Cambiemos y Clarín: Dos a quererse

macrimagnetto

Estas últimas semanas del año, tan agitadas, la atención de los medios, de los analistas políticos y de este humilde blog se enfocó en lo que pasaba en la calle, y con la dirigencia política, sindical y de los movimientos sociales. Vale. Son hechos importantes en sí mismos y más porque dan una idea -imprecisa- de lo que está pasando en la sociedad.

Pero hay otros procesos que influyen profundamente en las relaciones de poder. La política de medios del gobierno, por ejemplo. Un tema delicado en todos los países, y clave en Argentina. Porque, como dice Martín Becerra, «el sistema de medios argentino es “proto-capitalista”: no se rige por la lógica del mercado. Es un sector privado que mama constantemente de la teta del Estado».

Por eso quiero copiar esta nota de Santiago Marino, doctor en Ciencias Sociales, Magister en Comunicación y Cultura y Licenciado en Comunicación por la UBA. Es un resumen de estos dos años de Cambiemos en el área.

Es elemental, porque no profundiza en los proyectos de poder ni da los números de los gigantescos intereses que se mueven en el área. Pero es un buen punto de partida para la discusión. Mejor que la mayor parte del discurso militante opositor, que se limita a denunciar que Macri y Magnetto son Malos. O el discurso oficialista: lo Malo que era (es) el kirchnerismo.

Por mi parte, me animo con un comentario al final.

«Puede resultar inoportuno proponer en este contexto convulsionado, tan diciembre en Argentina, un balance de las políticas de comunicación del primer gobierno de Cambiemos a dos años de su inicio. Y a dos años de su cierre. Pero la fecha redonda invita. Y los procesos complejos como la transición cambiemita demandan la puesta en circulación de una serie de análisis críticos, focalizados y que dialoguen.

Diciembre 2017 llegó justo en momentos en que el Gobierno parece encontrar límites más severos en la calle que en el Congreso. Sucedió con el fallo de la Corte Suprema del “2×1” y la semana pasada, con manifestaciones masivas, visibilizadas y no, reprimidas y con sectores violentos que las complicaron.

El Gobierno avanza en las transformaciones que propone para diferentes aspectos, áreas, zonas y temáticas. Y en su recorrido –que ya superó la primera mitad- expresa su concepción del modelo de Estado, su relación con el capital privado y su interpelación a los sectores sociales a partir de su capacidad de negociación.

El campo de la comunicación, los medios y sus tecnologías fue el primero en el que Cambiemos materializó su perspectiva. Aplicó cambios regulatorios, pero también en los agentes estatales y en la relación con los medios. Quedó a mitad de camino entre la devolución de favores a los grupos concentrados que contribuyeron a su llegada y el cumplimiento de promesas como las del “fin de la guerra con el periodismo” o la de un marco regulatorio actualizado y que resultara fruto de un proceso democratizador. Ambas engrosan la lista del debe.

La gestión de Mauricio Macri heredó un sistema de medios concentrado, geográfica y económicamente. Con alta incidencia del capital extranjero. Que presenta una centralización muy marcada en la producción de contenidos -y definición de temáticas- en Buenos Aires. Y avanza hacia el crecimiento de modelos de acceso para las audiencias cada vez más excluyentes.

El contexto comunicacional lo exponía a una crisis sistémica e integral, generada por la combinación del desarrollo tecnológico, las nuevas formas de producción-distribución-consumo de bienes y servicios culturales y la dificultad de encontrar un modelo de negocio sólido. Es una estructura muy dependiente del Estado -dinero, regulación, exenciones, etcétera- que cuenta con cierta capacidad de presionar a los gobiernos y/o de optimizar su relación con ellos en pos de sus intereses, necesidades y demandas.

Como rasgo relevante también se constata la presencia de un sector de medios sin fines de lucro dinámico, activo e históricamente segregado –sobre el que trabajó Agustín Espada. Y que había celebrado la sanción de la ley audiovisual pero no alcanzó a ver materializada sus ventajas.

Con la gestión Cambiemos el sistema mutó en varios de sus rasgos:

– Una serie de decretos modificaron la regulación, fundamentalmente el núcleo anti-concentración y el organismo de control de la ley audiovisual;

– El ENACOM reemplazó a la AFSCA y fortaleció la centralización de la toma de decisiones en el Poder Ejecutivo, que además dio de baja (a menos de dos años de crearlo) al Ministerio de Comunicaciones y la fallida gestión de Oscar Aguad;

– No le ha resultado (tan) sencillo (como esperaba) lidiar con los intereses de empresas que provienen de sectores diferentes y avanzan, por la convergencia, hacia un futuro que las pondrá en competencia directa con el cuádruple play -telefonía fija y móvil, banda ancha, TV de pago- y demás servicios -Fintech, e-commerce, etcètera-. Los intereses de las empresas de telecomunicaciones -de capitales extranjeros, además, como Telefónica y Claro- tratan de incidir tanto como las que provienen de medios tradicionales y ya son “telcos” también: el Grupo Clarín;

– La pauta oficial tuvo su regulación a medias –una resolución estableció criterios para su administración- pero exhibió continuidades en sus lógicas. Mientras las empresas públicas y privadas llevaron a cabo miles de despidos de trabajadores y cierres que no se quedaron a un lado u otro de la grieta;

– El final del Programa Fútbol para Todos fue seguido por el regreso de un sistema de distribución restrictivo para un contenido de interés cultural relevante. Hoy son muchos menos los argentinos que ven los partidos por televisión;

– La TV Pública vio oxigenada la línea editorial de sus contenidos periodísticos. Su pantalla ya no exhibe una defensa gubernamental fundamentalista e incluye uno de los aportes del momento al debate público en los medios: Ronda de Editores, el programa conducido por María O´Donnell. Claro que la renuncia de Horacio Levín a su cargo de director ejecutivo del Canal y la incertidumbre sobre la programación de 2018 pone todo en un manto de dudas;

– Acompañó un proceso intenso de compras y fusiones de empresas de medios que incrementaron la concentración. Y la entrega de una serie de licencias que todavía no resuelven el problema de medios en conflicto -Jorge Fontevecchia recibió la de Radio América y hace algunos meses dos de TV que todavía no operan-;

– La más importante resultó la operación a partir de la cual el Grupo Clarín pasó a ser un gigante de las telecomunicaciones. El 21 de diciembre se aprobó en el Enacom la fusión Cablevisión-Telecom. La Secretaría de Defensa de la Competencia tiene 45 días para expedirse sobre el tema. Son varios los aspectos críticos sobre los que debería expedirse. Como sostiene Gustavo Fontanals, “se da origen a la principal compañía de telecomunicaciones del país, con una posición de liderazgo en todos los segmentos del mercado y un control mayoritario sobre recursos públicos escasos e infraestructura esencial”. Las empresas habían iniciado su integración desde hace meses, con la reformulación de aspectos administrativos.

Muchas preguntas se abren a partir de esta decisión. ¿Cuál es el tamaño real de la nueva firma en relación a los mercados que opera y domina? ¿Cuántos despidos implicará en las empresas a partir de las sinergias posibles? ¿Será que está vez el Gobierno comprenderá que la concentración es un problema y no un aspecto necesario para los medios? ¿Se cuenta esta operación como parte de la “lluvia de inversiones” que todavía no moja?

El Gobierno prometió al asumir que cumpliría una serie de objetivos distintivos. Uno tenía la pompa y circunstancia de “unir a los argentinos”. Para ello se buscaría cambiar la relación medios-Gobierno y coadyuvar en la reducción de la famosa “grieta”. Lejos de eso, a mitad del mandato se constata que apenas cambiaron los sombreros. Los que antes eran críticos hoy son “adictos”. Quienes eran afines al kirchnerismo hoy son opositores y hostilizados. Tanto que, según varios periodistas, el presidente dijo en off que habría que subir a un cohete a la luna “a los que frenan el cambio”. No casualmente ese es el título del portal al que mudó sus columnas Horacio Verbistsky, luego de más de 20 años de escribir en Página/12, uno que cambió de sombrero.

Otra promesa trunca fue la sanción de una ley convergente, actualizada, democrática y que adaptara el país a las transformaciones tecnológicas. La creación de una comisión para redactarla estableció 180 días de plazos, que se renovaron en tres oportunidades. Cumplido el período no hay novedades al respecto. Los integrantes de aquel colectivo sostienen que ya hicieron su trabajo. Mientras tanto, llegamos a las fiestas con decisiones que habilitan mayor concentración tomadas por un ente gubernamental, que tiene cinco de siete integrantes designados por Macri. Y a la espera de un nuevo decreto, que lime las asperezas entre los principales jugadores -Clarín y Telefónica- ante el inminente 2018 en que todos podrán competir en todos los soportes. La convergencia como argumento para mantener y reforzar la concentración.

Las políticas de comunicación de Cambiemos han reforzado los aspectos negativos que heredó del sistema, de su lógica regulatoria y de administración. Mientras que habilitó –o rehabilitó- decisiones que en su conjunto sesgaron las posibilidades de democratizar el sistema.

Expuso algunos aspectos destacables –ciertos rasgos de la programación de la TV estatal, no así de la radio y la agencia de noticias- y otros intentos que no lograron sus objetivos –como la regulación de publicidad oficial o la ley de acceso a la información pública-. Pero no acompañó ni defendió a los trabajadores de medios que perdieron sus puestos de trabajo. Los estigmatizó por trabajar en medios afines al gobierno anterior y dejó libradas a su suerte a empresas emblemáticas que caminan a la quiebra -como Radio Rivadavia-. Mientras que la afinidad con los grandes grupos concentrados muestra otra cara de la tesis que guía su gestión: la concentración no es un problema.

Quedan dos años de gestión. La mitad del camino. Los próximos meses asoman como muy desafiantes. Se abrirá la competencia convergente en un contexto que resultó muy beneficioso para el Grupo Clarín. En ocasiones, el Gobierno parece desconocer -o negar- el peligro de lidiar políticamente con un actor con tanto poder económico y simbólico. Los pendientes son muchos. La lista del debe asoma robusta«.

Mi reflexión: La política de medios de Cambiemos está limitada por un concepto tácito pero fundamental: la concentración es buena en sí misma. O tal vez sería más preciso decir que no la considera discutible: es un proceso natural del capitalismo. Hay corrientes filosóficas subterráneas que unen al marxismo y al neoliberalismo, parece.

Entonces, a pesar de las inevitables disputas de negocios, la hegemonía del Grupo Clarín no se percibe como un riesgo, a pesar que Mauricio Macri no era su candidato preferido, como no lo era de los grupos económicos locales en general (Eso no quiere decir que hoy no lo apoyen, por lo menos por ahora. El Mauricio es lo que hay).

La política de medios de los gobiernos Kirchner parece, a la luz de los hechos, haber sido uno de sus errores. Pero eso ya ha sido analizado por muchos, y a mí no me resulta útil hacer «autocrítica de otros».

Me interesa señalar aquí que una futura batalla de cualquier gobierno menos devoto de la concentración contra el Grupo Clarín -o algún otro- no debe pensarse desde las fantasías de un chavismo sin fuerzas armadas politizadas y leales, que sólo existe en el mundo digital. Tiene que encararse desde la multiplicidad de voces de la sociedad moderna, que permite y estimula la tecnología moderna. Los grandes grupos mediáticos son dinosaurios. Grandes y poderosos, pero la ecología está contra ellos.

22 Responses to Cambiemos y Clarín: Dos a quererse

  1. ram dice:

    Enternecedor, llegar hasta aquí para enterarme que – no lo dice pero es fácil sospechar – por «678», la tele pública era «oficialista fundamentalista», terrible realidad y no nos dábamos cuenta, ¿será que los «fundamentalistas», además de más letra, tenían la prudencia de mostrarse con más matices?, porque, convengamos, frente al actual fundamentalismo pavote y arrastradamente vulgar del que hacen gala todos, o casi todos los medios, oficialmente militantes y sin contaminar por matiz alguno, éso era casi un paraíso…. tá bien, no te gustaba el kirchnerismo pero, meterte ahora en esa comparancia, e’mucho…. Algo crecimos en esta revolución de la porquería (si hasta las cacerolas se desamarillean).
    Ahora si el virrey tiene un romance con el quetejedi en las sombras, la verdad es que sería novedoso buscar asuntos románticos ahí, siendo tan detestables ambos…. da como cosa, vió?.

  2. Daniel Eduardo Arias dice:

    Tomo una frase de Abel que me hace algo de ruido, o al menos me produce perplejidad:

    «…la multiplicidad de voces de la sociedad moderna, que permite y estimula la tecnología moderna. Los grandes grupos mediáticos son dinosaurios. Grandes y poderosos, pero la ecología está contra ellos».

    La convergencia digital (la fusión de telefonía, internet, radio, TV) es causa y consecuencia de la concentración de capitales. No hemos inventado los «mergers» de creadores de contenidos y de transportistas de los mismos aquí en Argielandia, como tampoco inventamos la soja: sólo llevamos las cosas mucho más lejos que otros países.

    ¿La ecología comunicacional moderna está en contra de estos conglomerados verticales y horizontales, tan grandes que ni sus dueños saben ya qué empresas tienen? No parece. La fusión de Clarín con Telecom da lugar a una hiper-empresa que puede castigar con tarifas saladas o directamente inhibir la transmisión de contenidos que disgusten al contador Magnetto o a sus circunstanciales aliados de gobierno.

    Y en un cuadro general en que Internet ha perdido la neutralidad en su sitio de origen, EEUU, donde están casi todos los «servers» de la World Wide Web, complica más la vida del chiquitaje mediático de las oposiciones populares o zurdas en Sudacaland. No presagia cosas buenas.

    Si tenés una pizzería de delilvery pero además controlás los semáforos y la cana, podés hacer que los pedidos de tus contenidos lleguen fríos. O no lleguen. No va a ser fácil para los productores extra-sistema coexistir con TN ya no dotada de tarifas preferenciales de transporte, sino dueña de las redes de fibra óptica.

    En fin, se me ocurren decenas de metáforas banales sobre lo mismo, pero para no tener que recurrir a nuestros propios recuerdos históricos de los años ’30, cuando los ferrocarriles ingleses podían fundir impunemente a tarifazos a centenares de pequeños frigoríficos argentinos, para mayor gloria de la Anglo y la Swift. Un demócrata-progesista de apellido De la Torre, de estar presente en este blog (oh, espíritu de Lisandro, yo te evoco), podría añadir que en su Santa Fe natal fueron como 300 las quiebras. Fue por armar quilombo con estas cosas que se mató (lo mataron).

    Estamos ante el nacimiento de un poder tan grande que no terminamos de entenderlo porque no nos cabe en la cabeza. No sabemos adónde empieza o termina. Es algo nuevo no en la historia, sino en La Historia.

    Los dinosaurios al menos tenían límites.

  3. Norberto dice:

    En este sentido me parece mucho más ilustrativa y ajustada el post de La Corriente Kirchnerista

    http://nestornautas.blogspot.com.ar/

    Aunque creo que está tan bien, y pone de manifiesto que aún con el poder omnimodo que tienen cometen errores legales, que no debería tener publicidad. «No debe distraerse al enemigo mientras se equivoca» sería la referencia para tener razones legales que permitan objetar y derogar esta fusión a contramano de la legitimidad y el derecho, tanto más que no estamos hablando de concentración sino de monopolio de la mercadería, para ellos, que en realidad es nuestro derecho a la información.
    Habrá quien diga que no es monopolio, que podría llamarse oligopolio, pero ni eso es el caso por la desproporción de los secuaces con respecto al Cappo de esta famiglia, tanto en el campo de las comunicaciones como en su influencia sobre los tres poderes del Estado. Ni hablar de los sicarios, ganapanes que saben que solo pueden subsistir al amparo de dicho Cappo, y que cualquier pequeño desvío de sus órdenes puede significar la pérdida de los beneficios a que estan abonados mientras la verdad no les hace caer la la noticia.
    Nunca menos y abrazos

  4. Abel B. dice:

    Estimados:

    Cuando anoche programé este posteo, me extrañaba que en la blogosfera -la que yo leí, al menos- había pocos análisis serios de los últimos pasos en la política comunicacional del gobierno de Macri.

    Y hoy a la mañana, y más temprano, aparece el tema en Néstornautas, como señala Norberto.

    Hay que reconocer que el de los santafesinos es más ortodoxamente doctrinario: abomina de Magnetto y de todas sus obras, mientras que Santiago Marino trata de adoptar un tono neutro. Pero deja traslucir que no le gustaba 678.

    (Voy a ser heterodoxo en mi tribu, la de los «críticos»: La realidad mostró que 678 fue una herramienta política muy eficaz. Convocó, y empezó a dar identidad, a un público específicamente kirchnerista, que hasta entonces la política convencional no registraba (Hablo de la crisis del 2008 y sus inmediatas secuelas). Creo que fue un error que saliera por la TV «pública». Su lugar natural era uno de un canal oficialista «independiente», como fue después C5N en los tiempos de VHM y Navarro. Pero la política de medios K -aunque tuvo algunos ejecutores talentosos- no tuvo estrategia. Que su vocero para la batalla terminó siendo la Presidente, lo indica. Los empresarios elegidos para armar una red favorable… son una demostración).

    Ahora, me doy cuenta que mi comentario «los grandes conglomerados mediáticos son dinosaurios» requiere argumentos, porque, como señala Daniel, las apariencias indican que los mamíferos no tienen chance.

    Tengo que elaborar en un nuevo posteo, es evidente. Aquí, sólo menciono que parece que el asteroide ya cayó, en el Hemisferio Norte. El «invierno» que se extiende se llama «populismo».

    Felices fiestas

  5. Ezequiel Gaut vel Hartman dice:

    Me parece que, sin querer, vuelven a pegarse dos fenómenos separados. Se perdió, por lo tanto, el gobierno erró en su política de comunicación.
    Me parece que es cierto que 678 sirvió para congregar un público y mantener una de las tribus de manera eficaz. El problema fue que se alienó al público peronista no k. y al público ni peronista ni k (que en algún momento votó de este lado).

    No dar por el pito más de lo que el pito vale. La concentración seguirá y podrá poner todo su aparato donde quiera y donde le guste. Pero Hillary perdió y los medios yanquis (TODOS) todavía no lo pueden creer.

    no hay que tenerle miedo a la híper concentración. Una estructura grande tiene todas las desventajas que vienen con su tamaño. Y si esa estructura se organiza de modo descentralizado, entonces ya no estaremos hablando de una estructura sino de varias… y donde hay varias será posible entrar en alguna.

    Todos los gobiernos del mundo tienen este problema de la legitimidad, enganchada a cómo a quién y por dónde comunicar.
    con el diario del lunes, y con toda la irritación que produjeron las políticas comunicacionales del gobierno k, no creo que hayan sido tan desacertadas. No se perdió por eso, sino por el agotamiento del gobierno que no es un error ni nada que se le parezca. Las cosas se ponen viejas. Todas. A este «cambio» ya le está pasando también y ya sus globos no garparán como antes. Y se están quedando en la repetición de sus propias consignas a una velocidad envidiable. Ese es el dinosaurio.

    En Alicia estaba esa frase «para quedarte en el mismo lugar, tenés que correr muy rápido». Para que todo sea como siempre, tenés que moverte, porque el contexto cambia a tu alrededor. Cristina no cambió y perdió potencia insistiendo siempre con lo mismo (aunque con distinto tono en la campaña 2017).

    Vamos a ver cuánto le dura a Cambiemos la eficacia de su política comunicacional, con o sin Clarín.

  6. Silenoz dice:

    Si, de hecho ya se dió el primer paso, precisamente en su centro, con el fin de la neutralidad de la red

    Sin lugar a dudas los más chicos y/o «inconvenientes» e’tan jodido’ e’tan

  7. Mario Burgos dice:

    http://labusquedaylavida.blogspot.com.ar/2017/12/grieta-o-conciliacion-una-referencia.html?m=1 No habla de Argentina, pero su presentación nos presta una gran ayuda para saber qué es «la grieta» y de qué males salvó al proceso popular en nuestro país: nuestro pueblo no aceptó olvidar ni transar con quienes lo agredieron: Ni en la fusiladora, ni en el ’73, ni en el 83. Es la grieta.

  8. Silenoz dice:

    El problema de este tipo de notas es que siempre decanta en lo mismo: no se puede hacer nada… o muy poco… En todo caso cuando se llama a lo actuado citando al kernerismo como epítome de la lucha contra los mono-oligopolios, tampoco se analiza su, llamésmole, pereza para acentuar su intervencionismo en la profundidad y, en algunos casos, la dirección correcta. Filosóficamente hablando, se podría decir que aquel creía que brindar condiciones favorables a los privados (en cuanto a recursos y poder de compra del mercado), serían condiciones suficientes para que estos invirtieran (los Eskenazi como ejemplo palmario)

    Este enfoque empieza incorrectamente cuando Becerra dice: ”“el sistema de medios argentino es “proto-capitalista”: no se rige por la lógica del mercado. Es un sector privado que mama constantemente de la teta del Estado”.”

    A mi entender (ofcors) si se sigue la lógica anterior entonces el “liberalismo” in toto es “proto-capitalista”, ya que “los mercados” son una criatura de los estados y los primeros sólo pueden desenvolverse satisfactoriamente con la presencia de los últimos.

    Con acuerdo a Polanyi, la regulaciones a los mismos que hicieron/hacen los gobiernos (paradójicamente a cargo de liberales como regulaciones laborales, comercio, proteccionismo) no tuvieron más fin que “salvar” a los mercados –y el capitalismo- de su autodestrucción

    Bajo mi perspectiva lo que pasa hoy con el multimierdos, ES capitalismo puro y duro, NO HAY contradicción entre un sistema de mercado cuyas empresas vivan de la teta del estado -es más hasta se autodestruirían si no lo hubiera- y, lo más importante, re jerarquiza la posición de este último en su capacidad de regular a estos bichos. De hecho creo que una concentración como la actual puede ser un boomerang para el gobierno porque no hay incentivos para mejorar el servicio (que le pasó al kernerismo con la lu’, los celulares), de hecho Fibertel anda pa’la mierda (al igual que los otros)

    Creo que la forma inteligente de intervención es crear empresas testigos que oficien de referencia en los precios de los servicios (tipo “precio natural” o de “equilibrio” ja ja…), a la vez si se es dueño de la infraestructura, se tiene el poder de establecer bandas de precios de acuerdo al criterio que se le cante y. no menor, la pauta sin la cual parece que el negocio no funciona. Estos 3 elementos -entre otros que seguramente deben haber- me parecen suficientemente poderosos para al menos domar o ponerle un coto al “dinosaurio”

    Una oportunidad desperdiciada fue hace unos años cuando el estado se quedó con un espacio de banda (3 o 4G no me acuerdo) y se especulaba que ella sería utilizada por una empresa del gobierno (el cro. De Vido podrá decir algo).

    Es más, esto puede ser aplicado a otras ramas: por ej. el cro. polémico decía que cuando se creo la que llamaron “Moreno Card”, la idea no era que el público cambiara sus plásticos por aquella, su finalidad era fijar tasas de interés de referencia, testigo para el financiamiento de las compras a los demás bancos e instituciones crediticias, no importa si se tienen muchos o pocos adherentes, el estado puede prescindir de una masa crítica de clientes para la supervivencia de la empresa.
    Otra intervención de este tipo hubiese sido crear y que funcione a pleno una “IAPI” que empezara comprándoles los granos a los “patriotitas” garantizándole el bendito precio pleno, algo como esto hicieron pero con un énfasis perezoso… Y, ya que estamos, creo que si se hubiera hecho con una mayor convicción y decisión, parte de la “zona núcleo” del país nos hubiese votado en el ’15.

    Básicamente lo que se requiere es decisión política con un objetivo claro y no-chabón ja ja…..

    En cuanto a la politica comunicacional del gobierno:
    No necesita su 678 público porque ya lo tiene en casi todos los privados y con un alcance del 100%, bajo su lógica o filosofía ponele, estos son más eficiente que el estado y de paso, achican el gasto público, pero lo que no dice es que el rating de los medios públicos han caído y la oferta de contenidos ha perdido toneladas de calidad y diversidad.
    Yo creo que ceder a otros la iniciativa y formato de la información es peligroso por su falta de control directo y lo lábil de algunas alianzas

    Además hay que dejar de revolear la tanga con la monserga de la propaganda oficalista que pagamos de nuestro bolsillo en la TV pública y esa orientación «a-politica» que deben tener los gobiernos de acuerdo al alto pensamiento clase mediero tilingo…. auqnue nos pese, los gobiernos deben comunicar a su manera y con un soporte bajo su titularidad….

  9. ram dice:

    Interesante, pero no por eso menos penoso, es que se siga con la tirria a «678», ahora culpables de «…..problema fue que se alienó al público peronista no k. y al público ni peronista ni k ….» ¿era para tanto?, así que era 678 el «alienador»?, y ahora que no está, quienes alienan a ese inocente público no K, anti K o insensatamente macrista de ahora?
    Vamos, 678 no alienó a nadie, su demonización fue una prolija e incesante construcción de los ganadores de hoy – absolutamente incapacitados de sostener un mínimo debate fuera del griterío y la inconsistencia, además de la mentira del puterío, ahora y entonces…
    Puede decirse que 678 se ganó ese odio – que lo ganó en buena ley y con armas legítimas – lo que realmente molesta es que aún desde los «propios» se insista con lo mismo, esa cosa de que «estaba mal» que el kirchnerismo tuviera una voz en la tele….. si lo que de veras estuvo mal es que fuera UNA sola voz… era con más y variados 678 la cosa, no SIN…

  10. vale dice:

    Hola, me parece que no hay una correcta evaluación de la gente común, la que camina por la calle al lado de otros todos los días.
    Creo que cuando la realidad se impone, no hay política de medios que resista, así como cuando la realidad es tolerable, cualquier politica comunicacional es tolerada.( lo importante no es la política comunicacional que si se quiere, es contingente)
    A este gobierno se le cayó el sombrero ( lástima que adentro tenía la constitución).los políticos parecen no haberse dado cuenta….
    «La gente» o sea, todo el que no pertenece al subconjunto agro-garca, empresario o político, es decir la mayoría silenciosa, está harta de ser «interpretada» desde el desconocimiento y luego tener que cargar sobre sus espaldas las consecuencias del error.
    Si uno camina entre ellos y habla en cualquier parte se da cuenta que «los políticos» «viven en una burbuja» mientras » la gente » padece las consecuencias y sigue armando un pais con los escombros .
    De los ecos de la calle a la anarquía solo hay que cruzar el cordón de una vereda.
    Si queremos saber qué pasa , escuchemos a la gente, por ahi nos va mejor, porque no fue ella quien nos condujo al laberinto, sino nuestras conducciones políticas.
    Creo que lo menos grave en esta página de la historia, es la política comunicacional, lo grave fue, no escuchar a tiempo a «la gente» nunca, priorizar el precio del dolar al salario de los laburantes, priorizar el sistema comunicacional, al desastre que las políticas de nerón, provocaron al pueblo y priorizar la lógica aristotélica y las estrategias de la argumentación, a los diálogos de socrates, ( «políticos : conózcanse a ustedes mismos!») en fin la gente de carne y hueso, padece las consecuencias de las erróneas decisiones de los políticos que se acuerdan de ellos cuando hay que votar y más tarde olvidan , transan y etc… hasta dentro de 4 años.
    No estamos en el 2001….estamos peor y de seguir así, los políticos serían un plazo fijo que no se puede renovar, por allí sería hora de pensar «en la gente»? de gobernar para » la gente»? de impedir que se siga rematando el país como lo están haciendo? o es acaso que » la política comunicacional» sea los nuevos «pescaditos de colores» con que se adornan los ojos y oídos de los «ignorantes» populachosos?
    Hay un aprendizaje fundamental¨:la sabiduría de verdad no está en los libros, sino dentro de uno mismo, en la forma en que ha capitalizado sus experiencias y la medida en que ha crecido.
    «La gente» no crece como persona humana por una política comunicacional o leyendo a Edgar Alan Poe, sino capitalizando sus experiencias, una cosa es aprender ( desde el error propio y también del ajeno con consecuencias sobre la vida propia) y otra aprehender de los libros que escribieron otros/as para que aprehendamos y el sobresalto permanente una es ilustración que da lustre a la piel, la otra es sabiduría.
    El día que la política de los políticos aprehendan y aprendan a dar respuesta a la necesidad de «la gente» lograremos finalmente políticos de verdad para la realidad que vive «la gente» no de libro para ilustrar discursos vacíos o discursos de salón.
    La única casta superior que existe en la argentina es la que a lo largo de la historia se cargó el país en sus espaldas: EL PUEBLO ARGENTINO.
    Al gran pueblo argentino salud
    y ya me voy ( jeje)

  11. vale dice:

    El problema aquí no es 678, ni el kirchnerismo, el problema es definir con la verdad para qué ( y para quiénes) gobiernan «los políticos». que ni siquiera son gente porque no dan la cara.

  12. victorlustig dice:

    Estimado Abel

    No me voy a centrar sobre la discusión, que, seguramente se desviara, pero, hay algunas cosas importantes

    Como leí en un twt de Lacunza (Sebastian)

    a) Los pragmáticos del kirchnerismo despreciaron la vía institucionalista en medios, justicia, políticas anti concentración etc.

    b) Dejaron la mesa servida a su deshinibido y poderoso rival

    c) Toda la sociedad paga las consecuencias, especialmente los más pobres

    Puedo o no estar de acuerdo con el ultimo, los dos primeros son solo una muestra más de como hicieron las cosas, incluyendo 678 (no hablo de energía, no hablo de transporte, no me quiero extender ni es el propósito del post)

    Por otro lado, hay algunos errores de concepto, uno, y grave, es suponer que Internet es un ente descentralizado, nada más errado, los servidores de nombre (esos que transforman abelfer a un nro.) están y estuvieron siempre en el mismo lugar, Virginia, y nunca fue un secreto. Los protocolos de como se mueven los paquetes los maneja en gran parte Cisco (ese en California) y de ahí se normalizan.

    Por ese motivo los rusos escarcean con una Internet de ellos y los chinos también, a pesar de la Gran Muralla (ambos, junto con los indios están armando su GPS propio, es otro tema, cada uno el suyo).

    USA allá por los 20s arreglo con ATT (Ma Bell, coloquialmente) el quasi monopolio (no lo era, quedaron independientes chicas) a cambio del servicio universal, en 1984 casi logrado esto en telefonía, se hizo el Split (ya bastante antes con MCI en negocios y Larga Distancia). Hoy, pasados 30 años esta casi en vías de ser Ma Bell sin las obligaciones (Ningun POTUS hizo nada por evitarlo desde los 90s) y asi.

    Hoy, nosotros aún estamos pagando las consecuencias de la privatización y Canal 13, génesis del decreto de Nestor de Cablevisión/Multicanal, todos los que estábamos en el negocio o cercanos dijimos mmmmmmmmmm. (Alguna vez casi instalo un Cable en Moldes, menos mal que no).

    Luego, cuando se dieron cuenta, ley de SCA, hecha por filósofos, sociólogos y contadores, que ni siquiera puso la desagregación del loop local (Los de Telefónica y Telecom se hubieran enojado, les bajaba el valor y mucho), con lo cual, perdimos otra oportunidad, esa ley era para los 90s, no los 2010 y mas.

    Y ahora? Ahora a joderse por 15 años

    No fue magia

  13. Silenoz dice:

    ¡qué barbaro el kernerismo! .. hace dos años que se fue y todavía sigue gobernando, además de cooptar organizaciones internaciiones y financiar golpes de estado…
    Che «magia» ¿todo esta monserga para decir que la culpa de todo lo que hace esta mierda de gobierno es de los K? “perocristina ñañaña” ¡¡¡a morir!!!

    Igual a CFK la meterán en cana por “traición a la patria”, podés pedir ser parte querellante agregando todo ese coso que decís…. ahora por lo de Multicanal… el tema es que NK no está…. yo propondría un juicio cadavérico

    ”los servidores (……) están y estuvieron siempre en (…) Virginia” y ♪ ♬ en Alemania Beckenbauer, en Brasil el rey Pelé y acá en Argentina Maradona su ballet ♪♫ (ja ja ja….)

    PD: ¿a vos te preocupa la suerte de los “pobres” y votaste a esta mierda de gobierno? O ¿yo no los voté para que hagan esto? (reciclado culposo del “no lo voté” mendeznista)

  14. […] anoche programé este posteo, no había leído en la blogosfera politizada análisis de los últimos pasos en la política […]

  15. Juan el Bautismo dice:

    No existe para el Taoperonismo más que una sola clase de Hombres: los que confrontan al garca

  16. victorlustig dice:

    no, como buen kirchneristas sos refractario a los hechos, que, mal que te pese, fueron asi,
    besi
    ps, ponete a estudiar, pareces Juan
    https://en.wikipedia.org/wiki/Root_name_server

  17. vale dice:

    qué tal las mujeres como Cristina Juan?

  18. Mariano T dice:

    Paradójicamente la supervivencia de Cristina como opción electoral es lo que Macri necesita para que Magnetto lo siga apoyando a él.
    Magnetto sabe que la vuelta de Cristina supone la expropiación, con o sin ley.
    Por eso Macri no va a permitir que Porota vaya presa, sea inhabilitada o cosas por el estilo. La necesita como cuco, para que Magnetto no revolee el plato de sopa.

  19. Juan el Bautismo dice:

    Firmate algun documento, peregil.
    Sino despues cuando se demuestran que solo son analisis pedorros tienen que ir a reclamartelos a lo de tu hermana.

    Es parafraseo de las 20 Verdades, vale. Saludo

  20. Mariano T dice:

    No más pedorros que los de cualquiera por acá. Y perejil se escribe con j.
    Con CFK neutralizada, Magnetto empezaría el jueguito entre Cambiemos y el PJ. Como hizo siempre. Por ahora no puede darse el lujo

  21. Raúl C. dice:

    Me pregunto con quién habrá firmado un acuerdo Magnetto para estar tan seguro de que, con su enfermedad y todo, va a vivir 150 años.
    ¿Existirá el diablo después de todo, o solamente es la locura de un tipo poderoso -pero loco-?

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