Una historia en dos países: Argentina y Brasil

septiembre 22, 2014

Este domingo en Twitter Gonzalo Bustos, @Handicapepe, propuso discutir un posteo suyo en el que, básicamente, plantea la estabilidad del sistema político-económico brasileño. No creo que esté equivocado en su valoración – yo también soy admirador de la sensatez y capacidad de negociar de nuestros vecinos – pero de lo que tengo dudas es de la estabilidad en sí. Vivimos tiempos muy dinámicos…

De todos modos, eso da para un análisis más profundo del que puedo hacer ahora. Sobre nuestras relaciones con ellos, escribí hace poco aquí. Lo que me hizo acordar G.B. es de una nota que leí este finde de Marcelo Falak, uno de los pocos que en nuestro país se dedica a escribir de política internacional con conocimiento e inteligencia, y que quiero acercarles ahora. Porque habla de un proceso de cambio, muy importante, en una fuerza política de Brasil. Que tiene algún parecido con algo que sucede entre nosotros también.

De Partido de los Trabajadores a partido de los pobres

Había una vez un partido que se daba a conocer como el “de los trabajadores”. En Brasil, claro, fundado en 1980, en plena dictadura militar, y que pretendía sumar las distintas corrientes de la izquierda.

Acaso por esa misma heterogeneidad, que incluía a sindicalistas, marxistas varios, intelectuales, estudiantes y curas de base, y por la represión castrense, el PT se definía como “socialista” pero sin llegar a declararse “marxista”. Eran tiempos del crepúsculo de la Guerra Fría, cuando se hacía ya imposible no contarles las costillas a los “socialismos reales”.

Pero algo era claro: para decirlo en criollo, su “columna vertebral” era una camada de sindicalistas combativos, con Luiz Inácio Lula da Silva a la cabeza. Una serie de huelgas memorables contra la dictadura fue la génesis de una experiencia que no podía surgir en otro lugar que no fuera en las barriadas obreras del Gran San Pablo.

La construcción política fue paciente, tanto que el tornero mecánico debió asimilar tres derrotas hasta llegar al poder en octubre de 2002. Si se observa el mapa electoral de esa elección, se observa que la ola roja alcanzó en la segunda vuelta toda la geografía de Brasil. La esperanza que encarnaba se había trasladado desde los bastiones tradicionales del sudeste industrializado, donde la agrupación había nacido, hasta el norte pobre. (ver el mapa al pie)

Eran, claro, los tiempos de la promesa del “hambre cero”, una consigna que mezclaba un extraordinario acierto de marketing con la dosis de épica imprescindible para encarar los grandes desafíos. Doce años después, el cumplimiento parcial pero altamente meritorio de ese compromiso, había alterado profundamente las bases de apoyo del Partido de los Trabajadores y con ello el mapa político del país.

En plena campaña por su reelección, en la que no le sobra absolutamente nada, Dilma Rousseff festejó que la ONU reconociera que los casi doce años del PT en el poder lograron reducir la pobreza del 24,3% al 8,4%, y la indigencia del 14% al 3,5%. Hambre (casi) cero, la enorme epopeya brasileña del siglo XXI.

… Desde 2003 el Programa Bolsa Familia, reemplazando al “Hambre Cero”, supuso una inversión total de cerca de 50 mil millones de dólares, insume cada año un 0,5% del PBI y alcanza en la actualidad a 13,6 millones de familias, esto es unas 50 millones de personas. De esas familias, 6,89 millones residen en la región nordeste y 1,55 millón en la norte, las más pobres del país, esto es el 61% del total.

No se puede ignorar el impacto político de un programa semejante. Así, no debe sorprender que en las elecciones de 2006, cuando Lula da Silva fue reelecto, y de 2010, cuando lo sucedió Dilma, el eje del voto petista se haya trasladado al norte de Brasil. De “partido de los trabajadores”, podría decirse, pasó a ser el “partido de los pobres”.

Ahora bien, ¿por qué el opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB, tal es su nombre, aunque es conservador por su vocación reciente) logró anidar con fuerza en el sudeste desarrollado, la cuna del PT? (ver nuevamente el mapa al pie).

Porque así como ascendieron en la escala social los más rezagados, también surgió un nuevo sector medio, la llamada “clase C”, de unos 30 millones de personas. Y porque muchos de éstos, sumados a las clases medias tradicionales y, por qué no, a parte de los beneficiarios de subsidios que van perdiendo el temor a que un Gobierno nuevo les retire esos beneficios, pueden ir decantándose por ofertas diferentes.

Esto es lo que se vio en las masivas manifestaciones de junio del año pasado, en las que los nuevos y viejos sectores medios expresaron demandas de segunda generación (transporte, vivienda, salud, educación y seguridad), servicios que no crecieron en oferta al ritmo necesario para absorber una demanda multiplicada. El PT, en cierta forma, es víctima de su propio éxito.

Como derecho otorgado es derecho adquirido, los registros electorales recientes y encuestas de opinión muestran que la relación entre Bolsa Familia y voto tiende a ser cada vez menor. Veamos qué ha ocurrido en el nordeste, cómo vimos la región de mayor alcance del programa. En el estado de Paraíba, por ejemplo, la proporción de familias beneficiadas subió del 36,2% al 39% entre 2006 y 2010, mientras que la cosecha de votos del PT cayó del 65% al 53%. La misma historia se repite en otros estados y regiones.

Que la mayoría de los brasileños pobres siga votando al PT no se debe sólo a los subsidios. Hay que considerar toda una política económica que, al menos hasta hace un par de años, tendió a fortalecer la moneda local y a abaratar los alimentos, a estimular el crecimiento y el empleo, así como a expandir el gasto social y el mercado interno. Hoy, cuando la economía flaquea y la inflación golpea los bolsillos, la posibilidad de un fin de ciclo se hace más concreta. No sólo de planes vive el hombre.

La emergencia de partidos de los pobres es común a toda América Latina, cuya estructura de clases es gelatinosa y no se compadece con los “modelos” de los países industriales avanzados.

En la Argentina, por caso, si en los años 40 y 50 del siglo pasado el movimiento obrero era la “columna vertebral” del peronismo, esto ya no es así, y un tercio de la fuerza laboral sigue al margen del sistema. Mientras, Santa Fe ya no es la “provincia invencible” y el bastión del peronismo oficial ya no es el conurbano bonaerense, donde el kirchnerismo perdió en 2009 y 2013, sino el norte pobre. No podría ser de otra manera después de tantas crisis.

Cualquier parecido entre Brasil y la Argentina no es pura coincidencia”.

Hay una observación que es inevitable que haga: Falak se ha dejado llevar demasiado aquí por la analogía (pasa a menudo). El conurbano bonaerense sigue siendo el bastión del peronismo “oficial” (u oficialista). Por una simple razón demográfica, la distribución de la población argentina. Aún en esas elecciones que perdió, una parte decisiva de sus votos salieron de ahí.

Igual, la advertencia que hace Marcelo es válida. Los votantes tienen más exigencias. Si el oficialismo no atina a responderlas con su oferta electoral para el año que viene, pierde.

elecciones Brasil


La pobreza, los medios y la pobreza de los medios

septiembre 20, 2014

cepal_poor1

(cliquear encima para ampliar)

Hoy mi amigo Otto Rock, un gringo acriollado en Perú y autor del muy leído blog IKN, postea sobre uno de sus temas favoritos Cómo los medios en inglés promueven su agenda latinoamericana, edición Bloomberg-Argentina.

Lo fascinante es que la nota nos informa sobre eso, y también sobre la realidad latinoamericana. Y, de refilón, echa luz sobre la relación entre las estrategias de los medios locales y los internacionales, y hasta me incita a pensar sobre la del oficialismo! Así que se los traduzco y agrego algunas reflexiones:

En este caso se trata de Bloomberg y Argentina, pero hay un montón de canales de comunicación que juegan el mismo juego. Por lo general, y oh tan casualmente, el sesgo tiende a estar en contra de aquellos países con gobiernos que consideran “socialistas” nuestros jueces en el Norte. Así, a Venezuela, Argentina, Ecuador les dan en el cuello. Bolivia solía ser un objetivo, pero como finalmente se dieron cuenta que el gobierno de Evo ha estado haciendo un gran trabajo durante años y años (IKN se lo estaba explicando en 2009), en el Norte ha caído el silencio.

De todos modos, el ejemplo de hoy es Bloomberg y su larga campaña contra la Argentina y el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. El autor del plato del día es una Camila Russo y el titular nos grita “La pobreza en Argentina podría cuadruplicarse, dice el Banco Mundial

¡Qué terrible!, dice usted, al leer el encabezado dramático. Luego continúa con “Los que viven con un ingreso entre 4 y 10 dólares por día, el 33 % de la población de Argentina en 2012, son vulnerables a caer en la pobreza en el caso de un shock adverso, según el informe 2015-2018 del Banco Mundial sobre la nación sudamericana. La tasa de pobreza puede aumentar a más del 40 % desde un 11 %”. (Después les cuento lo que ha hecho otro amigo, Artemio López, con este material).

Ahora, si Ud. es un excéntrico y decide leer por sí mismo las publicaciones del Banco Mundial citadas, y consulta los bancos de datos y estadísticas, todo es cierto. Pero puede ponerlas en un contexto que no es como una organización llamada “noticias” le gustaría que usted creyera.

Hay dos preguntas básicas:

  1. ¿Qué significa “vulnerable” en el informe del Banco Mundial?
  2. ¿Cómo se compara Argentina con los otros países de la región?

En primer lugar, aclaramos las categorías que aplica el B.M.: 

  • Pobre. Dice lo que quiere decir, se aplican las definiciones estándar.
  • Vulnerable. El sector de la población que a) salió de la pobreza, pero corre el riesgo de volver a caer, si las cosas no van bien, o b) se alejó de la clase media segura y corre el riesgo de caer en la pobreza.
  • Clase media. Dice lo que quiere decir, se aplican las definiciones estándar.
  •  Residual. Me gusta esa palabra, mucho más cool que “los ricos” o“la oligarquía”. Por ejemplo, las personas que viven en Perú, son dueños de los medios y le dicen lo maravilloso que Perú es. Para otro ejemplo, las personas que viven en Venezuela, son dueños de los medios y le dicen la mierda que Venezuela es.

Ahora el contexto está disponible para todos en los datos de la CEPAL (ver el cuadro que encabeza este posteo).

Entonces, sí, Argentina tiene un 10,8% de su población en la categorías “pobres”, y el 31,4% en “vulnerables” y así es como Bloomberg dice que”la pobreza podría cuadruplicarse” en su título. Pero lo que no dicen es

  • Argentina tiene el segundo nivel más bajo de “vulnerables” en América Latina
  • Argentina tiene el tercer nivel más bajo de “pobres” en América Latina
  • Argentina tiene el segundo nivel más alto de clase media en América Latina”.

A los argentinos nos resulta familiar el informe del B.M. que Bloomberg y Otto comentan: lo hemos visto en la tapa de Clarín de hoy!: Según el Banco Mundial, la pobreza en Argentina podría superar el 40%.

Como Clarín es menos técnico que Bloomberg, y es probable que asuma que sus lectores leen con atención apenas los títulos más grandes, deja ver inmediatamente abajo, en los subtítulos, el significado real de ese informe: “De acuerdo con el último informe del organismo, el 33% de la población sufriría gravemente un shock económico“.

Esto ha sido motivo de abundantes ironías por tuiteros K, pero ha sido el agudo Artemio el que puso el dedo en la llaga “Según el Banco Mundial, la pobreza en Argentina, que en 2003 llegaba al 54% , hoy alcanza solo al 10,9% . Sin embargo podría superar el 40%, si Cristina no sigue“.

Más allá del ferviente cristino-cookismo del CEO de Consultora Equis, tiene razón. Un sector numeroso de la población argentina – alrededor de un tercio, al menos – sufriría un doloroso descenso en sus ingresos si las políticas actuales, de moderado estímulo al consumo y de actualización de las remuneraciones, fueran modificadas por un ajuste ortodoxo. Es por eso que los opositores que no se engañan a sí mismos con la lectura de los medios rezan por un descalabro económico que obligue a hacerlo a este gobierno.

Ahora, hay un argumento que aparece en las reuniones técnicas de #BASAT (confieso que usualmente lo traigo yo) y que me siento obligado a plantear a los estrategas del oficialismo: el que construye una identidad cohesionada, confrontativa y motivada en política, también está construyendo a la que se le opone. No es un argumento para dejar de hacerlo, por supuesto, pero sí para tomar en cuenta en las previsiones.


Música para el fin de semana – Sibelius y Soyoung Yoon

septiembre 20, 2014

Escúchenlo en una media hora que tengan para la belleza serena. Soyoung Yoon toca el Concierto para violín in D Minor Op. 47 de Jean Sibelius.


Nacionalismo y nacionalidades

septiembre 19, 2014

mapa del separatismo

(cliquear encima para ampliar)

La victoria del No (55 a 45 %) en el referéndum en Escocia hará (seamos realistas) que el tema se caiga de los titulares. En Gran Bretaña, como su clase política es más astuta que la nuestra, podemos esperar anuncios de cambios sobre devolución de autonomías. Y reaparece Gordon Brown, laborista y escocés, como un futuro contendiente para el desgastado Cameron.

Aquí lejos nos queda, conforme a nuestras tradiciones, el disfrute de la hinchada anglófila (algo se percibe en el blog, en la columna de comentarios correspondiente). Y la hinchada anglófoba (más numerosa) meterá violín en bolsa. Hasta el próximo partido.

Pienso que el tema es demasiado importante para dejarlo en la anécdota. O sumar trivialidades progres, como “gane quien gane, los soberanistas abrieron una brecha en el aburrido consenso de la Unión Europea“. Por otro lado, el alarmismo periodístico que refleja ese mapa de arriba y la nota del Corriere della Sera El deseo de la autodeterminación se cocina a fuego rápido en Europa, reproducidos en La Nación, también es superficial.

Es cierto que el nacionalismo, la afirmación de la identidad nacional frente a enemigos, es la fuerza más poderosa en la historia moderna (Sólo en los últimos años está siendo desafiado, en algunas regiones de tradición islámica, por la identidad religiosa. Y, personalmente, apuesto que la victoria, por lo menos en las próximas décadas, corresponderá al nacionalismo). También es verdad que Europa tiene una tradición de locuras y masacres en nombre de la Nación inigualada en cualquier región del globo.

Durante 31 años, de 1914 a 1945, murieron 80 millones de personas y se clausuró una etapa de la civilización llamada occidental, por conflictos desatados por los nacionalismos europeos. Y ese mapa que encabeza este posteo muestra que perduran identidades no reconocidas, muchas artificiales, y odios, todos muy reales.

Pero todo eso no debe ocultarnos el hecho que es el protectorado militar norteamericano instalado en la parte occidental después de 1945 – y el protectorado soviético en la oriental – más el desarrollo posterior de la Unión Europea, lo que ha hecho obsoleta para sus estados nacionales su tradicional misión de matarse los unos a los otros. El derrumbe de la URSS y la desintegración de Yugoeslavia hicieron que las guerras locales y su amenaza volvieran a Europa, pero las fuerzas armadas de sus estados más poderosos se dedican a conflictos coloniales limitados.

¿Hace falta subrayar que los partidarios entusiastas de una Escocia independiente, como los de una República de Catalunya, dan por hecho que permanecerán en la Unión Europea, y en su Parlamento?

El punto es, entonces, que la posibilidad, la misma idea, de estos separatismos europeos se da bajo el “paraguas” militar de los EE.UU. y el supraestatal de la Unión Europea, que han reemplazado en la práctica ciertas funciones tradicionales del Estado Nación. En particular, la defensa. Por eso los pequeños países que surgieron en los Balcanes y los que salieron de la órbita soviética se apresuraron a pedir el ingreso a la UE. También por eso se acercan a ella Ucrania, como, inevitablemente, lo hacen los países de la región que no confían en las benevolentes intenciones de Putin.

Y es el poder militar, y el peso económico, de la Federación Rusa el que mantiene una paz inestable entre Armenia y Azerbaiján, influye en su vieja esfera en Asia Central y controla, más o menos, el tradicional polvorín del Cáucaso. Además de proporcionar, como en menor grado lo hace Irán, un contrapeso potencial, y un interlocutor, al poder hegemónico de los EE.UU. en Medio Oriente.

A pesar del hecho nuevo de los procesos de integración, entonces, este es un cuadro que en líneas generales cualquier estadista del siglo XIX – antes de las borracheras ideológicas – Metternich, Canning, Cavour, Bismarck entenderían perfectamente.

Ahora, creo que lo que nos debemos preguntar es ¿qué significa este cuadro para nosotros, los argentinos? Que somos ciudadanos de un país cuya superficie continental es la 8° en extensión del planeta, y es militarmente débil. También es importante preguntarnos por lo que implica para el proceso de integración que, desordenadamente, llevamos adelante los suramericanos.

Trataré de proponer algunas respuestas, pero será en un siguiente posteo.


Posteo PASO porteñas

septiembre 18, 2014

leydeprimarias

Como el título indica, salto de los nacionalismos parroquiales europeos a un tema aún más parroquial: las primarias abiertas en el cuarto (por tamaño del padrón) distrito electoral de la Argentina. Pero hay motivos: 1) vivo aquí. 2) es una medida que se enmarca en un par de debates más amplios. Y… 3) algunos dicen que aquí está el mostrador de Dios (¿no era en Santa Marta?).

La cosa es que Mauricio Macri decidió reglamentar la ley de las PASO locales. El decreto n° 376, publicado hoy en el Boletín Oficial, dice “Apruébase la reglamentación del Régimen Normativo de Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Anexo I de la Ley N° 4.894)”.

Corresponde aclarar que la boleta única y el voto electrónico – tan reclamados por los que no tienen propuestas de gobierno – son contemplados en el Anexo II. Así que quedan pendientes, conciudadanos.

No es que Mauricio sea renuente a conceder estos caramelos de madera, no piensen mal. Simplemente, si se ponen en práctica obligarían a separar los comicios locales de los nacionales, porque en éstos no están previstos. Y – se dice – el candidato que quiere para Jefe de Gobierno, Rodríguez Larreta, necesita de todos los votos que la boleta de “Macri Presidente” le pueda arrastrar en esta noble ciudad.

Esto tiene consecuencias para otras fuerzas políticas, cómo no. Para el Frente para la Victoria, por ejemplo, unas PASO y elecciones locales separadas implican que, casi son seguridad, pelean varias listas para Jefe de Gobierno, legisladores y comuneros. Que traerían algo de vitalidad y aire fresco al peronismo porteño, que vaya si los necesita.

Si las PASO locales y las nacionales son simultáneas, en agosto,… es probable que las listas, nuevamente, se hagan en Olivos. No hay, a hoy, poderes locales que el gobierno nacional esté obligado a tener en cuenta.

Son especulaciones, como harán Cristina y todos los gobernadores. El hecho es que la Capital Federal se une al mecanismo de Primarias Abiertas, uno de los legados políticos valiosos del kirchnerismo, y por lo tanto contribuye a reforzarlo, en la conciencia de los argentinos, que es lo que importa.

Es curioso, pero en estos días mi amigo Artemio López está mirando con reserva a las PASO, porque las considera, aparentemente, un instrumento para que se infiltre la herejía del “consensualismo” en la pura doctrina K. Por mi parte, tengo mis dudas. Pienso que, al revés, que si una fuerza política evita ir a esas internas abiertas, es porque prefiere una lista única consensuada. ¿Teléfono para Scioli?


Escocia, Cataluña y el otoño de Europa

septiembre 18, 2014

Hoy, jueves 18, algo más de 4 millones de votantes mayores de 16 años residentes en Escocia van a decidir si esa antigua nación será otra vez un país independiente, abandonando el Reino Unido de la Gran Bretaña. Según el venerable – y muy venido a menos – The Times, la última encuesta le da 52 % al No.

Para el mundo fuera de Europa, no es el proceso más importante que está ocurriendo. Ciertamente no lo es para nosotros, los suramericanos, los argentinos. Pero creo que podemos extraer algunas lecciones, cómo no. (Además, uno tiene simpatía por ese país de guerreros, mecánicos y poetas, aunque en unas cuantas guerras imperiales hayan peleado contra nosotros. Alguna bandera suya quedó en Buenos Aires, y alguna nuestra la arriaron en Malvinas).

De todos modos, les deseo suerte, por Stevenson, el de la “Isla del Tesoro”, y el poeta Robert Burns. Y también por las novelas policiales de Michael Innes y las películas de Sean Connery, porqué no. Y escribiré sobre el tema, con los resultados en la mano, para disminuir la probabilidad de decir pavadas.

Por ahora, quería acercarles este video de arriba, que nos permite escuchar a decenas de miles de escoceses, en el estadio de Hampden Park, cantando Flower of Scotland, su himno no oficial. Habla de los que lucharon y murieron por sus colinas y valles, que desafiaron a Inglaterra y al orgulloso ejército de Eduardo y lo enviaron de vuelta… La batalla que recuerdan es la de Bannockburn, donde triunfó Robert the Bruce y selló la independencia escocesa, justo hace 700 años.

El mensaje es simple y fundamental: el nacionalismo es una cuestión de identidad. Para una buena parte de los escoceses, ya no tiene valor la noción de una identidad británica. Como, aparentemente, muchos catalanes ya no se sienten antes que nada españoles.

Hace rato que hablo en el blog del “otoño de Europa”. Creo que la primera vez fue hace tres años, con un enfoque no demasiado negativo, aclaro. La propaganda de nuestras peleas políticas no debe cegarnos. Europa, en su conjunto, es mucho más próspera que cuando los que hoy son ancianos eran niños, después de la guerra. Y todavía el nivel de vida de la gran mayoría de sus habitantes es bastante más alto que el promedio nuestro. Pero… es el otoño.

Y después de escuchar este otro video, en que Mariano Rajoy habla de Escocia, de Cataluña, de deuda pública y pensiones … lo veo gris y lluvioso, qué quieren que les diga.


INVAP y la Armada argentina

septiembre 17, 2014

fray Luis Beltrán

Ayer a la tarde un amigo vinculado al Ministerio de Defensa me contaba con entusiasmo que Agustín Rossi había firmado convenios con el gerente general de INVAP, Héctor Otheguy, para la modernización y recuperación de los sistemas de control y radares de varias unidades navales. Una búsqueda rápida en Internet ubicó los detalles: se trata de la modernización y potenciación de cuatro corbetas Meko 360 y dos submarinos TR-1700, el ARA “Santa Cruz” y el ARA “San Juan”. Son contratos de alrededor de 22 millones de pesos que permiten extender por 30 años la vida útil de los dos sistemas de armas.

Mi reacción fue “Todo bien, claro. Pero es un contrato pequeño, aún para un Estado pobre ¿Por qué la euforia?” “Flaco, es el tramo inicial de una modernización global que INVAP va a desarrollar. Es la misma lógica que gobernó la decisión de encargar al INVAP la construcción de radares. No se hizo con el material ferroviario, porque se consideró que el reequipamiento de los trenes era una necesidad urgente. Pero no hay una guerra en vista. Además, pensalo: Es la primera vez que la Armada argentina invierte en un desarrollo tecnológico nacional. Su proveedor histórico fue Inglaterra“.

Esto último no puede chequearse rápidamente por Internet. Pero mi memoria – vaga, en este tema – me sugiere que mi amigo exageraba. Igual, el asunto me puso a pensar en el posteo de ayer sobre la inflación, y la hiperinflación de comentarios apasionados que causó.

Es un tema importante, seguro. Y es muy posible que de su solución, más o menos satisfactoria, dependa la suerte electoral del oficialismo (y de la oposición, necesariamente). Por eso lo traje de vuelta al blog. Pero también me inclino a pensar que en ambos lados del debate, los que confían en la sabiduría de los mercados y los que lo prefieren hacerlo en la de los funcionarios (si son nac&pop) estaban asumiendo, inconscientemente, que el problema de la economía argentina reside en los mecanismos. Se pasa por alto la ausencia de algunos actores.

Es una crítica injusta, si se reflexiona un poco. Es un (viejo) lugar común de los economistas nac&pop quejarse de la ausencia de una burguesía nacional dinámica (El credo liberal ortodoxo, por otro lado, asume que un empresario es un empresario, y el fabricante de piezas para cajas de cambio y un fondo de inversión radicado en las islas Cayman aplican, deben aplicar, la misma lógica de maximización de beneficios. Si tienen un discurso un poco más elaborado – como han visto que el fondo de inversión termina usualmente cerrando la fábrica – deciden que esa industria era inviable, de todos modos, y apuntan al empresariado rural como el paradigma eficiente).

No voy a cuestionar aquí ese discurso. No abundaré en el fuerte elemento rentista, y depredador, que está inserto en la historia de éxito de la revolución sojera (que, aclaro, reconozco que fue beneficiosa para Argentina, o el Estado y nuestros compatriotas serían mucho más pobres). Ni señalar que, en general, nuestro empresariado más poderoso, local e internacional, tiene – como en todo el mundo – intereses muy diversificados, pero que en todos los casos incluye una parte que mama de la ubre del Estado, directa o indirectamente. Economistas tiene el oficialismo, y columnistas de Página 12, que ya lo hacen.

Me interesa aquí proponer que los nac&pop profundicemos un poco más la reflexión, y pensemos en la burguesía industrial en el mundo moderno. En una Argentina que es bastante moderna en su estructura social y sobre todo en sus expectativas. Los textileros judíos y los “inyenieri” tanos que fueron los protagonistas de la industrialización peronista son historia. El pequeño industrial sobrevive y, en los tiempos kirchneristas, ha florecido. Hoy tiene serios problemas: dificultades para importar, para financiarse (esto viene de antes), … Pero, en general, está bastante mejor que quince años atrás. Sucede que no es un actor autónomo en el escenario económico. Depende de la gran empresa, de la que es proveedor y cliente (en el sentido romano).

Por eso, ese fabricante de autopartes, al que el gobierno protege, y que da una buena parte del empleo en blanco y con sueldos decentes en nuestro país, depende de las políticas y las condiciones que le fijen las terminales automotrices.

Las grandes empresas, nominalmente nacionales o no, se comportan como multinacionales. No tienen con el gobierno argentino el tipo de relación que a uno le gustaría, la que tienen los zaibatsu japoneses o los chaebols coreanos con los suyos. Y no me parece factible que, a esta altura de la velada, esa relación se construya en un plazo más o menos breve.

Como ya he dicho muchas veces en el blog, el actor económico que nos falta son empresas del estado. Empresas en serio, con exigencias en serio (No digo que a los gerentes desastrosos los fusilemos, como en China, aunque es una costumbre con sabiduría oriental). Las necesitamos, entre otras razones para crear las redes de pequeñas industrias y de proveedores locales de tecnología. Me parece que está muy claro que su reconstrucción es la gran asignatura que quedó pendiente en la experiencia kirchnerista.

Si empecé a pensar en esta dirección a partir de esa noticia que me dió mi amigo, es también por asociación de ideas. ¿Cuál es el actor social que puede encabezar, exigir esa reconstrucción? La vieja camada de gerentes y funcionarios del Estado que las llevaban adelante hace mucho que desapareció o se degradó, bastante antes que llegara el golpe de gracia de las privatizaciones menemistas.

Los actuales, aunque con buenas intenciones, saben poco del asunto. Algunos aprenden rápido, pero hay muchos más abogados que ingenieros en el nuevo funcionariado. Galuccio es tanto una excepción como el mismo INVAP. Y dependen demasiado de los avatares políticos.

Las Fuerzas Armadas han sido históricamente en Argentina las defensoras de las empresas del Estado. Eran donde se ubicaban, cuando se retiraban o antes. No son casuales las figuras de Savio y de Mosconi. Dieron con figuras como Pistarini la mayor parte, por lejos, de los cuadros del Estado peronista. Y aún cuando se volvieron ferozmente antiperonistas, después de 1955, siguieron defendiendo sus lugares de trabajo… Hasta que, como en un mito griego, a partir del ´76 fueron dominadas por una locura de asesinato y suicidio institucional.

Tampoco, seamos realistas, veo posibilidad de reconstruir ese entramado. Igual, doy la bienvenida a declaraciones como éstas de Rossi “A través de la Secretaría de Ciencia, Tecnología y Producción para la Defensa, encabezada por Santiago Rodríguez, trabajamos para profundizar esta política que permite acortar la brecha tecnológica entre nuestro país y los centrales”. Puede servir como un recordatorio que aquí podemos hacerlo.


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