Argentina en el mar V – Pampa Azul 2.0

Estos posteos que escribe Daniel Arias – Argentina nuclear, satelital, marina – pueden ser agrupados -estoy pensando en la forma de hacerlo- con un título como “La Argentina que puede ser” (aparte del libro que muchos reclaman). Pensando en publicista, siento que la condición principal es que bastantes argentinas quieran que sea.

  1. Pampa Azul 2.0

ARA Austral

El barco oceanográfico ARA Austral, la nave más poderosa en términos científicos del CONICET, reequipado e incorporado en 2015 a la flota del Servicio de Hidrografía Naval, que tiene otras dos unidades (el Puerto Deseado y el Comodoro Rivadavia). Pero en los 30 años próximos harán falta barcos nucleares, con capacidades de operación polar de año completo.

El cauto silencio de los lectores en relación a mis propuestas de construir barcos nucleares indican que una parte de ellos se pregunta qué me fumé. Hoy el asunto les parece “Fantasy & Science Fiction”.  Están con el síndrome de postrauma electoral, compañer@s. Y lo comparto.

En tiempos de perder libertades, derechos e industrias, los argentinos nos ovillamos como perros apaleados. Perdemos esa capacidad de “¿Y por qué no?” que algunas veces nos hizo renacer de las cenizas. Pero uno, amig@s, es lo que uno hace con lo que hicieron de uno, y lo mismo vale para los países. De los laberintos se sale por arriba.

Veo su sonrisa escéptica. Yo hablo de ponerle átomos a un programa del gobierno de CFK (Pampa Azul) que todavía goza de buena salud, bajo la precaria protección del  Ministerio de Ciencia y Tecnología, mientras en la práctica éste va degradándose en medios y autoridad al nivel de una Secretaría. Entre tanto, el gobierno le prende fuego, incansable, a todas esas ramas del árbol industrial argentino “que nos separan del mundo” con su terquedad en existir, algunas tan diferentes entre sí como la del calzado, la metalmecánica, la láctea, la textil, la ferroviaria y la electrónica; pero la preferencia por exterminar rápido y bien los brotes nucleares, espaciales, radarísticos, biotecnológicos, de armamento y aeronáuticos surgidos desde 2004 es clarísima. Son gravosos para ciertas embajadas. Y arden fácil, como las incursiones en alta tecnología de cualquier país, chico, mediano o grande, cuando no tienen demanda, sostén o licenciamiento estatal.

Entre tanto, la rampa de deuda externa que garantiza que no la vuelvan a tener ya la pagan chicos sin escuela, adultos sin empleo, discapacitados sin pensiones y jubilados sin medicamentos. Lo de hoy hará sangrar a millones de argentinos que aún no nacieron, y a sus hijos. Pero nacerán y algo habremos de dejarles, además de deudas y dudas.

Yo elijo dejar un programa de largo alcance. Formular un plan y atenerse a él es resueltamente ajeno al pensamiento y la práctica del político argentino promedio, un referente en enroques y en roscas. Se entiende: no se forman buenos coreógrafos en un teatro en llamas.

Este programa en particular es parte de algún plan mayor de reindustrialización y complejización (perdón por la palabreja) de la economía, y de reconstrucción del estado. Son asuntos inseparables, pero eso lo dejo a otros que entiendan más. Me atengo a la parte que más me interesa: reconstrucción naval y nuclear, haciendo sinergia.

¿Es un aporte mío? No mucho. Logro imaginarlo porque –perdón, don Newton- pude pararme, medio tambaleando y mareado, sobre los hombros de gigantes, en este caso Segundo Storni, Jorjón Sabato, los hermanos Carlos y Oscar Varsavsky, Carlos Castro Madero, Franco Varotto, Mario Mariscotti, Becho Murmis, Renato Radicella, Roberto Cirimello, Cacho Otheguy, Carlos Aráoz y sigue la lista. ¿Es viable el plan? No sin intentarlo. ¿Nos dejarán? No, pero ¿volveremos a dejar que no nos dejen? Amig@s, en la cancha, como siempre, se verán los pingos.

De modo que aclaro nuevamente:

Estoy planificando para la reconstrucción, con otro gobierno. Ni estos lograrán matar a la Argentina ni ésta morirá con nosotros.

Tenemos 1,87 millones de km2 de territorios nuevos –casi todos abisales- de los cuales sólo gozaremos de soberanía indisputada en 370.000 km2. El resto, a discutir, y la pulseada principal será con el Reino Unido.

Por un efecto paradójico del calentamiento global, la banquisa antártica está en expansión, las tormentas en ese océano se han vuelto más frecuentes y peores, y la navegación local cada vez más peligrosa. Más tarde abundaré en dudas sobre este desconcierto.

Es indudable que en esta crisis hay una oportunidad: podemos ser el primer país del mundo en construir dos barcos diseñados específicamente para bancarse a año completo ese escenario antártico empeorado, y vender sus servicios oceanográficos y de rescate a terceros países. Con los “fierros” adecuados, en ese infierno ululante hay plata a hacer y soberanía a ganar.

Soberanía práctica, porque las cosas que averigüemos sobre nuestros fondos serán los anchos de espadas, de bastos, y los sietes de oros y espadas en una mesa de truco peligrosa pero inevitable. Sin una idea científica detallada de qué hay ahí en las llanuras abisales y un rearme de la Armada con naves propias, no podemos ni sentarnos a negociar titularidades, sea con Su Graciosa Majestad o con Magoya. Sin ese valor agregado, nuestra autoridad es verso. Eso lo dijo Vicente Palermo, del Club Político, al toque de que CONVEMAR nos diera esos papeles. Pero creo que Palermo subestima a mi país.

Sí, claro, me dice Ud. Venirle con fierros propios a la Armada. Para ridiculizarme, me tira una cita de un tal Arias, autor que me suena familiar:

Una revisión somera del catálogo Histarmar de buques de la Armada entre 1900 y 2013 arroja un total acumulado de 318 naves de todo tipo, de las cuales 56 fueron construidas en la Argentina. Si dejamos fuera las ensambladas aquí bajo licencia extranjera, quedan 47 naves realmente Nac & Pop, con apenas 12 de combate. Pero si estrechamos la búsqueda a barcos exclusivamente de guerra de diseño y construcción local, la lista se abrevia a 10, y chicos: 8 rastreadores y 2 patrulleros, muchos impuestos por un tal presidente Perón. 10 barcos sobre 318.  Sí, el 3,78% del catálogo”.

En suma, Ud. me echa en cara que mi plan no sólo contraría la cultura política sino la naval que padecemos. Y añade, en plan de guapo, que es más fácil encontrar ratas en una caja fuerte que keynesianos en los partidos, en la UIA o en la Armada.

¡Tenga mano, compañer@!, retruco, gauchesco. ¿Iraolagoitía, Quihillalt y Castro Madero no eran navales, o sólo me parecieron? ¿Y acaso leyó “Nuestros intereses marítimos”, del Alte. Segundo Storni? Buena mía, no lo leyó.

Ud. me contesta, tajante, que la Armada a Storni tampoco lo leyó. Se limitó a hacerle grandes homenajes fúnebres para enterrar mejor sus ideas, de las que se olvidó hace mucho. Y luego me acorrala otra vez con mis propias palabras: los almirantes que en 1988 impidieron darle nueva motorización diésel-eléctrica y 30 años más de vida útil al portaaviones ARA 25 de Mayo, según la propuesta del Ing. Ernesto Marta,  también eran navales.

Y luego de pensar un segundo, añade con maldad que esos lograron mucho más que el desguace posterior de esa nave. Lograron  el desguace de los Astilleros Río Santiago (ARS) y TANDANOR, de paso y cañazo. Su Graciosa habrá aplaudido… ése era el blanco principal. Los astilleros, no el portaviones.

Para mayor claridad, ARS llegó a construir las 4 mayores naves sudamericanas: los petroleros Ingeniero Huergo, Ingeniero Silveyra, José Fuchs y Presidente Illia, de doble casco y 60.000 toneladas, entre 1979 y 1983, pedidos por YPF. Desmontar los ARS y TANDANOR, la Fábrica Militar de Aviones (hoy FAdeA), y la CNEA e INVAP deben haber sido artículos principales en algún Tratado de Versailles secreto que la Argentina habrá firmado, supongo, entre 1982 y 1983, acaso para poder rendirse en Malvinas sin bancarse horas después una guerra mucho peor con Chile. El que viva lo sabrá, si quedó algún papel escrito de todo ello. Lo que yo quiero es romper ese tratado, pero sin alharaca.

ARS nunca recuperó su salud pre-menemista, en parte por cambios de la tecnología de construcción naval, en parte porque el eje geográfico de la misma se desplazó al Lejano Oriente, y fundamentalmente por la desaparición del concepto de que el estado puede y debe comprarle al estado.

En los ’60 y ’70, traccionados por los pedidos de ELMA (Empresa Líneas Marítimas Argentinas), YPF, la CNEA y Ferrocarriles Argentinos, más algunos de la siempre renuente Marina, estos enormes talleres daban trabajo directo a 8000 personas, ranqueaban como los mayores del subcontinente, hacían graneleros, “bulk carriers”, containeras e incluso tanqueros de doble casco de 60.000 toneladas, y ganando plata. Había que ver a los ARS en sus épocas de gloria. Sí, tiene razón, en 1988 el 25 de Mayo fue un blanco de oportunidad. Lo importante no era tanto destruir el portaaviones sino la capacidad argentina de rehacerlo a nuevo en casa. No fuera que luego quisiera hacerse también una flota propia.

Aunque en su resucitamiento kirchnerista ARS llegó a fabricar 4 graneleros de 27.000 toneladas para Wilhelm Finance Inc., de Alemania, su mayor comprador (Venezuela) empezó a fundirse cuando ya se le había entregado el “Juana Azurduy” y se daban los toques finales al “Eva Perón”. Éste quedó sin entregar. Era el segundo de una orden de 4 petroleros de 47.000 toneladas para PDVSA, pero Chávez se estaba fundiendo, o lo estaban, o ambas cosas. Son situaciones que vaya a saber por qué jamás le pasan a los emires y jeques petroleros. Esta vez como blanco de oportunidad, a ARS lo jodieron de nuevo.

En este segundo y más modesto pico de ocupación, ARS llegó a tener 2700 ingenieros, técnicos y operarios muy especializados.

Había 23 barcos más pedidos por contrato que aseguraban teóricamente 12 años de trabajo continuos, pero la deuda venezolana dejó a ARS sin nafta a algunos kilómetros de la siguiente estación de servicio. Al rescate sin mayor resto, CFK ordenó construir en ARS 5 patrulleras oceánicas multipropósito para la Armada, de las cuales una llego a ponerse en quilla. Los planes navales de CFK –completar 2 submarinos Thyssen TR-1700, modernizar los 2 destructores y las 3 fragatas Meko- siempre avanzaron muy despacio, salvo el de la reconstrucción del rompehielos Irízar en TANDANOR. Y luego llegó El Que Te Dije y se acabó todo.

Mi plan es juntar lo nuclear con la construcción naval. A no olvidar que ya hubo dos intentos de trabajo conjunto. Es debido a Castro Madero que hoy tenemos en construcción en Lima, provincia de Buenos Aires, el prototipo de una central nuclear argenta para vender al mundo, el CAREM, ahora de la Comisión Nacional de Energía Atómica.

Es un proyecto tan tecnológicamente sensato, tan testeado y vuelto a testear en modelos físicos, y con un potencial de mercado tan disruptivo que ni siquiera el Mejor Ministro de Energía de la Shell lo quiso parar. Tampoco lo está apurando, ojo. Vendrán gentes de muchos colores y países a ver esa centralita.

CAREM

Avance de obra civil del CAREM en 2014, sin todavía ningún componente nuclear instalado. En aquel año debería haber estado en retoques finales antes de irlo poniendo crítico. 

Pero no puede haber una vidriera más impactante para esa planta terrestre que la naval: ponerla en un par de barcos que dejen al mundo con la boca abierta. Llámenlo Pampa Azul 2.0, si quieren.

17 Responses to Argentina en el mar V – Pampa Azul 2.0

  1. Palquienque dice:

    ESTO! es lo que necesitamos joder. Basta de fantasmearla.
    Cuente conmigo Daniel Arias.

  2. ram dice:

    Sí, todo el plan parece delirante, construir acá, desarrollar tecnología…¿cuándo el negocio parece ser ir a chatarrear al norte, con o sin margen en la tarjeta? – total, pagará Magoya alguna vez….
    Un barco nuclear – algo factible desde hace mucho seguramente – se siente tan aterradoramente inaccesible en estos tiempos que al menos debiera darnos un cachito de vergüenza…. pero bueno, si hasta archivaron el proceso de remotorización y modernización de los Pucará – una minucia prácticamente terminada, incluso con motores yanquis e ingeniería israelí…. éso a la basura y los Pucará se van al carajo a medida se vayan fundiendo los Astazou….
    Un avioncito, sencillo, barato, una plataforma para más de una cosa (por ejemplo, patrullaje marino en parte de ese nuevo baldìo incorporado) y aunque de diseño viejito, todavía válido y exportable.
    En fin, pide mucho usted, a propósito, qué fumó?

  3. Alcides Acevedo dice:

    No puedo reprimir el comentario: Arias hace rato perdió completamente la línea.

    Ahora delira con que Argentina puede a construir rompehielos de propulsión nuclear… si eso no ocurre es por la mala fe de los anti patria de siempre.

    Por favor, tardaron más de 10 años en “reparar” el Irízar (y no sabemos cómo quedó) pero es nos habilita a construir buques mucho mejores y encima de propulsión nuclear.

    Me acuerdo cuando iba a la facultad lo que era el departamento de ingeniería naval, daba pena y el cuerpo de profesores estaba en pleno proceso de pedir la jubilación… no me los imagino cambiando la historia de la industria en Argentina.

    Pero bueno… allá ustedes.

  4. Daniel Eduardo Arias dice:

    Está bastante aclarado que esto valdrá para tiempos mejores, si vale algo. También puede ser que esos tiempos nunca lleguen. Pero si pintan, hay que tener algunos planes, ¿no?

    Para el caso, en 2010 CFK quería meterle un CAREM navalizado al submarino ARA Sta. Fe, lo que como dificultad tecnológica y diplomática era infinitamente mayor que hacer lo mismo con unidades de superficie, y además de y baja capacidad militar intrínseca. Un rompehielos y un barco polar nucleares tienen sólo cierto poder antisubmarino en ataque, aunque bastante en detección.

    En serio que no me fumé nada que no se hayan fumado antes gente con cierta visión: CFK y Lula, nada menos.

    Navalizar un CAREM y hacerlo caber en el escueto casco de un Thyssen TR-1700 es un despelote. Aún acortando y ensanchando el recipiente de presión, el recipiente de presión sobresalía tanto de la línea del casco que habría necesitado de una vela aparte, o de una ampliación de la original de diseño. Lo cierto es que había que tocar ambos cascos. Me pregunto también que habría pasado con el rendimiento eléctrico del CAREM, que equivale a una cuarta parte de su potencia térmica y no a un tercio, como pasa con casi todos los PWR. Probablemente el resultado habría sido bueno, al menos en materia de capacidad de mantener sumergido el sub durante tiempos larguísimos, pero la unidad habría sido un poco corta de potencia y demasiado fácilmente detectable, porque una o dos velas gigantes son superficies muy ecoicas.

    Salvo que -otra hipótesis- se aumentara bastante el enriquecimiento del combustible, que en el CAREM es un poco más pobre que en el de un PWR de 2da generación. Pero eso habría implicado rediseñar todo el reactor de pe a pa, y probablemente, repotenciar y alargar las cascadas de enriquecimiento en Pilcaniyeu. ¿Imposible? No, pero difícil, y nada que se pueda hacer en pocos años. Y todo eso políticamente muy a contracorriente, además.

    En cambio, el plan brasileño de bautizar en 2020 el “SB Alte. Alberto”, un casco Scorpene francés motorizado con un PWR diseñado por la Marina local estaba muy avanzado. Ese motor no se planteaba siquiera la circulación natural, pero está diseñado para uranio con un 20% de enriquecimiento, que es más o menos el tope teórico de producción en pequeñas cantidades para las cascadas de centrífugas de Aramar. Se lo testeó a plena potencia en 2015 durante varias horas, en el equivalente simulado de un ejercicio de flanqueo, en el que un submarino tiene que desarrollar toda su velocidad en inmersión. Y anduvo bien. Con combustible enriquecido, la potencia eléctrica a bordo del Alberto, tanto para motorización como para sensores, debe ser (o habría sido) considerable.

    Hoy, como se imagina, ese submarino murió. Y al que llevó el proyecto casi a término, el Alte. Othon Luiz Pinheiro da Silva, también autor de la planta de enriquecimiento de Iperó, le dibujaron causas de corrupción y hoy está en cana con 43 años de condena encima.

    Cuando el Imperio contraataca, puede y va a usar en contra tus propios espías y tu propio sistema judicial. Eso es lo que queda claro de la experiencia brasileña reciente.

    Si yo planteo unidades de superficie es para ir de a poco con la navalización del CAREM actual, que es 100% terrestre. Tanto en términos de desarrollo tecnológico como de decisión política e inversión económica, es un proyecto que necesita de muchos años, muchos mangos y muchos huevos.

    En este momento de nuestra historia continental, lo mío no es fantasía-ficción. Es política-ficción. Tecnológicamente, no tiene nada de imposible (salvo al parecer para nuestro troll oficial, que tuvo alguna mala experiencia con sus profesores de ingeniería naval).

    RAM, si ya leyó mis posteos previos ya sabe que he tenido la propuesta de usar los Puca como patrullas marítimas. Tienen buena autonomía, puede llevar misiles antibuque -de hecho, lo hicieron entre 1984 y la fecha de discontinuación del Martín Pescador- y se los podría radarizar sin problema, incluso montándoles un RASIT de infantería en un pod subalar, si uno no tiene grandes pretensiones.

    En suma, lo que Ud. propone ya se hizo y luego se olvidó. Puede volver a hacerse sin problema y mucho mejor. Bah, sin otro problema que el gobierno que puso la FAdeA bajo dirección de un lechero.

    En la Embajada jamás habrían pedido tanto. Todavía deben estar riéndose. Ésta les salió demasiado bien.

  5. guillermo p dice:

    Daniel:
    Calcule que mi cauto silencio y seguramente el de los que lo leemos, que somos muchos, se debe más a la aprobación y a la falta de argumentos ante su despliegue técnico.
    Sin ignorar a los profetas de la resignación que no entendieron nunca que los grandes países dadas ciertas circunstancias y la decisión política de sus gobernantes pueden dar gigantescos pasos en pocas décadas.

  6. sandro dice:

    no pudieron terminar el irizar , cuya reparacion costo mas q comprar un okm y quieren volver para hacer barcos nucleares, son simpaticos, ja

  7. Silenoz dice:

    Ja ja ja… en este posteo el cro Arias se merece que lo interpelen con un “¡¡que diga si es kirchnerista!!” + “kuka ‘garra’ la pala” y piropos similares (aunque me parece que el peludo espalda plateada aka troll oficial -© Arias- me ganó de mano) ja ja…

  8. ram dice:

    Sí, lo del Pucará no-naval está claramente en línea con su planteo, la aversión naval hacia lo nacional. No sòlo sirve para exploración, tambien ataque ligero (asociado a Infantería de Marina), anti helicóptero y sí, si no llega a cargarse un patrullero, una corbeta, los puede joder bastante.
    Lo notorio es que se los va a dejar ir, cuando ya estaba definida la remotorización y modernización, que les estiraba la vida 10, 15 años más y, eventualmente, un Pucará modernizado, con técnicas nuevas de producción, era, ES, un juguete con interesantes posibilidades de exportar – supongo que sabe que los utilajes con que se construyeron los existentes se tiraron a la basura y sería – de hacer nuevos – una oportunidad de dotar a un diseño viejo y probado, de nuevas y mejores características que simplemente ir a buscar cachivaches a un desierto, y más barato.
    Y de paso, hacer unos dolaritos exportándolos.
    Leí por ahí que el “Scorpene” es un diseño franchute y medio flojón, así que los brasileños capaz que se salvaron de ensartarse nuclearizándolo (aparte que ya los hayan salvado de la herejía), lo quizás factible por acá sea terminar un par de los TR (había 4 tirados a medio hacer) y, para disgusto del licenciado en impotencias alcides, hacer tecnología inversa e ir planteando un “Atr” criollo con su CAREMcito….. bah, delira uno, no?

  9. Raúl C. dice:

    Como dice arriba guillermo p, no puedo juzgar los temas técnicos.
    Pero quiero destacar en Daniel Arias algo que en cuanto a ciencia y técnica es paralelo a lo que veo que hace falta a nivel político: plantear proyecto(s). Señalar caminos.
    Que la realidad, en ambos aspectos, sea tan negativa (y haya que decirlo) no quita a nadie la responsabilidad de mirar al futuro con propuestas positivas.
    Alguien, en algún punto temporal, las tomará y tratará de concretar.

  10. ram dice:

    Sí, lo del Irízar era simplemente chapa y pintura, si le daban el laburo al experto en incendios bergman, con masilla, cartón y yuyitos te lo dejaba joya. Éso sí, que lo vendan los gitanos….

  11. CV dice:

    Un poco de economía mainstream:

    Haz clic para acceder a Arrow%20Learning%20by%20Doing%20RES1962.pdf

    (Y adviertan que Arrow retoma para desarrollar su modelo observaciones de los ingenieros aeronáuticos!)

  12. Daniel Eduardo Arias dice:

    Como al doctor Carlos Aráoz, por su perfil bajísimo, no le gusta meterse en blogs, me limito a copiar el comentario que dejó en mi mail:

    “Como de costumbre, muy buen artículo.

    “Creo que estamos en capacidad para meter un reactor en un navío y la idea del buque oceanográfico me parece muy buena porque no tiene las restricciones de espacio de un submarino y ,en cambio, tendría los beneficios de la info obtenida. Además, tenemos donde hacer el barco y la experiencia del Irizar, la experiencia del Caren para aplicarla un reactor mas chico, el proyecto de enriquecimiento con centrífugas, (en el que me estoy metiendo), etc. Desde el punto de vista político, estimando dos a tres años para tener el proyecto naval y el nuclear, no exige inversión ahora que no hay sino para cuando Argentina, con los cambios, va a estar floreciente …
    Saludos”,

    No comparto el optimismo de mi buen amigo Carlos respecto de los cambios económicos en curso que nos volverán florecientes. Pero sí creo en sus casi 60 años de experiencia nuclear en la CNEA y en diversas empresas de ingeniería.

    Es el hombre al que debemos el ser los fabricantes del combustible de nuestras centrales, y todo lo que sabemos sobre metalurgia práctica del circonio (y por proximidad en la tabla de Mendeleiev, de su pariente el titanio). Aráoz nos ha ahorrado algunos miles de millones de dólares que habríamos gastado importando de la SIEMENS o de AECL los elementos combustibles de Atucha I, Atucha II y Embalse. Lograr eso y que además no te conozca nadie fuera de unos pocos expertos mayores de 80 años Carlitos lo entiende como dos grandes logros de su vida, que tuvo muchos otros, y tendrá más.

    Si se pudo diseñar el CAREM es porque él dejó funcionando el diseño, desarrollo y fabricación a escala de combustibles nucleares. Los reactores se diseñan desde el combustible para afuera.

    Hoy, con 85 años, Aráoz, químico y miembro de “los 12 Apostoles de Jorge Sabato”, sigue trabajando ad-honorem para la CNEA, asesorando en sus dos especialidades adquiridas (ingeniería de materiales por un lado, y además redacción de pliegos de licitacion y contratos).

    Supongo que cuando habla de un reactor más chico que el CAREM para un barco de superficie y liga el tema a su quehacer actual, es porque piensa -quizás como yo- que se necesita combustible más enriquecido y potente en una aplicación naval. El del CAREM “terrestre” está entre 1,8 y 3,4% de enriquecimiento. Mi prejuicio es que un CAREM naval andaría joya con un 4 o 5% de enriquecimiento, lo que lo haría muy compacto pero muy potente. Sin embargo, habría que rediseñar todo el SSS o Steam Generation System, desde elementos combustibles al recipiente de presión y los generadores de vapor.

    En ese caso no creo que alcance con 3 años de reingeniería. En fin, deberé repreguntarle a mi amigo.

    Creo que Sandro con el Irízar la pifió. El barco está navegando y su reparación fue realmente una reconstrucción del 70% en fierros y costos, con mucha reingeniería de cosas que quedaron mejor que como estaban antes (caso testigo, el área de laboratorios), y todo bajo dirección técnica y con mano de obra local. En cuanto a los U$ 270 palos verdes que se gastaron en resucitar el Irízar, no dan para comprar un rompehielos de su potencia y desplazamiento ni en Finlandia ni en ningún otro país especializado en cascos polares.

    EEUU ya no es un “benchmark” utilizable para saber si garpamos de más o de menos: a la Coast Guard le queda un solo rompehielos operativo, el otro va a “scrap” y los dos astilleros yanquis sobre la costa atlántica con capacidad de fabricar este tipo de naves están cerrados.

    Lo bueno de haber hecho esa tarea aquí es que al menos una parte de la Armada Argentina se dio cuenta de que podríamos habernos ahorrado la compra, y hacer el Irízar 1.0 directamente aquí. Ese tipo de constataciones diferencia a los oficiales navales de los meramente nabales.

    Siempre serán más los nabales. Un siglo y medio de “Importado es mejor” no se van así nomás de la cultura de una institución. Pero tengamos en cuenta que esa cultura importadora y cometera nos costó un portaaviones que todavía podría estar navegando, amén de la privatización de un enorme astillero y el cierre de de otro aún mayor entre 1991 y 2004.

    RAM, estoy de acuerdo conque vuelvan los Pucas. Eso sí, jamás lo usaría como avión de combate simétrico salvo con armamento “stand off”, que permita surtir un misilazo desde muy lejos y rajarse. Creo que el programa que aplicó INVAP en la FAdeA era bastante correcto para sacar adelante la planta (usar la misma línea para terminar Pampas de un lado, y drones tipo I y tipo II del otro). A mi gusto, ahí faltaba sacarle 15 años más a los Pucas como patrullas costeras. Pero el plan de drones era fantástico. Pude ver el motor boxer que desarrolló Oreste Berta, el mítico preparador de la Escuadra Torino de Nürburgring en 1969, para los drones tipo II: ¡una joya!

    Entiendo que los momentos históricos en que podemos soñar y luego despertarnos y hacer exactamente lo que soñamos han sido dos o tres en los últimos 100 años. El que acabamos de transitar admite críticas y evidencia insuficiencias, pero aún así qué cosas lindas que pudimos hacer. Y no todas están muertas, no señor. Miren el CAREM. Miren el RA-30, dentro de poco el mejor reactor multipropósito del planeta, al menos durante una década o dos…

    El Scorpene, estimado RAM, no es tan malo como lo pintan ni tan bueno como lo venden. Son esas cosas que los europeos fabrican más para vender en el Tercer Mundo que para uso propio, como los destructores ingleses Type 42. No es imposible que los TR-1700 sean más de lo mismo, aunque si Ud. me pregunta qué quiero hacer con ellos, respondo que completar todos los “no-natos” que no se hayan canibalizado como repuestos con la motorización convencional de Thyssen. Tal vez no sean más de dos, El Sta. Fe y el Santiago del Estero. Y a no perder de vista que son subs viejos, ya, y lo que no se ensambla y usa se deteriora…

    El día que pensemos en un sub nuclear creo que vamos a necesitar un casco de presión de diámetro y eslora mucho mayores, y una morfología más cilíndrica y menos ecoica. Creo que la experiencia que se ganó en Pescarmona haciendo el recipiente de presión del CAREM puede ser reempleada para ese casco, que en realidad debe resistir un diferencial de presiones mucho menor. Pero me gustaría un sub casi cilíndrico, con poca torreta. Esa tremenda vela del TR-1700 debe reflejar los “pings” de sonar como una pared…

    Por mi edad, no creo que llegue a ver nada de esto. Pero me gustaría.

  13. Norberto dice:

    Es bueno saber que para cada problema técnico existen siempre múltiples soluciones que contemplan el entorno en el cual se desarrolla, así en principio las performances de las aeronaves occidentales eran igualadas por las sovieticas con materiales y técnicas muy distintas. Hoy con mayor integración al mundo, incluso han establecido una brecha a favor de Rusia, que la industria que maneja la política de la contraparte parece no poder cerrar.
    Uno de los grandes problemas que demoraron la construcción de los petroleros venezolanos fue “quiero pagar salarios del tercer mundo” Rocca y su traslado del tren de laminación de chapa naval, y dado que Chávez había encargado naves a astilleros brasileños, para proveerse de la misma había que esperar excedentes de la producción de ese país, que es posible que también haya afectado el trabajo en el Irízar.
    Esto es algo que deberemos tener en cuenta, así como los resultados electorales de la Antártida, que la formación de nuestros militares esté subordinando su mente al neoliberalismo, con su carga de división del trabajo en el que los restringe al papel de gendarmes de sus pueblos es producto mentes ancladas en épocas oscuras.
    El “aquí no podemos hacerlo” parece haberse instalado en sus mentes y su nacionalismo parece sólo servir para con los mapuches, como ejemplo.
    Nunca menos y abrazos

  14. Daniel Eduardo Arias dice:

    Don CV, juro que le puse onda pero me perdí en las matemáticas. No tengo ese nivel.

    La experiencia nuclear argentina está llena de “learning by doing”, y la única manera de ganar guita con eso es exportar a terceros lo que uno aprendió en los laboratorios antes de que el cambio tecnológico lo deprecie.

    En esa última parte de las cosas, salvo por INVAP, todavía somos deficitarios.

  15. Norberto dice:

    O hacer como hicieron los rusos, dos cascos lado a lado con la vela del reactor en el medio, y por supuesto motores azimutales, que me han entusiasmado por las posibilidades que ofrecen en el control de las naves.
    Nunca menos y abrazos

  16. CV dice:

    Daniel: el punto central del modelo de Arrow se puede captar sin necesidad de matemáticas: se aprende produciendo, y entonces se es más eficiente al producir.

    Como nosotros no intentamos producir gracias a que los Alcides que pululan aquí y en otros lados nos dicen que no somos eficientes y perdemos plata, nunca llegaremos por ese camino a ser eficientes como para ganar guita exportando a terceros. Se trata de un verdadero círculo vicioso…

  17. Norberto dice:

    Nunca menos y abrazos

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