
En este siglo fue vecina mía, pero no la conocí en persona. Sí la escuché muchas veces, hace mucho tiempo, descalza, en café-concerts y pequeños escenarios.
Para mí es, con algunos nombres y lugares más, los años ’60. Buenos Aires era hermoso, si eras joven y tenías algunos, pocos, pesos en el bolsillo. Chau, Marikena. Extraño a vos, a ese Buenos Aires y a mi juventud.