“El angosto callejón de Macri”

Después de un par de posteos largos y conceptuales, viene bien uno breve, sobre la actualidad. ¿Y qué es más actual que el enfrentamiento de Macri y Moyano? Ahora que Daer ha dicho (coincidiendo, seguramente sin saberlo, con algunos cristinistas rencorosos) que la marcha del 22 F es para resolver problemas personales del Hugo, que Acuña, otro triunviro, lo llamó carnero, que Eduardo Amadeo propone para el 17 F otra marcha con el lema “Patria o Moyano”…

El post tiene algo en común con esos dos anteriores: es ajeno. Estos días no me ha quedado mucho tiempo para el blog. Se lo robo al inteligente Pablo Papini, uno de los analistas jóvenes que renueva en las publicaciones digitales la discusión política de nivel que hace diez años se daba solamente en los blogs. Eso sí, no estoy de acuerdo con el enfoque, y lo planteo al final.

“El comienzo de 2018 se parece un poco al de 2017. Cambiemos luce en apuros por escándalos presumiblemente aptos para golpear en su electorado duro, en tanto afectan cuestiones de honestidad pública, una de las más sensibles en su relato. Aquella vez, por la deuda del Correo. Ésta, por toda la trama que envuelve al ministro de Trabajo, Jorge Triaca. Agravado el contexto actual porque el cierre de diciembre fue caótico debido al ajuste jubilatorio, combatido en las calles tanto organizada como espontáneamente. Y sin distinción partidaria, a estar por las zonas en que se registraron protestas. El año pasado, Mauricio Macri superó la crisis, hasta vencer en las elecciones de mitad de mandato. ¿Será igual esta vez? ¿Seguirán ahora presentes las razones que ayudaron al Presidente a superar los obstáculos previos? Y si así no fuera, ¿cambiará la relación de fuerzas construida por el cambio de 2015? ¿Está la oposición ya en condiciones de capitalizar el descontento para con la CEOcracia, si lo hubiera?

En cuanto a la mega dispersión que aqueja a sus rivales, el macrismo podía dormir tranquilo… hasta que decidió acelerar. Los errores políticos que el peronismo en su conjunto no para de cometer desde que CFK fue reelecta en 2011 no tenían pinta de remediarse a menos que el espanto fuese muy fuerte. Y algo de eso empieza a suceder, entre la ya mencionada reforma previsional, el decretazo de reforma del Estado que suprime varias facultades legislativas y el techo paritario que pretende imponer el gobierno nacional a la par de las –por así decirles– nuevas metas de inflación, que en realidad son el reconocimiento implícito del fracaso en la estrategia macro seguida hasta ahora. Lo cual se expresa en un dólar que hace lo que le viene en gana. Se ha dicho, aunque no sea del todo cierto, que Cambiemos regula su marcha en relación a la viabilidad social de su programa. Pero ello lo pone en aprietos con sus bases de sustentación, que por ahora tienen abierta generosamente la canilla del endeudamiento.

Conseguido crédito luego de, sobre todo, haber repetido en provincia de Buenos Aires, nada menos que frente a Cristina Fernández en persona, Macri definió que era tiempo de ir a por más. Eso es lo que se conoce con el eufemismo de reformismo permanente. Entonces, el segmento de peronismo que rechaza al kirchnerismo y ha sido colaborativo desde la asunción del nuevo gobierno, de pronto, atacado, y necesitado de responder a un descontento mayoritario pero no articulado, empieza a entenderse con la tropa de la presidenta mandato cumplido como hasta hace apenas meses resultaba impensable. Es cierto que el Frente para la Victoria se ha robustecido en Diputados a partir del regreso de Agustín Rossi a la jefatura del bloque pese a haber perdido bancas, lo que prueba que en política lo cualitativo siempre pesa más que lo cuantitativo. La destreza del santafesino, muy superior a la de su antecesor Héctor Recalde, y el –por ende– también más amplio reconocimiento que por ello tiene de sus colegas, facilita estos nuevos acuerdos.

La diferencia principal con 2018 es económica. En 2017, por la cercanía de las urnas, el gobierno nacional aflojó un poco las tuercas de la ortodoxia. En medio de ese veranito inducido se llegó al voto, dando pues la sensación de que tal vez fuese cierto que lo peor del ajuste había pasado. Y que, por una vez, se verificaba aquello de que son los sacrificios los que traen, a la larga, el bienestar.

La de los gobernadores fue la última fracción justicialista en romper formalmente con la jefa del FpV, a la que excluyeron de la bancada senatorial. Ahora bien, Miguel Pichetto, gerente y vocero de dicha entente, siempre aseguró que decidía en función de representar, además de los intereses de los mandatarios provinciales, los del sindicalismo. He aquí la mayor novedad: Hugo Moyano dijo hace pocos días que no habría que excluir a la esposa de Néstor Kirchner de un hipotético proceso de reunificación peronista. El líder camionero es el más duro escollo que enfrenta Macri en su objetivo de pisar las paritarias por debajo de la nueva meta inflacionaria, en la que –encima– nadie cree. Una nueva poda que se sumaría a la del bienio 2016/2017, en la que los precios derrotaron a los salarios cómodamente. Lo cual echa luz sobre el verdadero móvil del giro que perseguía la cruzada en que se convirtió el último comicio presidencial. De ahí tanta pasión por el cambio.

Los problemas judiciales que, de pronto, cuando se avecinan las paritarias, acosan a Moyano, son la mejor vara para medir la voluntad del oficialismo en la materia. El intento por que el mandamás de Independiente (equipo que, dicho sea de paso, usualmente sufre de arbitrajes sospechosos, también; la ofensiva es completa) acepte algo que por las buenas jamás firmaría. De la misma manera se aprobaron las modificaciones jubilatorias: donde dice Moyano, hay que poner el apellido de algún gobernador. Y conviene recordar que de todas las fracturas del 54% de 2011, la más significativa fue la del moyanismo social. La de quienes, más allá de su vinculación con el ex titular de la CGT, desde 2011 rompieron con el kirchnerismo por motivos similares (Ganancias, por caso). Hoy la discusión ha variado dramáticamente: se pelea por el salario en sí, y por la estabilidad laboral. En cualquier caso, esto también pega en el 51% del balotaje 2015.

Con todo, un tweet muy ingenioso alertaba en las últimas horas que, si como en 2017, la escena va a volver a ser copada en exclusiva por gremios y movimientos sociales, que no gozan de toda la buena imagen que haría falta para traducir políticamente el descontento ciudadano, el macrismo mejora sus chances de seguir zafando. No por amor sino por espanto. Como ha sido hasta aquí. En definitiva, sigue faltando lo esencial: una dirigencia que elabore la propuesta que convoque a una nueva mayoría. Todo sigue ,igual: Cambiemos no depende de sí para sobrevivir”.

Mi cuestionamiento: Pablo, a quien por lo que leo de él no podría acusarlo de impaciente, creo que en esta pieza se acerca a ese peligro. Tiene razón, claro, en que la dirigencia peronista -gobernadores, intendentes, legisladores- no tiene una conducción unificada -lo que es lo mismo: no tiene una estrategia, buena o mala, para el conjunto- desde el 9/12/15, el último día que Cristina Kirchner ejerció la Presidencia. No hablemos de la dirigencia sindical, de la que la mayoría jugaba por la suya desde antes.

¿Y? Era inevitable. Las derrotas no son gratis. Y aunque fue por diferencias mínimas, se perdió el manejo del Estado nacional y el de la provincia de Buenos Aires, las dos concentraciones de poder más importantes en el territorio argentino.

Entonces, salvo un derrumbe del “experimento Cambiemos” -que, como todos los derrumbes similares en la historia argentina reciente, sería autoinfligido- el peronismo tiene un año más para resolver su estrategia y tratar de volver al gobierno el año próximo. Lo conseguirá o no, pero esa no es una pelea de la que el enfrentamiento de Macri y de Moyano forme parte. El resultado de éste va a influir, por supuesto, pero no decidirá la candidatura presidencial, por ejemplo.

Porque Papini también tiene razón cuando dice que la dirigencia sindical en su conjunto no es “atractiva electoralmente”. El enfrentamiento que algunos -cada vez más- de ellos tienen con este gobierno es menos político y más estratégico. Es, en última instancia, sobre si en Argentina seguirá existiendo un sindicalismo poderoso, o no.

Y forma parte de una puja global. Como apuntamos hace un tiempo en este blog, y desarrollaba Artepolítica la otra semana, es una lucha parecida a la que se dio en Inglaterra, y los sindicatos perdieron, en los tiempos de Thatcher. Justamente ahora se está dando en Francia. En Alemania, con algunos retrocesos y concesiones, los sindicatos conservan un poder económico y participación en la conducción de muchas empresas. Pero desde hace más de 40 años, la lógica de la globalización empuja en esa dirección.

8 Responses to “El angosto callejón de Macri”

  1. ariel dice:

    Como seguidor del Gran Vladimir Lenin y Leon Trotsky , patria o Moyano? Moyano muchachos , si algún Kirchnerista rencoroso esta enojado con Hugo, le recomiendo en lo individual que se vea con un o una terapeuta y en lo político, que se mire para adentro y analice los desastres políticos de su Jefa. A no perdón me olvide , perdieron por culpa del poderoso Frente de Izquierda.

  2. Silenoz dice:

    ”Eduardo Amadeo propone para el 17 F otra marcha con el lema “Patria o Moyano” ja ja ja… ¿d’nserio o es una joda de la MAK?….. me imagino el cagazo escénico que produjo este ultimátum emanado de semejante “territorial orgánico”

    Disiento con el concepto menos político de esta cuestión moyanesca, para mi lo es aunque los motivos por detrás sean perjuicios personales económicos y/o judiciales, hay puja por recursos.

    Mi duda es si Moyano tiene presente que esto es una ataque dirigido a doblegar al MO (nothing personal) en línea con lo que viene sucediendo en el “Atlántico Norte” y que esta cuenta (¿?) no se cansó (y cansa) de decir. Y es verdad, estas son cuestiones separadas de la próxima puja en el ’19 más allá que existen aristas que potencialmente unan ambas cuestiones.

    No descubro nada si aventuro que vamos a una ruptura hasta formal de la CGT que lejos de ser una anomalía, es casi “estructural”, de todas maneras poniéndome en la piel de los adláteres de la autocritica y dado lo piantavoto y el desprestigio de los cumpas -que tampoco es nuevo, recordemos que acá se instauró de manera relativamente exitosa la idea que al Alfonso lo tumbaron los 13 paros-….. Decía entonces que, Mosshhano debería dar un paso al costado y cedérselo por ej. a un Palazzo o Baradel, tipos incarpateables, mooooyyyy molestos y que, de acuerdo a declaraciones de ambos, debido a su combatividad han ganado conocimiento público y han aumentado últimamente sus cantidad de afiliados… igual no va a pasar…

    Si fuera un cumpa de algún gremio privado yanqui, mi recomendación política-táctica es participar del 22F, no hay duda

    PD: esto es casi un off topic y políticament eincorrecto, pero a mi parecer, desde hace un par de años comenzaron a derribarse ciertas “regularidades empíricas”, y creo que hay que empezar a desmitificar eso que los sindicatos son los únicos capaces de organizar y llevar cabo grandes movilizaciones. Las de las DDHH o los cacerolazos (buenos y malos) no exclusivos ponen en duda esta “ley de hierro”. Lo cual me parece afortunado por que indica un relativo alto grado de “contenciosidad” en nuestra sociedad…. probablemente haya algún efecto de “histéresis” y desde mi punto de vista, es lo único que realmente podrá frenar en algo toda esta cosa hdp de los tilingos

  3. Norberto dice:

    En todo caso y en parte por la sobrerrepresentación de la izquierda en los mierdos, una muy buena jugada de Cappo dei Cappi, donde hasta en las mesas de programas supuestamente K había no menos de dos representantes de distintas fracciones de ella por cada uno que sostuviera la política K.
    Ni hablar del multimierdos, donde los centros al área con el PO por parte de los conductores de Todo Negativo no podían ser más evidentes.
    Claro, una vez obtenido el objetivo de sacar algunos votos por izquierda, ahora estorba y les hachan una por una las distintas comisiones internas en empresas e instituciones estatales, como es habitual en las derechas cómo esta. Tiene necesidad que le enumere los distintos y muy frecuentes casos, o le basta ver a sus dirigentes llorando en cuanto mierdo les dan oportunidad.
    Stop Flybondi
    Nunca menos y abrazos

  4. claudio Maxl dice:

    Como siempre pragmatismo: se perdio ballotage 2015 x 1,3 puntos,
    330.000 votos, ergo: con 500.000 votos se lo da vuelta, kienes nutrieron la diferencia para llegar al 51%?: ganancias, jubilados, docentes y chacareros, apuntar cañones ahi: RECUPERACION PARITARIA NACIONAL DOCENTE Y D FORMULA K D ACTUALIZACION JUBILATORIA, ELIMINACION DEL PADRON D GANANCIAS DEL MILLON D EMPLEADOS -JUBILADOS ABROCHADOS X EL CONTRABANDISTA DESDE 2016 Y ELIMINACION D RETENCIONES A PRODUCTORES MENOR 200 HA. Esa es carnada para pescar en pecera q no es nuestra.

  5. Paloma dice:

    Compañeros de Rosario ” Presentes en Movilización 22 F ” ..

    SIMPLE.

    Abrazo Peronista.!,,

  6. Paloma dice:

    Cumpa mientras tú estás agrediendo a tus compañeros …que por allí tienen una mirada diferente..capaz la Compañera Cristina y el Compañero Hugo ,,,ya estén acercándose .. ! ( por así decirlo…) No se van a ” suicidar ” solos..

    Nos vemos en la movi..

    Abrazo Peronista !

  7. Jose dice:

    Obvio, si Scioli era un candidatazo

  8. Jose dice:

    Los antecedentes de los “pescadores” hacen que ciertas “carnadas” no resulten atractivas.

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