El peronismo y los extranjeros

(En la película “Pandillas de Nueva York”, los Natives y los irlandeses discuten el tema de la inmigración)

Algunos amigos se preocupan porque argentinos reflexivos se “enganchan” en las discusiones que el oficialismo instala cada pocos días, según lo que imaginarían los equipos de Marquitos Peña: el acceso  al aborto gratuito, el no acceso a la atención médica gratuita para los extranjeros, …

No estoy de acuerdo. Como estrategia comunicacional del gobierno puede funcionar o no. Si lo hace, es por poco tiempo, pues el desgaste es rápido. Pero esos temas son importantes. Antes que cambiar una ley, es necesario cambiar lo que está en la cabeza de los individuos. O, por lo menos, conocerlo.

En cuanto a hacer accesible o restringir el acceso a la atención médica y a la educación superior se percibe una característica que no es sorprendente, pero sí digna de reflexión: los que están a favor de lo primero son, en su gran mayoría, progresistas. O partidarios de Cristina Kirchner: pertenecen entonces al sector del peronismo con mejor onda con el progresismo. Se puede decir, sin injusticia, que pertenecen a la izquierda cultural.

Ahora, los que se oponen a ese libre acceso, no son estrictamente la “derecha”. O digamos, porque ya izquierda y derecha son términos devaluados, que no son temas definitorios para el oficialismo. En mi opinión, tanto el aborto como la atención médica a los extranjeros le importan poco y nada al gobierno. Son temas que considera útiles poner en la agenda, por -justamente- estrategia comunicacional.

“Macri y el aborto”… tengo el borrador de un posteo sobre el asunto, y algún día lo terminaré. Sobre este otro tema, hay un dato básico: aunque los economistas del gobierno se encerraron en un dogmatismo ideológico que, estimo, los lleva al desastre, saben contar. Los montos que pueden sumar la atención médica y la educación publica a los extranjeros dentro de los presupuestos de esos rubros son, en porcentaje, insignificantes.

Entre los que se oponen públicamente, o se indignan en privado con “los extranjeros que vienen a aprovecharse”, hay una significativa presencia de peronistas tradicionales o anti K (Me resulta fácil hacer el muestreo: hay muchos de mis conocidos ahí). No son la mayoría entre los que miran con desconfianza o aversión a los inmigrantes, pero no son pocos. Y suman una parte del voto a candidatos de origen peronista (ver, en la provincia de Buenos Aires, los números de Massa del 2013).

Lo curioso es que esta actitud es totalmente opuesta a la del peronismo tradicional. En 1949, durante el gobierno de Juan Domingo Perón, el decreto Nº 21.430 estableció el 4 de septiembre como “Día del Inmigrante”. Fue en recuerdo de una disposición dictada por el Triunvirato en 1812, ofreciendo “su inmediata protección a los individuos de todas las naciones y a sus familias que deseen fijar su domicilio en el territorio”.

En los considerandos, ese decreto decía: “Ese primer documento fue el punto de partida de una ininterrumpida serie de actos de gobierno; que a través de leyes, decretos y reglamentaciones estimuló, protegió y encauzó la inmigración”.

Por supuesto, en el peronismo fundacional había un fortísimo elemento de lo que podía llamarse entonces, sin injusticia, derecha cultural. Conviviendo con la pasión reivindicatoria de Evita, y una pulsión modernizadora, también. En este tema, no había contradicción entre esos elementos, ni tampoco con la oligarquía liberal de Sarmiento, Mitre y Roca: todos querían una Argentina grande, que necesitaba inmigrantes.

(La diferencia con esa oligarquía era su racismo, la ideología hegemónica de fines del siglo XIX, y su complejo de inferioridad con Inglaterra y Francia. Perón y el peronismo estaban libres de ambos complejos. Pero eso también es para otro posteo).

Esa derecha cultural, aún la de origen nacionalista, ya no existe. Los que rechazan al extranjero (al extranjero pobre; con el rico no tienen problema) no piensan en integrarlo, pero tampoco en explotarlo como lo haría la vieja oligarquía (o las modernas transnacionales). Le temen, y sospechan que viene a quedarse con alguna parte de las prebendas del Estado.

Uno de los motivos es un mito profundamente inserto en los jubilados, alentado -seamos sinceros- por los políticos de todos los palos. La vaga idea que hay unos “fondos”, que se formaron con sus aportes de tiempo atrás, y que están guardados en algún lado. Temen el gobierno se los va a dar a los extranjeros…

Hay aquí -menos que en Europa, donde es la tendencia arrasadora- un nacionalismo de jubilados. Les resulta difícil asumir el hecho obvio que las buenas pensiones y beneficios sociales no tienen relación con aportes previos sino con la riqueza del país. Y a los grandes grupos económicos no les interesa aclararlo. A ver si les aumentan los impuestos…

Tratando de hacer ver el desafío estratégico que hay detrás de todo este ruido, antes de escribir sobre él -y de ceder a la tentación de mostrar el peligro de la inmigración calabresa indiscriminada– subí un artículo sobre la Italia cuya población envejece, sin reemplazo de jóvenes. ¿Tenemos claro  que Argentina está entre los países – al igual que los EE.UU. – que ya habrían entrado en una meseta demográfica sino fuera por la inmigración?

(Continuará)

18 Responses to El peronismo y los extranjeros

  1. victorlustig dice:

    Dos cosas Abel
    a Ud confunde y no creo exprofeso inmigracion y no residentes, aint the same en ningun lugar del mundo.

    b Inmigrar legalmenete en 1949, ya que lo menxiona necesitaba carta de invitacion, garante y certificado de salud en origen, sino, no subia al barco, o, el gobierno lo mandaba derecho adonde eñ gobierno queria. El resto mito y mentira. Mi abuelo, em 1949, mi vieja en 1950 necesitaron eso, como muchos.

  2. Alcides Acevedo dice:

    Hay algo que nunca voy a entender: la contradicción en la que viven los Nac&Pop.

    Son capaces de argumentar hasta el paroxismo a favor de la creación de empleo artificial en Tierra del Fuego… pero si vienen de un año para el otro 100 mil venezolanos los reciben con los brazos abiertos ¿de qué va a vivir esta gente? ¿qué efecto tendrá sobre los salarios de muchos laburantes? desempleo y salarios más bajos, una fiesta para el empresariado.

    Por supuesto, abrir la economía a la importación de bienes de consumo baratos con el mismo impacto sobre el empleo que la llegada súbita de miles de inmigrantes es inaceptable… no entiendo. Ni les cuento el día que se enteren que esos inmigrantes les envían dolares a sus familiares del exterior, dólares que se ahorran gracias a la salud y educación gratuitas.

    Para cerrar, este párrafo:

    ¿Tenemos claro que Argentina está entre los países – al igual que los EE.UU. – que ya habrían entrado en una meseta demográfica sino fuera por la inmigración?

    Si uno desagrega la demografía argentina por clase social está claro que de la clase media para arriba estamos peor que Italia o el peor país europeo, equilibran las cuentas los más humildes que tienen de cinco hijos para arriba.. ¿se entiende? un 50% de los menores de 15 años es pobre, un porcentaje mucho mayor que el de mayores de 60 años, lo mismo que en Italia pero mucho peor.
    Si tener mucha población (independientemente de la condición socio cultural) fuese en sí mismo algo bueno no entiendo por qué Canadá tiene menos habitantes que Argentina y Australia la mitad.

  3. Daniel Eduardo Arias dice:

    Un dato poco conocido pero de enorme incidencia (quizás pasada) en la rareza de las curvas de crecimiento de la población argentina es (¿fue?) la educación gratuita.

    Quien me desburró al respecto en 1990 fue la demógrafa Irma Zalde, del INDEC. Me explicó que en Uruguay y Argentina la educación primaria, y en menor medida la secundaria, estaban estadística y causalmente asociadas a baja natalidad de las mujeres argentinas.

    Fue clarísima al respecto: bastaba que una mujer hubiera terminado la primaria para que su entrada a la maternidad se retrasara una cantidad significativa de años, los suficientes como para evitar embarazos adolescentes, PESE A QUE LA EDUCACIÓN SEXUAL EN AQUELLOS AÑOS NO ENTRABA EN LA CURRICULA ESCOLAR NI A PALOS.

    La investigadora insistía en ese dato clave: si la piba terminó la primaria es una historia. Si la abandonó antes, es otra y peor.

    Lo que se preguntaba, como buena científica, la Dra. Zalde, era cuál sería el valor agregado secreto sobre la conducta sexual de nuestras chicas de una buena alfabetización, de una aceptable comprensión de textos y de un dominio de las operaciones elementales de la matemática. No lo sabía. Y yo tampoco. Era lo que garantizaba la primaria sarmientina antes de su desmontaje por Menem, todavía a iniciarse al momento de aquella entrevista.

    Zalde observaba que en Uruguay, con un sistema educativo público un punto mejor que el argentino, el resultado había sido y era el mismo. Bajísimo embarazo adolescente, escasas familias monoparentales (el divorcio normalmente no deja a un chico sin contacto o sostenimiento de su padre).

    Mi respuesta no científica ante la duda científica de Zalde, de quien no volví a saber, es que una mujer que tiene el mínimo de poder sobre su vida y su persona que dan la lectura y la matemática es menos propensa a dejar que su primer embarazo lo decida un adolescente idiota de sexo masculino que no quiere usar profiláctico, o un cura de los que predican la castidad como único anticonceptivo que no te manda al infierno.

    La Argentina y Uruguay, según Zalde, eran dos islas de bajo crecimiento demográfico rodeadas de países donde las chicas pobres no tenían escolaridad garantizada como Brasil (entonces), Chile (todavía, y cada vez más) o Bolivia (ya mucho menos). Añadió que se podía observar curvas demográficas como la Argentina en un país centroamericano que durante la Segunda Guerra Mundial compró literalmente “llave en mano” el sistema educativo argentino: Costa Rica, que importó no sólo programas sino métodos, maestros y hasta inspectores desde aquí.

    La educación primaria como método de control de la natalidad en países pobres y superpoblados en otros continentes ha mostrado efectos similares, pero menos dramáticos que los de Uruguay y Argentina. Y es que hace mucho tiempo que no existe la voluntad política de construir sistemas estatales tan buenos como el que tuvimos.

    Me pregunto si la primaria estatal de hoy, tan desmembrada y desquiciada por “los gobiernos de ajuste” (Menem, De la Ruina y siguen las firmas) sigue teniendo el mismo efecto.

  4. Daniel Eduardo Arias dice:

    Corrijo un dato: el nombre de la demógrafa del INDEC era Diva Zalde, no Irma.

  5. Abel B. dice:

    Víctor, es cierto que no son lo mismo no residentes e inmigración. En el planeta hay más de 7mM de habitantes que no son residentes de Argentina y, afortunadamente, a la gran mayoría no se le ocurre migrar aquí. Pero supongo que Ud. quiso decir algo con eso. Va a tener que estirar sus principios y aclararlo, si quiere que se le entienda.

    Sobre lo que cuenta de sus padres… Bueno, ningún partidario serio de una política inmigratoria racional plantea que no debe haber restricciones. Eso es un espantajo inventado para la discusión.

    Pero hay problemas prácticos que surgen en la vida cotidiana. En muchas zonas de Misiones, Chaco, Formosa, es frecuente que familias paraguayas y argentinas crucen con frecuencia por temporadas. Y los niños tienen documento de identidad en ambos países, sin una intención deliberada.

    Una forma de evitarlo sería construir un muro, como propone el Donald.

    Y no conozco ningún inmigrante al que “el gobierno lo mandaba derecho adonde eñ gobierno queria” en época de Perón o antes. Sus padres corrían ese riesgo? Debe ser un prejuicio muy especial con la inmigración catalana. Algo habrán hecho 😉

  6. Abel B. dice:

    Daniel, vos escribiste la continuación de este posteo. Hay una relación inversa MUY fuerte, comprobada en todos los países, aún en el Medio Oriente, entre el nivel de escolaridad de las mujeres y el número de sus hijos.

    Salvo catástrofe nuclear o ambiental, el problema más serio del siglo XXII será la declinación demográfica.

    Pero, en realidad, lo que me llamó la atención es que el nacionalismo étnico actual es, en su mayoría, una pasión de jubilados o aspirantes a jubilarse. ¿Dónde quedó eso de Giovinezza, Giovinezza, Primavera di bellezza…?

  7. David (idu) dice:

    …los que están a favor de lo primero son, en su gran mayoría, progresistas. O partidarios de Cristina Kirchner: pertenecen entonces al sector del peronismo con mejor onda con el progresismo. Se puede decir, sin injusticia, que pertenecen a la izquierda cultural.

    Maso: No se si somos pocos o muchos los cualunquistas que de puro libertarios queremos que los hermanos latinoamericanos puedan atenderse en nuestros hospitales.

    Como liberal, amo la Constitución liberal, valga la redundancia: “para todos los hombres del mundo” (incluyendo a las olvidadas féminas y demás géneros).

    Ahora bien, tampoco la pavada: Cuando dejen de regalar pines de oro a los legisladores o huevos de pascua a los ñoquis, entraremos en un período de austeridad en el que podría estar justificado éticamente establecer pautas de costos para (todos) los extranjeros, no solo los bolivianos pobres.

    Mientras tanto, el gobierno se entretiene con agendas más o menos marketineras.

  8. victorlustig dice:

    Me voy a referir a su ultimo parrafo, los papeles, se los pedian, los otros, unos derecho de Genova a Ushuaia y otros de Barcelona a Jujuy, aun estan vivos, cuando guste se los presento, quizas influye el que el eatado les pago el pasaje, eso no lo se, pero si, asi era.
    Despejada esa duda suya, sin animo de polemizar.

    Y si, pero pasar al status de residente solo implica sacar el dni, nada grave, cualquier venezolano es lo 1ro que hace apenas puede cuando llega, por multiplea razones, ahora bien y el punto es otro, debemos pagar a un accidentado aqui su tratamiento si es no residente? Esta en riesgo su vida, obviamente, no lo esta, es tan obvio? Y aun asi, tenemos obligacion de tratar mejor a los no residentes de como ellos nos tratan a nosotros? Aqui no hablo de caridad cristiana que cada uno puede tener sub opinion, por ejemplo el turista que le afanaron la camara esta bien que haya sido todo gratis mas alla de salvarle la vida?
    Esa es la pregunta quizas

  9. Muchísimas gracias, Daniel, por este dato tan interesante. Lo intuía por experiencia propia pero es muy bueno que haya sido probado científicamente desde hace ya tantos años. Ay!!! Subo este comentario de Abel, especialmente para los compañeros retrógrados que, cada vez son más. Uf!!!

  10. Silenoz dice:

    “nacionalismo de jubilados”
    Ja ja… es una falta de respeto para los nacionalismos, aunque reconozco que llamarlo prejuicios de jubilados es políticamente incorrecto

    Coincido en la existencia de ese fenómeno aunque creo que es un pensamiento que abarca un poco más que los jubilados y los que estan ahí de jubilarse, a mi entender al menos abarca a una población importante de -seguro- por encima de los 50 años y un poco menos quizás.

    Este pensamiento sería una especia de sensación por la cual todo “vecino” piensa que no tiene lo que le corresponde y, ese faltante, se lo queda alguien. Y este alguien va desde el estado hasta los inmigrantes pasando por los “negros cabeza”.

    De acuerdo a como venga la mano, la “derecha” (a pesar del demodé nueva, vieja, moderna y no tanto) sindica al culpable. A saber: los negros y la “inmigración descontrolada” cuando el Indoamericano, los “negros del conurba” cuando los hospitales en CABA, el estado elefantiásico cuando no es posible meter a los otros actores, la “asfixiante carga impositiva”, los empresario incompetentes prebendarios (esta no tan usual peeeero lo he escuchado desde el lado de los “schumpeterianos patriotas” liberales subsidiados….)

    Supongo que la raíz es el “weltanschauung patriótico” y su monserga sobre el mérito, el esfuerzo, la austeridad, el ahorro la función del estado y to’o eso

  11. Silenoz dice:

    Ahhh otra cosa, se supone que los “hacedores de políticas” deben saber que tenemos una pirámide poblacional similar a la de los países europeos y yanqui….. Esto es sabido, a mi entender, desde los ’70 del siglo pasado

  12. David (idu) dice:

    Releyendo tu posteo, encuentro otros puntos notables:

    En lo que respecta a mis coetáneos jubilados, ninguno de los que conozco cree que “deben cobrar porque aportaron”. Y si lo creyeron, ya les “expropiaron” esa bella idea cuando Cristina y Boudou los “desfondaron”, para lo cual no hubo que esperar la “angurria” de los “grandes grupos económicos” sino la del poder del Estado, que se nutre básicmente de los impuestos de los consumidores, entre los cuales la mayoría son pobres y clase media laburante, y en el caso de las AFJP, los corralitos y demás desaguisados, directamente una apropiación brutal e ilegítima.

    Así que los “viejitos” deben cobrar porque sí: “se lo merecen”, o dicho de otro modo: ¿Qué más tierno que un jubiladito que no tiene para los remedios? Es obvio, hay que tirarles un huesito.

    Lo de la “meseta demográfica”, justifica que ante la ausencia de personas capacitadas para trabajar luego de 2 generaciones de “ni – ni”, lleguen alborozados a nuestro País, los amigos inmigrantes colombianos, venezolanos y de otros países para ocuparse – rápidamente – en empleos varios, que por lo que se ve todos los días en todos lados, existen.

  13. ricardo j.m. dice:

    no existen esos empleos si no sos inmigrante desesperado, a ver si vender jugo de naranja en la calle o atender un kiosko va a ser un puesto de trabajo si no lo pagas una luca y media por semana, los explotan y es la posibilidad de explotarlos lo que crea el puesto de trabajo

    seas residente o no. tengas dni o no yo o cualquiera consigue trabajo si va y pide ganar 1000 o 1500 pesos por 6 dias de laburo de 8 a 6

    y ni hablar de los empleos mas sofisticados donde los cagan pero recagados

  14. Esther dice:

    Hola, Daniel, Abel:

    ¡Buenísimo el comentario de Daniel! Lo utilizaré…

    Efectivamente, la relación entre educación y disminución de la fertilidad es reconocida. Dejo un enlace:

    https://www.google.com.ar/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=3&cad=rja&uact=8&ved=0ahUKEwjG_tmk383ZAhXNxFkKHTheDS8QFgg8MAI&url=http%3A%2F%2Funesdoc.unesco.org%2Fimages%2F0011%2F001163%2F116355so.pdf&usg=AOvVaw3NEp5JDs0WlAXJ7UKi8P37

    Es un documento de UNESCO de fines de los noventa; en la página 28 (o 26 del pdf) inicia la seccion “Educación y fecundidad” y en la siguiente hay una interesante tabla con datos comparativos en varios continentes.

    Las causas evidentemente son múltiples y exceden a nuestro país. Incluso exceden a la calidad de la educación y a la inclusión o no de ESI (Educación Sexual Integal), aunque estos dos últimos factores influyen muchísimo.

    Es imposible analizar eficazmente estas cuestiones centrándose en un único factor. Por dar una anécdota personal, recuerdo el asombro con que escuché la historia familiar de una de mis antepasadas, que se casó a los 17 años y ya era vieja para casarse. ¿Es igual el rol de la escuela primaria en una sociedad que considera que una chica debe casarse a los 15 años y comenzar a tener hijos de a uno por año, y a la que asiste una baja proporción de niños/adolescentes con respecto al total, al rol de la escuela primaria hoy?

    Por otro lado, creo que existe una clara tensión entre la declinación demográfica (que lleva a un envejecimiento indeseado de la población) y el aumento demográfico (en un planeta que se precipita a la falta de recursos necesarios y a la sobreexplotación de los existentes). Claro, no se dan simultáneamente en los mismos países o regiones; quizás las migraciones masivas constituyan un “proceso termodinámico-social” para equilibrar el sistema.

    Seguramente esto ya está bien estudiado.

    Como sea, que nuestro país, con baja demografía, ponga trabas a la inmigración en cualesquiera de sus formas (incluida la llegada de extranjeros a estudiar o atenderse en uno de nuestros servicios de salud), (por las dudas, aclaro que NO me estoy refiriendo a “inmigración delictiva” como el narcotráfico) es, me parece, miope en un 100%. Es poner el chiquitaje de “ay, que me usan mis impuestos para atender a los bolitas” por delante de políticas de desarrollo serias.

    O, quizás, es poner arriba de la mesa un cierto proyecto de país. Insostenible a mediano y largo plazo, me temo, pero que responde a la idea de que achicando nos agrandaremos.

    Achicando sólo te achicás, flacx. Si llegan unos pocos (que son pocos, ¡son poquísimos!) extranjeros a atenderse en nuestros hospitales, la respuesta es invertir más en salud.

    Sobre todo si se trata de la Patria Grande, ¿no?

    (Claro, mi proyecto de país no tiene nada que ver con el de los Morales y los Macris).

    Abrazo,
    Esther

  15. Palquienque dice:

    vos lo dijiste. los que somos “nacpop” y defendemos la Revolucion Bolivariana, aun asi aceptamos que venezolanos antichavistas que huyen de la Revolucion Bolivariana, hagan pie en suelo argentino. Ahora en gobernanza de Macri. Pero antes, ahora o despues, la actitud es la misma. O al menos yo me hago cargo de esta afirmacion. Esa es la diferencia entre tantas que las hay con la derechamediopeloargenta. Que ya estan gritando “muy lindo con los venezolanos exiliados dle regggimeeen…pero quitaaaan trabajo y abaratan mano de obra carajo” miserables.

  16. Daniel Eduardo Arias dice:

    La pasión nacionalista europea, al menos en lo que se refiere a los inmigrantes morochos, es bastante multietaria, Abel, y no sólo cosa de jubiletas.

    Tomá a los hispanos, que detestan a los moros y otros africanos aún más oscuros que les llegan desde la orilla sur del Mediterráneo. Los detestan, pero los tienen trabajando como casi esclavos en la mayor ensaladera del mundo: Almería, casi una provincia entera, naturalmente reseca, cubierta de invernáculos de desprolijo plástico blanco, bajo los cuales con riego por goteo se cultiva buena parte del consumo frutihortícola europeo.

    Esos horrorosos jjardines artificiales son visibles desde el espacio, y allí laburan decenas de miles de morochos. Gracias a los cuales los jubiletas españoles tienen ensalada, y además algún euro para comprarla. Pero ellos y sus hijos y nietos detestan a los africanos, y aunque sea como pegarse un tiro en un pie, no te asustes si en alguna de sus burradas habituales Rajoy asume una política de echarlos al mar.

    El nacionalismo europeo no es sólo jubileta. Es berreta. Pero multietario. O multiotario, que de ambos modos puede y debe decirse.

  17. Daniel Eduardo Arias dice:

    El ideal (del que vamos derivando a velocidad warp) probablemente es tener un poco más del doble de nuestra población actual (los 100 millones que quería Sarmiento), pero repartida entre muchas ecorregiones y no sólo acumulada catastróficamente la Pampa Húmeda y 5 megalópolis. Y todos con una capacitación educativa de la gran siete que les permita construir, por ejemplo, los robots con los que dejaremos un tendal de desocupados en China.

    Yo creo que producir valor agregado muy alto mata demografía. Podés mantener los viejos que quieras, aunque tu pirámida etaria esté dada vuelta, con la punta abajo y la base arriba, y si a los Old Farts les da por ser supercentenarios, mejor aún. Signo de que la salud pública anda joya. “Bring me your huddled oldies yearning to breath free!…”.

    El “wellfare state” de algunas ex-colonias británicas poco pobladas, como Canadá, Australia y Nueva Zelanda, debe ser un fenómeno bastante complejo: debe tener causas distintas en cada caso, supongo. Es difícil imaginar tres naciones geográficamente más diferentes. Pero un factor común importante de esos tres países, hoy más vinculados comercialmente con el Sudeste Asiático que con Old Blighty, es la educación. Tienen un nivel excelente. A diferencia de nosotros, no rifaron ese capital sino que construyeron con él un destino postcolonial muy poco colonial. Y los envidio.

    También les tengo bastante tirria. Buena parte de las compañías mineras que Cavallo nos legó, y que andan de tropelías por la Cordillera y nuestros grandes desiertos, son canucks o aussies.

    Sudáfrica sin duda es un caso distinto y al que nos parecemos un poco más. Para nuestro mal.

  18. victorlustig dice:

    tu teoria choca con los inmigrantes calificados, los venezolanos, los colombianos son muchisimos con estudios universitarios completos
    pero bue, tampoco lo entenderas

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