Rompen cabezas. Y también a España

Este video muestra con detalle a la Guardia Civil y la Policía Nacional española tratando de evitar un referéndum en Cataluña. Creo -y en esto coincido con varias cancillerías y una parte de la prensa internacional -la del Atlántico Norte- que han hecho un aporte importante a la hasta ahora improbable independencia catalana.

Los que leyeron mi posteo anterior sobre el tema saben que tengo poca simpatía por los separatismos; la experiencia de nosotros los latinoamericanos nos ayuda a comprender eso que llaman “balcanización”. Y me gustaría tener un “alma bella”, pero no; hace unas cuantas décadas que participo en política. Tengo claro que los Estados aspiran a tener -deben tenerlo- el monopolio de la violencia; y es legítimo que la usen cuando su existencia está en peligro. No se me ocurriría reprocharle a los EE.UU. porque su gobierno desató la primera gran guerra moderna, con cientos de miles de muertos, para impedir la independencia de los estados del Sur. (Hay otras cosas para reprocharle, en todo caso).

La condición del uso de la violencia, dicen los teóricos del derecho de la guerra, es que sea justificado y proporcionado. Hay otra condición más práctica, y obvia: que esa violencia sirva para conseguir su objetivo, y que no ayude a frustrarlo.

El estúpido uso de la violencia en Barcelona y otras ciudades catalanas, de la que el aún más estúpido Rajoy es el responsable directo -no el único, claro- sirvió para darle publicidad mundial al referéndum independentista. Que, por supuesto, iba a ganar el sí: sólo iban a votar sus partidarios. La represión enloquecida garantizó que sólo lo hicieran los más valientes, y que sea inútil contar cuántos fueron.

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, merecidamente desconocido fuera de España hasta hoy, está en condiciones de declarar la independencia de una República de Catalunya. Y el gobierno en Madrid dependerá de si los organismos de la Unión Europea deciden, o no, sostener la unidad española. En todo caso, es muy dudoso que la NATO “se banque” que su gobierno disponga una ocupación militar de la región. Y si no está dispuesto o no puede hacerlo, ¿la Guardia Civil va a impedirlo?

Todavía confío en la tradición de sensatez práctica de la que los catalanes se enorgullecen para que esto termine en una negociación. Pero ¿está el Partido Popular, con más denuncias de negociados encima que el peronismo y el PRO juntos, en condiciones de hacerla? Y los jóvenes catalanes, que han encontrado una causa por la que luchar, aceptarán los acuerdos?

Vuelvo a nosotros (uno vive aquí): hoy hubo -a pesar de la tormenta- manifestaciones masivas preguntando por Santiago Maldonado, desaparecido hace dos meses. La policía no reprimió esta vez, pero, como sucedió hace un mes, un grupo de encapuchados se dedicó a golpear periodistas, tirar molotovs y provocar en general. La agrupación Servilleta, de nuevo. ¿Quién le convenció a Arribas, y a su jefe Macri, que la violencia como provocación es un método eficaz? Es de esperar que lo que pasa en España les haga recapacitar.

22 Responses to Rompen cabezas. Y también a España

  1. victorlustig dice:

    Est Abel
    El seny no se si alcanzara, antes del lio alcanzaba con Rajoy diciendo los igualamos a los vascos, ahora lenva a salir mas caro
    Quizas el problema moderno empezo con la decision de Felipe Gonzalez de llevar el AVE a Sevilla en 1992, eso nunca se lo perdonaron. Tampoco Pujol es diferente en un punto del PP en los curros ni orientacion basica.
    Va a ser complicado

  2. Jose dice:

    Abel, en realidad “los Estados deben tener el monopolio de la fuerza” y no de la “violencia”.

  3. David (idu) dice:

    Los encapuchados vienen intimidando desde hace muchos años, antes de que alguien se imaginara a Macri en el poder, y a Arribas no lo conocía nadie.

    Así que, a falta de pruebas, cada quien puede tener “su” encapuchado predilecto.

    A mí me gusta Quebracho.

  4. Capitán Yáñez dice:

    Bueno… por acá tenemos a un émulo del “aún más estúpido”, así que el espejo está ahí adelante. Nuestros pepes ni siquiera son originales, hasta el lenguaje copian: “brotes verdes”, “estamos haciendo lo que hay que hacer” (rémora del “no choice” de la maestra british de todos estos energúmenos), “va bien”, etc., todo propalado ad nauseam por la “prensa independiente”.
    Los que vivimos en este remoto confín del orbe tenemos una ventaja: no hay, en estos lares Cataluña, ni Reich ni kaiserine a quienes hay que rendir cuentas (el “aún más estúpido” tiene suerte: por estos días, la kaiserine está muy ocupada en sus propias tribulaciones -por caso, en Sajonia, desaparecida Prusia convertida en el corazón de Alemania, los neonazis rosaron el 30% en las últimas elecciones- como para atender las cuentas de los manirrotos sureños), pero el émulo es tan poco dado a “recapacitar” como sus maestros del hemisferio Norte.
    Así que… ¡agarrate Cataluña!
    Ehhh… se me chispoteó… ¡Catalina quise decir!

  5. Daniel Eduardo Arias dice:

    Aumento con alguna contribución personal una idea que tiró Abel, respecto de este tema: copiar a los canadienses.

    En 1991 me tocó vivir 15 días en Sherbrook, una ciudad anglófona de 300.000 habitantes pero con universidad propia, enclavada en el medio mismo del Quebec francófono y cuasi-separatista. Estuve varias horas charlando con un viejo ingeniero genético de la universidad local sobre su experiencia de las varias intentonas separatistas de Québec, como habitante de una ciudad tan “rodeada”, y le pregunté cuál había sido el as de espadas de Ottawa para impedir que las cosas se empiojaran.

    El tipo no dudó. Dijo que siempre que los québequois se ponían locos, Ottawa (sin distición de partidos), les contestaba:

    * Sepárense cuando quieran, referendum previo. Jamás les mandaremos a los milicos.

    * Pero antes deben pagar su parte proporcional de la deuda externa de interna de Canadá.

    La cifra era alta. Los separatistas se iba a casa rezongando: “Nos garcaron otra vez”.

    Añadió que en la provincia había decenas de ciudades como Sherbrook, aunque no tan prósperas, y que estaban perfectamente integradas en sus alrededores francófonos. Mientras los tipos vieran que les hablabas en un francés horriblemente anglo, te consideraban amigo.

    Ojo que entre anglófonos y francófonos canadienses hay cuentas políticas pendientes graves, que podrían justificar una fractura violenta. Ambas poblaciones estuvieron intermitentemente en guerras hasta 1865, y se han agredido económicamente de todos los modos posibles, incluso involuntarios.

    Las quitas impositivas que logró el Québec le han jodido bastante las finanzas al resto del Canadá, donde los ciudadanos garpan y si la guita no vuelve a su región y va a gastos generales, se joden. Los québequois, en cambio, se han vuelto una pequeña aristocracia tributaria, un poco al estilo de los catalanes en España. Puta la gracia que eso le hace a las provincias anglófonas.

    Pero donde las dan las toman. A fines de 1980, algún Carlitos Menem anglófono del Liberal Democratic Party impuso una política pesquera de “pasen y sírvanse, españoles”, un poco como la nuestra, y en la costa de Terranova, Québec y la península de la Gaspésie quedaron 40.000 laburantes sin trabajo, y decenas de ciudades pesqueras transformadas en pueblos fantasma. El malestar separatista en Québec fue poniéndose denso.

    Los québequois son MUY ricos y tienen MUCHA influcencia. La tortilla se dio vuelta. En 1994 Ottawa pateó el tablero con la UE, canceló las concesiones pesqueras en Terranova y Canadá salió unificado a cazar, con su Coast Guard, a los pesqueros españoles y portugueses mucho más allá de la milla 201 y se trajeron dos a la rastra a puertos canucks, aunque era ilegal: después de todo estaban en aguas internacionales. Encarcelaron a los capitanes, decomisaron las artes de pesca (valen tanto como los barcos), todo el show.

    Corría 1995 y John Tobin, ministro de pesca canadiense, ordenó una tercera salida de la Coast Guard contra los españoles y portugueses, que se habían cabreado y mandado casi toda su flota pesquera atlántica a los bancos de Terranova, para mostrar que la UE la tenía más larga. En 1996, ambos países sacaron directamente su flota de guerra, y España retrocedió recién cuando sus fragatas empezaron a ligarse sobrevuelos rasantes de los F-18 canucks armados con misiles antibuque. El embajador de España fue citado y recibió la noticia del primer ministro canuck en persona, Jean Chrétien: “O pegan la vuelta, o les hundimos un barco”. Y no estaba hablando de hundir un pesquero.

    Felipe González, PM en España, decidió que era mejor rajarse, pese a que tenía el apoyo (moral, emocionado y altamente simbólico, desde ya) de todas las cancillerías de la UE. ¿Salvo la de qué país? Sí, adivinó, Gran Bretaña. Donde la población entera aplaudía a los canadienses.

    Bill Clinton, que no se privaba de meterse en quilombos de otros, jamás en su vida se hizo tanto el boludo.

    “La guerra del fletán”, fue llamada esa casi agarrada (impensable cuando todavía existía la URSS) entre dos países de la OTAN. No es joda. Los canucks iban a disparar en serio, no estaban de joda.

    Cuando se enfrió, la cosa derivó en juicios por piratería de España contra Canadá, que no sé en que cortes internacionales estarán durmiendo.

    ¿Querés separarte? Ottawa te dice: primero garpá tu deuda. Y luego quiero ver cómo te las arreglás frente a agresiones exteriores sin la Canadian Air Force, y cómo te iluminás sin la electricidad de Ontario.

    Los québequois se contentan con vengarse con la práctica cotidiana del bilingüismo restringido: en cualquier comercio les preguntás algo en inglés y te contestan, gozándote, en el francés “patois” que les es propio, y que se trajeron de las aldeas rurales del Norte de Francia, y sigue sonando como en el siglo XVII.

    Si les hablás en buen francés de Paris, te consideran de una raza superior y te invitan a su casa. Cocinan MUY bien (diferencia con los anglos). El famoso fletán por el que iban a matarse los gaitas y los canucks es un lenguado bastante más grande de los que se consiguen aquí en Argentina, donde han sido casi exterminados. A un argentino le puede parecer excelente sólo por eso, pero los canucks lo consideran un bicho clase B: lo verdaderamente bueno es el bacalao, riquísimo en grasas, que los españoles habían extinguido antes, y por eso iban tras el fletán. Yo por mi parte prefieron el fletán, pero cada uno es cada uno y cada cual es cada cual.

    La rivalildad y el odio inter-comunitario entre anglófonos y francófonos canucks existe, pero no pasa de huevadas.

  6. Norberto dice:

    Peeero mi Capitán, ha olvidado Ud el “si se puede” de Angeloz, que vaya a uno a saber de dónde lo tomó, el córdobes digo, porque no se caracterizaba por sus muchas luces, como que precipitó el fín del Gobierno de Alfonsín con alguna de sus exigencias.
    Nunca menos y abrazos

  7. Norberto dice:

    Coincido en gran parte con la condena al secesionismo, sobre todo cuando su base es el desprecio por los menos favorecidos, que si avanzan un poco más se acercan a definirse como el lebensraum, porque cuánto tiempo tardarán en pedir los territorios del reino de Aragón y de entrar en conflicto con los que propugnan el retorno del Al Åndalus.
    Por si fuera poco, su justificación en esta instancia es muy parecida a la esgrimida por los agrogarcas en 2008, que por otro lado recuerda que el impulso proviene justamente de quienes durante años manejaron la economía y las finanzas de España, a la que hoy le dejan las deudas que provocaron como empresarios.
    Si agregamos el manejo imbécil de la crísis, cuando simplemente se debe desconocer el plesbicito por violar el estatuto autonómico que establece la necesidad de dos tercios del Parlamento, como bien resalta la UE, tendremos un camino donde estamos peligrosamente cerca de una espiral de violencia, donde todos tienen parte de razón, y aunque yo prefiera atender a una posición de más justa distribución de los ingresos de un país, para igualar hacia arriba y no acentuar diferencias como pretenden los independentistas.
    Nunca menos y abrazos

  8. Raúl C. dice:

    Siempre policías y/o servicios, se llamen como se llamen.
    Alguna vez operan bajo el nombre de Quebracho, otras veces sin nombre.

    La manifestación anterior por Santiago Maldonado en Plaza de Mayo fue totalmente pacífica.
    Después aparecieron los encapuchados violentos. *Esta vez sin nombre.*

    La policía detuvo a gente que andaba por ahí.
    Los maltrató y los mantuvo en calabozos más de un día hasta que Su Excelentísima Señoría el Juez macrista se dignó intervenir.

    Los pequeños detalles:
    – NINGUNA persona detenida por la policía estaba encapuchada.
    – Los cargos de la policía se demostró que eran falsos en cuanto a circunstancias, tiempos y lugares.

    Los encapuchados fueron escoltados por la policía mientras se golpeaba y tiraba al suelo a OTROS.

    Es decir: los encapuchados policías dieron el pretexto para que la policía se dé el gusto con los no encapuchados.
    Así Clarín y La Nación, en lugar de informar sobre el acto pacífico (ni hablemos de preguntar por Santiago Maldonado) de lo único que hablan es de ‘los violentos’.

    Que esta vez no eran Quebracho, qué cosa ¿no?
    No importa, usted va a seguir con Quebracho (una de las marcas que usan). Ojo, podrían ser todos venezolano-iraní-kurdos.

  9. Silenoz dice:

    Che cómo están lo’ pibe’ con los “nacionalismos provinciales”…. o estaduales o como sean…

    Sin mucho que ver con las catalanes pero si con el ideario citado anteriormente ¿alguna tiena alguna posta sobre Brasil: impulsan una consulta ciudadana para un referéndum independentista en tres estados del sur?

    Lo levantaron de acá

  10. David (idu) dice:

    Podemos elegir violentos. Menú a la carta.

    Felizmente hay jueces (algunos) que hacen lo que deben hacer. Se llama democracia y sistema republicano con división de poderes.

    No está bien pedirle a Macri que se tire del balcón. Bastaría
    con echarlo vía elecciones.

  11. Norberto dice:

    En realidad se trata de las Misiones Orientales y parte de la Provincia Cisplatina entregada por la traición de los caudillos López y Ramirez al grande Artigas, convalidada por la diplomacia de Rivadavia, y sellada por la infamia de Mitre en sus guerras de policía, que deriva en aceptar la invasión del Imperio de Brasil en favor de Montevideo contra el Presidente legal de la Banda Oriental, lo que lleva a la guerra de la triple infamia porque Solano López asume el papel que le correspondía a nuestro país.
    Todos estos antecedentes llevaron a la revolución de los maragatos riograndenses, que volvió a contar con el apoyo de la campaña uruguaya y de parte de los federales argentinos, o mejor dicho correntinos, porque a ella se volvieron a unir Santa Catarina y Paraná, que lindan con esa provincia argentina, y eran parte de las antiguas misiones. Para tener un idea del poderío de los jesuitas, las mismas abarcaban desde el norte de Bolivia hasta el litoral del sur del actual Brasil, con provincias aisladas pero poderosas como Córdoba.

    no por nada los riograndenses y los habitantes de estados limítrofes a ellos se llaman gaúchos a si mismos.
    Nunca menos y abrazos

  12. Silenoz dice:

    Mmmm interesante… así que saltó otra grieta no ma’…

    Ahora que me acuerdo por ahí el cro. Flics destacado en los Bandeirantes (ja ja… un chiste ehh…) por ahí nos puede informar como se resignificó contemporaneamente este kilombete…

    Gracias por el aporte cumpa.

  13. victorlustig dice:

    Daniel
    La aristocracia tributaria consiste en pagar y subsidiar
    Hay mil ejemplos y si les dicen paga la cuota parte la pagaran gustosos
    Si se van en 5 años son Holanda

  14. Raúl C. dice:

    No. No podemos ‘elegir violentos’.
    Porque el 1º de septiembre y el 1º de octubre FUERON LOS MISMOS.

    A ver cómo ‘elige’ de aquí:

    http://www.eldisenso.com/politica/el-cuidador-de-los-infiltrados-que-estuvo-detras-de-todas-las-agresiones-a-periodistas/

  15. Claudia dice:

    Interesante sus aportes, muchachos. Con respecto a la Triple Infamia, no olvidar el dato no menor de la Guerra de Secesión norteamericana que privaba a las naciones industriales de Gran Bretaña y Francia de valiosa materia prima para la continuidad de la expansión de su comercio exterior y que convirtió a Paraguay y su atrayente algodon en foco de ambición de esas dos potencias mundiales, para colmo, siendo el Paraguay de entonces el país más adelantado de Sudamérica en cuanto a industrialización, resulta claro por qué debía ser objeto de destrucción y rapiña. Y por que, también, debía practicarse sobre el un genocidio demografico al asestarle duro golpe a su natalidad haciemdo bolsa a su población de varones y potenciales obreros manufactureros. Igualmente, siendo la diplomacia brasileña dilecta hija de la portuguesa y esta a su vez tan influenciada por la britanica, uno deberia desconfiar cuando los paulistas azuzan a los riograndenses para que se secesionen. Porque la lección british esta mas que bien aprendida por las élites paulistanas. Y teniendo en cuenta los intereses del Gran Hermano del Norte, cabe esperar que tambien este aplauda en secreto el festival de revivals separatistas porque…Que mejor que desmembrar a un rival continental como Brasil que encima se lanza sobre África en la alegre compañía de China..Saludos.

  16. David (idu) dice:

    Uf, esos tipos tienen cara de Cardenal Newman. Un horror!

    Basta de violencia macrista!

  17. Anónimo dice:

    A mí me gusta Quebracho pos el blandengue de Esteche. Sus amiguitos, además de tajearlo todo, le hicieron pito catalán.
    Ups. Perdón.

  18. Daniel Eduardo Arias dice:

    De eso están convencidos, Víctor.

  19. Daniel Eduardo Arias dice:

    Los riograndinos se secesionaron exitosamente alrededor de 1845. Duraron pocos años como estado independiente.

  20. victorlustig dice:

    Y, mire 1714 los hacen bola, 1800 y pico revolucion industrial empieza ahí en España, 1845 los hacen pelota, 1848 primer tren pagado por privados, y así, 1939 ni hablar, la SEAT y el comienzo de autos en 1960 Barcelona.
    Y así todo, a pesar de la discriminación tributaria y de subsidios y con la democracia a favor del turró de Pujol que negociaba con la vista en largo plazo (educación policia)
    Yo (y acá pesan todos mis genes) no siento mucho

  21. […] la cuestión catalana ya escribí (textos breves) en el blog, aquí, aquí y aquí. En el último, de lo que podíamos aprender de esta crisis los que estábamos lejos, […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .

A %d blogueros les gusta esto: