Semana para especuladores

julio 28, 2014

Todos-Ponen

Todas las semanas lo son, en realidad. La especulación es la actividad distintiva de la actual etapa del capitalismo, si la medimos, en estricta lógica capitalista, por las sumas de dinero que mueve. Sucede que la que comienza hoy tiene cierta repercusión en el ámbito global por el antecedente que marcaría: un estado soberano está siendo impedido de pagar títulos que ha emitido y reconoce, por el fallo de un juez neoyorquino . Y en nuestro espacio, en Argentina y en los mercados donde se cotizan nuestros valores (todos los importantes), se abren ocasiones para hacer diferencias con la suba o la baja o ambas – una un día y la otra al siguiente – de los bonos argentinos.

Tal vez ustedes señalen que no hay nada nuevo: hace varias semanas que se producen a diario alzas y bajas en esos valores, y sin duda hay jugadores que se han beneficiado (en las mismas sumas que otros han perdido, por supuesto). Pero esta semana, en que se vence el plazo (según los usos del mercado; no hay una ley que lo determine) que permitiría – si no se llegara a un acuerdo de último momento – a algunas calificadoras de riesgo anunciar un default argentino, y a algunos tenedores de bonos reestructurados iniciar acciones legales si así lo encontraran conveniente, tiene una carga especial.

Y se ha extendido más allá de los mercados de valores. En estos días se nota una disminución en las operaciones inmobiliarias, sobre todo en campos. Los que tienen sumas importantes (en dólares, claro) y los que tienen propiedades para vender, están vacilando sobre el precio. Eso también es especulación, ya sea para ganar o para no perder.

Sobre esto, no tengo mucho más para decir. Ya expuse en posteos anteriores mis opiniones y preferencias. Personalmente, me abstengo de especular, lo que también implica una apuesta, forzosa, a que los cambios no serán demasiado grandes, en un sentido o en el otro. Sí quiero agregar un consejo: el éxito del que se decida a hacerlo, en esta oportunidad, va a depender mucho más de nervios firmes que de información interna. Porque antes que una situación en sí - el default, si se produce, va a ser más un tema para abogados que un hecho material – lo que producirá pérdidas y ganancias serán las reacciones de los tenedores de esos bonos reestructurados, de las empresas que decidirán o no seguir con sus planes actuales, y de “los mercados” (esos mismos apostadores). Ni siquiera alguien que junte la información de Cristina Fernández, Paul Singer y Thomas Griesa podría estar seguro de las consecuencias.

Eso mismo indica, me parece evidente, que hay algo superficial en la tensión de estos días. Mi entrenamiento como contador me lleva a mirar más los “fundamentals”, los datos de la estructura económica de un país, más que los de la coyuntura. Y si bien el crédito es un elemento fundamental de la economía moderna… Argentina hoy no tiene acceso significativo a los mercados de capital ni a las instituciones financieras internacionales. Sólo puede perder las expectativas que, aparentemente, el gobierno mantuvo de lograrlo.

(Que estaba interesado en conseguirlo, no me caben dudas. Lo demuestra el mismo dato que indica que ponía límites al precio político que estaba dispuesto a pagar para lograrlo: Este tanteo de arreglo, frustrado, con Paul Singer a través de Goldman Sachs en octubre del año pasado, que relata Carlos Burgueño, es elocuente).

Aparte de lo que yo piense, me parece interesante echar un vistazo breve a otras evaluaciones. No es sorprendente que el más K de mis comentaristas, Norberto, nos acerque este dato del informado Escriba: Richard Deitz, vicepresidente segundo de la Reserva Federal de Nueva York, sugiere que “los holdouts podrían aceptar una extensión de tres meses del stay, a cambio de que se ejecute la sentencia“. En un posteo anterior, el mismo destacado bloguero había citado a Spencer Abraham, ex secretario de Energía de los Estados Unidos durante el gobierno de George W. Bush, que está preocupado porque un default argentino podría cerrar oportunidades de inversión en el sector a empresas yanquis y abrir el camino a sus competidoras rusas y chinas.

Esto podría verse como un esfuerzo de los partidarios del oficialismo para encontrar elementos positivos entre la catarata de mala onda que los medios del Atlántico Norte vuelcan sobre el gobierno argentino (y sus antecesores). Pero es Lucas Llach, un economista ingenioso y bien anti K, el que marca en su blog un dato curioso: el “riesgo país” – es decir, la diferencia entre el interés que deben pagar los bonos argentinos comparado el de un bono del Tesoro norteamericano – está hoy en el valor más bajo desde diciembre de 2011, cuando iniciaba su segunda presidencia Cristina Fernández. Los mercados, parece, no temen el “default técnico”. O no lo toman muy en serio.

Tal vez las declaraciones más interesantes – también desde un punto de vista político – son las de dos conocidos economistas que no tienen, digamos, mucha afinidad con el kirchnerismo: Jorge Remes Lenicov, ex ministro de Economía de Duhalde, tiene la desgracia de estar asociado a un período especialmente negro de la economía argentina, pero no cabe duda que de consecuencias de un default conoce, y nos dijo “Si el país no paga la semana próxima, no pasa nada”.

Y nada menos que Roberto Lavagna, también ex ministro de Economía de Duhalde y de Kirchner, y ahora consejero de Massa, afirma que, si bien es preferible evitar el default, “Argentina debe cumplir como lo ha venido haciendo desde 2005, debe privilegiar al 93% que aceptó una quita y no hipotecar su futuro por cumplir con una decisión judicial muy controvertida“.

Pienso que el resumen más ajustado a la realidad es que, más allá de la importante campaña del lobby de los fondos que litigan contra Argentina, a la que se suman los opositores enconados al gobierno actual, dispuestos en principio a acompañar cualquier ataque contra él, en este tema se juegan intereses, y ambiciones muy diversos. Uno no tiene que estar convencido de la sabiduría de las políticas actuales para confiar que la firmeza y la serenidad de quienes gobiernan consigan las mejores condiciones posibles.

Y un elemento que la honestidad intelectual (no es alusión, Manolo) me fuerza a señalar: Un gobierno que es acusado por sus opositores de corrupción en sus niveles más altos, se ha mostrado dispuesto a enfrentar a un fondo de inversión que en el pasado, y ante otros países, no ha vacilado en buscar irregularidades y delitos para desprestigiar a los mandatarios y justificar su accionar.


Para ganar en 2015

julio 26, 2014

2015

Los visitantes atentos habrán notado – algunos me lo hicieron notar a mí – que la frecuencia del análisis político local ha disminuido en el blog de Abel. No es que no están pasando cosas, por Dios! Se debe a una percepción que la discusión política pública va a ser modificada profundamente por los acontecimientos de estos meses, y también por un hecho muy simple: el tiempo pasa y el 2015 ya no está tan lejos.

Entonces, uno trata de distinguir entre las peleas que quedarán atrás y las permanentes. Y, no es muy sorprendente, encuentro en una nota de Julio Burdman lo que siento es una introducción magistral.

J. B. reflexiona en El Estadista sobre lo que vimos durante el reciente Mundial. Algo que casi todos hemos hecho, dicho sea de paso. Él hace hincapié en que durante “siete días de fútbol, millones de personas caminando las calles con los colores de la Argentina, sin que podamos saber por quién (habrían) votado“.

Por mi parte, pienso que tal vez pone demasiado énfasis en ese sentimiento colectivo. No creo que haga desaparecer las identidades sociales, culturales, que terminan definiendo las opciones políticas. No aparecen allí los liderazgos.

Pero, hecha esta observación, reconozco que ese patriotismo espontáneo, que encontró un pretexto en el fútbol para expresarse, es una buena base para construir, para los que sepan hacerlo.

Y, como les dije al comienzo, creo que Burdman hace, dejando de lado al Mundial, una buena descripción de lo que será necesario para ganar en el 2015:

El paso de los años transforma poblaciones y electorados. Algo más de la mitad de los votantes de 2015 ha nacido después de 1976, con nulo registro de las décadas de los setenta y ochenta, borrosos recuerdos de los noventa, y el Siglo XXI como principal experiencia vivencial. Sus necesidades y aspiraciones estarán en función de la Argentina kirchnerista.

Malas conexiones a Internet y celulares, altas tasas de interés en tarjetas de crédito, arrebatadores en estaciones de trenes y/o largas horas de viaje en colectivo entre el conurbano y la ciudad son algunas de las principales preocupaciones reales de millones de argentinos, hijos de trabajadores, que aún no son de clase media, pero que están mejor que sus padres quince años atrás. Y no son el único segmento del electorado que aún no ha sido bien interpelado.

Los candidatos ganarán planteando nuevos temas a una población con nuevas demandas. Los que sigan anclados en una Argentina que ya no es la misma, quedarán eliminados en las primarias“.


Sigue siendo una bandera de lucha

julio 26, 2014

evita

Mi amigo Gerardo Codina me envía este cronograma, de uno de los muchos actos que se van a hacer en todo el país: “Acto de Convocatoria para un Frente Kirchnerista en homenaje a Evita. La actividad se realizará en el local de Bomberos –Brandsen 567-, el lunes 28/7.

19 hs.: inicio de la actividad (muestra + música grabada)

20 hs.: lectura de adhesiones

20:25 hs.: audio de la muerte de Evita y videos (duración 10 minutos).

Lectura del documento de CFK.

Cierre con el discurso de Carlos Tomada

A partir de las 16 hs, se cuelgan las banderas de las agrupaciones“.

A 62 años de su muerte, sigue siendo una bandera de lucha. Es el destino que quiso. Y se lo ganó.


Música para el fin de semana – Osvaldo Pugliese

julio 25, 2014

En el finde anterior se me pasó por alto. Estaba en otras cosas. Y ahora… no puede ser otro. Hoy 25 de julio hace 19 años que se fue Don Osvaldo. Pero su música sigue estando. Aquí tienen, para irla escuchando, la ocasión, en 1985, que estuvo en el Colón. Con muy buen sonido. Hay una glosa de Luis Brandoni por 3 minutos, y después tienen una hora y 20 con Osvaldo Pugliese y su piano, y también con su orquesta, que va presentando uno a uno Héctor Larrea. Si tienen el tiempo, no se la pierdan. Si no lo tienen, toménselo, aunque sea de a cachos.


Aprendiendo de China

julio 25, 2014

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Mejor plantear al comienzo lo que se quiere decir, aconsejan todos los manuales de redacción. En especial, si uno quiere salir de los temas de coyuntura e ir a algo más estratégico. Pero, en este caso, creo que conviene empezar diciendo lo que no podemos aprender de China.

Son evidentes nuestras diferencias en población, economía, historia. Vale la pena tener presente además que China es, y ha sido por dos mil años, el Estado central de una civilización. Argentina es uno de los estados nación de una civilización en ciernes, la latinoamericana, hija (mestiza) de la civilización occidental.

En el plano práctico, inmediato – estaban de acuerdo aún los muchos comentaristas de los dos posteos, éste y éste, que dediqué recién a los vinculos entre nuestros dos países – no podemos imitar su estrategia inicial para insertarse en el mercado global: salarios bajos (algún comentarista lo lamentaba) y una moneda subvaluada.

Tampoco está en el menú de opciones posibles para nosotros lo que ellos denominan “el socialismo con características chinas”: un Estado en el modelo leninista (centralizado, conducido por un partido de cuadros) promoviendo y controlando las inversiones globales.

Argentina, se ha dicho en el blog, puede aprender más de la economía de Italia en la década de 1960 que de las de China o de EE.UU. en la actualidad.

Pero hay algo que el ejemplo chino nos puede enseñar. Y es una lección que, considerando nuestra historia, nos vendría bien aprender:

Si analizamos los últimos 30 años, la etapa final – hasta ahora – de la globalización capitalista, con una mirada que abarque el conjunto del planeta, hay una conclusión inescapable: la ganadora de ese proceso ha sido, de lejos, la República Popular China.

Cuando en 1972 Nixon y Kissinger empiezan a construir con Mao y Chou Enlai el acuerdo entre sus dos países, la Gran Potencia hegemónica ensayaba un recurso para debilitar a su principal adversario, la Unión Soviética. Y China buscaba defenderse de las pretensiones del otro imperialismo, su vecino, y evitaba un eventual arreglo entre ellos a su costa. Los fantasmas de Maquiavelo, Federico de Prusia y, por supuesto, Sun Tzu aplaudían.

Pero es en la década siguiente que Deng, el Pequeño Timonel, percibe la oportunidad que los mismos mecanismos del capitalismo le ofrecían a China, y decide aprovecharla, con la estrategia mencionada arriba. El resto es historia reciente. Hoy China es la segunda Gran Potencia, acercándose rápidamente a la primera en muchos rubros.

Las industrias intensivas en mano de obra se trasladaron a China. Ahora, están buscando otros lugares con bajos costos laborales, pocos requisitos ambientales y monedas aún más competitivas. Indonesia, Bangladesh,… Pero ya la industrialización de China ha dado pasos gigantescos. El dato menos publicitado es que se desarrolló también un vínculo simbiótico entre las dos grandes economías. La acumulación de reservas por parte de China, en su inmensa mayoría en valores nominados en dólares, sobre todo en bonos del Tesoro yanqui, contribuyó a mantener las tasas de interés nominales y reales en los niveles históricos más bajos en los EE.UU. Contribuyó entonces al crédito fácil, al aumento de consumo, la prosperidad. Indirectamente, a la Gran Crisis que empezó en 2007.

(Lo siento, hermanos de los BRICS. Pero la verdadera Relación Estratégica de China es con su socio y rival, los EE.UU. Niall Ferguson, un historiador inglés, bautizó a esta alianza tácita Chimerica. Y durante dos décadas, ha sido el pivote en torno al cual gira la economía mundial).

El punto que me interesa señalar, la lección a aprender, es que a la dirigencia china no se le ocurrió que esas condiciones favorables durarían para siempre. Comprendió que debía aprovecharlas para sentar las bases de una etapa distinta. Y, con prudencia y con persistencia, lo ha estado haciendo. Compra tierras en África, empresas en Latinoamérica y en el resto de Asia. Y la hostilidad entre Rusia y EE.UU. le permite lograr en condiciones favorables abastecimiento de energía (En alguna parte, Chou sonríe. Y, de este lado todavía, Kissinger se debe estar preguntando si la emigración de su familia a los EE.UU. fue el paso más inteligente que podía dar). Por su mismo tamaño, convertirse en una Potencia Industrial de primer orden es una tarea mucho más ardua que para Japón, que empezó casi un siglo antes, o que para Corea del Sur. Pero está dando los pasos necesarios, que incluyen el asegurarse mercados externos.

La Argentina ha tenido una buena docena de años en los precios internacionales de sus productos de exportación. Casi todos los países latinoamericanos, muchos de los emergentes, exportadores de commodities, aumentaron sus ingresos y las condiciones de vidas de sus pueblos (con mejor o peor distribución). Gracias, en buena parte, a la irrupción de China como gran comprador. Salvo una guerra catastrófica – que, como he dicho a menudo en el blog, la considero improbable; cada vez más la guerra parece ser otra maldición de los países pobres – estas condiciones favorables perdurarán por otra década, al menos.

La pregunta es, claro, si los argentinos seremos capaces de darnos una estrategia válida para este nuevo mundo que se está desarrollando ante nuestros ojos. Sin anteojeras ideológicas.


La carta de Mr. Axel Kicillof

julio 24, 2014

Nuestro joven ministro de Economía decidió contestar una carta que Nicola Stock, el presidente de la Task Force Argentina (italiana) envió al Financial Times. Y, como correspondía, el FT también la publicó. Sin duda, los medios locales, al menos los oficialistas, la publicarán. Pero creo que los lectores del blog de Abel, que han tenido la paciencia de seguir mis posteos en este tema, merecen esta rápida traducción.

Señor: Contrario a las afirmaciones de Nicola Stock, Argentina llegó a un acuerdo para un canje voluntario de deuda con el 92.4 por ciento de sus acreedores después de llevar a cabo negociaciones largas y de buena fe bajo los principios de equidad entre acreedores y capacidad de pago efectivo.

Argentina celebró varias reuniones durante 2003 y 2004 con varios grupos de acreedores, incluido el Comité Global de Tenedores de Bonos Argentinos (GCAB), de los cuales Task Force Argentina (TFA) era miembro. De hecho, veintiún grupos fueron invitados a otras reuniones en Buenos Aires en marzo de 2004. El diálogo continuó durante todo el proceso, incluso en el periodo previo al canje de 2010.

TFA niega este proceso. TFA también niega que la mayoría de los miembros de GCAB que mantenían bonos en su poder participó en las reestructuraciones de la deuda de 2005 y 2010.

Los tenedores de bonos minoristas que el señor Stock dice representar “compraron” (un eufemismo) dichos bonos debido a un esfuerzo concertado (una verdadera cartelización) de algunos bancos italianos para descargar sus tenencias de bonos argentinos en sus clientes minoristas antes del default de 2001 . Mr Stock no da a conocer la verdadera razón por la que tenedores minoristas de bonos no sofisticados mantienen dichos instrumentos riesgosos.

Como suele suceder, el sector financiero ha transferido el riesgo a los participantes más vulnerables.

A pesar de este hecho, no sólo Argentina no ignoró los tenedores de bonos minoristas durante la reestructuración, sino que les ofreció acceso preferencial a los bonos a la par (los más adecuados a ese carácter minorista). De hecho, la gran mayoría de los tenedores de bonos minoristas italianos se sumó a los canjes de deuda de Argentina y pertenecen al mencionado anteriormente 92,4 por ciento.

Argentina ha demostrado efectivamente su voluntad de negociar, como los últimos acuerdos con el Club de París y con Repsol evidencian, y reafirma su compromiso de encontrar una solución en condiciones justas, equitativas, legales y sostenibles para el 100 por ciento de los tenedores de bonos.

Axel Kicillof, Ministro de Economía y Finanzas Públicas, Argentina“.


Intrusos en la política de Buenos Aires

julio 24, 2014

El título no quiere ningunear a los candidatos y precandidatos que tratan que la gente los vote – o, por ahora, que los conozca – en la Provincia de Buenos Aires. Se refiere a un programa de TV – ahí tienen un video de muestra – especializado en chismes.

Sucede que me di cuenta que hace tiempo no comentaba en el blog la interna del peronismo bonaerense. Un tema importante para la política argentina, por cierto. Como estuve en otras cosas, y había otros problemas más urgentes en nuestro país, recurrí a las columnas de Pablo Ibáñez, un periodista informado en el asunto.

Es cierto que últimamente publicó algunas notas donde me quedaba claro que repetía, sin analizar, las fantasías de la fauna local. Esta, por ejemplo, sobre “despegar la elección de la provincia de Buenos Aires de la presidencial… Más allá de las reformas al sistema electoral de las que habla – algunas de las cuales ya están incluidas en la ley y otras son imposibles – ese “despegue” sería posible después de un cataclismo que destruyese el poder de la Presidencia de la Nación y del gobierno de Buenos Aires.

Pero esas cosas pasan porque el periodismo está obligado a tener siempre algo que anunciar. En estas columnas de la semana pasada y de ayer, P. I. da un panorama bastante completo de las internas pejotista y massista. Que son las decisivas en la provincia. Se las resumo, y con eso cumplo con aquellos lectores que sientan una compulsión por estar enterados de lo “que está pasando”. Un breve comentario al final.

Diego Bossio, titular de la Anses, comparte por segunda vez en 10 días una “bajada” territorial con el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, otra escala en la aventura tendiente a consolidar un espacio que desafíe a Daniel Scioli.

Luego de un descanso europeo y una ronda de juntadas con su equipo, el gobernador-candidato hace su propia jugada: recibió en La Plata a Los Oktubres, el grupo de intendentes bonaerenses que levanta como eslogan la obediencia, presente y futura, a la jefatura política de Cristina de Kirchner. Ese clan, que sponsorea Julio De Vido (y donde hay viejos amigos de Randazzo), se subió a la disputa bonaerense al anotar como candidato a gobernador a Patricio Mussi, alcalde de Berazategui que hizo su primera atropellada de campaña con una visita a San Pedro.

Scioli invitó, vía Mussi, a Los Oktubres en medio de los devaneos de Martín Insaurralde y sus citas con operadores massistas, que lo muestran zigzagueante entre el kirchenrismo y el peronismo opositor que tributa a Sergio Massa. Scioli sabe, y se lo contó a sus ministros, que Insaurralde reclama exclusividad y enfurece cada vez que el gobernador se reune con otro candidato.

En ese póker de egos y manías, Scioli convocó a Mussi, el candidato que – dicen que con el guiño directo de Cristina – promocionó el kirchnerismo para, entre otras cosas, sembrarle un rival a Insaurralde en el conurbano sur. No hay, hasta ahora, ensamble entre Scioli y Mussi – de hecho, en Los Oktubres hay críticos férreos del gobernador como Francisco “Paco” Durañona, intendente de San Antonio de Areco – sino sólo una foto que engrosará el álbum de las postales de campaña.

Como la que en San Martín, mostró a Bossio y Randazzo, candidato a gobernador y presidente de ese esbozado bloque anti Scioli del que forma parte también Sergio Berni y que orbita, más distante y con carta blanca, José Ottavis, diputado neocamporista en tránsito hacia el peronismo a secas. Ottavis lanzó el Peronismo Kirchnerista (PK), imprimió afiches con esa marca y su nombre, y sigilosamente apuesta a instalar figuras propias en los distritos mientras mira el mapa nacional desde la secretaría general del PJ.

En el espacio opositor, a un año de la charla pactista que Mauricio Macri y Sergio Massa tuvieron la medianoche del 19 de junio de 2013 en Barrio Parque, la empatía anti-K que los hermanó lanzó su último suspiro. El massismo de Vicente López se paró oficialmente como oposición al intendente Jorge Macri, único dominio del PRO en la provincia, que aportó volumen y solidez a la victoria pasada del Frente Renovador.

El massismo armó bloque local, le arrebató el quórum al primo Jorge y puso a circular a Adrián Pérez como eventual candidato a intendente en el distrito. La fractura, producto de múltiples chispazos, expresa un fenómeno genérico: la volatilidad de los acuerdos políticos y de la pertenencia o identidad de un dirigente o grupo. El emblema es Martín Insaurralde, pasado candidato del FpV que bracea entre dos costas distantes: el kirchnerismo, y el massismo desde donde lo llaman más para anular a un opositor que para sumar una carta de triunfo.

Insaurralde, el dirigente con más alta intención de voto a gobernador, pendula entre dos extremos antagónicos - el massismo ya lo anota como propio y marca el 25 de diciembre como fecha del anuncio. Su mayor riesgo es perder en la mudanza el caudal electoral que hoy registra gracias a haber sido el candidato del oficialismo a la vez que aparecer entreverado en asuntos de farándula y shows de TV.

El expediente Insaurralde disparó la furia de Darío Giustozzi, que creyó que el ensamble que selló el año pasado con Massa, le garantizaba la candidatura a gobernador bonaerense. Por aquel enojo del de Almirante Brown, sectores ultra-K infieren que Giustozzi frecuenta a Florencio Randazzo, basados en la antigua relación, a pesar de que el ministro K fulmina, en público y privado, a su ex súbdito.

A Giustozzi, el K que sobre la hora se mudó al massismo, tampoco le gustó que Massa habilite a Felipe Solá como candidato. Felipe hará este viernes un prelanzamiento en Mar del Plata para clausurar las sospechas de que lo suyo es un jugueteo para negociar un mejor sitio en la constelación massista.

En paralelo, a Massa también se le fugan. Eduardo Amadeo fue uno de los que dejó ese corral al igual que el ex fiscal Pablo Lanusse. Menos perceptible, se produce otro movimiento: dirigentes peronistas anti-K juguetean entre Massa y Mauricio Macri. Es una cuestión simple de oferta-demanda, ya que a esta altura hay menos pretendientes a tener la franquicia PRO en los territorios, mientras que hay dos o más jugadores del massismo en el distrito. Es la tesis del mejor postor: Massa, por ahora, sigue midiendo mejor pero el espacio Macri está, en muchos lados, desierto y la ecuación puede ser más rentable”.

Creo que se dan cuenta porqué decidí ilustrar el posteo con un video de Rial (donde castiga a Tinelli, dicho sea de paso). Pero, más allá del hecho obvio que la política es una actividad con un aspecto noble y también uno sórdido, como todas las cosas humanas – no me dirán que no han conocido en oficinas intrigas parecidas – hay un punto importante que me interesa destacar.

En una de esas notas se hace alusión a una encuesta de Poliarquía, que da a Martín Insaurralde un sorprendente 39 % de intención de voto a gobernador. Si bien el prestigio de esa encuestadora ha quedado en entredicho por sus disputas internas (también ellos…), el dato es lo bastante plausible para que lo reproduzca Néstor Sbariggi, ducho en la política bonaerense. Como apunta P. I., Insaurralde fue el candidato del FpV el año pasado y también frecuenta el programa de Tinelli, junto a Jésica Cirio.

Mi amigo Manolo Barge insiste que el 2° y 3° cordón del Gran Buenos Aires son tierra desconocida para los encuestadores. Es cierto, si tenemos en cuenta que, a esta altura, también lo son la Capital Federal y la provincia de Santa Fe, por ejemplo. Es imposible decir ahora qué candidatos disputarán por el peronismo el poder local. Pero hay algo que los políticos saben, o deben saber: salvo circunstancias muy poco frecuentes, los votantes no eligen a quien no conocen.


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