Algo sobre religión y política

septiembre 24, 2015

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El Papa Francisco acaba de dar un discurso ante el pleno de las dos Cámaras del Congreso de Estados Unidos. Es el primer Papa en la historia que es invitado a hablar en el corazón simbólico de una república fundada sobre los dos pilares del protestantismo antipapista y el racionalismo laico. Que hoy es la Gran Potencia donde la religión – diversas religiones, vertientes del cristianismo en su mayoría – tiene una vigencia muy grande en la mayoría de su población. En contraste con la postcristiana Europa, y – curioso – en paralelo con su tradicional rival, Rusia, donde la Iglesia Ortodoxa vuelve a tener influencia y poder.

Este dato sólo podría validar la insistencia del Vaticano, que es una visita pastoral. Pero este blog se siente en la obligación de señalar que, en todo caso, también es política. Vaya si lo es. Les recomiendo escuchar el video o leer el texto que la Agencia Católica Internacional ya subió aquí.

Para los que ahora no tienen tiempo, o son comecuras incurables, les adelanto que habló sobre la inmigración, el tráfico de armas, la pena de muerte, el cambio climático y “una economía incluyente y sustentable”, temas que ponen nerviosos a los republicanos “moderados” (y también a los demócratas ídem), y directamente histéricos a los del Tea Party y otros adherentes a la Revolución Conservadora.

Para entender la importancia política del hecho, hay que tener presente que la Nueva Derecha, que había comenzado en los EE.UU. en los ´50 como la moda intelectual de ex troskistas, se convirtió a partir de la presidencia de Reagan (’80-88) en el “sentido común” de la sociedad norteamericana. Apoyada en la tradición individualista, con profundas raíces allí, y también – como en otros lugares – en el apoyo de los que se beneficiaron con la globalización financiera. Que son una minoría, cierto, pero numerosa y con muchos recursos.

Aún los presidentes demócratas, Clinton, Obama – hasta hace un año – debieron limitarse a darle un barniz “progre” a esas políticas, en el interior de EE.UU., claro. Ahora es evidente que Obama, un César en retirada, pero por eso mismo libre de preocupaciones electorales, ha decidido apoyarse en Francisco para plantear temas claves, que estaban fuera de la discusión aceptada en la política norteamericana.

Creo necesario destacar que, a pesar de las Legiones y de la burocracia del Imperio, ahí el socio más fuerte es el Papa argentino. No está sujeto a un calendario electoral, y tendrá más influencia en determinar el curso de la institución que dirige. Esto es una evaluación personal y falible, pero me parece que vale la pena marcar algo: el que lo invitó a hablar ante el Congreso, y el artífice de la decisión, fue John Boehner, Presidente de la Cámara de Representantes (segundo en la línea de sucesión), republicano conservador, que apoyó la guerra en Irak y a la administración Bush. Ah, y católico. Pero no sectario: fue también el que invitó a Netanhayu. Así que amigo de Obama no es.

Reitero lo que afirmé ayer, a la llegada de Francisco: “Esta visita no va a producir en lo inmediato hechos que cambien las relaciones de poder, o las políticas económicas“. Pero en la batalla cultural, que a la larga es la decisiva… El que viva, lo verá.


Ollanta Humala

junio 5, 2011

Parece que Ollanta Humala ha triunfado y será, a partir del 28 de julio, Presidente del Perú. Considerando todas las operaciones en curso, esperé hasta leerlo en Bloomberg, que seguramente no está inclinado a su favor.

Sobre Perú y Humala, algo comenté en una media docena de posts, que recapitulé aquí. La blogosfera ha seguido el tema, y a partir de mañana los diarios estarán llenos de información sobre su vida y sus ideas, a favor o en contra. Igual, no sé si el poder cambia o no a los hombres, pero tengo claro que los demás no podemos conocer a alguien hasta que no ha llegado a una posición donde lo ejerce. Los argentinos lo sabemos: Kirchner, Menem, Perón… hasta Mariano Moreno: todos ellos sorprendieron, para bien o para mal, a quienes sólo conocían su trayectoria anterior.

Por eso mi idea es acercarles algo sobre una experiencia que inspiró a Ollanta Humala, y ayuda a entender su surgimiento. Lo encontré en el blog peruano de Aldo Panfichi, sobre sociología y ciencia política; está escrito en el 2006, y se refiere a un proceso que se inicia en 1968, cuando se da un golpe de estado en Perú y se instala un Gobierno Revolucionario de las Fuerzas Armadas liderado por el general Juan Velasco Alvarado.

“… Un gobierno militar nacionalista y reformista que quebró las bases económicas y políticas del sistema oligárquico, y buscó limitar la influencia del capital extranjero en favor de un Estado y una economía nacional fuertes. En estas tareas, los militares no estuvieron solos, sino que contaron con la activa participación de intelectuales, técnicos y políticos provenientes de pequeños partidos de centro-izquierda, así como de dirigentes populares del campo y la ciudad. Más allá de la evaluación que uno tenga sobre esta experiencia, es indudable que el gobierno militar de Velasco Alvarado produjo cambios profundos en la naturaleza y composición de la economía y la sociedad peruanas. 

Poco después de retirarse del poder en 1980, los militares fueron convocados por los gobiernos democráticamente elegidos para participar en la lucha antisubversiva contra Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru. En amplias zonas del país, conforme este enfrentamiento se agudizaba, los gobiernos civiles abdicaron el poder político en favor de los uniformados, que pasaron a ocupar jefaturas político-militares en las zonas de conflicto. Luego de cruentos enfrentamientos en los que murieron miles de personas no combatientes, los militares derrotaron a los subversivos con la activa participación de las organizaciones de autodefensa indígenas y de las comunidades campesinas.

Toda una generación de jóvenes oficiales, entre ellos Ollanta Humala, hizo su carrera militar durante los años de conflicto, desarrollando vínculos y familiarizándose con los problemas que afligían a las comunidades locales. En muchos lugares donde los municipios, colegios, postas médicas y oficinas públicas no funcionaban por los estragos de la guerra, la única presencia del Estado eran las bases militares. La única autoridad a la que podía recurrir la población eran estos oficiales; una autoridad temida, pero que al mismo tiempo constituía la única esperanza de orden y protección. Quizá por ahí se explique en parte la alta votación obtenida por el candidato Humala en las zonas de conflicto, incluida la localidad de Madre Mía (provincia de Tocache), donde tiene acusaciones de violaciones a los derechos humanos. 

Una anotación complementaria es que tanto la generación de Ollanta como la de Velasco, tuvieron que ir al interior a luchar contra la guerrilla, y aprender en el camino sobre las necesidades y urgencias de la población. La diferencia es que esta experiencia formativa dio lugar en el caso de Velasco a un proyecto institucional de reformas, mientras en el caso de Humala hasta el momento parece ser la iniciativa de un Comandante que se rebela primero contra la jerarquía militar y luego ingresa al terreno de la competencia político electoral“.

Humala tiene ahora un discurso más moderado y abarcador que en su primera experiencia electoral en el 2005, y su referente proclamado es Lula. Su triunfo es una buena noticia, en principio, para los gobiernos de Argentina y de Brasil, y un fastidio para el de los EE.UU., que tenía en Alan García a uno de sus aliados más firmes.

Otro elemento, quizá el más importante: Perú ha sido el ejemplo favorito de los organismos internacionales y de la prensa económica en estos años, casi tanto como lo fue Argentina en los ´90. El “viento de cola” de los altos precios de las materias primas, que sopla para todos, ha hecho que su experiencia no terminara en catástrofe, como la nuestra en el 2001. Pero está claro que el pueblo ha optado por el cambio. Que tenga suerte, porque la de ellos es también la nuestra.


¿Se viene Ollanta Humala?

abril 5, 2011

El cuadro de arriba (cliquear para ver mejor) muestra la consolidación de los resultados de las seis encuestadoras que han trabajado en las elecciones de Perú, hecho por ese gringo bueno, Otto Rock.

Teniendo presente la incertidumbre de las encuestas, como siempre advierte Artemio salvo a sus clientes, los hombres sabios de Lima dicen que este domingo Ollanta Humala será el ganador, y que en la segunda vuelta – inevitable, pues allí se exige el 50 % + 1 de los votos para ser elegido – probablemente gane ante Keiko o Kuczinski, y posiblemente ante Toledo. Humala tiene ahora un discurso más moderado y abarcador que en el 2005, cuando fue derrotado en el ballotage por Alan García. Se piensa que ninguno de los otros candidatos tiene, esta vez, posibilidad de sumar una coalición tan amplia como la que logró armar García.

Es por eso muy probable que a partir del 28 de julio, día de la transmisión del mando, el Presidente del Perú tenga esta cara:

Ahora, que hay detrás… Queda para los peruanos y los sudamericanos el descubrirlo. Wikipedia da el habitual resumen biográfico, que habla de lo que fue. Página 12 tiene este reportaje del 2006 “No soy de izquierda ni de derecha“, pero recordemos que Hugo Chávez – con cuya trayectoria tiene algunas similitudes – a 5 años de llegar al poder si estaba cerca de algún argentino era de Mohamed Seineldin. Éste su sitio de campaña, pero imaginense como habrían sido las páginas de Carlos Menem en 1989 o de Néstor Kirchner en 2003 antes de juzgarlo por ella.

Hay algo evidente: Perú ha sido el ejemplo favorito de los organismos internacionales y de la prensa económica en estos años, casi tanto como lo fue Argentina en los ´90. El “viento de cola” de los altos precios de las materias primas, que sopla para todos, ha hecho que su experiencia no terminara en catástrofe, como la nuestra en el 2001. Pero todos concuerdan en que el pueblo peruano desea, y teme, un cambio. Los argentinos, aún los xenófobos entre nosotros, debemos desearle suerte.


un poquito más sobre Vargas Llosa

marzo 6, 2011

El post que subí hace pocos días sobre el peruano y sus aspirantes a censores tuvo comentarios muy apasionados sobre política, y más serenos sobre literatura. Me pregunto si seguirán así, ahora que ha elogiado a nuestra Presidente (Bueno; dijo que “es más lúcida que los intelectuales que la apoyan“. No es un exagerado).

De todos modos, me quedaba en la memoria que yo lo había mencionado otras veces en el blog. El buscador (columna de la derecha) me lo confirmó, y puedo acercarles, para comparar con las sin duda bien articuladas oraciones que seguramente nos brindará, este fragmento del histórico discurso del camarada Mario Vargas Llosa, al recibir el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos el 4 de Agosto de 1967 en Caracas:

La realidad americana, claro está, ofrece al escritor un verdadero festín de razones para ser un insumiso y vivir descontento. Sociedades donde la injusticia es ley, paraíso de ignorancia, de explotación, de desigualdades cegadoras de miseria, de condenación económica cultural y moral, nuestras tierras tumultuosas nos suministran materiales suntuosos, ejemplares, para mostrar en ficciones, de manera directa o indirecta, a través de hechos, sueños, testimonios, alegorías, pesadillas o visiones, que la realidad está mal hecha, que la vida debe cambiar. Pero dentro de diez, veinte o cincuenta años habrá llegado, a todos nuestros paises como ahora a Cuba la hora de la justicia social y América Latina entera se habrá emancipado del imperio que la saquea, de las castas que la explotan, de las fuerzas que hoy la ofenden y reprimen. Yo quiero que esa hora llegue cuanto antes y que América Latina ingrese de una vez por todas en la dignidad y en la vida moderna, que el socialismo nos libere de nuestro anacronismo y nuestro horror


El peligro “Vargas Llosa”

marzo 3, 2011

Algún compañero de larga trayectoria se quejó en un comentario en este blog del “kirchnerismo talibanesco“. Muchos más lo hacen en privado. Yo planteo que no son diferentes de otros compañeros que. en otros tiempos (en alguno de ellos, fuimos nosotros), se precipitaban a ocupar espacio político y posiciones de militancia (cargos) en nombre de la liberación nacional, la ortodoxia peronista, la renovación, el menemismo, el antimenemismo… Siempre con la misma mezcla, en proporciones diferentes según la persona, de idealismo y ambición. Y, por supuesto, son recibidos con escaso entusiasmo por los que ocupan ese espacio y esos cargos. Natural, y estoy muy satisfecho que hemos progresado mucho, los argentinos en general. En alguno de esos momentos, la pelea fue a los tiros.

Por otro lado, algunos visitantes, con credenciales antiperonistas, se han mostrado alarmados por la suerte que podemos correr los peronistas, que vamos a ser desplazados – quizás enviados a campos de concentración – por los comisarios políticos de la Cámpora, que, apañados con siniestros propósitos por la Presidente, se infiltran y destruyen la doctrina justicialista, que parece que después de todo ellos (los republicanos preocupados) valoran.

Ahora, el asunto de la invitación a Vargas Llosa de inaugurar la edición de este año de la Feria del Libro, me ha permitido repensar el asunto. Y quiero comentarlo con ustedes. Primero, mi posición personal. El peruano es un extraordinario escritor – a pesar de haber recibido el Nobel – aunque no está entre mis favoritos (bueno, mis gustos en lectura no establecen ningún canon que me interese defender). Sus ideas políticas… me parecen particularmente idiotas, pero eso pasa con muchos artistas, por “derecha” o por “izquierda“.

Encuentro lamentable que el asunto se haya hecho público por una nota de Horacio González, que es un excelente tipo y un amigo, aunque en esto formó parte de un clima, que es lo que quiero comentar. Y encuentro muy positivo, y me alegra mucho, que le haya permitido a nuestra Presidente tomar una actitud digna e inteligente: pedirle que retire esa nota. Pero tengo claro que en la utilización política del asunto, especialmente en el ámbito internacional, toda negativa para el gobierno y para el país, esta actitud no se va a mencionar, o se hará de paso. Todo el énfasis estará puesto en los “intelectuales K”, aunque algunos de ellos no lo sean.

No me sorprendería si algo de esto fue previsto por alguno que estuvo entre quienes motorizaron la invitación a Mario Vargas Llosa. Pero no estoy seguro, y no me interesa cultivar la paranoia. En todo caso, sería un episodio más. No es lo que entiendo es el problema principal.

Toda esta historia está relatada con razonable exactitud aquí, en Página 12.  Y ahí aparecen (¿dónde si no?) estos textos y declaraciones que son los que me preocupan.

Por ejemplo, el texto que escribió Aurelio Narvaja, de Ediciones Colihue: “un grave error que hable el extraordinario escritor y muy merecido Nobel, porque desde hace años es un propagandista, ostensible y florido, de las ideas y las políticas de la derecha liberal”.

En otra carta, José Pablo Feinmann, Ricardo Forster, Diana Bellessi, Mario Goloboff, Vicente Battista, Mauricio Kartun y Juano Villafañe, entre otros, manifiestan un “profundo desagrado y malestar por la designación de ese autor para abrir la Feria, convertido desde hace años en vocero de los grupos multinacionales editoriales y mediáticos, de un supuesto ‘liberalismo’ de sometimiento y depredación

Juan Martini proclama “Vargas Llosa no puede inaugurar la Feria porque desde su posición de liberal de derecha ha insultado al gobierno democrático y al país entero al calificarlo de ‘payasesco’ y ‘aquelarre corrupto’  Un hombre que agrede de una manera tan salvaje a un país que tanto contribuyó a su consagración no sólo es innoble: es un político torpe, ciego y autoritario. Y que no nos venga ahora con que una cosa son sus ideas fascistas y otra la literatura”.

Luisa Valenzuela señala que darle la palabra inaugural en un acto de trascendencia nacional “significaría, más allá del obvio cholulismo literario, avalar su posición política”. Elsa Drucaroff coincide. Elegir quién inaugura el encuentro tiene significados claros. “Si un escritor que hace los planteos políticos de Vargas Llosa inaugura la Feria, algo se está diciendo y eso que se está diciendo nos excluye a mí y a un sector del campo literario nacional demasiado amplio

Osvaldo Bayer – no podía faltar – hace una proposición constructiva: sugiere que la Feria la inaugure “un intelectual argentino para que nos hable de nuestra sociedad y sus escritores, sus sueños y el deber de éstos ante la sociedad. Ponerlo a Vargas Llosa en ese lugar es burlarse de aquellos intelectuales que cayeron por defender esos principios (la sangre derramada  No será negociada!).¿Qué nos va a decir a los argentinos? ¿Que hay que agachar el lomo ante las dictaduras con tal de que ellas defiendan la llamada economía liberal? Vayamos a la profundidad del drama latinoamericano y para qué deben servir sus intelectuales”.

Obsérvese que en todos estos casos no se trata de jóvenes militantes del Movimiento Evita sino de adultos mayores – como dice un amigo que también es un adulto mayor. No, no me preocupan los talibanes K. Son los intelectuales humanistas los que me dejan pensando.


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