Las lecciones de Santa Fe

octubre 24, 2017

Santa Fe

Creo que ya estamos cerca de sentirnos saturados con los análisis sobre las elecciones del domingo pasado. No es que en el blog haya subido mucho material, pero tengamos en cuenta todo lo que publican los medios gráficos y las publicaciones digitales. ¡Dios!

Ojo: creo que tiene valor, para los que se interesan en la política local (los que no les importa… Serán gobernados por gente que sí se interesó). Hasta Clarín tiene datos útiles en estos días, si uno descuenta el sesgo. Por mi parte, trataré de ser selectivo con lo que subo. Buena parte de los militantes “del palo” están todavía en negación, y se refugian en teorías sicológicas sobre los que votan en contra de sus propios intereses, o de los valores progresistas que, se supone, formarían parte de la naturaleza humana si no existieran los medios concentrados.

(Estas teorías pueden ser ciertas o no, pero lo que es seguro es que no sirven para convencer a esos votantes).

Voy a lo concreto, y me dejo de chicanas porque quiero rendir homenaje, en serio, a un grupo numeroso de santafesinos que dio una lección valiosa para el peronismo. En realidad, para los argentinos.

No me refiero a la dirigencia que protagonizó hace dos meses unas PASO competitivas, y respetó sus resultados. A Agustín Rossi y Alejandra Ródenas y quienes los acompañaron. Que tras disputar una interna en una provincia con tradiciones pesadas desde los tiempos del Brigadier López, se mostraron juntos para la campaña. Y no me refiero a ese ejemplo que dieron porque ya el peronismo lo tiene presente.

Hay otros protagonistas, mucho más numerosos y aún más importantes. Y me parece que todavía no se los reconoce. Los amigos de Néstornautas me corregirán, si cabe. Pero quiero rendir homenaje a los votantes del Frente Justicialista.

Porque el 13 de agosto, en las PASO del peronismo, 311.449 votaron por Rossi, un dirigente valioso y “polémico”, como le gusta decir al periodismo. Al que pegaron duro en las internas peronistas de años anteriores. 176.020 votaron por Rodenas, una jueza que había renunciado a su cargo para presentarse. Y hasta 15.463 siguieron a un 3°, Di Bert. Todo eso suma 502.932 votos.

Bueno, dos meses y algo después, este 22 de octubre, el Frente Justicialista juntó 505.033 votos. No le alcanzó para ganar. Hasta donde puedo apreciar, Cambiemos sumó votantes del socialismo, un poco del massismo local y, sobre todo, de nuevos votantes que no habían participado en las PASO. Hubo en las elecciones legislativas 350 mil votantes más, y de ellos unos 250.000 habrían ido a Cambiemos.

Pero si alcanza para aplaudir la sensatez y coherencia de entre 400 y 500 mil peronistas santafesinos que supieron distinguir entre lo principal y lo accesorio.


¿Cómo sigue?

octubre 24, 2017

crossroads

¿Cómo sigue el escenario político local? Es una pregunta válida. No estoy abandonando mi desconfianza con los pronósticos, eh. Si la física no tiene respuestas simples y precisas para el “problema de tres cuerpos” ¿vamos a encontrarla para 40 millones de cuerpos? Además este escenario va a estar influido decisivamente por la realidad económica, y la internacional.

Pero… estamos obligados a esforzarnos en prever lo que puede pasar. Porque debemos tener presente las consecuencias de lo que hacemos y decimos (aunque seamos un actor mínimo). Las buenas intenciones, la sinceridad -que muchas veces es la de nuestras emociones y prejuicios- no nos exime de responsabilidad. Entonces, doy mi opinión sobre lo que puede pasar a partir de ahora en el peronismo, que es el espacio que conozco mejor (y donde trataré de influir… mínimamente). Más adelante, escribiré sobre el oficialismo, y algún otro actor posible.

Empecemos por una idea de cómo quedó ese movimiento fundado por Juan Perón. A horas del cierre de la elección, me sentí impulsado a escribir un borrador, marcando un factor que me parecía iba a ser clave en la nueva etapa de la puja interna. Con más tiempo, otros blogueros escribieron análisis más completos (otros hicieron catarsis, que también es bueno). De los que leí, me pareció más adecuado el de Marcos Domínguez; probablemente porque estoy de acuerdo. Copio lo central de su posteo y luego les doy mi opinión sobre posibles desarrollos futuros:

“No hubo grandes sorpresas. Las PASO habían dado una proyección que consolidó esas tendencias. Si bien el techo de las dos fuerzas más competitivas se amplió respecto de agosto, el de Unidad Ciudadana lo hizo en menor medida, pero quedó claro que el espacio liderado por la ex presidenta sigue contando con la adhesión ferviente de la mayor parte del voto opositor. La pregunta política del momento es: ¿habrá mesa redonda de negociaciones por la unidad entre dirigentes opositores? No lo sabemos. Lo que sabemos son los resultados de estas elecciones de medio término, y los discursos que generaron en cada espacio político que compitió.

… En la provincia de Buenos Aires, la gran derrotada es la ambigüedad. La “stolbizerizacion” llevo al massismo a peores resultados que en las PASO. Florencio Randazzo retuvo buena parte de sus votos, después de una campaña en la que demostró que la queja edipica por la “falta de autocrítica de CFK” no funciona como plataforma electoral, y que para los bonaerenses fué mejor Massa conocido, que Massa por conocer. Unidad Ciudadana se consolidó como la opción opositora con mayor volumen de representación, y ahí radica su propia disyuntiva, que es la misma que atraviesa  a toda la oposición: construir alianzas que trasciendan el propio espacio o “achicarse la cancha” en la construcción endogámica.

Lo peor que podría pasarle al campo opositor sería adentrarse en los huracanados vientos de un “purismo” que olvide que la aritmética política que “mueve el amperimetro” del poder real, es de alianzas barrosas y no un reservado de estómagos de mariposa, como bien lo sabía Néstor Kirchner.  Lamentablemente todavía nadie olvida que un fantasma recorre la militancia, el fantasma del “baño de humildad”, una factura que, a juzgar por el desempeño electoral de los persistentes y autoasumidos acreedores, todavía tendrá deudores imprecisos. Quizás los deudores somos todos y todas, y sanseacabó. Ojalá fuese tan sencillo.

En Salta, la baja performance del peronismo “friendly” de Urtubey, contrasta con la victoria del modelo opositor peronista de los Saá en San Luis o de Insfrán en Formosa. Estos datos de la realidad dan cuenta de que el modelo de oposición no podrá definirse por fuera de la oposición al macrismo, siempre y cuando la oposición no pretenda degradarse en un ritualismo morisquetero vacío, y condenarse a ser una confederación de partidos locales que sólo compartan su tradicional liturgia, lo que en términos prácticos se cristaliza en reducir el movimiento peronista a una identidad cultural sin traducción electoral.

La lógica aristotélica indica que el adversario a vencer es Cambiemos, y no el kirchnerismo. Pero Argentina nos da siempre maravillosos productos antiaristotélicos: la voluntad de algunos de hacer una oposición  de la oposición. Los “partidos del no” (no a Macri, no a Cristina) , creo (y espero), tenderán a difuminarse en la propia grietología que, por torpeza o cinismo, evangelizan.

… Si hasta la izquierda trotskista autóctona (de buena elección también en PBA), presa ideológica de la vocación de minoría, puede conformar un frente, la revalorización de la pluralidad dentro del peronismo opositor debe partir de una absorción inteligente de las distintas (y exitosas) formas de construcción a nivel federal: Formosa, Chaco, San Luis, son algunos ejemplos.

… Porque si bien la unidad de los dirigentes no garantiza la unidad de los electores, es claro que hay una identidad opositora de esos electores que los dirigentes con sentido de la responsabilidad histórica no deben mantener fragmentada. La identidad progresista y la peronista tienen mucho para perder divididas, y mucho para ganar unidas.

La política es más deseo que objetividad, por eso diremos que  sólo una unidad de ese tipo podría ir regando de pluralidad un espacio donde convivan y se integren las verdades relativas de cada una. “Aprovechar las diversidades, sin anularlas”, según el propio Néstor Kirchner.

Los peronistas debemos hacer equilibrio para no caer: ni en sectarismo conservador del tipo JulioBarbariano,  que existe para predicar peronismo como pieza de museo alimentando la legitimidad de la oferta de futuro cambiemita, ni tampoco en la patología  de intentar hacer un “peronismo de los mejores”, que se traduce en vocación de minoría con más voluntad de tener razón, que de gobernar.

En suma, el campo nacional no puede seguir automutilandose, por sectarismos inconclusos, las banderas que tanto tiene que recuperar en su lenguaje: la unidad y el futuro. Según la propia Cristina Fernández de Kirchner, Unidad Ciudadana es punto de acumulación, lo que no debiera entenderse como una voluntad de la ex presidenta por oficiar de verduga  política de afiliados al PJ. Los dirigentes del PJ afrontan la misma disyuntiva que Unidad Ciudadana: formar un frente con posibilidades de ser gobierno. Hay una alquimia de unidad por realizar, en tanto con Unidad Ciudadana no alcanza, pero sin Unidad Ciudadana no existe.

Algunos consultores (Durán Barba es solo uno de ellos) dicen desde hace tiempo que se agotaron las lealtades tradicionales del voto peronista-radical. Eso indica que deben discutirse los instrumentos electorales, pero no deben agotarse las ideas. Hablando de ideas, últimamente nos gusta repetir en este blog que para Perón la política, a pesar de que en ella hay algunos intransigentes, es un juego de transigencias.

Si esto es así, se deber ser intransigente sólo en los grandes principios. Es la dinámica de una inteligente transigencia lo que ha mantenido viva la capacidad del movimiento para representar mayorías, es decir, para ampliar su base electoral en el marco de un continuo de transformaciones en el tejido social del país, que modificaron identidades, formas de interpelación, y también la relación que mantiene el electorado con las representaciones tradicionales.

Mi impresión es que más allá de cualquier consideración o análisis politólogico, lo político indica que  el peronismo bonaerense tiene demasiado que aprender del de San Luis, en tanto la “solución” del peronismo no va a salir exclusivamente del Patria ni de un holograma, tiene que ser federal, por ende, conjunta.

(Para cerrar, una síntesis:) la sociedad vota también un modelo de oposición. Como uno de gobierno“.

Hasta aquí, el análisis de Marcos de la posición de las piezas. Veamos algunas movidas. La primera importante la hizo Cristina Kirchner, cuando anunció, en el mismo discurso en que reconoció la derrota en Buenos Aires, que “Unidad Ciudadana vino para quedarse“.

Se puede decir que es el anuncio mejor elegido para erizar la piel de la dirigencia territorial del peronismo, gobernadores e intendentes, y de buena parte de la militancia, la de cristinismo no tan ferviente. Si añadimos que nuevamente Leopoldo Moreau, ex de la U.C.R., ex de la Junta Coordinadora fue el vocero elegido en esa otra noche electoral…

La razón del fastidio y la preocupación no está dominada por un apego a historias e identidades, aunque eso también existe. Es muy práctica: si los votantes que se identifican con CFK eligieran otra opción política -y los resultados electorales fueran los mismos que en esta ocasión- el peronismo perdería buena parte de los distritos que le quedan. Y cualquier chance de poder nacional. Que U.C. no ganaría en ningún lado por sí sola (siempre con los números actuales), es un pobre consuelo.

Mi opinión, por lo que valga: No da para preocuparse demasiado. La ex presidente comete errores, como todos, pero no come vidrio. Está aplicando una táctica que el Lobo Vandor reconocería con una sonrisa, aunque sus herederos actuales parecen haberla olvidado: pegar para negociar. Digo esto porque es lo mismo que ella hizo en los últimos doce meses con los intendentes bonaerenses, que no eran ni son, en general, más cristinistas que los gobernadores. Y le salió bien, aunque no le alcanzó para ganar.

Como lo veo, ella debía ser dura, precisamente porque la derrota la deja más débil.

Con esto no quiero decir que preveo un acuerdo en las semanas y meses cercanos. Quisiera que se consiga -aportaré en mis escasísimos medios- para que el peronismo consiga una conducción colectiva aceptada por una mayoría. Pero será difícil. No antes que Buenos Aires, la Capital Federal y otros distritos se den sus nuevas autoridades, ni es razonable esperar que surja automáticamente después de eso.

Porque 2018, salvo un deterioro dramático de la situación económica, será el año en que los poderes territoriales deberán negociar con el Poder Ejecutivo nacional. Ahí el Senado, donde el peronismo mantiene un poder institucional disminuido pero todavía importante, será el espacio principal de la negociación. Y, salvo sorpresas, Pichetto seguirá siendo el broker. Cristina sería, como lo fue en el pasado en ese mismo cuerpo, una voz crítica muy audible.

Preveo -como hace casi dos años dije en el blog- que se dará una separación en el peronismo similar a la que se dio en el ocaso del Proceso, en el año ´82, “verticalistas” y “antiverticalistas”. Contenidos y liderazgos muy diferentes de los de ese entonces, pero con la misma definición: la mayor o menor dureza en oponerse. Esa separación también la preveo en el sindicalismo.

Si se da, será una división transitoria. Porque dentro de un año a partir de hoy es previsible que todos -oficialistas, opositores y argentinos de a pie- estemos pensando en las elecciones de 2019. Donde se elige Presidente, casi todos los gobernadores, casi todos los intendentes… Casi todo el poder político. El peronismo necesitará un candidato que arrastre votos, y mejor si tiene chances de ganar.

Y la experiencia de ese lejano 1982, como la de este muy cercano 2017, indica que, en la oposición, ganan los candidatos opositores.

Esto es todo lo que puedo ver por ahora. Como les advertí, las bolas de cristal vienen muy empañadas.


Antes de irme a dormir

octubre 23, 2017

elecciones1

elecciones2

me dejo vencer por el hábito de bloguero. Empiezo mencionando un pronóstico acertado. No mío; como repito a menudo aquí, no creo en los pronósticos. No es que las cifras de arriba sean sorprendentes, o se contradigan con alguna afirmación mía reciente. Pero la realidad es siempre más … dura e inflexible que las especulaciones.

El pronóstico lo hizo el editorialista más conocido del medio progre por excelencia. Escribió: “La victoria de Cambiemos es segura porque no hay otra fuerza nacional ni con los recursos del poder central“. Acertó, como vemos, pero lo interesante son los motivos que menciona. Que el oficialismo tiene esos recursos es un dato indiscutible. Que no hay otra fuerza nacional… es un problema de identidad, y también de decisiones políticas.

Es una afirmación cierta, si Unidad Ciudadana es una fuerza distinta y separada de otras listas peronistas. En el fondo, es lo que repite desde hace más de una década el antikirchnerismo más furioso.

No es la única opinión. Hace una hora, Guillermo Moreno anunciaba que la suma de los votos de todas las listas de origen peronista, más los de sus aliados en Santiago del Estero y Misiones (arriba en “Distritales”) superaba comódamente a Cambiemos. Días atrás, José Luis Gioja, el presidente del PJ nacional, invitó a votar en Buenos Aires por Unidad Ciudadana.

Sobre este tema pivota el primer análisis publicado, en La Política Online. Está redactado con apuro, y puede ser con mala onda, pero en todo caso se anticipa a la jauría que va a hacer notar estos hechos:

El kirchnerismo fue el verdugo de los gobernadores peronistas

Los gobernadores peronistas que ignoraron a los candidatos kirchneristas y les permitieron armar sus listas lo pagaron con una derrota que los alejó de cualquier pelea por una sucesión presidencial.

En Salta a Juan Manuel Urtubey le costó carísima la candidatura de Sergio Leavy por el Frente Ciudadano por la Victoria, que terminó tercero, consiguió su banca y le permitió un triunfo a Cambiemos sobre el peronismo oficial.

Destino similar sufriría Domingo Peppo, de Chaco. Los 11 puntos que obtendría por Unidad Ciudadana Fabricio Bolatti, ex secretario de Gobierno de Resistencia, permitieron la victoria de Cambiemos. La derrota le bajó el precio a Peppo en una mesa peronista que defina el futuro del espacio político.

En esa mesa ya no tendrá voz y voto Juan Schiaretti tras la dura derrota en manos de Cambiemos, por 48 a 30. La lista kirchnerista, Frente Córdoba Ciudadana, quedó tercera con casi 10 %.

En Tierra del Fuego ganaba el kirchnerista Martín Pérez, por encima de la lista apadrinada por la gobernadora Roxana Bertone.

(En cambio) la unidad peronista rindió sus frutos en San Juan, donde Rubén Uñac, hermano del gobernador, se impuso sin problemas.

Lucía Corpacci, de Catamarca, amparó una lista K que ganó las internas y las generales y el pampeano Carlos Verna hizo las paces con Cristina y pela voto a voto con Cambiemos.

Sin internas peronistas, el formoseño Gildo Insfrán y el tucumano Juan Manzur ganaron sin problemas“.

La lista es incompleta (y sesgada), pero vale la pena agregar que, en la polémica Buenos Aires, los votos de Florencio Randazzo le habrían alcanzado justo a Cristina Kirchner para ganarle a Esteban Bullrich…

Mi reflexión: No hay que dejarse hipnotizar por los números, y comenzar a sumar y restar. Van cambiando en el tiempo, y lo único seguro es que dentro de dos años no serán los mismos. Ni siquiera es definitivo el hecho evidente -repetido otras veces en el blog- que los votos de Cristina Kirchner no alcanzan para ganar, pero sin ellos el peronismo no tiene chance seria de competir por la presidencia.

Es una conclusión racional, pero no existe un Estado Mayor que arme planes racionales. La política es un juego de ambiciones, esperanzas y temores de los distintos actores, lo que hace imprevisible como terminará jugando cada uno.

Eso sí, siento necesario apuntar algo: que los dirigentes de las distintas realidades del peronismo hoy lleguen a elaborar acuerdos y una estrategia común… depende de ellos. Pero me parece evidente que la mayoría de sus votantes comparten una identidad peronista, no más diversa que la de los votantes de 1946, o de 2011 (que eran bastante diversas, cómo no). Veremos si alguien consigue expresarla, en 2019.


El que hoy arrastra más votos

octubre 22, 2017

no

Hasta donde se puede apreciar -hay que aclarar esto porque las bolas de cristal están empañadas- el candidato ganador de estas elecciones legislativas sería el Dr. No.

Es una verdad relativa, como decía Néstor Kirchner en 2003. Cristina Fernández de Kirchner demostrará otra vez la adhesión ferviente de un importante porcentaje de bonaerenses. Y cualquiera que no se engañe a sí mismo sabe que cuenta con la de distintos pero también importantes porcentajes de votantes en el resto del país.

Entre quienes encabezan las listas, hay algunos indiscutibles liderazgos locales, tanto peronistas como de las fuerzas que hoy se agrupan en Cambiemos. Y el Frente de Izquierda ha consolidado un pequeño pero significativo espacio en la mayoría de las provincias. En todo el país, si se suman los votos de las distintas opciones de origen peronista, más sus aliados de Santiago del Estero y Misiones, es probable que puedan cantar victoria, y tal vez el presidente del PJ nacional así lo haga.

Todo esto no desmiente lo que dije al principio: El factor principal que motiva una mayoría larga de los votos que se están emitiendo hoy es la voluntad de decirle No a algo: Al gobierno actual y sus políticas, a un regreso de Cristina, … Estos motivos negativos son muy diferentes, y se contradicen entre sí, pero pesan más que cualquiera de los positivos. Que también existen.

Atención: esto no es un motivo para que nos castiguemos con el habitual masoquismo argento. Es habitual en las elecciones legislativas en todas partes, y pesa también en algunas ejecutivas (el voto a Trump reflejaba un rechazo a Hillary Clinton y la elite “liberal” de Washington) y plebiscitos (el Brexit…).

Eso sí: Es necesario, es imprescindible, que para el 2019 encontremos motivos poderosos para un Sí.


Gracias a Santiago

octubre 21, 2017

s maldonado

De Santiago Maldonado, ese argentino joven que se sumó a una causa y murió -el destino de tantos, tantos compatriotas- no siento que deba escribir más. Ya lo hice, como otros con mucho más talento. Lo que vale ahora es el amor que despertó, hasta en muchos que no lo conocieron. Es todo lo que puede quedar cuando nos vamos.

Quiero mencionar, aunque sea de paso, la actitud de su familia. Es fácil para los que tenemos un compromiso político hablar, pero rechazar en público las condolencias de un presidente, que estuvo 80 días en silencio… Eso se llama dignidad.

Lo que me interesa decir en este posteo es para la militancia política. Después de todo, es la mayoría de los que leen este blog.

Había escrito hace algunas semanas sobre su desánimo. Es explicable, sobre todo entre los militantes jóvenes. Había algo de cultura exitista, y de ninguneo del adversario (dos cosas muy argentinas, por desgracia). Entonces, una sucesión de golpes… provocaron primero negación y luego desaliento.

Y la desaparición de Maldonado fue de algún modo un remate. Despertó viejas y terribles memorias, pero hubo algo más. La campaña de los medios oficialistas, desembozada y ridícula -el camionero que lo había levantado, el pueblo donde todos se parecían a él, las conexiones de los mapuches con la guerrilla kurda…- que fue replicada en las redes sociales, por funcionarios, abiertamente, y por los trolls rentados… Dejó, deja un mal gusto en la boca. Carrió fue solo la frutilla de esa torta.

Pero pienso que lo más duro para muchos fue darse cuenta que esos delirios, y la actitud de desprecio y bronca hacia el joven desaparecido y quienes preguntaban por él, no era una maniobra de Marcos Peña. Una parte de nuestro pueblo las repetía, no porque estuviera convencido, sino por el odio hacia el opositor. Es lo que pasa en una sociedad dividida, polarizada. Algunos lo aceptan, y retribuyen el odio. Pero tiene un costo convivir en ese clima.

Por eso es que creo que no se dan cuenta que los que preguntaban por Santiago han conseguido una victoria. De un lado estaba el gobierno, las fuerzas de seguridad, y todos los sectores de la sociedad que lo apoyaban. O que se negaban a aceptar cualquier cosa que los cuestionara, que es lo mismo. Y toda esa campaña mediática, esa guerra sicológica como alguien la definió… fue derrotada. Los medios tuvieron que tratar con respeto lo que desprestigiaban, o ninguneaban. El Presidente tuvo que llamar para solidarizarse, y los funcionarios poner cara compungida. Y las consecuencias judiciales, a largo plazo, quedan en marcha.

Esto habla bien de nuestra sociedad. Salvo que uno se encierre en una fantasía guevarista, y exija que los demás se comprometan con una “Causa”. Lo habitual es que las causas empiecen por provocar desconfianza, no compromiso. No tengo idea si esto tendrá consecuencias importantes en los resultados electorales, ni siquiera en la Capital.

Pero Santiago, su familia, algunos hombres y mujeres decididos y prudentes, derrotaron a todo el aparato que, se supone, sirven para “formar opinión”.

 


Ahora en Buenos Aires, cabeza a cabeza

octubre 20, 2017

Encuesta PBA

Ante la muerte, ahora comprobada, de Santiago Maldonado; ante el dolor de su familia, y la dignidad conque se expresa, no tengo muchas ganas de subir encuestas. Que no son, no pueden ser pronósticos.

Pero Observatorio Electoral (Julio Burdman) estuvo bastante más cerca que otros hace dos meses. Y, sobre todo, las encuestas -falibles, imprecisas- son el insumo que tienen los que toman decisiones. Esta puede echar algo de luz sobre preocupaciones y maniobras en el gobierno, el Poder Judicial y los medios.


Video para este finde – Federico Luppi, “Plata dulce”

octubre 20, 2017

Hoy “se fue de gira”. La frase convencional cuando muere un actor. Y Federico Luppi fue uno de los grandes. Controvertido (léase “dicen historias jodidas de él”), como es bastante común con los artistas.

Ha quedado en mi memoria, en un lugar importante, desde que lo vi en las películas de Aristarain. Las sigo recomendando, a ellas y a él, porque las décadas no las devaluaron (supongo que eso es una de las formas en que se reconoce el arte). Siguió en su oficio hasta ahora, con talento. Tuvo grandes actuaciones, pero también en otras sentí que se había quedado en el personaje, arriba de un pedestal.

Eso sí, tengo que acordarme bien de él cuando pienso en su exacta descripción de Mirtha Legrand “No sé qué me irrita más de Mirtha, si su profunda y extensa ignorancia o el estado totalmente reaccionario de su alma. Un alma pobre“.

Igual, para saludarlo tengo que subir “Plata dulce”, la película de 1982 de Fernando Ayala. Fue el personaje central, en una en que se lucieron otros grandes actores. Pueden irla viendo, esta noche, mañana, o el domingo sino son autoridad de mesa o fiscal. Tiene algún eco en este tiempo que vivimos, como suele pasar en Argentina.


Argentina en el mar IV – Un territorio argentino “objeto de interés”, 2da. parte

octubre 20, 2017

En capitulos anteriores, Arias nos contó de los un millón, 780 mil km2 de fondos marinos que el patriotismo y la perseverancia de algunos servidores del Estado pudo lograr para Argentina. En el anterior y en éste, propone lo que debemos hacer para defenderlos y explotarlos.

(Una pausa en la obsesiva campaña electoral. Pero también sirve para dejar en claro algunas cosas que se deciden con los votos).

72. El sentido de un barco oceanográfico nuclear

neftegaz

Dos de los cuatro avisos polares Neftegaz llegando a la Argentina, para soporte logístico de Pampa Azul, un programa de CFK de 10 años de intensa oceanografía que, créase o no, sigue en pie.

Para rotar a la gente y alimentarla estárán los helicópteros del barco polar que planteo, también los del Irízar, que más de una vez tendrá que sacarlo de apuros, y eventualmente, los 4 grandes y viejos remolcadores para hielo delgado Neftegaz comprados en 2015 a Rusia, como soporte logístico de Pampa Azul. Costaron menos de U$ 10 millones los cuatro y fueron construidos a fines de los ’80, de modo que no pongo las manos en la parrilla por su estado técnico.

Bautizados con nombres malvineros (ARA San Carlos, Puerto Argentino, Bahía Agradable e Islas Malvinas), estas unidades sustituyen en una emergencia a los 3 moribundos avisos yanquis de la Armada, sobrevivientes de la 2da Guerra. Los Neftegaz son remolcadores (“avisos”, en jerga naval criolla). Como cualquier remolcador, con timonera alta y casco redondo, el Neftegaz baila como una boya en mares violentos, pero estos tienen 40 años menos que los yanquis y motores de 7200 HP (al menos, nominales). Sirvieron con soviética disciplina para remolcar o cargar descomunales equipos petroleros, y hoy al menos una Marina (la acerí), usa sus grandes cubiertas de popa como helipuertos de ocasión. No tendrán hangares, pero para apontar un “helo” son mejores que el mar.

¿Por qué tanta logística? ¿Por qué habría que hacer oceanografía al menos 320 días por año y con más de 80 científicos a bordo? Para atacar el único lado flaco del Attenbourough: este logra cortar sólo 1 metro de hielo, y sus campañas de temporada fría estarán limitadas a 60 días. Pese a su gran autonomía de diseño (22.000 km. en aguas abiertas), andando por banquisa antártica esta nave gastará sus existencias de gasoil marino a lo pavote. El otro límite es el agua potable, como en casi cualquier barco de propulsión térmica.

La propulsión atómica la necesitamos por varios motivos: muchos más HP en hélices para cargar con un casco de estructura más fuerte, que pueda cortar hasta 2 metros de hielo navegando en travesía continua a 3 o 4 nudos, sin tener que ejecutar el “ramming” (embestida) y el embicaje (treparse al hielo) típicos del rengo, discontinuo avance de un rompehielos. Ahora Ud. finalmente entendió ese casco con absurda forma de cuchara de los rompehielos: sirve para montarse a puro motor sobre el hielo, tobogán resbaladizo si los hay, y luego aplastarlo.

Esa sádica cresta que corre por la panza del barco sirve para concentrar el considerable peso del alto, casi absurdo castillo de proa sobre una superficie ínfima, de modo que la presión se dispare y en combo con la gravedad, hagan el trabajo sucio, crrack. Si un barco polar corta hielo en horizontal, como un cuchillo, el Irízar y toda su laya lo hacen en vertical, como una prensa hidráulica.

No se vaya a pensar que un barco polar se desliza como un cisne. Su proa, sus amuras y todo el cinturón de chapas que rodea su línea de flotación están muy reforzados, y el entramado de costillas y largueros que lo soportan es muy cerrado. Pero incluso con un casco doble, las vibraciones y el estrépito continuo causado por la fricción de bloques de hielo roto del tamaño de camioncitos puede ser insoportable. En algunos sectores del barco, es como estar en un galpón sobre el que se rascan dinosaurios del tipo espinoso.

Hay pegadas de diseño del Attenbourough que vienen de los barcos de exploración petrolera y deberemos copiar: la “moon-pool”, un túnel de una sección circular de unos 7 metros que atraviesa en vertical todas las cubiertas del barco y da acceso directo al mar, coincidiendo con el centro de masa de la nave en rolido, cabeceo y alabeo. El moon-pool podrá ser un escándalo de ingeniería y de hidrodinámica. De yapa, limita los espacios para otros fines, como si a bordo sobrara.

Pero si hay que subir y bajar cargas pesadas hasta y desde fondos profundos (y los “drones”, los ROVs y los equipos de perforación de fondo son objetos masivos), la maniobra hecha desde el moon-pool no desequilibra el barco. Sí lo hacen las habituales grúas que tienen que manejar tales objetos sobresaliendo en extraplomo por sobre los laterales del buque. Con la mar exasperada por una galerna de 70 nudos, un “moon-pool” hace la diferencia entre trabajar y no hacerlo.

grúa

Otro detalle de ingeniería a imitar del RRS David Attenborough: la grúa de popa en carrusel.

En un barco polar la timonera no debe ser una Trump Tower: estaría de más el calado aéreo descomunal del Irízar, que lo hace intencionalmente tan pesado de proa. Por el contrario, puede adoptarse un castillo más petiso, oblicuo y aerodinámico, como el del Attenbourough. Y todo el mundo a bordo más feliz y productivo. Y es que el viento antártico no se lleva bien con los barcos altos, ni éstos con la ciencia: los oceanógrafos, como cualquier humano, como incluso los marinos más curtidos de estómago, dejan de funcionar y caen en un sopor inerme cuando pierden demasiado sodio y potasio debido a esas vomitaderas persistentes, que te queman el esófago de jugo gástrico –lo único que queda en el estómago- y se ríen de la dramamina. Varios días en ese estado son una agonía difícil de entender para quien no los pasó.

Y hablando de deshidratación, la propulsión nuclear permite capear otro límite: el del agua potable a bordo. Hay tanta potencia eléctrica disponible que puede energizar una pequeña unidad desalinizadora a bordo, una plantita de ósmosis inversa como las de los submarinos nucleares.

Tanta electricidad permite vencer otros límites. Un barco oceanográfico moderno tiene varios tipos de sonares y de dispositivos acústicos “de diagnóstico por imagen”. Los que Ud. ya conoce son las ecosondas multihaz, que permiten “iluminar” grandes superficies de fondo a miles de metros de profundidad, y mapear no sólo su relieve sino la densidad de sus materiales. En síntesis, hacen lo mismo que las ecografías médicas o los sistemas de ecolocalización de delfines, orcas y cachalotes.

Pero a bordo de un oceanográfico “comme il faut” hay sonares menos potentes y de mayor frecuencia, algo parecidos a los que usa la ecocardiografía Doppler: detectan cambios de velocidad, densidad o salinidad de líquidos. Cuando hay varios sistemas de corrientes submarinas montados verticalmente como tuberías independientes dentro de la columna de agua, estos sensores indican sus profundidades, direcciones, velocidades y caudales. Hay otros sonares especializados en localizar plancton, y otros para cardúmenes de peces, y discriminan tan bien  la biomasa que el ojo experto del biólogo marino hasta se puede colegir la especie.

Y por último, con un gasto colosal de potencia, están los equipos “de sísmica”, que generan unos pulsos de frecuencia muy baja pero enorme intensidad. Estas penetran kilómetros enteros dentro de los sedimentos de fondo y revelan si tienen las estructuras típicas de las formaciones generadoras o acumuladoras de hidrocarburos.

sonar

Las rarezas de la transmisión y refracción de sonido en el mar: el “canal SOFAR”, bajo el cual salvó su vida la tripulación del submarino ARA San Luis cuando la de Malvinas.

Y me anticipo a su duda de curtido sonarista: sí, tiene razón, algunos de estos sistemas de ecosonda, ya sea por frecuencia o intensidad, logran “ver” debajo del “canal SOFAR”. Para los ajenos al gremio de Popeye, este “canal” es una zona relativamente superficial del mar, que en los trópicos está a 1200 metros de profundidad, en las latitudes medias a unos 600 y en las muy polares, casi en la superficie.

En cualquier latitud, el límite inferior del canal SOFAR es una zona de transición térmica rápida, donde el agua está entre 3º y 2º C de temperatura, y así sigue sin variaciones hasta el fondo. Esa termoclina, o límite térmico, actúa como un espejo sónico. El “canal” se llama así porque logra que un pulso de sonido generado cerca de la superficie rebote contra el mismo, vuelva a la superficie, vuelva a rebotar allí como en un segundo espejo, hacia abajo, y se aleje horizontalmente en sucesivos rebotes oblicuos, casi sin pérdida de energía, y a distancias sorprendentes. Gracias al canal SOFAR, el rugido subsónico de una ballena azul puede ser oído por otro cetáceo de su especie de una punta a la otra del Oceáno Pacífico. Sic.

Sí, exactamente como lo está pensando, algunas ballenas tienen su propia internet. Será porque viven absortas y chateando que las hemos podido cazar casi hasta la extinción, y esa extinción ya era patente en el caso de los cachalotes con las tecnologías precarias del capitán Achab y sus colegas del puerto de Nantuckett.

Pero esto del canal SOFAR le complicó la vida a los sonaristas ingleses durante el pifostio de Malvinas: buscando el submarino ARA San Luis, que les había soltado tres torpedazos sin efecto alguno, no lograron detectarlo jamás, acurrucado como estaba contra los fondos bastante bajos que rodean las islas demasiado famosas. En las latitudes malvineras, el espejo sónico de la SOFAR está apenas unas decenas de metros más arriba. En consecuencia, los destructores, fragatas y helicópteros de Su Graciosa reventaron a bombazos el Atlántico Sur cada vez que creían detectar el eco de algo grande, y al cuete.

Ahí Ud. entiende por qué, por si las moscas, los Brits se vinieron a la guerra con los barcos llenos de cargas de profundidad nucleares “polenteadas” con hidrógeno (“boosted charges”), las famosas WE.177 de 277 kg, de 0,5 kilotones. El Ministry of Defence (MoD) todavía dice que se las trajeron en el apuro, sin intención de usarlas, porque no hubo tiempo para bajarlas a tierra. En realidad no las tuvieron que usar porque los malditos torpedos filoguiados Telefunken del San Luis alemanes fallaron todos (todo fallaba en el San Luis, computadoras de tiro, motores, todo, todo salvo los cojones del capitán Fernando Azcueta y su tripulación). Mal momento para ser ballena en las islas demasiado famosas, aquel invierno de 1982. La que no quedó sorda, se volvió paté de cetáceo.

Y ahora Ud. empieza a entender por qué me interesa tanto tener al menos un rompehielos y un barco oceanográfico nucleares. Con la parafernalia acústica que se traen, amén de los ROVs, estas naves pueden pispear perfectamente bajo el canal SOFAR. Y si perciben algo fuera de lugar, pueden determinar su densidad, ubicación y velocidad, y si estos sugieren más submarino hostil que cetáceo neutral, ambas naves polares, pese a ser un tanto lerdas, tienen veloces helicópteros para anillarlo de cargas de profundidad comunes. No señor, Torpex o cualquier alto explosivo con una velocidad de expansión de gases de 8000 metros/segundo. Nada nuclear, no somos tan malos, y a diferencia de los Brits, que se vinieron a reconquistar las Malvinas con armas nucleares de apurados nomás, estamos cumpliendo a rajatablas con ese par de tratados que nos encajó el Calos E’Nesario Menem, el de Tlatelolco y el de No Proliferación. Somos buenos chicos, lo que no significa que debamos asumirnos como enteramente pelotudos.

Por supuesto, los barcos polares son mucho más seguros que esos frágiles cruceros llenos de turistas que uno ve hoy en la Antártida. Nunca tales naves merecieron tanto sus nombres: uno los ve y se hace cruces. Pero además de llevar oceanógrafos “nerds” y turistas “cool”, cobrándoles un ojo de la cara a los segundos, un barco polar puede llevar y traer gentes de otras profesiones. Peludos infantes de marina, por ejemplo. Porque a veces no sólo alcanza con saber un punto más que el diablo.

Y ahora dígame que la ciencia no es fascinante.


Noticias del XIX Congreso

octubre 19, 2017

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Uno, como casi todos los argentinos politizados, está concentrado en la elección del domingo y en las conclusiones de la autopsia de Santiago Maldonado, además de sus asuntos personales,. Pero propongo dedicar unos minutos a seguir el XIX Congreso Nacional del Partido Comunista Chino. Son clientes e inversores muy importantes de la Argentina.

Así que les acerco esta presentación que hace Xinhuanet, la agencia oficial del PCCh. Ustedes dirán que es una lista de consignas, que deben ser consideradas en la misma forma que las consignas de otros oficialismos. Y sí. Pero lo que la dirigencia de una sociedad plantea, y anuncia públicamente, son datos importantes para saber dónde quiere ir. Y cuáles son sus valores.

(De paso: encontré este reportaje que le hace Xinhuanet al legislador argentino Francisco Quintana. Modestamente conocido como diputado en la CABA, presidente del interbloque Vamos Juntos, y Secretario General del PRO. Que es un partido porteño, después de todo. Pero con un pensamiento globalizador, como sabemos. Aquí se manifiesta como un admirador del del socialismo con características chinas, y del Presidente Xi).


La movilización que viene

octubre 19, 2017

desborde

De Santiago Maldonado se ha hablado mucho en 80 días. También yo, algo. Corresponde esperar a la autopsia para saber que sucedió en Cushamen. Igual, hay cosas que pasaron ayer miércoles 18 a las que vale la pena prestar atención.

Lo más notorio es lo que no pasó: ninguna voz oficial -del gobierno, del poder judicial- dijo algo sobre el tema. El silencio es una herramienta tradicional de los que tienen el poder, pero es obvio que aquí no está funcionando. El único medio realmente masivo, la TV, dedicó largas horas al tema. Y quedó claro que ni siquiera el numeroso plantel de periodistas oficialistas había recibido un libreto uniforme. El Presidente se fue a Uruguay y dijo con la precisión que acostumbra “la Argentina enfrenta esta semana situaciones especialmente y particularmente complejas. ¡Dios!

Es extraño en un gobierno, un aparato político, que se destacó en el manejo de la comunicación. Fernando Rosso analiza el tema con el título, Una crisis en la gestión de la mentira. Jorge Asís @AsisOberdan, más audaz y de otro palo ideológico, tuitea “Gendarmería vacunó al Gobierno … El cadáver debía aparecer después del 22“. No tengo información confiable sobre el asunto.

La familia Maldonado y los organismos de derechos humanos, por su parte, hicieron declaraciones. Sobrias y dignas. Pero introdujeron una clara señal de prevención, de cautela. La familia consideró necesario anunciar que no había convocado a “ninguna marcha para ayer miércoles”. Lo mismo hizo Taty Almeida, de las Madres de Plaza de Mayo, Línea Fundadora, y también las Abuelas de Plaza de Mayo.

Algunos grupos igual salieron a protestar. Es casi inevitable cuando hay un hecho que conmueve. Pero esa advertencia fue reproducida, a través del medio favorito de la militancia, whatsapp, por un abanico que iba desde el cristinismo ferviente hasta agrupaciones vinculadas al sindicalismo:

Nadie va a ninguna plaza.
Nadie va a ninguna manifestación.
Nadie se mueve de su casa.
El domingo hay elecciones y lo que buscan es tapar la mierda con quilombo.
Mucha prudencia y mucha desconfianza.
Nos están esperando con autos azules y verdes.
Nos están esperando con bolsas negras.
Nos están esperando con diarios y televisiones de todos los colores.
Nadie se va a ningún lado.
Nadie deja de luchar: en paz, en democracia, organizando, sin romper nada, sin insultar, pensando, persuadiendo y ganando más y más votos.
Nos necesitamos a todos y todas bien, libres y atentxs, con el corazón entre los dientes“.

Tengo que decir que, por primera vez desde noviembre de 2015, la mayoría larga de la oposición encuentra, instintivamente, una estrategia común. Y creo que es acertada.

Los que se oponen a este gobierno y sus políticas, tienen que jugar con las reglas de la democracia y de la legalidad. Porque aunque esa “cancha” hoy esté inclinada a favor del oficialismo, … es la menos desfavorable, en el corto plazo. Y la más segura en el largo.

Después de todo, ningún líder político, o social, o rockero puede acercarse remotamente a la movilización que naturalmente se producirá dentro de tres días. Algo más de 30 millones de argentinos están habilitados a votar este domingo, y un alto porcentaje de ellos lo harán. Los resultados son importantes, por supuesto, pero lo decisivo es que esa movilización no puede ser detenida.


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