Peronismo, kirchnerismo y obra pública

febrero 22, 2010

Un mantra que hoy repiten muchos dirigentes del PJ – cada vez más, da la impresión – es “Yo no soy kirchnerista, no soy ………. ista (en los puntos suspensivos poner el nombre que en ese momento agita el periodismo; Duhalde, Reutemann, etc., etc.); soy peronista“. En realidad, muchos que no somos dirigentes, como yo mismo, también lo decimos. Y como este pretende ser un blog de reflexión, se me ocurrió que valía la pena reexaminar el asunto. Ultimamente subí muchos posts de coyuntura.

No me interesó hacerlo desde la doctrina; se lo dejo a gente más inclinada a la filosofía que yo. Y, después de todo, el peronismo siempre ha querido validarse desde los hechos, desde la experiencia concreta de los hombres y mujeres que lo viven. Por supuesto, hay inmensas diferencias entre los gobiernos de Perón y los de Néstor y Cristina, como las hay entre Perón y Kirchner. Pero no corresponde comparar diferentes circunstancias históricas, más que diferentes personalidades.

Había empezado a pensar en el asunto, cuando recordé que en la blogosfera había leído algo que me pareció… iluminador. Hay algunos blogs que son algo más que una expresión personal y una forma de comunicarse (que no es poco). Es cuando agregan conocimiento profundo e información cuidadosa sobre algún tema, y le mezclan amor por eso sobre lo que escriben. Uno es Conurbanos, y el sujeto de sus posts y de su amor es el Gran Buenos Aires, en especial esa Zona Sur que los que están en política llama la Tercera, pero que es mucho más que una división política (Corresponde decir también que es uno de los blogs con una evaluación favorable de lo que Kirchner ha hecho).

Lo que encontré ahí, es y no es sobre el Gran Buenos Aires. Pongamos que es una descripción de una realidad peronista que llegó a ser y de un futuro frustrado un poco por el odio y mucho por la mediocridad, pero permanece como una muestra de lo que podemos hacer. No los peronistas, los argentinos. Hace poco escribí “el pueblo … vota a quién le despierta ilusiones para el futuro”. De un post de Conurbanos copié este fragmento que, como un cuadro de Santoro, dibuja un sueño que hoy es retro, pero sirve como inspiración.

Si tuviera que explicar, supongamos a un turista, el significado del peronismo en materia de obra pública, no dudaría ni un segundo: lo subiría a un auto y lo llevaría a Ezeiza, donde se encuentra, en pocos kilómertros cuadrados, un resumen de buena parte del ideario peronista del “período clásico”: Autopista Ricchieri, Aeropuerto Internacional, Centro Atómico, el Barrio Uno, Hospitales, un Centro Deportivo, las piletas populares, viviendas del Fo.Na.Vi, caminos asfaltados, un bosque con más de dos millones de árboles de distintas especies, y si tenemos tiempo, muy cerca de allí, Ciudad Evita: un pueblo pensado para que vivan allí más de 50 mil habitantes, con todas las comodidades del caso. Todo ello, con el plus de tratarse de obras que fueron gestadas pensando en que pudieran ser utilizadas por familias de trabajadores. (Visitantes al blog mencionaron además el majestuoso Hogar Escuela Evita, y que toda la zona de Ezeiza se diseñó como un corredor alternativo al del norte, con todo lo que eso implica).

Luego, le explicaría que los gobiernos que sucedieron a Perón, se encargaron eficazmente de la degradación material de toda esa infraestructura. En el caso de las piletas, por ejemplo, hasta se tomaron el trabajo de bombardearlas desde el aire, por orden expresa del Almirante Isaac Rojas. En cuanto al hermoso bosque de casi 600 hectáreas (ideado, como tantas otras obras, por el General Ingeniero Juan Pistarini), como no lo pudieron hacer desaparecer, lo abandonaron a la buena de Dios. Durante décadas, sus caminos se fueron deteriorando, y muchas de las especies que habían sido traídas de Europa por el mismo Pistarini, se perdieron para siempre. Lo que había sido concebido como un lugar para que se cumpliera un derecho de los trabajadores -el de la recreación- se fue convirtiendo en un enorme descampado salpicado de ruinas…

Como les dije, Conurbanos es benévolo con el oficialismo, y además es justo. Agrega también: “En febrero de 2009 (tarde pero al fin), el Gobierno Nacional puso en manos del Ministerio de Desarrollo Social la recuperación del área (bosque + piletas + complejo deportivo).
Ya se pusieron en valor un total de 200 hectáreas, y se supone que para fines de este año tendrían que estar en condiciones las 400 restantes, que conforman el Centro Nacional Recreativo de Ezeiza.

Lo reallizado hasta la fecha no es poco: se ha recuperado buena parte del bosque, el sector de parrillas y mesas, y se hicieron a nuevos los caminos afaltados, y el sector de juegos para niños, con materiales reciclados. También hay un centro de exposiciones. En síntesis, hoy día se ha vuelto a convertir en lugar excelente, donde ir a pasar un lindo día con la familia o con amigos. Obviamente, no hay que pagar un mango

Me consta personalmente que esto es cierto: Los municipios, Ezeiza, Esteban Echeverría, aportan para ello, pero los recursos los pone la Nación, directamente y a través de los planes “Argentina Trabaja”. Y creo que esto puede, y debe, contarse en el activo kirchnerista.

Como dije en otros posts, el Ministerio de Desarrollo Social trabaja – también dije que no se le caían muchas ideas – y hay muy poco aroma de corrupción hoy, si recordamos las historia de ese ministerio. Eso mismo no puede decirse  de las obras públicas financiadas por este gobierno, pero eso forma parte de las más firmes tradiciones de nuestro empresariado nacional.

Lo importante es lo que falta: Por todos los recursos que se han volcado a la obra pública desde 2003, y han sido muchos, qué poco es lo que hay para mostrar a un turista, o a un compatriota, como eejemplo de lo que se puede hacer…


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