Los motivos de Trump: ¿hay, también, un «imperialismo ideológico» en marcha?

Aunque tengo bastantes años trabajando en comunicación política, y participé en bastantes campañas (ganadas y perdidas), trato de mantener una opinión equilibrada sobre el peso de la ideología y el discurso. En general, de todo lo que hoy se llama «guerra cognitiva».

Es un conjunto de herramientas poderosas, y necesarias. Pero no son decisivas por sí solas.

Los estados nacionales, en particular, necesitan contar también con las herramientas tradicionales: los recursos financieros propios, la base industrial y tecnológica, el poder militar… El oro y el hierro, se decía hace siglos.

Y lo que podemos llamar el «imperialismo ideológico» fue algo típico del siglo pasado, a partir de 1917. El leninismo, los fascismos, y un difuso «capitalismo democrático» fueron no sólo ideologías, sino también armas en el arsenal de las Grandes Potencias. Les dieron apoyos y militantes fuera de sus fronteras.

No era algo nuevo en la Historia, por cierto. Atenas y Esparta lo usaron para extender sus alianzas. España apoyó y se apoyó en el catolicismo. Inglaterra, en el protestantismo, y luego en la masonería.

En 1991, con el derrumbe de la Unión Soviética. comienza una nueva fase. Las ideologías siguieron siendo un instrumento del poder blando -y no tan blando- de los estados. ¿Acaso el «consenso de Washington» no fue un instrumento de expansión económica para empresas y bancos de EE.UU.? Y la Federación Rusa mantiene una red de influencia en medios y redes, no tan evidente como la estadounidense, pero muy eficaz.

En cambio, China no parece dar demasiado importancia a este instrumento hasta ahora, salvo con un moderado apoyo a instituciones culturales. ¿Tal vez algo implícito en su identidad? Es la única de las grandes culturas de la Historia que no desarrolló una religión misionera. Al contrario, adoptó en gran parte la que le llevaron misioneros de la India, el budismo. Pero, como diría Chou Enlai, es demasiado temprano para pronunciarse.

Al tema de este post: Trump y el gobierno de Milei. Fue una de las (muchas) diferencias con mi amigo mileísta, el sociólogo y consultor; Julio Burdman. Él veía, y ve, un lazo fuerte de solidaridad ideológica entre el Donald y el Javo. Serían camaradas de ideología, en el sentido que le daba Carl  Schmitt, un filósofo de los tiempos del nazismo y el stalinismo.

Yo no lo creía. El Donald ¿un militante? Antes, un empresario inmobiliario, que se acercó a la política como aportante a las campañas del Partido Demócrata. Si hay un sentimiento evidente en él, además del narcisismo, es un nacionalismo estadounidense elemental. Y Milei puede ser cualquier cosa, menos nacionalista.

Además, las razones de su apoyo a este gobierno argentino se explican más fácil desde la geopolítica. Seguimos siendo, a pesar de una larga decadencia, la segunda economía de América del Sur, la tercera de Latinoamérica. Y la Hiperpotencia rival, China, tiene cada vez más presencia en el hemisferio, al sur del Río Grande.

China ya es la potencia hegemónica en el África subsahariana. Impedir la expansión de potencias extracontinentales en este hemisferio ha sido una política estratégica de EE.UU. desde 1823, cuando el presidente James Monroe promulga su doctrina.

Pero hay que tener en cuenta la posibilidad que haya lazos de otra naturaleza, también. Hay una ideología, si se la puede llamar así, que en la última década creció con fuerza en Occidente y en países influidos por su cultura. Se trata, simplificando, de una reacción contra el «progresismo», una izquierda cultural que reemplazó al marxismo (una filosofía que se equivocó en sus predicciones, pero era seria).

En una definición muy simplista y quizás prejuiciosa, se trata de una derecha plebeya, antifeminista y con temor paranoico a sociedades no occidentales que crecen más rápidamente, en la economía o demográficamente.

Y esa difusa ideología, Trump y Milei la comparten. Vale la pena tomarla en serio.

2 Responses to Los motivos de Trump: ¿hay, también, un «imperialismo ideológico» en marcha?

  1. Avatar de osvaldo osvaldo dice:

    Me parece que tendrias que repensar el discurso ideologico de China, que es muy habil e inteligente. Se basa en no defender o ostentar ideas ideologicas, o que parezcan pregonar su filosofia politica. Sino presentar via las redes sociales Instagram etc, videitos con gente joven, afable, que habla distintos idiomas y que presentan aspectos concretos de la vida china: obras publicas, urbanisticas, educacionales, etc. De manera que no te lleva a levantar tus defensas ideologicas inconcientes, sino a ver realidades ciertas.

    Y en las pocas veces que se refiere a conceptos sociales, como el de valorar la solidaridad, es super delicado.

  2. Avatar de Abel B. Abel B. dice:

    Creo q decimos lo mismo, Osvaldo, con una diferencia de vocabulario. En mi caso, llamo «ideología» a una concepción explícita del mundo o al menos de la sociedad. (No soy tan duro como el viejo Marx, q las consideraba máscaras de la posición de los actores en el sistema productivo?.
    Lo que hace China, lo veo como una campaña publicitaria inteligente. Y los felicito

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