Después de las P.A.S.O. porteñas: la elección local

abril 27, 2015

En la madrugada de ayer, hace 20 horas, subí un posteo pontificando sobre estas elecciones primarias. Con un enfoque particular: me interesaba evaluar cómo los resultados previsibles posicionarían una dirigencia política para la próxima etapa. Bueno, los resultados fueron más o menos los previstos y las especulaciones se sostienen… Pero tengo que hacer dos correcciones. Los “más o menos” que escapan a cualquier encuesta, aún la más cercana y precisa.

La más importante, de lejos, es la muy buena elección que realizó ECO, en particular Martín Lousteau. No fue una sorpresa total, pero ninguna encuesta – ni tampoco nuestro monitoreo de las redes sociales – permitió prever el desempeño que tuvo esta nueva propuesta política. Federico Aurelio, de Aresco, afirma haber detectado un desplazamiento en los últimos días de votantes que se inclinaban por Gabriela Michetti. Esto introduce algunas posibilidades interesantes para la 1° vuelta del 5 de julio.

ECO, por supuesto, no salió de un repollo. Nada en política surge así. En un posteo muy visitado, del 5 de marzo, dije: “Una propuesta novedosa es Energía Ciudadana Organizada (ECO), de Martín Lousteau y Graciela Ocaña, que usarían las PASO para definir quién será el candidato a jefe de Gobierno. Según Letra P (gente mal pensada) ese acuerdo esconde un pacto entre Larreta, el Coti Nosiglia, Cristián Colombo y Daniel Amoroso para perjudicar a Michetti, compitiendo por su electorado“.

Aunque por pura casualidad me encontré hace pocos días con el Coti y otro amigo de ese palo, Marcelo Stubrin, en el viejo café de Callao y Corrientes, apenas si nos saludamos: no puedo confirmar o desmentir la versión. De todos modos, no es lo que importa. Los votos de ECO indican que hay en la ciudad de Buenos Aires un electorado considerable, mayor al 20 %, hostil al kirchnerismo pero que desconfía de Macri. Justamente, la hipótesis de Aurelio es que algunos votantes de Michetti se corrieron al ex ministro de Néstor Kirchner, Lousteau, cuando empezaron a pensar que ella no podía derrotar a Rodríguez Larreta.

El otro dato inesperado, para mí, fue que el voto para el Frente para la Victoria, que llevó una oferta diversificada de candidatos, estuvo – un poco – por debajo de porcentajes que había alcanzado anteriormente. Y por supuesto, bien abajo del 35 % que alcanzó Cristina Kirchner hace cuatro años. Es evidente que la mejora en “opinión sobre el gobierno nacional” no se refleja automáticamente en “intención de voto”. Igual, me sostengo en mi apreciación – que la competencia entre esas diversas candidaturas confirma – un candidato “kirchnerista puro” como Mariano Recalde es el más adecuado para el Frente para la Victoria… en la ciudad de Buenos Aiares. Tendrá que repensar la campaña y la estrategia.

Pues la conclusión definitiva, que no ha variado, es que la elección en la Capital Federal del 5/7 será, como lo fue la de ayer en Neuquén, una elección local. Los espacios políticos, y los candidatos que los expresan, son distintos en cada lugar de Argentina. La futura polarización entre dos candidatos por la Presidencia – que estoy pronosticando desde el año pasado – no determina las elecciones locales. Y viceversa. Cada votante tiene sus prejuicios y expectativas, que no tienen porqué ser iguales a los míos. Pero comete un grave error el que cree que no sabe lo que vota.


Especulaciones porteñas. Tomar con cuidado

marzo 10, 2015

acertijoHabrá que reconocer que el peronismo porteño – el capitalino y el bonaerense – está mostrando, en plena puja interna, una armonía y cordialidad desacostumbradas. Mariano Recalde, precandidato oficialista a Jefe de Gobierno por el Frente para la Victoria y referente de La Cámpora, dice “Con Scioli tengo la mejor relación, la de siempre“. Guido Lorenzino, habitual vocero autorizado del sciolismo, minimiza el renunciamiento de Gustavo Marangoni a su candidatura en la ciudad de Buenos Aires y confirma que se encolumnarán detrás de Mariano Recalde.

Corresponde que diga que en este humilde blog ya se había señalado que las chances que Marangoni, no muy conocido en el peronismo local, proporcionara el liderazgo ausente en el distrito durante más de 20 años, eran bastante escasas. Que la lista iba a reflejar la alianza entre el peronismo y el progresismo – lo distintivo del kirchnerismo – porque no había otra realidad política sólida en el distrito.

En realidad, la expectativa de algún candidato en esa lista que no fue, era que Scioli hiciera la campaña. Me extraña que ignorase que la virtud cardinal más fuerte del gobernador es la Prudencia ¿Iba a pulsear con Olivos para tener la oportunidad que su candidato perdiera con la de Macri?

Hasta ahí, entonces, comparto la especulación que hace Pablo Ibáñez, cronista del peronismo para Ámbito. En cuanto al resto… no me consta, pero es una historia bien contada. Y me consta que P. I. habla con gente muy informada en la Capi y en La Plata. Como dice un colega bloguero, leemos:

Cristina, los dos peronismos y la PASO porteña como ensayo

Carlos Zannini desplegó su versatilidad: por orden de Olivos, ejecutó a Juan Carlos “Chueco” Mazzón en un intervalo del regodeo pactista con Andrés Rodríguez y Víctor Santa María.A aquel peronista clásico y ortodoxo lo pasó a degüello y a estos peronistas clásicos y ortodoxos (y gremialistas) los bendijo como mecenas y escuderos de La Cámpora en la lista del FpV porteño.

Zannini, delegado plenipotenciario en esos asuntos, aceptó que el jerarca de UPCN ponga cuarto a Claudio Heredia y Santa María anote tercera a Silvia Gottero, pareja de Roberto Digón, en desmedro del sector neocamporista que comanda Juan Cabandié, cuyo candidato quedó cayéndose del pelotón, chico, de “entrables”.

Si el caso porteño fuese un espejo del país, el PJ puede dormir sin custodios: en Capital, el armado ultra-K prefirió al peronismo sindical antes que a la progresía urbana, la que profesa su cristinismo a los gritos, pero terminó con boleta bis.

Si pudiese replicar el modelo porteño, donde el peronismo se quedó con tres de los cinco primeros escalones, la cofradía del PJ que añora a Néstor Kirchner agradecerá que Mazzón se haya sacrificado por el partido, le prometerá despacho si gana uno propio, o algo en el CFI si lo hace un opositor. O apurarán la sucesión política para que Mauricio, el heredero del clan, inicie la segunda generación de operadores sigilosos.

A Mazzón lo pasaron a retiro por ser el fronting del plan de supervivencia de los intendentes de Mendoza, que hicieron valer su territorialidad a la hora de repartir cargos, excluyendo a La Cámpora. La empatía de Mazzón con Scioli es una excusa, en algún punto, accesoria. La prioridad de Cristina de Kirchner, y quedó patentada en la reculada de Julián Domínguez sobre su candidatura a gobernador aliado a Florencio Randazzo, es retener la centralidad en la toma de decisiones. Sobre el mendocino, operador multitarget, cayó el castigo ejemplar para sancionar rebeldías.

La doctrina de la suma de dones K aplica en planos menores. El sábado, Carlos Tomada llamó a Alberto Pérez, el armador y jefe de campaña de Daniel Scioli, y le transmitió el pedido de bajar la boleta naranja: – Yo bajo la lista, ¿pero vos que me das? – Mirá Alberto, no estoy en condiciones de ofrecerte nada.

Para Scioli, el pedido tuvo aroma a salvación. La boleta de Gustavo Marangoni corría de atrás, y hacerla jugar suelta y perdidosa era un truco incomprensible para un presidenciable. Zannini, en nombre de Cristina de Kirchner, tuvo menos suerte cuando intentó suturar la interna de Nuevo Encuentro, el espacio de Martín Sabbatella, que terminó casi pulverizado y sindicado, por los chispazos entre Carlos Heller y Gabriela Cerruti, como la piedra que impidió un acuerdo grande en el FpV.

En el ajedrez K, el expediente porteño aporta pistas y puede funcionar de ensayo para la aventura de la sucesión. Veamos:

• Aunque hay PASO desde 2011 y tanto en aquel año como en 2013 hubo competencias – de papel, como el desafío de Mario Ishii a Scioli por la gobernación, o más entretenidas como la derrota de José Luis Gioja en San Juan -, hasta acá la Presidente ejerció la verticalidad y evitó, en los territorios de alta exposición, disputas y entreveros. En 2011, por caso, hizo caminar a Tomada, Amado Boudou y Daniel Filmus y, al final, optó por su ex ministro de Educación, y redactó una boleta única en todos los niveles. Lo mismo ocurrió en la provincia de Buenos Aires.

• Con tres listas de legisladores y cinco candidatos a jefe de Gobierno, la primaria porteña es la primera que autoriza Cristina de Kirchner y es, por eso, un dato revelador porque puede ser ensayo y antecedente. Servirá para medir si una PASO interkirchnerista/peronista sirve o no para potenciar al espacio. Es la teoría que, dicen en Gobierno, abona Cristina de Kirchner sobre la presidencial.

• En el mismo sentido, la sobreoferta de candidatos porteños y lo poco que hay para repartir pondrá a prueba cuánta diplomacia o cuánta saña despliegan los postulantes en la campaña, lo que también serviría de referencia para la nacional. Es decir: si habilitar una PASO es saludable o dañino en términos de disputa pública y mediática.

En paralelo, explicitó la interna de entrecasa del neocamporismo – Andrés “Cuervo” Larroque por un lado, Cabandié por otro, Mariano Recalde y “Wado” de Pedro, por otro -, división que florecerá en otros territorios.

• En el mismo sentido, el acuerdo de La Cámpora con el PJ histórico, de Unidad Básica y gremios, expresa no un desprecio al peronismo, sino al peronismo que no acepta compartir los lugares. En Capital dejó correr y apostó a un ordenamiento natural, aunque incidió para que Recalde quede como el candidato.

Éste es otro factor a seguir: neocamporista y funcionario, Recalde es señalado como el preferido, pero Cristina de Kirchner, ¿expresará abiertamente su preferencia por el interventor de Aerolíneas Argentinas o será en lo público prescindente? Su conducta puede ser indicativa para determinar si, en la carrera por su sucesión entre Scioli, Randazzo y, entre otros, Sergio Urribarri, la Presidente señalará o no a un heredero“.

Sólo puedo agregar a esta interesante especulación que Cristina Kirchner compartirá hoy un acto con Mariano Recalde, en el que él presentará cuatro aviones nuevos que adquirió Aerolíneas Argentinas.


Qué hacer con Aerolíneas Argentinas

noviembre 7, 2014

aerolineas

Marcelo Zlotogwiazda es un periodista y economista conocido. Sobre todo por su presencia en TV, esa gran dispensadora de fama.  Es un analista inteligente (coincido muchas veces con él, lo que influye en mi juicio, claro) y, aunque no es un opositor enconado, nadie lo considera kirchnerista, y menos que nadie los kirchneristas.

El Cronista Comercial es uno de los medios opositores al gobierno de Cristina Fernández. De los importantes. No tiene un alcance masivo, pero sí llegada a empresarios y financistas – que en su gran mayoría son opositores – y es considerado creíble por ellos. Tiene buena información y es consistente en su mirada. Me atrevo a decir que su hostilidad al actual gobierno refleja con más precisión el punto de vista de los sectores globalizados que La Nación, que no puede disimular a veces su nostalgia por los tiempos en que el Imperio era el británico.

Marco estos datos porque llaman la atención después de haber leído su artículo de ayer sobre Aerolíneas Argentinas. En el momento en que Clarín y La Nación se hacen un picnic con sus pérdidas, y Ernesto Sanz (vice de la Carrió en la cruzada por la República) denuncia que es el arenero de La Cámpora, una crítica inteligente, no concesiva, pero que entiende qué es una aerolínea y para qué sirve,… es una ráfaga de aire fresco.

Me dijeron que el mismo Mariano Recalde, presidente de AA, la encontró objetiva. Me extraña que no haya sido subida, aunque sea la parte más favorable, por los blogs K (Supongo que están deprimidos porque sus referentes los sicopatean con que Scioli será el candidato. Hasta Artemio los abruma, por la negativa. Tranqui, amigos. No hay nada definitivo hasta dentro de 6 meses, si entonces).

De todos modos, aquí les acerco el artículo íntegro. Sólo modifiqué el título original ¿Qué hacer con el déficit de Aerolíneas?, porque una empresa es más que sus resultados en el balance. Aunque cuentan.

Según las proyecciones de la empresa, Aerolíneas Argentinas cerrará el año con un déficit de u$s 400 millones, un 69% más que el rojo que registró el año pasado. El resultado de 2014 quiebra una tendencia descendente que (a excepción del 2011 por el fuerte impacto en la cancelación de vuelos por la erupción del Puyehue) venían mostrando los balances desde la re-estatización a fines de 2008, cuando el déficit superó los u$s 850 millones. Medido en términos de la facturación, el déficit que se había reducido del 78 al 12% entre 2008 y 2013, este año representará un 22%.

La evaluación sobre la gestión de una empresa estatal no debe limitarse a su resultado económico-financiero. También hay que tener en cuenta que desde la expropiación la cantidad de frecuencias aumentó un 73%, los pasajeros transportados aumentaron un 50%, la flota de aviones se incrementó de 26 a 69, mejoraron mucho la puntualidad y la imagen de la compañía, entre otros logros. Además, subió la productividad por empleado, y el tiempo de vuelo diario por avión pasó de 5 a 9 horas y media.

Tampoco es correcto focalizar la valoración en comparaciones. Si bien es cierto que hay empresas regionales, entre ellas Latam (fusión de Lan y Tam) que ganan dinero, AA tiene, como línea de bandera, objetivos adicionales al lucro. Por ejemplo, mientras que en cabotaje Lan cubre en la Argentina 13 de los mejores destinos, AA llega a 36, y varios de ellos no son rentables.

De todas maneras, semejante déficit como el de AA obliga a indagar en causas y soluciones. Y aunque no siempre las comparaciones son válidas, hay veces que echan luz sobre el problema.

La conducción de AA explica que el salto en el déficit respecto a 2013 se debe fundamentalmente a la devaluación, que elevó mucho más los costos dolarizados que los ingresos en divisas, y que además provocó un fuerte descenso del 40% en la venta internacional con origen en la Argentina. Y agregan que, aún tras el salto del déficit, los aproximadamente $ 4.200 millones que recibirán del fisco para cubrirlo, representan apenas el 0,28% del gasto público.

Pero más allá de atenuantes, $ 4.200 millones de transferencia presupuestaria o u$s 400 millones de pérdida, es una montaña de dinero.

El equipo de Mariano Recalde sostiene que una de las causas centrales del desequilibrio es el excesivo costo laboral de la compañía, que representa el 33% de su facturación. Ese porcentaje duplica la incidencia promedio que los sueldos y salarios tienen en aerolíneas de la región: el gasto en personal de Copa equivale al 10% de sus ingresos; en Gol el 13%; en Avianca el 15%; el 20% en Latam; y el 21% en Aeroméxico. Un documento interno de la empresa señala que “equiparando el costo laboral con nuestros competidores Aerolíneas Argentinas estaría cerca de utilidad neta”.

Ese mismo documento ilustra esa desventaja comparando la productividad de generación de ingresos por empleado. Mientras que en AA la facturación por persona es de u$s 150.000, en Aeroméxico, Gol, Latam y Avianca ronda en u$s 250.000, y en Copa se eleva a los u$s 320.000.

Señalan que “aún tras la devaluación, la carga salarial media de AA fue la mayor de la región”: en junio de este año el costo salarial por empleado de AA era de u$s 49.500, por encima de los 48.000 de Aeroméxico, de los 45.700 de Latam, de los 36.000 de Avianca y Gol, y de los u$s 33.200 de Copa. No obstante, sostienen que “el principal problema es el número total de empleados”. ¿Por qué, entonces, la dotación de personal creció un 15% hasta alcanzar los 11.500 trabajadores? Por la sencilla razón de que hay exceso en algunos sectores (pilotos y personal técnico) y escasez en otros, con lo cual la expansión del negocio y la inviabilidad de reasignar tareas (que un piloto atienda el mostrador o que un mecánico cargue valijas) obligó a contratar lo que faltaba.

Por decisión política la conducción de la compañía descartó ajustar por la vía de despidos o retiros voluntarios. ¿Cuál es el abordaje del problema que tienen los principales precandidatos? Sergio Massa ha dicho “que Aerolíneas Argentinas siga siendo del Estado, pero sin los mil ñoquis que denuncian los gremios”. Mauricio Macri declaró en marzo pasado que “no podemos perder u$s 2 millones diarios, porque con ese déficit anual yo urbanizo todas las villas”. En 2009 se había pronunciado a favor de una reprivatización.

El abultado costo laboral no es el único problema. AA está en clara desventaja frente a sus competidoras en la oferta de clase ejecutiva, que es parte de la crema del negocio. El confort de la mayoría de sus aviones no es de primer nivel, y la cantidad de asientos caros disponibles por avión es muy inferior al de otras compañías. Para peor, ocurre con frecuencia que parte de la clase ejecutiva es ocupada en forma gratuita por familiares de personal jerárquico que hacen valer derechos conquistados por convenio colectivo.

A Aerolíneas Argentinas también se le cuestiona que siga volando a algunos destinos internacionales que no son rentables y que tienen como clientela a personas de poder adquisitivo medio y alto. ¿Por qué no dejar que esas rutas sean cubiertas por compañias extrajeras?, argumentan los críticos. Pero, nuevamente, borrar el déficit que generan vuelos al exterior supone despedir al personal implicado. Lo que está fuera del menú político kirchnerista“.


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