Peronismo: lo que NO está pasando

Dante y Virgilio

Cuando empecé con mi blog, hace ya 10 años…, me estaba metiendo en una discusión estimulante y enriquecedora. La distancia y la nostalgia mejoran todo, seguro, pero si uno los rastrea -son pocas las cosas que desaparecen del todo en la Red- se confirma que los blogs eran el lugar del debate político (Casi el único: un defecto del peronismo -o de los argentinos- es que cuando se está en el gobierno, el debate es desalentado. Y la oposición estaba todavía groggy por la debacle de la Alianza).

Eso se ha perdido. Hoy los blogs son (somos) monólogos. Más o menos informados, más o menos ingeniosos. Pero no forman parte de un debate. Y, con nobles excepciones, los que comentan en ellos tienden a hacer lo mismo. Repiten sus certezas, o sus obsesiones. O se se bardean con la otra hinchada.

Es por eso que, en mi opinión, hoy el análisis político más interesante no está en los blogs sino en las publicaciones digitales (las gráficas necesitan un presupuesto importante, lo que hace más difícil la independencia). Anfibia, Zoom, Paraná, hasta La Política Online cuando escribe Martín Rodríguez…

Los militantes más vehementes tienden a cuestionar la utilidad de los análisis. Sienten, como el tío Carlos, que la cosa no pasa por interpretar la realidad sino por transformarla (Claro que él lo dijo después de escribir larguísimos tomos interpretando historia y sociedad).

Es cierto que muchos analistas prefieren elaborar argumentos a enfrentar hechos. Pero aún los más “literarios” ayudan a ver distintos aspectos de la realidad. Es todo lo que puede hacerse desde un teclado, si se escribe en una revista o en un blog. Es más útil que, por ejemplo, repetir las actas del Club de Admiradores de Cristina, o la lista de las maldades de Macri.

Estos no son los lugares para cambiar las cosas. Para eso, hay que convencer, organizar, sumar voluntades. Hacer política, bah. O, por lo menos, propaganda.

¿Entonces, se justifica todavía escribir en formato blog? (Ustedes, gente suspicaz, se darán cuenta que toda esta introducción se dirigía a esta pregunta). Creo que sí. Me permite tomar sin pedir permiso las ideas de otros, recortarlas, discutirlas… Como dicen los que leen a los autores modernos, resignificarlas.

Ahora quiero tomar algo, reciente y breve, de Pablo Papini, en Zoom. Un kirchnerista reflexivo e inteligente, de quien incorporé otros textos en el blog. Aquí hace un análisis que, me parece, refleja la preocupación -¿la angustia?- de muchos militantes que encuentran que el rechazo de la sociedad a este gobierno no es tan fuerte y claro como esperaban.

Todo lo que aquí dice está bien pensado y escrito. Con algunas cosas, estoy de acuerdo. Pero tengo una diferencia importante con el enfoque, y la planteo al final.

¿Que pasó?

La del título debería ser la pregunta central en las mesas de estrategias del peronismo desde que los resultados de las PASO no fueron los esperados. El ajuste que indiscutiblemente ha puesto en marcha Mauricio Macri desde su asunción, probablemente el más duro en treinta y cuatro años de democracia recuperada, no dañó su voto de la primera vuelta de 2015.

En realidad, los compañeros deberían estar reflexionando alrededor del mismo interrogante desde que en 2013 se perdieron casi 20 de los 54 puntos de la reelección de CFK. Si cuando ella mandaba no hubo ese debate por su falta de predisposición a abrir el juego (y por el natural verticalismo que caracteriza al justicialismo en el poder), hoy ello se agrava por la dispersión.

Muchos de quienes permanecen leales a la líder de Unidad Ciudadana no están dispuestos a contradecir una sola página del libro de la década kirchnerista (cómo será de grave la cosa que no dicen siquiera “sin embargo” ni ahora que ella ya no tiene la lapicera, aunque sí un volumen todavía interesantísimo de votos). Otros, en cambio, que sí buscan su propio camino desde la consagración de la CEOcracia, suponen que autocrítica significa plegarse incondicionalmente al credo guionado por Jaime Durán Barba. No casualmente, según escribió Diego Genoud, Miguel Ángel Pichetto es contado como propio por el oficialismo. Resultado: al PJ más virulentamente alejado del signo K le fue mucho peor que al ciudadanismo en las urnas.

El quid de la desunión es conceptual. Las peleas de poder –dígase ambiciones– fluyen por esas rajaduras y no viceversa. El kirchnerismo transformó la sociedad que tomó en 2003. ¿Para bien, para mal? Ése es el segmento subjetivo del asunto. El hecho irrebatible es que ha habido una mutación. Y el drama electoral que aqueja a la presidenta mandato cumplido es que parece no comprender los contornos de su obra. Dicho sencillo: pudo cuando la demanda era comida y trabajo; en 2017 muchos reclaman más que eso (deseos, aspiraciones; o valores inmateriales). Y carece de respuestas. Por lo que sea, su prédica ya no consigue penetrar. De ahí que el mensaje de UC se haya quedado corto en quienes sí han sido golpeados por Macri. En grado de angustia, que se entienda: el daño (provocado por las políticas de Macri) ha sido más extendido que el 34% obtenido por CFK. Aunque justamente por lo bueno que hicieron tanto ella como Néstor Kirchner, los hachazos amarillos tardarán en devenir desesperantes. Si no se termina de asumir este diagnóstico, el discurso no será todo lo efectivo que se esperaría a partir del correctísimo pronóstico de insustentabilidad que hace la casi segura senadora bonaerense sobre la economía de su antagonista. Pero aún periodistas cercanos a su mirada ideológica aclaran que, no obstante, es difícil precisar cuándo ocurrirá ello. Ergo, resulta por lo menos arriesgado apostar tantas fichas a la debacle ajena.

El kirchnerismo no calibra correctamente el error histórico del “armen un partido y ganen las elecciones”. La furia que se ganó por eso que se pareció demasiado a dejar en el desamparo a muchos que pueden haber sido parte del 54%. Por sentenciarse respecto de sus requerimientos que no eran tan urgentes, y por consiguiente merecían menor atención. Nunca una derrota es monocausal, pero de ahí que hoy el antikirchnerismo pese más que el antimacrismo.

Por todo esto, aunque la brutalidad de la regresividad macrista es difícil de exagerar, retiene apoyo y a Cristina le cuesta obtener el necesario para desnivelar. ¿Cuánta gente que –se insiste– perdió pero no trágicamente con Macri hoy opta por resignar algo de su bienestar a cambio de que #NoVuelvanMás? Con lo cual, tampoco se trata de hacerse del PRO, porque no hay pertenencia sino descarte allí. No hay duda que el cambio, lejos de solucionar los límites del modelo 2003/2015, los agravó. La paradoja es que, debiéndose haber recalentado las tensiones distributivas del epílogo cristinista, ahora hay paciencia.

Sucede que los electorados castigan con lo que tienen a mano. El ex alcalde porteño supo ponerse en tal instancia. Y hasta que no se solucione ese déficit de representatividad, que es antes emocional que racional, se le complicará al peronismo el retorno. Captar el aroma de época es hoy congeniar con quienes superaron la crisis de 2001. Sergio Massa pareció hacerlo en un momento. La polarización, que existe aunque no congregue un 50/50 perfecto, se lo llevó puesto. Y es que si tanto ciudadanistas como cambiemistas se escogen como rivales, acumulan un 70% cuya dinámica se lleva puesta cualquier otra cosa.

En diálogo con El País de España, CFK dijo que se perdió porque la gente siempre quiere más y está bien, y que uno de sus errores fue la caída en el estrangulamiento de dólares típico de la economía nacional cuando se expanden la industria y el bienestar.

Acierta en ambas definiciones. ¿Será tarde para traducirlo en modo de campaña?

La pregunta con que cierra su nota Papini tiene una respuesta fácil: No. A tres semanas de la elección, no se puede ni debe introducir ningún elemento realmente nuevo en una campaña. Pero ese no es el punto. La campaña de Unidad Ciudadana es Cristina Kirchner. Ella se la ha puesto al hombro en los últimos tramos, con imaginación y “muñeca” para manejarse en los medios masivos -hace poco Marcos Domínguez hacía notar qué pocos dirigentes del peronismo se han mostrado como ella capaces de enfrentar un periodismo hostil. Pero esta campaña la ha estado llevando adelante desde hace un año y medio en las redes sociales, y sus líneas fundamentales no han cambiado, salvo por la estética.

Entonces, los resultados del domingo 22 mostrarán la aceptación que mantiene, o recupera, CFK en la provincia de Buenos Aires, y en el resto del país, con los votos de las corrientes del peronismo que se identifican con su liderazgo. Como también mostrarán cuántos votos tienen los que no se identifican con él.

Hay algunos puntos del artículo que me siento inclinado a discutir. Diría, por ejemplo, que Macri no ha hecho ningún ajuste ni lo hará si no se ve obligado a ello. El déficit fiscal y cuasifiscal es mucho más alto que en el gobierno anterior. Lo que hizo es una brutal transferencia de ingresos. Pero eso no tiene un peso decisivo en el argumento del artículo.

Más importante, tampoco estoy de acuerdo con su punto central: “pudo cuando la demanda era comida y trabajo; en 2017 muchos reclaman más que eso (deseos, aspiraciones; o valores inmateriales)“. Tiene razón en lo del reclamo, pero eso no explica el cambio de los votantes. En 2011, casi una década después del desastre de la salida de la Convertibilidad, le dieron la victoria con el 54%. Y los gobiernos K hicieron muchas cosas importantes, pero no transformaron la estructura productiva de Argentina.

Mi diferencia con el enfoque de Papini -que es el de muchos otros- es que no tiendo a pensar a esta altura lo que debería hacer CFK. Ella ha sido Presidente por ocho años, y está en primera fila de la política desde más de 20. Lo que ella representa para los votantes ya está muy “instalado”, y cualquier cambio brusco sonaría falso. Y sería fatal.

El punto clave para mí de la situación actual es lo que no aparece en el peronismo: otros proyectos de poder, con votos. Massa, Randazzo han basado sus respectivas campañas en mostrarse distantes de Cristina, y aquí coincido con la nota: la polarización hace que los que la rechazan, ya tienen los candidatos de Macri para manifestarse.

Y lo mismo sucede con las propuestas “Macri friendly”. A Schiaretti y Urtubey no les ha ido bien. El salteño, me dicen, sigue empeñado en su proyecto nacional, y tal vez se lance también De la Sota desde Córdoba, pero hasta ahora no parecen encontrar eco fuera de sus provincias.

Es probable -mis propias y muy tentativas observaciones van en la misma dirección- que los votos de CFK no alcancen para dar la victoria al peronismo. Pero me resulta también evidente que sin esos votantes el peronismo no alcanza a ser siquiera un factor poderoso en la política argentina.

20 Responses to Peronismo: lo que NO está pasando

  1. David (idu) dice:

    Suelo decir que sería bueno que los políticos aprendieran algunos principios de economía, aunque sean muy básicos.

    Así se evitarían decir sandeces tales como:

    …se perdió porque la gente siempre quiere más y está bien, y que uno de sus errores fue la caída en el estrangulamiento de dólares típico de la economía nacional cuando se expanden la industria y el bienestar.

    El estrangulamiento de dólares se debió a los cambios en la rueda feliz de la soja carísima, y el gasto público alegre.

    La industria vino cayendo desde el segundo mandato de Cristina, y el bienestar duró lo que los dólares del BCRA, y el pagadiós al Anses, Banco Nación, y los ahorros de los futuros jubilados.

    De la ignorancia extrema, es difícil volver, en especial a cierta edad.

  2. claudia dice:

    En primer lugar, te diría que los blogueros que exhiben cierto grado de honestidad hacen un gran laburo y no me preocupa que no salga de esos sitios una discusión más fecunda o una propuesta superadora puntual. En sus espacios ponen a disposición informaciones importantes a través de una cuidada edición útil para la ciudadanía que no cuenta con esa expertisse comunicacional. Y la confrontación de opiniones brinda, al menos, un muestreo patente de limitaciones individuales que contribuyen a retratar un momento social, lo que no es poco.
    En cuanto a los artículos de las revistas digitales, éstos componen, sin duda, un esfuerzo de inteligibilidad de estos tiempos aunque no siempre acerquen algo propositivo y sí, muchas veces, queden cautivos de una carrera por interpretar los diarios de ayer nomás, frente a la agenda supersónica de una fuerza, novedosa por su destreza en el manejo de herramientas digitales y antropológicas. Sigo creyendo, “sin embargo”, que hay mucho de descripción y muy poco de prospección en esos artículos, lo cual muestra, a su vez, las limitaciones sociológicas presentes y compartidas por todos los actores de la realidad. La centralidad constatable de una dirigente como Cristina resulta exacerbada por toda esa corriente interpretativa digital que persiste en focalizarla, sin darle al resto del marco político y corporativo (y al sujeto individual, de idéntica forma), la correspondiente responsabilidad orgánica o inorgánica sobre la actualidad (para el caso del individuo suelto, hay rotunda volición en asumirse usuario del multi-tasking simbólico ofrecido y muy lejos está de ser el Salvaje Noble telemático y pasivo, attenti).
    Hay, igualmente, algunos esfuerzos blogueriles que bordean lo propositivo (plantean universos probables, de forma directa o vía analogías muy cuidadas) aunque otras veces sucumban a sus propias obsesiones contrafácticas que terminan depreciando el esbozo imaginativo, tan valorable.
    Es mi convicción (¿mi obsesión?) que Cambiemos está definido por la aceleración y esta dinámica podría contradecir el ordenado progreso secuencial del PRO. Porque en nuestra historia nacional tenemos otros ejemplos de aceleración que terminaron francamente mal. Por eso creo que los análisis deberían dejar descansar un poco la figura de Cristina para abocarse a otros sujetos igual de trascendentes (¿qué pasa con sus cuadros subalternos, por ejemplo?¿qué pasa con los cuadros subalternos bajo las otras figuras del Peronismo que le adversa?¿quién es quién en los diversos peronismos provinciales que compitieron en las PASO?¿quiénes son, qué responsabilidades y números reúnen, los sindicalistas reconocidos y los en proceso de crecimiento?). Ocuparse de esos otros con más empeño permitiría idear algún tipo de prospección política. Pero si seguimos jeringueando con las aptitudes o ineptitudes de Cristina, como único eje de análisis, no se alumbrará nada que suceda a este presente que representa tan mal dato para el futuro.
    A falta de un símil “Daniel Arias” que compile, esta vez, los esfuerzos políticos provinciales, quizás me vea obligada a entrar en la página gubernamental de las PASO finalizadas y me arme de un listado de todas esas agrupaciones confluyentes (si es que esa info aún está disponible) para seguirle la pista a esos otros actores que me parecen bastante trascendentes. Ojalá las revistas digitales, hicieran lo propio porque, como dice el latiguillo “Hay vida en Marte”…y debajo de Cristina, agregaría yo. Saludos.

  3. Raúl C. dice:

    La última frase se aplica perfectamente a usted. Por la frase anterior.
    Aunque podría no ser ignorancia sino familiaridad con la mentira de propaganda.

  4. ricardo j.m. dice:

    y quien la va discutir el peronismo a cristina o a los cristinistas desde el peronismo , los jetones de siempre?.

    esa discusion se saldo en las paso perdieron en todos lados

    nosotros proponemos una realidad concreta , especifica en su modelo economico y social y si los pelotudos quieren seguir votando esperanzas y fantasias futuras perderemos y punto.

    lo que yo y todos sabemos es que si clarin y “los medios” hablaran todo el dia de la relacion de carrio con el cartel de jalisco y de los afanos de macri la cosa seria distinta

    entonces insistir con que lo realmente existente no existe es el anilisis de la nada.

    es como los boludos que decian que el barsa eran todos menos messi y bal bla bla.

    no se que sentido tiene analizar la realidad sin el factor contribuyente mas importante a su creacion, es ridiculo, casi paranormal.

    y se insiste desde hace dos años a darle a la calesita semantica , lo unico que se lee en estos analisis es le tengo miedo a clarin

    los peronistas anti k lo que tienen que hacer es ponerse los largos y dejar de vivir del hambre de otro.

    y si la politica y la realidad solo son pausibles de ser interpretadas y construidas desde el marketing el peronismo real esta condenado a desaparecer o a transformarse en una paysesca version de si mismo en la mesa de mirta legrand

  5. Silenoz dice:

    “El punto clave para mí de la situación actual es lo que no aparece en el peronismo: otros proyectos de poder, con votos”

    Y sí, en esa frase está la clave porque demuestra la falta de aptitudes de los “candidateables” según la “masmidia”
    Internamente sólo cunde la metafísica del “perocristina” en donde la yegua exclusivamente es responsable de lo que pasó, pasa y pasará.

    Si bien los liderazgos fuertes -por caracterizar de alguna manera el poder diabólico de CFK- parecen taponar la emergencia de reemplazos, en realidad lo que le faltarían a esos prospectos o aspirantes con proyectos son conocimiento frente al “gran público” y, en consecuencia votos.

    De todas formas lo que hay que entender es que un “proyectos de poder, con votos” al menos hoy requiere la presencia SI O SI de Cristina. Es más -y arriesgo- sin que ésta pida o aspire siquiera a un nuevo reinado en 2 años…. Pero bueno será que esto es muy terrenal para que lo aprecie la metafísica

  6. David (idu) dice:

    Obviamente, podría ser ignorancia.

    Por eso sigo estudiando y escribiendo.

    Otros (y otras) creen que lo saben todo.

  7. Alicia Lopez Pugliese dice:

    Excelente análisis. Agrego -para despuntar el vicio, no porque haga falta- que los blogs me resultan útiles, me informan y me hacen recorrer otros sitios que quizás ignoraría. Y respecto a la figura de Cristina, creo que la idealizan tanto (la desean perfecta, y parecen tener la receta de la perfección) que obturan la palabra de otros que probaron ser calificados y posibles cuadros para ocupar lugares imprescindibles y seguramente habrá otros que yo desconozco. De esa manera, notas como la de Papini, más allá de que puedan ser interesantes para confrontar o repensar temas, también ponen en escena la decepción (y la exigencia absoluta) , la otra cara de la moneda de la idealización. Y eso es responsabilidad de este lado del campo político y pienso que juega en contra, agrego por si no quedó claro. Saludos. Alicia

  8. Alicia Lopez Pugliese dice:

    También muy interesantes los comentarios de Ricardo J.M. y de Silenoz. Ambos hacen gala de una ironía que acelera la comprensión y distiende. Saludos.

  9. claudio Maxl dice:

    “Pero me resulta también evidente que sin esos votantes el peronismo no alcanza a ser siquiera un factor poderoso en la política argentina”.
    Estas en una mesa d truco y supongamos q los 4 participantes tienen la oportunidad d armar su pareja conociendo las cartas d los otros jugadores (las PASO dejaron al descubierto las cartas d cada uno), Cristina tiene el ancho d espadas y el PJotismo del interior el d basto, como crees q se van a armar las parejas 2019?.

  10. ram dice:

    A mí, que no soy peronista, me parece fantástico que haya quienes a los que Cristina o el kirchnerismo, “les quede chico”, que, ay, ahora somos exquisitos y “aspíramos más” – Pregunto, ya con dos años del experimento en el lomo, ¿A ésta porquería “aspiraban”?….. el “pibe gol” ya es el “pibe honda o harley”….. o tiembla de pensar que mañana la nafta será “libre” y en dólares, o ya fue el gol?.
    Lo “aspiracional” está bien como razonamiento de cabotaje pero de ahí pretender con éso explicar una infinidad de insensateces que determina una sociedad votando en contra de sus intereses, no, disculpen, pónganle el rótulo que quieran (el más maravilloso de todos es “democracia moderna”) pero ahí hay más estupidez y resentimiento que ideología. Más que expertos en peronismo, hacen falta más loqueros (como si no hubieran).

  11. guillermo p dice:

    David, si los políticos aprendieran algo de economía sería bárbaro, el tema es QUÉ ECONOMÍA.

    Pero basta con nociones CONTABLES que algunos confunden con ECONOMíA y que son más amigables y hasta permiten equiparar con una econonomía casera (oikos).

    Con esos pocos conceptos resumidos y su relación (balanza de pagos, ecuación fundamental de las cuentas nacionales, situación patrimonial del BC, y cash flow del Tesoro) alcanza, y se explica por qué por derecha y por izquierda todos acuerdan en que este experimento no tiene destino, y que el plazo es corto, (éste NO en términos contables, añitos más añitos menos), cuando la bola de nieve llegue al valle,( o sea mientras puedan sacar de una tarjeta para pagar la otra).

    Esto (suerte para la desgracia) debe hacernos un poco más pacientes ante un futuro en el que (y con los antecedentes del caso) el horror haga que NO VUELVAN MÁS.
    Y que entonces podamos tener un ciclo largo (surfeando los tiempos de vacas flacas) de una economía nacional y popular a la que vos estás invitado.

    Un abrazo

  12. Julio dice:

    ….imagino que la insistencia de hablar o exponer
    el kirchnerismo, es una estrategia peronista para reencausar al justicialismo y que venga pronto lo nuevo?
    y no empezar se cero (como lo desean las vanguardias) y tarde (2023);
    ya que, el kirchnerismo fundante,
    está desperdigado en varias fuerzas,
    y lo que queda,
    es un cristinismo con una locomotora y poquitos vagones,
    aclarando que aquellos kirchneristas, fueron duhaldistas,
    menemistas, cafieristas y un eco infinito
    (incluidos los New troskos, izquierda independentista,
    a la luna ida y vuelta infinito punto rojo )…
    Saludos, muchachos.

  13. Claudia dice:

    Es razonable dudar de la integridad psíquica de quienes apoyan la aniquilación de sus propios derechos pero el hecho de que den aval al disciplinamiento de la sociedad revela que si poseen una ideología y consecuente responsabilidad sobre lo que confluyen a destruir. No hay ni ingenuos ni locos, ram, solo hay gente jodida que fantasea con la desaparición magica de otros conjuntos sociales y punto. No son nuevo fenómeno. Siempre estuvieron entre nosotros. Por eso suena forzado buscarles la rareza antropologica y tejer teorías en torno de sus aspiraciones. Saludos.

  14. Claudia dice:

    Ja ja, me gusto lo de la “metafisica” . Que yo traduciría como “la actividad de esos tipos que, en vez de relevar provincia por provincia quien hace “que”, “con quien” y “en función de” , fuerzan la anatomia a Cristina para ver por donde cuelan una teoria”. Saludos.

  15. ram dice:

    Puede ser, Claudia, que efectivamente sea una ideología y no vulgar taradez pero, me cuesta pensarlo así…..justo en estos días paralelos a lo de Catalunya como muestrario de la bestialidad desatada, allá y acá es que razonar estas cuestiones entre peronismo y antiperonismo, es quedarnos cortos, muy cortos; es perfectamete razonable que haya alguien que no sea peronista, que no quiera serlo, incluso sí, que sea gorila, gorilón!, pero, de ahí a justificar que la luz eléctrica, el gas y el agua de la canilla sean lujos “inmerecidos” y por lo tanto impagables… es demasiado idiota…… y encima uno tiene que toparse con estos especímenes que se presuponen sabios e instruídos, vaya uno a saber desde qué cumbre del pensamiento, sobre el terrible dato del puré de calabaza, mientras tratan de buscarle virtudes a un monigote incapaz de articular una línea sin libretista, teleprompter y guía espiritual….. le diría en pocas palabras que éste castillo de naipes, pegado con moco y al fiado; se cae, y se cae mal, cuándo, no se sabe pero, apostemos que cuando pase, le van a decir, “no nos dábamos cuenta del verso”…..
    Gente grande….. aunque para adulto falte….

  16. ADA E IDO dice:

    buscan la desaparicion de una idea que se hacen de lo que significan esos conjuntos sociales. Pero a la vez tienen esperanzas de no quedar dentro del limite mas bajo sostenible ( idea que les curara el tiempo). y sobretodo estan hartos de la politica, tan hartos como para comprarse el buzon que lo que hace el pro no es politica.
    Ahora bien, hay una parte de verdad en el hecho de que la politica y la mirada politica de unos dirigentes que no tienen mucha idea acerca de como viene el futuro no alcanza para entender o manejar los humores sociales. si los amantes de la politica pudieran correrse un poco de su mirada la mitad de eso que llaman la grieta no existiria

  17. Carpe Diem dice:

    Guillermo, yo creía que con los horrores del ciclo que eclosionó en 2001 alcanzaría para que NO VUELVAN MAS. No ha sido así, por lo que ahora me permito dudar de que haya un suceso histórico determinado que provoque tal feliz circunstancia.
    Es que luego del próximo desastre los economistas del establishment pontificarán con la misma imperturbabilidad, impermeable a la experiencia, las mismas fábulas, los grandes diarios seguirán culpando de todo al populismo y una parte considerable de las víctimas del sistema apoyará a sus verdugos. Todo parece reducirse a una cuestión de porcentajes. Cuanto disminuye o se eleva, por ejemplo, el porcentaje al que referí recién. Cuando disminuya lo suficiente serán expelidos del poder formal, o se quedarán violando toda normativa. Pero en el mejor de los casos, siempre habrá, como hay en todo el mundo, una porción de víctimas, demasiado elevada por definición, que apoya activa u omisivamente, las políticas que les arruinan sus vidas.

  18. victorlustig dice:

    La frase que definirá la época, tal como las ideas no se matan, si quieren venir que vengan, quizás sea armen un partido y ganen las elecciones.
    Ahora, nadie se acuerda del acto que marcó el pico del movimiento superado del peronismo? Vélez, parecería ser que les da verguenzsa

    Nadie lo reivindica? Ahora son todos peronistas?

    En fin

    A la Sra le faltó decir no supe no quise no pude, pero algo reconoció (evitemos la inhumana gaffe de Once)

    Volverá el peronismo seguramente

  19. Gauchitogil dice:

    Y bueno, son asi. Les sale facil el “Multimierdos” pero si les dicen “Paja12” se te ofenden. Todo llega.

  20. Gauchitogil dice:

    Todo esta teñido de “la legalidad mia, pero la ilegalidad tuya” para un mismo hecho. Ahora descubrimos que hay encapuchados y encapuchados. Algo asi como el viejo tema de la violencia buena y la violencia mala. Suete muchachos !

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