La próxima guerra

 

the next war

Los lectores consecuentes del blog saben que me manejo con prudencia frente a la tendencia periodística a ver una amenaza de guerra global todos los meses, o cuando no hay noticias locales jugosas. El último enfrentamiento “a muerte” entre Grandes Potencias concluyó hace 73 años, y desde entonces hubo muchos amagues. Pero, aparentemente, el poder destructivo de las armas nucleares funciona como un disuasivo eficaz. Para las Grandes Potencias.

Igual… nada es para siempre. Y es significativo que The Economist, la revista que desde hace 175 años es el vocero de los liberales ingleses -la que un notorio “influencer” como don Carlos Marx describió como “el órgano europeo de la aristocracia de las finanzas“- haya decidido publicar la semana pasada uno de sus Informes Especiales: “La próxima guerra”.

Una buena amiga me comentó el asunto, y acercó una traducción parcial. De una fuente un tanto sesgada, es cierto, pero el resumen que hace es correcto. Y ya que no tengo tiempo para hacer mi propia traducción…

(Subí recién un posteo donde mencionaba el ánimo optimista de la economía global -Paula Bach lo cuestiona en la columna de comentarios- y corresponde que lo equilibre con esto. Pero, más allá del momento, nuestro país y su Ministerio de Defensa, cuando tengamos uno en serio, debe encarar las previsiones para cuando y si estalle una guerra entre Grandes Potencias. Más grande que la que tenemos “en cuotas”).

El título es La Próxima Guerra. El subtítulo “El aumento en el peligro de un conflicto entre grandes potencias”. Su editorial de fondo comienza: En los últimos 25 años, las guerras han cobrado demasiadas vidas. Pero, aun entre contiendas civiles y religiosas en Siria, África central, Afganistán e Irak, un enfrentamiento entre las principales potencias mundiales ha sido casi inimaginable.

Ese ya no es el caso… giros potentes y de largo plazo en la geopolítica y la proliferación de nuevas tecnologías están erosionando el extraordinario dominio militar de EUA y sus aliados. Un conflicto en una escala e intensidad no vistas desde la Segunda Guerra Mundial es ahora plausible. El mundo no se encuentra preparado.

La revista prevé que, dentro de los próximos 20 años, “el cambio climático, el crecimiento demográfico y los conflictos sectarios o étnicos” sumirán al mundo en “guerras intraestatales o civiles”, que se combatirán “de cerca, cuadra por cuadra”, en ciudades rodeadas de “tugurios” y habitadas por millones de personas. El futuro para gran parte de la humanidad consiste en el tipo de carnicerías que fueron testigos la ciudad iraquí de Mosul el año pasado y la ciudad siria de Alepo.

La revista detalla una serie de escenarios posibles en caso de una escalada importante de tensiones entre Estados Unidos y las naciones que presenta como sus adversarios estratégicos, Rusia y China, lo que podría desencadenar un holocausto nuclear.

Estados Unidos, dice, debe desarrollar el “poder duro” que necesita para defenderse contra potencias desafiantes determinadas y capaces. Apremia una acción que detenga el declive de la hegemonía estadounidense. Si se les permite a las clases gobernantes de China y Rusia alcanzar su deseada influencia en sus regiones respectivas, afirma la revista, la consecuencia “plausible” es una “colisión devastadora entre las mayores potencias mundiales”, es decir, una guerra mundial combatida con armas nucleares.

Su editorial del 27 de enero declara que China y Rusia “son ahora Estados revisionistas que quieren poner en cuestión el statu quo y poner la mirada sobre sus regiones como esferas de influencia que han de dominar. Para China, eso significa el este asiático; para Rusia, Europa del este y Asia central”.

La conclusión presentada por The Economist es que EE.UU. debe poner fin a “sus 20 años de ir a la deriva estratégica” bajo varios gobiernos consecutivos, algo que ha “beneficiado a Rusia y China”. A través de varios artículos, su reporte especial aboga por que Estados Unidos gaste sumas gigantescas en nuevos sistemas de armas nucleares y convencionales, incluyendo el aprovechamiento de la robótica y la inteligencia artificial para garantizar un grado de superioridad militar como el que ha, hasta ahora, inspirado “temor en sus enemigos”.

Advierte: “El peligro inmediato es de una guerra en la península coreana, quizás este año… Decenas de miles de personas podrían perecer, muchas más si se utilizan armas nucleares”.

El Economist opina que “una guerra para prevenir que Irán adquiera armas nucleares parece ser una perspectiva especulativa por ahora, pero podría ser más posible en unos años”.

Afirma que EE.UU. se ve amenazado por una llamada “zona gris” en la que China, Rusia, Irán y otros países están buscando “explotar” las “vulnerabilidades” estadounidenses en ciertas partes del mundo sin provocar un conflicto abierto. Utiliza como ejemplo las reclamaciones territoriales de China en el mar de China Meridional, la anexión rusa de Crimea y la influencia de Irán en Irak, Siria y Líbano.

Sin embargo, The Economist considera la injerencia estadounidense como algo completamente legítimo. En Siria, EUA ha presidido una guerra civil de siete años para cambiar el régimen respaldado por Rusia e Irán. El anuncio de Washington este mes de que planea crear un ejército indirecto conformado por 30.000 efectivos de milicias kurdas e islamistas ha preparado el escenario para enfrentamientos directos tanto con Irán y Rusia como con su ostensible aliado de la OTAN, Turquía.

En medio de los intentos de imponer control estatal y censura de Internet en Estados Unidos e internacionalmente, la revista acusa de modo predecible a Rusia de buscar “menoscabar la fe en las instituciones occidentales y promover a los movimientos populistas interfiriendo en elecciones y utilizando robots y troles en las redes sociales para azuzar las quejas y los prejuicios”.

Las compañías tecnológicas, insiste, tienen que estar más integradas al aparato militar, mientras que las corporaciones de Internet deben trabajar con el Estado para combatir “las operaciones de influencia” y la “manipulación masiva de la opinión pública”.

Menciona brevemente que, para el Gobierno estadounidense, el cual ya tiene un déficit anual de U$S 700.000 millones, “encontrar el dinero será otro problema”.

Sin embargo, “El mayor peligro”, escribe, “yace en cálculos equivocados al no entender las intenciones del adversario, ocasionando una escalada imprevista que se escape de todo control”. El artículo cita a Tom Plan, analista del centro de pensamiento RUSI: “Para EUA y Rusia, las armas nucleares han conservado su primacía. Tan solo hay que ver cómo gastan su dinero”.

Estados Unidos está modernizando todo su arsenal con una inversión de $1,2 billones para las próximas décadas. Rusia está renovando sus misiles, bombarderos y submarinos con capacidad nuclear. China, el Reino Unido y Francia están expandiendo el tamaño y la capacidad de sus fuerzas nucleares, que son mucho menores a las de EE.UU. y Rusia. Por su parte, los círculos gobernantes de Alemania, Japón e incluso Australia están discutiendo la adquisición de armas nucleares para poder presentar resistencia a los Estados nucleares”.

Dicen que la sombra de Tucídides -como comenté aquí y aquí– muestra una sonrisa resignada.

12 Responses to La próxima guerra

  1. Voces dice:

    Deberías adjuntar un manual explicativo, para que podamos conocer tu opinión acerca del post.

  2. David (idu) dice:

    Copio fragmentos del historiador Yuval Harari:
    ————–
    PAX ATOMICA
    Los estados independientes que vinieron después de estos imperios estaban muy poco interesados en la guerra. Con muy pocas excepciones, desde 1945 ya no hay estados que invadan a otros estados con el fin de absorberlos. Tales conquistas habían sido el pan de cada día de la historia política desde tiempo inmemorial. Así fue como se establecieron la mayor parte de los grandes imperios, y como la mayoría de los gobernantes y de las poblaciones esperaban que fueran las cosas. Sin embargo, campañas de conquista como las de los romanos, los mongoles y los otomanos no pueden ocurrir en la actualidad en ningún lugar del mundo. Desde 1945, ningún país independiente reconocido por las Naciones Unidas ha sido conquistado y eliminado del mapa. Todavía ocurren de vez en cuando guerras internacionales limitadas, y todavía mueren en las guerras millones de personas, pero las guerras ya no son la norma. Una persona puede ahogarse en una poza y también puede morir en una guerra internacional. Pero sumideros locales como la segunda guerra del Congo o la primera guerra de Afganistán no cambian el panorama general.
    ————–
    Anteriormente ha habido períodos de calma relativa, como por ejemplo en Europa entre 1871 y 1914, y siempre han terminado mal. Pero esta vez es diferente. Porque la paz real no es la simple ausencia de guerra. La paz real es la improbabilidad de guerra. Nunca ha habido paz real en el mundo. Entre 1871 y 1914, una guerra europea era una eventualidad plausible, y la expectativa de una guerra dominaba el pensamiento de ejércitos, políticos y ciudadanos corrientes.
    ————-
    En la actualidad, la humanidad ha roto la ley de la jungla. Finalmente existe paz real, y no solo ausencia de guerra. Para la mayoría de las organizaciones políticas, no hay una perspectiva plausible que lleve a un conflicto a gran escala en el plazo de un año. ¿Qué podría hacer que estallara una guerra entre Alemania y Francia el próximo año? ¿O entre China y Japón? ¿O entre Brasil y Argentina?
    —————-

    Y esto que sigue es, para mí el meollo de todo:

    —————-
    Los expertos han intentado explicar esta feliz situación en más libros y artículos de los que el lector desearía leer, y han identificado varios factores que contribuyen a esto. El primero y principal es que el costo de la guerra ha aumentado de manera espectacular. El Premio Nobel de la paz, para terminar todos los premios de la paz, deberían habérselo dado a Robert Oppenheimer y a sus colegas artífices de la bomba atómica. Las armas nucleares han convertido la guerra entre superpotencias en suicidio colectivo, y han hecho imposible pretender dominar el mundo por la fuerza de las armas.

    En segundo lugar, aunque el precio de la guerra ha ido aumentando, sus beneficios se han ido reduciendo. Durante la mayor parte de la historia, las organizaciones políticas se podían enriquecer al saquear o anexionarse territorios enemigos. La mayor parte de las riquezas eran los campos, el ganado, esclavos y oro, de modo que era fácil pillarlas u ocuparlas. En la actualidad, la riqueza consiste principalmente en capital humano, conocimientos técnicos y estructuras socioeconómicas complejas como los bancos. En consecuencia, es difícil llevársela o incorporarla al propio territorio.

  3. Norberto dice:

    Estoy de acuerdo con el/la comentarista que es una muestra de los deseos de clase, british, que expresa The Economist, y es verdad que la pérdida acelerada de la superioridad militar que se está viendo en el conflicto de Siria tiene alarmado y atemorizado al Pentágono porque es claro que si no ruedan cabezas rusas, las que rodarán serán las suyas.
    Están poniendo todo al asador, y los rusos con material de segunda línea los están poniendo en jaque, así sus cazas de quinta generación son alcanzados por misiles de la guerra fría, que además ponen en entredicho su invisibilidad o se ven sobrepasados por aviones rusos de tercera y cuarta generación, mientras que su electrónica no puede contrarrestar la desplegada por su “enemigo”.
    Tal vez en ello esté la inusual ofensiva de la prensa progre de los States, por otra parte muy influenciada por los intereses económicos de los cuales un componente mayor es el elefantíasico complejo militar industrial de ese país.
    Están en declive, y primero tomaron conciencia del económico ante China, y ahora se ven sobrepasados militarmente por Rusia, y están tratando de dar las batallas por separado, esa posible coalición los desespera, por eso las declaraciones del Comandante de los Marines en Noruega son expresión del pensamiento que impera en ese país, atacando primero al más débil económicamente, aunque dudo mucho que su PBI sea menor al de algunos países europeos, que demuestra ser más avanzado en esas tecnologías.
    Es muy temprano para saber si es para tener mayor presupuesto, además de presentar su peor cara, o si realmente sienten necesidad de embarcase en tal locura, pero los ingleses tratan de piratear para morder algo en este revoltijo, será necesario esperar para ver.
    Stop Flybondi
    Nunca menos y abrazos

  4. ram dice:

    No sé si cabe hablar de próximas guerras o de la Paranoia Permanente, made in USA….. para mí lo más grosero es el verso de que Rusia “avanza” sobre Europa del Este, cuando es obvio de toda pbviedad que pasa exactamente lo opuesto, USA y la OTAN presionando militarmente en casi toda Europa del Este (incluso incumpliendo compromisos firmados a ese respecto). O sea, la Rusia “agresora” es un bluff, éso sí, peligroso, porque a un oso, por más que lo supongás tímido y desdentado NO le mojás la oreja.
    Y si la idea es acorralar a los rusos, es una idea pésima, porque “dientes” no le faltan y con muy, muy poquito alcanza para justificar los esfuerzos tecnológicos e industriales que implica una carrera armamentística en lo miitar que ahora es más científica e ingenieril que nunca….. carrera que los rusos NO están perdiendo cuando no les llevan un tranco largo de ventaja (y por una fracción del precio)…… en la guerra fría, los rusos fracasaron en hacer electrodomésticos buenos, por esmerarse en los MiG’s, tanques y misiles….. ahora, los eletrodomésticos pueden traerlos de China con calidad occidental y esmerarse en MiGs (el que viene, el “41” hipersónico – 4500 km/h), los misiles para ese bicho ya están más desarrollados, los sistemas antiaéreos/antimisiles S300/400/500 ya son realidad hace rato, en las operaciones sirias la tasa de efectividad del material ruso es muy (pero MUY) alta respecto a sus “equivalentes” norteamericanos, la 5ta. generación de caza bombarderos (Su-57) ya está en producción, al igual que la línea de tanques y blindados “Armata”….. es curioso y debiera ser llamativo que les parezca preocupar màs, el “avance” del enemigo que su propia decadencia, por ejemplo, el ultrapromocionado F-35 (de “5ta. generación”) probablemente termine siendo un fiasco carísimo, valiendo más del doble que un Su-35 (de 4ta. gen.) y que no consigue superar (en ejercicios) al de 3ra. y media gen., el F-16…. dicho sea de paso, están reciclando cientos de F-16 y F-18, dados de baja y almacenados en el desierto desde hace años ¿éso qué puede significar?, “supremacía” o cagazo?, además de fortunas tiradas en el parásito… perdón, digo, aparato militar industrial.
    Y de yapa, los chinos, que solitos además de ser muchos (y no es sólo cantidad, hay calidad creciente militar, tampoco es pa`jodelos mucho) tienen más ambiciones que los rusos y experiencia en ser imperio. No sé, mirándole la caripela al donald y al camarada Xi, los yanquis debieran pensarla un poquito.

  5. ricardo j.m. dice:

  6. Ezequiel Gaut vel Hartman dice:

    Suscribo. La nota es medio humo: no explica cuál sería la variable que se modificó que abriría la posibilidad de guerra atómica. Tira muchos cucos pero… mucho ruido y pocas nueces.
    Lo que no quiere decir que no haya perspectivas nefastas en el horizonte. Pero guerra atómica entre Estados, a primera vista, no parece

  7. José Mercado dice:

    “Desde 1945, ningún país independiente reconocido por las Naciones Unidas ha sido conquistado y eliminado del mapa.” -> ¿No será desde 1975? http://www.pbs.org/kenburns/the-vietnam-war/home/ Estados Unidos NO PUEDE RECURRIR AL SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO. No hay peligro de ninguna guerra entre grandes potencias.

  8. Raúl C. dice:

    Claro, ya no hay ni guerras ni desestabilizaciones de países por el petróleo…
    ¿Es muy difícil hacer ductos e instalaciones de bombeo para llevarse el petróleo? No me digan…

  9. Raúl C. dice:

    Era a propósito del comentario de David.

  10. David (idu) dice:

    Harari está preocupado por la nanotecnología, los cyborgs y un nuevo homo sapiens con cerebro de silicio e inteligencia distribuida…

    Obviamente olvidó hace rato las consignas de la década del `70, cuando todos pensábamos en petróleo y demás materias primas, que hoy se compran (barato) en el abundante mercado global.

    Más barato y rentable que las guerras.

  11. Alejandro Q. dice:

    Parecería que la Usina ideológica del sistema financiero de la City londinense le estuviera insinuando “yo te tengo el saco, vos andá y pelealos” y después del ring ni el banquito te dejan (Ringo Bonavena)…Mas que un análisis parece un alegato de lo que quisieran que ocurra, porque el sustento analítico es muy primario. Una sola cuestión y ya que meten en la bolsa, fuera de los 3 gigantes, a Francia, Alemania, Japón,etc. ¿No incluyen en su hipótesis/alegato la situación social, política y económica fronteras adentro de esos protagonistas? ¿El frente interno de cada uno de ellos está tan consolidado como para afrontar una hipótesis de conflicto de esa naturaleza, incluso nuclear? O es que en esa custión no menor, dan por descontado el abroquelamiento alrededor de sus respectivos gobiernos de la totalidad de sus pobladores inflamados de patriotismo beligerante? No sé, yo no excluiría un factor clave en toda decisión bélica, como es la pax inerior para afrontar un conflicto externa de las magnitudes que imaginan los brittish think tanks…

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