China advierte a EE.UU. “choque militar”

enero 16, 2017

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Sin duda, está fue la noticia más importante del fin de semana. Puede ser la más importante del siglo. Un enfrentamiento armado entre las dos Potencias más poderosas, por lejos, de este tiempo, que han sido socias por las más de tres décadas en que hegemonizaron la economía global… cambia todo. Aún sin escalar, cambiaría toda la realidad en que nos movemos los más o menos 7 mil millones de pasajeros en la Tierra.

Ojo: también puede haber sido la noticia más importante del sábado, nomás. Me resulta claro, chequeando los medios internacionales, que hay una decisión, de ambos lados, de bajar la temperatura. Como sea: hago un brevisimo relato del asunto, los enlazo a las páginas de los que han trabajado más en el tema, y agrego un par de noticias que me parecen relevantes.

El secretario de Estado nominado por Trump, Rex Tillerson, en la audiencia de confirmación ante el Senado, dio a entender -con la delicadeza que distingue a los empresarios petroleros- que no permitirían a China acceder a las islas artificiales que construyó en el Mar de China Meridional.

Los periódicos chinos -estatales, claro- China Daily y el Global Times, que habitualmente son los que hacen las declaraciones ruidosos que la diplomacia de Beijing, con su estilo confuciano, prefiere no hacer, fueron terminantes: Esas declaraciones son fantasías. Si el equipo de Trump quiere llevarlas al mundo real, ambos lados deberán prepararse para un choque militar.

Martin Granovsky, en Página 12, y el compañero Gabriel Fernández, en La Señal Medios, han hecho excelentes trabajos recopilando e integrando información muy completa sobre este conflicto, que recuerda el de los Balcanes, hace más de un siglo. Recomiendo leerlos.

Por mi parte, me parece necesario señalar lo que anticipé arriba: En ninguno de los medios… cercanos a los dos colosos, aparecen declaraciones tremendistas. No hay “rechinar de sables”. Es más, no pude obtener los enlaces a la nota original en China Daily.

Al contrario, lo que uno encuentra ahí son declaraciones de un experto norteamericano que dice que EEUU y China deben seguir trabajando juntos pese a disputas; del embajador chino en EEUU que ha pedido a ciertos ciudadanos cuidado con comentarios irresponsables sobre el Mar Meridional de China,…

La agencia oficial, Xinhua, pone énfasis en la visita de Xi Jinping a Suiza y sus elogios a la asociación ejemplar entre China y Suiza. Sabrán que es la primera vez que un Jefe de Estado chino concurre a Davos, donde será la indudable estrella del Foro Económico Mundial.

Sus declaraciones son muy precisas: “China y Suiza deben transmitir un rechazo sin ambigüedades contra el aislacionismo y el proteccionismo infundados, y contribuir a mejorar el sistema de gobernanza mundial actual para que sea más equilibrado e inclusivo“. ¿Teléfono para Trump?

Resumen: como ustedes saben, estoy en contra de considerar la política internacional como un deporte espectáculo. Tenemos nuestras simpatías, es humano, pero los argentinos debemos refrenar el impulso de “hinchar” por otros equipos.

En el plano de nuestros intereses concretos, la noticia más interesante que encontré en mi repaso de las fuentes chinas es sobre un tema hoy algo olvidado, los BRICS. La sigla, que comenzó como la estrategia de marketing de un fondo inversión ha perdido glamour. Pero no para los chinos, parece:

La cooperación de (los países) BRICS se fortalecerá durante la presidencia china, dice el presidente del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) del BRICS,  K. V. Kamath, de la India.

Este año da inicio a la segunda década del bloque de mercados emergentes que agrupa a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. China será la sede de la novena cumbre de líderes del BRICS en septiembre en la ciudad sudoriental de Xiamen“.

China está interesada en sumar para su propuesta, parece. Y en Xiamen, estará nuestro principal socio comercial -hoy decaído- y el anfitrión será nuestro segundo socio comercial, (que es el primer socio del primero). Sería interesante conocer qué sabe Franco Macri de ésto, más que en la valoración que hace del gobierno de su hijo.


Algo sobre inmigrantes

enero 16, 2017

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Lelio Mármora, aunque nació en Argentina, es un ejemplo interesante de uno de los fenómenos inmigratorios que son su tema de estudio. Un argentino, doctor en Sociología en la Universidad de París y que ya entonces tenía prestigio internacional en el tema, volvió a su país para ser director de Migraciones en 1973-1974. Parte de la cosecha de “materia gris” que Perón pedía. Como sabemos, no resultó un momento propicio para esos aportes. Estábamos muy ocupados en nuestras luchas internas.

Como sea, Mármora continuó trabajando en el mundo académico, en organismos internacionales y, algunos años, en el gobierno de Néstor Kirchner. Este reportaje reciente, con alguna información interesante, me parece útil ahora que se vuelve a discutir y rebuznar entre nosotros sobre los inmigrantes.

¿A qué atribuye esta nueva puesta en escena de los inmigrantes en la Argentina?

“Por un lado, hay un efecto imitación de lo que está sucediendo en Estados Unidos y Europa, pero nuestra realidad social y económica es distinta. Argentina tiene una cultura de hibridación muy grande, que gestó la identidad nacional. La inmigración fusiona, recrea, y los argentinos somos el resultado de esa gran mezcla con inmigrantes. Acá nunca hubo ghettos ni “multiculturalismo”, como en Europa o Estados Unidos. París hoy es una ciudad ghettificada. Acá puede haber predominancia de ciertos migrantes en barrios de emergencia pero obedece a una cuestión económica.

¿Advierte una discriminación por pobreza hacia los inmigrantes?

Creo que es una crítica a las migraciones sudamericanas, similar a las que se hicieron a las migraciones internas locales, con los “cabecitas negras” o los “negros”. Hoy los bolivianos ocupan ese lugar en el imaginario colectivo. Cuando el legislador radical (Ernesto Sanmartino) habló de “aluvión zoológico” en los años ‘40 , no es muy distinto de lo que dice el senador (Miguel) Pichetto (FPV) hoy, aunque sean de partidos diferentes. Pero siempre hay alguna intención detrás de estos discursos.

 ¿Cuál sería?
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Por un lado, ver si se consigue algo electoralmente, pero no dará resultado porque las migraciones nunca formaron parte de la plataforma de los partidos políticos. A fines de los ‘90 hubo una fuerte campaña antimigratoria y xenófoba, donde se presentaba a los inmigrantes como parte de una ‘invasión silenciosa’, que quitaban el trabajo a los argentinos en la competencia laboral y que las cárceles estaban repletas de inmigrantes. Esa campaña fue el precedente de un convenio con Siemens para mejorar los controles fronterizos con nueva plataforma tecnológica y el reemplazo de los DNI. Luego la misma empresa admitió sobornos y debió anularse. En Europa hay muchos negocios detrás de la xenofobias: la construcción de muros, los centros de detención de inmigrantes, las deportaciones… Cuando cayó el muro de Berlín todo el mundo aplaudía. Hoy hay 20 mil kilómetros de muros en todo el mundo.

Ahora se puso el foco en los extranjeros que concurren a la universidad pública. Sobre todo los colombianos. ¿Cuál es su incidencia?

Que vengan extranjeros a estudiar es un negocio para el país. Permanecen cuatro años, alquilan, se alimentan, consumen y también son contribuyentes. De la investigación que realizamos, el 75% de los estudiantes colombianos trabaja formalmente, en empleos registrados. Y el 50% manifestó que permanecerá en el país después de graduarse. Por lo cual, Argentina se queda con una capacidad instalada de recursos humanos calificados. En una economía del conocimiento como la que existe, que un profesional extranjero se quede es muy importante. En Estados Unidos y Alemania se incrementan las becas para estudiantes extranjeros. Canadá pone carteles en Silicon Valley para que vayan a estudiar a su país si no encuentran cupo en las universidades. Los estudiantes extranjeros, aunque no paguen la carrera de grado, representan una inversión. Y apenas es el 4% de la matrícula de la UBA. Y en los posgrados, el 15% son extranjeros, y pagan el doble de matrícula que los nacionales.

¿Hay estudios confiables sobre el uso de los servicios de salud pública por parte de extranjeros?

Desde el Instituto de Políticas de Migraciones y Asilo (IPMA) hicimos un estudio sobre 4 mil casos en los principales hospitales del conurbano bonaerense y el total de la población migrante que se atendía era el 12%. La mayoría era mujeres que concurren por cuestiones de embarazo, es decir, va a tener hijos argentinos. En una población que envejece, el aporte demográfico es siempre un “bonus”. Argentina sigue siendo un país vacío, con un desequilibrio poblacional enorme. Necesita poblarse. Durante la dictadura militar al migrante de países vecinos se lo tomaba como posible subversivo y no se aceptaba su radicación. Se integraba las políticas de seguridad a las migratorias. Hoy tenemos una ley de inmigración basada en los derechos humanos, la libre circulación y la residencia, con las mismas facilidades que tienen los argentinos que se radican en Bolivia, Chile, Paraguay , Brasil, o Uruguay, porque son convenios regionales. Y ya hay 300.000 en los países limítrofes, que representa poco menos de un tercio de los argentino2s que viven en el exterior”.

Este dato es interesante, ahora que circula en las redes sociales una “carta de un argentino radicado en Bolivia”, invención berreta si las hay. Es cierto hay un argumento plausible en que un país debe protegerse de los delincuentes que traten de radicarse en él. Uno puede pensar en una conocida familia originaria de Calabria, por ejemplo. Pero… los delitos los cometieron ya instalados aquí.

Por lo menos, estamos lejos de la situación que describe esta divertida noticia: “El gobierno checo permitirá a sus ciudadanos armarse para combatir a los terroristas islámicos.


Encuestas, campañas y estrategias

enero 15, 2017

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Los lectores consecuentes del blog saben que siempre insisto que las encuestas sobre preferencias electorales -si están bien hechas- son “fotos” de los estados de ánimo de sectores de la población. No predicen ganadores y perdedores; para eso los horóscopos son mejores, o al menos más baratos.

Ahora, los lectores, consecuentes o no, y el bloguero mismo también saben que nadie va a resistirse a leerlas. El impulso de tratar de anticipar el futuro…

La encuesta que mencionaré ahora fue publicada ya hace varios días, y tuvo mucha repercusión en los medios. Copio una noticia que la resume, por si alguno no la conoce (difícil), pero voy después a los puntos que creo interesantes: cómo es que se divulgó tanto; cómo se refleja -o no- en las campañas en marcha; y cómo son esos “estados de ánimo” que revelaría / confirmaría.

Dice La Política Online:

Una encuesta de la consultora Management & Fit, de Mariel Fornoni, confirma que Cambiemos está tercero en la intención de voto para las elecciones en la provincia de Buenos Aires, detrás de Sergio Massa, junto a Margarita Stolbizer, y Cristina Kirchner, con Daniel Scioli.

Los datos del trabajo de M&F reafirman que el Gobierno enfrenta un panorama complicado en la que considera “la madre de todas las batallas” de las legislativas de octubre, y que podría ser determinante para el éxito de la gestión de Mauricio Macri. De acuerdo a los números de la encuesta, el oficialismo está casi veinte puntos detrás de otras opciones. 

El sondeo, realizado en los últimos días de diciembre, muestra que la fórmula Massa-Stolbizer (encabezando el tigrense la lista para el Senado y Margarita la de Diputados) tendría una intención de voto de 35%. En segundo lugar aparecen Scioli-Cristina con 29,7%, mientras que una fórmula oficialista de Jorge Macri y Elisa Carrió suma 18%. Los indecisos son el 9,2%.

Este dato se complementa con otros también preocupantes para el Gobierno, como la aprobación de la gestión de Macri que es de apenas 39,1%. En cambio, el 52,1% desaprueba al Presidente. En este ítem, María Eugenia Vidal le saca mucha ventaja a su jefe político: el 56,9% aprueba la gestión de la gobernadora y el 34,4% la rechaza.

En cuanto a imagen positiva, también Vidal es la que lidera la lista con el 70,5% (24,9% de negativa), seguida por Massa (61,9%), Facundo Manes (60,8%), Stolbizer (59,9%) y Florencio Randazzo (58,4%). En este punto, Macri tiene una imagen positiva de 52,2% y negativa de 44,5%, y está por arriba de Cristina y Scioli.

El otro dato negativo para la Casa Rosada de cara a la elección es el bajo nivel de conocimiento de sus posibles candidatos, a excepción de Carrió. El más conocido es Jorge Macri con un nivel de 62,7%, seguido por Esteban Bullrich un 62,3%, aunque Macri ya dijo que no será candidato. Mucho menos conocidos son Facundo Manes (40,1%), Carolina Stanley (34,1%), y Gladys González (16,7%).

Esto configura el peor escenario para Macri y Vidal, que tienen su suerte atada a Lilita en la provincia de Buenos Aires. La cúpula del PRO no quiere saber nada con que la líder de la Coalición encabece la lista bonaerense y ya le tentaron con una candidatura en la Ciudad y hasta analizan crear una agencia de lucha contra el narcotráfico y ofrecérsela. Pero con los números a la vista, la candidatura de bonaerense de Carrió parece la mejor opción.

Otro dato de la encuesta de Management & Fit es que midió un escenario sin Massa y con Roberto Lavagna acompañando a Margarita. Pero el plan B del tigrense quedaría en segundo lugar (con una intención de 28,6%) frente a Cristina y Scioli (31,4%). En este escenario, se midió por el oficialismo a Jorge Macri junto a Graciela Ocaña. Apenas llegan al 14,3%“.

Esta encuesta fue publicada hace algunos días por LPO, pero no quise subirla al blog. Había un punto de interés: contradecía, en apariencia al menos, una de Rouvier -otro de los principales encuestadores- que sí subí, que dejaba al Frente Renovador en un tercer lugar, lejos.

Pero… Management & Fit se apresuró a decir públicamente que ellos no eran los que habían divulgado esos datos. Y que los nombres de los candidatos no habían sido seleccionados por ellos. Sonaba mucho a operación, qué quieren que les diga (Todas las publicadas lo son, claro, pero es necesario algo de prolijidad).

Lo que me llamó la atención, luego, es que estos resultados de la encuesta fueron publicados en pocos días en una diversidad de sitios. Poniendo el acento en distintos puntos, claro. Al canal C5N y blogs kirchneristas les sirvió para remarcar la impopularidad del gobierno. También la publicó La Tecla -que leen todos los sectores de la fauna política bonaerense-, y el diario Ámbito, muy oficialista en el último  tiempo.

El otro punto que hace mirar con más atención a esta encuesta, es que los únicos actos de campaña que está haciendo el Presidente Macri son al lado de la gobernadora Vidal. Por supuesto, el gobierno cuenta con el activísimo equipo de Marcos Peña en las redes sociales, y la “cadena oficial de medios privados” (más sobre esto más adelante). Pero las apariciones públicas, el espacio tradicional de una campaña incipiente, son al lado de María Eugenia.

Ahora, todos estos pormenores, y los mismos números “finos” de la encuesta, no son, en mi opinión lo importante. Ni siquiera como operación. Cada sector de los politizados creerá los que le conviene, y rechazará como operaciones los que no. Los argentinos no politizados, que son la mayoría… todavía están pensando en otra cosa.

Lo que me parece fundamental es que esta encuesta, como otras, confirma que en esa mayoría de argentinos no politizados existen todavía tres “espacios de opinión”, imprecisos pero notorios.

Uno es el que se define por su rechazo a la reciente experiencia kirchnerista y en particular a Cristina Kirchner. No es uniforme: algunos cuestionan con furia el discurso progre entonces oficialista (son “comezurdos”, dirían en mi barrio). Otros son el antiperonismo tradicional. Pero los matices no importan en la práctica, es el sector que se “aferra” al gobierno actual, porque lo ve como la alternativa al kirchnerismo / peronismo.

Atención: a este sector, salvo en una franja muy precisa -la que coincide con el espacio social del partido vecinal porteño PRO- no se lo puede llamar macrista. Ni los no politizados entre ellos se consideran radicales: tienen un mal recuerdo de la experiencia Alfonsín.

Su vocero natural sería Clarín. Ese diario no se priva de pegarle a menudo a Macri. Pero siempre deja claro que lo peor, lo inadmisible, es el kirchnerismo.

El otro espacio numeroso es el que recuerda favorablemente a los gobiernos K. Algunos, muchos, por que lo identifican con lo que recuerdan o conocen de las mejores experiencias peronistas. Otros, numerosos en los sectores medios urbanos, son lo que puede describirse como el progresismo filo K. La mayoría -¿recuerdan que insistí en que no son los viven de o por la política?- porque estaban mejor en ese tiempo.

La recesión macrista -que, en mi opinión, es imposible que aminore significativamente este año- ha hecho más numeroso este espacio. Lo curioso, hasta donde puedo apreciarlo, es que no lo ha ampliado tanto como logrado que los ataques del primer sector, el oficialista “por default”, les resulten indiferentes.

Porque la polarización entre ambas posiciones, avanza… pero no tanto. La lógica, y la sabiduría de políticos experimentados diría que la separación debe ser más tajante entre los beneficiados y los perjudicados con la gestión Macri. Yo mismo -no tan experimentado- preví en el blog en el 2014 y a principios de 2015 que la polarización iba a ser el un elemento dominante, aún antes de las PASO. Pero no fue así.

Aparece aquí un problema de identidades culturales profundas. Una constante en la historia argentina, se podría decir.

Esto no significa que estoy tomando posición en la aparente diferencia entre Rouvier y Seita sobre las posibilidades electorales de Massa. No. Lo que me animo a decir ahora es que ese espacio, demasiado fastidiado con las políticas de este gobierno para acompañar al oficialismo, pero que tampoco se inclina “de entrada” por una opción kirchnerista -la única que hasta hora ofrece con claridad el peronismo en la provincia de Buenos Aires, el “playground” de los encuestadores. Y ninguna de las campañas en marcha lo enfoca todavía.

No lo está haciendo el massismo, hasta donde puede percibirse. No se desvanece, como le pasó a De Narváez después de 2009. Pero su electorado potencial hoy no se distingue claramente -en los perfiles que pueden trazarse en las redes sociales, por ejemplo- del de Cambiemos. Algunos colegas que colaboran en su campaña me han dicho que su imagen  positiva en las encuestas que encargaban disminuía cuando el Sergio tomó una actitud definidamente opositora, en el tema “Ganancias”, por ejemplo.

Si esto es así, su presencia en las elecciones de octubre le restaría más votos a Cambiemos que al peronismo.

Cristina Kirchner está haciendo una campaña vigorosa e imaginativa en las redes sociales, el nuevo campo de batalla de la propaganda política. Pero, en mi falible opinión, está dirigida a los ya convencidos. Los instrumentos, en particular los videos, son originales -los invita a repasarlos en su página de Facebook– y atractivos. Pero el contenido no se diferencia del que predominó en el discurso oficial de su segundo mandato. ¿Carta Abierta con swing, sería?

Sus partidarios más fervientes están convencidos, y me lo dicen, que no es necesario modificar nada. Las políticas de Macri se encargarán de sumar votantes. Un distinguido bloguero insiste, inclusive, en que la polarización es una tendencia mundial irresistible, y que las “terceras líneas” están fracasando en todo el mundo en estos días.

Es un argumento plausible. Pero aún mi distinguido amigo encontraría difícil nombrar un país donde en estos días esa polarización ha tenido un resultado indiscutiblemente beneficioso para su pueblo.

Volviendo a nuestro país, y resumiendo: El peronismo -todas las fuerzas políticas, pero éste en especial- necesita hacer una campaña que no desilusione a los convencidos, pero que acerque a los que no lo están.

Porque coincido en que la polarización, dado el “clima” de la política argentina, se manifestará en forma inevitable, tarde o temprano. Pero es ingenuo, y erróneo, creer que la polarización se da de un solo lado. Cuando se produce, ambos lados crecen, como sucedió en la segunda vuelta en noviembre 2015. Más elocuente y, ominoso para los más humildes, la polarización que se produjo en la provincia de Jujuy: su resultado fue, es la gobernación de Gerardo Morales.


Una crítica de la serie “Llámame Francisco”

enero 14, 2017

netflix

Mi amigo Fernández Baraibar me acercó este artículo de Aldo Duzdevich sobre la miniserie de Netflix. En este blog (ni en ningún otro lado) me dedico a la crítica de cine. Ni tampoco analizo, salvo alguna referencia casual, las series, y a los sitios como Netflix que las distribuyen (Tal vez debería hacerlo: son un hecho nuevo, y poderoso, en la conciencia del espectador global. No haré el esfuerzo en verano, seguro).

Debo aclarar que tengo algunas reservas  con lo que Aldo dice sobre la “culpa del sobreviviente”; es algo muy real -lo tengo claro- pero subjetivo. Uno es un sobreviviente también; todos los argentinos que hacían política en ese tiempo lo son, o pueden sentirse así. Pero las culpas y las responsabilidades creo que deben ser algo más concreto. Pero eso es para otro posteo, tampoco en verano.

Como sea, aquí hay algunas reflexiones profundas y valiosas sobre Bergoglio, sobre los ’70, y lo que significará para más de 100 millones de expectadores la historia de un papa peronista. Les propongo que lo lean:

“La serie de cuatro capítulos, está basada en una investigación de Martín Salinas, sobre la vida de Jorge Bergoglio. En materia de libros esto sería una “biografía autorizada”. Es decir que el protagonista de la historia: hoy Francisco, conoció y aprobó en términos generales su contenido. Tiene como protagonista a  Rodrigo De la Serna, y fue dirigida por el  italiano Daniele Luchetti. Como película para mi gusto es excelente, actores, fotografía, recreación de época, música, todo. Pero bueno, lo mío no es el cine; el motivo de la nota es hablar de su contenido, no de sus formas.

Un papa peronista

La película arranca mostrando a un Jorge muy joven que todavía no ingresó al seminario y allí viene la primera sorpresa fuerte. Un grupo de amigos en un bar, le cuestionan cómo él, siendo peronista, se va a hacer cura. Luego sigue una discusión con otro grupo de antiperonistas, y Jorge copa la parada recibiendo un cachetazo.

Me detuve allí, y me cayó la ficha… o más bien varios kilos de fichas por la cabeza.

Están mostrando al papa, al líder espiritual más importante de Occidente, diciendo que en su juventud era peronista; la pucha… es pesado eso. Honestamente creo que en el peronismo, salvo algunos pocos dirigentes como Eduardo Valdez o  Guillermo Moreno, que lo apoyaron desde el primer día, los demás todavía no tomaron noción de la trascendencia universal de este hecho.

Y, que hoy,  75 millones de espectadores de 130 países, puedan ver esta serie y enterarse que el papa era (o es) peronista; es un tema grueso, merecedor de muchos análisis.

Pero bueno, mientras Bergoglio era nombrado papa y el Tercer Mundo festejaba, nosotros estábamos enredados en el desconcierto del desconocimiento, y en los editoriales de 6-7-8 y Página 12.

La cosa se aclaró un poco cuando Cristina viajó a Roma, lo abrazó, e inició un fuerte vínculo que no había existido antes. Pero, una gran mayoría de militantes quedó rumiando por lo bajo.

De inmediato, la serie salta al segundo tema: la dictadura militar, y el papel de Bergoglio durante la misma, que es en verdad “el tema” de la película. Dos tercios de la serie están concentrados en esta etapa.

La dictadura en su dimensión más cruel

Muchos de nosotros, ya hemos visto algunas películasque retratan la ferocidad del terrorismo de Estado. Pero creo que por primera vez se van a ver en el mundo escenas prolijamente recreadas de lo que fue la represión ilegal en Argentina. El asesinato de dos curas en La Rioja, el crimen de Angelelli, las salas de tortura de la Esma, los vuelos de la muerte. Todo relatado en un lenguaje cinematográfico respetuoso de las víctimas, pero fiel reflejo de la crueldad con que se cometieron.

Este es un punto a favor de la serie. En momentos en que se intenta retroceder en materia de derechos humanos, esta película cuyo contenido fue implícitamente avalado por Francisco, muestra en toda su dimensión el salvajismo del régimen militar; y, además, castiga con nombre y apellido a la jerarquía eclesiástica de la época.

Francisco y la culpa del sobreviviente

“Y ahora, los que estamos vivos, y aquí enteros, después de habernos muerto de miedo, muertos de vergüenza por no estar muertos, mientras otros morían de verdad (…) La jerarquía me saco de la cárcel en Abril, después de tan solo 9 días de preso; pero mucho menos logró para miles que no aparecen más…; yo siento la vergüenza de estar vivo”. Estas palabras pertenecen a otro cura, el padre Jorge Galli, detenido el 24 de marzo en la capilla de un humilde barrio de Pergamino. Quien lo rescató fue el obispo Ponce de León, (asesinado tiempo después en un “accidente de tránsito”). Galli, a diferencia de Bergoglio, había sido un activo militante de la Resistencia Peronista y jefe de Montoneros hasta febrero de 1974, en que rompió con la organización. “La vergüenza de estar vivo,repite Galli varias veces en esa carta que escribió muchos años después.

Entre las heridas profundas que el genocidio dejó clavadas en la sociedad argentina, existe una, poco tratada por la literatura: la culpa del sobreviviente.

Como sobrevivientes entendemos como aquellas personas que en los años ‘70 tuvieron una militancia política dentro, o cercana a los grupos armados, u otras que por su rol social estuvieron muy cerca de la tragedia.

La mayoría de los  sobrevivientes cargan con su cruz. Por lo que hicieron para salvar sus vidas, por lo que no pudieron hacer para salvar a los demás, por el dolor que produjeron en sus familias. Siempre algo está dando vueltas en la conciencia de los viejos militantes.

Llegada la democracia y expuesto el horror de la represión, también la sociedad, la opinión pública dirigió su mirada sutilmente acusadora hacia los sobrevivientes. Y del “algo habrán hecho”, que justifico la represión, se pasó al “algo habrán hecho” para que hoy, estén vivos.

Ejemplos sobran, y voy a contar algunos casos sin dar sus nombres.

Hace poco en un reportaje radial, una de las adolescentes que fue secuestrada y liberada en el conocido episodio de “la noche de los lápices”, se deshacía dando explicaciones de por qué está con vida: “nunca entendí por qué, después de la tortura, a mi me liberaron, y a mis amigas no”, decía.

Un conocido escritor e intelectual peronista, que fue detenido y liberado a los dos meses sin pasar por la Esma, todavía sufre la culpa del “algo habrá hecho” para que lo liberen. Conozco varios compañeros de pueblos chicos, que me han contado lo difícil que ha sido, cruzarse durante años, con la mirada interrogante de los familiares de sus amigos desaparecidos. El único fugado de la Esma, todavía es tratado de traidor por algunos ex-prisioneros y por otros que no lo son. Y tal vez el relato más dramático, se puede leer en el libro “Putas y Guerrilleras”, testimonio de mujeres que salvaron su vida acostándose con sus carceleros.

Y ¿por qué esta larga introducción? Porque el padre Jorge Bergoglio, por el rol social que tuvo en la época, por la cercanía con personas de su afecto que sufrieron la represión, por lo que hizo para salvar unos pocos y lo que no pudo hacer para salvar a muchos más, pertenece a este colectivo social argentino de los sobrevivientes con culpa. Y con un agravante; mientras fue Bergoglio nadie se ocupó de revisar mucho su pasado; pero al convertirse en Francisco, en nuestro país se alzaron voces muy calificadas, acusándolo de ser colaborador con la dictadura.

Por mi tarea de investigar y escribir sobre los ‘70, cuando conozco algún compañero nuevo que me cuenta su historia, lo primero que hace, sin que yo lo pida, es dar largas explicaciones sobre cómo hizo para “zafar”, palabra que usamos los ex militantes para explicar por qué estamos vivos; algo tan normal para el común de los mortales. Y volviendo a Francisco, creo que esta biografía autorizada hecha película, es su larga explicación que ya nadie le pide, pero que él, necesitaba dar.

Enjuiciando a Bergoglio

En general a esto se dedican muchos periodistas, pero ya que me permiten el acceso a un medio, no puedo dejar pasar la oportunidad de juzgar, cual tribunal inquisidor, nada menos que a un papa.

Voy a tomar el relato acusatorio realizado por el periodista Horacio Verbistky en su nota en Página 12 del 2 de enero titulada “La mala conciencia del pontífice”.

Arranca diciendo “sorprende que el telefilm no se centre en su gestión papal sino en episodios de su juventud en la Argentina y en especial en su comportamiento como Superior Provincial de la Compañía de Jesús durante los años de la última dictadura”. Comparto. Dos tercios de la serie están dedicados a cuatro años de su vida. Sigue: “la serie falsifica los hechos para presentar al protagonista como un héroe de la resistencia a aquel gobierno”. Bueno, yo no vi eso en la película. Se ve a un cura algo burocrático, muy mesurado, exageradamente prudente, temeroso, que solo da ayuda a unos pocos, que por amistad y/o por su condición de buen samaritano no podía negar.

Luego sigue la nota refiriéndose a “tergiversaciones” sobre fechas o filiaciones políticas, todos temas que en parte pueden ser intencionales y en parte son las licencias que se toman los autores cuando hacen ficción basados en hechos reales.

En realidad lo más importante de la acusación es el papel de Bergoglio ante el secuestro de dos sacerdotes jesuitas: Orlando Yorio y  Francisco Jalics. Tema sobre el cual volveremos.

La primera parte de la pregunta ¿cómo zafaste?, estaría respondida por la posición política de Jorge Bergoglio que es visible en la película. Cuando arranca y lo muestran como peronista, no es más que eso. Un joven que se dice peronista tal vez más por entorno y tradición familiar que por  vocación de militancia política.

Jorge Bergoglio ingresó al seminario de Villa Devoto en 1958 pero sólo hizo allí su primer año. Este seminario fue cuna de lo mejor de la iglesia progresista y revolucionaria. Su rector Eduardo Pironio propició una gran apertura teológica y pastoral. Allí daban clases personalidades como Lucio Gera, Rafael Tello, Miguel Mascialino y Jorge Mejía. Pasaron por sus aulas Carlos Mugica, Alejandro Mayol, Rodolfo Riciardelli, Jorge Galli y un grupo de seminaristas que dejaron los hábitos para fundar las Fuerzas Armadas Peronistas, FAP.  Seguramente el joven Bergoglio se cruzó en los pasillos y conoció a muchos de ellos. Pero, se hizo jesuita, no se integró a los curas del Tercer Mundo, ni mucho menos a alguna organización vinculada a la lucha armada.

¿Podemos juzgarlo mal por esto? Bueno, para quienes consideran que el único compromiso real y verdadero era la lucha armada, seguramente sí. Pero, para quienes aún habiendo alentado y participado de la violencia revolucionaria, entendemos que fuimos una pequeña parte de un todo muchísimo más amplio, que es la lucha del pueblo por su liberación, ya no juzgamos con la vara de los “elegidos” a quienes no lo hicieron.

Bergoglio, entonces, fue en los ‘70, un cura jesuita que por historia y formación intelectual simpatizaba con el peronismo.  A quien a los 36 años le dieron un alto cargo en su congregación y se dedicó desde allí a su labor pastoral. Por lo tanto nada hacía prever que fuese asesinado o desaparecido, ni tampoco que encabezara la lucha contra la dictadura en 1976.

Podemos pensar que desde la protección que le daba el cargo, podría haber hecho más. Aunque a Ponce y Angelelli no les alcanzó la protección de Dios ni del cargo de obispo.

¿Bergoglio tuvo miedo? Y… sí. Todos tuvimos miedo. Mucho miedo. ¿Qué creemos? ¿Que los 30 mil no tuvieron miedo? Hay que meterse en la piel de  los militantes de las organizaciones armadas, que a partir del 24 de marzo sufrieron un verdadera cacería, en la cual lo más temido eran los “dedos” o las citas cantadas, es decir los propios amigos y compañeros que quebrada su condición humana se transformaban en delatores y cazadores de su propia gente.

¿Por qué no hizo más? ¿Por qué consintió a las jerarquías? ¿Por qué no se fue de la Iglesia? Tal vez en la última parte del film Francisco responde alguna de estas preguntas. Allí se lo ve convenciendo al padre Pepe Di Paola para que abandone la Villa 21-24 tras ser amenazado por los narcos. Llama a una joven de la villa y le pregunta “Amanda decime: ¿vos preferís al padre Pepe mártir en una estampita o así de carne y hueso para que los case?”. Ella responde: “así” y sigue: “estampitas, santos, vírgenes, mártires hay muchos ¿no? demasiados…”.

Algunos de los que critican a Francisco, cuando les tocó proteger a su gente, no eligieron salvarlos sino empujarlos a convertirse en más, y más mártires.

El secuestro de los sacerdotes Yorio y Jalics

El 23 de mayo de 1976 los sacerdotes jesuitas Orlando Yorio y Francisco Jalics fueron secuestrados por el ejército en la villa del Bajo Flores, meses después fueron liberados en cercanías de Cañuelas. Podría tratarse de alguno de los miles de casos similares, pero su particularidad es que pertenecían a la orden jesuita cuyo “Provincial” era en ese momento Jorge Bergoglio.

Verbistky escribió una serie de notas acusando a Bergoglio de ser quien denunció ante los militares a ambos curas. Yorio falleció en agosto del 2000 y dejo una carta de 1977 dirigida al superior de la orden donde hace un extenso relato sobre su labor pastoral y de su compleja relación con Bergoglio y otros integrantes del clero. De ella se puede deducir que la relación entre ambos no era la mejor y que se sintió defraudado o no acompañado; pero en ningún momento da a entender que el responsable de su secuestro fue Bergoglio y sí afirma que, al ser liberado, éste se ocupo de conseguir documentos y pasajes para sacarlo del país.

Francisco Jalics vive en Alemania e hizo público un comunicado desmintiendo que acuse a Bergoglio de ser su denunciante.

Horacio Verbistky en su última nota ya no dice que los mandó a secuestrar, sino que lo acusa de haberlos separado de la orden jesuita a ambos y considera que eso los dejó sin protección a merced de la represión. Este hecho, que está contado en la película, es bien diferente a denunciarlos. Y, por otro lado es difícil explicar cuál sería la protección que brindaba ser jesuita y no cura común, si a los militares no les tembló el pulso para asesinar dos obispos.

Grave fue, en esos años, para los cuadros militantes, quedar sin protección de su organización armada. Un clandestino que quedaba sin casa, sin dinero y sin una red que lo contenga, era presa fácil de los cazadores de hombres. Esto le sucedió a centenares de jóvenes. A Carlos Labolita (secuestrado el 25-04-76) y su mujer, a quienes los Kirchner dieron cobijo en La Plata, la organización Montoneros los había dejado sin casa y sin dinero. El mismo Rodolfo Walsh estaba “desenganchado” y según Verbistky cayó por culpa de Miguel Bonasso, que no le llevó los pasajes para salir del país. A lo que Bonasso responde que en realidad Verbistky era doble agente de la Aeronáutica y mandó presos a sus compañeros incluyendo a Walsh.

Como vemos, en esta última controversia pública entre dos importantes personajes de los ‘70 las sospechosas sombras del “algo habrán hecho” para estar vivos, se extienden como una gran mancha que no deja libre ni al papa, ni tampoco a sus detractores”.


Argentina Nuclear, 2017 – XLIII: Las bombas atómicas que hicieron otros

enero 13, 2017

Este capítulo no forma parte de la historia del desarrollo de la tecnología nuclear entre nosotros, que es el tema central de la saga. Apenas si muestra el absurdo de un mito, que puso obstáculos a ese avance, y aún costó la vida a científicos argentinos en tiempos de represión enloquecida, como se contó en el capitulo anterior.

Me parece interesante también por otro motivo: Las bombas atómicas se usaron por primera vez en una guerra hace 72 años. Y no han vuelto a usarse. Dada la capacidad para la locura y la crueldad que ha mostrado la especie humana en toda su historia, es un dato alentador. Pero ha hecho que las armas nucleares sean, para los hombres y mujeres de a pie, un espectro amenazador pero irreal. Vale la pena repasar cómo se hace y cómo se usó. Y pensar cuánto puede mantenerse la abstinencia de su uso. Seguramente el consejo que ha dado Stephen Hawking, y otros antes de él, de procurar instalarnos en otros planetas, sea realista.

  1. El plutonio militar no se compra en los quioscos.

trinity

demon-pit

A Harry Daghlian, físico jovencito, atlético y anteojudo, se lo puede ver a la derecha, intensamente concentrado, armando “Trinity”, la primera bomba atómica de la historia. El muchacho de anteojos de aviador a su derecha es Lewis Slotin, otro físico experto en “carozos” de plutonio 239. Ambos murieron irradiados como consecuencia de “rampas críticas” accidentales del carozo que se muestra abajo, bautizado desde entonces como “Demon pit” (el carozo del diablo) por sus colegas del proyecto Manhattan.

Voy a explicar el origen de una leyenda negra generada inadvertidamente en épocas del contraalmirante Carlos Castro Madero, y que todavía atormenta a algunos memoriosos pero científicamente desinformados habitantes de Capital Federal y de Ezeiza. En 1987 y 1988, fueron persuadidos de que una instalación del Centro Atómico Ezeiza iba a transformarse en un Chernobyl criollo, aunque en general la propaganda lanzada por “vecinos preocupados” e incluso por la mutual médica bonaerense FEMEBA mostraba explosiones de armas atómicas, con la típica nube en forma de hongo.

En suma, que el Laboratorio de Procesos Radioquímicos iba a causar los efectos del derretimiento e incendio de una central nucleoeléctrica gigante, siendo apenas un laboratorio (en Ezeiza no hay centrales). No hay muchos modos de derretir el núcleo de uranio de una planta química que, por empezar, carece de él. Pero además, según las imágenes, éste accidente tendría las características termomecánicas de la explosión de una bomba A.

Como lo saben los chicos, el cuco se oculta en la oscuridad. Un poco de luz sobre el LPR, aunque ya no existe, puede disipar pesadillas viejas, si el lector es vecino del Centro Atómico Ezeiza. El LPR iba a reprocesar plutonio, ¿pero se parecería en algo al plutonio militar, grado bomba, que todavía se usa en las armas nucleares de implosión? Ni un poco. Vamos a la historia de la bomba y de la muerte de Harry Daghlian y Lewis Slotin, porque de otro modo no se entiende la del LPR.

Buscando ahorrar plutonio metálico de altísima pureza en isótopo 239, cuyo costo de fabricación a fines de los ’40 era sideral, la gente del proyecto Manhattan buscó hacer una “carozo mini”, de masa muy subcrítica, de sólo 6,2 kg y 9,2 cm de diámetro. Mírelo con respecto: es esa aparente “bola de billar” de la foto de arriba es idéntica a la que el 9 de agosto de 1945 mató a 70.000 japoneses en Nagasaki. Según uno de los proponentes del “carozo mini”, Harry Daghlian, éste carozo debía ser un “faltan cinco para el peso” (a dime less than a buck), es decir debía tener una masa un 5% inferior a la crítica, con la que se inicia una reacción en cadena espontánea.

Ese carozo subcrítico tiene suficiente descomposición nuclear como para estar permanentemente a una temperatura de 43º C, y emitir rayos alfa (mucha energía, poquísima penetración). Sometido a 100.000 atmósferas de presión, el carozo cambia de personalidad. Tan bruta compresión se lograba mediante la implosión concéntrica y sincronizada de 32 explosivos envolventes de tipo “carga hueca”, que explotan todos direccionalmente, desde afuera hacia adentro. Ante tan prepotente aplastamiento, el carozo debía colapsar como un fluído compresible y pasar a otro estado alotrópico del metal, duplicando en ello su densidad de casi 20 a 40 gramos/cm3. En cortito, debía prácticamente triplicar la densidad del hierro que forma el núcleo metálico de este planeta en su punto central. Al hacer esto, el carozo se ponía supercrítico. ¿Pero cuánto duraba en ese estado?

Toda la tecnología de Fat Man, la bomba que eliminó a Nagasaki, la que fue modelo de decenas de miles de bombas más, involucra dos ideas: primero, tener un carozo de un plutonio 239 muy puro, poco contaminado del isótopo 240. Si hay demasiado 240 (más del 3 o del 7%, según distintos usuarios), es dificilísimo de transportar, incluso fraccionado, porque irradia gamma (muy energético y penetrante) a lo bestia y además entra en fisión espontánea, aunque los pedazos del carozo estén separados entre sí por decenas de metros. Esto se llama predetonación, o “fizzle”, y supone un desperdicio tremendo de potencia y dinero.

Para tener carozos “comme il faut”, se usó únicamente el plutonio fabricado en ciclotrones de la Universidad de California (“Calutrones”, en cortito), porque el que salía de los reactores plutonígenos de Oak Ridge, todavía demasiado primitivos y difíciles de controlar, venía “sobrequemado” y con trazas inaceptables de 240.

Japón no pudo rendirse más a tiempo. Lo hizo el 2 de septiembre de 1945, después de Hiroshima (6 de agosto) y Nagasaki ( 9 de agosto). La dictadura militar que dirigía el país pensó que se venía rápidamente una tercera bomba (con toda razón), y luego toda una campaña de bombardeo atómico (eso no era cierto).

Y no era que los japoneses estuvieran pasándola tan bien. Los B-29 yanquis del general Curtis Le May habían vuelto cenizas, a fuerza de napalm y fósforo, las principales 67 ciudades del país, habían achicharrado entre 250.000 y 500.000 ciudadanos en ello y aún así la población era unánime con el emperador: ante el inminente desembarco estadounidense en Kyushu, la principal isla del archipiélago, morirían peleando, incluidos mujeres y pibes.

La URSS, por su parte, le acababa de declarar la guerra a Japón, estaba haciendo picadillo al Ejército Imperial en Manchuria y Corea, y en cualquier momento intentaría un desembarco en las islas Kuriles y desde ahí a Hokkaido, el Norte del archipiélago nipón.

El generalato imperial cambió de idea tras la segunda atómica, “Fat Man”, en Nagasaki. Estaban ante dos cosas que no entendían y excedían lo imaginable: el átomo y los soviéticos. Se rindieron. Para no morir irradiados –no entendían el concepto, pero lo estaban viendo suceder- y para ser ocupados por los americanos, antes que por los soviéticos.

Los generales nipones ignoraban que desde el 19 de agosto había un segundo carozo de plutonio listo para otra bomba implosiva tipo “Fat Man”, asignada probablemente a la ciudad de Kokura. Sin embargo, por problemas industriales, no científicos, luego pasaría al menos un largo mes hasta que el Proyecto Manhattan lograra reunir suficiente material físil para una cuarta bomba, fuera de uranio 235 grado bomba (enriquecido al 90% o más) o más bien plutonio militar, dentro de todo más pagable.

Y hasta agosto del ’46 no habría las cantidades necesarias para destruir la retaguardia japonesa, en caso de darle apoyo aéreo a un desembarco americano en Kyushu. En suma, tras borrar Kokura del mapa y si Japón seguía en guerra, los EEUU debían resignarse a rascarse el higo casi un año en sus buques mientras hambreaban al enemigo por bloqueo naval, pero perdían Hokkaido bajo las botas del Ejército Rojo. Por el contrario, una invasión de Kyushu al estilo Normandía, con armas únicamente convencionales, significaba asumir la muerte de 1 millón de estadounidenses y 4 millones de japoneses, fundamentalmente civiles, según los datos que le llegaban al presidente Harry Truman.

El núcleo de plutonio de las bombas sucesoras de “Fat Man” tardaba horrores en fabricarse en los “calutrones”. Un sincrotrón es primero y ante todo, un acelerador de partículas, un instrumento más académico que industrial: mueve muy poca masa usando demasiada energía. Acumular los 6,2 kilogramos de plutonio “grado carozo” en 1945 y con tales medios era un trabajo de hormigas, algo así como llenar una pileta olímpica a cucharaditas o iluminar un estadio con un fósforo.

(Daniel se entusiasmó con el tema , así que lo dividí en dos partes. “Continuará”)


No se calla el cantor – Horacio Guarany

enero 13, 2017

Hoy murió Eraclio Catalín Rodríguez Cereijo, a las 91 años, después de una vida bien vivida. Y bebida. Pero Horacio Guarany, sigue en la memoria de muchos argentinos, y en esa canción que le dicen folklórica. No tenía una gran voz, pero era un gran personaje. Como sus canciones estarán muy presentes en los medios en estos días, les dejo aquí Si se calla el cantor, una película suya estrenada en 1973. Para escucharla en un tiempo libre, con nostalgia. También actúa Olga Zubarry…

 


La China que viene, por mar

enero 12, 2017

 

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(Para ampliarlo, cliquear encima de la imagen 2 veces)

Un polémico comentarista -e infrecuente bloguero-, “Victor Lustig” me hizo llegar este bonito mapa. Lo publicó el Financial Times, seguramente con dolorosa nostalgia. Porque hace 100 años, y por los 100 años anteriores, este habría sido un mapa de las rutas navales inglesas. Ahora… el título es How China rules the waves (Cómo China gobierna las olas) y dice que Beijing ha invertido billones para expandir su red de puertos y establecerse como un poder marítimo.

También citan a Alfred Thayer Mahan, el estratega estadounidense del siglo XIX: “China entiende la influencia marítima de la misma manera que Mahan: “El control del mar para el comercio marítimo y la supremacía naval, significa una influencia predominante en el mundo; Porque, por grande que sea la riqueza de la tierra, nada facilita los intercambios necesarios como lo hace el mar”“.

Creo que conviene que los argentinos lo estudiemos cuidadosamente. Porque desde que Garay abrió “las puertas a la tierra” 437 años atrás, la inmensa mayoría de nuestro comercio circula por el mar. Y en las últimas décadas una proporción de mayor de lo que exportamos, e importamos, va o viene de China. Los lectores veteranos del blog recordarán que más de dos años subí unos posteos con el título China: ¿nuestra nueva Inglaterra?


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