas populares. Para ellos las conquistas populares representan “gastos”, y este gobierno nacional ha “gastado” mucho en los pobres. Al mundo del proyecto neoliberal le parece mejor que de los pobres se ocupen las fundaciones privadas de los empresarios. Eva, las sacó cagando cuando las viejas emperifolladas “ayudaban” sus culpas. Por eso la odiaron. Porque ese rol es del Estado y es inversión y no gasto.

La letra al mundo Macri la ponen los poderes concentrados nacionales e internacionales. Y los radicales, para diferenciarse un poquito, se hacen los chilenos, babean con el modelo chileno porque “allá si hay calidad institucional”. ¡¡Qué gesto chileno el de Cornejo invitar al gobernador a tomar un desayuno!! Eso es verso. Puro verso y humo. Pero la sociedad decidirá. Y si quieren mierda comerán mierda. Al fin y al cabo, ya la conocen y parece que les gusta. Después van a tener que pechar el auto cuando se queden sin nafta. Mientras tanto el peronismo se las irá arreglando, porque tiene más vidas que veinte gatos juntos. Puros por aquí, puros por allá, la vida siempre será difícil. Yo me quedo con Scioli“.

Ahora quiero aclararles que lo de audiencias segmentadas no hay que interpretarlo básicamente en términos de peronistas, radicales, troskistas, oficialistas, opositores,… Eso existe, claro, pero es un “segmento”. Otra audiencia, mayoritaria, son los que miran la política desde afuera. Con desdén, con temor, con indiferencia (otros tres “sub segmentos”). Y no les suena eso de los dos mundos, aunque sean, por supuesto, parte de uno de los dos. Si Scioli es el candidato presidencial del FpV, el motivo fundamental es que es el oficialista que mejor entendió como dirigirse a los del lado de afuera de la política. Esos votan, también.


Memos para Scioli: Relaciones Exteriores

julio 29, 2015

diplomacy

Este no es un planteo sectario, aunque uno es oficialista. Menciono a Scioli porque es el que va primero en las encuestas, a buena distancia del segundo. Y dicen que quiere “manejar directamente áreas sensibles como Economía y Relaciones Exteriores“. Sería una decisión sabia para cualquier Presidente, cómo no.

Por eso, propongo que empecemos a reflexionar en voz alta sobre estos temas. DOS, como los otros candidatos, tiene bastante para ocuparse con la campaña electoral. Y lo que se discute en los ámbitos politizados – aunque no se tomen ahí las decisiones – tiene mucho que ver con formar los “climas de opinión” que pesan al elegir estrategias.

Justo, el episodio del memórandum que firmaron pero no implementaron Irán y Argentina, que volví a comentar ayer en este posteo, sirve como un buen punto de partida discursivo. Está vinculado a muchas áreas sensibles: nuestras relaciones con los EE.UU., y con países hostiles a EE.UU.; el tema caliente del terrorismo internacional; su impacto sobre comunidades que forman parte de nuestro país… Además de 85 muertes de argentinos, que es poco en términos de los conflictos globales, pero no que no tenemos el derecho de olvidar.

Igual, ese memorándum, y el atentado a la AMIA que está en su origen, debemos mirarlo desde el conjunto de nuestra política exterior. Y no al revés.

Argentina debe tener claro cuáles son sus objetivos: los que puede alcanzar en un tiempo razonable; y los que no conseguirá en lo previsible, pero dónde puede acumular esfuerzos para mejorar su posición en el largo plazo. Es igualmente fundamental que comprenda los objetivos de los otros actores del sistema internacional. Eso le va a permitir hacer otro listado básico: los peligros probables, y los posibles con que se puede enfrentar, y las alianzas que podrá tejer.

Digo estas obviedades porque hace un par de días leí una propuesta increíblemente estúpida como brújula para la política exterior. Su autor, Andrés Cisneros, fue vicecanciller argentino y ocupó otros cargos de gran importancia en la década de los ´90. Y si bien estoy en profundo desacuerdo con la política que llevaron adelante Menem, su ministro Guido Di Tella y su asesor principal Carlos Escudé, a ninguno de los tres lo llamaría estúpido.

Dice Cisneros: “El problema reside en que ya nadie nos cree. Hemos pegado tantas piruetas que el mundo, prudentemente, primero observará cómo nos comportemos entre nosotros para recién después decidir su relación con Argentina. Seremos afuera lo que ellos vean que seamos adentro. Mirarán nuestra conducta interna, la vocación por dialogar, por cerrar acuerdos, la equidad social, las instituciones, la división de poderes, el respeto de los contratos y la palabra empeñada. Lo primero será la república“.

¿Alguien puede creer, a esta altura de la Historia, que la política internacional es una escuela primaria para niñas en los muy viejos tiempos, donde lo que se medía era la conducta, la prolijidad y la limpieza? Sí. Algunos de nuestros compatriotas lo creen, y otros hacen que lo creen. Lo que es parte de nuestro problema.

Lo más práctico que puede encargar un futuro Presidente es una lista de los objetivos y los temores principales de aproximadamente medio centenar de países. Los que la armen – que pueden ser de Cancillería o no, pero deben ser trabajadores, informados y no muy imaginativos ni brillantes – los seleccionarán entre los 190 y pico que existen por los siguientes factores, independientes entre sí: sus vínculos comerciales con Argentina, su Producto Bruto y población, la importancia de sus Fuerzas Armadas, y la cercanía geográfica con nuestro país. Más detalle necesitarán agregar, en el globo, para EE.UU., China, Alemania e Inglaterra; en la región, para Brasil y Chile. Pero no deben descuidar a ninguno: como advierte el geopolítico Pedro Navaja, la vida te da sorpresas.

También será muy conveniente tener otra lista con objetivos y temores de la Iglesia Católica, algunas iglesias evangélicas o conjuntos de ellas, los grandes bancos que son los nodos del sistema financiero global (el de los BRICS todavía no funciona en esa escala, pero debe estar: la posibilidad es muy importante), y las corporaciones internacionales cuyos patrimonios superen el Producto Bruto de Argentina (son muchas). Pero hay que tener presente que el “poder duro”, a diferencia del “poder blando” lo ejercen, si lo hacen, a través de algunos de los Estados en la primera lista.

En cuanto al “mundo libre”, los “países exitosos”, “Occidente”, “los pueblos”, y otros arquetipos platónicos, debería delegarlos a algún filósofo prestigioso que esté en la nómina estatal. No estoy diciendo que no existan, ni que no son actores importantes en la Historia. Es que, como el mismo Platón reconocía, se expresan en este mundo imperfecto a través de sus representaciones. En este caso, nuevamente los Estados.

Ahora, también es clave que el Presidente tenga en cuenta que hay otro factor en las RR.EE.: las Relaciones Exteriores Públicas. Las destinadas a influir en la “opinión pública”, es decir, la opinión de los sectores interesados en los temas internacionales de los países que nos importan a nosotros. Es un factor significativo, porque influye algo – salvo en temas de seguridad o de comercio muy importantes – en las decisiones de sus gobiernos. Justo, esa va a ser una parte importante de las funciones del Presidente que elijamos, además de lo que hagan, como rutina, las oficinas de la Cancillería.

Si quiero ser benévolo, puedo pensar que el artículo de Cisneros se refería a esta función: la de proyectar una determinada “imagen pública” de Argentina. Sólo que es una tontería pensar que – con nuestra historia, más todos esos autores que descubren escondites nazis en Villa Gesell – lograríamos convencer a un número grande en el exterior en menos de un siglo que somos un país previsible y de buena conducta. Además, no serviría de mucho: esos son los países a los que se les pasa por encima cuando es necesario.

Un debate interesante es, entonces, ver cuál es la imagen pública, la “marca política” supongo que diría mi distinguida colega en #BASAT, que Argentina podría y le convendría proyectar. Pero eso queda para un próximo posteo.


¡Otro memorándum con Irán!

julio 28, 2015

iran

Leemos en los medios internacionales: “La Unión Europea se ha comprometido, en virtud de los términos del acuerdo nuclear con Irán, para eliminar a un ex ministro de Defensa de Irán de su lista de sanciones. El Brigadier general retirado Ahmad Vahidi es requerido por la Interpol por su presunta participación en el atentado contra la sede de un centro comunitario judío en Buenos Aires en 1994 que mató a 85 personas, informó la Associated Press“.

El Wall Street Journal agrega algunos detalles: “El Sr. Vahidi era comandante de la unidad militar de élite en el extranjero de Irán, la Fuerza Qods, en el momento del atentado.

Un fiscal especial en Argentina eventualmente acusó al gobierno de Irán de ejecutar el ataque, utilizando agentes de la milicia libanesa y partido político, Hezbollah. Desde 2007, la Interpol ha reclamado la detención de cinco políticos y militares iraníes por su presunta participación en el atentado. Teherán ha negado reiteradamente cualquier implicación en el atentado en Argentina“.

Raúl Kollman, en Página 12, completa la información desde el punto de vista local: “Estados Unidos y Europa firmaron su propio memorándum con Irán y el gobierno de Irán está consiguiendo lo que buscaba como prioridad: el levantamiento de las sanciones. A esto se agrega ahora este alivio para Vahidi. La Argentina le pidió a Estados Unidos y sus aliados que las conversaciones nucleares incluyeran la entrega de los cinco funcionarios iraníes reclamados por AMIA. Sin embargo, Washington dijo que no, que se trataba de temas distintos y procedió a negociar con quienes tildaban de “nada confiables”, “auspiciantes del terorismo”, “fanáticos”, y otros calificativos similares“.

La Cancillería argentina presentará una nota de protesta preventiva. A la que, anticipo, no se le dará bola.

En el blog de Abel había evaluado en su momento el memorándum con Irán que firmó el gobierno argentino como “un exceso de protagonismo”. En general, un país debe medir las relaciones internacionales en términos de poder. La “búsqueda de la verdad” no es una prioridad de las Potencias. (En un experimento anterior, El hijo de Reco, también había expresado escepticismo con las denuncias que Argentina hizo contra Irán en los foros internacionales: no había pruebas concretas).

Si vuelvo sobre este tema – rápidamente anticuado – es porque muestra que como dije, de esto hace muy poco tiempo, quienes compusieron la “denuncia de Nisman” con propósitos políticos internos tenían poca idea de la realidad internacional.


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