La política y los argentinos, hoy

agosto 10, 2014

Una queja habitual de los moralistas y en general de los críticos de la política (gran mayoría de los argentinos) es que la lucha por el poder, las ambiciones personales, subordinan, desplazan de la atención pública, a los grandes temas nacionales.

¿Saben una cosa? Hoy es al revés. Queda menos de un año para la instalación de las candidaturas que van a disputar el gobierno de la Nación, y también de casi todas las provincias y ciudades. En algunos de estos casos, falta menos de un año para las elecciones.

Y sin embargo, a pesar que Randazzo desafía a Scioli, que Macri ve en la gente una convicción de cambio, que Massa dice que con Reutemann es más fácil hablar de soja que de candidaturas… a pesar de esas y muchas otras importantes noticias, se percibe con claridad que el interés de los argentinos está volcado en otras cosas.

Ésta no es sólo una percepción subjetiva. Cualquier exploración – rápida o en minucioso detalle – de las redes sociales masivas, Facebook y Twitter, para no hablar de la elitista blogosfera, muestra que los argentinos comentan, se apasionan y se preocupan mucho más por el conflicto con los fondos buitres, el impreciso default y, en los últimos días, por el nieto recuperado n° 114, Ignacio Hurban/Guido Carlotto, que por las declaraciones de cualquiera de las figuras de la política. Los encuestadores podrían dar números más precisos, si alguien les pagara por divulgar eso.

Creo que esto habla bien de nuestra sociedad. El fallo del juez Griesa y las estrategias que ensaya en respuesta el gobierno ponen en juego, al menos en algún grado, el bienestar (o malestar) actual de todos nosotros y el desempeño futuro de nuestra economía. El episodio de un bebé arrebatado a su madre que 37 años después busca su identidad, toca profundidades en la mente de todos nosotros. También, es una indicación de valores y preocupaciones que se han ido incorporando a la conciencia colectiva y que se muestran en ocasiones como ésta. Es más humano, y también más maduro, interesarse en esas cosas, y no tanto por una identidad partidaria o el apego a algún candidato. Digamos que ese video de la Bersuit muestra mucho de lo que somos, y también de lo que queremos superar.

Por supuesto, esto también tiene consecuencias políticas. La realidad es así. En ese espacio, el concreto y a veces cínico de la puja por el poder, estos temas – “issues”, como los llaman los yanquis – aumentan el protagonismo del gobierno. Esto sí se refleja en las encuestas, que muestran un aumento en la valoración de la figura presidencial, Cristina Fernández. Es natural: en estas circunstancias, el gobierno es el actor político que puede tomar decisiones concretas.

Y también es aquel cuyas políticas han llevado a las situaciones presentes. Por eso, los opositores, cuya atención tendía, inevitablemente, a volcarse hacia las perspectivas de la cada vez más cercana renovación en 2015, retoman ataques enconados contra la Presidente, el kirchnerismo y/o el peronismo. Para disimular una cierta irrelevancia en el presente. Eso se ve en los medios que recogen las declaraciones de la oposición; y también podemos verlo, salvando las distancias, en este blog, donde comentaristas politizados, críticos del gobierno, descargan sus argumentos o sus broncas.

Por mi parte, que siempre he insistido en el blog en la necesidad de preparar conscientemente las políticas y los proyectos que pugnarán por dar forma a la nueva etapa, que en ningún caso será una simple continuidad del presente… Por mi parte, digo, no me preocupo. El armado de coaliciones, y la elaboración de las consignas, los símbolos de esperanzas y temores con que se disputará la presidencia, es el trabajo de los políticos. Que lo están haciendo, cómo no. Mal o bien, pero están enfrascados en eso.

La gran mayoría de los argentinos, precisamente a través de los temas que los mueven o preocupan, están determinando cómo deben ser las propuestas que los convoquen cuándo lleguen, en un futuro cercano, en un escenario no muy distinto al actual, las PASO y las elecciones. Y también los límites de lo que puede hacer un futuro gobierno. A ese respecto, recomiendo la lectura de la nota de hoy (ayer sábado) de uno de los opositores más lúcidos, y también encuestador, Eduardo Fidanza, ex de Poliarquía: Ahí advierte “El empleo, la política social y las jubilaciones constituyen la última frontera, el territorio que la sociedad no quiere resignar“.

Lo que me dejó pensativo es un apunte en un posteo, también de hoy, de otro encuestador, Artemio López. Mi amigo Artemio dice que éste es el momento para matar el pasado. Atención: es un cañonazo más en su yihad de estos meses contra la candidatura de Scioli. Y está todo bien: forma parte de esa necesaria puja política que va forjando los proyectos, las coaliciones que se enfrentarán, a más tardar, dentro de un año en las PASO.

Pero me hizo recordar, al referirse a la elección de 2005 en que Duhalde fuera derrotado, algo que todo político práctico debe conocer en sus huesos: al votante hay que hablarle del futuro. Por lo menos, también del futuro. Y – más allá de atacar o defender al gobierno actual – no veo a ningún candidato posible que lo esté haciendo.


Clap, clap, clap

julio 31, 2014

buitresAcaba de terminar el discurso de la Presidente. Pero, como todos sabemos, no ha terminado la situación creada por el fallo del juez Thomas Griesa, de la que se discute se debe llamarse, o no, default.

Pero lo más importante no es el nombre sino las consecuencias. El desafío que enfrenta la economía argentina, la Argentina, es que las consecuencias no sean las que sufrimos a partir de Diciembre 2001, o las aún más graves que sufrió Ecuador en 1999. Ni las de la dolorosa reestructuración de la deuda griega, mucho más cercana.

Atención: como bromeaba Manes Marzano en el dibujo que reproduje el lunes, la economía como está hoy no es para alegrarse. Pero precisamente por eso, y aunque parezca extraño a primera vista, las malas noticias en el frente externo suelen servir a los gobiernos para descargar su responsabilidad. Haber comenzado el discurso con el anuncio, rutinario, de un aumento para los jubilados, me parece una forma inteligente de encarar la situación.

Puede hacer realidad, si el gobierno y el resto de los argentinos nos manejamos con inteligencia, el pronóstico de un analista financiero neoyorquino, Felix Salmon, que mi amigo Otto Rock me recomendaba: “Argentina ha hecho un muy buen trabajo de no parpadear, hasta el momento, de cara a los tribunales estadounidenses que amenazaban con las peores consecuencias posibles. La hora de la verdad ha llegado, y las consecuencias van a ser sufridas. Muchos observadores pueden llegar a ser sorprendidos por la facilidad con la Argentina las soporta“.


Calma, contribuyentes

julio 29, 2014

Kicillof - Pollack

Como las listas de candidatos, los arreglos se hacen – o se caen – lo más cerca posible del límite de tiempo. Y por la misma razón: para no dar oportunidad para maniobrar a los que tienen otros arreglos, u otros candidatos, en mente.

La primera noticia de este desarrollo – adelantándose aún al Buenos Aires Herald, que ha seguido de cerca todo lo sucedido en estas últimas semanas – fue la noticia que hoy dio Ignacio Olivera Doll en Ámbito online: Bancos argentinos proponen garantía para evitar default (La acercó a este blog el alerta Cine Braille). Por supuesto, esto no fue una iniciativa espontánea (Creo que la última vez que un banquero importante tuvo una iniciativa espontánea fue en Venecia, durante la Cuarta Cruzada. Y fue duramente reprimido). Ahí mismo se dice que fue conversada con el presidente del BCRA, Juan Carlos Fábrega, y uno de los abogados de Singer.

De todos modos, como señalé aquí, esa propuesta no tiene sentido por sí misma: ¿Qué y cuánto es lo que se garantiza? Que había conversaciones serias en marcha lo indicó la otra señal importante de hoy: el viaje del ministro de Economía, Kicillof, a Nueva York. No se mueve una pieza de esa envergadura sin una expectativa razonable de resultados.

Ahora, los que estén muy ansiosos… a seguir los portales online. Es inevitable que cuando haya un resultado firme: que el juez Thomas Griesa autoriza al Bank of New York a pagar a los bonistas del canje los fondos que puso a su disposición la Argentina… o que no lo hace, toda la lógica política indica que el anuncio lo hará o la Presidente o Kicillof.

Lo único que puede ofrecerles el blog de Abel es su confianza en que “los asuntos de plata se arreglan con plata”, y que, ya se llegue a un acuerdo o no, las consecuencias no serán graves. Mencioné en posteos anteriores lo que decían economistas con experiencia en consecuencias graves. Pero ahora les agrego quien podría ser la máxima autoridad institucional en el tema:

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, señaló que la posibilidad de que Argentina caiga mañana en una suspensión de pagos técnica no tendría “sustanciales consecuencias externas (…) dado que el país lleva fuera de los mercados financieros largo tiempo“. Si ella lo dice…


Ya no se puede creer ni en los buitres

julio 29, 2014

FORO INTERNACIONAL DE MUJERES

Por suerte, todavía está la Doctora Carrió, para los que privilegian sus intereses u odios de cabotaje sobre los intereses generales, o, aunque sea, un racional egoísmo. Y también, claro, para los que por el lado de Carl Schmitt o de Ernesto Laclau, están convencidos que la verdadera política pasa por la construcción de un enemigo a vencer. Puede irles mal – como la ha ido a menudo a Lilita, y no sólo a ella. Pero que se motivan, se motivan.

Esta reflexión surge, al final del día, por tres novedades que aquí resume J. R. Sentis:

  • El Gobierno decidió anticipar el pago al Club de París. 
  • El juez Thomas Griesa habilitó al Citigroup a realizar por única vez el pago de intereses de bonos argentinos, parte de los cuales están en manos de los acreedores que participaron en canjes de deuda de 2005 y 2010. Porque el Citi no puede distinguir entre esos bonos y otros que Argentina emitió este año (para pagar al grupo Repsol).
  • Acreedores que tienen más de 4.000 millones de dólares en eurobonos Discount y Par enviaron una carta al mediador designado por la Corte, en la que proponen apurar las conversaciones para un arreglo, según publica el Financial Times.

No es la humildad cristiana que recomienda Francisco, pero no puedo resistirme a decir que estas noticias – que no cambian la situación básica ni modifican las relaciones de poder – dan la razón al enfoque que he venido sosteniendo en toda esta serie de posteos: Estamos frente a un conflicto de intereses. Las partes no tienen como objetivo reemplazar al capitalismo inhumano por un sistema más justo, ni tampoco esclavizar a los pueblos (esas u otras pueden ser consecuencias, muy remotas). En lo que a ellos concierne, su interés es beneficiarse lo más posible, o perjudicarse lo menos ídem. Y con eso tienen bastante trabajo, gracias.

Como los argentinos pertenecemos en este caso al lado que sufrió los perjuicios y que puede joderse bastante más, lo sensato es respaldar al gobierno en sus esfuerzos. No porque tengamos una fe mística en la sabiduría de sus políticas, sino porque es el único instrumento que hoy tenemos para defender nuestros intereses.

Como no soy abogado, no pienso dedicar mucho tiempo a analizar la juridicidad, o falta de ella, del fallo de Griesa. Estoy seguro que al otro lado, el Sr. Paul Singer, el punto le importa un cuerno. Y a mí también.


Semana para especuladores

julio 28, 2014

Todos-Ponen

Todas las semanas lo son, en realidad. La especulación es la actividad distintiva de la actual etapa del capitalismo, si la medimos, en estricta lógica capitalista, por las sumas de dinero que mueve. Sucede que la que comienza hoy tiene cierta repercusión en el ámbito global por el antecedente que marcaría: un estado soberano está siendo impedido de pagar títulos que ha emitido y reconoce, por el fallo de un juez neoyorquino . Y en nuestro espacio, en Argentina y en los mercados donde se cotizan nuestros valores (todos los importantes), se abren ocasiones para hacer diferencias con la suba o la baja o ambas – una un día y la otra al siguiente – de los bonos argentinos.

Tal vez ustedes señalen que no hay nada nuevo: hace varias semanas que se producen a diario alzas y bajas en esos valores, y sin duda hay jugadores que se han beneficiado (en las mismas sumas que otros han perdido, por supuesto). Pero esta semana, en que se vence el plazo (según los usos del mercado; no hay una ley que lo determine) que permitiría – si no se llegara a un acuerdo de último momento – a algunas calificadoras de riesgo anunciar un default argentino, y a algunos tenedores de bonos reestructurados iniciar acciones legales si así lo encontraran conveniente, tiene una carga especial.

Y se ha extendido más allá de los mercados de valores. En estos días se nota una disminución en las operaciones inmobiliarias, sobre todo en campos. Los que tienen sumas importantes (en dólares, claro) y los que tienen propiedades para vender, están vacilando sobre el precio. Eso también es especulación, ya sea para ganar o para no perder.

Sobre esto, no tengo mucho más para decir. Ya expuse en posteos anteriores mis opiniones y preferencias. Personalmente, me abstengo de especular, lo que también implica una apuesta, forzosa, a que los cambios no serán demasiado grandes, en un sentido o en el otro. Sí quiero agregar un consejo: el éxito del que se decida a hacerlo, en esta oportunidad, va a depender mucho más de nervios firmes que de información interna. Porque antes que una situación en sí – el default, si se produce, va a ser más un tema para abogados que un hecho material – lo que producirá pérdidas y ganancias serán las reacciones de los tenedores de esos bonos reestructurados, de las empresas que decidirán o no seguir con sus planes actuales, y de “los mercados” (esos mismos apostadores). Ni siquiera alguien que junte la información de Cristina Fernández, Paul Singer y Thomas Griesa podría estar seguro de las consecuencias.

Eso mismo indica, me parece evidente, que hay algo superficial en la tensión de estos días. Mi entrenamiento como contador me lleva a mirar más los “fundamentals”, los datos de la estructura económica de un país, más que los de la coyuntura. Y si bien el crédito es un elemento fundamental de la economía moderna… Argentina hoy no tiene acceso significativo a los mercados de capital ni a las instituciones financieras internacionales. Sólo puede perder las expectativas que, aparentemente, el gobierno mantuvo de lograrlo.

(Que estaba interesado en conseguirlo, no me caben dudas. Lo demuestra el mismo dato que indica que ponía límites al precio político que estaba dispuesto a pagar para lograrlo: Este tanteo de arreglo, frustrado, con Paul Singer a través de Goldman Sachs en octubre del año pasado, que relata Carlos Burgueño, es elocuente).

Aparte de lo que yo piense, me parece interesante echar un vistazo breve a otras evaluaciones. No es sorprendente que el más K de mis comentaristas, Norberto, nos acerque este dato del informado Escriba: Richard Deitz, vicepresidente segundo de la Reserva Federal de Nueva York, sugiere que “los holdouts podrían aceptar una extensión de tres meses del stay, a cambio de que se ejecute la sentencia“. En un posteo anterior, el mismo destacado bloguero había citado a Spencer Abraham, ex secretario de Energía de los Estados Unidos durante el gobierno de George W. Bush, que está preocupado porque un default argentino podría cerrar oportunidades de inversión en el sector a empresas yanquis y abrir el camino a sus competidoras rusas y chinas.

Esto podría verse como un esfuerzo de los partidarios del oficialismo para encontrar elementos positivos entre la catarata de mala onda que los medios del Atlántico Norte vuelcan sobre el gobierno argentino (y sus antecesores). Pero es Lucas Llach, un economista ingenioso y bien anti K, el que marca en su blog un dato curioso: el “riesgo país” – es decir, la diferencia entre el interés que deben pagar los bonos argentinos comparado el de un bono del Tesoro norteamericano – está hoy en el valor más bajo desde diciembre de 2011, cuando iniciaba su segunda presidencia Cristina Fernández. Los mercados, parece, no temen el “default técnico”. O no lo toman muy en serio.

Tal vez las declaraciones más interesantes – también desde un punto de vista político – son las de dos conocidos economistas que no tienen, digamos, mucha afinidad con el kirchnerismo: Jorge Remes Lenicov, ex ministro de Economía de Duhalde, tiene la desgracia de estar asociado a un período especialmente negro de la economía argentina, pero no cabe duda que de consecuencias de un default conoce, y nos dijo “Si el país no paga la semana próxima, no pasa nada”.

Y nada menos que Roberto Lavagna, también ex ministro de Economía de Duhalde y de Kirchner, y ahora consejero de Massa, afirma que, si bien es preferible evitar el default, “Argentina debe cumplir como lo ha venido haciendo desde 2005, debe privilegiar al 93% que aceptó una quita y no hipotecar su futuro por cumplir con una decisión judicial muy controvertida“.

Pienso que el resumen más ajustado a la realidad es que, más allá de la importante campaña del lobby de los fondos que litigan contra Argentina, a la que se suman los opositores enconados al gobierno actual, dispuestos en principio a acompañar cualquier ataque contra él, en este tema se juegan intereses, y ambiciones muy diversos. Uno no tiene que estar convencido de la sabiduría de las políticas actuales para confiar que la firmeza y la serenidad de quienes gobiernan consigan las mejores condiciones posibles.

Y un elemento que la honestidad intelectual (no es alusión, Manolo) me fuerza a señalar: Un gobierno que es acusado por sus opositores de corrupción en sus niveles más altos, se ha mostrado dispuesto a enfrentar a un fondo de inversión que en el pasado, y ante otros países, no ha vacilado en buscar irregularidades y delitos para desprestigiar a los mandatarios y justificar su accionar.


El juez Griesa y el póker con Mr. Singer

julio 23, 2014

El posteo Jugando al póker con Mr. Singer ha despertado interés y bastantes comentarios (aunque todavía lejos de éste sobre nuestros vínculos con China). Por eso me parece que vale la pena aclarar (¿clarificar?) algunos puntos.

Mi amigo Ricardo Rotsztein (a) Musgrave, ha subido en su blog la transcripción completa de la audiencia de ayer en la Corte del Distrito Sur de Nueva York con los abogados de los bancos, de los fondos (buitres y de los otros) y de nuestro país. Es un servicio público que le debemos agradecer: la lectura (para los que dominan el inglés) es informativa, y tan apasionante como cualquier escena de una serie de TV sobre el tema judicial.

Ricardo, emotivo, lo llama a Griesa después de leerla “marioneta de los buitres”. Por mi parte, entiendo que no se ve nada allí que no estuviera ya muy claro en el fallo original. Refrendado por la Corte de Apelaciones y, tácitamente, por la Suprema Corte de los EE.UU., recordemos. Creo que ilustra sobre la conveniencia de requerir exámenes periódicos a los jueces y a otros que detentan cargos vitalicios, pero sin duda el Juez Fayt opinaría que Thomas Griesa es un hombre joven, con mucho que aportar todavía.

Como modesto aporte personal, quiero traducirles un brevísimo fragmento de los procedimientos, que me parece muy revelador de la situación concreta que afrontamos. Aclaro, para los que no estén familiarizados con el tema, que es una audiencia en que las diversas partes, a través de sus abogados, solicitan “clarificación” sobre los puntos de la sentencia que afectan sus intereses. Aquí les acerco, solamente, la intervención de un abogado, Christopher Clark, por los tenedores de bonos reestructurados en Euros, Clearstream Banking y Euroclear Bank. “La Corte” es el juez Griesa.

LA CORTE: ¿A quién representa Ud.?

MR. CLARK: Represento a un grupo de fondos poseedores de bonos denominados en euros, que se pagan en euros y están sujetos a la ley inglesa. Estamos aquí, Su Señoría, para solicitarle que clarifique su orden para que por lo menos las partes extranjeras sobre los cuales usted no tiene jurisdicción no estén sujetas a los dictados de esa orden.

LA CORTE: El punto crucial es que la Corte tiene jurisdicción sobre la República de Argentina y la República de Argentina está haciendo estos pagos. Ese es el punto clave.

MR. CLARK: Estamos de acuerdo con su Señoría mil por ciento. No lo ponemos en duda en modo alguno. Y Euroclear, por ejemplo, se nos ha unido en esta petición. (En las intervenciones previas) Su Señoría indicó anteriormente que Euroclear es sólo una cámara de compensación. En lo que hace a nuestros bonos, opera exclusivamente en Bélgica. No hace nada en los Estados Unidos. No viene a los Estados Unidos para llevar a cabo sus funciones. La orden de Su Señoría tiene el efecto que le requieran hacer algo que viola la ley belga. Nuestra petición, Su Señoría, es por una simple modificación de la medida cautelar: que diga que nada de la medida cautelar requiere a una parte violar la ley de su país o la ley del lugar de ejecución. No sabemos por qué eso sería objetable. Simplemente esperamos evitar con eso (futuras acciones legales)…

LA CORTE: Yo sé por qué sería objetable. Sería empezar a hacer excepciones importantes a la resolución básica y al requerimiento que este Tribunal ha impuesto. No voy a empezar a hacer esas excepciones. ¿Es breve su petición?

MR. CLARK: Lo es, su señoría.

LA CORTE: Ciertamente la trataré en un fallo.   Pero voy a decir ahora mismo que no voy a empezar a hacer excepciones de esa clase – no espero estar haciendo excepciones del tipo de las que está hablando. Pero lo consideraré y dictaré una sentencia al respecto. Muchas gracias“.

Creo que este breve intercambio, como el resto de la audiencia, confirma mi opinión. En la negociación con los fondos buitres que han obtenido este fallo, con Elliott Management, que el mismo juez vuelve a exhortar a las partes, Argentina no tiene otro elemento para negociar, que la posibilidad del default.

Porque esa posibilidad es también el instrumento para obligarla a cumplir el fallo. Griesa mismo lo hace explícito en su resumen al final – su memoria no es, evidentemente, de lo mejor para los detalles, pero tiene claro el dato fundamental: hacer cumplir sentencias anteriores fue imposible al no haber forma de embargar bienes argentinos en su jurisdicción; la herramienta a su alcance es impedir que Argentina pague a los bonistas que aceptaron los canjes de 2005 y 2010, y está dispuesto a usarla.

(Estimo también que esto dispone de la teoría que atribuye a Singer la intención de provocar el default. En ese caso, se quedaría sin instrumentos para conseguir cobrar. Es cierto que puede pensar que un futuro gobierno argentino sería más generoso que el actual; pero eso requiere una fe en la política local que ni siquiera los encuestadores tienen).

Entonces… Argentina no podrá prescindir de sus abogados (todo está pensado para eso; los contadores lo sabemos). Pero ya no es una lucha jurídica sino una partida de póker. Que requiere, sobre todo, nervios firmes. La doctrina legal que se aplica fue expuesta hace unos siglos en Venecia (y pueden escucharla en la boca de grandes actores en el video de arriba si tienen media hora libre; tiene subtítulos en castellano) “Antonio ha ofrecido en garantía una libra de carne, y Antonio deberá entregar una libra de carne“.


Jugando al póker con Mr. Singer

julio 22, 2014

card_game

No voy a extenderme otra vez sobre fondos buitres y el posible default “selectivo” (¿se escuchó un suspiro de alivio?). Si ponen en el Buscador del blog las palabras “Griesa” o “buitres” encontrarán mucho material que he subido, propio y ajeno. Y cualquiera que se moleste un poco, encontrará – mááás allá de esta humilde página – toda la información que pueda absorber.

El interesado tiene que cuidarse – eso sí – del clima histérico que se ha desarrollado en torno del tema. En parte se origina en la lógica de los medios, que necesitan tener una noticia – y contar una historia – todos los días; decir “se está negociando” cada vez sería muy aburrido. Otro factor, muy importante entre nosotros, es la lógica de los medios politizados (que son todos): a los opositores les sirve mostrar un gobierno chavizado, que “nos aísla del mundo” (EE.UU. y la Unión Europea); a los oficialistas, sugerir un gobierno chavizado pero bien, que lucha contra la cara más inhumana del capitalismo, en nombre de todos los pueblos deudores del planeta.

Un factor más significativo está inserto en la naturaleza de la economía capitalista actual: su componente especulativo es muy grande, en realidad, mayoritario. Cuando leen “los bonos subieron”, “las acciones bajaron”, “el dólar blue alcanzó a…”, piensen que son los precios a que alguien está comprando y otro está vendiendo, y que esos agentes económicos están haciendo, necesariamente, apuestas distintas. Ningún fondo compra un bono argentino, por ejemplo, para retenerlo 10 años. Si los valores se mantienen estables, los especuladores no ganan (ni pierden), y los corredores se quedan sin sus comisiones. Quizás, hasta tendrían que buscarse un trabajo productivo.

Hay otro elemento, una causa válida para la tensión que se percibe en estos días, y es al que quiero referirme ahora. En este conflicto hay actores con intereses claramente diversos: el Estado argentino, los fondos especuladores que han obtenido el fallo ordenando se les pague unos mil trescientos millones de dólares, los fondos – e inversores individuales, si alguno – que tienen los bonos reestructurados que se pagan normalmente, los que tienen los bonos defaulteados en 2001 pero no se han presentado a litigar (todavía), los bancos que tienen la misión de acreditar los intereses que Argentina está pagando, la plaza financiera de Nueva York, las instituciones internacionales como el F.M.I., y unos cuantos más.

Pero dos de ellos, los nombrados en primer término, o, en la carátula del juicio la República Argentina y Elliott Management LTD. y NML Capital, LTD. están enfrentados entre sí en un juego de nervios, y presiones, que se asemeja a los de una mesa de póker.

No en “el juego de la gallina”, como han dicho algunos tremendistas. Aquí no van a chocar dos autos, ni los que conducen están corriendo riesgos físicos. Ni el estado argentino ni Elliott Management corren el menor riesgo de quebrar. Pero para Argentina el riesgo eventual – sobre todo, pero no el único, el de la cláusula RUFO que pondría en riesgo las reestructuraciones de deuda de 2003 u 2005, es un perjuicio muy serio. Y para Elliott Management, el botín de 1.300 millones de dólares plus, es muy interesante. Como dirían ellos mismos, no es “chicken feed”.

El Sr. Paul Singer – para los fines prácticos, el dueño de EM y NML – tiene, está claro, las mejores cartas: un fallo refrendado directa o indirectamente por todo el sistema judicial de los EE.UU. – el grandote del barrio. La Argentina tiene, eso no es tan obvio, la “mejor posición”, desgraciadamente. Porque el pozo en juego está en su bolsillo: es quien tiene que pagar. El “Special Master” (un título cool, eh) Daniel Pollack es quien los junta en la mesa, y supongo que ahora que murió James Garner, es probablemente el más adecuado.

Aparentemente, nuestro gobierno ha decidido que mejor es pagar. La Presidente ha anunciado en un discurso reciente que va a hacerlo con el 100 % de los acreedores, incluido los buitres. Pero le conviene estirar los plazos, disminuir los intereses que se pacten, conseguir salvaguardias legales, y, en particular, acordar públicamente todo eso después del 31/12/14, que vence la RUFO. El otro lado quiere, naturalmente, reducir plazos y aumentar intereses. Además, no está muy seguro que el gobierno argentino sea sincero. Hay gente muy desconfiada.

Entonces, más allá de todos los argumentos, que pueden repasar si no los aburren ya, Argentina está obligada, para defender sus intereses, a hacer ver que no va pagar, a menos que… Y a hacerlo creíble. Y el Sr. Paul Singer, para defender los suyos, debe convencer a los argentinos que esa decisión es imprudente, ilegal, inmoral y hasta provoca colesterol alto, si puede hacerlo. Para eso ambas partes pagan abogados, solicitadas, lobbystas, periodistas, … Y seducen diplomáticos. Que se dejan seducir: ese es su trabajo.

Mi estimación: la dije antes. Los problemas de plata se arreglan con plata. Se llegará a un acuerdo. Pero, ojo: la misma lógica de este juego exige que las amenazas sean reales, o no sirven para nada. Entonces … podemos llegar a lo que en un posteo anterior se llamó el “default surrealista”. Y es perfectamente posible que la tensión se acentúe las últimas semanas de cada mes, hasta fin de año. Bueno, ser argentino nunca fue aburrido.

Y además tenemos otro espectáculo interesante, éste en nuestra intimidad: el oficialismo ha mostrado tener los nervios para afrontar este tipo de desafíos. Hasta, algunos dicen, cierta predilección por ellos. Será instructivo ver cómo se manejan las demás fuerzas políticas en campaña.


A %d blogueros les gusta esto: