un adiós a Enrique Oliva

febrero 28, 2010

Enrique Pedro Oliva (François Lepot) murió ayer, 27/02/2010. Mañana 1º de marzo a las 14.30 horas hará su último recorrido al cementerio de Chacarita. (Su familia, seguramente por indicación suya, pide que no envíen ofrendas florales, y donar el equivalente al Comedor Infantil “Estrella de Belén”, del Barrio YPF, Manzana 22, Casa 46, C.A.B.A., tel. 5236-5276, www.comedorestrelladebelen.blogspot.com

Tenía 86 años y la suya fue una vida plena. Era abogado, doctor en Ciencias Políticas, licenciado consular, escritor, ensayista y periodista, docente. Fue funcionario del CONICET cuando Perón lo creó en 1951. También fue fundador y rector de la Universidad del Neuquén, la actual Universidad Nacional del Comahue.

Lo conocí – como muchos – a través de sus crónicas, porque fue corresponsal de Clarín en Europa, donde escribía bajo el pseudónimo de “François Lepot”, por más de 15 años.

Pero también es parte de la historia del peronismo, y de las luchas argentinas: estuvo vinculado a la Resistencia Peronista (dirigió el periódico “El Grasita” y colaboró en muchas publicaciones clandestinas) y a la guerrilla Uturunco. Estuvo exiliado en los cincuenta y en los setenta; él fue preso en 1960, y su hijo en 1976, y tuvo a su hija y a su yerno secuestrados durante el Proceso.

Cabe señalar, porque a veces el peronismo se acuerda de los suyos, que entre 1991 y 1999 fue asesor presidencial con rango de Secretario de Estado. Pero eso no lo hizo olvidarse de los que no tuvieron la suerte de ser famosos, y trabajó para que se reconociera una pensión a los militantes de la Resistencia que quedaban vivos.

Escribió de todo: libros, ensayos, crónicas, notas, no sé si posts. Siempre con un estilo bien “nac&pop”, cada vez más juvenil. Me pareció este breve artículo una forma adecuada de recordarlo.

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el peronismo bonaerense elige estrategias

febrero 27, 2010

La mayor parte de los blogs politizados argentos se han volcado a la peronología. Lo que no está mal, por supuesto, ni es ocioso: el peronismo es un hecho argentino – o la forma argentina de un hecho universal – que está imbricado en nuestra historia y dice mucho de nuestra sociedad. Pero a veces siento que se han puesto demasiado intelectuales, y están haciendo sociología o ciencia política (un oximoron si los hay). No estoy pensando, claro, en los blogs de combate, que se dedican exclusivamente a relatar las horribles maldades de los K o de los anti K, según en qué tribuna estén. Ni tampoco en blogs como el del Ing. Sbariggi, que siguen de cerca la interna.

Pero es una tendencia que nos alcanza a todos. Yo mismo, que en el post anterior me permití criticar por demasiado teóricos a los referenciales Artemio (cuando se pone el sombrero de analista) y Manolo, pasé por alto durante un mes una pelea concreta, un debate orgánico que se dió en el seno del PJ bonaerense, y es mucho más revelador de los dilemas reales de una fuerza política que cualquier elaboración que yo pueda hacer.

Como saben los que siguen las noticias políticas de los diarios – una pequeña minoría, lo que muestra la sensatez básica de la sociedad – el próximo 28 de marzo se realizará una elecciòn en Pinamar para elegir exclusivamente a quien completará el período que dejó vacante el intendente Roberto Porretti tras su destitución en febrero de 2008. También es sabido que el gobernador Scioli, y los consejeros que le responden, se inclinaron en la reunión del Consejo del PJ provincial por apoyar en esta ocasión a Blas Alberti, ex intendente, referente del vecinalismo local, y aparente favorito.

El presidente del partido, Balestrini, y los consejeros que le responden a él, votaron por apoyar al destituído Roberto Porretti y, en principio, impusieron su posición. Ahora, lo interesante son los motivos de ambas posturas. El sciolismo, para llamarlo así, recordó que esta es la única elección prevista en Buenos Aires en todo el año 2010. Que Alberti, con sus votos propios más los del peronismo, muy probablemente ganaría. Y que al justicialismo de la Provincia le viene muy bien una victoria, para retemplar su ánimo.

Los argumentos de Balestrini también merecen atención. El vicegobernador señaló que el triunfo de Alberti no sería del peronismo. Fundamentalmente, iba a ser un éxito del vecinalismo. Después de la elección, el candidato triunfante no tendría ninguna limitación para negociar por su cuenta con la línea que le pareciera más conveniente en el 2011. Por ejemplo, con De Narváez. Más que un triunfo electoral, era el punto, el PJ bonaerense necesita mantener unida a su tropa, y sus legisladores, para hacer los acuerdos y alianzas que resulten necesarios en conjunto.

Ahora, los diarios de ayer dieron cuenta de un nuevo desarrollo: “A 24 horas del fallo judicial que establece un procesamiento por extorsión contra el ex intendente de Pinamar, Roberto Porretti, el Consejo del PJ bonaerense apuró su dimisión como candidato al municipio y propone a la concejal Roxana Di Pascuale en reemplazo del funcionario investigado“. Esto sirve para mostrar que las estrategias no se discuten en una mesa de arena; los tiempos judiciales, y – más importante – el malestar de la sociedad con la sombra de la corrupción, condicionan en este caso, como en niveles más altos, lo que los dirigentes pueden hacer.

Pero me sigue pareciendo un ejemplo válido de algunas opciones estratégicas que el peronismo – y también otras fuerzas – deben encarar ¿no es así, Manolo?


Artemio, Manolo y los empates

febrero 25, 2010

El que empezó – por lo menos donde yo me enteré – fue el habitualmente bien informado Artemio López, que habló de un empate catástrofico en este post. Ahí cita sesudamente a Gramsci y a García Linera y define lo que es una “situación de cesarismo”. Pero confieso que yo me quedé sin entender cuál era el empate (Para peor, sentí que a Gramsci lo tomó en un mal día del italiano. Que Julio César era progresivo y Bismarck regresivo… Con el debito respeto, una insigne pavada).

Fue entonces  que Manolo agarró la pelota, y dedicó varios posts al concepto de “empate catástrofico” (este es el último). Como siempre, aportó una visión sofisticada y realista del peronismo del conurbano, del rol del sindicalismo, y valiosos enfoques intelectuales de Orson Scott Card y Rodolfo Walsh. Pero yo – con todas las limitaciones del típico político argentino (en situación de retiro, además) – sigo sin entender de qué hablan.

Mirando la escena política, no veo por ningún lado algo que llamar un empate (Imagino que no estamos hablando del divertido entremés en el Senado, no?). Sí veo una situación de incertidumbre, pero tengo que decir que es algo muy diferente. Y más estimulante, aunque nos provoque algo de angustia.

Quedan en pie, como señala muy acertadamente Manolo, dos grandes y tradicionales identidades políticas argentinas, el peronismo y el radicalismo. Que sirven de refugio ¿paraguas? a aparatos políticos territoriales poderosos, que en muchos casos siguen usando las venerables siglas del PJ y la UCR. Pero esas identidades no abarcan todo el espectro político nacional. Quedan al margen espacios políticos importantes, en el “centro izquierda” y “centro derecha”, en la jerga de moda, donde se ubican fuerzas que hoy son decisivas para inclinar la balanza. Y que pueden legítimamente esperar a ser algo más en el futuro.

Más importante: esas dos identidades tradicionales no son homógeneas – para ponerlo suavemente – ni sus liderazgos están definidos. En el “espacio radical” ya se declaró el combate entre dos gladiadores muy distintos: el vicepresidente Cobos y la Dra. Carrió. Con una clara posibilidad que la contienda se defina en favor de un tercero, Ricardo Alfonsín (muy difícil, claro) o, más probable, alguien inesperado “con tonada provinciana”.

En el peronismo… la situación está aún más abierta. Porque lo que está por definir no es solamente el liderazgo futuro y la oferta política, sino también algo más profundo: el equilibrio entre las realidades sociales que se reconocen en su nombre y su historia. El sindicalismo, los aparatos políticos del conurbano, los aparatos políticos provinciales, los sectores medios progresistas que se identifican con las figuras de Néstor y Cristina, los sectores medios que se identifican con el peronismo tradicional y odian a Néstor y Cristina… Y los marginados, que generalmente votan al peronismo, especialmente al peronismo oficialista, a veces por historia, pero siempre porque es la única entidad con poder que realmente trata de conseguir sus votos.

En mi meditada opinión, es casi imposible que el liderazgo futuro del peronismo quede en las manos de Kirchner. Más allá de la evaluación que merezca, hay una razón muy práctica que opera en su contra y que ya mencioné en otros posts: Esos aparatos políticos peronistas. y, menos abiertamente, el sindicalismo necesitan que el candidato a presidente que apoyen no les reste votos en sus propias contiendas, que definen su poder y su existencia. La conciencia que hay un rechazo mayoritario en la población a los K está generalizada, y motiva las conductas que ya contribuyen a desgastar su poder, dentro y fuera del peronismo. Determinan actitudes de gente muy distinta, como el senador Verna y el juez supremo Fayt.

Al mismo tiempo, el liderazgo de Kirchner, aún desafiado, es muy real. Tiene detrás el poder de la Presidencia, clave desde siempre en la política nacional (o como fue que Figueroa Alcorta desbancó a Roca?), tiene muñeca, audacia y voluntad política. Más decisivo (porque esas cosas las tenía Menem al fin de los ´90 y no le alcanzaron), no hay otro liderazgo potencial hoy capaz de articular todas esas realidades del peronismo. Y de despertar nuevas esperanzas en la sociedad.

Por eso, la incertidumbre, en este sector en particular: ¿ Permitirá, forzará el humor popular el surgimiento de un nuevo liderazgo (porque el “óleo sagrado de Samuel” aparece cuando el pueblo pide un rey; como dicen Manolo y Nicolás, cuestión de Fortuna y Virtú) ? ¿ Será capaz la dirigencia del peronismo (cuyo fuerte nunca ha sido la conducción orgánica) de elaborar una estrategia común que lo reemplace eficazmente ? Si no sucede, ahí aparece mi angustia: No por una posible derrota – no me gusta, pero en política se gana y se pierde – sino por una posible división del peronismo.

Sería una pérdida para él mismo, por supuesto. Pero más grave para la gobernabilidad argentina, a la que un peronismo unido presta un servicio esencial. No, en mi opinión, por una mística habilidad de los peronistas para gobernar, sino porque no hay otra fuerza política que contenga, y una en un proyecto político, realidades sociales tan diferentes. Creo que es necesario – no suficiente – para gobernar un país tan diverso.


Orlando Zapata Tamayo

febrero 24, 2010

Hoy han pasado otras cosas importantes, pero no quería dejar de comentar, aunque sea brevemente, ésta. El vínculo es con un blog cubano, que inevitablemente ha tenido cierta fama mediática, pero no es el “disidente” convencional.

Quiero aclarar que, en general, apruebo la política de los gobiernos argentinos – y de la mayoría de sus fuerzas políticas – razonablemente solidaria con el gobierno cubano. Porque la presión la hace Estados Unidos y es nuestro interés en Latinoamérica no permitirles – en lo posible – que ellos sean los custodios de la legitimidad democrática. La Guerra Fría terminó hace mucho, Cuba no participa – excepto simbólicamente – en el juego de poder de la política internacional. Además, está muy claro que Raúl Castro, en el fondo, Fidel, juega un rol estabilizador en nuestra región. Historias anteriores… no propongo el olvido, pero como recomendaba el Dr. K, una “benigna negligencia”.

Pero Zapata Tamayo, de quien conocía muy poco hasta saber de su muerte, ha hecho una declaración con ella. No creo que deba pasarse por alto. El gobierno cubano puede seguir, seguramente lo hará, insistiendo que no tiene opositores, sino agentes pagos de USA y de la “mafia de Miami”. Que sólo así puede explicarse que alguien disienta de una Revolución tan justa y necesaria, y de la sabia conducción de los hermanos Castro. Eso sí, será difícil hacer creer que un mercenario lleva adelante 80 días de huelga de hambre… porque le pagan.

Me viene a la memoria esa crónica del siglo pasado que es la saga de El Padrino. En particular, recuerdo cuando Michael Corleone, de visita en La Habana, es testigo de la muerte de un joven cubano, que, al grito de “Viva Fidel“, se inmola atacando un auto de la policía de Batista. Eso lo convence que los planes del viejo mafioso judío, claramente inspirado en Meyer Lansky, fracasarán. Creo que dice algo sobre lo difícil que es vencer a gente que está dispuesta a morir.


militantes y políticos

febrero 24, 2010

Ayer estuve almorzando con un amigo con quien me une una vieja historia de militancia en el peronismo, pero que ha estado alejado de la política activa por bastantes años. Las reflexiones que cambiamos dan para escribir largo, pero – como se ve en los últimos días – mi trabajo y las reuniones políticas – que están volviendo – me quitan tiempo.

Así que ahora toco un sólo tema de la conversación, tal vez el más importante. Hablamos de la participación popular en la política y ambos reconocimos que el fenómeno más notorio es el rechazo y la hostilidad que muchísima gente, desde la clase media baja (bien baja) hacia las de ingresos más altos muestra abiertamente  por Kirchner y Cristina.

Por supuesto, también veíamos cómo había surgido una militancia kirchnerista – que antes no existía – en los últimos dos años. Aclaro, por si es necesario, que no nos referíamos al activismo político del PJ o de otros sectores. El activismo puede ser K o anti K, pero sus códigos son otros.

Ahora, los politizados son una pequeña minoría. Algo que mi amigo – que por razones familiares conoce de cerca la militancia social – me confirmó – yo tenía algunas impresiones en ese sentido – es que hay entre los jóvenes muchos militantes sociales. Y muchísimos más que están dispuestos – ante una convocatoria casual – a brindar su tiempo y su energía en causas nobles. Pero – y esta es la característica más común – siempre que no huelan en el llamado un toque político. Si lo perciben, se alejan.

Esta no es una actitud que alguien de mi generación y mi historia, para quien la política ha sido el criterio ordenador de la militancia, entiende fácilmente o puede compartir. Casualmente, ayer también recibía uno de los mails de la persistente “Agenda de Reflexión”, que esta vez traía un artículo de Paolo Flores d’Arcais, un filósofo, periodista y editor italiano de la izquierda cuestionadora. El tema es El declive de la Social Democracia Europea, y recomiendo leerlo. Pero sus conclusiones abarcan más que eso. Ahí decía “Los políticos de derechas y de izquierdas acaban por tener intereses de clase que en lo fundamental resultan comunes – en lo general: el razonamiento siempre tiene sus excepciones en el ámbito de los casos individuales – dado que todos ellos forman parte del *establishment*, del sistema de privilegios“.

Para evitar cuestionamiento de mi amigo Harry, reiteraré que no pertenezco a las “almas bellas”. Tengo claro que no puede hacerse política en una sociedad moderna sin recursos, propios (muy raro) o brindados por terceros interesados. Y no es realista pretender que los políticos sean monjes. Pero tampoco tenemos derecho a asombrarnos si quienes convocamos, si no es con un contrato, nos exijan estándares un poco más elevados que los que hoy mostramos.


lo cortés no quita lo cuahtémoc (III)

febrero 23, 2010

Este título lo usé por primera vez para referirme al cruce entre Hugo Chávez y Juan Carlos de Borbón – y a lo que me parecía su trasfondo – en una de esas conferencias iberoamericanas. Pero me parece apropiado cuando, como en el post anterior, marco, en un blog crítico de los K, sus pasos positivos en política exterior. Materia que es uno de los puntos más flojos de sus dos gobiernos.

Aquí tengo otro, paso positivo, digo:

El cuadro (se entiende, no? Argentina está recibiendo de Bolivia  gas natural a razón de 2,4 millones de metros cúbicos diarios. Se  prevé que en marzo aumente a 5 millones, y que llegará a 27 millones entre 2017 y 2026), bastante impactante, me lo hizo ver el invalorable IKN, cuyo interés es comentar el sólido desarrollo que está experimentando la economía boliviana. Pero la noticia está en Clarín de ayer.

Valoro esto en su aporte al manejo de la provisión de energía para Argentina, en particular considerando la inclinación por el uso de gas natural desarrollada en los ´90, en la asunción, equivocada, que Argentina sería un país con exceso de producción gasífera. Pero me parece también valioso por la integración que estimulará entre la economía boliviana y la nuestra. Tenemos un interés concreto y egoísta en su prosperidad.

(Seguro. La provisión a Brasil es y será mayor. Y qué esperaban? Construyamos una base industrial comparable a la que hay en San Pablo y después hablamos)


lo cortés no quita lo cuahtémoc (otra vez)

febrero 22, 2010

No quiero interrumpir el debate que puede abrirse sobre obra pública en el post anterior (es uno de los temas claves para evaluar a un gobierno – y muy concreto, además), pero Mauri Kurchard, el de Derek dice, acaba de enviarme este mail, y, creo que es justo, cabe reproducirlo:

Para vos que sos especialista en temas internacionales… Las ex colonias británicas del Caribe también apoyarán a Argentina en su reclamo sobre Malvinas

Yo estuve en Belize y se muy bien que haber logrado que ese pais se prinuncie contra Inglaterra es fenomenal. Tenés que agregar que son 16 votos mas en cualquier foro diplomático. Un aporte del peronismo a la Causa Malvinas

El único error evidente de Mauri es llamarme “especialista en temas internacionales”. Sólo soy alguien que está convencido que si no nos interesamos en esos temas, estaremos a la dudosa merced de los que sí se interesan en ellos.

La evaluación del resto queda para los reales expertos, y los diletantes, que también aportan algo. Eso sí, sugiero que se abstengan de incluir alusiones a que se trata de países con pocos o ningún lazo cultural con nosotros y de piel más oscura que la de esos comentaristas; eso le cabe también a la gran mayoría de la población del mundo. Y tengo la impresión que los más proclives a hacer esas alusiones son los que en algún momento han pensado que era una lástima que las invasiones inglesas de 1806 y 1807 fueran derrotadas.


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