Cuando un Secretario de Estado se va

Irán

… No queda un espacio vacío. Rex Tillerson, nuestro reciente visitante, ha sido reemplazado por Mike Pompeo. Y los medios internacionales del Atlántico Norte (los que no pertenecen a Murdoch y afines) y sus repetidores locales, están alarmados. Al parecer, diez años como CEO de una petrolera global le habían dado credenciales humanistas a don Rex, comparado con Pompeo, que es un halcón, y, peor aún, un escéptico del calentamiento global. El horror, el horror…

(Es curioso, pero Exxon, la compañía que dirigía Tillerson, está investigada por la fiscalía de Nueva York por ocultar durante décadas sus propias conclusiones sobre el efecto humano en el cambio climático).

Como ustedes saben, yo soy escéptico sobre la división entre Buenos y Malos. No es que no sea real; es que cambian tan rápido… La conclusión, tentativa, que me animo a sacar de este reemplazo es que las dudas que teníamos muchos sobre si Donald Trump iba a ser domesticado por el establishment tradicional, el Círculo Rojo de ellos, y se convertiría en un bocón pintoresco, han sido contestadas, por ahora. El Donald está dispuesto a hacer uso del poder que le da la Presidencia de los Estados Unidos. (Casualmente, ayer despidieron al subjefe del FBI).

Mi amigo Juan Chingo, redactor y corresponsal en París de La Izquierda Diario, agrega otra conclusión: El acuerdo nuclear entre Irán y 6 Potencias está herido de muerte. Y no puedo decir que en este caso su análisis está sesgado por la ideología. Copio su nota y agrego otro dato al final

La salida de Tillerson era un secreto a voces. En Washington se acuñó el término Rexit (de Rex y Exit) para referirse a su inminente marcha y se hablaba abiertamente de su sustitución por Pompeo. Es que las desavenencias entre Trump y su Secretario de Estado eran insostenibles. Desde su oposición a la salida del Acuerdo de París contra el Cambio Climático, así como al desplazamiento de la Embajada de EE.UU. a Jerusalén, por no hablar de Qatar o Irán o más recientemente la guerra tarifaria o su negativa a imponer sanciones a Venezuela, a diferencia de Trump.

Siendo la Secretaría de Estado un puesto por encima de los demás en el Gabinete ese nivel de diferencias no puede ser tolerable. Más aun cuando el Secretario de Estado habla, él es la voz de los Estados Unidos y del Presidente. De ahora en más entre Trump y Pompeo no va a existir esa separación: el ex director de la CIA tiene una relación diaria con el presidente y ningún miembro del gabinete goza de la confianza del presidente como él.

La decisión de Trump sacando a esta piedra de su zapato, muestra la importancia que éste da a su encuentro cara a cara con el líder de Corea del Norte, poniendo en la diplomacia a alguien de su entera confianza. Pero conociendo al nuevo personaje y el rol de su reemplazante, una duda que surge es si la política de Trump apunta a abrir otro (¿uno más?) frente: Irán. El ex secretario de Estado salvó a duras penas el pacto nuclear con Irán gracias al apoyo del consejero de Seguridad Nacional, Herbert McMaster, y el Secretario de Defensa, James Mattis. Una decisión de la que Trump, pese a haberla asumido por la presión interna, no dejaba de quejarse en público y en privado. Por su parte, el ex jefe de la CIA, es un neoconservador con una actitud racista antimusulmana y un odio especial hacia Irán al que comparó con ISIS. Que ahora se convierta en Secretario de Estado es una mala señal para el acuerdo nuclear con Irán. La posibilidad de llegar a un compromiso con la Unión Europea se ha estrechado enormemente.

El reencuentro el pasado lunes 5 en Washington con un sonriente Benyamin Netanyahu , a pesar de sus gruesos problemas internos, y la próxima reunión con el príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, el próximo 20 de marzo en la Casa Blanca no auguran nada bueno“.

Este análisis de Juan me parece realista, como les dije. Ya había subido al blog el mes pasado algo que The Times of Israel (razonablemente serio) publicó a fines de 2017: “Israel y Estados Unidos han firmado secretamente un memorando de entendimiento conjunto de largo alcance que prevé la “cooperación total para tratar con el impulso nuclear de Irán, sus programas de misiles y otras actividades amenazantes”.

El documento fue firmado el 12 de diciembre en la Casa Blanca, culminando intensas conversaciones entre representantes de las principales jerarquías de inteligencia y defensa israelíes y estadounidenses, encabezados por los consejeros de seguridad nacional de EE. UU. e Israel, H. R. McMaster y Meir Ben-Shabbat, respectivamente“.

Resulta inevitable, entonces, que Irán, a pesar de viejas reservas históricas y culturales, deba apoyarse en Rusia. El poder destructivo de las armas nucleares -lo reitero siempre- hace difícil apelar al viejo recurso de los reyes, la guerra. Pero como se parece el Medio Oriente a los Balcanes de hace 100 años!

 

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3 Responses to Cuando un Secretario de Estado se va

  1. Bloncha dice:

    Espero q las elecciones de medio término de renovación de Congresales en Noviembre no sea demasiado tarde.

  2. jus dice:

    esperemos q no haya sido el abrazo con MMLPQTP
    creo q está x ir a la Antartida Argentina, lo dijo el decano de los periodistas de la rosada en CronicaTV

  3. Charrua dice:

    El despido del incapaz de Tillerson fue un espectáculo!
    No sólo por lo inesperado y caótico sino porque después tuvo que despedir al subalterno que contradijo públicamente la versión oficial.
    Eso de que Pompeo ( antes un diputado cualunque, básicamente) sea un escéptico del calentamiento global, es probablemente más una indicación de cúan chupamedias está dispuesto a ser (muchísimo) que de otra cosa.
    Es claro que Trump se siente más fuerte (y quizás estaba molesto por la imagen de que gobernaba el establishment del GOP), así que esta tratando de ser presidente de verdad (y en política exterior es donde esto es más fácil).
    Hay dos riesgos ahi; uno es que les salga MUY mal (bastante posible, a la luz de los antecedentes) y el otro es que la bancada del GOP decida despegarse (¿para que apoyar a un presidente impopular sin recibir gran cosa a cambio?).
    Una estrategia posible para el anaranjado sería un bombardeo o invasión a Irán para una fecha tipo setiembre u octubre.
    Matar gente es muy “presidential” allá y cuanto menos tiempo haya para que los votantes en las legislativas vean las consecuencias mejor.
    Lo del despido a McCabe fue directamente de mala leche (amén de intentar convertir al FBI en la nueva polícia política del régimen, no?), al tipo le faltaban dos días para la jubilación. Pero bueno, a Trump le gusta especialmente humillar a la gente.

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