Relaciones con EE.UU.: Cómo comportarse con las potencias

puritans

La reciente visita del Secretario de Estado, don Rex Tillerson (o, como lo llama cariñosamente un amigo, T-Rex) dio material para este blog. Que siempre insiste que no debemos permitir que nuestras apasionantes internas nos distraigan de la política en serio, la internacional.

En mi muy falible opinión -y teniendo en cuenta que la gira de T-Rex por estos países del Sur no ha terminado; ahora está por Perú- no debemos esperar novedades. El gobierno de los EE.UU., para no hablar del Presidente Trump, tiene otras prioridades más urgentes, lejos de la región. No le gusta, es evidente, el espacio que ha ganado China en América Latina, como proveedor, cliente e inversor. Pero es algo que ha estado creciendo durante dos décadas, y es poco lo que puede hacer al respecto.

El tema de Venezuela… mi impresión es que pertenece más a la agenda de las “derechas” latinoamericanas, bien conectadas -eso sí- con algunas agencias yanquis, a las que les sirve como espantajo en sus países. “Íbamos en camino a ser Venezuela!” ¿les suena? Tillerson, y también Trump, en Twitter, condenan enérgicamente al gobierno de Maduro, pero no parece que vayan más allá del nivel de hostilidad actual. Les sirve, como Cuba en el “Período especial”, como ejemplo de lo que les pasa a los países que no gobiernan como a ellos les gusta.

Vinculado a nosotros en particular, encontré algo interesante. La periodista del nombre que nadie se anima a pronunciar, Natasha Niebieskikwiat, publicó una nota Afinidad política coyuntural en tiempos del proteccionismo de Donald Trump (Le pusieron de título en la edición impresa Una relación de aliados para ponerle fin al régimen de Maduro. Bueno, Clarín nunca se preocupó en ser sutil).

Allí Natasha cuenta una anécdota, que quiero compartir con ustedes: “El historiador del Wilson Center, el estadounidense Joseph S. Tulchin, estuvo el viernes pasado conversando en uno de los paneles del llamado Think 20, uno de los grupos de “afinidad” del G20, que se reunió en Buenos Aires. Allí contó en distintos ámbitos una anécdota más que ilustrativa de los vínculos entre Estados Unidos y la Argentina: recordó que siendo canciller de Carlos Menem, el luego ministro de Economía Domingo Cavallo le preguntó en un viaje a Washington cómo ese país le iba a retribuir a éste el envío de naves argentinas a la guerra del Golfo Pérsico. Para Tulchin fue un error estratégico porque la lógica de las relaciones internacionales no funcionan así, llevan tiempo, y más aún -sin decirlo- es más difícil cuando la que “debería retribuir” es una potencia.

Algo de este desequilibrio experimentó Mauricio Macri: volver al mundo, como lo expresa el presidente, no ha sido suficiente. El mundo es sórdido, difícil y el momento internacional no acompaña.

Por empezar, volvió de su cita con Donald Trump con una simbólica apertura de limones al mercado de Estados Unidos pero poco después se levantaba allí una barrera descomunal a la millonaria entrada del biodiésel argentino a ese mercado. El Gobierno se encuentra todavía embarcado en dificultosas conversaciones para resolverlo sin abrir un pleito legal en la OMC o confrontar a ultranza, como lo hacía el gobierno K. Además, si bien se redujo un 50% de sus niveles de 2005, el déficit comercial argentino con EE.UU. sigue rondando los U$S 2.000 millones. Tillerson afirmó en la rueda de prensa que no se había hablado con Faurie de la expansión económica de China en América Latina pero sí se habló y lo hizo en el almuerzo. Habló de la necesidad de un comercio “más racional” con el gigante asiático. Mencionó cuestiones como el acero y el aluminio. Si para compensarlo Estados Unidos resuelve subir aranceles será otro duro golpe a este mercado“.

Para una nota más constructiva, va el próximo posteo sobre política internacional.

2 Responses to Relaciones con EE.UU.: Cómo comportarse con las potencias

  1. Alcides Acevedo dice:

    Ahá… muy interesante, aunque se complica demasiado debatir cuando el relato está tan “instalado”

    Por ejemplo, “Trump es un terrible proteccionista” ¿será cierto?, veamos:

    China’s trade surplus with the US hit a record high in 2017

    ¿El superávit comercial de China con Estados Unidos es récord?

    Veamos qué sucede por el lado de los combustibles (y por añadidura con el biodiésel):

    America’s oil exports are booming

    Otra nota interesante:

    How Soaring U.S. Oil Exports to China Are Transforming the Global Oil Game

    Resulta que el milagro de los hidrocarburos no convencionales ha transformado a los Estados Unidos en exportador…. y nosotros llorando por el biodiésel… pareciera que no lo necesitan mucho que digamos. Para pensar.

  2. David (idu) dice:

    Recuerdo cuando Fidel decía: “¿Quemar biomasa para los países ricos en vez de darlo como alimento a los hambrientos del Mundo?”

    Y bue, tal vez Trump represente el legado de la Revolución… Ja.

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