Daniel Santoro, Junio de 1955

junio 18, 2016

junio de 1955

Hace poco se discutía en los comentarios sobre la masacre de civiles en la Plaza de Mayo el 16 de junio -en realidad, sobre la poca “memoria” que se le ha dedicado a esa atrocidad, en comparación con otras. La he recordado algunas veces, como aquí, pero, como el peronismo tradicional, no le dedico demasiada energía a detallar horrores pasados. Igual, navegando en el blog del Pájaro Salinas, me llevó a esta crónica. Y quise subir, en medio de las discusiones políticas, esta pintura de Daniel Santoro. Nuestro Guernica, como creo que dijo Nando Bonatto.


Algo más del Gallego Álvarez

junio 6, 2016

Cuando me avisaron de su muerte, el sábado a la noche, no me sentí como escribiendo. Copié algo, sobre Alejandro y Guardia de Hierro, que había subido al blog hace unos tres años, parte de una discusión sobre nuestra historia en los ’70. Válido. Fue el tiempo en que mi vida se cruzó con la suya, cuando me integré a Guardia. Pero también tenía el eco de viejas discusiones y alejamientos, que hoy pertenecen a los libros de historia. Supongo que también había algo ahí de parricidio. Que, si hacemos caso al tío Sigmund, es el comienzo de la puja política.

Como sea, eso no estaba en el Gallego. El fue un formador, de conciencias, de militantes, y lo siguió siendo hasta el último día de sus 80 años. Dejó un libro “Así se hizo Guardia de Hierro” pero, en mi opinión, ese texto es un eco débil de sus charlas (los clásicos griegos, que él conocía bien, pensaban así, también).

Un comentarista habitual, Rogelio, acercó en ese posteo un video con una charla suya del día en que cumplió 80. Muy corta, y que deja algunas preguntas. Entonces, busqué algo más extenso. Lo de arriba, filmado hace poco menos de tres años, me parece que refleja bastante bien su pensamiento sobre lo actual. Que, no podía ser de otra manera tratándose del Gallego, reitera sus convicciones de siempre.

Como ya pasaba hace 45 años, no estoy de acuerdo… del todo. Pero eso ya no importa. Ahora quiero recordarlo como el conductor que fue. Casi no conservo material del tiempo en que me conducía, pero otro compañero y amigo, José Luis Fernández Valoni, hizo llegar esta foto. Para algunos, como para mí, despertará recuerdos.

Fernández Valoni - Mesa Trasvasamiento Generacional 1971


La violencia contra las mujeres

junio 3, 2016

argentina-ni-una-menos

La foto de arriba es de la impresionante manifestación (¿150 mil, 300 mil asistentes?) que se hizo el año pasado con el lema “Ni una menos“. Y sólo fue la más numerosa de las que se hicieron en todo el país.

Participé en ella, y estoy orgulloso que éramos muchos hombres los que acompañamos. Pero la mayoría, larga, era de mujeres. Y es mejor así. Es necesario, es fundamental, que las mujeres no acepten pasivamente un rol de víctimas. Por ellas, y también porque lo que estimula al cobarde es la debilidad de aquel a quien golpea o lastima.

Entonces, todo bien con repetir la manifestación hoy. Estoy seguro que también será importante, y hermosa. Pero creo que vale la pena reflexionar sobre estos números que hoy publica un diario: “A un año de la movilización con el lema NiUnaMenos, 275 mujeres fueron asesinadas en el país, esto es, una cada 31 horas. 216 criaturas menores de edad han quedado sin madre). Y 35 varones murieron intentando salvarlas de los femicidas“.

No debe desalentar. Eliminar por completo esos crímenes, o cualquier otros, es una fantasía. Y continuar con estas movilizaciones es necesario, porque mantiene la lucha en la agenda pública y, más importante todavía, en la conciencia de las mujeres.

Eso sí, creo que el esfuerzo puede ser mejorado. Quedan en muchos nichos de poder institucional -jueces, comisarios, funcionarios- personas de ambos sexos, o de alguna variante, indiferentes o impacientes con este reclamo. Y queda mucha violencia cobarde, la que se dispara frente al débil, agazapada en un porcentaje no pequeño de los varones.

Para lograr mejores resultados con el esfuerzo, creo que es importante precisar el objetivo, y dónde debe dirigirse (habló el profesional en mí). Enfrentar al gobierno de Macri, al capitalismo, al patriarcado, reclamar por el aborto seguro y gratuito, o por la repartición igualitaria de las tareas domésticas, son causas respetables. Algunas de ellas las comparto. Pero no son lo mismo que lo que traté de poner con claridad ya en el título: La violencia física que hombres descargan sobre mujeres.

(Seguro. Existe la violencia síquica, también. Y la violencia que ejercen mujeres contra mujeres, y la que ejercen contra hombres. Son otros problemas, como la gripe A y el dengue lo son. No todo tiene la misma solución).

La solución de éste -hasta donde los problemas humanos tienen solución- es hacer que la violencia masculina contra las mujeres sea vista por todos como el acto repugnante y cobarde que es. Teniendo claro que sus retorcidas raíces están metidas más profundo que los clichés progresistas. El que golpea o humilla puede ser un marido maduro “celoso” o un pendejo rockero. Es más probable que sea éste último el que se jacte con sus amigos.

Hasta hace no muchos años, era aceptable entre los códigos machistas la hostilidad, incluso física, hacia el puto, el “maricón”. Todavía existe, por cierto, pero es mucho menos frecuente. Como los linchamientos de negros en los Estados Unidos. Las culturas se cambian, si existe la voluntad y la persistencia.


Homenaje a Julio Godio

mayo 30, 2016

Quiero compartir con ustedes esta invitación:

godio

La Confederación de Educadores Argentinos –CEA-,  junto a su Escuela de Formación e Investigación Sindical “Julio Godio” y el Instituto Mundo del Trabajo –IMT-, invitan a participar del Seminario de Formación “El movimiento obrero argentino en la hora actual” el día 30 de mayo de 2016 a las 17.00 hs. en calle San José 225, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sede de la Asociación del Personal Superior de Empresas de Energía (APSSE).

Hace cinco años, fallecía el sociólogo e historiador argentino Julio Godio. Pensador e investigador del Movimiento Obrero Argentino, autor de obras medulares de su historia, docente generoso y figura clave para el sindicalismo. Homenajeamos su figura pensando juntos los desafíos a los que nos enfrentamos.


Para recordar a 323 argentinos

mayo 2, 2016

crucero general belgrano

Un amigo que comenta a menudo en el blog me hizo tener presente que hoy es el aniversario del hundimiento del crucero ARA General Belgrano, hace 34 años. No me apasionan las efemérides, pero ésta ha sido poco mencionada. Supongo que no es fácil hacer que encaje en los discursos que hoy se enfrentan.

Entonces, les propongo dedicar unos minutos a recordar a esos compatriotas que murieron en aguas muy frías. Como cantaba Kipling para el patriotismo inglés, nosotros también “hemos alimentado nuestro mar“.


Adiós a Nefer Roselló

mayo 1, 2016

Su hija Silvia me avisa que murió ayer. Tenía 89 años, y su vida fue dura. Una militante peronista desde tiempos muy lejanos, de cuando la militancia no tenía, ni esperaba, cargos o contratos. Y ella nunca los tuvo. Aquí cuentan algo de su historia. Sólo agrego que fue una compañera, y como una madre o tía afectuosa, para jóvenes peronistas que hace mucho dejamos de ser jóvenes. Los que la recuerdan, sabrán que se fue una parte de eso que nos hizo peronistas.


Un examen escolar

abril 16, 2016

una prueba

Esta historia ya apareció en un diario de circulación masiva –La Nación, de este martes- y no tiene nada que ver con la actividad política. Pasa que tengo ganas de contarla.

En la ciudad de Mar del Plata, una profesora decidió modificar el rumbo de una evaluación cuando una de sus alumnas le manifestó que “no sabía nada” para el examen. En su blog, Lucía Gorricho contó la historia que vivió junto a su alumna, que necesitaba aprobar un examen para pasar de año. El relato se viralizó en Internet.

“Este año tomé horas en una escuela en Sierra de los Padres, una localidad del Partido de General Pueyrredón que cuenta con una población estable de unos 4 mil habitantes. El lugar forma parte del sistema montañoso de Tandilia y está compuesto por sierras de unos 150 metros de altura. La vegetación es muy diversa y se pueden apreciar pastizales, monte y bosque.

En el espacio conviven un barrio residencial con calles que respetan la topografía y campos productivos ubicados sobre los márgenes; siendo el más destacado ahora por su rentabilidad, el cultivo de frutillas. Hay varias agro-empresas operando en la zona y todas contratan mano de obra boliviana y han recibido diversas denuncias por parte de organizaciones sociales y ambientales que señalan, no sólo situaciones de semi-esclavitud en relación a la mano de obra, sino que han advertido sobre el uso de agroquímicos como parte del paquete tecnológico de producción.

Esta semana me citaron para evaluar a una estudiante que debía una materia que la habilitaría, en caso de aprobarla, a pasar de año. El director me anticipó que el nivel académico no era bueno pero que era una alumna que se esforzaba mucho para estar en la escuela.

Como no fue estudiante mía decidí preguntarle a ella los temas que habían visto en geografía el año anterior; pero no se acordaba ninguno. Con piel morena y voz muy bajita, me dijo que no había podido estudiar porque no tenía libro ni carpeta.

Entonces le dije que yo tenía toda la voluntad de aprobarla pero que era fundamental que escribiera algo que justificara la nota.

A pesar de mi insistencia no supo decir nada en relación a los contenidos de la planificación anual y entonces le pregunté: -¿De las frutillas sabes algo?

Abrió los ojos enormes.-Sí, me dijo.

Entonces sobre la hoja de carpeta que ella misma me dio escribí:

Evaluación de Geografía / Fecha: 07/04/16 / Año: 2º / Estudiante: G.C

1) Describir una actividad económica

y ella preguntó:

-¿Puedo escribir también sobre Bolivia? Porque yo soy boliviana.

-Si claro, le dije. Entonces agregué:

2) Mencionar los aspectos más importantes del algún país latinoamericano.

A las dos horas me entregó 3 hojas escritas de ambos lados con letra clara y prolija.

Hacía tiempo que no corregía una evaluación con tanto entusiasmo. Todo el relato de esta nena de 14 años aportó sin duda, a mi formación como geógrafa y como docente. Comparto el desarrollo de la evaluación porque creo que no pueden quedar estos contenidos sólo en mí.

Corregí las faltas de ortografía y agregué algunos signos de puntuación para facilitar la lectura.

“1) En la frutilla trabajan aproximadamente 200 personas que cosechan la fruta, limpian el campo, sacan las hojas, sacan la maleza, tienen que carpir. Ahora pagan más que antes aún mejor, pagan todo lo que hacen si carpean, limpian la cunita, etc. Algunos niños trabajan ahí aproximadamente de la edad de 13 años para arriba y algunas embarazadas también pero no hacen tanto esfuerzo o si no, no trabajan. Eso depende de ellas. A veces lo hacen para ayudar a sus maridos. Algunos de ahí, bueno casi todos, son juntados.

Casi todos los bolivianos trabajan en el campo y siempre llegan cansados y que no le toman importancia a los hijos que nunca le preguntan nada qué cómo estás o algún problema en la escuela.

Las frutilla se cosecha en cunitas en un carrito y un balde. El balde es para descartable y la cunita es para armar caja. Eso se llama embalada. A mí me gusta embalar y armar cajas y claro a la frutilla se le pone esa cosa rara en las plantas. Las riegan con un tubo que está debajo del plástico. Lo ponen los tractores.

Las cajas con frutilla y las cunitas con frutilla descartable se lo lleva un tractor que viene a las 12:15 o cerca aproximadamente y a la tarde también.

Los bolivianos pueden soportar más el campo que los argentinos porque los bolivianos tienen el trabajo más pesado y los argentinos están en las oficinas o será porque ellos si pudieron estudiar? Yo pregunto en mi casa porque no estudian porque no hay tiempo es la misma respuesta que me dan todos los días.

Ya que la frutilla es una empresa a nosotros nos dan techo, agua potable, luz menos gas. Pero claro a veces nos quitan un poco de plata para ayudar en las pagas. Para que los padres se vayan tranquilos a trabajar hay una guardería que los cuidan. Ahí les dan desayuno, comida y merienda y hay reuniones para levantar la basura. Porque además de levantar la basura de su casa, tienen que levantar la basura del patio o del suelo del baño y sino están presentes, tienen que pagar 5 pesos por cada día que falten.

También hay donaciones que mandan o traen en camiones y se le dejan a una señora que se llama Graciela y parece que ella se queda con las ropas de las cosas bonitas que llegan y lo descartable lo dejan en una carretilla para que la gente lo use.

2) Bolivia me encanta porque la primera vez que fui me encantó. Cuando es de noche todas las luces se encienden de todos colores y yo escucho tambores y cosas así como una banda porque mi casa está en una montaña. Me acuerdo cuando fui a la cancha. La cancha es una cosa que llega casi a la terminal. Hay tiendas de comida, ropa, bebidas y cosas de mercadería. A mí me gustó donde venden caña de azúcar.

En Bolivia hay montañas chicas y en la escuela les dan uniformes. Sabía que en el jardín de niños estudian las líneas, los cuadrados, triángulos y números?

La gente del campo vive en casas de barro y paja y lo único que comen es chuño y mate y cuando es cumpleaños de alguien de la familia comen seco que significa arroz con papa y ensalada y carne seca y queso de vaca y de desayuno arroz con leche y buñuelo. Todo eso lo cocinan en una clase de horno a la parrilla y yo me sé el nombre pero no sé cómo se escribe.

La gente, más bien las mujeres, tienen que ir con ropa lavada desde su casa hasta que llegan a un río caminando y la ropa la llevan en un aguayo en la espalda. Más o menos lo que tienen que caminar es desde aquí hasta Sulema para enjuagar la ropa.

Alguna vez comió tostado? Se hace con habas. Las haces secar al sol hasta que estén más secas. Después tenés que poner en una olla sal y después poner las habas secas y tostarlas hasta que revienten. Mi abuela las hacía. Sabe que mi abuela tiene ochentaialgo y fue al doctor y le dijo que estaba muy fuerte ella? Vive en el campo y solamente dos veces la vi”.

La aprobé. La abracé cuando se fue. Le pedí permiso para compartir su texto en internet y le dije que escribiera todo lo que pudiera porque escribir hace bien y porque siempre hay cosas importantes para contar. Con un 4 (cuatro) pasó de año y por eso no estará en mi aula durante este ciclo lectivo, pero espero cruzármela en los pasillos o en el patio y preguntarle:

¿Cómo fue tu día de ayer? ¿Lo querés contar en un papel?“.


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