Un toque de pesimismo

Julio 9, 2009

Un bloguero yanqui – que conserva de su luteranismo más que yo de mi catolicismo – siempre repite que la desesperación es un pecado. Sin rigidez teológica, yo estoy de acuerdo con eso. Sólo un dogmatismo ciego puede sostener que no hay ninguna posibilidad favorable por la que pelear, en un universo donde la incertidumbre está inserta en su misma realidad básica. Y, por suerte mía, a mí me gusta la pelea. Así que podría considerarme un optimista incorregible, sino fuera que tengo claro que el optimismo puede ser un camino a la estupidez.

Esta charla metafísica se origina en que me parece encontrar en estos días en los políticos y militantes del peronismo más optimismo del que entiendo se justifica. Entiéndanme, no es que la dirigencia y aspirantes a con los que hablo están todos convencidos que tienen garantizado un futuro luminoso, bajo las banderas de Perón y Evita y muchos cargos para los hombres del PJ. Lejos de eso: no pocos de ellos piensan que se termina un ciclo, y no es el de Kirchner, es el del PJ. Evalúan que, más allá de aciertos y errores, el electorado está cansado de los peronistas, en el gobierno nacional desde 1989 – salvo el lamentable pero breve episodio de la Alianza -, en el gobierno de Buenos Aires desde 1987, y en el 2011 preferirán votar a cualquier imbécil. Además, creen que el imbécil ya está disponible.

Pero este grupo son aquellos a quienes me gustaría convencer que la desesperación, sí, es un pecado. Y una tentación a bajar los brazos y quedarse en el nicho conseguido, porque – en general – son los veteranos con largos años de ordeñar la ubre del Estado. El exceso de optimismo lo veo en los que siguen en la pelea.

En especial, en el vasto sector de los políticos y militantes peronistas que odian a los K. Las sorpresivas derrotas del oficialismo en Provincia de Buenos Aires y en Santa Cruz (las otras ya estaban descontadas) los emborracharon un poco, y tienden a considerar que lo que queda por hacer es armar roscas para asegurarse los frutos del triunfo (en lo posible, sin De Narváez y sin Macri). No hablo de la primera fila: un Solá, un Duhalde, son demasiado profesionales para odiar mucho y, sobre todo, para creerse que lo que queda será fácil. Pero no encuentro el mismo realismo en los numerosos y vitales niveles medios, incluído no pocos dirigentes sindicales.

Y entre los dirigentes y activistas que se identifican como kirchneristas, o que siguen bancando, por convicción o interés las políticas de Kirchner – bastantes más – bueno, la situación es diferente. Pero no tanto. La hinchada K – incluso la que acampa en la blogosfera – aprieta los dientes, aguanta los trapos y culpa a los malos de turno: el Grupo Clarín, la Derecha,… Es una actitud respetable. Pero no conduce a la única cosa que hace útiles las derrotas: la posibilidad de revisar tácticas y estrategias.

En este sector el problema es más agudo. Porque por ahora, el único que elabora estrategias sigue siendo Néstor Kirchner. Está claro que el coro mediático que le pide al gobierno que cambie sus estrategias lo que quiere – como dice con brutal, y estudiada, franqueza De Narváez – es que Kirchner se vaya. Y, como es natural, él no cree que sea una buena sugerencia. Pero necesitaría ver que la estrategia y los métodos que lo fortalecieron a partir de un muy limitado comienzo en mayo del 2003, desde hace un año y tres meses sólo lo han debilitado . No parece verlo.

Es aquí donde quiero inyectar una nota de pesimismo en la muy valiosa tarea de aquellos que reflexionan en voz alta – como he tratado de hacerlo yo – en estrategias para el peronismo en su conjunto, o, mejor todavía, para el país. En particular, estoy pensando – pero no  exclusivamente – en el mensaje que nos trasmite el Gran Maestro Yoda de la blogosfera. Desde hace mucho tiempo, Manolo Barge contribuye a elaborar un pensamiento autónomo, no colonizado, para la militancia peronista. Y como parte de esa tarea, fortalece la conciencia y el orgullo de ser, como lo son, un elemento clave de la cohesión social argentina. Que en parte gracias a ellos es, a pesar de lo que se llama con amargura o prejuicio la “latinoamericanización” de nuestra sociedad, más fuerte que en el Gran San Pablo o en el Distrito Federal de México.

Las fuerzas políticas, siempre insisto, tienen como misión gobernar. Aunque no lo consigan, el prepararse para ello y luchar por lograrlo es lo que les da su sentido y, en alguna forma, su moral. Si los peronistas no podemos dar esperanza a la gente que vamos a hacerlo bien (mejor), toda nuestra historia y nuestra conciencia no servirán de nada. En ese sentido, los radicales están mejor que nosotros, porque – por todo su discurso moralista y su práctica tan violenta y corrupta como lo peor de la nuestra - tienen la humildad inevitable de sus fracasos.

Concretando: el peronismo antikirchnerista no tiene parcelas significativas de poder. Como buenos peronistas, están hambrientos, y al no tener responsabilidades, no es previsible que sean cuidadosos. Creo que Duhalde, Solá, el Momo Venegas y, muy de última, Luis Barrionuevo y los Gordos lo serán. No comen vidrio, y tienen para perder. Pero no tienen ni conforman un liderazgo sólido que les permita encauzar a sus muy diversas tropas. Los códigos de la militancia funcionarán, seguro. Pero no sirven para encauzar los votos en el Congreso, por ejemplo.

Kirchner no se va a ir del peronismo. No se fué en el ´75… Y tampoco va a construir una corriente por fuera del poder. También, como el PJ bonaerense, ha hecho política a partir de 1987 desde el ejercicio del gobierno. No ha dado ninguna señal en seis años que sepa hacer otra cosa ¿Harán Cristina y él un mejor gobierno con menos poder? Y el gobierno que ha hecho – que yo creo que ha tenido hechos muy positivos y también peronistas – no ha sido suficiente para convencer a la mayoría de los argentinos – como mostró la elección del 28J - que deben estar satisfechos. Y yo creo que la mayoría de los argentinos tiene razón.

Los gobernadores y los intendentes de municipios importantes, como dije en un post reciente, tienen motivos para dejar de lado optimismo, pesimismo y metafísica en general. En 2011 se juegan los destinos de casi todos ellos. Van a sostener el gobierno nacional, por interés propio y porque, salvo Das Neves con su renta petrolera, necesitan de sus recursos para gobernar y evitar que sus distritos estallen. Por eso mismo, y por cautela y especulación naturales, no se van a apurar a armar un liderazgo alternativo, aunque tienen muy claro que es muuuy difícil ganar 2011 con un Kirchner en la boleta.

Hay un fantasma en el peronismo: 1997. En ese año fueron derrotados Menem y su rival interno y “heredero natural”, Duhalde. En los dos años siguientes se siguió gobernando – no claramente peor que en los dos anteriores. Pero el peronismo quedó inmobilizado en una interna no resuelta, que lo llevó a la derrota. Esa es la contracara de la “receta del éxito” que Omix me atribuye. Las consecuencias fueron, en realidad, peores que una candidatura saboteada. Fue que el peronismo que percibía lo que estaba provocando la convertibilidad no pudo armar en la sociedad alianzas para abandonarla sin traumas. La Alianza se armó, contra el peronismo, para sostener la convertibilidad.

La historia nunca se repite, exactamente. Los errores sí, con bastante fidelidad. ¿Cómo hacemos para evitarlos?


la gripe A también es América

Julio 7, 2009

Gripe A

Gracias al estimable blog gringo IKN, les acerco los resultados a hoy, 7/7, en el campeonato sudamericano de Gripe A: los casos confirmados de AH1N1, según los informes de los respectivos Ministerios de Salud. Así vemos que Chile sigue al frente, con 8160, Argentina segundo cómodo con 2485 y tercero se mantiene Perú, con 1070, dejando atrás a Brasil, que avanza con 905! Último está Colombia, con 111, donde evidentemente tus amigos pensarían que si te morís de una gripe sos un maricón.

Para mostrar la regularidad de los contendientes, les acerco los resultados de hace exactamente un mes, el 7 de junio, cuando Chile tenía 890 casos, Argentina 215 y Perú 61. Y después hablan de políticas de Estado. Piensen que en ese momento nuestra Ministro era la amiga de Artemio, la compañer@ Graciela Ocaña.

gripe A 7-6


la Mazorca y Luis Zamora

Julio 6, 2009

El PJ es una estructura fuertemente cuestionada junto con la UCR en la crisis de representación política desatada el 19 y 20 de Diciembre de 2001. Hoy se puede ver a todas luces como ese partido conservador y de derechas, vacío de política e ideologías, profundamente amoral en sus prácticas, contiene en su seno a muchos dirigentes, dueños de un pragmatismo corrosivo y de un escepticismo crónico respecto a las utopías generadoras de la sociedad nueva que queremos construir: humanitaria, inclusiva, libre, fraterna, autonómica, liberada” ¿Quién dijo esto? ¿Quién puede combinar esta durísima – y tal vez justa – crítica al PJ con esta luminosa descripción de una sociedad nueva, más libre y más igualitaria? ¿Luis Zamora, Fernando Iglesias, Alejandro Rozitchner, la misma Dra. Carrió tal vez? No. Fue Luis D´Elía. No tengo tiempo ni ganas de escribir mucho sobre el gordo, pero mi opinión sobre el tema está en el post anterior y especialmente en mi respuesta a Manolo.

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Estas líneas las escribí el sábado a la mañana. Pero no las subí al blog porque me parecía una anécdota personal, como De Narváez comprando en una subasta el uniforme de Perón. Habla del tipo, pero no dice mucho de política, o eso pensaba. Y acababa de subir un análisis laaargo sobre el asunto. Hoy me doy cuenta que uno de los temas más discutidos – por lo menos entre los que no compran  sus opiniones junto con el diario – es la relación entre las diversas variantes del peronismo, la izquierda, el progresismo, el progreperonismo y el peronismo de izquierda (Piensen que cada una de estas etiquetas tiene por lo menos tres variantes y se dan cuenta que las discusiones se ponen complicadas).

Tiene que ver, claro, con esta jugada de Néstor Kirchner, que – golpeado, debilitado – se levanta y hace política. Pero es mucho más… estructural. Kirchner, dirigente típico del PJ, incluso en el discurso “antipejotista” (antes se decía “antipartidocrático”, pero después de la Renovación eso no se usa), convocó apoyos y odios que trascienden el clivaje peronismo/antiperonismo. Hay kirchneristas y antikirchneristas en nuestro país, y el voto del 28/6 fue en buena parte antikirchnerista (Todo esto es obvio, ya lo sé. Aguanténme). Entonces, la pregunta natural es ¿dónde van a ir los kirchneristas, incluida la categoría – que se me ocurre es la más importante – de kirchneristas por default, los que no les gusta ninguna de las alternativas que aparecen: el peronismo tradicional, el panradicalismo, el macrismo?

Es una pregunta importante porque no hay un bloque ganador coherente del 28J. Después de Alfonsín, venía el peronismo, claramente. Después de Menem, la Alianza aparecía como el ganador más probable. Después de Kirchner, quién? Y más importante, qué? El armado del triunfador del 2011 – cualquiera que éste sea – está por hacerse. Salvo para J.P.Feinmann y Eduardo Aliverti, que saben que se viene la Derecha. Puede ser, claro. Pero a esta altura, coincido aunque sea en esto con el ruralista Mariano T. “Cualquier pelotudo tiene una columna en Página 12“-

No es de extrañar entonces que todos los blogs que mencioné en el post anterior encaren este tema. Desde el ortodoxo Luciano, que plantea que los kirchneristas de buena fe deben afiliarse al PJ, jugar en la interna y dejarse de joder, al constructivo Manolo, que sugiere que Felipe Solá puede ser interlocutor aceptable para ambas alas del justicialismo bonaerense.

Si terminé subiendo este post, entonces, es para repetir con menos autoridad algo que ya decía un viejo general “La política es un arte que es todo ejecución“. En el corto plazo, si el ex presidente cuestiona al PJ y pondera la trasversalidad, eso puede ser muy útil a Scioli, a la conducción del partido que surja, para diferenciarse de Kirchner sin atacar al gobierno. Pero más allá del estilo confrontativo K, cualquiera que haga política con los que se sienten derrotados el 28/6 hablará mal del PJ, discurso que, no nos olvidemos, tiene una acogida favorable en muchos sectores de la sociedad, hasta algunos que votan al peronismo. Vuelvo a insistir, amigos, que, si no se oxigena al Partido Justicialista con un proceso vigoroso de reafiliación e internas, sus candidatos no tendrán legitimidad para muchísimos argentinos.


Los gobernadores, los intendentes, y los peronistas

Julio 3, 2009

El muy lúcido EduA me decía hace poco, refiriéndose a algunas entradas recientes “No comenté pues veo que te dirigías a los peronistas…” En general, no es mi intención. Escribo desde el peronismo, inevitablemente, pero si lo que digo parece dirigido sólo a los peronistas, se entiende mal.

Lo que pasa es que a cualquiera interesado en nuestro país le conviene escuchar acerca del peronismo, para ayudarse a comprender. Contrario a la leyenda de intelectuales perezosos y politólogos mediocres, no es tan difícil entenderlo (Ni tampoco más fácil que cualquier otra realidad argentina).

Esta introducción es para justificarme que me vuelva a meter en una discusión sobre la actualidad del PJ. En realidad, después de la fecha liminar del 28/6, en este blog sólo se escribió sobre eso aquí y aquí. Y en los dos casos, me parece que las cosas más inteligentes las dijeron mis comentaristas.

Un aparte: si digo fecha liminar con algo de ironía, es porque entiendo que no hubo cambios decisivos en ese día (Como dijo alguien, perder por 34,5% a 32%, no es tan importante como sacar 32% desde el oficialismo. Y eso venía de antes de la campaña). Tal vez el resultado más significativo es que la clase media antikirchnerista está menos “crispada”, porque – al igual que muchos oficialistas – había creído en el mito del Segundo Cordón que en forma aplastante iba a votar K, bajo la coacción de los “barones del conurbano”. y así inclinarían la balanza irremisiblemente.

Bueno, se mostró que era un mito, nomás. Y se han quedado más tranquilos, porque los K existen, pero no son inevitables.  Como la derrota del ´83 contribuyó a hacer posible la democracia en Argentina, al mostrar que el peronismo no era invencible en las urnas.

Lo del 28J, entonces, no lo veo tan importante. Pero, naturalmente, requiere una adaptación al nuevo escenario. Hasta ahora, lo más inteligente que yo he leído, no sorprendentemente, lo encontré en Luciano´s, aquí, en Ezequiel´s, aquí y acá, y desde el progresismo, lo de Sebastián. Pero, estoy un poco atrasado en mis lecturas de los blogs, los intelectuales en Página me resultan ilegibles (salvo Natanson), y las columnas de Clarín y LaNación demasiado obvias, así que no se guíen mucho por lo que digo.

Más allá de los análisis, empieza una discusión sobre estrategias. Necesaria, por supuesto. Y tengo ganas de hacer… un aporte, una advertencia, sobre algunos supuestos que los analistas, y a veces la dirigencia, tienden a hacer en forma inconsciente. Y para eso recurro justamente a dos posts que aparecieron en sendos referentes de la blogosfera nacional y popular, y que me parecen muy representativos de estos supuestos.

Artemio López dijo ya el 29/6 “El desafío es suturar rápidamente esta brecha político-electoral (la diferencia entre los votos peronistas y los que obtuvo el Frente para la Victoria) y volver a unificar al interior de un solo justicialismo la transición de cara a 2011“; el jefe de la Consultora Equis asume, basado en los números, que una fórmula peronista que pueda sumar los votantes del FpV y los peronistas que votaron contra Kirchner (Buenos Aires y Capital) o ajenos a los K (resto del país), garantiza una razonable continuidad de un gobierno justicialista (que, lo sabemos por su blog, no lo vuelve loco de entusiasmo pero encuentra preferible a las alternativas que existen en la realidad).

El sabio y prudente Manolo Barge responde a Artemio – en realidad, a la “visión de foto” de las encuestas – con un críptico post, y se explaya en sus respuestas a los comentarios (suelo hacer lo mismo): “el problema son las relaciones de fuerzas internas; el peronismo del Conurbano, puro y duro, rechaza a Macri y de Narváez total y absolutamente.  Sin su apoyo, es imposible un Presidente y un Gobernador peronista; y no me canso de repetirlo, Lole no come vidrio, por eso vive desmarcándose de Macri y de Narváez“, y reivindica la épica del Samurai Ishi.

Ambos saben de lo que hablan; ambos tienen razón. No hay un peronismo con posibilidades de ganar en el 2011 que no sume a los que el 28 en Santa Fe votaron por Reutemann. Ni que no sume a los que el 28 en Buenos Aires votaron por Kirchner-Scioli. Y Artemio opina, por conocimiento de la realidad del Estado, lo mismo que Manolo también por instinto peronista:  una fuerza política que no se plantea ganar, es un entretenimiento para pajeros narcisistas y los que buscan carguitos en los cuerpos legislativos.

Entonces, la… inquietud que quiero transmitir a los que evalúan estrategias partiendo de los esquemas “mesa de gobernadores” / “poder de veto del Conurbano bonaerense” (a este último supuesto son proclives tanto en Olivos como el recientemente regresado Dr. Duhalde), es tan simple que puede ser pasada por alto: ni los gobernadores ni los intendentes son los dueños de los votos. Ese hecho no los invalida; nomás dice, con voz discreta y desagradable, que ninguno de los dos esquemas garantiza una estrategia ganadora.

No estoy negando el poder de los gobernas, ni de los intendentes; la solidez de los aparatos justicialistas en las provincias pobres es desde 1946 parte fundamental del voto peronista; y menos aún, desvalorizo al PJ bonaerense, la fuerza política mejor organizada y con conciencia de sí (que el Dr. Duhalde ayudó a cimentar) de la Argentina. Y desde hace tiempo me interesa el peronismo de la Región Centro, que se mueve en una Argentina nueva y diferente de la que conocíamos. Simplemente, recuerdo que no son invencibles: en Catamarca tuvieron problemas no hace mucho los Saadi, y en Santiago don Carlos Juárez. En la provincia de Buenos Aires, nos sobran los ejemplos. Y en Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos, el único peronista que ganó fue el Lole, y por poco.

En el ámbito nacional hay experiencia sobre el asunto: un peronismo razonablemente unido y orgánico fue derrotado en 1983 y en 1999 (Es cierto: Menem lo saboteó a Duhalde. Y Kirchner nunca le haría eso a un candidato peronista, claro). Concuerdo con Manolo que una parte de los poderes económicos, aquí y en el exterior, deben haber llegado a la conclusión que lo único que puede garantizar gobernabilidad a la Argentina es el justicialismo. Pero no por eso nos van a votar; y si lo hicieran, no alcanza. Son tan pocos…

Concretando: la receta para un triunfo peronista en 2011 no es complicada, pero no puede faltar ningún ingrediente. Primero, gobernar bien hasta las elecciones, o la memoria de la gente nos jugará en contra, como pasó en el ´83 y en el ´99. Segundo, una candidatura que dé esperanzas que pueda gobernar mejor, que no despierte resistencias en algún sector importante del peronismo, ni rechazo en el resto de la sociedad (o la polarización nos derrota). El carisma siempre viene bien, pero no es imprescindible. Néstor y Cristina ganaron en el ‘03 y en el ‘07 sin una gota de eso.

Creo que es muy importante también la forma en que se llegue a esa candidatura. Las elecciones internas me parecen imprescindibles para dotar de legitimidad, adentro y afuera del justicialismo. A nuestra dirigencia no le convencen mucho: su experiencia es de muchos años de encuestas y dedazos, y tiene conocimiento práctico de la amargura que causa la lucha interna.

Pero no estamos obligados a ser ingenuos: toda elección es una opción, el final de un proceso previo. El PJ deberá afrontar un proceso de reorganización, que debe dar espacio y poder razonable a todas las regiones del país, a los trabajadores organizados y también a los movimientos sociales que han jugado un rol importante desde el 2002 (La razonabilidad la decidirá la pelea con uñas y dientes, en la mejor tradición peronista). Pero el resultado final debe ser también la fórmula presidencial, y en unos cuantos distritos, la lista de diputados nacionales.

¿Muy difícil? Por supuesto. Pero sucede que en 2011 se elige casi todo. La Presidencia, casi todas las gobernaciones, las intendencias grandes. La dirigencia peronista tendrá una fuerte motivación para hacer las cosas bien.


Pino, atención con los chinos

Julio 2, 2009

No, no me estoy refiriendo a los amigos del PCR. Es algo más pesado: hoy el Financial Times, gente seria si las hay cuando se habla de guita, anuncia que nuevamente están sobre la mesa propuestas de dos de los grupos más importantes de China: CNPC, la dueña de PetroChina, quiere comprarle a Repsol YPF, la petrolera española, el 75 % de YPF, la compañía ex argentina que representa dos tercios de la producción de Repsol. Y CNOOC, otro gigante amarillo, está interesado en una participación minoritaria. ¿Le habrán avisado a Eskenazi? A Cristina sospecho que no.

FT agrega otra nota, todavía más interesante. En ella analiza por qué los chinos pueden estar interesados en una inversión que las compañías petroleras occidentales descartarían de entrada: “It is true that the Argentine business is not the world’s most enticing asset“. No son campos extraordinariamente productivos ni de fácil extracción. “Su rentabilidad está limitada por controles en los precios y retenciones a la exportación. Hay problemas laborales y los costos fijos han aumentado“.

Pero las compañias chinas ven el mundo en forma diferente que sus rivales norteamericanas y europeas. Lo que probablemente las convertirá en competidores poderosos. YPF es un importante productor en Argentina, que es una de las economías más grandes de América del Sur, donde las compañías chinas están especialmente activas. YPF produce aproximadamente un tercio del petróleo argentino y un cuarto de su gas

Lo que encuentro más interesante de todo es como FT, que si entiende de algo es de la globalización financiera – aunque es exagerado decir que la inventaron ellos – advierte que la lógica del mercado de capitales no lleva necesariamente a una estrategia ganadora. Es como si Benedicto XVI recomendara que, por las dudas, aprendamos el Sagrado Corán.


Ahora que la autocrítica se puso de moda

Julio 2, 2009

Quizás no tanto en la blogosfera, comparativamente. Porque a partir del 28/6, a las 21 hs., parece que se inició una competencia bajo el lema “Autocritiquemos (duramente) a Kirchner”. Tal vez la primera (que me llegó, al menos) fue la del compañero Ernesto Jauretche, pero hoy ya está en registro hasta la del normalmente mesurado y prudente Mario Wainfeld, en Página 12. No estoy diciendo que esté mal. Se las ha ganado: Kirchner ha cometido graves errores, y además, la jefatura que ejerció sin vacilar lo hace responsable también de los errores de los que lo siguieron. Sólo se me ocurre que hubiera sido más útil que se escucharan antes…

No importa. A título de colaboración, o “manual de estilo” – y no solamente para peronistas, ya que las observaciones que se hacen allí sirven para cualquiera que ejerza algún poder, hasta de Jefe de Personal en una oficina – subo este material que me han acercado amigos ex guardianes, que se han mantenido muuucho más ortodoxos que yo.

En Madrid, el 15/11/71, Perón le retira el cargo de “delegado personal” que le había otorgado a Jorge Daniel Paladino en diciembre del 68. Y escribe este documento “PARA NUESTRA AUTOCRÍTICA – ALGUNAS OBSERVACIONES A LA GESTIÓN DEL COMPAÑERO PALADINO”.  Se retiraron todas las frases que tiene que ver con las circunstancias del tiempo y lugar. Y pienso que quedan algunas observaciones útiles:

“1.- Una de las cuestiones que fundamentan su fracaso (el de Paladino) en la conducción táctica ha sido su espíritu absorbente que lo llevó a la impotencia para manejar una organización tan vasta como el Peronismo…El Peronismo solo se puede manejar mediante una organización que permita la consiguiente descentralización de funciones, sin lo cual ningún hombre, por activo que sea, puede manejar el conjunto.

3.-  Cuando un solo hombre quiere manejar personalmente todo, termina por ser una “rueda loca” que gira sin engranar sino con muy pocas personas y, en consecuencia, puede hacer de todo menos conducción…

5.- La fuerza que domina al mundo es la humildad, nunca la soberbia. Si algo se ha hecho carne en el Movimiento ha sido precisamente esto…

6.-  El que debe conducir el conjunto, debe persuadirse que su misión inicial es “unir a todos” bajo su dirección, para lo cual no ha de pretender “mandar” sino persuadir, ya que en la función política no se trata de “un servicio militar obligatorio”. Mandar es obligar. Conducir es persuadir. Al hombre siempre es mejor persuadirle que obligarle, especialmente en la conducción política.

7.- Cuando se conduce, es preciso utilizar un tino especial, dejando libre juego a la iniciativa de los que ejecutan…El que conduce, por otra parte, no debe tener la pretensión que se haga el cien por ciento de lo que él quiere. Ha de conformarse con que se haga el cincuenta por ciento, dejando el otro cincuenta por ciento para que lo hagan a su gusto los demás. Es claro que en tal caso, hay que tener la sabiduría de saber elegir, que el cincuenta por ciento que le corresponde al conductor sea de los asuntos importantes.

8.- El error…en este aspecto ha sido el de eliminar a todos los dirigentes que no cumplieran el total y al “pie de la letra” sus órdenes. Así se fue desprendiendo de los mejores elementos para quedarse con los dóciles u obsecuentes, que no suelen ser los mejores. El conductor político debe tener un tino especial, una paciencia a toda prueba y una tolerancia sin límites, si no quiere terminar con que todos lo engañen o se vayan.

9.-  En los movimientos políticos de toda clase, la autocrítica no sólo debe ser permitida sino que también ha de ser propugnada. Esa crítica, cuando es de buena fe, es ampliamente positiva y permite hacer los errores y corregirlos. Cuando se ejerce el mando en vez de la conducción, estos procedimientos están descartados, con lo que a menudo los errores y, la suma de errores, suele ser lo más fatal a una conducción eficaz. Tolerar la autocrítica es una muestra de inteligencia no de debilidad.

10.-  El que conduce debe pensar que en tal quehacer no existe una conducta privada y otra pública. El conductor y especialmente el político, no tiene sino conducta pública…

11.-  Dice Martín Fierro: “Nace el hombre con la astucia que ha de servirle de guía, sin ellas sucumbiría pero según mi esperencia, se vuelve en unos prudencia y en los otros picardía”. En la función política de la conducción es preciso proceder con clara y elocuente prudencia, porque sino todos estarán inclinados a pensar que se obra con picardía…Es que para todas las cosas existe un límite, pasado el cual, cada uno puede pensar lo que desea y siempre habrá muchos más que piensan lo peor.

12.-  El quehacer político de un conductor…es de atracción, no de repudio. El que conduce el conjunto ha de persuadirse de que su función es atraer al mayor número de gente, ya que la acción política siendo un medio solamente, es de aspecto cuantitativo. Se trata de sumar en conjunto, ya que en la urna el voto del bueno, del malo, del rico o del pobre, del sabio o del ignorante vale lo mismo. Por eso, esta tarea suele ser un tanto ingrata, ya que hay que aceptar hasta lo que se repudia, sin embargo “hay que tragarse el sapo” o de lo contrario no meterse en el asunto… él recibía solo al que le gustaba. Así se fue llenando de enemigos inútilmente y, “muchos perros, hacen al final la muerte del ciervo”.

14.-…No se puede, sin producir graves males, ocultar o disimular acontecimientos para evitar malos ratos al Jefe porque con ello se lo suele inducir en error…

15.-   El Movimiento Peronista tiene sus “autodefensas” en permanente vigilancia sobre los dirigentes. Ello ha de obligar a los que conducen…a mantener una prudente conducta ante sus propios subordinados, que, aunque no parezca, lo juzgan permanentemente…

16.-   …Lo primero que el que conduce debe evitar es precisamente toda resistencia y para ello la persuasión es el arma.

20.-   …es natural que si uno desea hacer todo personalmente … no puede dar abasto a satisfacer a todo. En cambio si hubiera descentralizado un poco sus tareas, confiando parte de ellas a hombres de confianza, todo podría haberse realizado sin esfuerzo. En la conducción política es preciso confiar en algunos hombres. No todo ha de ser desconfianza porque el número de tareas a cumplir es tan grande que, uno solo, termina por agotarse y dejar de cumplir la mayoría de ellas”


Mao nos advierte: la contradicción fundamental es entre Ramble y La Barbarie

Julio 1, 2009

Disculpen, amigos. En Mide/No Mide, aparece un post muy interesante “Balance: por fin, llegó la hora de medir“, y yo tengo que tomarlo para la joda en su afirmación más original. Es mi espíritu irónico, que no puedo contener.

Lo que plantea ahí Nicolás Tereschuk (el Escriba) es que a partir del 28 de junio, llegó la hora de una nueva generación que tiene que definir sus prioridades, sus formas, plantear sus opciones, su agenda y sus lenguajes“. La generación de los Néstor Kirchner, los Carlos Kunkel, los Chacho Álvarez, los Hugo Curto y los Artemio López – a quienes el Escriba no demoniza ni plantea tirar por la ventana, faltaba más – puede, debe, ceder el protagonismo a una nueva generación, de la que procede a dar ejemplos.

Debo decir que en Artepolítica, blog intelectual y joven si los hay, hicieron cola para pegarle. Me parece un poquito exagerada esa respuesta, también. Lo que el Escriba plantea es una especie de toma de conciencia generacional, y si el 28J no suena propicio como fecha liminar, bueno, la historia siempre reescribe los significados. No está cometiendo una traición, como si hubiera votado a Pino Solanas (se entiende que es un chiste, no?)

Es más, aún cuando estoy en buenas condiciones físicas, yo soy lo bastante viejo para mirar con simpatía la posibilidad de la irrupción de una nueva generación. Después de todo, los mencionados son todos de una generación, al menos políticamente, posterior a la mía. Algo insinúa Koestler, escribiendo sobre la Revolución Rusa, de la alianza de un viejo lobo con las nuevas camadas hambrientas. Pero esa es otra historia, y más siniestra.

Seriamente, no veo que haya nada de malo en la idea – como tal – de Nicolás, joven y entusiasta concejal recién elegido. Como análisis político, prefiero el duro y realista que Ezequiel Meler, también joven, dejó como comentario en Escuchando, y subiré algo a partir de lo que dice ahí. Pero como propuesta, bueno, yo que también fui un concejal recién elegido, joven y entusiasta (en mayo ´73), tengo que señalar que es una propuesta política, o no es nada. Porque aún para el éxito en el mundo artístico, juega la política de las camarillas. Y en el juego del poder,…

Los jóvenes deberán abrirse paso con espolones en sus codos. Y eso está bien, porque si es lamentable que la política tienda a seleccionar en forma darwiniana a los más ambiciosos y menos sensibles, sería mucho peor que “llegasen” a los puestos de poder a partir de ser jóvenes y creerse muy inteligentes.

En el caso de Nicolás, se me ocurre una observación más. Ve, legitímamente, a Nuevo Encuentro de Sabbatella como una expresión joven de la política. Pero debe tomar en cuenta que, en el camino que han elegido, para crecer más allá del 5,56 % en la Provincia de Buenos Aires, debe ser a costa de los números del PJ. Puede aspirar, también con legitimidad, a construir algo que lo reemplace. Pero tengo que advertirle que el peronismo está lleno de jóvenes y también de viejos, igualmente hambrientos, que no tienen la menor intención de desaparecer.


1° de Julio

Julio 1, 2009

Me resulta difícil escribir sobre temas de los que se ha dicho mucho. La vanidad de pretender ser original, la humildad de saber que no se tiene el talento necesario para la tarea… Para poesía, hace un año subí una página. Copio entonces dos frases que, a mi modo de ver, dicen lo que hay que decir

«Los críticos, los supercríticos, los detractores de Perón, podrán escribir la historia como les parezca, como se les antoje, deformando o tergiversando, o decir la verdad, pero lo que no podrán desdecir, explicar ni negar jamás, es que el pueblo lo quiso a Perón» (Eva Perón, Historia del peronismo)
 
«Nunca me he sentido otra cosa que un hombre demasiado humilde al servicio de una causa demasiado grande para mí, y no hubiese aceptado nunca mi destino si no fuese porque siempre me decidió el apoyo cordial de nuestro pueblo» (Juan Domingo Perón, en el Congreso Nacional, 1º de mayo de 1974)


hablando de Fuerzas Armadas, algo interesante

Junio 30, 2009
El próximo jueves 2, a partir de las 9 hs., en Venezuela 356, el Centro Cultural Caras y Caretas (una institución que hace que le perdonemos a Víctor Santa María alguna de sus incursiones en el peronismo de la Capital) realiza un Seminario sobre “Perspectivas acerca de la seguridad, la defensa nacional y los recursos naturales estratégicos“. Lo coordinan Telma Luzzani (por Caras y Caretas) y Roberto Bloch (por la Escuela de Defensa Nacional).
Darán “La Seguridad y los Recursos Naturales Estratégicos en la actualidad”, Khatchik Derghougassian (Universidad de San Andrés); “Presente y futuro del petróleo y del gas”, Gustavo Lahoud (Universidad del Salvador); “Agua dulce, biodiversidad y alimentos: crisis entrelazadas”, Roberto Bloch (Escuela de Defensa Nacional) y “Defensa, Fuerzas Armadas y Recursos Naturales”, Miguel Angel Barrios (Diplomatura de Relaciones Internacionales) y Germán Montenegro (Viceministro de Defensa de la Nación).

Al no ser un experto en todos esos temas, no puedo jurar que es la palabra posta en todos los casos (salvo en el de uno de los expositores, con quien compartimos una ahijada, pero no lo voy a delatar). Lo que me parece importante, y valioso, que estos temas se planteen en el seno de la sociedad civil, y la Argentina empieze a elaborar una misión para sus Fuerzas Armadas.

SUSPENDIDO POR GRIPE A Ufa!


Honduras, no filosóficas

Junio 30, 2009

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Un debate sobre legalidad constitucional en las calles de Tegucigalpa (la foto fue tomada por Oswaldo Rivas, de Reuters)

En una muestra clásica del ombliguismo argentino, no subí nada en estos días sobre Honduras: mi interés estaba en las andanzas de Néstor y Francisco en la Provincia, del Lole en Santa Fe y del Pino en la Capital. Debo reconocer que, en ese sentido, la presidente estuvo mucho mejor: el domingo, cuando fue a votar a la mañana y los periodistas le preguntaron las obviedades de rigor, ella declaró (lo oí yo) que lo importante era condenar el golpe contra el presidente Zelaya (y eso que en ese momento, las encuestas de urna de Bacman daban ganador a su marido).

Pensaba que es cierto que Cristina debería recordar ese viejo apotegma peronista “Mejor que decir es hacer”, pero son muchos a quienes les vendría bien: Mauricio, por ejemplo… En realidad, a todos nosotros. En su caso particular, un buen consejero de imagen debería decirle que “mejor que dar un discurso, es hacer un gesto”. La conferencia de prensa de ayer: lamentable… Está bien: un día después de una derrota electoral, cualquiera está groggy.

Pero ¿para qué salir, entonces? Dar una fuerte competencia a Gaby Michetti en la especialidad de hablar una hora sin decir nada, y con ese tonito pedagógico que todos, salvo los kirchneristas fanáticos, encontramos difícil de soportar… Pero esta actitud, ser la primer Jefe de Estado que anuncia su intención de acompañar a Zelaya en su regreso a Honduras… En impacto periodístico, supera la firme solidaridad que Lula ha mostrado con el presidente depuesto, y sólo es opacada – inevitablemente – por las declaraciones de Barack Obama “el único presidente legítimo de Honduras es Manuel Zelaya” y, por supuesto, la Asamblea General de la ONU.

Quiero aclarar que esta es una reflexión sobre política internacional, aunque esté mezclada con la interna local. Los geopolíticos, y algunos viejos pensadores de la Izquierda Nacional insistirán que Honduras es sólo una expresión de la balcanización en América Central. No importa. Con sus siete millones y medio de habitantes, alcanza para ser un caso testigo fundamental.

¿Testigo de qué? De cuáles son los límites que nos conviene trazar – en América y en el siglo XXI – a los enfrentamientos políticos. El tema no es, al contrario de lo que afirman mi viejo amigo Rodolfo Iribarne, el veterano bloguero Hard Core, y un buen número de halcones mediáticos yanquis, si Zelaya es un buen presidente o no.

No tengo la menor idea, pero si lo elogia Atilio Borón y fue elegido como candidato del Partido Liberal hondureño (en donde Alvaro Alsogaray sería un zurdito infiltrado)… hay algo raro. No importa: eso lo deben decidir los hondureños. Pero sin intervención de fuerzas militares. El acuerdo básico en que descansa la politica en los países más o menos serios es que los militares están para hacer la guerra y – en algunos casos, como en China y en Cuba – dirigir empresas estratégicas. Pero no para interpretar ni reformar constituciones, que, como dijo un pensador argentino, “no es asunto del arma de caballería“.

Justamente, el Departamento de Estado de USA, en un briefing extraoficial, que en los códigos de ellos es como hablar desde el Monte Sinaí pero con precisiones legales, contestó a un periodista que preguntaba si la consulta popular que planteaba Zelaya y que dió comienzo al barullo, no era la primera violación de la Constitución de Honduras. Respuesta textual : “No, but there’s a big distinction here because, on the one instance, we’re (talking) about conducting a survey, a nonbinding survey; in the other instance, we’re talking about the forcible removal of a president from a country. So I think we can distinguish between those terms — those two in terms of what’s constitutional and what might be left to institutions

Abreviado: “No, hay una gran diferencia entre lo que es una consulta no determinante y remover a la fuerza de su país a un presidente. Así que podemos distinguir entre lo que es constitucional y lo que puede dejarse a las instituciones“.

Naturalmente, el grado y la forma en que se manifiesta la solidaridad con la legalidad es una decisión política. Pero los Kirchner decidieron hace tiempo ocupar el lugar de la centro izquierda, y no puedo decir que sea una mala decisión. Entre Brasil y Venezuela,… hace tiempo que tengo ganas de escribir sobre el asunto. Eso sí, mi firme recomendación a la Presidente es que si va a acompañar a Don Zelaya, no alcanza que esté también el Secretario Insulza (aunque éste tenga, como la tiene, la bendición de Hillary Clinton). Porque seguro que se prenden Chávez y Ortega, y eso sesga mucho la foto. Si no puede conseguir que vaya Lula – hombre serio, si los hay – dígale a Michelle Bachelet que, como una mujer a otra, no la puede dejar ir sola a un país tropical. Fíjese el enfásis que pusieron los chinos – que están mirando con mucha atención – a lo que dijo como “presidenta” de UNASUR.