INVAP: “Operación Holanda” (2° parte)

Aquí continúa la historia -muy resumida- de un éxito que los argentinos no debemos trivializar como si fuéramos espectadores de un triunfo deportivo (que los que los consiguen, saben que son el fruto del esfuerzo y el largo entrenamiento).

Nuestros técnicos han desarrollado en este caso una herramienta global para la medicina nuclear. Una industria que mueve miles de millones de dólares y brinda puestos de trabajo de alto nivel. Y de la que depende la vida de millones de seres humanos.

2° parte: El triunfo en Holanda se explica por Ezeiza

reactor Pallas

 

El reactor actual, PALLAS, está en un vasto complejo en las afueras de Petten, una aldea de pescadores en la solitaria, medanosa provincia de Noordholland. La instalación, manejada por la empresa de medicina y tecnología nuclear NRG, tiene otros edificios, abarca muchas hectáreas y está a menos de un kilómetro de la playa, ventosa y vacía, siempre igual a sí misma, con su arena fina y sus médanos donde ondean los coirones, desde aquí hasta la costa alemana y danesa: para bancarse un baño en el Mar del Norte, y máxime en la fase fría del año, hay que ser vikingo, alemán, holandés, marinero o foca.

La gente en esta costa de la vieja Frisia es muy alta, rubia, coloradota, de buena leche y discretamente jodona. Fuera del idioma, del exceso de tulipanes y de la imperdonable escasez de yerba mate, entre el viento áspero y el mar picado y gris, un argento podría creerse en Claromecó, provincia de Buenos Aires, entre daneses, que se parecen bastante a los holandeses.

Aquí sobrarán mate y argentos cuando el contrato salga de su rara fase inicial de franela burocrática, que garpa U$ 40 millones, y se empiece a construir en serio y con fierros reales el nuevo PALLAS, porque del viejo cuelga la vida del 60% de los europeos con cánceres sólidos y líquidos, enfermedades cardiovasculares, neurológicas y endocrinas que necesitan diagnóstico y/o terapia nuclear, o del 30% de los humanos del “rest van der wereld”, el resto del mundo, según los Dutch.

Y son bastantes, todos esos humanos: hay más 4600 millones más que en 1961. Los europeos, cuantimás, han envejecido sobre el promedio global (ergo, se enferman con mayor frecuencia) y la medicina nuclear se diversificó explosivamente en aplicaciones y oferta de radioisótopos (49 a fecha de hoy, y vendrán más).

Fogoneado por la demografía y la tecnología, el mercado global de radionucleidos médicos crece entre un 5 y un 10% anual desde hace décadas. Su principal tractor hoy es el diagnóstico por imágenes llamado SPECT (Single Photon Emmission Computed Tomography, y el principal insumo del SPECT es a su vez el tecnecio 99m. En plata, este radioisótopo en particular se usa en el 80% de los diagnósticos, los que a su vez constituyen casi el 90% de las aplicaciones médicas nucleares. La torta de los radioisótopos andaba en U$ 10.000 millones/año en 2016, y el tecnecio ya era la mitad.

Dos cartas argentas en la manga podrían explicar la superioridad de INVAP para abrochar dos veces el contrato holandés. Ambas vienen del Centro Atómico Ezeiza de la CNEA. A fines de los ’90, la Gerencia de Combustibles desarrolló –sucedió también en otros países nucleares- un sorprendente material, el siliciuro de uranio. Permite que un reactor con uranio de bajo enriquecimiento (LEU, “Low Enrichment Uranium”, 20% en este caso) alcance una densidad de neutrones casi tan alta como la de los viejos reactores que quemaban HEU, (“High Enrichment Uranium), con un 90% del isótopo 235.

El LEU es un combustible definitivamente menos picante, pero desde los ’80, los EEUU están tratando –con todo éxito- de eliminar el HEU en todo el mundo: podría servir para hacer una bomba atómica primitiva “tipo cañón”, como Tall Boy de Hiroshima, pero usada en contra de ellos. Resultado: no se consigue.

Fue una carrera contra el tiempo, pero el reactor OPAL presentado por INVAP en Australia, en 2000, vino ya desde planos con un núcleo todo de siliciuro de LEU, y probó ser una Ferrari a GNC.  Eso le permitió a la Australian Nuclear Science and Technology (ANSTO)  ser propietarios de un reactor que no sólo aseguró la demanda interna (200 hospitales), sino que generó tantos excedentes que ganó el 5% del mercado mundial de tecnecio al año de entrar en línea… ¡y eso con un reactor de apenas 20 MW térmicos!

La otra carta en la manga de INVAP, y desarrollada por la CNEA en Ezeiza, fueron los “blancos”, las masas de uranio 235 que se colocan para ser bombardeadas por neutrones en cavidades diseñadas en el núcleo del reactor. Al ser impactado por neutrones, el uranio 235 se fragmenta de distintos modos, pero dos subproductos frecuentes son el molibdeno 99 (precursor del tecnecio 99m) y el Iodo 131 (otro radioisótopo medicinal).

Es obvio que con “blancos” de HEU se logra más masa de productos, pero ¿y si los EEUU te bloquean el abastecimiento? Si no sabés o podés enriquecer tu propio HEU, más vale que pases a plan B. Los laboratorios de Ezeiza en 2002 desarrollaron blancos de LEU y nuevos protocolos de irradiación. El LEU se consigue sin dramas, y aunque llegar así al tecnecio 99m se hace un 20% más caro, Australia y Sudáfrica adoptaron nuestra tecnología, para evitar aprietes de ya se sabe qué tío.

Dueños del mejor reactor del mundo y agrandados como alpargata de gordo, en 2012 los Aussies anunciaron que ampliarían con U$ 172 millones la planta de radioisótopos adjunta, y tratarían de capturar el 25% del mercado mundial de tecnecio. Podrían hacerlo tranquilamente, y así cepillarle U$ 1000 millones/año a los proveedores actuales. Es de sospechar que la bravata australiana puso súbitamente generosos a los holandeses, tan precarios en su control del 30% de la plaza global con un reactor que ya se cae a pedazos, y los animó a comprarle el nuevo PALLAS a la Argentina de una maldita vez.

Pero tal vez nos ayudó la reina, como en los cuentos de hadas. Nunca se sabe.

Para cerrar

Pese a ser casi infalible en dañar lo que toca (ver caso de la central nuclear en Río Negro, ver casos CAREM y RA-10), es posible que el gobierno argentino no descarrile el negocio holandés. Le dio prestigio en un momento en que la imagen presidencial está sufriendo una rápida erosión.

Luego habrá que explicar ese 20% de razones por las cuales INVAP no le debe enteramente la vida al gobierno kirchnerista sino a su propia y extrañísima capacidad de supervivencia. Habrá tiempo para preguntarse, junto a los lectores, por qué nuestros compatriotas cholulos festejan en términos de: “¡Ganamos en Europa (dijo el mosquito), ergo somos buenos!”. Eso cuando en 2015 ganamos con cero vueltas y cero contramarchas en EE.UU., y los formadores argentos de opinión no descorcharon un champú ni se les cayó un titular de tapa, o una horita central en TN. Probablemente, no se enteraron.

INVAP ha vivido la mayor parte de sus 44 años así, entre giles, peligrosamente.

7 Responses to INVAP: “Operación Holanda” (2° parte)

  1. Norberto dice:

    Me queda una duda, ¿qué pasó con los reactores para Coqui Pharma que si no me equivoco se instalarían en Florida, USA?
    ¿Ese contrato se cayó?
    Stop Flybondi
    Nunca menos y abrazos

  2. Alcides Acevedo dice:

    Eso mismo venía a preguntar, aquí información de la “compañía”:

    http://www.coquipharma.com/wordpress1/articles/

    Un curro evidentemente, hace tres años que no dan señales de vida, estos tipos son unos puertorriqueños (de ahí el nombre coqui) que seguramente empomaron a más de un inversor con el cuento del reactor y la INVAP kirchnerista se prestó a la maniobra, lamentable.

    A propósito, miren esta noticia de hace una semana en Holanda:

    01-23-2018
    IRE is proud to announce a partnership with ASML!

    IRE is proud to announce a partnership with ASML to further develop a new, non-fission production method for medical isotopes such as Mo-99/Tc-99m. This partnership has resulted in the start of the LightHouse Isotopes BV, an ambitious initiative for the development of a promising alternative production method for a sustainable long term supply of Mo-99.

    The LightHouse Isotopes project originates from ASML, a Dutch manufacturer of lithography machines for the semiconductor industry. In the course of ASML’s research into a possible future light source for its new chip machines, an idea emerged that a high-energy electrons-beam might also be used to generate the medical isotope Mo-99/Tc-99. After a feasibility study, ASML has decided to continue the project outside its organization with external partners as it is too far removed from its core business. IRE, world leader in the radio-isotope market, brings a wealth of knowledge to the table that is complementary to the ASML contribution.

    O sea: en simultáneo con el reactor Pallas están trabajando en el desarrollo de una nueva tecnología para producir isótopos radioactivos de uso medicinal con aceleradores de partículas, evitando de esa forma el problema de la disposición de los residuos de la actividad nuclear, este método de producir isótopos con aceleradores de partículas se viene utilizando desde hace tiempo, de hecho los primeros isótopos en los orígenes de la actividad nuclear provenían de aceleradores, pero la tecnología que desarrollaron en Holanda produce material de calidad óptima. Para pensar….

  3. Nuestro troll adoptivo da muestras de vida, por fin. Y por momentos, de inteligencia. Lo que no está es muy informado. Se entiende, no es un amateur.

    Un par de asuntos: Coquí Pharma tiene que hacer autorizar la ingeniería de los dos reactores comprados por la NRC, la Nuclear Regulatory Commission. Es un trámite de años, aunque si estas plantas fueran de la General Atomics y no de INVAP, el licenciamiento sería bastante más rápido. Se entiende, GA inventó los reactores Open Pool TRIGA en los ’50 y exportó muchísimos, pero desde los ’80 los hemos barrido en algunas licitaciones con su misma tecnología base, sólo que muy mejorada y con más chiches. Hoy los de GA se dedican más bien a hacer drones de combate.

    En cuanto a la fabricación de Mo-99 en aceleradores de partículas, en lugar de reactores convencionales, el método ya lo puso a prueba Canadá, que perdió todo su market share mundial en radioisótoposl (40%) por la decrepitud de su reactor NRU, en Chalk River, Ontario.

    Los Canucks, desesperados, quisieron hacer dos super-reactores presurizados, los MAPLE, de 80 MW cada uno, capaces de inundar el 200% del mercado mundial de principios de este siglo. Pero los MAPLE eran inestables, y de yapa, presurizados, además de muy potentes, lo que es un mal combo en materia de seguridad. La National Regulatory Authority Canuck les negó la licencia. Se armó quilombo entre el Parlamento y la NRA, que se opuso a la entrada en servicio de ambas plantas a todo trance, aunque despidieron a su presidente, una mujer. Su reemplazante, también mujer, se mantuvo en sus 13. Finalmente, tras un “gridlock” político de varios años, los Canucks tuvieron que llamar a un arbitraje internacional privado en la materia, lo llevó a cabo INVAP, dado que era ya el proveedor más respetado en el mundo, y las conclusiones fueron negativas. Los Maple eran, nomás, inestables. Un poquito, pero con menos que un poquito alcanza para una “excursión crítica”, y después a cantarle a Gardel.

    Para ese entonces el desabastecimiento de mo-99 en Norteamérica toda era tan grande que calificaba de tragedia médica (y sigue). Como los Canucks se toman muy en serio la salud pública, intentaron solos y también en colaboración con los EEUU la fabricacion de mo-99 en aceleradores de partículas. El rendimiento del producto es muy bajo. Éste se mide en la masa obtenible de la especie radioquímica hija de mo-99, que es el tecnecio 99 metaestable, el emisor gamma de vida media cortísima (6,6 horas). El tecnecio es lo que resulta realmente útil en diagnóstico por imagen nuclear por ambas cosas, por emisor gamma, y por efímero en su vida media. Y es que se trata de obtener imágenes diagnósticamente potentes, anatómicamente y metabólicamente precisas, pero sin irradiar al pedo al paciente.

    Por ahora, con el método IRE no están llegando a nada, en términos de lograr masas suficientes de mo-99 como para que las “moly cows”, o generadores de tecnecio que llegan desde el acelerador al paciente, tengan una vida útil de al menos una semana.

    Los holandeses también están interesados en ver si pueden lograr cantidades comerciales de mo-99 con el método IRE, pero la física es la física: no es lo mismo tirarle neutrones a blancos de molibdeno 98, con la esperanza de que sean capturados y el elemento transmute al isótopo 99, que partir uranio 235 mediante un tremendo bombardeo de neutrones como sólo los logra un reactor, y recuperar químicamente el molibdeno 99 entre los fragmentos (y de yapa, el Iodo 131, también de valor médico).

    Me alegro de ver que para nuestro troll adoptivo Coquí Pharma es una compañía sospechosa de curro porque su CEO es portorriqueña. Le faltó decir que es mujer, pero no se atrevió. Es Carmen Bigles, harta experiencia en medicina nuclear en hospitales públicos. Una de las pocas personas que se han atrevido a llamar las cosas por su nombre, y decir que el desabastecimiento crónico de mo-99 en Norteamérica es una tragedia médica.

    Aquí no lo es porque nuestro viejo RA-3 fue potenciado de 3 MW a 5, luego a 7 y finalmente a 10 MW, con lo que autoabastecemos totalmente la demanda argentina, y nos sobra un tercio para exportar a Brasil, más pequeñas yapas a Paraguay y Uruguay. De todos modos, está en construcción el RA-10 de 30 MW, que podría perfectamente cubrir toda la demanda insatisfecha sudamericana y parte de la norteamericana. Ojalá se termine antes de 2022, porque el presidente Mau acaba de dejar sin “cash flow” este proyecto de la “década perdida”.

    Supongo que una de las causas por las que la NRC yanqui no se va a dormir demasiado para licenciar los reactores de INVAP que compró Coquí es evitar que eso suceda. Ya bastante humillación es que los EEUU le tengan que comprar a la Argentina un tipo de planta que inventaron ellos en los ’50. Pero peor aún sería tener que pagarnos el producto “made in Argentina” de ese tipo de planta. El mercado mundial de mo-99 andaba en U$ 5000 milones/año en 2016, y podríamos capturar fácilmente el 20%.

    Siempre un gusto.

  4. Norberto, creo que le he contestado también a Ud. por extensión. Pero si tiene más preguntas, aquí estoy al pie.

  5. Silenoz dice:

    “en 2015 ganamos con cero vueltas y cero contramarchas en EE.UU., y los formadores argentos de opinión no descorcharon un champú ni se les cayó un titular de tapa, o una horita central en TN. Probablemente, no se enteraron.”

    Si, se enteraron, pero PAGA MÁS revolear “ad nauseam” nuestros genotipos P, a saber:
    – alpargatas sí, libros no
    – mantenemos planeros pobres para que nos voten
    Y, no puede faltar el grand finale a coro de:
    “Ze dobadon todo, ze dobadon”

  6. Norberto dice:

    Mas que una pregunta, lo que me queda es la satisfacción que en caso de la aprobación de la NRC el salto adelante del INVAP será muy importante, por las posibilidades de trabajo y recursos que se tendrían en el futuro inmediato.
    Stop Flybondi
    Nunca menos y abrazos

  7. luis luna dice:

    ¿No sera FAT BOY, la de Hiroshima?

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