“Un momento Sarajevo para la Unión Europea”

junio 29, 2015

Sarajevo

Usé este título de The Guardian por asociación de ideas: ayer se cumplieron 101 años del día que Gavrilo Princip, un nacionalista serbio, disparó sobre el archiduque Franz Ferdinand y a su mujer en Sarajevo, dando comienzo a la escalada hacia la Gran Guerra.

Pero no nos dejemos llevar por analogías históricas, ese recurso de los malos cronistas. La ruptura de las negociaciones entre Grecia y el resto de la Unión es un hecho de naturaleza muy distinta. Los únicos puntos comunes entre los dos es que se dan en un escenario armado por una racionalidad miope y en el fondo suicida, en un caso militar, en este económica. Y que sus consecuencias directas van a afectar mucho más que un pequeño país en los Balcanes.

Al punto de este posteo: Quiero volcar una opinión, muy breve, simplificada, y un pronóstico sobre lo que está pasando en Europa. Ya lo hice en la columna de comentarios de otro reciente sobre el tema, pero muchos visitantes no las leen, especialmente cuando se hacen muy largas. Además, me interesa agregar algo sobre el marco global:

Sostengo que el esquema económico de la Unión Europea – tal como se desarrolló en los últimos veinte años, la Europa de los banqueros, diría De Gaulle – es inviable en el largo plazo.

Ese esquema consistió, a grandes rasgos, en una burbuja financiera que financia la mayor parte de las exportaciones alemanas. Los europeos se acostumbraron a vivir dentro de esa burbuja de “prosperidad”. Grecia, España, Portugal, Irlanda se convirtieron en los casos emblemáticos (los P.I.G.S., recuerdan?) pero en realidad toda la zona del Euro, y en menor medida, Gran Bretaña, participaron de esa “prosperidad”. Por supuesto, también Alemania.

Esto no significa que todos los países de la U.E. están en la misma situación. Alemania tiene una industria tecnológicamente avanzada. Grecia tiene el turismo. Pero… todas esas economías, y sus ciudadanos, se acostumbraron a vivir en esa “burbuja de prosperidad”.

Recortar gastos, una vez que uno se acostumbró a un nivel de ingresos dado, es lo más difícil que existe. Es lo único en que se parecen las economías individuales y las de los países.

Sucede que las burbujas siempre revientan. El esquema económico actual de la Unión Europea va en el camino de la convertibilidad argentina (Teóricamente, esto no necesariamente significa el fin del euro, pero en la práctica…).

Es en ese sentido, y sólo en ese, que los casos de Argentina y de Grecia se parecen: es el caso más notorio del fracaso de unas políticas. Y por eso la necesidad desesperada de sus corifeos de encontrar culpables: las provincias “inviables”, los griegos “parásitos”,…

A Grecia le va a ir mal si/cuando salga del euro. Y le va a ir mal si se quedara. La burbuja financiera acabó. El problema entonces es político: ¿Cuál es el camino que le permite a los griegos edificar su propio destino? Cualquiera sea el que tomen, de entrada va a ser más duro todavía que su situación actual. Casi tanto como lo fue en Argentina la salida de la convertibilidad.

Y es la misma pregunta que se tienen que hacer los europeos. En mi opinión, tratar de prolongar este esquema estructuralmente inviable es la peor opción.

Me interesa plantear que la Unión Europea es ella entera el caso más notorio de la crisis de la etapa actual del capitalismo, la asociada con la Revolución “Conservadora” de Thatcher y Reagan, y que comienza a partir de la crisis del petróleo a principios de los ´70, caracterizada por el predominio absoluto de la lógica del rédito financiero cortoplacista.

Crea naturalmente burbujas financieras – nada extraño en la historia del capitalismo, pero acentuadas a un grado patológico – y también una minoría de beneficiarios que se cuenta por millones en todo el planeta – la más numerosa y la más rica en la historia humana – que son sus defensores. Pero… es una riqueza que su mayor parte consiste en papeles. Porque el sistema produce menos bienes comunes aún que la etapa anterior del mismo capitalismo, la que se vivió entre el fin de la 2da. Guerra Mundial y los ´70. La pregunta global es, entonces, cuándo durará el predominio de esta lógica. Pero eso es para otros posteos.


Están apostando a Argentina ¿Por qué será?

febrero 24, 2015

Wolf-of-Wallstreet

Hace unas horas recibí una nota de Ámbito “Cupones en pesos volaron 13,6% y la Bolsa ganó 0,8%. Riesgo país cayó 3,1% a 630 puntos“. Hay que decir que no me sorprendió mucho. Me había enterado que Cristóbal López estaba comprando Ámbito Financiero (y a su hermano menor, el Buenos Aires Herald). Pero no, el empresario amigo no les ha cambiado el discurso (¿todavía?). Guillermo Laborda, su columnista estrella, nos explica en la edición de hoy “Efecto 10-D motoriza mercado (economía, no).  Los mercados siguen apostando a eso, y los resultados de las últimas encuestas no hicieron más que acrecentar la demanda de bonos y acciones: el riesgo-país acumula una caída del 12,4% en el mes“.

Además, recordé que el día anterior había leído en el indudable Clarín: “Inversores, a la caza de bonos argentinos. La recuperación de los títulos de la deuda argentina parece reflejar que la cuenta regresiva hacia un cambio de Gobierno pesa más, como dato positivo, que el menú de datos negativos como las dudas sobre la calidad de las reservas que administra el Banco Central, la prolongación sin rumbo cierto de la discusión con los fondos buitre o la creciente radicalización del discurso anti empresario de la presidenta Cristina Kirchner.

Los bonos argentinos más representativos, como el caso hoy del Bonar 24, perforó el piso del 9% y el viernes ya rendía 8,56% si se lo compraba en Nueva York. Desde que Axel Kicillof ofreció comprar los Boden 2015 a 96 dólares, esos papeles subieron y ya están a 100,7 dólares. El riesgo país bajó 50 puntos en lo que va del año, de 700 a 650 puntos“.

Entonces, tengo que decir algo: Dejémonos de pavadas. De este tema algo conozco: el mercado financiero global – ya es uno sólo – es un gigantesco casino, y el 99 % de las transacciones que se realizan en él, por el 99,9 % de los montos, son apuestas. Su asesor financiero amigo puede ofrecerle opciones para apostar sobre cualquier cosa, a favor y en contra. Pero si le ofrece una opción sobre las medidas que tome un futuro gobierno argentino dentro de diez meses y Ud. se tienta, hable conmigo primero. Tengo un stock de buzones a excelentes precios.

Hay un elemento actual, al que la Presidente hizo mención en su discurso de ayer. Bloomberg, que es gente más seria que los gurúes locales, aunque tan ortodoxo como ellos y nada amigo del gobierno argentino, lo apuntaba ya el jueves 19: “Una victoria judicial modesta de los fondos de inversión del multimillonario George Soros y del fundador de Hayman Capital Management Kyle Bass en la corte de Londres está desencadenando una reacción al borde de la euforia en el mercado de bonos argentinos“. Bloomberg, casi ofendido, hablaba de “exhuberancia irracional“. Deberían tomar en cuenta que, entre los apostadores inversores, ni Soros ni el texano Bass tienen fama de comprar buzones.

¿Explicaciones que sugiero? Existe un factor de orden general que el mismo Laborda menciona: “(Hay) una mejora generalizada en (los valores de) los países emergentes. El riesgo de ese club de naciones está bajando un 10% en febrero, con Colombia, por ejemplo, con mejor performance (caída del 15%) que la Argentina, y Brasil, más rezagado (baja del 7%)“. Pero ese factor no explica que la performance argentina esté entre las mejores. Los otros emergentes no están en default técnico, ni en los titulares de los diarios internacionales por la muerte de un fiscal.

El punto fundamental es que Argentina ha demostrado en estos meses voluntad y capacidad de pago, aún frente a un fallo del sistema judicial estadounidense que le pone severos obstáculos. Los managers de los fondos de inversión no “compran” las campañas de prensa que arman sus colegas de los (otros) buitres.

¿Alguna consecuencia estratégica? Nada para entusiasmarse demasiado. Los valores en los mercados financieros dependen de factores inmanejables por nosotros (una variación en las tasas de interés de la Reserva Federal, por ejemplo), y también del “efecto manada”. Sí podemos tomar nota que, en general, las economías de los países emergentes, incluso la argentina, se las considera, por los que apuestan su dinero, como un mejor riesgo que las de los países europe tros en problemas. Y tienen razón.

La otra conclusión es que, más allá de avatares transitorios de los “mercados” – impredecibles – un futuro gobierno no tendrá dificultades en endeudarse. Eso no me deja muy tranquilo.


Ahora suben las acciones argentinas…

octubre 29, 2014

-Casino

Leo recién a Pablo Wende en Ámbito: “Con subas de hasta un 6%, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street consiguieron acoplarse a la tendencia favorable del mercado, que benefició especialmente a los emergentes. Sobresalieron los papeles bancarios, en particular el Macro (un 5,96% arriba), seguido de cerca por el Francés (5,2%) y Grupo Galicia, que ganó un 3%. Esta mejora se produce luego del fuerte repunte que tuvieron todos los bonos argentinos en los últimos diez días, en particular aquellos emitidos bajo ley local“. (sigue aquí).

Aclaro enseguida que esto no significa que está todo bien con la economía argentina, eh. Sí mantengo que, como digo siempre, sus “fundamentals” son buenos, y sirve para señalar que los escenarios de cine catástrofe conque los medios opositores ilusionan diariamente a sus lectores son guiones, nada más.

Este posteo, quedan advertidos, es otro de mis sermones didácticos, pero muy breves y elementales, eso sí, sobre la naturaleza de esta etapa del capitalismo financiero. Capitalismo tardío, lo llaman algunos, y tienen razón, porque vemos que ha pasado el tiempo de su mayor fertilidad. Pero puede ser una tarde muy larga antes del ocaso.

Al punto: los comentaristas mediáticos, para promover la agenda de turno o simplemente por ignorancia, tienden a ver en cada suba o caída importante de acciones y títulos una indicación de lo que “los mercados” – fuente de toda sabiduría relevante, según ellos – piensan de un gobierno, un país o una actividad. Pavadas.

Es obvio, por supuesto, que “la opinión” de los inversores – una construcción en cuyo armado tienen que ver tanto los mismos medios como las maniobras de los inversores más grandes – es un factor que dispara estas movidas en los precios. La caída de la Bolsa brasileña después de la reelección de Dilma Rousseff es un ejemplo recientísimo. Ahora, en esa misma nota de Wende leemos “Fue relevante la suba de la brasileña Petrobras, que rebotó un 4,6% en Wall Street tras la caída de los días previos…”. Los opinadores nos “explican” hoy que El Bradesco, el Itau y el Santander apoyaron a Dilma y subió la Bolsa. Los movimientos de los valores argentinos… están reducidos a leer los posteos de Manolo para encontrar claves.

El dato fundamental que se omite es que los mercados son un gigantesco Casino global. Esto no quiere decir – aclaro antes que un lector ahorrista se enoje – que usted, si tiene algunos pesos, no pueda hacer una buena inversión en acciones. Debe elegir bien las empresas y contar con una dosis moderada de suerte, y aguantar algunas bajas generalizadas de la Bolsa. Hay otras decisiones con más riesgo, o más difíciles de recuperar en una ocasión dada.

Pero Ud., amigo, y millones como Ud., no son los que mueven los mercados. Aunque su dinero sea una porción infinitesimal de las sumas que se mueven. Esos cientos de miles de millones de dólares de inversores pequeños y gigantescos todos los días hábiles están comprando y vendiendo bonos y acciones. Y los beneficios de esos capitales, y las comisiones de los traders que los mueven, no surgen de dividendos e intereses, no. Surgen de las diferencias entre el precio de compra y el de venta entre un día y el otro.

¿Se entiende? Para el que toma las decisiones de comprar y vender, el administrador de un fondo de inversión o especulativo (todos lo son: la diferencia es el grado de riesgo que admiten. Y cualquier fondo mediano tiene docenas de opciones de carteras para elegir), las perspectivas del país o de la empresa son un dato secundario. Le importa solamente en tanto influye sobre las expectativas de otros inversores para que el precio suba o baje ese día. Con eso es que se gana su yate.

¿Que quieren qué les diga? El viejo Henry Ford era un capitalista de una escuela anterior: patrón autoritario, antisindicalista y antisemita. Pero a veces uno lo extraña.


Cristina, las deudas y los mercados

junio 24, 2014

titulares Ámbito

Euforia en los mercados, tras el giro de Cristina Kirchner con los holdouts: bajó el blue y la Bolsa subió 8,45%

El video de arriba es del momento del acto de este viernes 20, Día de la Bandera, en que la Presidente de la Nación anuncia su intención de cumplir con el 100 % de los acreedores, los que entraron en los canjes y los que no. Las imágenes de abajo son titulares del lunes siguiente, de Ámbito (discretamente oficialista) y de La Nación (ferozmente opositor), que muestran la reacción de los mercados. Cosas veredes, Sancho

Porque el acto fue uno de los habituales en esta etapa kirchnerista del peronismo: una movilización de la militancia, motivada por la lucha con un enemigo visible – en este caso, los fondos buitres – y hostil, aunque no agresiva, con los adversarios políticos, y un discurso de CFK que llama a la unidad nacional pero definiendo ella los objetivos y los obstáculos. O sea, muy parecido a los del peronismo fundacional, 1945/55.

Es cierto que en ese discurso se dio marcha atrás con una decisión – no pagar a los que se negaron a reestructurar en 2003 y 2005 la deuda defaulteada en 2001 – que se había formalizado en una ley de la Nación. Que se aceptó una sentencia judicial muy desfavorable de un tribunal extranjero. Era de suponer que los medios opositores trataran de acentuar la imagen de derrota. Y así lo hicieron. Pero la euforia de los mercados!?

Cristina Fernández tiene todavía 17 meses de gobierno. Y – a pesar de las fantasías de cronistas sin mucho que hacer – no da ninguna señal de aflojar las riendas del poder. Ni los aspirantes a sucederla – los que tienen alguna chance – muestran apuro, en estas circunstancias. Entonces, debemos suponer que los inversores, locales y extranjeros, mayoritariamente opositores, mostraron su júbilo comprando acciones y bonos argentinos, en un rito similar al de los indios del noroeste norteamericano, el potlatch, que destruían riqueza para festejar?

A un par de blogueros K, amigos míos, también les llamó la atención esto. De ellos tomo esos titulares. José Rubén Sentís masculla “gente que se enamora y desenamora fácilmente“. Oscar Cuervo, más emocional, pregunta/afirma “¿Se va a afianzar el liderazgo de Cristina?” Ambos tienen razón en sus planteos, eh. Ningún inversor – liberal o nac&pop – va a dejar que sus prejuicios políticos le priven de hacer una diferencia. Y la Presidente ha incrementado su respaldo popular en estos días. Ya lo dije en el blog: siempre aumenta el apoyo a los gobernantes cuando el país se enfrenta a un conflicto externo. Por lo menos al principio.

Pero todo eso no explica el incremento, considerable y repentino, del precio de los valores argentinos. Algunos lectores impacientes dirán, a esta altura, que aquí no hay nada misterioso. Había un temor, más o menos incentivado, que el gobierno tomase una actitud de enfrentamiento con el sistema judicial norteamericano. Lo que casi seguramente cerraría toda fuente de financiamiento no especulativo  para el país y sus empresas por un tiempo largo. Es natural que si el gobierno anuncia todo lo contrario, los valores se recuperen.

Cierto. Pero no hay certeza, ni muchísimo menos, que el problema esté solucionado. Y todas las indicaciones apuntan a que – aún si se llega a un acuerdo – el endeudamiento externo argentino crecerá considerablemente. Además, los valores, en general, no sólo se recuperaron, sino que aumentaron por encima de su valor anterior al fallo. Y esto, después de 12 meses en que el promedio del Mercado de Valores argentino creció un 160 %.

Lamento sinceramente decirles que esto no es una indicación positiva acerca de la economía real – la producción y distribución – en nuestro país. Tampoco negativa, eh. Lo que nos muestra es que esta etapa de capitalismo financiero global no tiene ninguna contradicción con el endeudamiento, “excesivo” o no, pagable o no. Al contrario, forma parte indisoluble de su dinámica.

Porque el endeudamiento global es intrínsecamente impagable. En los últimos 40 años, la “riqueza” nominal, los valores financieros en poder de particulares y empresas han aumentado cientos, sino miles de veces por encima de los bienes físicos. No es posible “pagar” las deudas del planeta, porque no hay con qué hacerlo. Sólo se puede mantener en movimiento esos capitales nominales, en el Gran Casino.

Es posible, quizás inevitable, que esa burbuja se pinche, como repiten los troskistas y sitios conspirativos de Internet. Pero la Crisis que empezó en 2008 no alcanzó. En todo caso, parece obvio que no será la Argentina el alfiler (No lo fue a fines de los ´90, cuando reuníamos – se calculaba – un 25 % del total del endeudamiento externo de ese momento).

De todos modos, el denunciar las patologías del sistema – que parece ser la ocupación favorita de los economistas que no son sus defensores – no debe distraernos de contemplar y asumir lo que necesita Argentina, un país mediano, que no quiere renunciar a su desarrollo y a una modesta prosperidad. Como toda economía por encima del nivel de subsistencia, necesita financiamiento. Tiene oportunidades de desarrollo importantes: en el sector agropecuario, en energía, en bioquímica, en las industrias culturales, … Y una estructura de costos internos que hoy es razonablemente competitiva en la región, si evita un nuevo atraso del tipo de cambio.

Debe enfrentar su propia patología: ha sido durante décadas exportador de financiamiento. Todas las entidades financieras importantes saben de los activos de argentinos en el exterior. Tengamos claro, eso sí, que una vez que está fuera de Argentina, de su circuito productivo, no es diferente de otros capitales cuyos dueños no tengan el DNI local.

El episodio de estos días muestra que hay dinero interesado en las oportunidades que ofrece Argentina. El desafío de este gobierno y de los que lo sucedan es crear las condiciones que lo retengan.


Comentan afuera el acuerdo “Siempre tendremos París”

mayo 29, 2014

the-only-game-in-town-posterEl posteo de anoche a propósito del acuerdo que cerró Kicillof – simplemente la noticia, y una reflexión personal sobre la decisión política de este Gobierno – tuvo muchas visitas y comentarios que aportaron. Hoy la Presidente hizo una exposición bastante detallada sobre el tema; así lo único que me resta para agregar es la visión desde el otro lado del mostrador. A un nivel algo más serio que medios locales, que deben hacer equilibrios con lo que decían hace un mes (el lic. Baleno los atiende aquí).

Financial TimesReuters eligieron el mismo título:

Argentina alcanza un acuerdo histórico con los acreedores del Club de París

La agencia agrega a la información de los cables algunas opiniones, desde los mercados:

¿UN TRIUNFO PARA ARGENTINA?

Argentina estaba ansioso de asegurar un acuerdo que no pone demasiada tensión en su balanza de pagos. Sus reservas en el banco central se sitúan en sólo 28,5 mil millones dólares y se espera que la economía caiga en recesión este año.

Ofreciendo a Argentina un respiro, el acuerdo del Club de París exige un pago fraccionado, el primero por $ 650 millones con vencimiento en julio. El segundo tramo, de $ 500 millones, se debe hacer en mayo de 2015 .

Argentina también logró una concesión importante, evitando cualquier participación del Fondo Monetario Internacional en el acuerdo, que el grupo de acreedores por lo general requiere. El gobierno de la presidenta Cristina Fernández, que ha criticado públicamente al FMI, habría perdido credibilidad si hubiera aceptado su auditoría.

“Parece un buen negocio para Argentina , tanto en términos del perfil de amortización, aparentemente generoso, y el hecho que han llegado a un acuerdo mucho antes de lo que se esperaba”, dijo Stuart Culverhouse, jefe de investigación de Exotix, un corredor de mercados emergentes en Londres. “El golpe a las reservas aparece ligero en el corto plazo, lo que tranquilizará a los tenedores de bonos”.

El Club de París dijo que el acuerdo despejó el camino para que las agencias de crédito a la exportación de sus miembros reanudaran sus negocios con Argentina. La inversión extranjera es clave para el desarrollo de su vasto campo de shale Vaca Muerta“.

Por mi parte, me siento inclinado a reiterar lo que entiendo es un dato obvio: los mercados financieros internacionales han producido en los últimos 40 años una explosión de riqueza… en papel. No se han mostrado eficaces en lograr los índices de crecimiento en los países desarrollados que existían en los 30 anteriores. Y en cuanto a los países emergentes… las únicas historias de éxito son de aquellos que han mantenido un rígido control en la asignación de recursos.

Pero, peligrosos como son, eso no significa que podamos ignorarlos, si necesitamos inversiones, por ejemplo. En una frase muy yanqui “Puede ser un juego tramposo. Pero es el único juego en la ciudad“.


Burbujas inmobiliarias, y simiocracia

enero 24, 2013

La idea no es ensañarme en el blog con el triste ejemplo de España – el equivalente para la blogosfera de los chistes de gallegos – pero subo este simpático video que me acercó la Agencia Paco Urondo. Es del barcelonés Aleix Saló, que ya nos había dado el exitoso Españistán (ese ya lo subí al blog, pero ahora no encuentro en cuál posteo).

Me parece que sirve para dar una buena imagen de la valorización financiera en esta etapa del capitalismo. Que ha cambiado mucho desde el tiempo en que la discusiòn central era libre cambio / proteccionismo. Sigue siendo muy importante, claro. Pero hay otras, más recientes, que tienen que ver con los mercados financieros.

Además, yo también creo en el Principio de Hanlon, o de Heinlein.


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