Política internacional, pero no lejana: Roma y Moscú

febrero 7, 2016

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Como saben, insisto en el blog que, de vez en cuando, desviemos (los argentinos) la atención de nuestras fascinantes internas y contemplemos lo que pasa en el mundo. Aprovecho el feriado largo para subir algunas cosas que me parecen interesantes. Tres al hilo. Empiezo con esta.

De la reunión entre el Papa Francisco y el Patriarca de Moscú Kirill, se escribió mucho y se va a escribir más. Por sí misma y también por lo que ellos, a la cabeza de dos organizaciones con mucha experiencia en el tema, se han ocupado en cargarla de símbolos. Reunirse en Cuba, por ejemplo!

Esta, de Eduardo Febbro en Pág. 12, me pareció la crónica más útil, porque detalla las dificultades geopolíticas que hubo que vencer. No es cuestión, nunca lo es, de «Júntense los buenos!».

«Una semana antes de pisar suelo mexicano el papa Francisco le agregó un capítulo suplementario a esa reescritura del mundo que viene protagonizando desde que fue electo en 2013 y pronunció, en la Plaza San Pedro, la palabra casi prohibida: “pueblo”. La agenda mexicana del sumo pontífice ya era una exquisitez de inclusión en las fracturas de un país. Lejos de plegarse a los cánticos y rutas del conservadurismo eclesiástico oficial y a los consensos que sugieren los gobiernos, Francisco decidió poner un pie en la fractura, la exclusión indígena, el narcotráfico, el feminicidio y la corrupción. Pero antes, tal como lo había adelantado en la entrevista del 31 de enero de 2016 con la vaticanista francesa Constance Colonna-Cesari, el Papa abrió el libro de la historia para protagonizar una cumbre inédita con el patriarca Kirill, el primado de la Iglesia ortodoxa rusa.

Ambos se entrevistarán el próximo 12 de febrero en terreno neutro, es decir en Cuba. El acontecimiento no tiene precedentes en la historia de las religiones. Se trata de la primera reunión de los máximos líderes de las dos iglesias luego que, a partir de los antagonismos que las dividieron en el siglo IV después de Cristo, un cisma en el año 1054 las separara para siempre. Ese “siempre” conocerá el 12 de febrero una interrupción por demás trascendente. Francisco y Kirill se encontrarán en el aeropuerto de la capital cubana y firmarán una declaración conjunta pactada, al igual que la cumbre, en un tercer país y en el más absoluto de los secretos desde hace varios meses.

El peso de ambas iglesias difiere en mucho, aunque no su importancia geopolítica en un momento donde la confrontación entre Rusia y Occidente a raíz del conflicto en el Este de Ucrania es muy tensa. Esa confrontación pasa igualmente a través del terreno religioso. La Iglesia ortodoxa rusa mantiene relaciones conflictivas con la Iglesia greco-católica de Ucrania, la cual obedece a Roma. Las vicisitudes del destino han puesto a Francisco en la encrucijada de este conflicto de dos maneras: primero, porque los greco-católicos de Ucrania tomaron partido por la revuelta del Maidan.

Con ello pusieron al Papa en una posición delicada: si los defendía, se distanciaba de los ortodoxos de Moscú, si los atacaba, abandonaba a una Iglesia de su orbe. Segundo, porque el actual arzobispo mayor de Kiev, Sviatoslav Schevchuk, habla el español con acento argentino: cursó estudios en el seminario de Don Bosco, en Buenos Aires, y en 2009 Benedicto XVI lo nombró obispo auxiliar de Santa María del Patrocinio, siempre en Buenos Aires. Sviatoslav Schevchuk fue además un ferviente partidario de los revolucionarios ucranios. Francisco caminó por una delgada cuerda floja durante varios meses. Kirill reconoció en un momento la posición “equilibrada” de la Santa Sede frente al perfil “extremadamente politizado” de la Iglesia greco-católica, a la que el patriarca de Moscú y de todas las Rusias llegó a calificar de “rusofóbica”. El acercamiento entre él y el patriarca ortodoxo de Moscú representa el segundo gran éxito de la diplomacia vaticana desde que Bergoglio llegó al trono de Pedro. Gracias a su mediación, en 2014, Cuba y Estados Unidos destrabaron el largo contencioso que los dividía. El Muro del Caribe cayó con la acción del Papa como es posible que caiga ahora el otro muro de las religiones.

Es muy probable además que esta cumbre sea el preámbulo a la realización de algo que ningún papa pudo realizar hasta hoy: visitar Moscú. La Iglesia Ortodoxa Rusa reivindica unos 130 millones de fieles en el mundo, contra 1200 millones para la que representa Francisco. Según adelanta el comunicado conjunto de la Santa Sede y del patriarcado, la entrevista entre el Papa y Kirill durará una dos horas al cabo de las cuales ambos dirigentes firmarán una declaración común que, al igual que la cumbre, “marcará una etapa importante en las relaciones entre las dos iglesias”. Es lícito reconocer que el papa argentino está animado de una sólida estrategia ecuménica y de una fuerte convicción en lo que atañe el acercamiento entre las religiones. El Estado Islámico y su expansión en Irak han, de hecho, acelerado esta decisión. La defensa de los cristianos de Oriente ante la amenaza de los jihadistas del EI estrechó los vínculos entre católicos y ortodoxos y hasta modificó la línea no intervencionista del Vaticano. En 2014, el papa Francisco interpeló a la comunidad internacional para que interviniera en Irak y “detenga una agresión injusta”. El responsable de las relaciones exteriores de la Iglesia ortodoxa, el metropolita IIiarion, explicó precisamente que el eje de esta etapa de relaciones renovadas es la situación de los cristianos en Medio Oriente.

Francisco se apresta a darle cuerpo a un sueño que Juan Pablo II jamás pudo plasmar. Alejo II, es decir, el anterior patriarca de Moscú y de todas las Rusias, se opuso con vehemencia a que el papa polaco viajara a Moscú. La alfombra roja parece hoy desplegada para el papa argentino, tanto más cuanto que el territorio del encuentro, o sea, América y Cuba, responde al deseo de Kirill de no verse con el Papa en Europa, una zona geográfica a la que, a raíz de la posición de la Unión Europea con respecto a las aspiraciones de Ucrania, Kirill juzga como responsable del conflicto«.


Militantes de Francisco

diciembre 26, 2015

Francisco

«Religión y política en tiempos del papa argentino

La constitución y las acciones de los Misioneros de Francisco configuran un interesante fenómeno de articulación de las dimensiones religiosa y política. Se trata de un movimiento surgido en 2014 al calor del mensaje del papa Francisco, pero articulado a un espacio, el peronismo en su fase kirchnerista, y a una recuperación de elementos de la Teología del Pueblo y de la opción por los pobres. En ese marco, los Misioneros de Francisco echan luz acerca de la cultura religiosa en Argentina, la fortaleza territorial del catolicismo –desafiada por diversos grupos evangélicos– y el rol global del pontífice argentino«.

Encontré este artículo en Nueva Sociedad. Es una publicación bimestral desde 1972, con sede en Buenos Aires, que lleva adelante la Fundación Friedrich Ebert (la Social Democracia alemana, como seguramente saben). Eso hace suponer que son serios y muy moderadamente progres.

Menciono esto porque no conozco a los autores, Marcos Andrés Carbonelli y Verónica Giménez Béliveau. Alguna referencia tengo de este desarrollo que describen, a través de amigos comunes, pero no me he acercado, todavía, como para tener vivencia del asunto. Eso no me impide hacer un comentario al final, por supuesto. Ahora, seguimos con la nota:

«La circulación y las mutuas interpelaciones entre espacios religiosos y políticos en América Latina son frecuentes, surgen en la mayoría de las tendencias políticas y forman parte del registro cotidiano del lazo entre la ciudadanía y los líderes políticos y religiosos.

… La elección de un papa latinoamericano en 2013 abrió nuevas posibilidades a este tipo de diálogos, al mismo tiempo que generó demandas inesperadas hacia la Iglesia y su máximo dirigente. La pregunta que resuena, una y otra vez, sobre qué tipo de cambios va a producir Jorge Bergoglio en su papado y hasta dónde va a llegar en la transformación surge tanto desde sectores católicos como desde fuera de ese marco identitario: lo sorprendente de la demanda de transformaciones en la Iglesia es que un sector importante de ciudadanos, comunicadores, políticos e intelectuales salidos del catolicismo (e incluso algunos que nunca pertenecieron) se encanta con el papa que habla de migrantes, pobreza y anticapitalismo, y le piden más, siempre más. Que la Iglesia case en segundas nupcias a los divorciados, que celebre matrimonios entre personas del mismo sexo, que las mujeres puedan ser sacerdotes, que se pronuncie a favor del aborto. Estas expectativas son, en general, infundadas: la Iglesia es una institución que sin duda procesa su relación con la sociedad moderna, pero con tiempos y en espacios que no suelen ser los que ciertos agentes demandan.

Sin embargo, algo mueve el papado de Francisco. Por cierto, no se trata de la vuelta al catolicismo de los sujetos alejados de la religión, atravesados por la modernidad, cuyos horizontes de sentido no recurren ya a marcos religiosos. ¿A quiénes interpela, entonces, el papado de Francisco? O, dicho de otro modo, ¿qué nuevos espacios de acción abre el cambio de escala de Bergoglio como actor religioso-político? La Iglesia renegocia los límites de las pertenencias de grupos y personas, y cada papa le imprime a su mandato un giro distinto en cuanto a las modalidades de acción y a quiénes privilegia en ese diálogo. El papado de Francisco sin duda ha movilizado, entusiasmado y fascinado a sectores que trabajan en el territorio, cruces originales de militantes religiosos y activistas políticos.

Para pensar estas dinámicas desde un espacio concreto, en este artículo hacemos foco en la emergencia de agrupaciones católicas dentro de espacios peronistas. Analizaremos el cruce de matrices de sentido políticas y religiosas, desde la praxis de un grupo de católicos peronistas surgido meses después de la elección de Bergoglio como papa: los Misioneros de Francisco.

Los Misioneros de Francisco hacen su aparición en 2013, luego de la elección de Bergoglio como máxima autoridad de la Iglesia católica. Cuentan los protagonistas que en agosto de 2013 el dirigente Emilio Pérsico –secretario de Agricultura Familiar y principal referente del Movimiento Evita–, su compañera y también militante Patricia Cubría y el abogado y dirigente social Juan Grabois viajaron a Roma con un doble propósito, político y personal. Se entrevistaron con el papa, conversaron «de economía, de política, de la situación en Europa (…) profundizando un poco la idea de la economía popular», y Francisco bautizó al hijo de Emilio y Patricia. En ese intercambio, hecho de momentos sacrales y discusiones sociales y políticas, surgió la idea que sería el germen de Misioneros: «andá y hacé capillas», dicen que Francisco le dijo a Pérsico. Estas palabras se transformaron en un viento que impulsó ilusiones y circuló entre las redes sociales y políticas alrededor del Movimiento Evita, poniendo en marcha el proyecto Misioneros de Francisco.

En el armado de Misioneros convergen tres espacios de sociabilidad: el político, el eclesiástico y el sindical ligado a la economía popular. Podemos comprender el primer espacio a partir de la figura de Emilio Pérsico. Proveniente de una familia católica y militante político desde su juventud en espacios peronistas, Pérsico fundó primero el Movimiento de Trabajadores Desocupados Evita, que luego pasó a llamarse Movimiento Evita. Se caracteriza por su presencia territorial, por «recuperar la tradición disruptiva y plebeya del peronismo» y por proponerse estar con «los últimos de la fila»: en ese sentido, su trabajo con la economía popular es una muestra de la búsqueda del acompañamiento a los sectores más desposeídos de la sociedad.

El segundo espacio que converge en Misioneros de Francisco se compone de personas provenientes de la militancia católica. Entre los católicos y católicas que llegan a los Misioneros de Francisco, encontramos distintos linajes de pertenencia, siempre en el marco de la Opción por los Pobres. La Teología de la Liberación de Gustavo Gutiérrez, que entrona al pobre en el centro y se propone la liberación de las injusticias, y sobre todo la Teología del Pueblo de Rafael Tello, que propone al pueblo como sujeto de la historia y enfatiza el carácter mestizo y la fe mariana, son los ejes que encuadran las pertenencias de los primeros referentes de Misioneros. El sacerdote de los Misioneros, Eduardo Farrell, sostenedor de la devoción de María de Luján y del Negro Manuel, se reconoce en este espacio, como así también uno de los animadores laicos de mayor experiencia en economía social, a quien aquí llamaremos «Carlos».

El tercer espacio está compuesto por militantes relacionados con espacios sindicales articulados con el Movimiento Evita y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP). Esta central sindical, fundada en 2011, se ocupa de representar a «los millones de excluidos del mercado formal de trabajo» que crean su propio trabajo: «los cartoneros, campesinos, artesanos, vendedores ambulantes, feriantes, trabajadores de programas sociales, motoqueros, cooperativistas, microemprendedores y obreros de empresas recuperadas». Uno de los dirigentes de la CTEP es precisamente Grabois, quien tiene una vieja relación con Pérsico. Y si bien él no participa de Misioneros, sí lo hacen otros dirigentes de la CTEP. Además, es en los locales de esta central donde se realizan las reuniones de los Misioneros, se preparan los materiales para las misiones, se guardan los volantes, las estampitas y el agua bendita«.

Lo del rol central de los pobres en la estrategia impulsada por el Papa Francisco, ya lo había señalado un medio nada católico ni progre como The Economist. Y de la tarea de estos compañeros, no tengo un conocimiento directo.  Pero en el plano político -que es donde me muevo, «por mis pecados» diría un cura de los de antes- me resultó interesante que señale que está «articulado al peronismo en su fase kirchnerista«. Sin duda, tiene que ver con las mejoras concretas en la situación de los más pobres en estos 12 años. Y tengo presente que una de las últimas resoluciones que firmó Carlos Tomada fue para otorgarle personería gremial a la CTEP.

(Dudo que a Jorge Triacca jr., que habrá aprendido prudencia en un hogar gremial, se le ocurra retirarla).

El hecho clave es que la militancia espontánea que se movilizó después de la primera vuelta de las elecciones, en una movilización sin antecedentes, así como la misma Cámpora, tienen un componente muy fuerte de clase media. Inevitable, en un país donde no menos del 80 % de la población de las grandes urbes se considera así. Ahora, todo bien con la clase media -yo soy de ahí- pero el «núcleo duro» del peronismo siguen siendo los de abajo. Y, según insistía su Fundador, del cristianismo también.


El Papa, Macri y las murmuraciones

diciembre 13, 2015

audiencia papal flia Macri

Algo que se comenta en privado entre la fauna política es el notorio silencio que ha guardado el Papa Francisco frente a la asunción del nuevo Presidente argentino, Mauricio Macri. Tanto en la Iglesia como en la política internacional, los gestos son significativos. Y, más allá del protocolo, la ausencia, hasta ahora, de un gesto de discreta bienvenida les llama la atención a los políticos -somos gente mal pensada.

Este es un tema local, eh. En el plano internacional -en el Hemisferio Norte, para ser precisos- Francisco es mirado con reserva por los conservadores (culturales o económicos) y aplaudido por los progresistas (ídem), pero nadie discute que es una personalidad influyente y que ha recuperado protagonismo para el Papado. Al Presidente Macri… desde el poder económico global se lo mira con benevolencia -comparado con los Kirchner- pero no se le presta demasiada atención. Argentina no está bajo los reflectores.

Sucede que en los medios locales -incluida la blogosfera- el tema tampoco ha tenido repercusión. En los sectores sociales que votaron por Macri -o que votaron contra el Frente para la Victoria, para ser precisos- hay un buen porcentaje de católicos formales, a los que la pública benevolencia de Francisco con Cristina Kirchner los ha fastidiado mucho, pero «no queda bien» decirlo en público.

Y en los partidarios apasionados de Cristina, como los que estuvieron este miércoles 9 en la Plaza, o por lo menos en sus voceros en los medios y en los blogs, hay motivos histórico-ideológicos para que les resulte incómodo coincidir con una autoridad religiosa (aún a los que no comulgan en la capilla de Verbitsky).

El único en los dos bandos que ha expresado abiertamente su postura es ese ecuatoriano apasionado, Durán Barba «Lo que diga un Papa no cambia el voto ni de diez personas aunque sea argentino o sueco«, y Mauricio tomó distancia de lo que dijo. Por mi parte, no soy versado en doctrina, y soy cauteloso. Recuerdo que dice la Biblia en Stgo.3, «La murmuración es una de las armas más utilizadas por el enemigo para dividir al pueblo de Dios«.

Pero el empresario periodístico Daniel Hadad desarrolló, aparentemente, una inquietud religiosa, y este fin de semana publicó en su portal, Infobae, el siguiente artículo, donde deja la impresión que al Papa le está faltando esa virtud fundamental según el Evangelio, la caridad. Leemos:

«Desde el 22 de noviembre, la pregunta circuló en los medios y en los ámbitos políticos: ¿por qué el Papa no llama a Macri? Las respuestas habían estado a cargo de voceros oficiosos.

Hasta este sábado, cuando Francisco envió, vía correo electrónico a su amiga la periodista Alicia Barrios, el mensaje que Infobae revela aquí en exclusiva: «Para que tengas el dato preciso –le escribe Jorge Bergoglio a su interlocutora-, el protocolo de la Santa Sede prevé que en la asunción de un Presidente de la República el Papa sea representado oficialmente por un Nuncio apostólico de un país vecino. En este caso reciente de Argentina fue el nuncio en Paraguay, monseñor (Eliseo) Ariotti. Por tanto, cualquier otra persona que se haya atribuido representación del Papa ha faltado a la verdad y ocupado un puesto que no le corresponde».

Hay dos cosas que resaltan en este mensaje. Primero, es inevitable el desconcierto y las especulaciones ante el hecho de que un Papa que se caracteriza por desconocer el protocolo se aferre en este caso a cuestiones de forma para no saludar de modo directo al nuevo Presidente de su país. Antes que él, Papas incluso más aferrados al ceremonial, hicieron excepciones a esta regla, como Benedicto XVI que en su momento llamó a Barack Obama para felicitarlo.

La segunda, es que Francisco desautoriza explícitamente a cualquiera que haya pretendido suavizar la frialdad ceremonial con la cual actuó frente a un hecho tan trascendente como el traspaso de mando presidencial en su país. Lo que parece ser una referencia al sacerdote argentino Guillermo Karcher, miembro del equipo de Ceremonial de la Santa Sede, quien, de visita en Buenos Aires, se entrevistó con varios integrantes de la nueva administración y posteó felicitaciones y bendiciones al flamante gobierno.

En los últimos tres años de Bergoglio en la Argentina, antes de ser electo Papa, los encuentros con Mauricio Macri se fueron espaciando cada vez más. Al parecer, no sólo los Kirchner buscaban eludir las filípicas del Cardenal, conocido por su dureza en la crítica a los poderosos.

Durante el proceso electoral, el Papa no dijo mucho, excepto aquel «Que voten a conciencia, ya conocen mi pensamiento«, que dio lugar a libre interpretación de cada uno, por lo críptico.

… Lo que hasta ahora ha trascendido del Santo Padre es una misericordia desigualmente distribuida hacia su rebaño argentino«.  (completo aquí)

Como ya avisé, no soy experto en teología. Eso sí, recuerdo que quien se supone el Fundador de la entidad que encabeza Bergoglio hizo una afirmación aún más discriminatoria «Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que el que un rico entre en el Reino de los Cielos«. Tal vez el INADI debería tomar cartas en el asunto.


Algo sobre religión y política

septiembre 24, 2015

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El Papa Francisco acaba de dar un discurso ante el pleno de las dos Cámaras del Congreso de Estados Unidos. Es el primer Papa en la historia que es invitado a hablar en el corazón simbólico de una república fundada sobre los dos pilares del protestantismo antipapista y el racionalismo laico. Que hoy es la Gran Potencia donde la religión – diversas religiones, vertientes del cristianismo en su mayoría – tiene una vigencia muy grande en la mayoría de su población. En contraste con la postcristiana Europa, y – curioso – en paralelo con su tradicional rival, Rusia, donde la Iglesia Ortodoxa vuelve a tener influencia y poder.

Este dato sólo podría validar la insistencia del Vaticano, que es una visita pastoral. Pero este blog se siente en la obligación de señalar que, en todo caso, también es política. Vaya si lo es. Les recomiendo escuchar el video o leer el texto que la Agencia Católica Internacional ya subió aquí.

Para los que ahora no tienen tiempo, o son comecuras incurables, les adelanto que habló sobre la inmigración, el tráfico de armas, la pena de muerte, el cambio climático y «una economía incluyente y sustentable», temas que ponen nerviosos a los republicanos «moderados» (y también a los demócratas ídem), y directamente histéricos a los del Tea Party y otros adherentes a la Revolución Conservadora.

Para entender la importancia política del hecho, hay que tener presente que la Nueva Derecha, que había comenzado en los EE.UU. en los ´50 como la moda intelectual de ex troskistas, se convirtió a partir de la presidencia de Reagan (’80-88) en el «sentido común» de la sociedad norteamericana. Apoyada en la tradición individualista, con profundas raíces allí, y también – como en otros lugares – en el apoyo de los que se beneficiaron con la globalización financiera. Que son una minoría, cierto, pero numerosa y con muchos recursos.

Aún los presidentes demócratas, Clinton, Obama – hasta hace un año – debieron limitarse a darle un barniz «progre» a esas políticas, en el interior de EE.UU., claro. Ahora es evidente que Obama, un César en retirada, pero por eso mismo libre de preocupaciones electorales, ha decidido apoyarse en Francisco para plantear temas claves, que estaban fuera de la discusión aceptada en la política norteamericana.

Creo necesario destacar que, a pesar de las Legiones y de la burocracia del Imperio, ahí el socio más fuerte es el Papa argentino. No está sujeto a un calendario electoral, y tendrá más influencia en determinar el curso de la institución que dirige. Esto es una evaluación personal y falible, pero me parece que vale la pena marcar algo: el que lo invitó a hablar ante el Congreso, y el artífice de la decisión, fue John Boehner, Presidente de la Cámara de Representantes (segundo en la línea de sucesión), republicano conservador, que apoyó la guerra en Irak y a la administración Bush. Ah, y católico. Pero no sectario: fue también el que invitó a Netanhayu. Así que amigo de Obama no es.

Reitero lo que afirmé ayer, a la llegada de Francisco: «Esta visita no va a producir en lo inmediato hechos que cambien las relaciones de poder, o las políticas económicas«. Pero en la batalla cultural, que a la larga es la decisiva… El que viva, lo verá.


Están hablando de vos, Francisco

septiembre 19, 2015

Paloma-de-la-paz-PicassoAyer subí un breve posteo sobre la visita de Francisco a Cuba. Aclaré que, en mi opinión, debemos dejar de lado la hojarasca «de actualidad», y verla como un paso en un proceso muy largo. Para marcar eso, acerqué la nota de un medio de la isla que la unía con la visita, 17 años atrás, de Juan Pablo II.

Pero vivimos en la actualidad, también (salvo los que han alcanzado el nirvana). Entonces, decidí subir aquí la charla entre dos gobernantes que hablaban del tema. Está en todos los diarios, claro, pero quise ir a las versiones originales que dieron. Son breves.

Dice el gobierno cubano (más formal): «En horas de la tarde del 18 de septiembre de 2015, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, Raúl Castro Ruz, sostuvo una conversación telefónica con el Presidente de los Estados Unidos Barack Obama, en vísperas de su visita a Nueva York para asistir a la Cumbre sobre la Agenda para el Desarrollo Post-2015 y el segmento de alto nivel del 70 período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la próxima semana.

Ambos mandatarios intercambiaron sobre los pasos dados desde la reunión que sostuvieron en Panamá en el marco de la Cumbre de las Américas, incluyendo el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y la apertura de embajadas en los dos países, así como la agenda de temas que se abordarán en los próximos meses como parte del proceso hacia la normalización de los vínculos bilaterales.

También conversaron sobre la próxima visita de su Santidad el Papa Francisco a Cuba y los Estados Unidos, reconociendo su contribución al inicio de una nueva etapa en las relaciones entre los dos países.

Con relación a las regulaciones anunciadas el 18 de septiembre por los Departamentos del Tesoro y Comercio, que complementan las puestas en vigor el 16 de enero, el Presidente Raúl Castro recalcó la necesidad de profundizar su alcance y de eliminar definitivamente la política de bloqueo en beneficio de ambos pueblos.

El Presidente cubano le ratificó al presidente Obama la voluntad de Cuba de avanzar en las relaciones con los Estados Unidos, sobre la base del respeto y la igualdad soberana«.

Este es el texto que distribuyó la Oficina de Prensa de la Casa Blanca (aquí lo traduzco en la forma más precisa que pude. Hay algunos errores en la sintaxis, pero están en el original en inglés. Ya no se puede confiar ni en egresados de Georgetown): «El presidente Obama habló hoy por teléfono con el presidente Raúl Castro de Cuba para discutir el proceso de normalización entre los dos países antes de las próximas visitas de Papa Francisco a Cuba y los Estados Unidos. El Presidente subrayó la importancia del restablecimiento de relaciones diplomáticas y la reapertura de embajadas en los Estados Unidos y Cuba. Los dos presidentes elogiaron el papel que el Papa Francisco ha jugado en la promoción de las relaciones entre nuestros países. Tomaron nota de la cooperación entre Estados Unidos y los profesionales médicos cubanos durante la visita del buque naval estadounidense COMFORT a Haití esta semana. Además, ambos líderes discutieron las medidas que los Estados Unidos y Cuba pueden tomar, juntos y por separado, para avanzar en la cooperación bilateral, así como nosotros seguiremos teniendo diferencias sobre cuestiones importantes y trataremos esas diferencias con franqueza«.


Cuba: Francisco y Juan Pablo

septiembre 18, 2015

El-Papa-Francisco-visitará-la-escultura-de-Juan-Pablo-II-en-Holguín

Sobre la visita del Papa Francisco a Cuba todos vamos a ser abrumados por los medios, desde «notas de interés humano» a análisis geopolíticos más o menos serios. No me siento impulsado a sumarme. Como un hecho puntual, es muy importante para los cubanos, claro, en sí mismo y como símbolo de lo que llaman el «deshielo».

En el marco de la Iglesia Católica y también en el de lo que me gusta llamar «la civilización latinoamericana», es sólo un paso más en un camino muy largo, que empezó hace algo más de 500 años y no vamos a ver el final. Hoy me parece que no cabe en un posteo.

Para no pasarlo por alto – que también sería descolgado – acudo a una noticia puntual, que creo dice algo de ese proceso, en su faz cubana. Eso sí, recurro a una fuente impecablemente ortodoxa, Cuba Debate, que está ahí con Granma en las lecturas aprobadas.

Papa Francisco visitará estatua de Juan Pablo II en Holguín

La estatua de Juan Pablo II, instalada en el atrio derecho de la Catedral de San Isidoro de Holguín, será visitada por el Papa Francisco luego de concluida la eucaristía en la Plaza Mayor General Calixto García, en esa ciudad del oriente cubano, de más de 300 mil habitantes.

Confeccionada en apenas dos meses por el escultor Héctor Carrillo, fue el primer monumento erigido en Cuba, y de los pocos en el mundo, develado tras la muerte del pontífice polaco Karol Wojtyla, en abril de 2005.

… Fue develada por el Arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega Alamino, ante la presencia de los obispos cubanos durante la clausura del primer Congreso Eucarístico Diocesano.

Un monumento similar quedó inaugurado en la ciudad de Santa Clara por el entonces Secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Tarcisio Bertone, en febrero de 2008, al cumplirse 10 años de la visita de Juan Pablo II a Cuba.

Natural. Francisco es, después de todo, el tercer Papa que visita a Cuba. Antes estuvieron Juan Pablo II, en 1998, y Benedicto XVI, en 2012. Y ninguno de ellos hizo lo que se reprocha a Francisco por no hacer: recibir públicamente a disidentes.

Lo que es tal vez menos conocido es que Karol Wojtyla tiene la mayor cantidad de fans, fuera de su Polonia natal, entre los cuadros del PC cubano. Algo habrá hecho.


Hoy en Cancillería, comentando a Francisco

septiembre 15, 2015

invitación

(cliquear encima para ampliar)

Una casilla personal desbordada hizo que perdiera de vista esta invitación, hasta recién. No voy a poder asistir, pero quiero comentarles de esta actividad de Perspectiva Sur. La impulsan viejos conocidos (que no es lo mismo que conocidos viejos): Eduardo Di Cola, Guillermo Oliveri, Enrique Palmeyro, Carlos Montero.


«Francisco: argentino y peronista»

julio 13, 2015

francisco

El papado de Jorge Bergoglio, Francisco, que se inició hace sólo dos años y cuatro meses, debe ser el más analizado en los medios de los 266 pontífices que hasta ahora tuvo la Iglesia Católica. Tiene que ver en eso, claro, que nunca hubo tantos medios de comunicación como en este tiempo. Pero hay otros hechos que justifican la atención que le ponemos, cómo no.

Este humilde blog también le ha dedicado posteos al tema. Pero ahora quiero acercarles, para los que no leen El Estadista, este artículo de Julio Burdman. Racional y lúcido, como todos los suyos, incorpora lo que me parece imprescindible para entenderlo. Lo enfoca desde el punto de vista de la estrategia de la Iglesia. Que, tratándose de un jesuíta, me parece el más acertado. Al final, como de costumbre, una breve observación mía.

«El papa Francisco vino a América Latina, el bastión del catolicismo. En todos los países que visita es recibido y acompañado por multitudes conmovidas. Los indicadores de religiosidad, como la tasa de asistencia a la Iglesia y la identificación como católico en las encuestas, aumentaron en toda la región a partir de su papado, opina un colega ecuatoriano. Para el caso argentino tenemos datos concretos: la encuesta de Creencias y Actitudes Religiosas de 2008, proyecto llevado a cabo por cuatro universidades nacionales y el CONICET, afirmaba que el número de católicos identificados venía en descenso desde 1960: del 90% de ese año al 77% en la última medición, pero un estudio posterior, realizado por el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina a fines de 2014, concluye en que la identificación como católico habría aumentado del 74% al 87% entre 2011 y 2014, y la asistencia a misa de 13% a 15% en el mismo período. Es decir, que Francisco habría prácticamente revertido el declive de las cuatro décadas precedentes.

Si nos apoyamos en esos números, entonces el cónclave vaticano de 2013 tomó una muy buena decisión política al elegir al cardenal Bergoglio. Durante décadas, una de las principales preocupaciones de la Iglesia fue el avance de los evangelistas y las “nuevas espiritualidades” en América Latina, el último continente católico del planeta. Había que compensar la pérdida de públicos mundiales conteniendo el núcleo duro latinoamericano, y expandiéndose en el territorio fértil de los Estados Unidos. Para revitalizar a la Iglesia en esa variable fundamental que es el tamaño de la feligresía mundial, se necesitaba construcción política y una dosis de populismo latinoamericano. Buscaron, entonces, al mejor perfil para esa tarea: un Papa argentino y peronista.

Hacia la Argentina aún no vino, ni vendrá durante 2015, para evitar cualquier tipo de especulación electoral. Pero fuera de agenda, Francisco se encuentra en Asunción de Paraguay con Cristina Fernández de Kirchner. Y muchos opositores protestaron. El dirigente antikirchnerista Fernando Iglesias, que dice lo que muchos otros piensan y no se animan a decir, asegura que, al encontrarse seguido con la Presidenta, “Bergoglio” interviene en los asuntos políticos internos de la Argentina; denuncia su supuesto apoyo al Gobierno kirchnerista, y lo explica en el hecho de que ambos “son peronistas”.

Pero lo que en realidad sucede, es que el Papa está manteniendo muy buenas relaciones con todos y cada uno de los presidentes latinoamericanos, sin partidismos discernibles. No se inmiscuye en la agenda política de los países, sino que construye para sus propios objetivos. Francisco hace peronismo, sí, pero su jefe está en otra parte, y lo que le ha pedido es que entregue a su sucesor un continente aún más católico del que recibió.

Así y todo, podemos explorar los significados derivados que tiene la figura del Papa en la política interna. Hay, es cierto, una mayor afinidad del Papa con el votante peronista que con el opositor. Una estudio realizado por Observatorio Electoral en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires muestra que Francisco es claramente el dirigente público más popular: su imagen positiva es de 68,1% en la Capital y del 76,1% en territorio bonaerense. En la Capital, el 17,6% dice tener una imagen regular del Papa, sólo el 7,6% imagen negativa y el 6,7% dice no saber, mientras que en la provincia, el 13,3% tiene imagen regular, sólo el 4,2% y el 6,4% no sabe o no responde.

Pero más allá de estos datos contundentes, y no tan sorprendentes, surge un resultado interesante al cruzar los datos de la imagen de Francisco con la intención de voto: el Papa es aún más popular entre los votantes de Scioli que entre los de Macri. En la CABA la imagen positiva del Papa llega al 81,9% entre quienes dicen votar por Scioli en las PASO presidenciales de agosto, y al 62,1% entre los que lo harían por Macri. En la provincia, también la imagen positiva de Francisco es mayor entre los sciolistas, pero con una brecha menor (78,5% y 73,6%, respectivamente). Esto significa que hay un segmento de macristas porteños que no están simpatizando tanto con el Papa como el resto de los consultados.

¿Cuál es el dato: el mayor “papismo” de los sciolistas, o el menor “papismo” de los macristas? Si indagamos en lo primero, en que los votantes peronistas tal vez sean más católicos o “papistas” que el promedio, tal vez deberíamos bucear en las profundidades de la religiosidad popular, o en las coincidencias que parece haber entre las posiciones sociales del Papa y la de los gobiernos populares latinoamericanos. Eso también serviría, de paso, para explicar el menor “papismo” de los opositores, tal vez molestos con un Francisco al que ven como demasiado cerca de un kirchnerismo, en lugar de ponerle límites como muchos esperaban en 2013. Pero si hubiera una mínima grieta papal, esta no tardará en cerrarse: los dirigentes habitualmente señalados como “más cercanos al Papa”, como Daniel Scioli, Julián Domínguez o Gabriela Michetti, no casualmente hoy ocupan posiciones clave en la oferta electoral«.

Me permito hacer notar que – como seguramente es consciente Burdman – la correlación entre la popularidad del Papa y el voto al Frente para la Victoria, y a Daniel Scioli, no es una relación de causa y efecto. En ninguna de las dos direcciones. Ambas son variables de un dato más básico.

El cristianismo es la religión de los pobres y los esclavos, decía Nietzche y, mucho antes de él, algunos emperadores con inclinaciones filosóficas, como Juliano. Hoy la religiosidad sigue siendo siendo mucho más fuerte, más profunda, en las villas y los asentamientos que en Recoleta, y Puerto Madero. Eso es cierto en toda Latinoamérica ¿por qué no habría de serlo entre nosotros?

Y los votantes del peronismo, en promedio, son más pobres que los del PRO y de las diversas opciones «republicanas». Es natural que, en promedio, estén más cercanos a la religión. Especialmente cuando su figura más visible les dice, más fuerte y con más claridad, algunas cosas que ya estaban en ese viejo mensaje. Y eso que todavía – tiene que hacer diplomacia con los gobernantes – no repite alguna de las afirmaciones más demagógicas del Fundador, como esa de los ricos y el ojo de una aguja.


El hombre más peligroso del planeta

julio 11, 2015

pope francis

El nuevo título con que ha sido agraciado nuestro compatriota Jorge Bergoglio (a.k.a. Papa Francisco) es un obsequio de Greg Gutfeld, un destacado columnista de Fox News. (Para los que no la conocen, Fox News es un canal de noticias norteamericano fundado por Rupert Murdoch in 1996, porque pensaba que CNN era demasiado progre. Como confiaba, lo superó en alcance, y hoy es el canal de noticias más visto en EE.UU. El Chupete Manzano podría tomar nota).

Esta información que, como otras, me fue alcanzada por el incansable cordobés Arreguine, se refiere a la indignación causada por la encíclica Laudato Si, entre otras cosas porque ahí Francisco parece aceptar la teoría antropogénica del cambio climático. Uno se imagina lo que dirán Gutfield, y el Grupo Murdoch, cuando les traduzcan el discurso de Francisco en el encuentro con los movimientos populares este 9 de julio en Santa Cruz de la Sierra.

Uds. pueden leerlo completo aquí. Lo guardé en Google Drive en la confiable versión de la Agencia Católica Internacional, un portal cuidadoso. Han subido también el video en que se ve al Papa cuando recibe del presidente boliviano el crucifijo tallado sobre la hoz y el martillo (su expresión es amable, una vez que Evo le explica), y también el indignado tuit del obispo de Munilla: El culmen de la soberbia es manipular a Dios al servicio de ideologías ateas… Hoy, una vez más: ,

Entre nosotros, quienes cuestionan el camino que ha emprendido este Papa – salvo Caponnetto y algunos delirantes que envían cadenas de mails con seudónimo – son más cautelosos que en EE.UU. Un ejemplo es esta nota que, entre muchas de tono similar, publica La Nación Un estilo que cimentó su imagen (la de Bergoglio), pero expuso sus pasos en falso.

Se presenta como un cuestionamiento político: «Todo eso de los diez mandamientos y el amor al prójimo está bien, pero ese no es el camino correcto«. Como el Dante Alighieri y yo estamos del lado gibelino, no voy a extenderme demasiado sobre el tema. El camino de Francisco, es evidente, pasa por mostrar a los pobres y a los humillados por “Occidente” que la Iglesia Católica está de su lado. No puede ignorar que, al mismo tiempo, está alienando a poderosos aliados y a muchos que son «tropa propia», pero está claro que, como tropa, prefiere a los jóvenes contenciosos antes que las viejas beatas.

Como señalaron de otro dirigente, es un profeta desarmado. Un hombre muy práctico, que fue durante décadas Secretario General del Partido Comunista de la Unión Soviética, preguntó, cuando comandaba un ejército victorioso «¿Cuántas divisiones tiene el Papa?«. Buena pregunta. Pero pasó el tiempo, y el P.C.U.S. ya no dirige nada. El Papa sigue ahí.


Francisco, Putin y Ucrania

junio 10, 2015

francis putin

Nos informan los diarios que el Papa, nuestro compatriota, está reunido ahora con Vladimir Putin, el presidente de Rusia, en el Vaticano. Pero los medios locales, por lo menos hasta donde yo vi, no registran una exhortación de un colega de Eduardo Valdés, el embajador argentino ante la Santa Sede.

Me pareció interesante compartir la noticia de The Guardian con ustedes. También nos dice algo algo de las afinidades italianas, nuestra Tía Patria:

«El Papa Francisco ha sido exhortado por un diplomático estadounidense a adoptar una postura más dura contra Vladimir Putin cuando se reúna otra vez con el presidente de Rusia.

El Papa, un crítico frecuente de la acción militar, ha adoptado un enfoque cauteloso en la crítica a Rusia por su anexión de Crimea.

Kenneth Hackett, el embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede, dijo que el Vaticano «podría decir algo más acerca de sus preocupaciones sobre la integridad territorial».

«Tal vez esta es una oportunidad para que el Santo Padre eleve en forma privada esas preocupaciones», dijo Hackett. El Papa Francisco había sido informado de la violencia en Ucrania y estaba al tanto de la crisis, añadió.

Hackett agregó que Putin en el pasado habló de su preocupación por los cristianos que eran perseguidos en Oriente Medio, especialmente en Siria. «Me gustaría ver si tiene una propuesta. Eso sería muy útil «, dijo Hackett. «Putin tiene un rol … para hacer frente a algunos de los principales problemas.»

En relación con Ucrania, Hackett dijo: «Parece que Rusia está apoyando a los insurgentes y que las tropas rusas se encuentran dentro de Ucrania. Así que esta es una situación muy grave y creo que el G-7 ha decidido que van a continuar con las sanciones contra Rusia».

En febrero, el Papa llamó “fratricida”al derramamiento de sangre en el conflicto ucraniano, algo visto como controversial en Ucrania, donde la violencia es considerada una consecuencia directa de la agresión rusa.

Francisco también ha tratado de fortalecer los lazos con la iglesia ortodoxa rusa como parte de un objetivo más amplio de promover la unidad cristiana.

Por otro lado, Putin ha recibido una bienvenida mucho más cálido en Italia que la que conseguiría en cualquiera de los otros grandes países de la Unión Europea. En declaraciones en Milán, donde Putin visitó el pabellón de Rusia, el primer ministro italiano Matteo Renzi señaló que el próximo gran evento internacional – la Copa del Mundo 2018 – sería en Rusia. El comentario podría elevar algunas cejas, dada la controversia sobre la selección de Rusia como país anfitrión a raíz de un escándalo de corrupción masiva que ha obligado a la renuncia del presidente de la FIFA, Joseph Blatter.

La visita presidencial subraya la cómoda relación de Rusia con Italia en un momento en que Putin está siendo tratado como un paria en el escenario mundial (ver Aislados por el mundo).

En una conferencia de prensa después de su reunión con Putin, Renzi dijo que la aplicación de un plan de paz acordado en Minsk pondría fin a la fase de «diatribas y sanciones» contra Rusia. Los dos líderes también discutieron cómo las sanciones habían impedido Italia y Rusia de trabajar juntos en una serie de proyectos relacionados con las empresas italianas.

La afinidad de Putin con Italia y su amistad con el multimillonario Silvio Berlusconi, el ex primer ministro italiano, son tan bien conocidas que la noticia más importante de una cumbre crucial en Milán el pasado octubre – que incluyó una reunión entre Putin y Petro Poroshenko, el presidente de Ucrania – fue el encuentro nocturno entre Putin y Berlusconi en el chalet del ex primer ministro, que duró hasta las 3 am.

En marzo, Renzi se convirtió en el primer líder europeo que celebró una reunión bilateral en Moscú desde la anexión rusa de Crimea el año pasado – una reunión que fue recibida con desagrado por los EE.UU., según un funcionario estadounidense en ese momento«.  (completo aquí)

Es evidente que nuestro compatriota tiene para preocuparse. ¿Tal vez debería pedir asesoramiento a Lilita Carrió 🙂 ?


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