Peronismo: 11 puntos que preguntan ¿Para qué la unidad?

rompecabezas

Alejandro Romero es un filósofo argentino, director del Departamento de Filosofía Política del CESS (Centro de Estudios Socioeconómicos y Sindicales). En octubre de 2013 un amigo común me acercó un trabajo suyo “Peronismo” que, pensé, exploraba muy bien los valores y las aspiraciones de la etapa kirchnerista del movimiento nacional. La vi como una “actualización doctrinaria”, y desde entonces está en la portada del blog.

Hace un mes me envió otro texto suyo, parte de una polémica que sostenía con otros compañeros sobre la unidad del peronismo. Me pareció valioso, en la línea del anterior, pero yo estaba del otro lado en esa polémica. Mi evaluación y mi compromiso político eran, son, en favor de la unidad. Y en enero no tenía tiempo ni energía para debates intelectuales.

Tampoco tengo mucho ahora, pero estoy menos urgido. Hasta donde puedo apreciarlo, la discusión está zanjada, por ahora. Los sectores que podrían romper, evalúan que no les conviene. Los que priorizan sus distintas posiciones ideológicas o ambiciones personales sobre la unidad, no tienen fuerza para romper.

Entonces, este esfuerzo de Alejandro para dar contenido a la unidad, viene bien. Aunque sea un poco largo, en un domingo de febrero debe haber tiempo para leerlo. Por mi parte, no estoy de acuerdo con algunos aspectos claves de su planteo, pero los debatiré más adelante. Antes de marzo, seguro.

“… Este llamado a la unidad del peronismo convoca -si lo entiendo bien- a todos los que se identifican como peronistas, a todo lo que ha sido parte de la historia del movimiento. Todo estaría “dentro del peronismo” o, en todo caso, del movimiento nacional y popular.

Uno.

No comparto del todo esto, aunque al final de esta nota se verá la parte de razón que le concedo, la que me lleva a escribir estas páginas. Por eso hago llegar estos párrafos también a quienes no accedieron al texto que los motiva: mi interés no es polemizar sino partir de esas afirmaciones para pensar algunas cosas.

Por una parte, me parece que una afirmación semejante, que en algún sentido pone el corazón del conflicto en el seno del peronismo, sin ser necesariamente “falsa”, menosprecia la existencia de grupos de poder efectivo, clases y sectores de clase, organizados hoy en día en partidos políticos y en algo parecido a un frente (habrán aprendido de nosotros), con muy efectivas estrategias y armas propagandísticas, con enorme poder corporativo y con objetivos históricos y una tradición de clase, pero enmascarados como objetivos “patrióticos” (que no nacionales) de corte “liberal-individualista”.

Dos.

En segundo lugar, me parece que aquella afirmación oculta, sin quererlo, que la diferencia entre unas posiciones y otras dentro del campo nacional y popular, y especialmente en el peronismo, está condicionada no sólo por intereses de poder coyunturales, sino también por concepciones diferentes de la relación economía-sociedad-política, y de la relación nación-región-mundo.

Esto no es nuevo, sino que está presente desde los inicios del peronismo, pero se conjuga de un modo nuevo y diferente desde la hegemonía del pensamiento y el programa económico-político del neoliberalismo globalizador: dictadura primero, pero, sobre todo, después, menemismo. Modo nuevo que da al peronismo una estructura mucho más incoherente o paradójica que la que tuvo antaño, me parece. Pienso que lo que ha estado pasando en los últimos años (25 años, si me apuran) muestra que en el seno del peronismo hay importantísimos grupos -dirigentes y militantes, pero también una parte de nuestros votantes, e incluso trabajadores- que participan de una concepción (neo)liberal de la relación entre economía, sociedad y política.

Pueden tener una concepción de la sociedad en la que la justicia social es importante, pero al mismo tiempo piensan o creen que la economía (neo)liberal es la vía natural de organización de la vida económica. Participan de sus preconceptos y sus criterios: brutal contradicción en los términos, pero invisible para sus protagonistas. Para colmo, éstos -y aun otros- comparten un imaginario de bienestar francamente consumista e individualista.

Tres.

Me parece que esto se refleja, en el plano de las dirigencias, en una propensión a menospreciar el daño que le hacen a la Argentina, su sociedad y su pueblo, las políticas neoliberales (ahora sin paréntesis) llevadas a cabo consecuentemente por sectores del capital concentrado y por sus funcionarios.

Si no fuera así, yo no entiendo la tranquilidad de ánimo con la que, desde el comienzo de la gestión Cambiemos, una parte importante de nuestros propios dirigentes acompañaron medidas francamente destructivas del poco “capital” (social, industrial, de soberanía y de integración regional) que pudimos acumular como nación en los 12 años kirchneristas.

Nadie me diga que la bronca con Cristina, o la idea de que Cristina cometió un cúmulo de errores y es la responsable de haber perdido la elección justifica o explica de forma suficiente esta complicidad en decisiones –medidas y leyes- que comprometen al país en una posición de sometimiento y destrucción de lo poco que pudimos reconstruir en 12 años.

Hay allí algo más: la sobrevaloración de la trascendencia de esas diferencias con el kirchnerismo en comparación con las diferencias, menospreciadas, que existen entre, por ejemplo, pagar o no pagar a los fondos buitre; liberalizar el comercio exterior o no; destruir o mantener la Ley de Comunicación Democrática; endeudarse masivamente para pagar gasto corriente o no hacerlo; concentrar la riqueza y liberar a los sectores más ricos de sus cargas impositivas o no; aumentar sin frenos el precio de la energía en todas sus formas, o ponerle coto a esos aumentos; desplegar un programa regresivo y de desprotección social, o uno de aumento del consumo interno y protección social, etcétera. Todo ocurrió y ocurre como si esas medidas no tuvieran, después de todo, consecuencias demasiado graves para la Argentina y para su pueblo, y pudieran ser aceptadas con tal de destruir coyunturalmente el poder político de una facción: el kirchnerismo. Es decir: una argentina en régimen neoliberal globalizador sería algo “normal”, “inevitable”, un matiz, no un proyecto de descomposición de la soberanía y de sometimiento económico.

Cuatro.

La raíz de semejante valoración puede ser, en muchos casos, la ignorancia, cómo que no. Lamento decirlo de este modo, pero tengo registro de una cantidad importante de dirigentes que creen innecesario formarse para tratar de comprender mejor los alcances de las alternativas económicas y de política regional y mundial que podemos tener y que hemos tenido. Se instaló en muchos dirigentes de todos los niveles y todos los sectores la idea de que no hace falta hacer el esfuerzo intelectual militante de obtener las herramientas necesarias para ello. Es que el peronismo sería tan sólo una manera de construir y ejercer el poder político, pero no un proyecto de sociedad y de nación, una cierta y peculiar concepción de la relación sociedad-economía-política y, por lo tanto, nación-región-mundo. Un proyecto y una concepción incompatibles con las liberales y neoliberales.

En los sectores más conservadores, esto termina generando comportamientos reaccionarios como los que acabo de señalar. Pero hay un equivalente de esta especie de desidia crítica, de menosprecio por la formación, en los sectores, sobre todo jóvenes, que redescubrieron la política de la mano de Néstor y Cristina y que identifican el kirchnerismo, ellos sí, con un proyecto y un programa. Aquella falta de voluntad analítica condujo en ellos a una cierta forma de sectarismo, de encierro dogmático, que, ya lo sabemos, tuvo y tiene efectos deletéreos sobre la unidad del movimiento y en el electorado mismo.

Cinco.

De manera que me parece que hay una dificultad esencial en ese proceso de reunificación: como no hay nadie con la capacidad y potencia de liderazgo necesarias para unificar el peronismo -Cristina sigue siendo la más potente y de más arrastre, y ya sabemos las oposiciones internas y externas que suscita- (y me refiero a unificarlo de hecho, por su propio poder de liderazgo, sin necesidad de un esfuerzo colectivo y mancomunado para gestar una concepción común de la sociedad y de la relación sociedad-economía-política, y, por eso, nación-región-mundo), como esto no ocurre, tenemos entonces que, para avanzar en ese proceso de unificación tendríamos que poder discutir y superar esas diferencias conceptuales. Des-neo-liberalizar el modo de pensar de toda una amplia gama de nuestros dirigentes de todos los niveles.

Seis.

Lo que a su vez implicaría poder hacerles ver, a ellos y a muchos “kirchneristas”, que el corto plazo, la inmediatez y los intereses de la propia facción no son todo en la política, porque existen también las orientaciones “estructurales”, las medidas que afectan a las estructuras de la sociedad y el país. Lo sabían Martínez de Hoz y sus socios, no sé si lo sabía Néstor, creo que lo sabe Cristina, aunque no estoy seguro, y lo saben algunos dirigentes del Peronismo y el campo nac&pop, sobre todo los que siguen acompañando a Cristina, aunque no sólo ellos (pienso en un Felipe Solá, en un Roberto Lavagna) y no sé si la mayoría.

Esta última distinción, entre políticas que “hacen” (o “deshacen”) estructura, es clave, porque es la que permite ver, a quien la opera, que hay medidas que, cualquiera sea el costo de no acompañarlas y no negociar, no deben ser acompañadas de ninguna manera porque afectan algo básico y muy difícil de transformar: las estructuras (económicas, sociales, políticas e incluso culturales). El costo de corto plazo puede parecer, e incluso ser mayor, pero en el largo plazo y a la vuelta de la esquina será siempre menor al costo que se paga por acompañar medidas estructuralmente decisivas que se consideran destructivas.

Siete.

Claro que esto supone alguna clase de solidaridad, coherencia y apoyo mutuo en el seno del grupo o el campo: el peronismo, el campo nacional. Una conciencia de destino compartido. Si cada uno va por la suya, y el peronismo y el movimiento son sólo una escalera para carreras individuales, esto es, sin duda, imposible. Pero cuando es así, hablar de unidad es también inútil. Esa “unidad”, mero rejunte, a la larga no hará una diferencia en el destino histórico de la Argentina y su pueblo.

Ahora bien: ¿cómo se hace para promover hoy estas “discusiones”? Me parece que estamos a años luz de que los dirigentes que hoy manejan el partido, la CGT, y las principales corrientes peronistas y del campo nacional y popular quieran dar esas discusiones. Y ni siquiera vean el problema de este modo.

Ocho.

A esto agregaría una cuestión no menor, que enuncio con una frase de un reportaje que le hicieron a Juan Grabois (con quien hay muchas cosas que no comparto, por otra parte): “Pasamos por alto que los votantes esperan y exigen una estatura moral más alta (un comportamiento moral más riguroso) en quienes dicen defender los intereses populares. Y es lógico que así sea” (refiriéndose, por supuesto, al famoso y trillado tema de la corrupción y la mentira, que también nos ha costado mucho, porque quienes defendemos los intereses del campo popular no podemos sin contradicción corrompernos por interés personal o de nuestra facción, y mentirle sistemáticamente a nuestro/as compañero/as).

Nueve.

Si no abrimos esas discusiones (sobre las políticas con efectos estructurales -los proyectos-; sobre la solidaridad, y sobre eso que mal se llama la “corrupción”), quizás logremos volver a rejuntarnos, en la medida en que este gobierno se siga debilitando a consecuencias de sus propias políticas, de sus propios errores y del daño creciente que genera en el pueblo argentino (las condiciones cotidianas de vida que empeoran a diario) y en la medida, también, en que las especulaciones de unos y otros en nuestro propio campo permitan negociar una tregua en sus odios y peleas e ir juntos a la próxima elección (por ejemplo). Pero ese incierto rejunte, con todo y ser indispensable, no será unificación.

Lo grandioso de Perón fue, entre otras cosas, que logró instalar una cierta unidad (relativa pero operante) de sensibilidad, de concepción, de organización y de práctica, en un sector mayoritario de la sociedad argentina: los trabajadores. Lo logró porque el proyecto que proponía modificaba estructuralmente, y no sólo en la coyuntura, la condición de esos trabajadores. De todos los trabajadores en todos los sectores.
Hoy, esa unidad está rota. Hace rato, y como consecuencia más de la hiperinflación y, sobre todo, de las políticas privatizadoras y del ambiente y las políticas “globalizadores” que naturalizó el menemismo, que de la dictadura misma. Aunque las bases estructurales -proyecto social, leyes y modelo económico-, las haya puesto la dictadura. El menemismo, sin embargo, logró realizar ese proyecto en gran medida e instalar la idea, que hoy repiten los Cambiemos, de que “no hay otro camino”. Es decir, de que, más allá de la violencia y el terror dictatoriales -reprochables, claro- no hay nada para discutir en cuanto a proyecto y modelo: el camino económico y de subordinación internacional impuestos en aquel entonces son los únicos posibles. Es este punto el que veo sobrevivir en muchos de nuestros propios dirigentes y militantes, y en muchos trabajadores.
¿Qué podemos hacer para que vuelva a haber una unidad de concepción contraria a esta versión ortodoxa, neoliberal y globalizadora, al menos entre los trabajadores? Ahí tenemos las corrientes internas de la CGT, la CTEP, las dos CTA. ¿Cómo se hace para promover -¿quizás primero desde las regionales? y en lo territorial, a escala de los municipios- un proceso de discusión y de unificación del pensamiento (tanto en la caracterización de este gobierno como del proyecto que deberíamos promover y ofrecer como alternativa, así como de los modos de ofrecerlo) sin el cual no sé cómo vamos a tener unidad programática en la acción?

Lo que no quiere decir que no podamos constituir unidad en la acción contra ciertas medidas… Pero estamos viendo que ¡ni eso! O, en todo caso, sólo parcialmente.

En síntesis: unidad; sí, claro. Pero ¿cómo? Porque lo que es predicarla, la predicamos. Pero no tenemos ni la menor idea de cómo avanzar en ella. No queremos reconocer, me parece, qué es lo que nos separa. Cuando pensamos en ese tema lo único que sabemos decir es: “Cristina”; o: “traición”. Es un poco simplista.

Me encantaría pensar que se trata sólo de “pasar a la acción”, pero no puedo evitar pensar que la dictadura y el menemismo siguen entre nosotros (y en nosotros) condicionando secretamente esa acción posible (o imposible). Están en la estructura jurídica y económica, incluso social, y en la cultura y la mentalidad de la nación y del pueblo argentinos, y en muchos de nuestros propios dirigentes y militantes. Hay que hacer algo con eso. Pero, una vez más: ¿qué, o mejor: cómo?

Diez.

Queridos compañeros, me cuesta mucho, como a todos, tranquilizar mis pasiones y por eso le temo un poco (no soy el único) a ciertos intercambios y discusiones en el seno de nuestras fuerzas y nuestro campo, porque parece que nos consideramos, entre compañeros, como enemigos. Son mucho más dolorosas y angustiantes las diferencias que nos separan entre nosotros que las que nos enfrentan con nuestros rivales políticos e incluso, en el corto plazo y en la inmediatez de los vínculos, con las que nos separan de nuestros enemigos históricos: sabemos que de ellos no podemos esperar sino afán de destruirnos. Con los compañeros es otra cosa: son aquellos con quienes necesariamente contamos. ¡O deberíamos contar! Siempre. Aquí también hay una reflexión que hacer, en cuanto a la amplitud de consecuencias del cálculo de facción y de corto plazo.

Por eso, el peronismo no es sólo, como se dice, lo que nos une. En todo caso, es también lo que nos separa, en la medida en que cada uno quiere darle al peronismo el contenido que le parece. De allí que discutir sobre ese “contenido” (expresión horrible), me parece central. Pero discutir entre “amigos”, entre “compañeros”, y como compañeros: como partes de un pueblo con un destino irremediablemente común. Porque, ojo, en Argentina hay sectores que pueden -y lo hacen- buscar su destino por fuera de la nación, y aun construirlo contra ella. Es lo que siempre sostiene José Luis Di Lorenzo, a quien nombro aquí porque parte de esta discusión le pertenece.

Si empezamos por bajar las armas y por considerarnos como aliados en ese mismo campo de los que están enraizados a la tierra y articulados en la nación y la región, en un destino común, y a partir de ello dejamos de tratar nuestras diferencias (y de intentar zanjarlas) con la vara del cálculo de corto plazo y de las pequeñas astucias individualistas, entonces quizás pudiéramos ver todo lo que está en juego y aceptar que los acuerdos a los que tenemos que (volver a) llegar, no son coyunturales (o, en todo caso, no sólo, ni principalmente coyunturales).

Once.

Una última reflexión, no por última desechable: como movimiento policlasista que es el peronismo, que por eso se concreta en movimiento nacional y popular y tiene como sujeto al pueblo (y no a una clase social determinada), está claro que, en efecto, existen desde siempre en él posiciones y énfasis enfrentados e incluso incompatibles en lo histórico-estructural, en el largo plazo.

También está claro que, para instalarse definitivamente, más allá de la dictadura, y pelear la hegemonía, el proyecto neoliberal globalizador tuvo que someter al peronismo colonizándolo desde adentro, en la persona de muchos de sus dirigentes y militantes. Lo mismo hizo con las socialdemocracias y los partidos laboristas en el mundo entero.
De lo que deriva un tercer hecho: hoy, Cambiemos necesita de una parte del peronismo. Y precisamente para ello fomenta, exacerba y aprovecha las diferencias de concepción de la relación pueblo-economía-política que están expresadas dentro del peronismo desde la década del 90 (así como aprovecha las prácticas venales que son también las suyas, pero que, en su caso, se encuentran protegidas por la trama entera del poder corporativo y de sus socios políticos y jurídicos).

También me parece claro que los modos en que tradicionalmente el peronismo garantizó su unidad hoy no son suficientes (lo que expresan muy bien esos “dichos” recientes: “Sin Cristina no se puede… y con Cristina no se puede” (es decir: el liderazgo personal que hoy existe no alcanza para reunificar el campo); o el otro, referido al campo nacional: “Sin el peronismo no se puede, con el peronismo no alcanza”.

Desde este punto de vista, el llamado a la unidad que se hace en varios frentes, rescatando la idea de que siempre la unidad del peronismo se produjo sobre fondo de ásperos y profundos enfrentamientos, es pertinente. Pero no olvidemos que también suele asumirse que “es el enemigo el que siempre nos une”. Es decir: el peligro, el horror.

Lo que quise decir en esta nota es que si no queremos esperar para unirnos a que el horror (o, si se prefiere, el espanto, que es la palabra del dicho) se haga por fin presente y vuelva, una vez más, a arrasarnos -no sólo a unirnos- entonces hay que poder volver a conjugar una visión común de la sociedad posible y deseable, y de los caminos que podemos transitar para intentar concretarla.

Y, más importante aún en el corto plazo, hemos de conjugar una visión común de lo innegociable. Es decir, de los verdaderos peligros que hoy nos acechan y nos arrastran. De cuáles son los caminos trágicos por los que este gobierno nos está conduciendo a una velocidad y con una coherencia, precisamente, aterradoras. De cuáles son pues los rumbos y las medidas que de ninguna manera y a ningún precio podemos aceptar acompañar, activamente o en la pasividad resultante de nuestra indiferencia, de nuestras rencillas internas o de nuestros cálculos facciosos”.

25 Responses to Peronismo: 11 puntos que preguntan ¿Para qué la unidad?

  1. victorlustig dice:

    Abel

    lo lei dos veces, me llamo la atencion esto, bah muchas pero estas perlas son notables

    destruir o mantener la Ley de Comunicación Democrática; endeudarse masivamente para pagar gasto corriente o no hacerlo

    La LCA atrasaba 10 años o mas, y, aun no se dieron cuenta, el reintegro del 35% de ganancias, aun no se dieron cuenta

    Hay muchos mas parrafos jugosos, pero esos son los mas interesantes de la intelligentzia kirchnerista es bueno eso, y no mencionar la fusion Multi/Cable autorizada oportunamente

    Seria bastante largo deconstruir (ya que estamos) todo el largo discurso, sin mencionar que se olvida de los pagos CIADI

  2. Silenoz dice:

    En una suerte de resumen, me atrevo clasificar la nota del cro. en dos ejes:

    1) En lo que llamo a veces “hay que educar al soberano” y sobre todo, a los dirigentes
    2) La falta de un programa que cohesione y de sentido a la unidad, y que guiará las conductas a adoptar a consecuencia de las hdeputeces que hacen estos tilingos. Las respuestas serían, además de inmediatas, justificadas en base a los lineamientos acordados en aquel.

    Respecto a 1) yo no creo que “los vecinos” concuerden con un modelo de país neo liberal, si creo que hay una serie de creencias arraigadas debido a un meloneo eficaz de las elites conservadoras liberales del S. XIX. Esas creencias se usan para justificar todas las restauraciones y a la vez operan eficazmente para “contra relatar” a los populismos. Y se tornan “más creíbles” cuando surgen problemas de insustentabilidad en los últimos. Estas son “estructurales” (como por ejemplo la cuestión de lo meritocracia y el esfuerzo individual), no es que sean “posverdades” sino que el uso hipócrita por parte de nuestras “elites” lo reduce a lo único, mínimo e indispensable, siendo así funcional, desde su propio interés obviamente, debido a su condición minoritaria.

    Si fuera kuala-lumpurense la recomendación es no negar los principios de esfuerzo personal y meritocrático todo lo contrario: ubicarlos como corresponde (sobre todo al último) y adosarle al “relato” precisamente lo que las “elites” escamotean: la potencia de los proyectos colectivos y las políticas económicas

    Si creo que nuestros dirigentes merecen una suerte de “curso de actualización” hiper intensivo debido a sus responsabilidades, por que marcan el rumbo cuando son gobierno y, en la oposición, para que sepan que es lo que NO hay que acompañar.
    A mi entender, con estos, hay un inconveniente adicional que es su “medio de vida” y que de alguna manera “estructuraliza” su pensamiento. Me acuerdo de Giustozzi cuando en el ’15 hablaba del atraso cambiario y daba como ejemplo lo magro de su emprendimiento productivo con los arándanos. Vamos a Mendiguren para que no se enojen, que ahora anda dando vueltas por todos lados predicando keynesianismo full-full (joya nunca taxi) cuando plañideaba por lo mismo. El problema de ambos es que sus realidades presentan problemas de costos y que NO se solucionan devaluando. Otro tanto sucede con el entendimiento aceptado de la inflación o la salida convencional de la restricción externa.

    Y así muchos otros cuya procedencia y formación deviene de estructuras construidas por las patriotas de la generación del ’80. Sacando los intereses particulares y su acomodamiento a la coyuntura (carpetazos y billetera mediante), estas “estructuras” quizás expliquen la capitulación frente a los buitres y otras medidas concedidas por los opositores responsables. No se puede descartar el pensamiento ideológico de algunos, afín a esta caterva de gobierno (en todo caso no tan brutal o más gradualista…. con desacuerdo en las formas pero no en su fondo)

    Y punto 2) es central….. Ok. Nos especializamos en ganar (con todas las dudas que me genera la “expertis” en esa especialización pero buehhh… ponele) el tema es ¿para qué? (ya que estamos sempiterno achaque de algunos blogeros que le revolean a otros blogeros ja ja….).

    Pero no menor es la importancia para cuando no se es gobierno, al no haber una referencia sobreviene el sálvese quien pueda. Y cuando se lo es, no prevés las consecuencias como por ej. la restricción externa, la falta de corrección del sistema impositivo,etc.

    En síntesis somos demasiados “vamo’ tanteando y viendo que sapa” y dudo sobre nuestra “ventaja comparativa estática” en eso de ganar elecciones

  3. Silenoz dice:

    Hay un tema que Romero insiste cuando se refiere a lo “estructural” y que me parece importante desarrollarlo porque permite entender al menos en forma parcial, por qué naufragan, no prenden distintas medidas políticas que se supone que son beneficiosas. La frustración consecuente a veces nos hace recurrir a la falta de ciertas “culturas” por parte de “los vecinos” haciendo perder de vista el arraigo de cuestiones estructurales que operan en contra

    El cro. T. Palley desarrolló una tesis que “libremente” traduzco como teoría de cierre y clausura por medio de la histéresis.

    En forma breve e incompleta, esta teoría dice más o menos que todo régimen político –más aún si pretende cambios radicales- desarrolla, crea mecanismos de “cierre y clausura” de tipos institucionales, legales y hasta culturales, cuyos objetivos son evitar y clausurar cualquier intento de “vuelta al pasado” o intenciones futuras que procuren cambiar el status quo . Cuanto mayor sea la duración de este régimen y los cambios introducidos, mayores serán los efectos permanentes (histéresis) que dejarán en la sociedad , deviniendo así estructurales. Y que reforzará el cumplimiento del objetivo primario de evitar cambios

    Cualquier otro régimen que intente un cambio relevante, se encontrará con, al menos, una serie de problemas importantes:
    1- obviamente, cambiar percepciones arraigadas en mayor menor profundidad
    2- suponiendo que se logren imponer, sus resultados podrán no ser lo suficientemente óptimos ya que puede haber una serie de limitaciones “estructurales” que contribuyen a ello.
    3- El costo asociado al cambio o salida

    Palley cita muchos ejemplo referidos a USA y Europa pero que son aplicables a nuestro país. Dejando de lado la “histéresis” de las “cosas buenas” (por ej. los derechos laborales del 1er. peronismo) en el mismo nivel de importancia se encuentran las perniciosas, oportunas de resaltar en vista de esta restauración tilinga

  4. Silenoz dice:

    A modo de ejemplos:

    – las desindustrialización sistemática desde mediados de los ’80 hasta el ’03.
    Reconstruir nuestra industria a niveles potenciales de mediados de los ’70 es difícil porque se destruyó saber y capital nacional y la extranjerización de nuestras industrias. Suponiendo que las políticas “keyenesianas-chabonas (© Abel)“ de la “década depredada” hubiesen sido las más eficientes, los tiempos demandantes exceden la década, amén del contexto que impide una vuelta calcada a la ISI de la época del “empate hegemónico”

    – el MO
    Es claro que su combatividad actual es muy diferente de la de mediados de los ‘80s, no puede dejar de haber influido en esto la supervivencia de ellos en el “1 a 1” (con choreo) vía el sindicalismo empresario + las desocupación, precarización y falta de representación que afecta la sindicalización de los trabajadores. A pesar del “empoderamiento” de la década anterior, sin embargo los quiebres son evidentes y la combatividad no ha vuelto a como eran en décadas pasadas

    – El difundido TOC con el dólar
    Que provoca verdaderos escollos en la vida diaria de “los vecinos” y en el canal de las expectativas más aún cuando aparecen los paralelos, en negro o blue. El Joe nos metió en el balero que hasta el más grande pelagato se piense como un CEO de Merril Lynch, “jeño de la inversión administrando sus ahorros”

    – El mecanismo de severo endeudamiento
    Por que, si “volvemos”, vamos a tener que tomar seriamente en cuenta las posibilidad de darle manija al consumo interno. Hay que notar que la restricción externa se encuentra temporalmente desplazada más no solucionada. En este marco, darle bomba a los salarios, acrecentarán las importaciones sumadas a erogaciones importantes en conceptos de pagos de servicios y amortización de deuda, dificultando así la obtención de dólares para financiar cualquier emprendimiento industrial y/o infraestructura de mediano a largo plazo aunque su objetivo sea el repago esos créditos.

    Y acá es pertinente evaluar el costo de salida, no olvidemos que para el ’02 se debatió entre:

    * traer una suerte meritócratas –del exterior por supuesto- para que nos gobiernen
    * dolarizar la economía
    * devaluar que es lo que se hizo.

    Como ya pasó y la cicatriz hasta parece haber desaparecido, a favor de los “Remes Lenicov-istas” y también nestoristas anti k del dólar competitivo, se eligió lo menos malo al menos desde el punto de vista de la soberanía económica.

    Esta teoría da al menos, una explicación parcial sobre por qué Grecia no hizo su Grexit o por qué Ecuador no des-dolarizó su economía. Es compatible la idea que los costos de salida por lo menos se perciben mucho más dolorosos que soportar el status quo.

    – El blanqueo de los arbolitos reciente
    Opera sobre nuestro TOC con el dólar, alentando subrepticiamente la idea de relegar nuestra moneda en las transacciones, “dolarizar” implica entre otras cuestiones, resignar soberanía en politica fiscal y monetaria sobre todo cuando se viene la “mishia”. Es lo que pasa los PIGS, no pueden salir por que no tienen BC que financien a sus tesoros. O cuando la convertibilidad ya que incurrir en déficits fiscales atentaba macroeconómicamente contra la paridad, en ese momento, del peso con el dolar, limitando la expansión del gasto público a la cantidad de dólares en el BC. Reglas totalmente inaceptables si se quiere soberanía política y económica

    Todos estos ejemplos son mecanismos cuyos objetivos van de obturar a clausurar definitivamente cualquier “vuelta al pasado” y/o cambios radicales del régimen actual. Y opera tanto a “derecha” como a “izquierda”.

    En fin, para algunos pajarones republicanos cuando nos corrían con por qué la AUH no se promulgó como ley… lo importante es el arraigo, lo estructural que impedirá o no su aceptación y permanencia o la dificultad en la proposición y efectivización de medidas que promueven cambios “estructurales”

  5. El jardinero dice:

    Con respecto al punto 3.
    Que hacemos con los que (diputados y senadores) le votaron todo al gobierno ??
    O sea, unirse para que con esa gente? Cual es el proyecto de país que quiere esa gente? Es el mismo que el nuestro? Es similar al menos?
    Cuando decidieron “colaborar” con el actual gobierno, alguien no sabia lo que iba a pasar? Nos toman por boludos? Buscan posicionarse políticamente a costa del hambre de los que menos tienen? Una vez posicionados y presidente alguno de ellos, van a gobernar para el pueblo o para las empresas? Alguien tiene dudas de para quien van a gobernar?

    De que sirve unirse para que gobiernen Massa o Urtubey ? Cuan diferentes a Macri son? Acaso no tienen el mismo discurso?

    Unidad si, pero con un líder que de garantías de seguir un rumbo a favor de los interés del pais.

  6. claudio Maxl dice:

    A ver, seamos pragmaticos, nadie con un piso d 35% d votos nacionales se retira d una disputa presidencial ( recordar q el contrabandista con 34% fue derrotado x Scioii en octubre 2015 y al par d meses estaba instalado en la Rosada), mas aun, el espacio peronista perforo 45% en 2017 y ese 10% “peronista” no K depende d q Cristina no les plante candidatos K en sus feudos para poder retener sus territorios, ergo: la potencial unidad se dara x instinto d supervivencia y no x acuerdo programatico ya q las facciones “peronistas” en pugna interna representan a sectores sociales y d poder antagonicos, si se insiste en priorizar acuerdos programaticos mas lejana estara la unidad, hay q tener como norte la ingenieria electoral para q con una deposicion d armas electorales q anulen al rival interno cada jefe territorial conserve el mismo: Cristina en Nacion-gobernas provincias.

  7. Ciadi, Multi/Cable, Ganancias LCA…
    Vélez, Candela, La moto y se acabaron los argumentos.
    Salvo la desgarradora historia personal del agente del estado desplazado pos los KuKa.

  8. Raúl C. dice:

    Desgarradora historia de la que no tenemos prueba alguna. Dicho sea de paso.

  9. Paloma dice:

    Ey..tan lineal ” cierre y clausura ” ( y donde se inscribe la ” sutura” , como marca y diferencia ( ? )
    Te pregunto ..ya que en tu transcripción no encuentro , ” la falta ” …obvio de sutura o corte ..
    Te agradecería si tú puedes fundamentarlo.

    Muchas Graciass ¡

  10. vale dice:

    Muy bueno abel chapeau.
    Da para pensar mucho cómo va cambiando la voluntad de una parte del campo social en relación al fenómeno de histéresis, uno podría pensarlo por observación “in situ” en cada clase social, donde la clase media es preformada por los medios de comunicación hegemónicos y su estructura no tiene elementos genuinos sino “inducidos” desde un principio; así encontramos casos ( muchos) de cambios morfológícos de pensamiento repentinos, según aquellos dictaminen la dirección de la ola de un día para el otro, ahora bien, que esto se vuelva permanente lo dudo, porque en muchos casos no existe plaffond que los sustente, excepto “la ola”.porque no hay pensamiento critico.
    También parece suceder algo parecido con el salario y la “coima” en el sector trabajador, donde muchas veces se transforma en inmanencia la última a diferencia de los primeros tiempos del peronismo ( vg :el lazo genuino que unía ideológica y afectivamente a las organizaciones obreras y su líder natural, que por suerte muchas de ellas mantienen con la herencia del líder que han hecho suya ideológicamente).
    Es claramente mafioso utilizar los mecanismos democráticos que habilita la constitución nacional para llegar al poder, para luego transformarlos en una pseudo dictadura mafiosa también , pienso que quizá sea un error darle legitimidad de orígen a alguien que hace esto y cada día demuestra con cualquier excusa fatua, burlarse de las promesas que prometió en campaña, porque el voto no es lo que legitima el sistema sino solo un procedimiento que bien podría ser otro sin afectarlo, me sorprende un poco que de alguna manera se habilite por parte de los políticos este hecho ^” y bueno qué querés, llegó por el voto de la gente” ( y algo de fraude también….claro en pequeñas y grandes dosis).
    Volviendo a la histéresis en el campo político….deberíamos hacerla insobornable, incorruptible e indoblegable, no permitiendo a ningún “cuerpo extraño” la transforme estructuralmente en “otra cosa” que se rompa y no se doble, dirían Alfonsin.y Perón.

  11. Obser Vero dice:

    En caso de que se junten vamos a tener que animarnos a votarlos… un rejunte que cuesta tanto no soporta la presion de gobernar y el gobierno se desarma.

  12. Silenoz dice:

    No es lineal, son procesos que llevan su tiempo y presentan altibajos, fijate que todavía no se ha podido desarticular en su totalidad los estados de bienestar, en USA si pudieron con los sindicatos privados pero todavía falta doblegar a los gremios estatales. Esta es una “ONG” muy activa al respecto

    En los países nordicos, Alemania y Francia todavía dan pelea. Ojo hay que notar que los sistemas sajones (USA, UK) son históricamente mucho más flexibles y precarizados que los de la Europa continental (llamado renano) esta particularidad le confiere una mayor resistencia frente a los cambios.

    En cuanto a “sutura” no se a que te referís pero si es lo que pienso y bajo la metáfora de cerrar una herida o algo así, si los cambios son percibidos como mejores no hay nada que suturar, de hecho ni cicatriz habría.

    El problema es cuando la cosa se pone peor, bajo esta perspectiva la “sutura” ponele son zanahorias pero de corto alcance. El crecimiento yanqui de las últimas décadas fueron burbujas que, por supuesto, terminaron explotando (las punto.com y la reciente subprime) ambas tenían como base el endeudamiento.

    En el caso 2008 explotó un régimen que la falta de actualización salarial intentó suprirla con deuda, y que permitió a gran parte de “los vecinos” mantener y elevar relativamente su nivel de vida relajando peligrosamente los criterios para calificar como sujeto de crédito.

    Otro mecanismo de cierre -aunque en rigor sería de traba- es la derrota de las socialdemocracias, no se le da al “soberano” posibilidad de elegir opciones alternativas, es más o menos lo mismo votar derecha e izquierda. La sutura no parece funcionar cuando a una porción relativamente importante de gente no tiene lo que los politólogos llaman falta de representación política

    Otro mecanismo de clausura es el palo (acá habría una sutura que con el tiempo se transforma en cicatriz que se va difuminando), por ej. el “cro.” Park repartiendo a los laburantes en los tiempos que Corea del Sur estaba industrializándose.

    Todas estas cosas dejan sus efectos que si son los suficientes persistentes en el tiempo, terminan dentro de lo cultural y los usos y costumbres, como dio’ manda digamos. En Asia en general, a ningún sindicato se le ocurrirá pedir paritarias centralizadas por ramo como acá. De hecho nunca llegaron a conocerla, lo “que dio’ manda” son acuerdos descentralizados a nivel empresa, de aquí las menores resistencias o menor “contenciosidad” de sus MO

  13. Silenoz dice:

    Creo que no hay que confudir táctica con estrategia, a la fecha lo que se necesita en el corto plazo no es incompatible con una hoja de ruta. De hecho si “volvemos” vamos a necesitar una estrategia con una táctica tentativa bien pensadas para desarmar la bomba de la verdadera pesada herencia que nos están dejando los tilingos

  14. claudio Maxl dice:

    Si triunfa Cristina la bomba financiera les detona a ellos al otro dia, sin default no hay reconstruccion y el default tiene sustento legal (ley buitre ilegal aprobada via “sanguchitos”).

  15. ricardo j.m. dice:

  16. Rogelio dice:

    Estimado Abel:

    En la entrevista que le hizo la Universidad Arturo Jauretche a Daniel Santoro – en mayo de 2017, anterior aún al video con Saborido que publicaste en el blog => https://goo.gl/4Z3XbY – se plantean cuestiones afines a los once puntos de A. Romero.

    – Por qué las dificultades del peronismo con el largo plazo ?; minuto 4′ a 10′
    “… lo que le falta al peronismo”; a partir del minuto 13′
    – la conducción como “conducción de conjunto”; minuto 19′
    – sobre “la candidatura de Cristina“; minuto 35′.

    Creo que la experiencia acumulada desde las elecciones de octubre pasado, después de la realización del video, valoriza el análisis de Santoro.

    Saludos

  17. Rogelio dice:

    Estimado Silenoz:

    ¿ Será un caso de histéresis ?
    Desde que anteayer se hizo pública la documentación sobre violación de la “Ley de Vigilancia de la Inteligencia Extranjera (FISA)” durante la campaña electoral 2016 en USA, se comenta que los muchachos de Obama y Hillary se van para la B.
    He leído pronósticos que hablan de colapso interno inminente en la CNN.
    ¿ Será un caso de los que su referente Thomas Palley (OSF) incluye en el análisis de la histéresis ?
    ¿ O la situación se puede revertir ?

    Ojo, lo planteo más que nada por los impactos a nivel local.

    Saludos cordiales

  18. Paloma dice:

    Muchas gracias por tu respuesta.¡

    Me parece que entre mi interrogante y tu respuesta ..quizás hay cierta pequeñita aproximación.. ya que en un cuerpo político cuya piel es permanentemente desgarrada..necesita sutura.

    Buehh ?…Sutura es un término como tú sabrás cuyo uso teórico viene del Psicoanálisis Lacaniano y en la glosa moderna del significado quirúrgico, una sutura marca la ausencia de una identidad anterior como cuando la carne cortada se cura, pero deja una cicatriz que marca la diferencia.

    Pero qué pasa cuando la piel esta desgarrada y tiene una incesante necesidad de atención en la sala de espera de emergencia de los cirujanos de la hegemonía ..tienden a cerrar temporariamente los cortes .. y ese paciente por así llamarlo nunca llega a la sala de recuperación ..

    ( No me voy a extender en la referencia que hacen otros teóricos sobre sutura que denominan de ” doble movimiento ” , entre el yo Lacaniano, cuya marca distintiva es la “división y la falta ” y la posibilidad simultánea de coherencia o llenado de esa falta. )

    Pero en el campo político el mecanismo de sutura como lo expresa Derrida es en base a la desconstrucción de estructura:…..
    ………..:

    ” Las huellas del pasado no pueden ser destruidas sino que permanecen como depósitos sedimentarios y la deconstrucción sería el método para descubrir esas huellas enterradas “,,
    ,,,Ahí …me parece hay un hiato.

    Silenoz, en otro momento podré hacerte llegar más respuestas o interrogantes , por ejemplo .. la hipótesis de que sociedades totalmente suturadas son imposibles, ( ? ) o algunos descriptores del propio Marx a sociedades cuyas estructuras y relaciones de clase han cambiado dramáticamente durante el siglo siguiente de su formulación , muy interesante ..

    Muy buenos tus aportes !,,,

    Saludo Peronista.!

  19. Norberto dice:

    Muy buen pintor, digo como analista, y ni siquiera agregó político, sino sentimental, como corresponde a su vocación artística.
    El cree firmemente el sentimiento peronista, que es una parte del mismo, pero si no hubieran existido las políticas K en su conjunto, para acelerar el crecimiento pre crisis mundial del 2007, y para mantener su ritmo con el consumo a partir de ella, incluso sustituyendo con él exportaciones cuando fue necesario.
    Fue la primera vez que no ya un estornudo, sino una gripe de proporciones no derivó en neumonía para la economía del país, y en circunstancias normales, con los mierdos razonablemente respondiendo a sus propios intereses y no a las extorsiones del Cappo, ocho años después, en 2015 la derrota no se habría producido.
    Como dice Claudio Maxi, habrá reacomodamientos y sumisiones por supervivencia sin lugar a dudas, luego pondría algunas fichas a que sobrevendrá una noche de los cuchillos largos donde se separará la paja del trigo, lo indispensable de lo desechable, y habrá unidad andando con las mismas metas, aunque haya distintos métodos dentro de ese camino.
    Stop Flybondi
    Nunca menos y abrazos

  20. Silenoz dice:

    Mire cro. Rogelio:
    La teoria se refiere a un proceso que se desarrolla tomando el mediano y largo plazo, y no necesariamente parte de algún hecho particular.
    En lo que te referís la verdad no tengo idea que habrá de desencadenar, pueda que se esfume o que genere algún cambio. De todas maneras para que ese hecho produzca un cambio radical en el manejo de la cosa pública debería ser lo suficientemente potente como para que al dirigencia y la población se inmiscuyan y lo perciban como muy dañino quedando así marcado en el consciente de la sociedad.
    La teoría no sirve para analizar hechos recientes en forma más o menos aislados, sino que es un enfoque entre económico sociológico y, obviamente, político de largo plazo que implica muchas medidas

    Cra. ‘ña Paloma (con todo respeto ehh…)
    Gracias y bueno, a pesar que tengo el bozal roto, lo que me anima a opinar cualquier cosa sobre cualquier cosa (ja ja….), sin embargo a la sicología no me animo……. ni por osmosis a esa disciplina, de hecho hasta presento alguna negación…. en este momento percibo que abraza una introspección involuntaria….. quizás necesite consultar a algún terapeuta al respecto…

    Decía que la teoría no se basa en cuestiones sicológicas, como le decía al cro. Rogelio es un enfoque desde lo económico relativamente ampliado y que toma como sujeto a la sociedad. Y ni siquiera esboza como procesa cada individuo estos cambios

    Pero rescato lo que escribiste de Derrida
    ” Las huellas del pasado no pueden ser destruidas sino que permanecen como depósitos sedimentarios y la deconstrucción sería el método para descubrir esas huellas enterradas”
    Lo comparto pero hay momentos en los cuales dudo de este concepto, sobre todo en función de lo que pasa en USA y Europa teniendo en cuenta el largo plazo -que son décadas-. Pero en términos históricos, 30 años no es tanto…
    Siguiendo con el ejemplo de los estados de bienestar, el problema es que hay generaciones que no lo vieron con lo cual no estoy seguro cuan potentes son esas “huellas del pasado”. Sin ir más lejos, acá mucho gente que votó en el ’15 apenas si tiene noción de la debacle del ’01, menos aún del “1 a 1” o la hiper. Es más, hay gente que está experimentado por primera vez en su vida caer como desocupado, por más que haya habido un fuerte traspaso generacional oral o escrito, no es lo mismo que haberlo experimentado

  21. Paloma dice:

    Muy emotiva la entrevista y más aún la forma amorosa en que formula las respuestas el Cumpa Daniel Santoro,,,,y brillante en cuanto a esa paradoja en la que define el ‘ plus -de – goce del Peronismo ,, obvio ..porque el goce fundamental surge de ese Plus origen de su Poder y si sustraemos ese plus perderemos ese goce que es causa del objeto del Deseo y también de su Impotencia y en ello radica su paradoja ya que es capaz de transformar sus límites y cuando más se pudre…más se agrava su contradicción inmanente y más ‘ ha de revolucionarse para sobrevivir una y otra vez…
    Abrazo peronista ! 🇦🇷✌️✌️✌️

  22. Paloma dice:

    ,,,Y también en el campo empírico , el peso que debe adjudicarse a otras divisiones destacadas como género, etnicidad, edad etcss, obvio acuerdo .. pero no por ello soslayar el campo del significado lingüístico y que fijan un infinito juego de significantes !

  23. victorlustig dice:

    querido guillermo
    ya fue, soltar

    tengo muchos, pero hacer un comentario del tamaño del post no corresponde

    besos a todos, LTA

  24. Esther dice:

    Muy bueno.
    Abrazo,
    Esther

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