“Macri frena Atucha III, suma tensión con China…”

marzo 23, 2016

invap

Este es un artículo que leí recién en La Política Online -portal de noticias, chismes y operaciones- y, aunque está escrito en forma sensacionalista e imprecisa (he leído notas más profesionales en LPO, Fidanza), el tema es lo bastante importante -hace a nuestro desarrollo tecnológico y nuestro posicionamiento internacional – para decidir subirlo.

Porque el blog tiene amigos en la comunidad científica, algunos que conocen bien INVAP, y entre los estudiosos de la política internacional, y apuesto que ampliarán la información. En todo caso, los alertará. Les aviso que agregué en negrita algunas observaciones que no pude resistirme, y un breve comentario al final.

Mauricio Macri puso bajo la lupa el acuerdo entre Argentina y China al que llegó el gobierno de Cristina Kirchner para la construcción de la cuarta central nuclear, Atucha III, que quedó así en stand by al menos hasta el año que viene.

La definición del Gobierno, expuesta por el subsecretario de Energía Atómica, Julián Gadano, coincide con una inclinación amistosa hacia Estados Unidos que empieza a ensayar la gestión PRO. Los (norte)americanos son rivales de China en materia de energía nuclear. Los asiáticos buscan hacer pie en el continente y por eso quieren bajar al país también en el área de represas hidroeléctricas, otro proyecto que el Presidente amagó detener.

Mientras fuentes del sector energético especulan sobre el lobby americano en el desarrollo nuclear argentino, el Gobierno nacional derriba a un buque chino (los buques se hunden, estimado) en las aguas costeras de Chubut. No son hechos aislados, y en las relaciones diplomáticas no pasan desapercibidos. Beijing le expresó a Susana Malcorra “gran preocupación” por el episodio y le exigió que tome medidas para prevenir nuevos incidentes  (¿y si no pescan en nuestras aguas? Lamento que haya sido un buque chino, pero conviene mostrar que Argentina puede hacerlo. Es un mensaje para todos).

Hay más piezas que se acomodan solas (solas, solas, no) en el rompecabezas. Barack Obama no viene de vacaciones a la Argentina. Volará justamente a Río Negro para conocer la planta del INVAP, empresa de tecnología aplicada centrada fundamentalmente en las áreas nuclear, espacial y de defensa.

Argentina tiene tres centrales en funcionamiento, Atucha I, la central de Embalse, Atucha II y la cuarta que viene en camino, a construirse en el complejo nuclear de Lima, de Zárate.

Una comparación para tomar dimensiones del caso: Estados Unidos es potencia mundial con 104 centrales; China tiene 26 centrales funcionando; mientras Francia sorprende con su chico territorio y población con relación a las 58 centrales que tiene.

“La llegada de los chinos le está generando urticarias al capitalismo amigo del Presidente”, declaró una fuente del sector, que conoce el paño desde la primera construcción de Atucha. “Están con los pelos erizados, pero sería una tontería decirle no a los chinos”, agregó.

… Por lo pronto, Gadano anunció que el Gobierno no avanzará en la obra de Atucha III y se defendió de los futuros despidos en las centrales de Zárate. En el medio está la empresa Nucleoeléctrica S. A, que opera sobre las centrales y esta semana cambió a sus autoridades. 

En rigor, el acuerdo con China está verde y se trata en principio de un entendimiento marco. Faltan detalles de costos, inversión, tasas, bancos, qué tipo de tecnología se utilizaría, si será de uno o dos módulos, y cuáles son las condiciones chinas para financiar el proyecto.

“Hay una oferta china, con un financiamiento conveniente. Es posible siempre y cuando sea de uranio natural y agua pesada”, explicó a LPO Agustín Arbor González, titular de la Asociación de Profesionales de la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Actividad Nuclear. “Esto es beneficioso porque absorbe a una planta productora de agua pesada, en Neuquén, y también tenés asegurada la participación de industriales argentinos nucleados en Adimra, que aportarían componentes de industria nacional”, siguió González.

Sin embargo, el titular del gremio de trabajadores nucleares advirtió que “los chinos estarían condicionando la inversión de esta cuarta central a la construcción de una quinta central, esta sí con tecnología puramente china de uranio enriquecido”.

La cuarta central, Atucha III, en cambio, está prevista para cubrir 750 megawats y con tecnología CANDU, que es canadiense pero se fabrica en Argentina y es la que se usa en la central de Embalse. Esta fue una de las condiciones puestas por Julio de Vido en el acuerdo al que llegó el gobierno kirchnerista.

Sin embargo, ahora Macri, escéptico, pidió rever el proyecto y cerró toda posibilidad de avanzar este año. Es más, Gadano detalló que está el decreto de expropiación del terreno donde se construiría la central, pero aún no fue comprado ni está la plata para hacerlo. La empresa Nucleoeléctrica ni siquiera tiene solicitada la licencia de construcción.

Mientras tanto, sobrevuela también incertidumbre sobre cuál será el destino de Atucha I, que está llegando a su fin de vida útil, según explicaron fuentes del sector. Juan José Aranguren (si se queda) estudia si le va a mantener o la van a desmantelar, para funciones de investigación.

Cabe recordar que Estados Unidos ya había presionado a la Argentina en la era menemista para dar de baja el sistema balístico denominado Cóndor. La desactivación de este proyecto fue uno de los gestos que terminaron por consolidar la relación del ex presidente con el país del norte, en marco de las relaciones carnales.

Otro dato relevante fue el revuelo que causó el año pasado cuando se conoció la colaboración argentina en el desarrollo del plan nuclear iraní“.

(Esto último es lo más alevoso de la nota. “La colaboración argentina en el desarrollo del plan nuclear iraní” empieza en 1973!, cuando gobernaban aquí Cámpora, Lastiri y Perón y ahí el Sha, y continuó, con toda clase de controles internacionales, hasta 1997. Era conocida por todos los que están en los temas nuclear o de seguridad).

Los puntos centrales de esta nota, en lo que hace a la no prioridad por parte del gobierno de Macri en el desarrollo nuclear, repiten lo que con más diplomacia y mejor onda informa aquí Página 12, en esta nota sobre la política nuclear.

Lo que me llama la atención es que el empresario argentino que más se ha destacado, desde hace años, en desarrollar negocios con China es… Franco Macri. Es cierto que Mauricio y su equipo están desesperados por inversiones yanquis (que no serán importantes en ningún caso, me temo). Don Franco no sería la primer figura conocida con problemas filiales. Julio César, Felipe II, una larga lista de emperadores bizantinos…

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Para la autoestima argentina, si podemos conservarla

noviembre 9, 2015

arsat

Los lectores del blog recordarán – fue hace mes y medio – que cuando informé sobre el lanzamiento del segundo satélite geoestacionario argentino, el ARSAT-2, en el detallado artículo que subí se decía que el cohete que lo puso en órbita llevaba también un satélite australiano, el Sky Muster.

Bueno, el corresponsal Julio Amoedo encontró una nota que relata el orgullo y la preocupación de los que construyeron ese otro satélite del Hemisferio Sur. Y sucede que ¡tienen algo que decir de la capacidad y la decisión argentina en este plano! Es cierto que no todo es admiración; aparentemente no tienen una buena opinión de nuestra economía. Pero ya sabemos que, inclusive entre nosotros, no todos tienen confianza en el keynesianismo chabón en curso.

Pueden leer la nota original. Pero se las traduzco: me parece importante que tengamos claro lo que los argentinos somos capaces de hacer, y la necesidad de defender esas capacidades.

“Los funcionarios de la National Broadband Network que viajaron hasta el borde de la selva amazónica esta semana para ver el lanzamiento de su primer satélite de 500 millones de dólares estaban comprensiblemente eufóricos cuando todo salió bien.

Sentado en el vestíbulo de un hotel en la Guayana Francesa, el presidente de la NBN Ziggy Switowski habla con entusiasmo sobre el “desafío intelectual” de diseñar uno de los satélites comerciales más grandes del mundo para que sea lanzado al espacio a velocidades de hasta 11.000 kmh.

“El desafío de ingeniería y la emoción científica de juntar todas las piezas y luego conseguir operarlo con éxito es una experiencia que pocos son los que la tienen”.

Pero mientras que el lanzamiento fue un éxito, y debería proveer de banda ancha para 200.000 hogares y negocios en zonas remotas de Australia, era imposible ignorar la dependencia de la NBN en la tecnología y la “expertise” extranjeras.

El satélite llamado “Sky Muster” fue construido en tres años por la empresa californiana, SSL. La empresa Optus, con domicilio en Singapur operará el Sky Muster una vez que está en su órbita a 36.000 kilómetros sobre el ecuador.

Muchos señalarían el hecho evidente que Australia es un país relativamente pequeño. que puede ser excusado por no tener su propia industria espacial. Pero Switkowski, que tenía un doctorado en física nuclear a la edad de 24 años, no parece convencido por este argumento.

El ex presidente ejecutivo de Telstra recuerda que el cohete que lanzó Sky Muster llevó otro satélite que fue hecho por la compañía de tecnología argentina INVAP, que también construyó el reactor nuclear de investigación OPAL en Lucas Heights de Sydney. Switkowski fue nombrado presidente de ANSTO, el organismo nacional encargado de la investigación y el desarrollo nuclear, en 2007, cuando la instalación OPAL estaba a punto de ir en línea.

“Te hace reflexionar, qué pasa con Argentina que ha producido lo que es un programa espacial demostrablemente exitoso y también es un proveedor competitivo de los reactores nucleares de investigación?” dice Switkowski. “Estas son áreas que están a la vanguardia de la ciencia y a la vanguardia de la ingeniería. Y un país con 40 millones de personas ha hecho eso. Tenemos que ver la forma en que se han manejado y ver si podemos aprender de ese proceso. Y creo que podemos”.

Como la mayoría de los programas espaciales nacionales, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales depende en gran medida del apoyo gubernamental. A menos de un mes de las elecciones generales, la presidenta Cristina Fernández celebró la tecnología hito del país con el hashtag #satellitesovereignty en Twitter y prometió invertir U$S 1 mil millones en la industria satelital. El gobierno espera que el lanzamiento exitoso del satélite será una distracción del estancamiento de la economía y una inflación galopante.

Pero Switkowski es reacio a asegurar que el apoyo gubernamental a gran escala es la respuesta para Australia. “Uno tiene dudas porque el sistema en la Argentina no ha producido una economía robusta, así que probablemente no dirían que tienen la fórmula correcta”, dice. “Pero dar oportunidad a las personas brillantes, el fomento del talento, la capacidad para poner su talento y aspiraciones a trabajar en los programas nacionales valiosos en espacio y en energía nuclear significa que, de repente, tienen una presencia en el escenario internacional que nosotros no”.  (completo aquí)


El ARSAT-2 y la ley de Desarrollo de la Industria Satelital argentina

septiembre 30, 2015

Nuestro segundo satélite geoestacionario Arsat-2 está en órbita. Se desacopló del cohete Ariane 5 y ahora se prepara a emprender el largo viaje a su destino definitivo, a 36.000 kilómetros de la Tierra. Como el Arsat-1, fue fabricado por la empresa estatal rionegrina INVAP. Está en condiciones de ampliar la cobertura de servicios de telecomunicaciones a todo el continente americano, norte y sur.

Ya subí la historia de este satélite hace pocos días. Y si ponen en el Buscador del blog (en la columna de la derecha) las palabras ARSAT, INVAP, TRONADOR, encontrarán mucho material sobre este tema (Resuena conmigo. Creo que la exploración espacial es el equivalente de las catedrales medievales para nuestro tiempo). Esta tarde estuve ocupado y no tuve tiempo para escribir. Y todos los medios, aún los opositores, con mayor o menor mezquindad, les darán los detalles.

Quería acercarles el texto del proyecto de ley de Desarrollo de la Industria Satelital argentina que la Presidente Cristina Fernández de Kirchner anunció recién que enviaría al Congreso. Lamentablemente, no está todavía en la Red, o no lo pude encontrar. Una página en Télam me confundió en un primer momento y subí algunos fragmentos, pero después me di cuenta que se trataba de Argentina Digital (Igual, vale la pena leerlo; lo encuentran aquí).

Por eso, eliminé lo que había subido (disculpen, suscriptores), y prometo comentarlo cuando acceda a él.


Para la autoestima argentina – INVAP ya trabaja en el ARSAT 3

agosto 21, 2015

ARSAT 2

Estoy en vacaciones, que incluyen caminatas por sitios lejos de Internet. No puedo darle el tratamiento a estos esfuerzos de científicos y técnicos argentinos, ni siquiera, como lo hice en el pasado, “en aficionado” (¿Tal vez Daniel Arias, o Ariel se lancen?).

Como sea, aquí está la noticia:

A días de que el Arsat 2 sea lanzando al espacio, en Bariloche, los científicos ya trabajan en su sucesor. Arsat-3 será desarrollado para dar Internet en banda KA, que permite dar un servicio a un costo similar a CL, para complementar la red de fibra óptica. Además, tiene desarrollo de nueva plataforma para poder ofrecer más servicios y ganar en competitividad

InfoGEI publica la noticia completa. Vale la pena leerla, en medio de tanta pavada.


Era cierto! Argentina aporta tecnología nuclear a… ¿Arabia Saudita!

abril 2, 2015

invania2015

Hay que reconocer que los periodistas del Grupo Clarín y de Veja se esfuerzan, eh. Sólo se les puede reprochar, tal vez, que no estudiaran geografía en el colegio secundario. Ni después. En cuanto a sus voceros en la clase política, bueno, geografía es sólo una de las muchas materias de las que no tienen ni idea.

Es cierto también que la comunicación del Estado argentino no es brillante. Cristina, piense en otra cadena nacional.

Porque buscando material sobre el balance de poder en el Medio Oriente, y gracias a un comentario de Daniel Arias, encuentro esta foto, que demuestra cómo el Ministro De Vido y notorios secuaces se reúnen con dignatarios musulmanes para intercambiar ¡tecnología nuclear! Sólo que no son iraníes. Más bien lo contrario, se podría decir.

Y esto lo podemos saber sin necesidad de pinchar los teléfonos de nadie. Ni siquiera de conocidos punteros del suburbano bonaerense. No. Lo leemos en este comunicado de INVAP:

INVAP y TAQNIA crearon la empresa mixta INVANIA

El Ministro de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, Arq. Julio De Vido junto con el Gerente General y CEO de INVAP, Lic. Héctor Otheguy, recibieron a una delegación del Consejo Consultivo del Reino de Arabia Saudí (SHURA), a fin de profundizar la cooperación bilateral en los usos pacíficos de la energía nuclear.

En la reunión se destacó la exitosa cooperación entre ambos países durante los últimos años y sus avances, en particular la reciente creación de una empresa mixta entre la empresa estatal saudí TAQNIA e INVAP S.E., en el marco del Acuerdo de Cooperación en los Usos Pacíficos de la Energía Nuclear firmado entre ambos países en el año 2011 durante la visita que el Ministro De Vido realizó al país asiático, ratificado por el Congreso de la Nación al año siguiente.

La compañía, denominada INVANIA, tiene por objetivo el desarrollo de tecnología, en especial nuclear, para el importante plan nuclear que lleva adelante Arabia Saudita, a partir de la experiencia y capacidades recuperadas por la Argentina, que ya cuenta con tres centrales de potencia en funcionamiento que abastecen el 10 por ciento de la demanda energética, mientras que está proyectada una cuarta central de agua pesada y uranio natural, una quinta de agua liviana y uranio levemente enriquecido y se construye el primer reactor de potencia 100 por ciento nacional CAREM.

De la misma manera, nuestro país tiene un alto nivel de desarrollo en medicina nuclear, es uno de los principales exportadores mundiales de molibdeno 99 y cuenta en Pilcaniyeu con una planta de enriquecimiento de uranio funcionando en forma experimental.

En consecuencia, ambos países acordaron seguir con esta cooperación virtuosa y remarcaron la importancia de profundizar la capacitación, fundamentalmente con la continuación de la participación de estudiantes saudíes en el Instituto Balseiro, a partir de las satisfactorias experiencias al respecto.

Por la parte del Reino de Arabia Saudita, estuvieron presentes el Presidente de la Delegación Ing. Mohamed H. A. Alnagadi, el Dr. Awad Khozam A. Al Asmari, el Dr. Ahmed S. A. Al Mofareh, el Dr. Mansour Saad F. Alkraidees, la Dra. Ferdous Soud M. Alsaleh, y el Dr. Sadaka Yahia H. Fadil, así como el embajador en la República Argentina Sr. Turki Al Madi.

Por el lado argentino, acompañaron al Ministro De Vido el Subsecretario de Coordinación y Control de Gestión, Lic. Roberto Baratta, el Gerente General del INVAP Lic. Héctor Otheguy, el Vicepresidente de CNEA Ing. Mauricio Bisauta y el Director de Seguridad Internacional, Asuntos Nucleares y Especiales de Cancillería, Embajador Gustavo Ainchil“.

Si hubiera encontrado este informe en otro momento, lo hubiera publicado en uno de los posteos “Para la autoestima argentina”. Pero estamos en un año electoral.


Del talento de nuestros científicos

octubre 15, 2014

arsatCuando copio una nota ajena en mi blog, agrego un prólogo, una reflexión o al menos un comentario. Esta vez no. Esto que publicó Ana María Vara, investigadora del Centro de Estudios de Historia de la Ciencia José Babini de la Universidad Nacional de San Martín, Premio Konex 1997, en La Nación de hoy habla por sí mismo. Sólo voy a decir que es un resumen y confirmación de los datos que había subido aquí y un elemento más para el desafío argentino que mencioné aquí.

“El resultado del talento de nuestros científicos

Estamos en el cielo, pero no es un milagro. Que la Argentina sea el primer país latinoamericano en construir sus propios satélites de telecomunicaciones es el resultado del talento de sus científicos y tecnólogos, la persistencia en el esfuerzo a través de décadas y recurrentes disrupciones, y las políticas públicas que pusieron la autonomía tecnológica como condición del ejercicio pleno de la soberanía.

No estamos en el espacio por casualidad. Detrás del ArSat 1 y de los otros dos que le seguirán hay una empresa estatal creada en 2006, una miríada de grupos de investigación y desarrollo, y también Investigación Aplicada SE (INVAP), una empresa mixta que resulta un desprendimiento de la política nuclear iniciada en la década del cincuenta y que atravesó los desindustrializantes noventa consolidándose para reemerger con la venta de un reactor de investigación a Australia en 2000.

No es un sueño tardío: la Argentina comenzó a lanzar cohetes a fines de los sesenta, puso en marcha el misil Cóndor después de la Guerra de Malvinas, organizó la Comisión Nacional de Actividades Espaciales en los noventa. Algunas líneas de continuidad se interrumpieron, pero no se perdió la decisión.

Se critica que hay componentes importados, ocultando que las cadenas de valor tecnológicas son hoy globales. Los entendidos saben, sin embargo, que el valor está en el diseño, que es totalmente nacional.

La Argentina salió a reclamar los puntos orbitales que le correspondían y que corrían riesgo de perderse por una mala herencia de los noventa. ArSat 1 ocupará la posición de 72° de longitud oeste sobre el ecuador y atenderá todo el territorio nacional, incluidas las islas Malvinas y la Antártida. ArSat 2, la posición 81, y cubrirá gran parte de América del Sur y del Norte.

¿Por qué son apenas ocho los países que pueden construir este tipo de satélites? Se trata de una tecnología muy exigente: los satélites geoestacionarios – es decir, que se mueven sincronizadamente con la Tierra, ocupando un punto fijo en el cielo – están ubicados a 36.000 kilómetros de distancia, fuera de la protección de la atmósfera y del campo magnético terrestre. Están a la intemperie espacial, sometidos a fuertes radiaciones. Y para llegar tan alto, tienen que soportar las tremendas vibraciones del despegue.

Hay muchos aspectos para destacar de este “no milagro”. Cerremos con apenas una. La sala de pruebas que imita las condiciones de despegue y vida en el espacio exterior se construyó en Bariloche, y quedará a disposición para futuros emprendimientos. Y está abierta, con visitas guiadas para distintas edades, para todo el que la quiera conocer. Porque el conocimiento debe compartirse”.


ArSat-1 y la autoestima argentina

octubre 8, 2014

arsat

Muchas veces subí al blog piezas sobre la capacidad científica y tecnológica argentina. Sobre el satélite geoestacionario Arsat-1 hace pocas semanas amplié en el blog la información de los medios. Esta vez quiero traerles un informe muy completo de NASASpaceFlight.com, un sitio estadounidense de noticias dedicado a la actividad espacial. Lo publicó esta semana en su página, y aquí se los vuelco en nuestro idioma. Les advierto que en la traducción abrevié y dejé afuera toda la extensa parte técnica; aquellos a quienes les interesa seguramente dominan el inglés. Igual, es largo, pero se los recomiendo a los argentinos que quieren sentirse orgullosos de lo que está haciendo su país. Y, de paso, conocer algunas intimidades de la política tecnológica.

(La noticia la acercó Ariel, del invalorable El corazón del bosque).

Un Ariane 5 está listo para lanzar el primer satélite de un programa muy ambicioso para desarrollar las capacidades tecnológicas de Argentina. El 15 de octubre el lanzamiento de ArSat-1 pondrá la nave espacial de tres toneladas en una órbita de transferencia geoestacionaria, para un destino en 71,8 grados oeste, una posición asignada a Argentina por la UIT (Unión Internacional de Telecomunicaciones).

El plan nació de la necesidad de aferrarse a las dos posiciones orbitales asignadas al país – en 71,8 y 81 grados oeste – y creció desarrollando un nuevo centro de pruebas ambientales y de radio, el desarrollo de un nuevo transporte apropiado para Órbita Geo Estacionaria y una red de fibra óptica de 30.000 kilómetros para complementar las capacidades de transferencia de datos.

El punto de inflexión para los esfuerzos espaciales de la Argentina fue la cancelación del Programa Cóndor en 1993. Desde sus inicios, la investigación espacial se había hecho por, o con el apoyo de las fuerzas armadas. La presión internacional para poner fin al programa de misiles balísticos de medio alcance también significó la disolución o extinción de la mayoría de la investigación relacionada con el espacio en el país.

En 1998, el país adquirió los derechos para la posición orbital 81 Oeste, a cambio de permitir a la empresa DirecTV operar en el país. También se asignó a Nahuelsat S. A. – formada por Daimler Benz-Aerospace de Alemania, Aerospatiale de Francia y Alenia Spazio de Italia – para la explotación.

Lamentablemente la empresa nunca puso un nuevo satélite allí – lo que se suponía iba a hacer – y sólo arrendó satélites viejos para aferrarse a los derechos orbitales.

Para colmo de males, los satélites alquilados no emitían en todas las frecuencias asignadas, con el riesgo de un lapso de los derechos.

Después de esto – y dado que el Nahuel 1A estaba cerca del fin de su vida útil sin un reemplazo previsto – los accionistas de Nahuelsat SA aceptaron transferir la empresa y los activos a la estatal ArSat SA en 2007, a cambio que el gobierno se hiciera cargo de todas las deudas y obligaciones de los accionistas de la compañía.

ArSat podría haber ordenado inmediatamente un par de satélites de los numerosos y confiables fabricantes internacionales. También, el entonces Secretario de Comunicaciones, Guillermo Moreno, entró en contacto con el gobierno chino para el alquiler de satélites y servicios de lanzamiento. Aunque se firmó un acuerdo, no se avanzó en lo relativo a GEO (Órbita Geo Estacionaria). Años después, Moreno afirmó que los EE.UU. habían hecho lobby contra el proyecto.

Al final, posiblemente con la ayuda de la experiencia exitosa del programa SAC-D, se decidió al más alto nivel político seguir un camino muy diferente.

Bajo el nombre genérico de Argentina Conectada, ArSat podría transformarse de un operador de satélites pequeños, a una empresa de comunicación que abarca todos los aspectos.

Esto implica hacerse cargo de la instalación de una red de fibra óptica para cubrir todo el territorio, instalar y operar el servicio digital de televisión abierta que alcanzaría más del 90 por ciento de la población del país, ofrecer servicios de telefonía móvil 4G en todo el país, tercerizar la mayoría de los servicios de centros de datos gubernamentales y operar una flota de satélites argentinos que llegaran a todo el país en múltiples bandas, así como ofrecer servicios en todo el continente.

La decisión vinculada al segmento espacial fue particularmente audaz, porque la CONAE (la agencia espacial nacional) se había centrado en la observación de la Tierra y el apoyo directo a las aplicaciones económicas y productivas. Como tal, todos los desarrollos espaciales habían sido para las naves espaciales de observación LEO (órbitas bajas) y su infraestructura de apoyo.

Por lo tanto, no había experiencia en la fabricación de satélites de comunicación, sino para el desafío completamente diferente de LEO. De hecho, un proyecto GEO está más cerca de una misión interplanetaria que una misión LEO desde muchos puntos de vista, como el termal, la radiación y la navegación espacial.

El ArSat-1 es el primero de tres satélites de comunicaciones geoestacionarios (ArSat-1, 2 y 3), a ser completamente diseñados, construidos y probados en el país. Como tal, se recurrió a proveedores locales y extranjeros, en un delicado equilibrio entre minimizar los riesgos de la misión y maximizar la experiencia local y el desarrollo de capacidades.

El contratista principal es la empresa espacial y de tecnología nuclear INVAP SE, que ha actuado como contratista y fabricante principal para toda la serie SAC de satélites científicos, incluyendo el SAC-D / misión conjunta Acuarius con la NASA. La distinción entre el proveedor de las partes y la especificación, validación e integración de componentes y desarrollo de software en un sistema entero es muy importante. Por eso, se puede considerar al Ar-Sat un producto 100 por ciento INVAP.

Como parte del plan de desarrollo de las capacidades locales, también se decidió construir toda la infraestructura de pruebas necesarias en el país. Algunas pruebas de la misión SAC-D, por ejemplo, hubo que hacerlas en Brasil, ya que Argentina carecía de la infraestructura, en ese momento. Así nació CEATSA.

Una evaluación decisiva de esta tarea es el imprescindible contrato de seguro. Si bien la póliza – que incluye ArSat-2 – fue emitida por la aseguradora del Banco de la Nación de la República Argentina, el reaseguro lo proporciona International Space Brokers.

Como parte del “due diligence”, ISB llevó a cabo un importante estudio de evaluación de riesgos y de ingeniería. Dado que la prima es la más barata para un nuevo satélite, se considera que el trabajo de ingeniería de INVAP y sus asociados es de primera clase“.


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