Nuevo Código Procesal Penal

octubre 21, 2014

justicia

Les pido disculpas por este impulso irresistible de comentar lo que anunció recién la Presidente. No soy especialista en derecho procesal ni penalista. Ni siquiera abogado. Pero soy de aquí, y me parece que esta puede ser una de las iniciativas más importantes que ha lanzado este gobierno; entre las recientes, además. Como las reformas al Código Civil que acaban de ser aprobadas, o la legislación electoral que propone mi amigo Jorge Landau. La verdad, éste es el “fin de ciclo” más animado que recuerdo.

Ante todo: Esta reforma abarca menos de lo que pueden pensar los que no son abogados. Como aclara Derecho en Zapatillas ‏(@dzapatillas): Cada provincia dicta su código procesal penal, el que pone en práctica la ley penal. El que aprobará (o no) el Congreso es para que lo apliquen los juzgados nacionales y federales.

Pero también los cambios son más profundos, en los procedimientos y en lo cultural, de lo que podría imaginar un desprevenido. Repaso la lista (la tomo de La Nación, que coincide con la de Página 12 y es más concisa):

  1. Que la investigación esté a cargo del fiscal. En este caso el juez será un juez de garantías y el que lleve adelante el juicio oral.
  2. Que las víctimas puedan tener una participación más activa de la investigación. “Podrán participar en el proceso junto al fiscal, exigiendo medidas”
  3. Que todas las audiencias sean orales.
  4. Que la instrucción se realizará a lo máximo en un año. El juicio oral deberá comenzar entre 5 y 30 días de terminada la investigación
  5. Que habrá sanciones para los funcionarios judiciales si no se cumplen los plazos y las causas no prescribirán por agotamiento de los plazos.
  6. Que para dictar la prisión preventiva se tendrán en cuenta las circunstancias del hecho y la conmoción social que produzca en la sociedad. También será considerada la reincidencia del autor del hecho.
  7. Que en el caso de los delitos graves, los acusados irán presos desde el primer día y deberán ser condenados en 10 meses
  8. Que en el caso de delincuentes extranjeros, si están en el país de manera irregular y son sorprendidos en la comisión de un delito serán expulsados. No podrán ingresar nuevamente por 15 años.

(Para observar: La frase que está en negrita en el punto 5 está mencionada por Página 12, pero no figura en la lista de La Nación. No quiere desmentir a la oposición berreta que proclama que todo es para evitar la persecución judicial a los (ex) funcionarios).

Mis observaciones: Algunos puntos son simplemente efectistas: La expulsión de extranjeros en situación irregular y delinquen, no cambia mucho. Los verdaderamente peligrosos (narcotraficantes o funcionarios del F.M.I., por ejemplo) ingresan legalmente. Los otros… ya hay bastante competencia local.

Otros, como los criterios para la prisión preventiva, tal vez provoquen cuestionamientos del C.E.L.S. o alguna otra ONG, pero dudo que la mayoría de los argentinos se preocupe por eso. Ha sido este gobierno el que les ha dado la influencia que han tenido en las prácticas procesales.

La reforma más profunda, entiendo, está en el primer punto. No en sus consecuencias prácticas: más allá de lo formal, los fiscales no dependen más del gobierno de turno que los jueces, habitualmente cuidadosos. La frase clave es “de turno”: cuando un gobierno se va, ni los fiscales ni los jueces tendrán especial interés en protegerlo.

No. Lo fundamental es que se plantea cambiar de un sistema inquisitivo a uno acusatorio. Como hemos procedido hasta ahora, el juez es también es que dirige la instrucción del proceso, el Gran Inquisidor de Dostoievski. Se pretende pasar a un sistema que conocemos muy bien… por las películas. En Inglaterra y en EE.UU., el fiscal acumula evidencias y testigos y acusa, los abogados trabajan en la defensa, y el juez juzga. Me pregunto si nuestro anquilosado Poder Judicial está preparado para ese cambio.

Ojo: por sus características, no es un proyecto que uno estima que sólo será testimonial, como el apoyo que se ha dado a la idea del traslado de la Capital.  Que todos sabemos que necesariamente quedará para un próximo gobierno, si es que éste lo toma. La reforma puede aprobarse ahora, aunque su puesta en marcha sea escalonada.

Dejo aquí para que se pronuncie gente más sabia que yo. Ojalá sea en el Congreso, con “serenidad y responsabilidad”, como pidió la Presidente, pero no estoy seguro.


Jugo de tomate frío

octubre 21, 2014

Manal


¿Scioli, ya es Presidente?

octubre 21, 2014

cristina y scioli

Esta pregunta puede parecer extraña solamente al que no sigue la blogosfera politizada. No digo que sea imprescindible seguirla, por Dios! Muchísima gente la pasa muy bien sin hacerlo. Pero es donde hoy se da, en medio de duelos de hinchadas, faltaba más, el debate político en Argentina. Y, como es auténticamente argento, tiende a dibujar estrategias y apasionarse a partir del último escenario que domina su imaginación. Olvidándose del que estaba de moda hace un mes.

En esta ocasión, el disparador fue un párrafo del último editorial de Horacio Verbitsky en la Página 12 del domingo: “El Frente para la Victoria tiene estructura y votos pero carece de un candidato que sintetice líneas internas. Daniel Scioli ha redefinido su perfil en términos de mayor correspondencia con el kirchnerismo desde la designación de Jorge Telerman como su vocero y jefe de campaña. El salto de calidad es apreciable … Scioli tiene claro que no puede llegar sin Cristina. Sus últimos pronunciamientos tuvieron una claridad y contundencia novedosas. Para el kirchnerismo la cuestión pasa por asegurarse de que si llega a la presidencia, Scioli no se distancie del liderazgo de Cristina. La asimétrica relación entre ellos, reflejo de la distinta envergadura, es la principal garantía política. La conformación de las listas, el cerrojo institucional”.

Ahora, Verbitsky es uno de los periodistas más influyentes de Argentina, y ha conseguido como ningún otro un grado de reconocimiento internacional (Cuando él visita Nueva York, por ejemplo, para participar en algún seminario, su nombre es mencionado en los medios estadounidenses. No conozco – tal vez es mi falta de información – que eso pase con otro periodista argentino). También, el armado del C.E.L.S. lo ha convertido en referente de un sector pequeño pero importante en la coalición oficialista.

Reconocido todo eso, también hay que decir que no se ha destacado como profeta, o como “consejero del príncipe”. Repasando sus notas de los últimos años, se hace muy claro que el Colegio de Cardenales de la Iglesia católica, por ejemplo, no escucha sus consejos. Y, en bastantes casos, tampoco Cristina Fernández.

A pesar de eso ¿será esa ansiedad argenta? destacados blogueros, tanto leales kirchneristas como actualmente furiosos anti K, lo han leído como una revelación de la estrategia de la Presidente y del Frente para la Victoria (Cabe señalar que Ricardo Tasquer, sciolista/alvearista de la primera hora, hace una lectura más matizada, aunque discrepa de la mía en varios puntos).

No es una idea absurda, por supuesto. Lo que me extraña es que esos colegas, y don Horacio en primer lugar, no explican, ni se preguntan, porqué la Presidente, o aún los gobernadores, o la estructura territorial del peronismo – es decir, aquellos que tienen poder y pueden perderlo – tomarían esa decisión a un año de las elecciones.

Naturalmente, los precandidatos ya están haciendo campaña desde hace meses – años, en algún caso – y es necesario un cierto tiempo para instalar una candidatura definitiva (Lorenzo Miguel, hombre sabio y prudente, recomendaba esperar hasta el último minuto posible, pero él enfrentaba un cuerpo electoral más reducido y previsible), y las Primarias Abiertas son en agosto. De todos modos, estoy convencido que no habrá decisiones definitivas hasta marzo, lo más temprano.

Por dos razones muy obvias: Para Cristina, la intención razonable y prudente de conservar su poder – elemento básico de gobernabilidad – todo el tiempo posible; éste disminuiría, es inevitable, una vez que tome su decisión, cualquiera sea. Para la Presidente, y para toda la dirigencia del peronismo, la conveniencia de decidirse por apoyar a un candidato con las mejores chances de ganar, y de ayudarles a ganar en sus distritos (“Perder no es peronista”).

Y esas chances de ganar las medirán todos ellos, en estos tiempos desangelados, con la lectura de encuestas. No las que aparecen en los medios, por supuesto, sino las que ellos mismos encarguen llegado el momento.


Roca

octubre 20, 2014

RocaNacional2_AgendadeReflexion

¿Qué tipo de operación implica recuperar a Roca por los tres principales matutinos porteños con días de diferencia en un momento preciso de nuestro presente?” Es una pregunta de mi amigo Ezequiel Meler, historiador. Yo contesté “Tal vez tenga que ver que hoy se cumplen 100 años de su muerte. La superstición digital de la que hablaba Borges...”

La cosa es que yo también quería subir algo al blog sobre uno de los hombres claves de nuestra historia. Pero ya publiqué el viernes acerca de otro hilo importante, el mapuche, y se llenó de comentarios con investigación histórica y delirios actuales. Este fin de semana subí sobre los candidatos del PJ y sobre el desarrollo industrial, que me parecen más actuales para la discusión.

Pero me inspiró la pregunta de Ezequiel, porque cuando escribimos de historia estamos tratando de influir el presente. Y el futuro. Entonces les copio algo de Don Arturo Jauretche, fragmentos de su libro Ejército y Política, que escribió en 1958, que me parecen útiles para entender lo que cambia y lo que permanece en los debates políticos argentinos. Los temas no resueltos (Tomo estos fragmentos de la Agenda de Reflexión, Roca y la Cuestión Nacional, del lamentado Alejandro Pandra).

En la revolución del 74, el Ejército Nacional liquida definitivamente los restos del ejército de facción de Mitre y en la Revolución del 80, la oligarquía porteña es derrotada y el Ejército Nacional impone, conjuntamente con la capitalización de Buenos Aires, un concepto de unidad del país frente a la hegemonía porteña.

Con la presidencia de Nicolás Avellaneda se insinúa la formación de la oligarquía nacional que sustituirá a aquélla. Ésta tendrá la misma adhesión que los vencedores de Caseros al liberalismo de importación, a las doctrinas económicas detrás de las cuales avanza el interés británico, y tal vez una mayor venalidad caracteriza su gestión.

Pero representando en cierta manera la unidad del país, no puede estar del todo ajena a los intereses del interior y a las tentativas industrialistas que comienzan a recobrarse, y de una manera imprecisa y discontinua comienzan a aparecer las primeras tentativas defensoras de un posible desarrollo nacional autónomo.

La gravitación ejercida por el ejército trae de nuevo una preocupación de Política Nacional incompleta y parcial, pero que es ya algo: la preocupación de las fronteras. La conquista del desierto, la integración de la Patagonia, la formación de la marina, las contingencias limítrofes con Chile y la ocupación militar de los chacos y Formosa aseguran los límites a que nos ha reducido la “victoria” de Caseros.

En los esteros del Paraguay se hundió la conducción mitrista del ejército, con la estrategia y la táctica de las guerras policiales y punitivas de los generales brasileristas uruguayos, hechas al desprecio de la vida humana, que empieza por las del adversario y termina por las del propio cuadro.

Casi todos los “orientales” de Mitre fueron sacados del frente y pasaron a seguir las guerras interiores contra las provincias sublevadas; ¡eran sólo expertos en degollar gauchos desarmados! En esa desastrosa experiencia se aprendió de nuevo la ciencia de la guerra, y un nuevo ejército comenzó a surgir de entre las ruinas. La esterilidad del sacrificio y la convicción de haber servido a una política extranjera, en perjuicio de la nacional, se hizo carne en los nuevos jefes, y se perfiló una figura que habría de restaurar el sentido de la política nacional de la milicia.

Su constructor fue el general Julio Argentino Roca -que perdió allí a su padre, guerrero de la independencia, y a un hermano-, cuyas primeras armas se habían hecho en el ejército de la Confederación.

El ejército de Mitre termina como había vivido (en la revolución de 1874), matando indefensos; el asesinato del general Teófilo Ivanowski, por las fuerzas sublevadas de Arredondo, representa la última demostración de una técnica. La campaña de Roca, ganando tiempo, ante las urgencias de Sarmiento que lo apremia, ignorante de que el general construye su ejercito sobre la marcha, disciplinándolo y acondicionándolo como un ejército moderno, termina en la batalla de Santa Rosa donde el ejército nacional entierra definitivamente al ejército de facción.

Sólo Avellaneda, con la modificación de la tarifa de avalúos, reinicia la política proteccionista. Allí están los dos Hernández, el autor de Martín Fierro y su hermano; Vicente Fidel López, Roque Sáenz Peña, Estanislao Zeballos, Nicasio Oroño, Carlos Pellegrini, Amancio Alcorta, Lucio V. Mansilla, según enumera Abelardo Ramos.

Es Pellegrini el que dice: “No hay en el mundo un solo estadista serio que sea librecambista, en el sentido que aquí entienden esta teoría. Hoy todas las naciones son proteccionistas y diré algo más, siempre lo han sido y tienen fatalmente que serlo para mantener su importancia económica y política. El proteccionismo industrial puede hacerse práctico de muchas maneras, de las cuales las leyes de aduana son sólo una, aunque sin duda, la más eficaz, la más generalizada y la más importante. Es necesario que en la República se trabaje y se produzca algo más que pasto”.

No es todavía política nacional en lo económico, pero es una rectificación, una atenuación del pensamiento de Caseros. Compárense esas palabras de Pellegrini con las que siguen de Sarmiento: “La grandeza del Estado está en la Pampa pastora, en las producciones del norte y en el gran sistema de los ríos navegables cuya aorta es el Plata”. (De paso perdieron la soberanía hasta en la aorta). “Por otra parte los españoles no somos ni industriales ni navegantes y la Europa nos proveerá por largos siglos de sus artefactos a cambio de nuestras materias primas”.

Esa nueva promoción que tiene a Roca como conductor careció de una teoría nacional de la política y de la economía. Sólo le fueron dados atisbos parciales de la realidad; no así liberarse de las supersticiones ideológicas, pero con todo, su carácter nacional la hizo contrabalancear a los agiotistas y especuladores del puerto de Buenos Aires y posibilitar algún desarrollo industrial.

A ellos debemos la modernización y crecimiento de las industrias azucareras y vitivinícolas, a las que por cierto la metrópoli británica no opuso mayores dificultades, porque el azúcar significaba un golpe al comercio rival de carnes, el saladero, que abastecía a los mercados azucareros del Brasil y Cuba, y la industria vitivinícola contribuía a eliminar otro competidor del mercado de exportación: Francia, abastecedora de vinos.

Pero de todos modos se tonificaron las economías de dos centros fronterizos -Cuyo y el Norte-, y se paró la emigración de sus habitantes al litoral pastoril. Esta época y la de sus continuadores fue también de enajenación de los ferrocarriles nacionales y de concesiones leoninas al capital privado. Pero cumplió, en cambio, una política ferroviaria de sacrificio a cargo del Estado, que tuvo en cuenta las fronteras y estabilizó el norte argentino y la conexión con Bolivia.

Pero lo fundamental es que con Roca vuelve al país el concepto de una política del espacio. Vuelve con un auténtico hombre de armas y vuelve porque ya hay un ejército nacional y la demanda mínima de este, la elemental, es la frontera.

Está la frontera con el indio, abandonada desde Caseros, cuando el aborigen vuelve a rebalsar y hasta interviene en nuestras luchas civiles: Mitre ha traído a los indios a La Verde como los llevó a Pavón seguramente para replantear el dilema de Civilización y Barbarie a favor de la civilización, del mismo modo que Brasil llevó sus esclavos a la lucha por la libertad de los paraguayos.

La primera tarea que realiza el ejército nacional es la conquista del desierto. El plan de operaciones repite el de la Confederación, con medios más modernos pero con la misma visión nacional. Lleva implícita la ocupación de la Patagonia -que se realiza- y la definición de la frontera con Chile que obtiene solución favorable, salvo en el estrecho de Magallanes, y definitiva por la Política Nacional de las fuerzas armadas que representa el fundador del nuevo Ejército Nacional.

Ella no hubiera sido posible sin la construcción del mismo, por encima de las facciones y sometimiento al mitrismo; la extensión vuelve a formar parte de la Política Nacional que se irá complementando hacia el norte, con los expedicionarios del desierto que en Chaco y Formosa consolidan, con la ocupación hasta la frontera del Pilcomayo.

Toca también al ejército nacional resolver la cuestión Capital que algo aliviará al gobierno argentino de la presión constante del círculo de la oligarquía porteña. Frente a Avellaneda vacilante ante la insolencia de Tejedor y los demás mitristas, Roca expresa la posición firme de lo nacional y la decisión del Ejército Nacional de no aceptar más retaceos a la República.

Este es el momento decisivo y es bueno señalar lo que destaca Ramos: al lado de Roca está Hipólito Yrigoyen, jefe del futuro gran movimiento nacional. En cambio, Alem, está del otro lado. Los clásicos al lado de los clásicos, los concretos al lado de los concretos, los realistas al lado de los realistas. Del otro lado los declamadores, románticos arrastrados por el influjo de las palabras huecas, y las ideologías.

Hasta 1916 el pueblo es ajeno a todo el drama histórico desde Caseros. Desde entonces hemos carecido de una verdadera política nacional; pero señalemos los grados: durante el período del mitrismo no fue carencia: hubo política antinacional consciente y deliberada, que se sostuvo en la inexistencia del Ejército Nacional, reemplazado por una milicia de facción.

Con Roca y la reconstrucción del Ejército Nacional empieza a definirse una Política Nacional, zigzagueante entre la comprensión parcial de los hechos y el adoctrinamiento antinacional de los ideólogos (…) hay por lo menos una Política Nacional, la del Ejército, expresada por su fundador, el general Roca, que tiene una Política Nacional de las fronteras y una política económica a la que falta mucho para ser nacional, pero ya retacea el librecambio impuesto por los vencedores de Caseros en obsequio de los “apóstoles del comercio libre”.

No llega con todo a constituir sino un mero atisbo de Política Nacional: ella sólo se integrará por la presencia del pueblo en el Estado“.


El camino industrial, donde volcó el Rastrojero y llegó el Arsat-1

octubre 19, 2014

Rastrojero

No me parece que sea bueno copiar otros blogs. Enlazarlos, tomar ideas, sí, claro, pero uno tiene, o debe tratar de tener, su propia voz.

A pesar de eso, algunas veces lo hice. Varias, con Cartoneros, a pesar que quien lo administra ahora, Contradicto, tiene una voz personal y bien distinta de la mía. Es que encuentro ahí de vez en cuando, como ahora, un resumen luminoso de algo que he estado procurando decir en muchos posteos. Entonces, les copio esto:

SibalLa pregunta que quienes hemos asistido por estos días al evento que enorgulleció a buena parte de la sociedad argentina (y al resto la mantuvo en respetuoso silencio), y por supuesto nos referimos a la puesta en órbita de nuestro primer satélite geoestacionario de comunicaciones, la pregunta clave es, decíamos, y debe ser…

¿Por qué satélite sí y por qué aviones no?

¿Por qué satélite sí y por qué automóvil de diseño nacional no?

¿Por qué satélite si y por qué computadoras de diseño nacional no?

Pregunta de la que luego se desprenden otras, tan hirientes y tan contraindicadas para la autoestima como ¿cuál es la enorme diferencia tecnológica entre un satélite de comunicaciones y un avión, esa que nos inhibe de fabricar los últimos?

¿Por qué se llega a coronar ese intrincado y sensible proceso de poner un satélite de esas características en órbita?

La respuesta es que se completa el camino y se cierra con éxito porque, aunque suene a verdad de Perogrullo, dicho camino se pudo recorrer en su totalidad.

Lo central desde el punto de vista de acumulación de conocimientos y activos científicos y tecnológicos para ubicarnos en las puertas de esta nueva etapa es que el camino que nos trajo hasta aquí se pudo realizar, con marchas y contramarchas, con velocidad para ejecutar y también con pausas para repensar, con debates y con dudas, pero siempre sabiendo que la mañana siguiente estaba ahí, disponible, para seguir mejorando lo conseguido y diseñando lo que faltaba.

La clave está en que ese proceso nunca se abortó.

Es la misma clave que conspiró contra otros proyectos que Argentina tuvo, aunque hoy parezcan irrazonables y hasta levemente paródicos: desde los años 50 nuestro país tuvo más de un proyecto de automóvil de diseño nacional (el Justicialista, Siam Di Tella, Rastrojero…) 

Y en esas mismas décadas se concretaba el diseño del prototipo del Pulqui, primer avión a reacción en Latinoamérica. 

Más tarde, en los años 70, existió por ejemplo Fate Electrónica, que inició su curva de aprendizaje con máquinas calculadoras y registradoras pero siempre tuvo como objetivo el diseño de una electrónica más compleja para concretar nuestras computadoras. 

Ninguno de estos tres esfuerzos, con los que se busca ilustrar las preguntas iniciales, vio coronar con éxito una etapa definitiva de escala piloto y mucho menos de producciones en serie.

Y el motivo es que se los abortó antes de completar etapas críticas.

La foto que ilustra este posteo corresponde al primer automóvil diseñado y construido por la industria coreana en los años 50, el Sibal (Daewoo 1955). Obsérvelo, una “retro-ingeniería” del Jeep americano. No mucho que envidiarle a nuestro rastrojero de la IKA.

Hoy Corea disputa agresivamente el mercado norteamericano premium de camionetas utilitarias suburbanas (lo que aquí denominamos 4×4) con marcas locales y japonesas. Y nosotros tenemos balanza deficitaria de autopartes.

¿Qué pasó en el medio?

Corea incubó, defendió, protegió y finalmente, con éxito, desarrolló una industria automotriz propia, cuya tecnología le es un activo intransferible. Con muchos errores y regresiones en el camino, porque en ciencia y tecnología nadie nace sabiendo.

Argentina abortó aquellos impulsos iniciales. Y luego trasladó el poder de las decisiones en industria automotriz a multinacionales extranjeras. Que deciden qué, cuándo, dónde y cómo fabrican y qué cantidad de componente importado utilizan.

Algo similar se podría parangonar con la industria aeronáutica, esta vez no ya con Corea. Con nuestros hermanos brasileños: es difícil la historia contrafáctica, pero si se hubieran mantenido y defendido los avances en tecnología aeronáutica argentina hasta 1970, probablemente además de una Embraer, cuarta productora mundial de aviones, hoy estaríamos hablando de una EmARaer.

Recorriendo las oficinas y los pasillos de los edificios técnicos y de gestión de la empresa brasileña, uno escucha mucho acento argentino, che: son los viejos cuadros técnicos de nuestra fábrica de aviones en Córdoba que se vieron obligados a conseguir trabajo en el exterior; hoy peinan canas y ocupan funciones ejecutivas y de decisión estratégica en Sao José dos Campos. Allí donde el diablo nos cuenta nuestros pecados del pasado al oído.

La tecnología no es algo que se compra y se vende, como dicta la escuela neoliberal: es un complejo camino de aprendizaje sin maestros ni trayectorias seguras. 

Es el que recorrió INVAP a partir de que el accidente de Chernobyl, en 1986, pusiera en riesgo el futuro de su actividad principal, la nuclear. Hoy, 28 años más tarde y gracias a la defensa tenaz de lo logrado en tecnología aeronáutica, tenemos nuestro primer satélite geoestacionario de comunicaciones en el espacio.

Más que festejar el despegue, hay que festejar el camino que nos llevó hasta allí“.


Reunión de tribus para un 17 de Octubre

octubre 18, 2014

Un blog politizado como éste no podía dejar de mencionar esta celebración del Día de la Lealtad que hizo ayer el PJ bonaerense en el municipio de Moreno. Es cierto que hablar de “reunión de tribus” es una exageración; sería más bien un “coyag” ¿pero cuántos saben que ese era el nombre de algo como un parlamento mapuche?

Fue un acto muy interno: en la práctica, de los intendentes. Pero, como es sabido, estos muchachos algo pesan en el dispositivo del oficialismo. No hacen las listas, pero ninguna lista puede prescindir de su apoyo en la Provincia de Buenos Aires y tener chance.

Tan es así que se hicieron presentes, y discursearon como puede verse en el simpático “trailer” que encabeza este posteo, los precandidatos más mentados del peronismo: Daniel Scioli, Florencio Randazzo, Sergio Urribarri y Agustín Rossi (ausente con aviso Julián Domínguez, de reposo por un cuadro bacterial).

Los lectores consecuentes recordarán que señalé que había en curso dos campañas, o dos escenarios de campaña, si se quiere ser preciso: el actual, que enfrenta al gobierno con la oposición, y aquél en que procuran instalarse los candidatos para el 2015. Y que el primero es, con mucho, el que por ahora importa a los que les importa la política (además de los políticos mismos, claro).

Precisamente, el significado que le encuentro a este acto es que los precandidatos y la dirigencia territorial de la provincia de Buenos Aires afirman su presencia en el apoyo al gobierno de Cristina Fernández y en el despliegue para el 2015. Seguro que no es una presencia decisiva por sí sola, pero algo pesa, cómo no.

Después que algunos comentaristas del blog dedicaron mucho espacio en el posteo anterior para convencernos de la amenaza del nacionalismo mapuche, tengo que decir que, repasando las caras que se ven en el video, las tengo que tomar más en serio que a delirantitos que firman Puel Mapu. Considerando que el acto fue en el Club Recreativo Los Indios…

(Agradezco por ubicar el video a los blogueros de Peronismo Cordobés. Ellos saben por experiencia la sabiduría de la observación de Perón “si quiero llevar sólo a los buenos me voy a quedar con muy poquitos“).


Música para el finde – Chango Spasiuk, Rafael Gintoli y Grupo de Cámara Estación Buenos Aires

octubre 18, 2014

El Chango Spasiuk junto al violinista Rafael Gintoli y el Grupo de Cámara Estación Buenos Aires presentando la “Suite del Nordeste” con arreglos del pianista Popi Spatocco. Es una recomendación de mi ahijada, porque yo no habría creído que se podían armonizar los sonidos del chamamé y los de la música “culta”. Escúchenlos.


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