El peronismo de Buenos Aires, entre Cristina y Mariú

Colorados en Lujan 2

En estos días iniciales de enero sólo tengo acceso a Internet en algunos momentos. Pero no quería dejarles sin mis comentarios dominicales sobre la coyuntura peruca 🙂 Así que decidí programar esta nota reciente de Pablo Ibáñez, el joven periodista que se destaca entre la nueva camada de peronólogos, por su excelente diálogo con todos los niveles de la runfla peronista. La bonaerense, en particular.

Y Buenos Aires es clave por un montón de motivos. La provincia que tiene el 40 % de la población y de la actividad económica argentina. La que el peronismo gobernaba desde 1987, y que si no la recupera en 2019, es evidente que tampoco logrará el gobierno nacional. Y donde Cristina Kirchner triunfó en las elecciones sobre cualquier otro sector peronista, pero donde su presencia territorial es muy minoritaria…

La nota tiene el inevitable sesgo de Clarín. Pero la información sobre las movidas políticas es buena. Naturalmente, voy a comentarla con mi sesgo, no más allá de este lunes.

“Habló con Gildo Insfrán (Formosa) y con Juan Manuel Urtubey (Salta), con Gustavo Bordet (Entre Ríos), Rosana Bertone (Tierra del Fuego) y Sergio Uñac (San Juan). A contraola del cacicazgo peronista que se mantiene quieto y/o mudo, Gustavo Menéndez salió a estrenar su certificado de jefe del PJ bonaerense.

Arrancó con una recorrida por la provincia, puso en funciones a jefes de peronismos locales, habló con Sergio Massa, Florencio Randazzo, José Luis Gioja y Miguel Angel Pichetto, y prepara una agenda extrabonaerense con visitas a los gobernadores del PJ. Todo sin romper con Cristina Kirchner con quien habló varias veces en estas semanas.

Menéndez desentona en este tiempo en que los jefes peronistas parecen invisibles. Los provinciales, porque, casi todos, jugaron en línea con Mauricio Macri en la cuestionada reforma previsional que se votó a finales de diciembre en medio de movilizaciones y cacerolazos.

Fue el debut del bloque Justicialista, tanto en la Cámara de Diputados como en la de Senadores, como expresión política del peronismo territorial, distinto y ajeno al kirchnerismo.

Esa es una clave que Menéndez exploró con los gobernadores con los que habló. “Hay que buscar puntos de acuerdo, tener posiciones comunes pero respetar las posturas y necesidades de cada provincia”explica el jefe del PJ, que es, además, intendente de Merlo.

Desde esa trinchera, en la Legislatura bonaerense patrocina bancadas separadas de las K y que han dado los votos no sólo para el Presupuesto provincial, sino también para la reforma del régimen previsional del Banco Provincia.

Entre gobernadores e intendentes hay cierta hermandad: quieren tener buen diálogo con la Casa Rosada y con María Eugenia Vidal, hacer valer las “manos” que controlan en el Congreso y la Legislatura, aunque eso los enfrente al kirchnerismo.

Entre bonaerenses existe, de facto, una especie de acuerdo: por ahora, mientras perdure el diálogo y la hipótesis de confluencia futura, las espadas K no cuestionarán en público el “colaboracionismo” de los alcaldes. No ocurrió, todavía, lo que se vio en la Nación, donde Cristina invocó la teoría del “apriete” a los gobernadores.

En la Provincia hay un rasgo particular: hay algunos “nestoristas”, como Sergio Berni o Cristina Fioramonti de Kunkel -a quien en 2015 La Cámpora borró de la lista para la reelección-, pero el Consejo del PJ bonaerense está prácticamente despoblado de camporistas.

No quedan, tampoco, apoderados ultra K en el partido. Patricia García Blanco y Ulises “Coco” Giménez son los dos abogados que quedan en el cargo que durante décadas ocupó Jorge Landau, que sigue siendo hombre de inevitable consulta.

“Nosotros nos corrimos para no generar más quilombo”, dicen los cristinistas que miran con cautela al nuevo jefe del partido. “El Tano es el Tano: en las últimas cuatro elecciones fue con cuatro partidos distintos”, le apuntan.

Preferían, y a eso apostaron hasta el último minuto, a que reelija en la butaca peronista el matancero Fernando Espinoza, actual diputado, con quien tenían mejor sintonía que con Menéndez. Este recuerda, de hecho, que en 2011, en persona Carlos Zannini le negó la lista del FpV y tuvo que competir por afuera.

La razón ahora es más visible: Espinoza hablaba con Massa y con Randazzo pero lo asumían como un “enviado” de Cristina, algo que no ocurre cuando el tigrense y el de Chivilcoy hablan con Menéndez.

Así y todo, todavía golpeados por los resultados del 22-O, Massa y Randazzo no van a delegar en Menéndez la relación con el peronismo del interior. De hecho, hay línea abierta y deslizan la posibilidad de un encuentro en febrero, cuando empiece a levantar el tono político.

El jefe del PJ jugó, en paralelo, otra carta: sentó como vice segundo del partido a Pablo Moyano, secretario adjunto de Camioneros, con lo que además de una pata sindical, reincorporó a los Moyano, que se habían ido del PJ a fines del 2011.

Juan Schiaretti, el cordobés que ha sido uno de los jefes provinciales más críticos de Cristina, aparece en el radar cercano de Menéndez. En una de sus charlas con Pichetto en el Senado, el alcalde de Merlo habló con Carlos Caserio, el senador por Córdoba y planearon una visita”.

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6 Responses to El peronismo de Buenos Aires, entre Cristina y Mariú

  1. ram dice:

    Seguramente lo mío, sea por ser apenas “progre emocional” no puedo entender la psiquis y el alma peronista, pero bueno, tampoco ayudan mucho que digamos…… a propósito, ¿cúal podría ser el chamuyo, la excusa para un “peronismo” sor heidi friendly?
    ¿Desde cuándo la falta de autoestima y la mirada cortísima son “virtudes”, o peor, “verdades peronistas” ?

  2. Abel B. dice:

    Comprendo, y hasta comparto, su fastidio con la estrategia “friendly”, ram. Pero no entiendo porqué ve la falta de autoestima como una característica peronista. (La mirada cortísima está muy distribuida, sin discriminación).

    ¿Ud. cree que con más autoestima se harían progres emocionales, tal vez cristinistas fervientes? Lo dudo.

    Por mi lado, creo que a los peronistas nos sobra autoestima. Tal vez demasiada

  3. Silenoz dice:

    ¡Qué manera de sobre valorar fiambres!… Mammmadeeeraaa…

    Los tristemente célebres por haber perdido 2/3 de votantes en un par de elecciones en un caso y el otro por sus altas apiraciones porque nosequé, las disidencias internas y yoquesé…

    En todo caso, que vaya a buscar “puntos de acuerdo” con lo que le quedan de territoriales… y con los capitanes del “Caleuche” (FeliPillo, la peronista de Perón Camaño.. en fin….)

  4. ram dice:

    Supongo, Abel, que la definición de “autoestima” dependerá del punto de vista, a mí me parece que anda faltando si siendo – los peronistas – confesos seguidores de “ganadores”, pierdan el tiempo (y votos) con notorios perdedores y para colmo, muy, demasiado, asociados a la contra….. se ve raro, como mínimo, pero uno toca de oído en estas cosas del corazón….
    El “cristinismo”, en tanto sea una identidad, que lo es, trae una autoestima implícita (fundamentada en hechos muy recientes y concretos)….. que no es ni peronista ni progre, es más que la suma…… como la del peronismo negando (jubilando, descartando, elija) a Cristina, más que sobrarle, resta.

  5. ricardo j.m. dice:

    “Nosotros nos corrimos para no generar más quilombo”, dicen los cristinistas que miran con cautela al nuevo jefe del partido. “El Tano es el Tano: en las últimas cuatro elecciones fue con cuatro partidos distintos”, le apuntan.

    que mas hay que agregar

    supongo que podriamos agregar que en la elecciones donde el pj renego del progresismo perdio, 99 y 2015 con scioli, no pongo 83 porque esas identidades democraticas, vamos a decirle de estadio superior no estaban conformadas aun, pero tambien

    yo no se quienes seran los craneos politicos que no ven que el que convence al progre gana

    y bueno, con estos lideres de partido habra que prepararse para 4 años mas de macri o de vidal y que los que supuestamente son la base politica y filosofica del peronismo se ganen el quini.

    hace dos años pusieron al sapo porque decian que era el que tenia mas votos y los votos y bla bla ahora no, ahora no importa, ahora lo que importa es lo que dice el que tiene menos votos

    es el properonismo en accion

  6. […] días, programé una crónica de Pablo Ibáñez para la mañana del domingo y le puse de título El peronismo de Buenos Aires, entre Cristina y Mariú. Aposté a que la muy fluida interna peronista ¡y bonaerense! no la […]

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