La 1° batalla del 2019

congreso de noche

El título no es mío. Más importante, puede ser engañoso, porque parece remitir la decisión a un lejanísimo (para Argentina) octubre del 2019. Pero en un sentido más profundo, apunta a algo decisivo. El enfrentamiento fundamental de estos días ya no es el que dividió a los argentinos en 2015 y desde entonces. No pasa por kirchnerismo (peronismo), Sí o No. Es las políticas de Macri, Sí o No.

Es curioso, pero fue este gobierno que cometió gravísimos errores en el manejo de la crisis del ajuste jubilatorio y cuya cabeza visible mostró una insensibilidad política asombrosa (Macri jugando al paddle ayer lunes o haciendo saber que prefirió tener la TV apagada durante los disturbios) el primero en dar una señal precisa que el tablero estaba cambiando. Que, aunque Clarín y los más primitivos de sus operadores insistían obsesivamente con una conspiración golpista K, era necesario mostrar un enemigo más creíble para el público.

Como cuenta La Nación, y todos pudimos ver: «El accionar de las fuerzas de seguridad: esta vez con la Policía de la Ciudad a cargo del operativo, el objetivo durante la primera hora fue resistir y esperar, mientras que el jueves pasado habían reaccionado duramente desde el inicio. Ahora dejaron a los manifestantes que descargaran piedras y otros objetos, y que la televisión registrara violencia de un lado y heridos policiales del otro. Así se consumió el tiempo clave para que se iniciara la sesión. Con el debate en el Congreso iniciado, la policía pasó a una etapa más decidida«.

Es así: durante más de una hora, los metropolitanos resistieron estoicamente detrás de sus escudos una lluvia de piedras, que conseguían y lanzaban, sin que se los molestara demasiado, los provocadores habituales, más los espontáneos que se prendían, digamos todo. Cuando se logró el quórum y empezó la sesión, apareció la infantería y procedió a dispersar, con los métodos de siempre. Resulta conveniente el espectro de los «violentos» para asustar a los buenos ciudadanos -los piquetes han sido, en general, demasiado pacíficos- y justificar represiones.

En mi opinión, no es suficiente. Y el eco que tuvo la sugestión de los cacerolazos, no importa quién la lanzara, lo demuestra. Todo jubilado, aunque sea un ex juez de la Corte Suprema, siempre va a sentir que se le está pagando menos de lo que merece. Y la angustia muy real de los millones que cobran la mínima o cerca de ella, se extiende a los familiares que tienen que ayudarlos. El error estratégico, y a la vez inevitable por su política económico, del macrismo ha sido afectar al grupo más audible en sus demandas en cualquier sociedad moderna: los jubilados.

Tienen razón un socio mío en la agencia, y también Manuel Saralegui: lo de esta madrugada fue para el oficialismo una victoria legislativa y una derrota política.

Igual, es una batalla, no la guerra. Y no está definido el resultado final. Los que sí han quedado claramente delimitado son los bandos políticos que se enfrentan hoy: Los que han apoyado en esta coyuntura a este gobierno y los que se han opuesto. Nada es inamovible en política y en los asuntos humanos en general, pero la lista de los diputados que votaron Afirmativo y los que votaron Negativo es un indicador útil.

Más allá de carpetazos y presiones -que no son algo nuevo en política, justamente- los gobernadores que impulsaron a sus diputados por el Sí han elegido un bando y una estrategia. Y para la oposición, esa larga, mortal sesión ha sido un banco de pruebas para la suya y para sus figuras en el parlamento. Con historia y proyectos distintos, Rossi, Moreau y Caamaño mostraron oficio y coordinación. El joven Del Caño -que como troskista que es debe diferenciarse, tuvo un papel digno y visible. Y la joven María Emilia Soria se convirtió en una estrella de rock para los opositores más emocionales. José Luis Gioja puso al PJ nacional en el lugar que correspondía. Y vale la pena mencionar que Gustavo Menéndez, Verónica Magario, los nuevos intendentes del conurbano que hoy manejan el PJ PBA y que gobiernan un porcentaje considerable de los argentinos fueron al Congreso a manifestar su rechazo a la ley de Macri.

Tengamos claro algo: el Congreso es sólo el escenario más visible de la puja política. Esa es su función, y es muy bueno que la cumpla. Las victorias más importantes de la oposición a estas políticas en estos siete días fueron la gigantesca movilización de los movimientos sociales del miércoles -que mostraron que el macrismo no había logrado cooptarlos- y la muy reluctante, adhesión de la CGT. Que no será decisiva hasta que -¿en marzo, abril?- alumbre una nueva conducción y una nueva relación de fuerzas en el movimiento obrero.

Pero la tarea pendiente, decisiva, es la construcción de un proyecto de poder. Distinto del del macrismo, que ya lo tiene. Como dije hace pocos días «El campo popular (o para el caso, el campo anti popular) sólo se puede articular si hay un proyecto de poder en el que participen (o al menos encuentren tolerable) todos los sectores que lo componen«. Y, por supuesto, convencer de él a la sociedad. No puede confiarse en que los desastres de la actual política económica lo lleven por sí solos al gobierno.

17 Responses to La 1° batalla del 2019

  1. Pedro dice:

    Abel, me cuesta ver una victoria política de la oposición. Ayer se afanaron a la vista de medio país cien mil millones de pesos. Hicieron que nos tiremos piedras y gases entre nosotros todo el día, durante dos días. Y ni siquiera se molestaron en prender la tele. Y hoy, para terminarla, salieron a decir, bien dormidos, que fue todo orquestado por los k o quien sea. El mensaje es claro: nosotros, nuestra inteligencia, nuestro poder adquisitivo, todo eso no tiene ningún valor. Acaban de ganar una elección con ese slogan. Acaban de pasar una ley de ajuste mayúsculo sin siquiera formular una justificación, a días del fin de año. No creo que se sientan muy derrotados.

  2. claudio Maxl dice:

    A ver, para el triunfo 2019 existen 2 opciones: peronismo PBA unido (incluido Massita, dandole la gobernacion si la exige, asegura perforar 45% PBA) o pacto con el cordobesismo (q pinta imposible hoy, aunke Kincho no jugo en esta para el Pro con sus diputados .). O se acumula votos en PBA para neutralizar 50 puntos abajo en Cordoba o se juega a perder Cordoba x «solo» 25-30 puntos en alianza con Kincho.

  3. Capitán Yáñez dice:

    Mi siempre muy estimado blogger no más en jefe, creo que pocas veces (tal vez nunca) en mis años de «comentarista» de este venerable (¿?) blog he estado más de acuerdo -palabra por palabra- en un post como lo estoy en este.
    Ahora bien, en la «construcción de un proyecto de poder» habrá que tener en claro, entre varias otras cosas, quién es quién entre los que participen. Conviene, entonces, dar una lista de los «peronistas» (aclaro: no revoleo peronómetro alguno… pero para todo hay límites) que participaron del latrocinio perpetrado entre ayer y esta madrugada. Están excluídos cordobeses y misioneros, que ya son algo así como remedos del Movimiento Popular Neuquino.
    Veamos.
    1) Las prostitutas de Don Gato (esto es, gobernadores que so-pretexto de tener que pagar sueldos y aguinaldos se prendieron sin ambages al latrocinio… olvidando que ya se habían sacado fotos con el jefe de la pandilla… aún cuando no tenían que pagar sueldos ni aguinaldos):
    Juan Manuel Urtubey (de Macedo)
    Rosana Bertone
    Alberto Weretilneck
    Juan Manzur
    Gustavo Bordet
    Domingo Peppo
    Mariano Arcioni (este se ligó la gobernación de rebote… pero en campaña fue un antigatuno que reíte de Cristina y el Chivo)
    2) Por riguroso orden alfabético de sus apellidos, acá van las geishas de Don Gato (o sea, los/as diputados/as «peronistas» que votaron a favor del latrocinio… sin siquiera tener que pagar sueldos y aguinaldos):
    Juan Bahillo
    Mayda Cresto
    Silvana Ginocchio
    Pablo Kosiner
    Gladys Medina
    Juan Mosqueda
    Gustavo Saadi
    Pablo Yedlin
    Miguel Zottos
    «Son buenos muchachos (as), pero si se los vigila son mejores» dijo alguna vez alguien que conocía el paño.

  4. Mario Burgos dice:

    Cuenta Félix Luna en «El 45», que horas antes que se colmara de trabajadores la Plaza de Mayo, el 17 de octubre, los altos mandos militares discutían en la Rosada una salida a la crisis y encontraron como la mejor alternativa entregarle el gobierno a la Corte Suprema de Justicia. Unas horas después, con la Plaza ya rebasando y un clima de protesta sin antecedentes, terminan acordando con el coronel Perón la convocatoria a elecciones en 6 meses y hasta le piden, cuando ven que se va a retirar: «Háblele a la gente o nadie va a poder salir de aquí». Pasa una y otra vez en Argentina: Unos cuantos jerarcas se reúnen en alguna parte y deciden el destino de nuestra Patria. Una movida del pueblo desnuda el sentido de despojo de ese destino y lo ridículo de las decisiones tomadas por esos jerarcas. Cincuenta y seis años después, en medio del minué de los presidentes por horas, un legislador se atreve a decir en sesión parlamentaria: «No le hagamos caso a los que vienen a hacer tachin-tachin en la calle, acá se toman las decisiones». Dos años después, con el asesinato de Kostecky y Santillán mediante y la muerte de muchos, muchos jubilados fruto de, simplemente, la vergüenza de buscar comida entre la basura o la bronca de perder sus ahorros en bancos , el tachin-tachin coronaba en el inicio de un gobierno popular cuyo único precedente fueron los años que se iniciaran con Perón y que supo refrendarse a cargo del país durante doce años. Ya nadie se acordaría, como tampoco yo, de aquel legislador ocurrente que equivocó quiénes realmente toman decisiones políticas capaces de no someterse a los poderes de turno: Las mujeres y hombres de nuestro pueblo. Lo del 45 no puede en estos días repetirse. Los militares, tras la primera experiencia peronista, procuraron por todos los medios a su alcance impedir la emergencia de milicos como Savio, Perón o Valle. Por otra parte, tras el bombardeo a Plaza de Mayo, los fusilamientos, las siguientes dictaduras, el genocidio, lo que para los militares de hace 72 años era demasiado, para el frente oligárquico corporativo que reúne Cambiemos es nada más que definir el monto de represión a implementar. Tampoco lo del 2001 se repetiría del mismo modo: Aquel parlamento estaba herido por la decepción con la Alianza y el «que se vayan todos» se produjo por la mera decantación de esa decepción. Pero en esa decantación hubo un antecedente y un disparador a mediano plazo: La reducción del 13% a las jubilaciones, impulsada, entre otros, por Bulrich y Morales. Hoy, en cambio, hay un gobierno refrendado parcialmente en las últimas elecciones y una oposición que, es nuestro caso, viene de realizar uno de los mejores gobiernos de nuestra historia. Ambas situaciones se conjugan en que el gobierno macrista, tanto acuciado por los vencimientos de deuda que él mismo ha creado, como empujado por su objetivo de terminar de demoler el Estado populista, se lanzó contra viejos, combatientes de Malvinas, personas con discapacidad y pibes en su acción de reconversión distributiva y se encuentra por ello con el rechazo creciente de una sociedad que no acepta la agresión contra sus hijos, sus padres y su futuro. Eso es lo previsional, eso son las jubilaciones y pensiones: personas queridas, símbolos innegociables, antes que números e índices como ve Cambiemos. Encontramos entonces que la Alianza Cambiemos, en lugar de quemar tiempo por presión popular como le pasara a aquella Alianza, lo quema con su maximalismo y genera con sus acciones una irrupción popular que no soporta, ni por su ideología ni por su historia. Así que, si bien no podemos decir que el gobierno tiene su 2001, sí podemos y debemos decir que el gobierno se está empantanando en algo que ya se parece, aunque se ve peor que aquel 13% de despojo, encuentra un efecto similar en la conciencia de la sociedad y encima lo aumenta con una represión que, dirigida a sembrar miedo, tiene el efecto paradójico de sembrar descontento, hasta en parte de sus votantes. La oligarquía, los suyos, está condenada a leer el devenir, la historia, según su propia versión de la historia. Tiene todo el poder aún, pero se serrucha los pies con el paquete de medidas que inicia con el saqueo previsional. Es su 13% y en parte tendrá el mismo resultado económico: Ganar unos meses hasta que el próximo embudo financiero lleve a Cambiemos a un nuevo despojo contra el pueblo. El problema, habida cuenta del marco de represión salvaje con que sostienen este despojo actual, es saber cuál será el marco represivo cuando la rueda de la decepción y la bronca encuentre a la mayoría de nuestro pueblo enfrentando a TODAS las políticas de Cambiemos. Es preciso decirlo y procesarlo,con toda nuestra población: Si no confrontamos hoy con las políticas de Cambiemos no sólo estaremos colaborando con el despojo a los más débiles, estaremos abriendo las compuertas de una violencia institucional y social sin límites previsibles.

  5. Capitán Yáñez dice:

    Ponele un poco de onda, flaco. Anoche en Santa Fé y Coronel Díaz, epicentro del gorilaje más repugnante (vivo a cuatro cuadras), ahí donde la gorda miserable sacó más o menos un 99% en las últimas legislativas, resonó muy fuerte el «Macri basura vos sos la dictadura»… y no lo cantaban «los K», que por la zona no los hay. Largá TN, La Nación (y porquerías por el estilo) y la «depre» y salí a la calle con alegría (el gorilaje no sabe qué es eso) y ponete a militar o a dar lo mejor de vos mismo en cada cosa que hagas. Con eso se los derrota a los que «salieron a decir». Algo se les rompió ayer, y no creo que lo puedan recomponer. Poné onda, flaco, si no… estamos al horno.

  6. Hoy coincido totalmente, Abel. Y tengo las posturas de los positivos y los negativos bien guardada.

  7. Fueron menos votos de lo esperado. Volvieron los cacerolas os y la oportunidad (mayoría peronista) muy bien coordinada. Es una buena inflexión.

  8. Bastante buena reflexión. Arriba la esperanza y a laburar!

  9. Teodorico dice:

    Comentaba el otro día, que quienes tenemos en claro lo qué es este gobierno y el grave peligro de que cumpla todos sus propósitos, debemos evitar caer en la tentación del «eventismo». Esperar ese «gran evento» que implique la caída humillante del gobierno y su huída en helicóptero; así como ver en todo un presagio de que ésto va a ser así.

    Justamente, ese «gran evento escandaloso» que esperaron sentados los anti-K furibundos durante 12 años…

    Por deformación profesional trato de no ser optimista, ni pesimista, sino evaluar escenarios.

    Como bien señalás, creo que es la primera vez que una situación política se leyó en clave «M o anti-M», en vez de continuar con la obsesión K; como erróneamente pretendió hacer el oficialismo: «esta ley es una porquería, pero si no la votamos vuelven los K».

    Y el jueves, por primera vez el oficalismo se encontró un frente medianamente coordinado (sea en el voto parlamentario o en la calle), que englobó al kirchnerismo, el justicialismo y sectores de la izquierda (hasta hace poco tan obsesionados con Cristina como el macrismo).

    El círculo vicioso violentos-represión… ¿qué decir?. La gran «diferencia» represiva entre el jueves y el martes, es que el jueves fueron agredidos físicamente hasta los diputados «sospechados» de votar en contra, para luego seguir una cacería humana con el fin liso y llano de aterrorizar a todo quien que no se dedique a adorarlos. El martes fue otra cosa… pero hubo claros discursos de incitación a la violencia de Marcos Peña, Massot y en menor medida Amadeo e Iglesias. Sin contar la provocación constante que es la permanencia de Bullrich en su cargo.

    El cambio que veo, es que a partir de la noche del martes, empezó a hacerse oir otro sector; el sector de la clase media urbana que acompañó hasta hace muy poco acompañaron al oficialismo con su voto.
    Es decir, se tiraron en contra un amplio sector de votantes. De la misma manera que se tiraron en contra a sectores relacionados y emparentados con las FFAA por el destrato a toda la cuestión del ARA San Juan, y sus posibles motivaciones inconfensables.

    ¿Cambió algo? Creo que sí. No se si definirlo como primer triunfo de la oposición, o victoria pírrica del oficialismo. Me pregunto si tomaron conciencia de que cada proyecto de reforma que quieran plantear, les va a implicar un despliegue represivo masivo.

    Soy pesimista en el sentido de que pese a lo que dije párrafos ha, no creo que esto implique un divorcio entre el oficialismo y sus nucleos votantes. Sigo creyendo que, lamentablemente, la oposición está muy lejos de poder conformar una alternativa en 2019, aún poniendo todas las fichas a Cristina.

    Si me inclino más a vaticinar a Cambiemos enfrentando una escisión también de Cambiemos que pueda tentar a algún que otro voto progresista.

  10. Capitán, vivo a 100 m de Santa Fé y C Díaz. Un café en la esquina ?

  11. Norberto dice:

    Estoy de acuerdo en la mayoría de lo dicho, solo que el proceso económico será más acelerado que el que Ud detalla.
    Ayer la renovación en Lebac tuvo una baja mayor al 25%, que por supuesto en gran parte se debe a la nueva disposición que obliga a aseguradoras a no renovar, pero el ajuste previsional viene con bonus, a la nueva Ley hay que adicionar la reforma tributaria y la reparación histérica, entre ambas agregan una pérdida de recursos de la ANSES del orden de doscientos cincuenta mil millones de pesos de hoy, porque una vez lanzada la cosecha, a los beneficios que provoca la disminución de retenciones a la soja, deberán agregarle el incentivo de un tipo de cambio que se acerque al que requiere la angurria de los agrogarcas de tercer piso, acopios y exportadoras, so pena de ensilamiento del grano a la espera del mismo.
    Esto sucederá en el marco de subas de tasas en los States, que no solo obligará a mayores intereses externos, para mantener relativamente controlada la divisa deberán subirse al tigre de mantener el stock de Lebac y evitar una corrida.
    La consecuencia de ambas cosas, que ya las vimos en el Brasil neolib de Dilma con la tasa Selic, me indican que a ellas se suma en nuestro país la presión por rentabilidad que en aquel es mucho menor, es decir, inflación ahora por dos motivos, suba de costos y adaptar los niveles de renta a los financieros. Y eso nos llevará a que el ajuste de hoy será aún mayor al previsto por ellos, con la consecuente degradación de haberes y salarios porque al dibujo actual del IPC por el INDEM habrá que agregarle que la encargada de la Encuesta de Hogares, Cynthia Pok, debió renunciar porque necesitan mayor sesgo plutocrático que el de hoy, donde gastos para el hogar, servicios, alquiler, impuestos y expensas, está representada por menos del cuatro por ciento de los ingresos familiares, mil doscientos pesos en un ingreso para dos personas trabajando de treinta mil pesos.
    Como Ud ve, la bola de nieve está descontrolándose.
    Nunca menos y abrazos

  12. Capitán Yáñez dice:

    Tolón

  13. Pedro dice:

    Capitán, con todo respeto, yo estuve en la calle y describo lo que vi. ¿Estuvo usted conmigo para saber de dónde obtuve mis impresiones? No sé equivoque, yo quiero pensar como usted. Y después del robo que nos acaban de cometer, de la cantidad de gente que acaban de condenar a la pobreza, lo que menos quiero es pincharle la alegría. Así que voy a hacer una observación y lo voy a dejar ahí: en Capital habrá tal vez un millón de personas que no han votado nunca al macrismo. Eso alcanza para hacer cacerolazos con relevo de acá a fin de año sin cambiar ni una coma el número de votantes. Que tenga buen fin de año, cumpa, y ojalá se cumplan sus deseos.

  14. Daniel Eduardo Arias dice:

    Bien pensado y bien dicho.

  15. Daniel Eduardo Arias dice:

    Teodorico, puede fracturarse Cambiemos, pero no espero que de allí salga nadie con quien se pueda armar un frente.

    Tengo, sí, algunas esperanzas en que algunos radichas casi forjistas, como Moreau, logren romper a algunos pocos correligionarios del interior hacia una alianza con el peronismo y la izquierda. Si uno piensa en la Pampa Húmeda y parte de la llanura Chacopampeana, por hablar de ecorregiones más que de provincias, eso podría romper la Santa Alianza de las ciudades y pueblos agropecuarios con el Macrismo.

    El peronismo haría bien en afilar un proyecto económico para esa gente, sojera pero crecientemente desesperada ante la pérdida de control de su actividad, cada vez más depredada por los mega-contratistas, las semilleras y su genética, las agroquímicas y la mafia del transporte marítimo. Esta última solamente está llevándose U$ 5000 millones/año de las cosechas, plata que en tiempos de ELMA quedaba mayormente en el país.

    Si el peronismo (y la izquierda) no presentan un programa económico que aborde esta problemática, esa gente (que es mucha) quedará pegada a gobernas como Heidi o el Schiaretti, que DICEN representarla.

    Curiosamente, esta gente de las pequeñas y medianas ciudades agropecuarias y lecheras necesita cosas que son buenas para TODO el país y casi todas sus clases: mantenimiento de la espantosa red de caminos vecinales, rehabilitación de la vieja red ferroviaria, con sus ramales secundarios y su capilaridad, puertos públicos y no privados, fletes marítimos nacionales, firmas argentinas de biociencias con genética recombinante (las hay, no les dan bola), «clusters» de productores que puedan competir en cooperativas con los monstruos contratistas, como los Grobo, etc.

    La verdad es que son estos pequebús del campo quienes producen la major tajada de las exportaciones argentas (muy para mi pesar, pero es así), y no los representa NADIE. Aunque todavía no lo saben. Pero lo sabrán.

    El tener un 95% de población urbana en Argentina hace que los partidos no entiendan un comino de asuntos agrícolas. Flor de manera de perder votos para el peronismo, ensimismado siempre en el ingobernable conurba porteño y otros parecidos.

  16. Capitán Yáñez dice:

    Pedro, no sé quién sos, ni qué edad tenés ni que hacés… y no me importa. Yo tengo 63 pirulos y empecé a militar en el peronismo a los 16… tantos años (¡aaaayyyy!) de edad y militancia te agudizan algún sentido que te permite «olfatear» algunas cosas… aunque después tarden en concretarse. Vayamos a un ejemplo doloroso, total ya pasó el tiempo y se pueden permitir algunas confesiones. Fuimos unos cuantos, allá por mediados de 2013, los que sentimos que la ida de Massa era el principio del fin. Seguimos adelante con estoica «disciplina partidaria»… sabiendo que la provincia -e intuyendo que también la Nación- se perdía sin vuelta en 2015. Te digo más: contrincando, incluso, en algunos casos con mucho dolor, con algunos cumpas que se piantaron hartos de los desaguisados del compañero gobernador que, para rematarla, fue nuestro candidato a presidente. Y así fue, nomás.
    Cuestión de «olfato de goleador» (u «optimista del área») … o como lo quieras llamar… pero creeme: algo se les rompió entre el jueves de la semana pasada y el lunes. Podrán meter en cana a Florencia, a Cristina, a Aníbal y a cuantos quieran… pero eso sólo les sirve para retener al gorilaje más repugnante, que suma muy poco. Se sebaron en octubre, y en su obsesión por «teñir de amarillo» el conurbano (o… ¿dónde crées que va a ir a parar el 50% del «ahorro» de la «reforma previsional»?) se garcaron en los «focus group» y tutti le fiocche . La soberbia es mala consejera… y ya que andamos en confesiones, algo así nos pasó en 2011 con el 54% de Cristina.
    Bueno, dejémosla acá, porque «si ves que tu enemigo se está equivocando… no se te ocurra interrumpirlo».
    Aprovechar el error o no… es problema nuestro.

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