Escenas del pre-juicio político de Trump

septiembre 26, 2019

Esta mañana compartí este texto (lo había publicado en AgendAR) en el grupo de wasap de unos amigos, diciendo “No es realpolitik. Es la política como se hace en el mundo real”.

Lo repito aquí, por si alguien es tan desubicado para no seguir a AgendAR. Pero más porque, en un ámbito más reducido y más politizado, puedo agregar al final algunos comentarios relevantes a esa actividad pecaminosa, la política.

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¿Arde Washington? No. En la opinión de AgendAR, de los 670 mil y algo de habitantes del distrito federal, por ahora sólo un 5% -los politizados- tienen posición, a favor o en contra, del planteo Demócrata de impeachment -destitución por juicio político- al presidente. Pero creemos que vale la pena conocer del asunto.

Zelensky (Volodymyr Oleksándrovich) es un actor ucraniano, guionista, comediante, director y político electo como el 6º Presidente de Ucrania. Asumió el 20 de mayo de 2019. Trump… es El Donald. Desde hace semanas la oposición y los medios opositores en EE.UU. han denunciado públicamente una conspiración entre ellos para perjudicar a un rival político del norteamericano.

Ayer miércoles la Casa Blanca dio a conocer un texto de la llamada telefónica entre el presidente Donald Trump y su colega ucraniano, y planteó que el diálogo transcrito en ese memo demostraba que no hubo «quid pro quo», un intercambio de favores o ejercicio de presiones para que el gobierno de Ucrania investigue la denuncia que Joe Biden, hoy precandidato Demócrata para competir con Trump el año próximo, hizo despedir -cuando era vicepresidente de Obama- al fiscal general de Ucrania para favorecer a la empresa de su hijo Hunter Biden.

Ud. puede estar interesado, o no, en la política de los EE.UU. En AgendAR pensamos que es de interés para todos los habitantes de este planeta. Pero en cualquier caso, esta conversación muestra algo de la política en el mundo real. Incluso en Argentina, claro.

La llamada ocurrió el 25 de julio de 2019, entre las 9:03 y 9:33 (hora de Washington). Reproducimos la versión en castellano del texto completo. El original no es una grabación; son las notas y recuerdos de los funcionarios y el personal administrativo asignado para escuchar y memorizar la conversación en forma escrita conforme ésta se desarrolla. Esas personas saben que pueden ser llamadas a declarar por el Congreso si éste dispone una investigación:

“El presidente (Trump): Felicidades por una gran victoria. Todos vimos desde Estados Unidos que hiciste un trabajo excelente. Por la forma en que llegaste desde atrás, alguien a quien no le daban mucha oportunidad, y terminaste ganando fácilmente.Es un logro fantástico. Felicidades.

Presidente Zelensky: Tiene usted toda la razón, señor Presidente. Obtuvimos una gran victoria y trabajamos duro por esto. Trabajamos muy duro, pero me gustaría confesarle que tuve la oportunidad de aprender de usted. Usamos algunas de sus habilidades y conocimientos y pudimos usarlas como ejemplo para nuestras elecciones y sí, es cierto que fueron elecciones únicas. Estábamos en una situación única y pudimos lograr un éxito único. Puedo decirle lo siguiente; la primera vez, usted me llamó para felicitarme cuando gané mis elecciones presidenciales, y la segunda vez me llama cuando mi partido ganó las elecciones parlamentarias. Creo que debería postularme más seguido para que usted me llame más seguido y podamos hablar por teléfono más seguido.

El presidente: [Risas] Esa es una buena idea. Creo que su país está muy feliz por eso.

Presidente Zelensky: Bueno, sí, a decir verdad, estamos intentando trabajar duro porque queríamos drenar el pantano aquí en nuestro país. Trajimos a muchas personas nuevas. No a los viejos políticos, no a los políticos típicos, porque queremos tener un nuevo formato y un nuevo tipo de gobierno. Usted es un gran maestro para nosotros en eso.

El presidente: Bueno, es muy amable de tu parte decir eso. Te diré que hacemos mucho por Ucrania. Le dedicamos mucho esfuerzo y mucho tiempo. Mucho más de lo que los países europeos le dedican y deberían ayudarlos más de lo que lo hacen. Alemania no hace casi nada por ustedes. Todo lo que hacen es hablar y creo que es algo por lo que realmente deberías preguntarles. Cuando hablo con Angela Merkel, ella habla de Ucrania, pero no hace nada. Muchos de los países europeos son iguales, por eso creo que es algo que debes analizar, pero Estados Unidos ha sido muy bueno con Ucrania. No diría que es recíproco necesariamente, porque están sucediendo cosas que no son buenas, pero Estados Unidos ha sido muy bueno con Ucrania.

Presidente Zelensky: Sí, tiene toda la razón. No sólo al 100%, sino al 1,000% y puedo decirle lo siguiente; hablé con Angela Merkel y me reuní con ella. También me reuní y hablé con Macron y les dije que no estaban haciendo todo lo que tenían que hacer en los asuntos relacionados con las sanciones. No están aplicando las sanciones. No están trabajando tanto como deberían para ayudar a Ucrania. Resulta que, aunque lógicamente, la Unión Europea debería ser nuestro socio más importante, pero técnicamente Estados Unidos es un socio mucho más grande que la Unión Europea y … Estoy muy agradecido por eso porque Estados Unidos está haciendo mucho por Ucrania. Mucho más que la Unión Europea, especialmente cuando hablamos de sanciones contra la Federación Rusa. También me gustaría agradecerle por su gran apoyo en el área de la defensa. Nosotros estamos listos para continuar cooperando en los próximos pasos, específicamente estamos casi listos para comprar más Javelins de Estados Unidos para fines de defensa.

(Zelensky se refiere a los FGM-148 Javelins, misiles portátiles antitanque estadounidenses que reemplazaron los misiles antitanques M47 Dragon que usa el ejército de Estados Unidos).

El presidente: Sin embargo, me gustaría que nos hicieras un favor porque nuestro país ha pasado por mucho y Ucrania sabe mucho al respecto.

Me gustaría que descubrieras lo que sucedió con toda esta situación con Ucrania, dicen que Crowdstrike…

(CrowdStrike es la firma de ciberseguridad que investigó el ataque a los servidores del Comité Nacional Demócrata en 2016. En sus pesquisas concluyó que la acción estaba conectada a los servicios de inteligencia de Rusia. En 2016 CrowdStrike presentó un reporte asegurando que un grupo afiliado a la inteligencia rusa había hackeado los sistemas de artillería ucranianos, aunque el Ministerio de Defensa de Ucrania aseguró que las pérdidas calculadas por la empresa fueron mucho menores que los calculados por la empresa californiana).

Supongo que tienes uno de tus ricos … El servidor, dicen que Ucrania lo tiene. Sucedieron muchas cosas en toda la situación.

(El servidor al que parece referirse Trump es el que contendría los “emails perdidos” de Hillary Clinton, que figuraron en la campaña electoral de 2016).

Creo que te estás rodeando de algunas de las mismas personas. Me gustaría que el fiscal general te llamara a ti o a tu gente y me gustaría que llegara al fondo de esto; como viste ayer, todo ese disparate terminó con un desempeño muy pobre de un hombre llamado Robert Mueller, un desempeño incompetente, pero dicen que mucho comenzó con Ucrania. Sea lo que sea que puedas hacer, es muy importante que lo hagas si es posible.

Presidente Zelensky: Sí, es muy importante para mí y todo lo que usted acaba de mencionar. Para mí, como presidente, es muy importante y estamos abiertos a cualquier cooperación futura. Estamos listos para abrir una nueva página sobre la cooperación en las relaciones entre Estados Unidos y Ucrania. Con ese propósito, acabo de retirar a nuestro embajador en Estados Unidos y será reemplazado por un embajador muy competente y con mucha experiencia que trabajará arduamente para asegurarse de que nuestras dos naciones se acerquen más. También me gustaría y espero que se gane su confianza y su confidencia y tenga relaciones personales con usted para que podamos cooperar aún más. Le diré personalmente que uno de mis asistentes habló con el Sr. Giuliani recientemente y esperamos que el Sr. Giuliani pueda viajar a Ucrania y nos reuniremos una vez que él venga a Ucrania.

(Rudy Giuliani fue el alcalde de Nueva York entre 1994 y 2001. Actualmente es el abogado de Trump).

Sólo quería asegurarle una vez más que usted sólo tiene amigos a nuestro alrededor. Me aseguraré de rodearme de las mejores y más experimentadas personas. También quería decirle que somos amigos. Somos grandes amigos y usted, Sr. Presidente, tiene amigos en nuestro país para que podamos continuar nuestra asociación estratégica. También planeo rodearme de grandes personas y, además de esa investigación, garantizo como Presidente de Ucrania que todas las investigaciones se realizarán de manera abierta y sincera. Eso se lo puedo asegurar.

El presidente: Bien, porque escuché que tenías un fiscal que era muy bueno y que fue despedido y eso es realmente injusto. Mucha gente está hablando de eso, la forma en que despidieron a ese excelente fiscal y ustedes tuvieron a algunas personas muy malas involucradas en eso.

(Trump se refiera, aparentemente, al fiscal despedido en 2016, Viktor Shokin).

El Sr. Giuliani es un hombre muy respetado. Fue el alcalde de la ciudad de Nueva York, un gran alcalde, y me gustaría que te llamara. Le pediré que te llame junto con el Fiscal General. Rudy sabe mucho sobre lo que está sucediendo y es un tipo muy capaz. Si pudieras hablar con él sería genial. La ex embajadora de Estados Unidos, la mujer, no era buena y la gente con la que ella trataba en Ucrania no era buena, así que sólo quiero que sepas eso.

(La embajadora aludida es Marie Yovanovitch, una diplomática de carrera que en mayo de 2016 empezó su trabajo en Kiev).

Otra cosa, se habla mucho sobre el hijo de Biden, de que Biden detuvo la acusación y mucha gente quiere saber sobre eso, así que cualquier cosa que puedas hacer con el Fiscal General sería genial. Biden se jactó de haber detenido la acusación, así que si puedes ver eso … A mí me suena horrible.

(El estadounidense se refiere a las versiones de que el entonces vicepresidente presionó por el despido del fiscal Shokin para evitar que investigara a la empresa gasífera en la que su hijo Hunter Biden era directivo).

Presidente Zelensky: Quería contarle sobre el fiscal. En primer lugar, entiendo y conozco la situación. Como hemos ganado la mayoría absoluta en nuestro Parlamento el próximo fiscal general será 100% mi persona, mi candidato, que será aprobado por el parlamento y comenzará como nuevo fiscal en septiembre. Él o ella analizará la situación, específicamente con la compañía que usted mencionó en este tema. La cuestión de la investigación del caso es en realidad la cuestión de asegurarnos de restablecer la honestidad para que nos encarguemos de eso y trabajemos en la investigación del caso. Además de eso, le pregunto si usted tiene alguna información adicional que nos pueda proporcionar, sería muy útil para la investigación para garantizar que administremos justicia en nuestro país con respecto a la Embajadora de Estados Unidos en Ucrania, según recuerdo, su apellido era Ivanovich. Fue genial que usted fuera el primero que me dijera que era una mala embajadora porque estoy de acuerdo con usted al 100%. Su actitud hacia mí estaba lejos de ser la mejor, pues admiraba al presidente anterior y estaba de su lado. Ella no me aceptaría bien como nuevo presidente. Muy bien.

El presidente: Bueno, ella va a pasar por algunas cosas. Voy a decirle al Sr. Giuliani que te llame y también el Fiscal General Barr te llamará y llegaremos al fondo de esto. Estoy seguro de que lo resolverás. Escuché que al fiscal lo trataron muy mal y que era un fiscal muy justo, así que buena suerte con todo. Tu economía va a mejorar cada vez más, lo pronostico. Tienes muchos activos. Es un gran país. Tengo muchos amigos ucranianos; son personas increíbles.

(Aquí Trump cita a su secretario de Justicia William Barr).

Presidente Zelenskyy: Me gustaría decirle que también tengo bastantes amigos ucranianos que viven en Estados Unidos. En realidad, la última vez que viajé a Estados Unidos, me quedé en Nueva York cerca de Central Park y me quedé en la Torre Trump. Hablaré con ellos y espero volver a verlos en el futuro. También quería agradecerle su invitación a visitar Estados Unidos, específicamente Washington, DC. Por otro lado, también quiero asegurarle que tomaremos muy en serio el caso y trabajaremos en la investigación. En cuanto a la economía, hay mucho potencial para nuestros dos países y uno de los temas que es muy importante para Ucrania es la independencia energética. Creo que podemos tener mucho éxito cooperando en el tema de la independencia energética con Estados Unidos. Ya estamos trabajando en la cooperación. Estamos comprando petróleo estadounidense, pero tengo muchas esperanzas para una reunión futura. Tendremos más tiempo y más oportunidades para discutir estas oportunidades y conocernos mejor. Me gustaría agradecerte mucho tu apoyo.

El presidente: Bien. Bueno, muchas gracias y aprecio todo esto. Le diré a Rudy y al fiscal general Barr que te llamen. Muchas gracias. Siempre que quieras venir a la Casa Blanca, no dudes en llamarnos. Danos una fecha y lo resolveremos. También deseo verte muy pronto.

Presidente Zelenskyy: Muchas gracias. Me encantaría ir y me alegraría reunirme con usted personalmente y conocerlo mejor. Espero con ansias nuestra reunión y también me gustaría invitarlo a visitar Ucrania y venir a la ciudad de Kiev, que es una ciudad hermosa. Tenemos un hermoso país que le daría la bienvenida. Por otro lado, creo que el 1 de septiembre estaremos en Polonia y podemos reunirnos en Polonia. Después de eso, podría ser una muy buena idea que usted viajara a Ucrania. Podemos tomar mi avión e ir a Ucrania o podemos tomar su avión, que probablemente sea mucho mejor que el mío.

El presidente: Bien, podemos resolver eso. Espero verte en Washington y quizás en Polonia, porque creo que estaremos allí en ese momento.

Presidente Zelensky: Muchas gracias, señor presidente.

El presidente: Felicitaciones por el fantástico trabajo que has hecho. El mundo entero estaba atento. No estoy seguro de que haya sido tan sorprendente, pero felicidades.

Presidente Zelensky: Gracias, señor presidente, adiós”.

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La verdad es que -aunque lo tengo descuidado al blog- quería incorporar en su larga biblioteca de 12 años esta conversación. Por varios motivos: como un testimonio de, como digo arriba, la política en el mundo real; de las relaciones entre Grandes Potencias entre sí y con países medianos en esta década del siglo XXI; y una lección útil a los que graban y se dejan grabar conversaciones entre nosotros.
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Porque creo que todos nos damos cuenta -sin necesidad que nos lo explique el New York Times- que Trump lanza deliberadamente a la publicidad esta transcripción. En la que resulta evidente -aunque no haya una prueba en sentido legal “actionable“- que se estaba haciendo un intercambio de favores.
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La clase política estadounidense no es tan hipócrita para aparentar escandalizarse por eso. Pero sí por “tirar por la ventana” a funcionarios de carrera de su gobierno para roscar con un mandatario extranjero. Y la dirigencia Demócrata en el Congreso ya hizo ruidos de “impeachment” y “traición a la patria”.
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Que es lo que Trump quería. Su estrategia es polarizar con los Demócratas en un nivel personal; es posible que evalúe que las propuestas muy moderadamente distribucionistas que la oposición probablemente levantará para el próximo año serían más incómodas de enfrentar que la indignación moral que despierta su estilo.
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Es una suposición mía, que vuelco por lo que valga. Pero tiene alguna resonancia con lo que está haciendo un discípulo suyo. El Boris Johnson está perdiendo todas las batallas legales y mediáticas con la dirigencia tradicional de Gran Bretaña -con algunos siglos de experiencia en el juego. Pero Boris tiene una carta fuerte, y la esgrime: amenaza con llamar a elecciones… Tal vez Salvini juegue esa carta -la opinión de una mayoría no políticamente correcta.
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¿Alguna lección para nosotros? Creo que no, en el presente y en el futuro cercano. Lo que llaman entre nosotros “populismo” -el peronismo- tiene raíces sociales y territoriales que lo diferencian de estas aventuras individuales. Y además nuestro discurso político público es demasiado “social demócrata”, o careta, como para que algunas cosas sean aceptables. Pero no lo descartaría para dentro de algunos años.
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En todo caso, creo que lo que sí es aplicable entre nosotros es la máxima del más astuto -o suertudo- de los Demócratas en las últimas décadas “Es la economía, estúpido!”.

Identidad, racismo, economía y campañas electorales

julio 15, 2019

Steve Bannon, el gordo de la foto, fue el estratega jefe del presidente Trump, durante sus primeros siete meses de mandato. Hasta que lo despidió, tal vez porque su franqueza era demasiado hasta para el Donald. Pero desde entonces apoyó -y acercó a Trump, porque desde siempre los presidentes de EE.UU. tienen “manos libres” en el extranjero, mucho más que en su país- a varios movimientos políticos europeos que resuenan con su jefe: el Frente Nacional de Francia,​ la Fidesz de Hungría,​ la Alternativa para Alemania, los Demócratas de Suecia,​ el Partido por la Libertad de Holanda,​ la Liga del Norte de Italia,​ el Partido de la Libertad de Austria,​ el Partido Popular de Suiza​, VOX en España,​ el movimiento identitario paneuropeo, y por supuesto a Boris Johnson, el casi seguro próximo primer ministro inglés.​ Algunos le dicen la Alt Right, o Derecha Alternativa.

En Europa como en EE.UU., tiene bastantes matices, pero la versión para América Latina exige alineamiento incondicional con Washington, alejamiento de China y Rusia, que son feos, y, sobre todo, respeto a las inversiones extranjeras, los derechos de patente y el libre movimiento de capitales. Tampoco la pavada. Bannon, entonces, apoya aquí a Bolsonaro en Brasil, Duque en Colombia y entre nosotros al Mauricio, aunque no es tan pintoresco como sus mentores.

¿Se preguntarán a que vienen estos datos, que puede conocer cualquiera que se meta en Internet unos minutos? ¿Qué tienen que ver con la campaña electoral en que estamos todos metidos?

Pasa que mi amigo @IKN_Mark  acercó este tweet del Bannon de 2017 (traduzco): “Cuanto más hablen de políticas de identidad, los tengo. Quiero que hablen de racismo todo el día. Si la izquierda se enfoca en raza e identidad, y nosotros vamos con nacionalismo económico, podemos aplastarlos a los Demócratas“.

Esto fue hace dos años, en una sociedad donde el factor étnico es mucho más fuerte que entre nosotros (donde no está ausente, eh). Pero tengo la impresión que esto nos dice algo sobre la campaña en marcha. Hasta que nos puede ayudar a nosotros a enfocar mejor los temas. De nada.


Una historia de Corea

abril 29, 2018

corea

Mi talentoso amigo Julio Fernández Baraibar escribió esto ayer. Y no hace falta que lo reproduzca aquí, en un blog “en pausa”, porque él es un activo bloguero y también comunicador. Pero me gustó mucho, y es una buena forma de emplear la mañana de un domingo lluvioso.

Es la historia de la voluntad de un pueblo por ser, y me parece una lección válida para nosotros los argentinos, los latinoamericanos. Ellos, para conservar su identidad y para ser algo más que peones, enfrentaron a imperios también feroces y más perdurables, y divisiones más profundas que nuestras “grietas” locales.

Además, como supondrán, me da pie para agregar una de mis reflexiones geopolíticas al final.

“En el año 1593, casi cien años después de la llegada de Colón a América, un discípulo de Iñaki de Loyola, el jesuita español Gregorio de Céspedes, escribe cuatro cartas a sus superiores informándoles que está en Busan, en el sur de la península de Corea. Ha llegado hasta allí acompañando a un “kirishitan damyō, un señor feudal japonés cristiano a las ordenes de Toyotomi Hideyoshi, el prominente samurai que se ha convertido en el hombre fuerte del Japón. El padre Gregorio había logrado convencer al propio jefe de la expedición y a algunos de sus soldados sobre el misterio de la encarnación del hijo de Dios, por lo menos lo suficiente como para que lo aceptasen en la expedición conquistadora.

Se ignora si logró realizar alguna tarea evangélica entre el pueblo ocupado por las tropas japonesas, pero se supone que no, ya que su paso por la península no dejó ningún otro rastro más que esas cuatro cartas.

No obstante, el padre Gregorio de Céspedes se convirtió en el primer occidental en tomar contacto con el antiguo reino de Goryeo, un monarca del siglo X del que deriva el actual nombre de Corea.  Toyotomi Hideyoshi, el samurai japonés, continuó su conquista, arrasando la península en su camino hacia China. No fue la última vez que los japoneses conquistaron la tierra de Goryeo, convirtiendola en uno de sus “han”, como llamaban a sus colonias.

Porque ese ha sido el sino de ese pequeño apéndice del gigantesco bloque euroasiático, la península de Corea: ser disputado por su gigante vecino del continente o su ambicioso vecino del archipiélago cercano. Resistió secularmente a la colonización japonesa. Su pueblo fue despreciado y considerado esclavo en el código Bushido, practicado por esa casta que eran los samurai, a los que Akiro Kurosawa idealizó en su célebre película. Los coreanos estuvieron condenados por décadas a producir arroz para sus amos japoneses, aún cuando ellos mismo carecían del alimento suficiente para sobrevivir.

Primero el budismo y varios siglos después el confucianismo, esa rígida ética estamental, reglamentarista de administración del estado, conformaron su cultura dominante. Pero, justamente su estructura social resistió con tenacidad. A la invasión manchú (1627 y 1636) desde el norte, sucedió una nueva invasión japonesa que duraría hasta el fin de la Segunda Guerra Mundial. Corea ni siquiera formaba parte del llamado Manchukuo, el estado títere creado por los japoneses en el noroeste de China. Era una simple posesión colonial japonesa y sus habitantes eran tratados como esclavos.

El siglo XX y el nacionalismo coreano

Es en esas condiciones que resurge un fuerte movimiento nacionalista coreano. El 1° de marzo de 1919, un pequeño grupo se reunió en  el parque Tagpol , en Seúl, y declaró la independencia. El movimiento se extendió velozmente por todo el país y fue brutalmente reprimido por los ocupantes japoneses. Estos respondieron además con un intento de niponizar culturalmente a los coreanos, imponiendo obligatoriamente su idioma, obviamente su escritura y hasta su vestimenta.

Ya sobre el final de la Segunda Guerra Mundial, el ejército soviético, entrando por el norte, desaloja a los japoneses de la península y consigue su control definitivo. Con el Ejército Rojo, entró en Corea Kim Il Sung, un antiguo dirigente guerrillero antijaponés, quien, refugiado en China, se había incorporado a las unidades guerrilleras del Partido Comunista Chino y, posteriormente, había hecho una carrera militar en el Ejército Rojo, donde había ascendido a comandante.

Mientras tanto, en el sur del país el movimiento nacionalista era liderado por Syngman Rhee. Este era un hombre de una generación anterior a Kim il Sung y formado, después de su educación confuciana en Seúl, por los norteamericanos. Syngman había constituído un gobierno coreano en el exilio, ya bajo la influencia de los EE.UU. y logró establecer fluídas relaciones con el presidente Wilson y, luego, con Franklin Delano Roosevelt. Ni bien los japoneses se retiran de la península, Syngman voló a Tokio y de la mano del general Douglas Mac Arthur se instaló en Seúl. Sobre la base de su anticomunismo, se convirtió en el hombre de los norteamericanos en la región.

De hecho, los soviéticos y los norteamericanos establecieron dos claras zonas de influencia separadas por el paralelo 38°, lo que dio nacimiento a los dos estados que hoy conocemos: Corea del Norte y Corea del Sur. La solución, como toda solución establecida por un poder extranjero no satisfizo a ningún coreano, ni a los dirigidos por Kim il Sung y su Partido del Trabajo, convertido en líder de la República Popular de Corea, ni a Syngman Rhee quien en 1948 se convierte en presidente de la República de Corea del Sur.

Las aspiraciones por constituir una sola Corea habían sido abortadas por la injerencia extranjera. Pero esas aspiraciones nacionales se mantenían vivas.

La Guerra de Corea

El 25 de junio de 1950 las tropas de Kim il Sung cruzaron el paralelo 38 e iniciaron una ofensiva que casí llegó hasta la ocupación de la totalidad de la península. Philip Short, el biógrafo inglés de Mao Zedong, cuenta cómo se gestó esa decisión y los dolores de cabeza que le acarreó al Secretario General del Partido Comunista Chino.

“El lider de Corea del Norte, Kim il Sung, había acudido a Pekín para comunicarle que Moscú había aprobado una iniciativa militar para reunificar la península. Stalin, tan astuto como siempre, había impuesto una condición: Kim debía obtener primero el visto bueno de Mao. «Si te pega una patada en el culo», le dijo el dirigente soviético, «no moveré ni un dedo». Ello implicaba que Mao tendría que hacer de valedor de los coreanos. Durante sus encuentros en China, Kim omitió esa parte de la conversación con Stalin”. (Mao, Philip Short, página 587 y ss. Crítica, Barcelona, 1999).

A regañadientes y previa consulta con Moscú, para corroborar la versión de Kim, los chinos, que estaban preparando su invasión a Taiwan, debieron resignar esta y aceptar la propuesta coreana. El peso de los cien mil compatriotas de Kim il Sung que habían luchado en la liberación del Manchukuo pesaron en la decisión de Mao. Este nunca quedó conforme con el casi fait accompli que le impuso el dirigente coreano. Entre otras cosas, por el alivio que le significó a Chiang Kai-shek. Este ya había sido anoticiado por Truman que EE.UU. no intervendría para proteger a los nacionalistas.

Ese mismo año, George Orwell había hecho conocer su concepto de “Guerra Fría”. En Corea, había comenzado un cruentísimo enfrentamiento bélico en el que las potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial, divididas por aparentes motivos ideológicos, se enfrentaban a través de una guerra civil en un país periférico. Para la República Popular de Corea la guerra significó el exterminio del 15 % de su población civil, una total devastación de su territorio a consecuencia de los bombardeos norteamericanos y una casi regresión a las condiciones del reino de Goryeo en el siglo X de nuestra era. La intervención de China Popular impidió que los norteamericanos se hiciesen de la totalidad de la península y las tropas norteamericanas, amparadas equívocamente bajo la bandera de las Naciones Unidas, sufrieron un duro revés.

La situación se prolongó durante más de dos años hasta que finalizaron las hostilidades sin firmarse nunca la paz entre ambos estados coreanos.

A las tropas norteamericanas se sumaron algunas tropas latinoamericanas, principalmente de Colombia y de Puerto Rico. Fue esto último lo que lo llevó al poeta cubano Nicolás Guillén a escribir:

¿Cómo estás Puerto Rico, tú de socio asociado en sociedad

(…) de un empujón te hundieron en Corea, sin que supieras por quién ibas a pelear.

En el Río de la Plata es de destacar la campaña llevada adelante por Luis Alberto de Herrera, el jefe del Partido Nacional uruguayo, el partido Blanco, contra la adhesión de su país a la Guerra de Corea, a la que el oficialismo de Luis Batlle Berres pretendía meterlo. El gobierno de Juan Domingo Perón, en nuestro país, garantizaba la no injerencia argentina en una guerra imperial.

La construcción de una nación

La historia posterior de las dos Coreas constituye un claro ejemplo de una voluntad en construir una nación, incluso bajo las condiciones internacionales más difíciles.

Si Kim il Sung logró mantenerse independiente tanto de los designios de Moscú como de Pekín, pese a la importancia militar y económica que ese respaldo le significaba, no es menos cierto que la conducción de Seúl supo explotar para beneficio de su país la importancia geoestratégica que significaba para los EE.UU. El sucesor de Syngman Rhee, Park Chung-hee logró que esa dependencia política se convirtiera en factor de desarrollo, modernización e industrialización de su país, que, hasta su llegada al poder, sobrevívía de los aportes de las agencias yanquis. Con métodos cercanos a los de una dictadura militar, Park creó la prodigiosa Corea que hoy conocemos, la de Hyundai, LG, Samsung y la del nuevo cine coreano. Bajo su régimen, hubo reiterados intentos de acercamiento con la otra parte de la nación dividida, frustrados en la mayoría de los casos por la injerencia imperialista y las tensiones generadas por la Guerra Fría.

El régimen de Kim il Sung logró estabilizarse y encontró en su hijo, primero, y en su nieto, actualmente, una continuidad de criterios y objetivos. Acuñó su idea de un socialismo independiente tanto de China como de la entonces Unión Soviética, al que llamó “la idea Juche” que se ha traducido como de autoconfianza. Logró atravesar incólume, pero no sin grandes esfuerzos, la caída de la Unión Soviética y la transformación de China Popular en una gran potencia económica, sobre la base de un gran ejército, un estado permanente de amenaza de guerra y una gran unidad política de su pueblo.

Hoy, el nieto del guerrero de la Manchuria, Kim Jong-un y el presidente Moon Jae-in se han convertido en dos estadistas que están construyendo una nueva historia. Con su encuentro en el paralelo 38 han cerrado el siglo XX. Y al hacerlo han dado inicio a la construcción de una poderosa nación asiática, que, por primera vez en su historia, ha alcanzado semejante nivel de desarrollo. La integración definitiva de una Corea industrial, con una gran organización estatal, con un poderoso ejército y con capacidad nuclear modifica el mapa mundial y contribuye decisivamente a ese desplazamiento del centro del mundo que comenzó a manifestarse en el nuevo siglo XXI.

Kim Jong-un y Donald Trump, como dos jugadores fulleros, gesticularon, se insultaron, se hicieron bromas pesadas, se amenazaron recíprocamente con la hecatombe final. Seguramente ambos sabían que el final del juego sería algo parecido a esto.

Lo hemos dicho varias veces en los últimos años. La conducción política de los EE.UU. está decidida a un repliegue de sus fuerzas. Sabe que es un gigante con grandes pies de barro amenazado, ya no por el fantasma del comunismo, sino por el espectro del capital financiero, ante el que están sucumbiendo las principales economías industriales de Occidente. Es casi seguro que esto presente a nuestro continente nuevos problemas, nuevas dificultades y desafíos. Pero el nuevo mundo que se está construyendo ofrece también, si sabemos aprovecharlo creativamente, grandes oportunidades para nuestra integración continental y nuestra impostergable e imprescindible industrialización en las condiciones del gran salto civilizatorio que vive el género humano”.

“Gran salto”, sí. Lo de “civilizatorio”… tal vez Julio ha estado leyendo mucho a Jorge Castro 🙂 Igual, su mirada me parece más acertada que hablar de un “momento Nixon” para Trump -negociar con el oponente más agresivo… en apariencia- o de un “momento Deng” para Kim -abrirse a emprendimientos capitalistas.

Tiene razón J. F. B. en señalar que -si este entendimiento entre ambos estados coreanos se mantiene y profundiza- está surgiendo un nuevo actor poderoso en el escenario internacional: Corea. Afirmando definitivamente una realidad multipolar.

Me interesa destacar que, por ahora, y como me decía mi amigo Luis de Echeandía, este desarrollo tiene un claro ganador en el Juego del Poder global: China. Había un enfrentamiento, que le presenta periódicamente problemas en la región, entre un aliado díscolo, y una potencia industrial que por ese enfrentamiento no tenía otro recurso que ser un protectorado militar de los EE.UU. Esa extensión del poder yanqui en la tierra firme asiática ha quedado, salvo acontecimientos imprevisibles, neutralizada. El Reino del Medio está más seguro y puede seguir avanzando por la Ruta de la Seda.

Mapa-este-de-Asia


Siria, otra vez

abril 14, 2018
SYRIA-CONFLICT-UNREST

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Dejé a un costado el blog porque no tengo tiempo para dedicarle. Menos aún a moderar comentarios, que son lo distintivo de esta forma de “pensar en voz alta”. Pero hay temas que golpean, por más que sean una repetición monótona y trágica.

Hace dos meses había subido esto Siria, Israel, Irán… la guerra que puede crecer, en ocasión de la última vez que los medios y las redes sociales estallaron con un incidente militar ahí. No parece que tenga que cambiar mucho lo que dije.

Pero para los que se interesan en reflexiones largas, les copio abajo lo que escribí hace justamente un año y una semana, en ocasión del primer bombardeo en Siria que autorizó Trump. Tampoco cambió mucho -eso es lo más trágico del asunto- pero doy un encuadre geopolítico al tema.

Al final, agrego unas reflexiones para nosotros.

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Sobre Siria y su tragedia actual vengo escribiendo en el blog desde hace más de 5 años (encuentran los posteos en el Buscador, a la derecha, si les interesa). Es inevitable, si a uno le interesa la política internacional (Tal vez recordarán lo que decía Toynbee “Los que no se interesan en política tendrán su merecido castigo. Los gobernarán gente que sí se interesa“.

Como sea. El Presidente Trump produjo ayer un hecho nuevo (o, mejor, un nuevo presidente produjo un hecho viejo): Lanzó aproximadamente medio centenar de misiles sobre una base militar siria.

La justificación que dio a conocer, en Twitter, como es su hábito, fue emotiva :

  • “Usando gas sarín, Assad arrebató la vida de hombres, mujeres y niños indefensos. Para muchos fue una muerte lenta y brutal. Incluso tiernos bebés fueron asesinados cruelmente con este ataque bárbaro. Ningún hijo del Señor debería jamás sufrir ese espanto”.
  • “Esta noche ordené lanzar un bombardeo contra la base aérea desde la cual partió ese ataque. Esto responde a los intereses vitales de la seguridad nacional de Estados Unidos, que debe prevenir y detener el uso de armas químicas letales”.

Una pregunta, contrafáctica, es cómo lo habría anunciado Hillary. Pero eso ya no tiene importancia.

Lo que sí es relevante, porque Siria, para su desdicha, se ha convertido en el ring donde se pelea por el destino del Medio Oriente, es la reacción del presidente de China, Xi Jinping, que está reunido con Trump desde antes del ataque, y del presidente de Rusia, Vladimir Putin, que no participa de la reunión (que debe tenerlo más pensativo que el problema sirio). También son importantes las actitudes de Irán, Turquía, las monarquías sunnitas de la península arábiga. Las de Gran Bretaña y la Unión Europea… hoy pesan bastante menos. Ni hablar de lo que podamos decir los que comentamos en el mundo digital desde esta parte del planeta. Nuestro interés y nuestra obligación es tratar de entender lo que pasa y prever posibles consecuencias para nosotros.

Pero por ahora, no tengo datos bastantes. Si encuentro algo que piense significativo, y que ya no esté en los medios, no voy a resistir la tentación de bloguear. Por ahora, sólo aporto una reflexión, que probablemente ya se le ha ocurrido a otros.

La Constitución, y el sistema político de los EE.UU., otorgan al Presidente menos poder, frente al Congreso en particular, y también a las estructuras civiles, del que le de nuestra Constitución, por ejemplo. Pero, salvo la potestad de declarar la guerra -trámite que ha caído en desuso, de todos modos- le da mucho más poder, sin controles, sin “checks & balances”, fronteras afuera. El Presidente estadounidense, puede, por ejemplo, ordenar ataques aéreos y asesinatos de individuos por una orden ejecutiva. En los últimos años Obama lo hizo repetidas veces.

Es natural que un presidente cuyo poder está cuestionado, que está bajo ataque en el interior, quiera afirmar su autoridad que una acción enérgica en el exterior.

AGREGADO: A continuación, un resumen que subí hace unos cuatro años, sobre mi visión de lo que ocurre en Siria:

Siria tiene una historia muy antigua. En realidad, es muy posible que hayan surgido allí, en el arco occidental de la Media Luna fértil, hace más de diez mil años, las primeras comunidades humanas estables. Esa es la provincia de los arqueólogos. Lo que los historiadores saben es que hace cinco mil años ya se mezclaban allí las influencias de las dos primeras civilizaciones conocidas, Sumeria y Egipto. Y surgian nuevas ideas y nuevos dioses. Desde entonces nunca dejaron de pasar cosas importantes, con frecuencia sangrientas. Toynbee nos recuerda que allí se inventaron las dos creaciones humanas más extendidas: el alfabeto y el monoteísmo. Pero eso es, como dije, historia antigua.

En los tiempos recientes, unos 90 años, Siria ha sido uno de los países de lengua árabe que se forman después de la caída del Imperio Otomano. Y, como todos ellos, ha tenido una historia “latinoamericana”, de revueltas populares y golpes militares. Aún más inestable que nuestros países, porque la sociedad otomana no estaba organizada por nacionalidades, y pueblos distintos convivían en el mismo espacio geográfico. Y en la cultura tradicional del Medio Oriente, la identidad es la religión: alguien es, primero que nada, cristiano maronita, o nestoriano, o judío, o musulmán sunnita o shíita, o druso, o…

Siria, es cierto, no es un mosaico como el Líbano, o la ex Yugoeslavia. De sus 19 millones de habitantes, la mayoría habla árabe y profesa el islam, y la mayor parte de ellos son sunnitas. Pero hay musulmanes drusos, alawitas y chiitas. Y también existen minorías de las etnias asiria, armenia, turca y kurda, junto a miles de refugiados palestinos.

Fue un difícil esfuerzo el que se planteó el Partido del Renacimiento Árabe Socialista, el Baath: crear en Siria y en Irak estados nacionales modernos y laicos. Cualquier avance iba a ser muy limitado e inestable, como lo fue el sueño de unidad con Egipto de Nasser y El-Kuatli, la República Árabe Unida. Pienso que era casi inevitable que terminara en alguna dictadura más o menos tolerada, como la que impuso Hafez Al-Assad a partir de 1970 y continúa su hijo. Si tenemos presente que Siria tiene fronteras con Irak, Israel, Líbano, Jordania y Turquía, y que es por ello un pivote clave en el Medio Oriente, campo de batalla y de influencias de todos los imperios en esos últimos 90 años, no veo otro destino más probable.

La clave del régimen de la familia Assad, la que hizo posible su poder y que hoy es el disparador interno de la guerra civil, es que pertenecen a una de esas minorías musulmanas no sunnitas, la alawita. Como tal, resultaba una garantía para las demás y para los sectores que anhelaban un estado laico, porque no estaba en condiciones de imponer su propia versión del Islam al resto de la sociedad siria. Y les brindaba a los Assad una fuente de cuadros leales, sus correligionarios, por obvios motivos de protección mutua, para los cargos claves de la burocracia, la policía y el ejército. Pero seguían siendo una minoría, impopular con la mayoría Sunni, cada vez más consciente de su identidad frente al renacimiento religioso en el mundo árabe.

Argentinos de origen sirio, con un compromiso emocional con ese pueblo, y los antiimperialistas profesionales simplifican el asunto: los rebeldes son “mercenarios”. Falta que digan que son “subversivos apátridas”. La realidad es mucho peor, desde el punto de vista de la cohesión nacional: además de la disidencia interna, hay voluntarios árabes pertenecientes a las versiones más extremas del sunnismo, “yihadistas”. De la misma forma que combaten contra los rebeldes los milicianos chiítas del Hézbolah.

Siria no es Libia. El ejército y el aparato de seguridad se han mostrado mucho más cohesionados y efectivos – a pesar de las defecciones y de atentados terroristas – que en el país norafricano, y resueltos a emplear todos los medios, incluyendo masacres y bombardeos de ciudades. Sus aliados más importantes, Irán y Rusia, aunque tomaron distancia en declaraciones de la represión que lanzó al-Assad, siguen teniendo un fuerte interés en que no se establezca en Siria un poder hostil. Continuarán proporcionándole apoyo militar y económico“.

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Para nosotros: Los argentinos nos involucramos profundamente en esta tragedia. Y florecen las versiones apocalípticas. Alimentadas por el periodismo, que -es natural- quiere vender espacio.

Hasta ahora, antes y después de Trump, el escenario del juego de poder global es el mismo: Gran Bretaña y Francia acompañan a los EE.UU., mientras que en Alemania se escuchan algunas voces -en una discreta segunda línea- que lo lamentan y tratan de preservar un canal de negocios con Rusia.

Rusia condena el ataque “con la mayor seriedad”, y alista y protege su base de Taurus, en Siria. China insta a las partes a volver al marco de la ley internacional y resolver la cuestión de Siria mediante el diálogo y la negociación.

El único elemento nuevo, más bien menor, es que Donald Trump -que se debe reír bastante con las teorías sobre el “supra poder en las sombras” que lo obligaría a lanzar estos ataques- podrá decir en la campaña -ahí hay elecciones en noviembre, recuerdan?- que el avanzó donde Obama dio marcha atrás. No es el primer presidente estadounidense que cree que una demostración de fuerza en el extranjero lo ayudará con los votantes, por cierto. Y puede tener razón.

Por su lado, Putin se sentirá más justificado en su política de uso calculado de la fuerza militar, en el Medio Oriente y en Ucrania. El norcoreano Kim estará un poco más tranquilo. No demasiado, claro.

Los argentinos… necesitamos una política exterior coherente y sostenida. Y reconstruir unas Fuerzas Armadas que puedan desalentar agresiones, en un mundo donde nunca dejaron de ser posibles, y se naturalizan cada vez más.

Reconozco que será difícil encarar seriamente esos dos temas antes de octubre del año próximo.


Malvinas: Algunas reflexiones para argentinos

abril 2, 2018

Un tema muy conversado. Más ahora, que le sirve a la oposición real -el peronismo- para golpear a un gobierno anglófilo, chinófilo y, sobre todo, “capitalismo internacional -filo”. Pero es demasiado importante para que sea parte de la coyuntura política.

Por eso subí esta milonga de un autor que miraba con sorna al patriotismo, y se esforzó en ser anglófilo como elección cultural, pero era irremediablemente argentino. En esos versos se deja sentir un lejano sabor a heroísmo.

Por eso les remito a esto que escribí hace 11 años, cuando se cumplían 25 del desembarco en Malvinas. Uno era más o menos oficialista en ese tiempo, y por trataba de ser “equilibrado”. Igual, se acerca a lo que pienso y valoro sobre esa guerra en el Atlántico Sur.

Y como Malvinas no es sólo historia, sino también presente y futuro, tomo este párrafo que publicó hace un par de horas un joven bloguero, Marcos Domínguez y lo hago mío:

Para poder reflexionar acerca de la cuestión Malvinas, se lo debe hacer partiendo de la convicción de que los relatos sobre Malvinas son también un terreno de conflicto entre ideas de nación y proyectos de país, pues todo relato o discurso colectivo se instala sobre una determinada configuración sociocultural, resultante de un proceso de disputa intrínsecamente político-ideológica. La discusión sobre el rol de las Fuerzas Armadas debe también tener en cuenta que el destino de éstas está inevitablemente entrelazado al de todas las instituciones del país, es decir, al del pueblo argentino en su conjunto“.


Un halcón para el águila estadounidense

marzo 23, 2018

bolton

Acerco un perfil abreviado del nuevo asesor de seguridad nacional de Donald Trump. Está hecho -es evidente- por gente que tiene mala onda con Mr. Bolton, pero sólo resume información publicada y no desmentida,  Me parece que puede ser una buena indicación del nuevo clima político que avanza en estos días.

“John Bolton, , es un “halcón” militarista que ha llamado recientemente a declarar la guerra a Corea del Norte e Irán, y fue uno de los promotores del argumento sobre las armas de destrucción masiva que llevó a la invasión de Irak en 2003.

Bolton, de 69 años, es una figura tan polémica en Washington que en 2006 tuvo que abandonar su cargo de embajador estadounidense ante la ONU después de apenas 14 meses, debido a la negativa del Senado a confirmarle definitivamente para ocupar el puesto.

Pero el combativo ex diplomático, un comentarista frecuente en la cadena de televisión favorita de Trump, Fox News, logró hoy ponerse al frente del Consejo de Seguridad Nacional, el órgano de la Casa Blanca encargado de centralizar la política exterior y de seguridad de EE.UU. y asesorar al presidente al respecto.

Detrás de su poblado bigote blanco se encuentra un ideólogo ultraconservador, un vehemente defensor del “interés nacional” de Estados Unidos que ve con recelo los tratados multilaterales y la ley internacional, y que respalda sin ambages los ataques militares como estrategia preventiva.

“Es perfectamente legítimo que Estados Unidos ataque primero para responder a la ‘necesidad’ (de defensa propia) que presentan las armas nucleares de Corea del Norte”, defendió Bolton en un artículo publicado hace dos semanas en el Wall Street Journal.

En 2015, Bolton utilizó un argumento similar sobre Irán, al escribir en el The New York Times que “solo una acción militar” podía evitar que los iraníes obtuvieran un arma atómica.

Ésa será la voz que aconseje a Trump en la preparación de su próxima reunión con el líder norcoreano, Kim Jong-un, y también en la decisión que debe tomar antes de mediados de mayo sobre si se retira del acuerdo nuclear con Irán, un pacto que Bolton ha dicho que “no tiene sentido salvar”.

El nuevo asesor de Trump es también un conocido crítico de la Corte Penal Internacional y de las Naciones Unidas, y en 1994 dijo que “no pasaría nada” si desaparecieran diez pisos del edificio de la ONU en Nueva York.

Eso no evitó que trabajara allí durante más de un año, porque el presidente George W. Bush (2001-2009) le nombró embajador ante la ONU en agosto de 2005, aprovechando un receso en el Senado, que se había negado a confirmarle para el cargo.

En diciembre de 2006 tuvo que dimitir, porque se agotaba el plazo en el que podía ocupar el puesto de forma interina y el Senado no parecía dispuesto a darle luz verde.

La oposición demócrata bloqueó su nominación debido a su supuesta intimidación de subordinados durante su paso por el Departamento de Estado, y a sus presuntos intentos de ignorar o suprimir información de inteligencia con la que no estaba de acuerdo.

En 2001, Bolton se convirtió en subsecretario de Estado para el control de armas, una posición que cobró peso en la antesala de la invasión de Irak porque la justificación de Bush para atacar se centró en la supuesta posesión de armas químicas y biológicas por parte del régimen de Sadam Huseín, que luego no se encontraron.

“Estamos seguros de que Sadam Huseín ha escondido armas de destrucción masiva”, dijo Bolton en un discurso en 2002.

Bolton abrazó la teoría del “eje del mal” sobre Corea del Norte, Irán e Irak, y presionó al Departamento de Estado y la CIA para despedir a quienes no validaran las acusaciones más radicales contra esos países, según un análisis de documentos oficiales que hizo en 2008 John Prados, de la Universidad George Washington.

También fue protagonista de una larga disputa con las agencias de inteligencia estadounidenses por su acusación pública de que Cuba contaba con un programa de armas biológicas.

Nacido en Baltimore en 1948, Bolton se doctoró en Derecho por la Universidad de Yale en 1974 y se alistó en la Guardia Nacional, pero no fue a la guerra de Vietnam y se le atribuye la cita de que “no quería perder la vida en el arrozal de ningún país asiático”.

Casado y con una hija, Bolton ocupó un alto cargo en el Departamento de Justicia bajo el Gobierno de Ronald Reagan y en el de Estado bajo el de George H. W. Bush, y pasó por los centros conservadores Instituto Manhattan y American Enterprise Institute.

Aunque muchos le tachan de neoconservador, Bolton se describe como un “libertario” que prefiere “la libertad sobre la democracia” y finalmente, ha logrado esquivar el escrutinio del Senado -que no es necesario para ser asesor de seguridad nacional- y situarse justo a la derecha del presidente”.

Como ya comenté antes, se demuestra que el viejo establishment bipartidario de la política exterior yanqui, que reside en “Foggy Bottom”, no ha logrado domesticar al Donald. Y este año hay elecciones legislativas allí y Trump querrá revalidar su mandato.

Un viejo refrán dice “Perro que ladra no muerde”, pero la historia muestra que no siempre es así. En cualquier caso: no es un buen momento para ser débil. Bah, nunca lo es.


“No somos nada”: Presidentes del Perú y de otros lados

marzo 21, 2018

ex presidentes

El presidente del Perú, Pedro Pablo Kuczynski, presentó hoy su renuncia al Congreso. Se usa mucho la frase “Crónica de una muerte anunciada”, pero es justa. Fue elegido por el rechazo a Keiko Fujimori antes que por cualquier cualidad suya (¿les suena?), pero no consiguió construir una base propia, ni ejercer el poder de la presidencia en la despiadada política peruana.

No hay conmoción en el país hermano (en el caso del Perú, no es una simple convención llamarlo así. Estuvieron a nuestro lado cuando lo de Malvinas). Asumirá el primer vicepresidente, Martín Vizcarra, y el “clima de negocios” no se verá afectado. Las reformas de Fujimori (sr.) fueron más perdurables que las de Menem, entre otros motivos, porque hay menos industria y sindicatos que aquí. En un plazo menos inmediato, esto debilita la institución presidencial, pero no conozco lo bastante de la situación allí para especular.

Más interesante, para nosotros y toda la América del Sur, es el motivo original de la ofensiva parlamentaria: los vínculos con Odebrecht. Pero esa historia no está terminada.

Por ahora, aprovecho un artículo de El Comercio, de Lima, que trae una lista de presidentes destituidos o que renunciaron en muchos países del mundo. Sin golpes militares, que -lo siento, Malaparte, Luttwak- ya están fuera de moda.

Destituidos por el Parlamento

► 1) VENEZUELA: El presidente Carlos Andrés Pérez, acusado de malversación y enriquecimiento ilícito, fue cesado en mayo de 1993, y su destitución confirmada por el Congreso el 31 de agosto siguiente.

► 2) ECUADOR: Abdalá Bucaram, acusado de desvío de fondos públicos, fue destituido el 6 de febrero de 1997 por “incapacidad física y mental”, seis meses después de su investidura.

► 3) ECUADOR: En abril del 2005, en medio de una revuelta popular, el presidente Lucio Gutiérrez, acusado de colocar a allegados en la Corte Suprema de Justicia, fue igualmente destituido por el Parlamento.

► 4) PERÚ: Alberto Fujimori fue destituido el 21 de noviembre del 2000, “por incapacidad moral permanente”, previa partida a Japón, donde permaneció varios años. Extraditado de Chile en el 2007, fue condenado a 25 años de cárcel por asesinato y secuestro.

► 5) PARAGUAY: Fernando Lugo fue destituido el 22 de junio del 2012 “por mal desempeño de sus funciones”, en un juicio político por el Senado.

► 6) INDONESIA: Abdurrahman Wahid, acusado de incompetencia y corrupción, fue destituido el 23 de julio del 2001 por el Parlamento.

► 7) LITUANIA: Rolandas Paksas, destituido el 6 de abril del 2004 por “violación grave de la Constitución y faltar al juramento constitucional”. Estaba acusado de conceder la nacionalidad lituana a un empresario de origen ruso, que era su principal apoyo financiero. Privado del derecho de volver a presentarse a unas elecciones en su país, fue elegido diputado en el Parlamento Europeo en el 2009.

►8) BRASIL. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, es destituida por el Senado el 1 de setiembre del 2016.

Obligados a dimitir

► 8) BRASIL: Fernando Collor de Mello, acusado de corrupción pasiva, dimitió el 29 de diciembre de 1992, lo cual no impidió que el Senado votase al día siguiente su destitución.

► 9) ISRAEL: Al hilo de un caso de evasión fiscal y corrupción, el presidente Ezer Weizman dimitió en julio del 2000. Prefirió así tirar la toalla antes que enfrentarse a un proceso de destitución.

► 10) ISRAEL: En junio del 2007, el presidente Moshe Katzav, caído en desgracia por su implicación en un escándalo sexual, dimitió también, previo compromiso con la justicia para evitar la prisión. Finalmente fue condenado y encarcelado en el 2011.

► 11) ALEMANIA: El presidente de la República Federal, Christian Wulff, se vio obligado a dimitir en febrero del 2012 al levantarse su inmunidad. Inculpado por corrupción, fue posteriormente declarado inocente.

► 12) GUATEMALA: Otto Pérez Molina, acusado de dirigir un sistema de corrupción en la administración aduanera, se vio privado de su inmunidad por el Parlamento el 1 de septiembre del 2015. Ante el riesgo de ser destituido, renunció al cargo dos días más tarde y fue colocado en prisión preventiva.

Procedimientos que no prosperaron

Otros jefes de Estado se vieron sometidos a un proceso de destitución, que no dio resultado. Fue el caso de Boris Yeltsin en Rusia (1999), Luis González Macchi en Paraguay (2003), Roh Moo-hyun en Corea del Sur (2004) o Hery Rajaonarimampianina en Madagascar (2015).

En Estados Unidos, en dos ocasiones la Cámara de Representantes votó por la acusación (‘impeachment’) del presidente, primero Andrew Johnson (en 1868) y luego Bill Clinton (en 1999). Pero ambos fueron salvados por el Senado.

En 1974, la Cámara inició los trabajos de cara a un ‘impeachment’ del presidente Richard Nixon, pero el procedimiento fue abandonado después de su dimisión.


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