Se van los empresarios. Llegaron los rentistas

rentiers

He escuchado a unos cuantos amigos -entre ellos varios economistas con mucha experiencia práctica- preguntarse cómo es posible que una gran mayoría de los empresarios apoyen, hasta aplaudan, políticas económicas de Macri que los perjudican. Desde los incrementos en las tarifas y los precios de los insumos, el alto costo del crédito, la reducción del consumo, hasta medidas que perjudican directamente su actividad (No están hablando, claro, de los empresarios que están en el gobierno o vinculados a él). Es notorio que en conjunto estaban fastidiados con el gobierno kirchnerista, pero ¿era para tanto?

A mí me parece que hay varias razones poderosas. Una es que todas las empresas, en cualquier país, necesitan con frecuencia de la decisión favorable de un funcionario del Estado. Entonces, no criticarán al gobierno en público, y, si se da, le chuparán las medias (Salvo en vísperas de elecciones si las encuestas favorecen decididamente a la oposición. Eso hoy no pasa).

Otra es el exitismo. Una característica común en los humanos, y los argentinos somos muy humanos en ese sentido. La necesidad no confesada, ni aún a sí mismo, de identificarse con el que parece ganador. Mientras parezca.

Y existe, es muy visible, la construcción de un sentido común gramsciano, que hemos mencionado en el blog recientemente.

Pero hay otra razón más estructural. E influye especialmente en las grandes empresas. Refleja un cambio profundo, secular, que se está dando en todos los países desarrollados de Occidente, y en su esfera de influencia económica (Nosotros formamos parte de ella. Nunca hemos salido, y nuestro gobierno actual tiene toda la intención de mimetizarse ahí).

El artículo que paso a copiar ahora, The rentiers are here, de Richard Kozul-Wright y ​Stephanie Blankenburg, funcionarios de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), es un resumen adecuado de eso que está sucediendo. Y que resumo todavía más en el título de este posteo.

Advierto que lo encontré en Nueva Sociedad, publicación social demócrata si las hay, y tratándose de funcionarios internacionales, es casi inevitable que lo presenten como un problema técnico, a resolver con reglamentaciones adecuadas. Nada de política, y menos de geopolítica. Pero, bueno, al final agrego un comentario corto donde trato de enfocarlo desde ahí.

«Desde la crisis financiera de 2008, los responsables de las políticas y las instituciones internacionales con frecuencia han manifestado temores respecto de una mayor desigualdad de ingresos y sus indeseadas consecuencias políticas. En muchas ocasiones, atribuyen el problema a factores «exógenos» como el comercio global y las nuevas tecnologías.

Mientras que los responsables de las políticas han intensificado su foco en el comercio y las nuevas tecnologías, han pasado por alto un generador inclusive más potente de desigualdad: la búsqueda endémica de rentas que surge de la concentración de mercado, un mayor poder corporativo y la captura del regulador.

Definida en términos generales, la renta es un ingreso que surge exclusivamente de la propiedad y el control de un activo, y no de usos innovadores y empresariales de los recursos económicos. Cuando el economista británico John Maynard Keynes anticipó la «eutanasia del rentista» en su libro de 1936 Teoría general del empleo, el interés y el dinero, hacía referencia a una clase financiera que no cumplía otro propósito que el de explotar el escaso capital en beneficio propio. Pero en el lapso de los últimos treinta años, los rentistas financieros se han tomado la revancha. A través de la creación de crédito privado y de la alquimia financiera, han amasado enormes ganancias que son inmensamente desproporcionadas con el retorno social de sus actividades.

Es más, en nuestra era de híper-globalización, las grandes corporaciones no financieras también han surgido como una clase rentista. Debido a su poder de mercado sustancial y a la fuerza del lobby, hoy en día participan de manera regular en el tipo de actividades de búsqueda de rentas que alguna vez eran coto exclusivo de la industria financiera. En consecuencia, las grandes firmas no financieras se han convertido en una fuente generalizada de creciente desigualdad de ingresos.

Las corporaciones no financieras han ingresado en el juego de la búsqueda de rentas a través de muchos canales. Han violado sistemáticamente las leyes de propiedad intelectual para alcanzar un dominio de mercado, en lugar de proteger las innovaciones genuinas. Han saqueado los recursos del sector público a través de esquemas de privatizaciones de gran escala, y han garantizado subsidios públicos que rara vez les exigen ofrecer beneficios a los contribuyentes. Y han llevado a cabo una manipulación del mercado de amplio alcance, convirtiéndose en cobradores de deuda, utilizando las reventas de acciones para impulsar la remuneración de sus ejecutivos, entre otras cosas.

Además de los esquemas de búsqueda de rentas que funcionan hoy en día, los requerimientos laxos en torno a los informes corporativos en todo el mundo hacen difícil la tarea de estimar la magnitud del problema. Gran parte de la investigación existente se centra en la economía estadounidense, donde algunos estudios han medido el crecimiento del poder de mercado de firmas dominantes a través de la marcada tendencia alcista en la fijación de precios; y otros han examinado el papel de la proliferación de las tecnologías de la información en la acumulación de «riqueza excedente».

En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD por su sigla en inglés), nuestra investigación analiza más allá de la economía estadounidense y se sustenta en una base de datos recientemente confeccionada para empresas públicas en 56 países desarrollados y en desarrollo. Utilizamos esos datos para estimar en qué medida las ganancias de las grandes corporaciones no financieras excedieron el típico rendimiento de las utilidades sectoriales anuales desde 1995. Descubrimos que las ganancias excedentes subieron marcadamente en las dos últimas décadas, del 4% de las ganancias totales en 1995-2000 al 23% en 2009-2015. Para las 100 firmas principales, ese porcentaje aumentó del 16% al 40%, en promedio.

La misma base de datos de múltiples países también confirma que la concentración de mercado ha aumentado significativamente en los últimos veinte años, particularmente entre las 100 firmas principales. En verdad, las grandes disparidades entre firmas se han vuelto una característica esencial de la era de búsqueda de rentas corporativa. En 2015, las 100 firmas principales tenían una capitalización de mercado combinada (el valor total de las acciones en circulación de una compañía) que era 7.000 veces superior a la de las 2.000 firmas del final de la tabla. Hace veinte años, ese múltiplo era apenas 31.

Para peor, esta tendencia no se ha extendido al empleo. Entre 1995 y 2015, las 100 empresas principales aumentaron su capitalización de mercado cuatro veces, pero ni siquiera duplicaron su porcentaje de empleo. Esto implica que la concentración de mercado y la extracción de rentas corporativas se están alimentando mutuamente. El resultado es un entorno de mercado donde «el ganador se lleva la mayor parte» que perjudica marcadamente a las empresas nuevas, a la innovación empresarial y a la creación sostenida de empleos de alta calidad.

Consideremos, por ejemplo, la proliferación de poderes de protección de patentes de amplio alcance a través de acuerdos comerciales y de inversión, bilaterales y multilaterales. Esos poderes han sido extendidos a nuevas actividades que anteriormente no se consideraban áreas de innovación tecnológica, como las finanzas y los métodos comerciales. Como resultado de ello, los gigantes tecnológicos, en particular, han conseguido un nuevo nivel de captura del regulador, lo que les permite limitar la libertad de expresión cuando esto favorece sus intereses, expandirse a mercados que no son de alta tecnología y dar forma a las agendas emergentes de políticas globales, como la inclusión financiera y el comercio electrónico.

No es demasiado tarde para controlar la tendencia hacia el capitalismo rentista. Los factores «endógenos» que contribuyen a una captura del regulador de amplia escala y a un rentismo corporativo se pueden abordar a través de una legislación antimonopolio más fuerte, políticas para empoderar a la mano de obra organizada, revisiones de los acuerdos comerciales existentes y un mejor monitoreo, a nivel internacional, de los precios de las transferencias y la evasión impositiva. Algunos responsables de políticas ya han comenzado a tomar medidas en estos frentes. Pero el éxito demandará un esfuerzo más concertado. Es hora de obligar a las grandes empresas a que regresen al negocio de la inversión productiva y la creación de empleos«.

Los autores de la nota han trazado un cuadro razonable… de un aspecto del problema. Pero el crecimiento de los rentistas, que en una sociedad el poder y la influencia pasen de los innovadores a los propietarios (que ya tenían desde siempre una porción, por supuesto) es algo que ha sucedido en todas las economías capitalistas maduras. En el seminal libro de Paul Kennedy «Auge y caída de las grandes potencias«, se describe muy bien cómo Gran Bretaña, por ejemplo, pasó paulatinamente a tener una economía cada vez más «rentista» en las últimas décadas del siglo XIX, y eso la dejó en malas condiciones para competir industrialmente con la Alemania de Guillermo II.

Eso ahora está sucediendo en las economías desarrolladas del Atlántico Norte, y en sus satélites (como nosotros). El Sr. Xi Jinping –que lleva adelante un proyecto que algunos llaman keynesiano pero tiene más en común con los grandes emprendimientos de la era victoriana temprana: ferrocarriles, el cable transatlántico- sonríe.

11 Responses to Se van los empresarios. Llegaron los rentistas

  1. David (idu) dice:

    El «rentismo» es un invento previo a los subsidios (tengan el nombre que tuviesen): ambos se basan en tener ingresos sin producir.

    La renta la paga el que invierte en producir o adquirir bienes. Los subsidios le caen al contribuyente y al consumidor.

    Está claro que la «Patria Financiera» (más la banca internacional) son los eternos ganadores: están siempre en el medio.

    Un economista mediático tuitió ayer: «Puse 10 mil dólares de $15 en bonos, ahora está a $18, los mismos dólares pero me quieren cobrar 15% de Ganancias. Me quiero ir»

    Y yo le respondí: «Produzco en competencia con importados. El dolar está clavado, la inflación sigue. Pago 35% de Ganancias. Me quiero ir»

    Producción y renta financiera: dos mentalidades irreconciliables.

  2. Silenoz dice:

    Grandes observaciones:
    es un resumen adecuado pero no pasa de lo bien intencionado por que no busca o deja de lado las razones de fondo
    y tratándose de funcionarios internacionales, es casi inevitable que lo presenten como un problema técnico, a resolver con reglamentaciones adecuadas. Nada de política, y menos de geopolítica aquí está el carozo de la aceituna por la cual el texto no pasa de las buenas intenciones

    Pero bueno don Abel, este posteo me la dejó picando y volviendo a la razón de fondo aka la “política” vuelvo con un texto del entrañable cro. Kalecki único que al momento dio una respuesta razonable a lo que don Abel se pregunta cómo es posible que una gran mayoría de los empresarios apoyen, hasta aplaudan, políticas económicas de Macri que los perjudican.

    Y decía el Lato de la economía:
    [1] ”En verdad, bajo un régimen de pleno empleo permanente, “el cese” dejaría de desempeñar su papel como medida disciplinaria. La posición social del jefe se minaría y la seguridad en sí misma y la conciencia de clase de la clase trabajadora aumentaría. Las huelgas por aumentos de salarios y mejores condiciones de trabajo crearían tensión política. Es cierto que las ganancias serían mayores bajo un régimen de pleno empleo que su promedio bajo el laissez faire, y aun el aumento de salarios resultante del mayor poder de negociación de los trabajadores tenderá menos a reducir las ganancias que a aumentar los precios, de modo que sólo perjudicará los intereses de los rentistas. Pero los dirigentes empresariales aprecian más la “disciplina en las fábricas” y la “estabilidad política” que los beneficios. Su instinto de clase les dice que el pleno empleo duradero es poco conveniente desde su punto de vista y que el desempleo forma parte integral del sistema capitalista “normal”

    Ojo un texto indispensable por que es cortita y al pie, como Dio’ manda y que hay que leer completamente pero bueno extracto de acá [1] ASPECTOS POLÍTICOS DEL PLENO EMPLEO

  3. Ezequiel Gaut vel Hartman dice:

    Interesante aporte, aunque no está claro el nudo entre la primera parte del post y la segunda. En esta última se afirma que existe una tendencia que favorece a las empresas más poderosas en detrimento de las más pequeñas. Fenómeno. Entonces está claro que las grandes empresas lo van a apoyar porque las beneficia. Ningún misterio ahí.
    Queda por saber, entonces, el origen del apoyo de los medios y pequeños empresarios, y ahí no veo que la segunda parte del post contribuya a aclarar nada sobre la pregunta inicial. Empezamos hablando de porqué las empresas que se ven perjudicadas por aumentos de tarifa, etc. apoyan al gobierno y terminamos hablando de la polaridad renta/innovación en la evolución del Capital.
    Digo esto porque quiero compartir mi hipótesis de porqué, en efecto, existe este apoyo desde sectores afectados por las políticas del gobierno.
    Hace muchos años, en los tiempos de la soja cara y antes del conflicto con el campo, me dijo una productora de Santa Fe «con Kirchner gano y con Menem perdía, pero a Kirchner lo odio y a Menem no».
    Me lo dijo así, derecho viejo. Habrá sido el 2005 o 2006.
    Me parece que existe en los sectores propietarios (por llamarlos de alguna manera) una sensación de que, aún perdiendo plata, cuando está en al gobierno alguien «de ellos», no está amenaza su posición estructural en la sociedad, digamos, su lugar en la escala. Por eso apoyan a Macri, porque sienten que su posición «de base» no está en riesgo. Pero con alguien no-del-palo, como Kirchner o Cristina, se les genera la angustia de que un día se despiertan, se dio vuelta la taba y tienen que salir rajando y convertirse en exilados en Miami. Intuyo algo así como este miedo inconsciente, o no tanto, de «podemos perder todo». Y este miedo queda conjurado cuando gobierna «uno de ellos». Es un tema identitario, más que de clase. Es la autonomía del que pienso como «un otro» en el gobierno, lo que trae ansiedad, no que uno de «los tuyos» te cambie una variable como las tarifas, el nivel del consumo o el precio del crédito.
    Creo que la explicación va por este lado psico-antropológico. Perder o ganar guita son circunstancias, pero tu idea de tu lugar en el mundo es algo más pesado. Luego, que algunos empresarios estén equivocados en interpretar que no están amenazados cuando, en verdad, sí lo están, es parte del caballo de troya de la vida. A todos nos pasó en algún punto pensar que estábamos bien adentro de un grupo y un día darnos cuenta de que no era tan así. Hasta con la idea que tenemos respecto de los amigos de la esquina, puede pasar. Pero hasta que ese día llega, nos sentimos integrantes plenos.
    Como decía Nimo, por lo menos así lo veo yo.

  4. victorlustig dice:

    quizas el capitalismo engendra sus anticuerpos

    https://www.economist.com/news/business/21730631-worlds-biggest-firm-has-financial-arm-half-size-goldman-sachs-apple-should-shrink

    Inglaterra ceso de ser la 1er potencia, a pesar de los esfuerzos de Churchill y el patron oro de 1925 al succionar plata de USA, que se transformo en superavitaria.

    el problema es, con quien van a tener una guerra para eso?
    pasara China por los eventos de 1901/7 en USA?

  5. Raúl C. dice:

    Pienso que así es. Es cuestión de pertenencia (real o percibida).
    Y ya ocurrió con claridad en la década del 50. La clase media había mejorado su nivel de vida por el estado de bienestar pero odiaba y temía a Perón.
    Por un lado estaba el miedo que usted menciona (que se diera vuelta la taba). Y una variante: que ‘los negros’ siguieran exigiendo cada vez más, o resistieran ante cualquier retroceso en su ingreso real o condiciones de vida (y en ambos casos se volvieran incontrolables por Perón). Eso entroncaba con el temor al comunismo en un momento ‘caliente’ de la Guerra Fría.

  6. Rogelio dice:

    Estimado Víctor, usted se refiere al pánico financiero de 1907. En China están trabajando a toda máquina para evitarlos. Si lo logran y «… deseamos ver lo que va a cambiar las vidas de nuestros hijos y nietos, no busque más allá del mapa publicado a continuación. Aquí es DÓNDE estará el futuro, independientemente de los detractores.
    La Iniciativa Belt and Road va a transformar el mundo y, una vez que este proyecto se complete en un 25-30%, dentro de los próximos 5-7 años, el impacto se dejará sentir en todo el mundo»
    .

    Para la nota completa => click ACÁ
    Saludos cordiales
    PS: la referencia tiene interés para nosotros porque el Plan Belgrano de Macri (actual apelativo del Belgrano Cargas de Kirchner) fue pensado desde su origen como eslabón de de la «Iniciativa Belt and Road» en la Alianza Transpacífico.
    Al decir «fue pensado» me refiero obviamente a los ámbitos donde se hacen estos planes, en este caso ACÁ.

  7. David (idu) dice:

    Estimado Ezequiel:

    Hace unos días tuve que dar una charla sobre las mentiras que nos gustan.

    Contrapuse el dicho «Hechos, no palabras» al más «realista» «Palabras, no hechos»

    La realidad suele ser bastante dura, entonces está bueno que alguien nos «venda» palabras bellas y futuros iridiscentes.

    De eso saben mucho los políticos, los de antes, y los de ahora.

    Quienes (clase media como yo) se hartaron de una intérprete escénica bastante vehemente e irrespetuosa, y ahora tenemos un tipo que habla «tranqui», y si, algo de alivio produce.

    Independientemente de que sepamos que estos muchachos también habrán de empomarnos, como corresponde, en la cúspide de su prestigio y luego de ganar elecciones: Cristina nos impuso la imflación, y Macri, el costoso pago de la fiesta anterior.

    Dos milones de empleados públicos acrecidos durante la «década ganada», que este nuevo gobierno, como todo populismo, no habrá de tocar jamás.

    Será cuestión de aumentar los impuestos hasta el infinito, y moderar las ostentosidades materiales de los jubilados.

  8. victorlustig dice:

    Estimado Rogelio

    Para mi, si y no, el transiberiano, eje norte, existe desde los 1900.
    Los ingleses pelearon el gran juego conlos rusos decenios, en la parte sur
    Y, el transporte maritimo es el mas barato, lo que no esta en ese mapa es quizas lo mas importante, la base china de Djibouti, ahi hay una China, una de USA y los franceses alquilan, los choke points siguen vigentes.

    saludos cordiales

  9. ricardo j.m. dice:

    lo dicho la estupidez es impenetrable

  10. Interesante ver lo que sucede en Argentina. No había visto tu blog antes por lo que no sabía la problemática política que existe. Espero que este tema ya haya mejorado para ustedes.

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