Clarín y los monjes negros

noviembre 12, 2017

monjes negros

El ingeniero Julio De Vido ha hecho en estos días su aporte a un género que cuenta con nombres tan distinguidos como Antonio Gramsci y Oscar Wilde: Cartas desde la cárcel. Hay allí la amargura y el dolor de un hombre que está preso sin sentencia ni pruebas firmes, de alguien que fue un funcionario muy importante y siente que sus compañeros no han sido solidarios con él. No es digno de respeto el que no respeta esos sentimientos. Pero también hay un hecho político, ruidoso y tal vez con consecuencias: un blog que cultiva el análisis no debe pasarlas por alto. (Aunque reconozca la sabiduría elemental de lo que dice el presidente del PJ, José Luis Gioja: “Los trapos sucios se lavan en casa“. Es que ya están al viento…).

Empiezo, como creo que corresponde, por entenderlo a De Vido. Durante 12 años y medio fue el ministro que tenía a su cargo la obra pública, es decir, la herramienta fundamental para la gestión de gobernadores e intendentes (Si lo sabrán, y lo usan, Macri y Vidal…). Así construyó -era necesario e inevitable- una relación amistosa y de confianza con todo el poder político territorial en Argentina. Debe dolerle que le den vuelta la cara todos esos hombres y mujeres que -también es inevitable- tienen que afrontar acusaciones, o al menos insinuaciones, parecidas a las que se acumulan sobre él. Todos los políticos locales, en la gran mayoría de los países, las afrontan.

En su caso, creo, la herida profunda es otra. Aunque su relación más estrecha era con Néstor, más lejana con Cristina -todos los de ese entorno lo afirman así- él era una figura emblemática del kirchnerismo, de esa camada de dirigentes que condujo el peronismo durante esos 12 años. Que ellos no hayan sido capaces de defenderlo… supongo que duele.

También esa falencia es comprensible, hay que decirlo. El kirchnerismo es una identidad nítida dentro del peronismo, hoy casi visiblemente mayoritaria, pero no es una estructura nacional, más allá del compromiso emocional y del liderazgo de Cristina Kirchner. Frente a la ofensiva judicial, y sobre todo la mediática, no hubo una estrategia común y sí discusiones, también amargas, entre los diputados de su bloque.

Es significativo que sólo dos figuras muy distintas pero ambas con raíces en el peronismo tradicional, Guillermo Moreno y Miguel Angel Pichetto, son las que se animaron a mostrarle solidaridad pública.

Como sea. Más allá de los sentimientos personales, lo importante está en su carta más reciente. Y a eso hace referencia el título de este posteo. En ella acusa a cuatro dirigentes que nombra -y, transparente, a dos que no nombra- de ser personeros del Grupo Clarín en el gobierno K.

La pregunta que surge para cualquiera que conozca la realidad local es “¿Qué hay de nuevo?“. El multimedios es uno de los grupos económicos más poderosos en Argentina, parte de la legendaria “burguesía nacional” (con participación de inversores extranjeros, como casi todos los grupos económicos locales importantes).

Desde mucho antes que Kirchner llegara a ser intendente de Río Gallegos, el Grupo era un actor en la política argentina. Y utilizaba su poder de presión y sus relaciones para favorecer sus negocios. No es una conducta novedosa. En el peronismo de los ´80, los adversarios internos de Carlos Grosso y los de “Pilo” Bordón los acusaban a ambos de estar “bancados” por el Grupo Macri.

En este siglo, el Grupo Clarín -el endeudamiento en dólares lo había acercado peligrosamente a la quiebra, en los últimos y desesperados meses de la Alianza- apoyó a Duhalde y al mismo Néstor Kirchner. El santacruceño, que no cultivaba relaciones amistosas en general en el mundo de los grandes empresarios locales, firmó en uno de los últimos actos de su mandato, la autorización para que la empresa Cablevisión del grupo absorbiese a su principal rival, Multicanal. Esa llegó a ser la fuente principal de ingresos, por lejos, del Grupo Clarín.

No parece posible, entonces, que ni para Néstor ni Cristina ni sus hombres más cercanos, pudiera ser una sorpresa la relación estrecha de algunos de sus colaboradores con el Grupo. Después de todo, tener la oportunidad de aparecer en los diarios y en la TV abierta, es una ventaja extraordinaria para un político ambicioso (¿Hay alguno que no lo sea?).

El enfrentamiento de Clarín con los K empieza relativamente tarde, en el 5° año de sus sucesivas gestiones. En la crisis de la Resolución 125. Probablemente, para Clarín se trataba de uno de sus habituales “pase a la oposición”, cuando percibe la debilidad de un gobierno al que había apoyado y comienza a atacarlo.

En esta oportunidad, su previsión le falló: la experiencia kircherista mostró su resiliencia. Y en la siguiente elección presidencial, Cristina Kirchner fue reelecta con un porcentaje de votos, el 54 %, que sólo tenía un antecedente, el de Perón, en más de medio siglo.

Pero frente a la continuada hostilidad de la mayor empresa de medios de Argentina, el gobierno K no supo manejarse con inteligencia. La hostigó desde la política -lo que le funcionó tan bien como le está funcionando a Trump en su pelea con los principales medios de EE.UU.- pero no ganó la batalla comunicacional. No después del 2011.

Esa “batalla” merece un análisis mucho más extenso y profundo que el que puedo darle en un posteo. Sostengo, sí, que es un error creer que la derrota ahí fue la única causa de la derrota electoral de hace dos años. El desgaste existe.

De todos modos, la “batalla” continúa. Para el peronismo, para cualquier gobierno moderno que enfrenta el inmenso poder de los grupos mediáticos. Mucho menos que analizar el problema, puedo ofrecer una respuesta en un posteo. Me interesa, eso sí, ayudar a descartar la peligrosa fantasía que sostiene que es necesario para un gobierno que todos los medios insistan en que es maravilloso.

Más allá que eso es posible contemplarlo solamente con fuerzas armadas adoctrinadas y una eficiente policía secreta, vale la pena tener en cuenta la experiencia de Perón, que él contaba así “Con todos los medios a favor nuestro, nos derrocaron. Con todos los medios en contra, volvimos“.

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Imagen para el fin de semana: Júpiter y Juno

noviembre 11, 2017

 

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El amigo Víctor Arreguine, astrónomo y militante digital, me hace llegar a menudo las inspiradas imágenes que aparecen en la página de EarthSky. Decidí compartir aquí esta foto que llegó hace pocos días a la Tierra del gigante Júpiter, al que un artista añadió la imagen de Juno, la sonda que la tomó.


Argentina en el mar VII – Átomos, naves y submarinos (2da. parte)

noviembre 11, 2017

Más antecedentes -los proyectos de Castro Madero, y más cercanos, los de Cristina Kirchner y su ministra Nilda Garré- de lo que plantea Arias: un reactor nuclear argentino a bordo. Es la continuación de aquí.

75. Un submarino demasiado chico para semejante reactor

CAREM

Esta rodaja de grueso acero resistente a neutrones es apenas una parte del recipiente de presión del CAREM. La pieza en vertical mide 11 m. ¿Cómo hacerla caber en un sub de 7,30 m. de diámetro interno?

Aquí la idea del submarino nuclear de caza la propuso el contralmirante Carlos Castro Madero, cuyo hijo mayor estaba en el ARA Belgrano el 2 de mayo de 1982, cuando lo torpedeó el HMS Conqueror (y se salvó). Pero la idea fija del “sub” don Carlos padre la tenía de antes, y heredada: estuvo en danza desde épocas del entonces contralmirante Oscar Quihillalt, aquel presidente quintaesencial de la CNEA que vio llegar e irse a 8 presidentes de la nación.

El reactor a “submarinizar” de Castro Madero era un Otto Hahn argento y quedó en planos, nomás. Esa central de papel es el eslabón perdido darwiniano del actual CAREM, cuyos elementos combustibles tienen un enriquecimiento bajito: entre 1,8 y 3,4%: era el normal en las centrales nucleoeléctricas PWR convencionales de los ‘80. No es un desafío imposible para la pequeña planta de de enriquecimiento de Pilcaniyeu, Río Negro. Para no intranquilizar al Tío Sam reactivando la planta y no molestar a las arañas, que tienen derecho a tejer sus redes allí, el gobierno acaba de comprar el material a Brasil.

En comparación, las plantas de potencia S5G y S8G tienen enriquecimientos de entre el 93 y el 97,5%. Sí, tal cual, usan uranio “grado bomba” no pese a su inmensa reactividad, sino debido a ella. Tenerla bajo control es un riesgo que la U.S. Navy asume con frialdad, porque un combustible tan feroz rinde una potencia térmica desaforada en una planta motriz de escaso volumen, y ofrece tiempos de recambio del núcleo de 20 a 30 años, más o menos coincidentes con la vida útil del resto de la nave.

Más atento a la doctrina de Segundo Storni, según la cual la Armada Argentina está para defender al país de su pesadilla histórica recurrente, los bloqueos, y no para controlar el planeta, Castro Madero podía aceptar sin problemas un reactor con uranio enriquecido a entre el 3,5 y el 6,6%, como el del carguero Otto Hahn, vale decir mucha menos potencia por unidad de masa o volumen del motor que las unidades yanquis o rusas, y recambios del núcleo cada 4  años. De todos modos, aún con esa centralita sin pretensiones, un submarino podía estar sumergido muchos meses, fabricando su propia agua potable y purificando y recirculando su aire, mientras no se acabaran los víveres de la tripulación.

Y si el capitán sabe los trucos del oficio, andá a encontrarlo en el casi millón de km2 del Mar Argentino, suponiendo que no haya salido del mismo. Su sola existencia es una amenaza ubicua que disminuye la eficiencia operativa de cualquier enemigo poniéndolo paranoico. Para un país que, como Argentina, sufrió el desastre económico de 4 cierres del Plata y otros puertos sólo en el siglo XIX, no puede haber mejor vacuna antibloqueo.

De ahí que, mientras Israel y Sudáfrica buscaban la invulnerabilidad desarrollando bombas nucleares en sus instalaciones “secretas” (ja) de Dimona y Pelindaba, a vista y tolerancia de la OTAN y no sin ayuda francesa, Castro Madero, tras clausurar toda posibilidad de que Argentina hiciera lo mismo, citara con frecuencia un aforismo atribuido a al almirante Hyman Rickover, padre del USSN Nautilus: “Better a sub ‘neath the ocean than a bomb in the basement” (Mejor un sub bajo el mar que una bomba en el sótano).

Un sub nuclear vale como muchos diésel-eléctricos. Eso lo tuvimos que aprender en cuero propio: en 1982, alcanzó con la amenaza –cumplida sobre el Belgrano- del HMS Conqueror para dejar paralizada en Puerto Belgrano a toda la Flota de Mar criolla el resto de la guerra.

Aunque como a casi todo innovador, a Rickover sus colegas almirantes al principio le ponían tachuelas en las alpargatas, hoy de los 14 portaaviones yanquis (3 en reserva, 11 activos, 2 en quilla) y de los 52 submarinos de caza activos (amén de los 48 planificados) y de los 14 clase Ohio misilísticos, todos llevan plantas nucleares, con potencias térmicas que van de los 10 a los 330 MW. La propulsión atómica mueve el 40% de la flota yanqui de combate. El búnker, el gasoil y el diésel oil navales estaban bien para los tiempos de Popeye, aunque se niegan a dejar los barcos de superficie. Efectivamente entre 1961 y 1999 la USN llegó a tener 9 cruceros nucleares, pero los dio de baja por antieconómicos.

El problema fundamental en 2010, cuando CFK y su ministra de Defensa Nilda Garré relanzaron (sin nombrarlo) la propuesta de Castro Madero, no era el grado del combustible. Era la plata, primero, y después encajar un recipiente de presión de 11 metros de altura, como el del CAREM, en el casco de presión (el interno) un submarino alemán oceánico Thyssen TR-1700, en el caso, el ARA Santa Fe.

ARA San Juan

nimitz

El ARA San Juan llega a Marpla desde Emden, RFA, en 1984, 11 años y una guerra tras la compra. La segunda foto salió de su periscopio en 1994: el portaviones “embocado” es el “supercarrier” nuclear US Nimitz, durante los ejercicios Fleetex, en la costa Atlántica de los EEUU. El San Juan logró, subrepticio, burlar todas las escoltas, y… “Surprise!” Caro nos costó el chiste.

Aquí, una digresión necesaria. Los 2 TR en servicio tienen su propia historia de supervivencia darwiniana. Entre 1973 y 1974 Perón decidió comprar 6 unidades, 2 de ellas entregadas completas “llave en mano” y el resto a armar aquí. Y era buena idea, don Juan D. quería meterle ADN industrial a la Marina. Para más inri, aquel año TANDANOR construyó otras 2 unidades alemanas de menor alcance y armamento, los 209 Salta y San Luis, el primero de los cuales salió demasiado ruidoso, aunque el último, aún lleno de defectos, enloqueció bastante a la Task Force en 1982.

Los 1700 no eran submarinos costeros, como los 209, sino oceánicos en serio. Llegaron a la base del COFSUB en Marpla navegando desde Emden, Alemania (el San Juan y el Santa Cruz) en 1984. Durante el viaje, los siguieron fragatas y aviones antisubmarinos ingleses, tratando de familiarizarse con la firma sónica y térmica del San Juan, pero lo que hayan aprendido no se lo informaron a sus aliados de la US Navy, por lo que se verá después.

El resto de los subs se recibió despiezado, a armarse aquí en el Domecq García, contiguo a TANDANOR: cuatro meccanos despiadadamente complejos. La construcción fue una típica pesadilla argenta de “stop and go” (o viceversa), que Menem paró definitivamente en 1994, cuando el Santa Fe había logrado un 70% de avance constructivo y el Santiago del Estero un 30%. Los 2 restantes TR seguían guardados en cajas, sin siquiera fe de bautismo (SG45 y 46).

Pese a que habían sido encargados en 1974, hasta los ’90 los TR argentos seguían siendo temibles: tal vez aún lo son. En un ejercicio naval conjunto con la US Navy llamado INCA, frente a Perú, el Sta. Cruz salió sumergido de Marpla, dobló el Cabo de Hornos sin ser notado, subió medio Pacífico y entró al combate ficticio tras un derrotero subacuático y furtivo de 12.594 km., para “cargarse” (y dos veces) a su contraparte yanqui, un SSN de caza con propulsión nuclear. Si eso ya significó una orquitis almirantesca para la US Navy, piense en lo que siguió.

En 1994, durante los ejercicios Fleetex, en la costa atlántica de EEUU, el Sta. Cruz hizo 19.818 km. sumergido a profundidad de snorkel, y tras 1073 horas de navegación, zigzagueó sigiloso a través de la patota de escoltas, pisando en puntas de pie se puso a distancia de torpedeo del portaaviones nuclear USN Nimitz, le sacó unas lindas fotos, y nadie lo detectó. Los almirantes yanquis fotografiados decidieron a posteriori que lo habían “neutralizado”, en una maniobra conocida en los selectos círculos navales de la NATO como ACOFS, por “A Crock of Shit”.

Qué relación tendrán estos dos hechos con la decisión de Menem de parar definitivamente la ardua construcción del Sta. Fe y el Santiago del Estero, cerrar el Astillero Domecq García (contiguo a TANDANOR) y tratar de transformarlo en un shopping, lo sabrá el almirante Magoya. Bueno, el egregio mandatario riojano habrá detectado una urgente necesidad social insatisfecha de un shopping frente al río. El hecho no llama la atención, pero sí la fecha.

Con el parate del astillero, sucedió el inevitable canibalismo: como el San Juan y el Santa Cruz estaban operativos, empezaron a comerse los pobres hermanitos nonatos SG45 y 46 en cada mantenimiento, en forma de repuestos. En 2007 el San Juan entró a su astillero, reabierto y rebautizado CINAR por Néstor Kirchner, para ser serruchado en dos, único modo de cambiarle las 960 baterías de sulfúrico y plomo, amén de cambio de periscopio y centenares de otras reparaciones menores inevitables en su media vida. Pero eso tomó 7 años de “go and stop”, o viceversa, porque no había un mango.

sala de mandos

La sala de mandos de un TR-1700, moderna aún a 43 años de diseñada. Espacio, eso sí, hay poco.

Un error importante de las administraciones civiles argentinas desde 1983 es subequipar o directamente no reequipar a sus fuerzas armadas, como si negarles un “hardware” decente fuera a cambiarles el “software” cuartelero con que vienen de fábrica. El único caso exitoso que conozco de cambio drástico de la educación militar sucedió en el Ejército bajo inspiración del Gral. se Brigada Ingeniero Miguel Sarni y fue imitado por Francia… pero aquí duró poco, y se fue terminando en 2005. Nadie se enteró del fin del experimento, porque nadie se enteró del experimento. El MinDef no es grandioso comunicando.

En 2010, la ministro Nilda Garré y CFK trataban de ver cómo evitar que fueran canibalizados el Santa Fe y el Santiago, los otros dos subs “nonatos” con más construcción, y de paso darle vitaminas de ingeniería al CINAR, que tanta gente linda en Puerto Madero todavía querría volver un shopping.

Fue entonces que CFK y Garré supieron que un reactor sin bombeo es muy silencioso y trataron de cuadrar el círculo con el CAREM. Pero éste había evolucionado desde 1984 como animal plenamente terrestre. La tarea de re-navalizar este diseño y volverlo al Otto Hahn, aquel eslabón perdido, era dura, pero menos que la de meterlo en el Santa Fe.

El diámetro interno de un TR está en los 7,30 metros, mientras que el recipiente de presión del CAREM hoy en construcción mide 11 metros. INVAP, a la fecha con más kilometraje de diseños y rediseños de esa planta que la que tenía entonces la recién creada Gerencia CAREM de la CNEA, fue convocada a estudiar el problema. Cautelosos, los barilochenses sugerían un reactor menos potente con un recipiente más petiso, pero aún así y desde los primeros bocetos, era patente que habría que plantarle una segunda “vela” o torreta en popa a la nave, donde normalmente debían ir sus motores diésel, para alojar la protrusión de esa insólita planta motriz.

Y es que no hay modo de hacer un reactor puramente convectivo e integrado sin un recipiente larguirucho. Y como los cascos de presión (los internos, no los externos) en los submarinos suelen ser cilíndricos, para soportar la compresión a 300 o más metros de inmersión, eso habría requerido de un diámetro considerable, más afín al de los subs de caza yanquis. Pero ésas son bestias voluminosas, que desplazan casi 9000 toneladas de agua, en inmersión, y un TR-1700 no llega a las 2400.

El TR-1700 ya de suyo tiene una torreta muy sobresaliente. Con el nuevo aditamento en su sector de popa, habría pasado de dromedario a camello. Los problemas de esta morfología habrían sido múltiples: hidrodinámicos, por empezar, sónicos para seguir (dos torretas generan más turbulencia y reflejan más eco de sonar que una sola), y luego a considerar cómo mantener la convección que refrigera el núcleo: es un fenómeno que requiere de un recipiente vertical, ¿pero y cuando el submarino hace un ascenso de emergencia, con la proa 45º para arriba, cómo se mantiene la circulación? ¿Ponerle bombas auxiliares a un Otto Hahn hasta volverlo otra cosa, como el S5G yanqui? Los johnnies lo hicieron, pero aquí había que rizar bastante el rizo.

Otro problema: un sub flota en agua de un modo no muy diferente al de un zepelín que hace lo propio en un medio 750 veces menos denso, el aire. Sube o baja embarcando o expulsando lastre, en este caso agua, pero sobre todo debe estar bien equilibrado. El enorme peso de un recipiente de presión a popa habría afectado el baricentro de la nave y obligado a más rediseños caros, para redistribuir la masa. Es difícil meterle mano a un producto casi perfecto (el TR-1700 se acerca bastante a esa definición) sin joderlo.

Según el Dr. Félix Rodríguez Trelles, ex CNEA y experto en física del plasma, emigrado en tiempos de Alfonsín y hoy profesor en la Dade County University, Florida, EEUU, Castro Madero no pensaba en bombas auxiliares, como las del Narwhal yanqui, sino más bien en una junta cardánica gigante para mantener vertical esta pieza incluso en maniobras cerradas de la nave.

Pero subrayo que su punto de partida no era un derivado terrestre puro, como el CAREM, ni el casco que tenía “in mente” el de un TR-1700 alemán sino el de alguna otra unidad más voluminosa. Por cómo lo pintan a don Castro Madero y por lo que pude leer de sus conferencias, no es improbable que hubiera pensado en diseñar y construir el casco enteramente en Argentina, de haber dependido de él. Tras lo de Malvinas, era improbable que la OTAN nos vendiera ese componente para ponerle una planta nuclear Nac & Pop, como Francia lo hizo con Brasil.

Re-navalizar un CAREM en una unidad de superficie, mucho más generosa en espacio, no es imposible, pero sí difícil, admite el Dr. Carlos Aráoz. Es el último mohicano de los famosos 12 Apóstoles de Sabato, todos tipos que se animaron a lo difícil y a lo prohibido. Y tras pensar la propuesta, me tiró una cifra: 2 a 3 años.

¿Para hacerlo?, le pregunté esperanzado. Con algo de lástima, me respondió: “No, Daniel, para hacer los estudios de factibilidad”. Y ojo, estábamos hablando de un barco polar o de un rompehielos, naves en los que los espacios verticales son siempre más generosos, y la oposición política de la OTAN y sus muchos agentes locales tal vez no sea tan brutal, tan vendepatria, tan ilegal y tan aniquiladora.

Porque no hay que olvidarse de la reciente experiencia brasileña de Seu Othon, en 2015. Eso lo vemos en el próximo capítulo.


El próximo viernes es 17. Algunos se acuerdan

noviembre 10, 2017

17 noviembre

Este viernes 17 hay un acto en la sede del PJ Capital, y seguramente habrá otros. Hace 45 años ya… Los que vivimos ese día, no lo olvidaremos. Para los demás -que hoy son mayoría- van estas imágenes


Carta a Macri o la decadencia y caída del Imperio Británico

noviembre 10, 2017

banking crisis hogarth

El título quedó largo, sí, pero no me pude decidir entre las dos variantes. Les explico: ayer recibí a través de Avaaz – una organización que promueve el activismo ciudadano en asuntos como el cambio climático, derechos humanos, corrupción, pobreza, derechos de los animales…; ya la había mencionado aquí– una carta del Sr. Gordon Brown, Primer Ministro de Gran Bretaña entre 2007 y 2010, que empezaba así:

Queridos amigos y amigas,

Hace ocho años, cuando era Primer Ministro del Reino Unido y presidente del G20, intenté poner fin a la injusticia de los paraísos fiscales. Sin embargo, tal y como la filtración de los “papeles del paraíso” demuestra, a día de hoy, trillones se siguen desviando a los lugares más oscuros de la economía mundial a fin de evadir impuestos.

Es una de las injusticias más grandes de nuestro tiempo, que permite a los ricos mantenerse al margen mientras todos los demás pagamos por un sistema de sanidad y de educación y por proteger a los más vulnerables…”

Muy emotivo, como ven. Mr. Brown, entonces, me invita a acompañarlo con mi firma, junto con otras 499.998 personas, en una carta que contempla entregar, personalmente, en la próxima reunión del G20, que se realizará en Buenos Aires en 2018. Ésta es la versión original, y abajo, la traducción a nuestro idioma:

Al presidente Mauricio Macri y a todos los líderes del G20:

La desigualdad mundial ha alcanzado un nivel aberrante — 8 personas poseen la misma riqueza que la mitad de la población del planeta.

Y la brecha sigue creciendo, en parte, gracias al oscuro mundo de los paraísos fiscales, que permite que trillones se desvíen de nuestras economías. En estos momentos, los ricos se enriquecen y los demás pagamos.

Hace ocho años, el G20 se comprometió a acabar con estas prácticas. Es hora de cumplir. Les exigimos que actúen de inmediato para acabar con los paraísos fiscales y garantizar que quienes los mantienen y los explotan rindan cuentas.

No se debería permitir a nadie eludir su deber como contribuyente para el bien común. Y es su responsabilidad que así sea. Como ciudadanos de todo el mundo, exigimos acción.

Cordialmente,            

Es comprensible que Brown y Avaaz prefieran no insistir en el hecho que la mayoría de los paraísos fiscales, “tax havens”, están dentro de la Comunidad Británica. Pero ¿se puede pasar por alto que el Presidente Macri y sus ministros son notorios clientes de esas cuestionadas instituciones? (Junto a otros líderes del G20, of course).

Por la memoria de los cuentos de Chesterton, los poemas de Housman y las novelas policiales de Michael Innes, espero que el probable próximo Primer Ministro, el Sr. Jeremy Corbyn, resulte una persona más seria.


Resultados de octubre: ¿Qué dicen? ¿Y qué preguntan?

noviembre 9, 2017

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Los resultados del reciente 22O han sido tema de infinitos análisis, además de angustias y euforias. Corresponde. El pueblo se puede equivocar o no (es una discusión filosófica), pero lo concreto es que el voto es el método que tenemos para dirimir liderazgos políticos.

Entonces, siempre vale la pena revisar los números. Con buen nivel de detalle, pueden repasarlos en esta página de La Nación (El diario de los Mitre está resignado a asumir la misma agenda que Clarín -Macri es lo que hay- pero trata de atraer a un lector un poco menos… limitado).

Comento esto porque acabo de leer en el “muro” de Pablo D. Papini, uno de nuestros analistas más inteligentes, la siguiente precisión:

385.626 fueron finalmente los votos que Esteban Bullrich le sacó de ventaja a CFK, quien quedó en PBA algo más de 1 millón 300 mil votos abajo de lo que había obtenido allí en la presidencial 2011. Massa tuvo 1 millón de votos, y Randazzo, 500 mil. Todo muy sencillo de entender“.

Sencillo… sí. Pero como todas las respuestas -las sencillas y las otras- abre otras preguntas. Porque la suma de los votos indicaría un camino directo: Si Cristina, Massa y Randazzo hubieran concurrido juntos, habrían obtenido una victoria aplastante. Por separado… los tres perdieron. ¿Un fracaso de la ingeniería política, como insiste mi amigo Guillermo Moreno?

A mí me lleva a preguntarme: ¿Si Massa y Randazzo estuvieran en la lista encabezada por CFK, o no se hubieran presentado, sus votantes -que es lo que realmente importa, por supuesto- los hubieran acompañado? ¿Si ninguno de los tres se presentaba, y acompañaban en campaña a un candidato “no conflictivo” en la interna del peronismo, un Jorge Taiana, por ejemplo, cuál habría sido el resultado?

Como en todas las hipótesis contrafácticas, basadas en algo que no sucedió, ni siquiera podemos decir El que viva lo verá. Igual, sospecho que para el 2019, a más tardar, tendremos un indicio claro de la respuesta posible.


Un tuit pejotista y K, faltaba más

noviembre 8, 2017

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No quería que terminara el día sin acercarles este tuit de Walter Festa, intendente de Moreno y ferviente cristinista.

Los (otros) intendentes que negociaban una lista de consenso para las autoridades provinciales del PJ mascullan. Pero nada está cerrado todavía, ni lo estará hasta el jueves 16, si entonces. Una elección competitiva en la Provincia cuesta mucho dinero.

Igual, es cierto que esto hace más interesante el asunto. Ahora que el legendario Movimiento Peronista está en hibernación, el PJ es “la casa de los viejos”. Aunque al viejo criado se le deban varios meses de sueldo.


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