Peronismo mendocino. Casas más, casas menos…

febrero 16, 2016

lord of the flies

El amigo Marcelo Padilla nos ha acercado poemas épicos del peronismo de las bases. Esta vez lo suyo es la crónica. Y lo subo para los que se interesan en lo que pasa en Mendoza, y también porque refleja, con variaciones, como se reagrupa el peronismo en cada distrito (En la Capital, el rol de los intendentes lo llenan los sindicatos con presencia territorial).

Se menea, se hamaca, corre, no limpia y no barre. Hay temblores. Algunos provocados y otros no. En la estación sismológica dicen que hay un índice oficial y otro peronista sobre el movimiento de la tierra. A la tierra la mueve el peronismo y lo que se comunica es otra cosa en los medios. Los litigios son por la propiedad privada. Hay quienes tienen tierras y quienes no tienen más que un certificado legislativo. Los sin tierra. Bueno, eso puede que suene a división entre latifundios y minifundios. El tema es el derpo.

La naranja se pudrió. Subió demasiado el precio y ya nadie compra el cítrico. Las tiran en la calle. Miranda y Ciurca están plantando otra cosa. Por ahora no se sabe qué. Han quedado miles de militantes de ese sector en la dispersión marginal de movimiento, emigran, son parte de la diáspora triste que no tiene amparo. Pero son peronistas y nadie puede decir que no lo son. Excepto… claro, “los puros” que se lavan las manos con alcohol cada 5 minutos. Los tratan como si fueran la gripe aviar. Pero son peronistas. Son militantes hoy desatendidos. Algunos están tirados en la cama con depre y otros buscan y bucean luego de la hecatombe. Tienen la maldita peste de la acusación. Si no se los tiene en cuenta será un error. No se inventan los peronistas, ni se riegan. Están los que están, y los de abajo de la burocracia -que huyó como en las guerras-  están atendiendo a los heridos y a los niños. Ojo. Para repensar el nuevo rol del peronismo en la provincia hay que sacarse la bilis.

El azul es el color de las comarcas de Asterix que quedan gobernando en un panorama complicado. Intendencias que tienen que gestionar y dejar bien parado al peronismo. Son los que tienen territorio al fin y al cabo y, más allá de algunas gestualidades confusas -y otras no tanto-, son los que quedan con derpo. A no ser que nos miopicemos de golpe, el peronismo mendocino pasará en gran medida por el azul, ese color chueco. Son cuatro intendencias azules puras y el turquismo del sur que juega con más independencia. Salgado no sé porque Santa Rosa no sé. Hoy es un departamento prácticamente desaparecido al que nadie le da pelota. Y ahí hay gente que no es atendida. El sueño de La Salada en la era PRO se desvanece. Como todo lo popular que no se entiende por razones, La Salada no sala más.

Reaparece reciclado un nuevo espacio que, de nuevo, por ahora, tiene el nombre: Peronismo para la Victoria. Un conglomerado de orgas que antes confluían en Unidos y Organizados y hoy se muestran, con el nombre, más peronistas. Parece que se puso de moda ser peronista en la era Macri. Son las mismas caras. Con algunas deserciones y otras incorporaciones en el libro de pases. Es deseable que prospere de una buena vez ese agrupamiento luego de la debacle. Son puros, pero parecen estar dispuestos a rozarse con nuevos virus para ver qué pasa. En el medio del quilombo miden fuerzas y van a disputarle a los azules, a discutirles el peronismo. No está nada mal. Mientras haya discusión y no exterminio, estas incubaciones valen la pena siempre y cuando no los gane el higienismo peronista.

Y por último la asonada de Moreno en la provincia. La Néstor Kirchner que tracciona por la figura del que se le plantó a los grosos, que imanta. Guillermo Moreno, el  patriota vivo. Sin embargo, la voracidad. El armado y la aparición de varias agrupaciones con el mismo nombre pero con distintas prácticas. No mueven la aguja hoy en el peronismo porque su presencia es temprana. Y, además, ha quedado -al menos por estos días de agite- atrapada entre azules y peronismos de la victoria. Sola pero con vocación, crece como una mancha. Hoy, a todas “las Néstor” las une la venida de Moreno a Mendoza. Después, se verá.

Mientras tanto, los despidos, las detenciones, las persecuciones, la transferencia de divisas a la oligarquía a través de la eliminación de la retenciones, la eliminación de las retenciones  a las mineras -¡¡ey, asambleístas, teléfono!!- la eliminaciones de planes y programas que sostenían derechos adquiridos. Los paros que se vienen, los putos y las lesbianas que se organizan para dar pelea groncha, la vendimia insípida, el periodismo macrista que no da más y tiene que empezar a mostrar “algo de lo real”, los elefantes que pasan, las hormigas que trabajan, el pozo y las cuevas donde duermen los silencios.

Es el peronismo de Mendoza. A puro temblor, en el desierto“.


“El corazón satánico del peronismo chueco”

febrero 27, 2015

corazón satánico

De Marcelo Padilla se dice que, como extranjero (es sanjuanino), no puede comprender la esencia de la identidad menduca. Es posible. Pero es seguro que conoce más de la interna peronista ahí que yo. Y Mendoza es un distrito importante, cómo no. Además, esta columna suya que me hizo llegar nos da una visión realista de cómo se arman las listas de candidatos. En todas las provincias y en todos los partidos. Como casi siempre, mi comentario al final.

“A las PASO en Mendoza hace tiempo que el pejota las ningunea. Cada cuatro años las transforma en un rollo de papel higiénico que revolea para banderear un poco. Cuando el chueco Mazzón vino hace cuatro años a Mendoza hizo lo mismo que ahora. Sentarse en un sillón cual Robert de Niro en Corazón Satánico de Alan Parker, bastón y uñas largas, viejo diablo eterno, a escuchar las súplicas de los candidatos a gobernador. Harry Angel (el personaje que encarna Mickey Rourke en la película) es el epifenómeno de los políticos peronistas que olvidan el pacto que hicieron alguna vez con el diablo y al final desesperan por el desenlace trágico que les devuelve el espejo de su identidad. Como Harry Angel, han cometido crímenes, engaños, sin registrarlo. Y cuando el diablo se los recuerda, primero con pistas, luego cara a cara, los aspirantes quedan shockeados ante tamaña realidad negada.

Las PASO nacieron y se difundieron como herramienta para sanear la rosca del diablo – Robert de Niro, siempre estaba ahí, vigilando a su presa para ver si cumplía el pacto. Hace cuatro años, Mazzón, nuestro Robert de Niro, impuso la fórmula Pérez-Ciurca. Hubo quejas y pataleos. Pero todos arreglaron y se llevaron su parte. Todos, hasta los más puros se bajaron del caballo y aceptaron diputaciones nacionales. Amagaron con irse del PJ si no se hacían las PASO… y no se fueron. Y La Mancha de Rolando tocando para unos y para otros “arde la ciudad”.

Hoy tenemos un escenario calcado. Los candidatos a Gobernador se mostraron en la pasarela y se midieron los trajes. Empezó el picudeo entre unos y otros. Miranda, Carmona, Palau, Bermejo, Roby, Tanús, etc. A medida que pasaban los días algunos se fueron cayendo y a otros los cayeron camino a las PASO de abril. Y ahora, vuelve al ruedo el diablo a comprar almas, como hace cuatro años. Las tiene ahí, casi casi compradas, mientras los candidatos se tiran los escuálidos votos de la elección de Capital en la cara. Se enrostran porotitos, “que yo saqué más”, “que vos no existís”, “que vos creciste pero sin mis votos no sos nadie”, etc. Miserabilidades de antesala de función.

El diablo reapareció en la provincia a buscar la fórmula de la unidad del peronismo. Y, como los tiempos corren más rápido, el ajedrez que maneja el diablo decidirá quién será alfil o peón, torre o caballo. Al parecer el arreglo estaría en ciernes. Bermejo es Rey puesto y falta ubicarle la dama de compañía (perdón, me fui de un juego a otro) el vice. Ahora la compra del alma pasa por el vice y, como el diablo sabe convencer y ofrecer alternativas a los desconsolados, en la mesa pone diputaciones y senadurías nacionales. Los díscolos juegan a díscolos pero saben de memoria el libreto de la actuación. Los Harry Angels tienen la medallita colgada con su nombre aunque imposten ser otros. Ahora el loco es Roby, el Ministro de Salud expulsado hace unas horas que gana todas las tapas de los diarios locales porque se plantó como una torre en el tablero, y al gobernador (su impulsor) no le dio más pelota. Roby ya cotiza en bolsa porque aparece tan rupturista contra la rosca pre armada por el diablo que a muchos seduce con sus bravuconadas. Un recienvenido a la política, médico deportólogo, ex jugador de los Pumas, liceísta, amigo personal de Paco Pérez (hasta ayer) nombrado Ministro de Salud de la provincia, hasta ayer.

Ahí hay un problemita con los tiempos del peronismo. Porque Roby, que de peronista no tiene nada pero parece tenerlo todo, hizo el papel de inorgánico dentro del gobierno provincial, y de tan inorgánico y pretensioso, ingobernable para el que gobierna, fue expulsado del Liceo de Pérez. ¿Cómo sigue la película de los corazones satánicos? Roby, que quiso ser Batman, queda como puma herido afuera de ciudad gótica. Sin embargo pavonea con el espaldarazo recibido por Aníbal Fernández hace un tiempo y el apoyo de algunos sindicalistas y diputados mendocinos. El diablo no lo ha sentenciado todavía. Pero lo tiene en la mira.

La unidad del peronismo no se da. Por abajo las terceras líneas y la militancia tiritan. Piensan en un posible escenario de derrota en junio y toman clonazepan mañana y tarde. Es que la unidad muchachos, se da cuando se mira hacia abajo. No hacia el diablo. La militancia peronista-kirchnerista quiere salir a comerse la cancha ya mismo para pulsearle la provincia a Cornejo, el gran armador de la Unión Democrática Mendoza modelo 2015. Berrinches van a haber. Pero si el diablo viste el mismo traje puede que logre calmar los ánimos por arriba. Mientras, por abajo, la gente cuida los precios en el infierno”.

Lo único que puedo agregar – y que a lo mejor el corazoncito peruca de Padilla no se lo permitió – es que esta pelea está dominada por una convicción unánime de todos los participantes: Que esta vez en Mendoza la coalición UCR-PRO-massistas-conservadores (en ese orden de fuerzas) se va a quedar con la gobernación. Es lo mismo que pasa con el PRO en la Capital Federal. Como aquí, se verá si el FpV encuentra a alguien capaz de ponerse al hombro la tarea. A veces las convicciones unánimes resultan equivocadas.


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