La pregunta por Santiago Maldonado

santiago-ne

En pocos días se cumplirán dos meses de la desaparición de Maldonado. En su momento dije lo que quería decir, y las denuncias repetidas no son lo mío. Pero encontré esta nota bastante completa en Letra P sobre la situación jurídica y política en que está el asunto, y me pareció válido compartirla con ustedes. Hago un comentario corto al final.

«El cambio de manos de la investigación por la desaparición forzada de Santiago Maldonado genera posiciones divergentes dentro del Gobierno, en el marco de una solapada interna alrededor de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, que está transitando su segunda semana de “perfil bajo” respecto al paradero del joven que el próximo domingo cumplirá dos meses desaparecido. Dentro del Ejecutivo, un alto funcionario que sigue el caso Maldonado, confió que alrededor del presidente Mauricio Macri estaban preparados para la partida del juez federal de Esquel Guido Otranto. “Nosotros ya sabíamos que quería irse de la causa y cuando vimos el reportaje que le dio al diario La Nación, interpretamos que puso en marcha una forma para dejar el caso y que fuera recusado” (ahí deslizó su certeza de que el joven podría haberse ahogado en el río Chubut, algo que fue descartado por expertos pocos días después).

Corremos el riesgo de que la foto del expediente se quede donde está. En Esquel no se respira la urgencia que se vive acá en Buenos Aires con el caso y por más que el nuevo juez se mude de Rawson a Esquel, no creemos que ocurran grandes cambios”, confió un funcionario respecto al rol que puede tener el juez subrogante del caso Gustavo Lleral, confirmado el viernes por la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia al frente de las causas de habeas corpus y desaparición forzada de Maldonado. El magistrado se mudará a Esquel esta semana y posiblemente se quede en esa ciudad para dedicarse exclusivamente con ese expediente.

Las pocas expectativas de un cambio determinante chocan con la inquina que destila el Presidente desde la semana pasada, empeñado en señalar como “irresponsables” a quienes se refieren al caso Maldonado como una “desaparición forzada” (que es la carátula de la causa). Pero en Balcarce 50 también hay otros que se animan a asegurar, en reserva, “que es muy posible que Maldonado sea otro desaparecido en democracia, como es el caso de Iván Eladio Torres, desaparecido en la provincia de Chubut en octubre de 2003. Nosotros ya tenemos una condena desde 2011 (junto al gobierno de Mario Das Neves) de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por ese caso«, recordó el funcionario. En la lista también mencionó a Jorge Julio López, sobreviviente de la última dictadura militar y desaparecido por segunda vez el 18 de septiembre de 2006, luego de aportar un testimonio clave contra su torturador, el genocida Miguel Etchecolatz, que fue condenado a prisión perpetua un día después.

La frase resuena en el medio de una discreta pero espinosa disputa dentro del Ejecutivo respecto a la crisis interna que estalló luego de la desaparición del joven. Desde hace diez días, los mayores cuestionamientos internos fueron a Bullrich, por su cerrada defensa de Gendarmería Nacional y su negativa a dudar del rol que tuvieron los uniformados del escuadrón 35 de Esquel el 1° de agosto, cuando desalojaron la ruta 40, donde Maldonado fue visto por última vez, según algunos testimonios dentro del expediente que desde el Gobierno todavía se empeñan con refutar

La funcionaria goza del respaldo continuo del Presidente al frente de la cartera de Seguridad, pero con un rol público menos activo que la vehemencia que destiló desde que comenzó el caso. Desde que “Pato” desempeña un segundo plano en el tema, reporta a una “mesa chica judicial” creada específicamente al respecto, que integran el ministro Germán Garavano, Bullrich, Peña y el titular de la AFI Gustavo Arribas.

La negativa presidencial a reconocer la carátula de desaparición forzada generó cimbronazos dentro del Gobierno. Una de esas controversias se conoció este fin de semana, cuando se ventilaron las contramarchas para recibir una comisión investigadora del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de la ONU, que había sido solicitada por la familia del joven desaparecido al ministro Garavano. El funcionario avanzó con esa instancia autorizado por Macri y Peña, pero cuando estaba en pleno desarrollo de esa instrucción, tuvo que dar marcha atrás.

El giro desató más cortocircuitos dentro del Gabinete, que se sumaron al rol de Bullrich en su relación con Gendarmería Nacional. Esa fuerza, y sus efectivos, aparecen cada vez más cuestionados por las pericias de sus teléfonos, por el análisis de los audios que intercambiaron mediante whatsapp y por el inexplicable rol del jefe de asesores de Bullrich, Pablo Noceti, que estuvo en la zona como principal interlocutor de su ministerio con Gendarmería y con los juzgados de la zona.

Mientras pasan los días, aparecen nuevos elementos que confirman la presunta responsabilidad de Noceti en el caso. A esas sospechas se sumaron el secretario de Cooperación con los Poderes Judiciales Gonzalo Cané y el secretario de Violencia Institucional Daniel Barberis, ambos parte del organigrama que encabeza Bullrich. Ahora, cuando falta poco para que se cumplan dos meses de la desaparición, tanto Cané como Barberis aparecen en distintos audios, donde sus declaraciones resultan casi incriminatorias respecto a la responsabilidad política del Gobierno. Todo en medio de una creciente filtración de pruebas a la prensa, que no solo conmueve el caso, sino al Ejecutivo, atravesado por una sorda disputa que también podría ser parte de la investigación judicial iniciada en Buenos Aires por una denuncia presentada por la Liga Argentina de los Derechos del Hombre, cuyos letrados acusaron a Macri; Peña, Garavano, Bullrich, Noceti, al secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj y los jefes de Gendarmería de encubrir la desaparición del joven. En la denuncia, que la Casa Rosada se empeña en defenestrar, la LADH sostuvo que existió un «pacto de silencio» de las autoridades en busca de «deslindarse de toda responsabilidad generando una campaña de desinformación, en descalificable alianza con los medios masivos de comunicación social«.

El juez federal Rodolfo Canicoba Corral consideró que ese expediente debía ir a manos del juez Otranto, pero el fiscal federal Federico Delgado apeló esa decisión y este lunes fue respaldado por un viejo enemigo suyo, el fiscal ante la Cámara Federal Germán Moldes que dictaminó que el caso debe continuar en los tribunales porteños de Comodoro Py. La controversia deberá ser definida por la Sala I de la Cámara Federal en una audiencia prevista para el 10 de octubre. Hasta entonces, la relojería interna del Gobierno seguirá latiendo al calor de una interna que, según sostienen en Balcarce 50, todavía no ha generado consecuencias políticas para el oficialismo, a un mes de las elecciones legislativas de octubre.

Al parecer, la certeza del Presidente para respaldar a Bullrich y para negarse a una investigación internacional tiene que ver con las mediciones en las encuestas. Pero así como todavía no se explica por qué algunos funcionarios de Patricia se resisten a colaborar con la Justicia, tampoco se entiende por qué los jefes del escuadrón mantienen tanto silencio. Habrá que ver qué hace Lleral con todo eso, pero no creemos que nada suceda pronto”.

Mi observación: Mauricio Macri desestima el impacto de este caso basado en encuestas, dice la nota. Coincide con otras que han aparecido, de fuentes cercanas al gobierno. Creo que comente un error. No en cuanto a su efecto electoral: hasta donde puedo apreciarlo, el caso contribuye a galvanizar el voto opositor de quienes ya estaban en contra de su gobierno.

Pero las elecciones pasarán en menos de un mes, y el reclamo por Santiago Maldonado seguirá vigente. Por meses y por años, si no aparece con vida. Le seguirá a Macri por largo tiempo.

4 Responses to La pregunta por Santiago Maldonado

  1. Norberto dice:

    Creo que en este artículo se deja de lado la participación del Gobierno, su Ministerio de Seguridad, no sólo en la protección de la Fuerza actuante, sino en su responsabilidad por sobre las órdenes judiciales al incitar a generar situaciones de flagrancia, existan o no como reacción.
    De hecho la participación de Noceti antes, durante y después de los operativos, su ¿extraña? relación con una de las partes, que por otra parte tiene todas las características de tener su propia fuerza de seguridad al estilo de la Forestal. La falta de medidas judiciales sobre Benetton y sus empleados, en cuya propiedad, convertida en territorio como la de Lewis, se sabe existe algún tipo de unidad de la Fuerza donde podría haberse enviado los elementos secuestrados, en los que incluyo al muchacho, es una demostración de los poderes actuantes y su interrelación.
    La otra cosa, es que si Santiago tenía tres celulares, detectar su ubicación antes, durante y después de los operativos, estén funcionando o no, no sería problema si estutbieron bajo cobertura de antena, pero lo mismo podría hacerse con todos los involucrados, estoy hablando de Ud Noceti.
    DONDE ESTÁ SANTIAGO MALDONADO.
    Nunca menos y abrazos

  2. claudia dice:

    No creo que a Macri le saque el sueño, verdaderamente, que se naturalice Santiago como un caso más de desaparición en democracia. Porque si bien no es despreciable el crecimiento y estructuración de Cambiemos (subyazca lo que subyazca dentro de esta alianza, por momentos inclasificable), hay inconfundible tufo a viejo en esa aglomeración política y es discernible a cien kilómetros.
    Cuando días atrás se preguntaba un intelectual por aquello que tal vez Cambiemos trataba de decirnos, intermitentemente, respecto del Nunca Más, la respuesta saltaba casi tautológica. Porque las élites conservadoras no escabullen la demostración de sus posicionamientos y, solo el voluntarismo progresista, cuando se deja arrullar por cantos de sirena, se permite no verlos.
    Más que por el fantasma de Santiago, Macri será seguido por muchos otros fantasmas complementarios (las víctimas laborales, sindicales, desposeídas de bienes y derechos, etc.) cuando finalice este período de seducción flautista. Momento en que la Historia se decidirá, a falta de valientes, a emprender la clasificación de este tiempo, con la crudeza que merece. Saludos.

  3. ricardo j.m. dice:

    donde estan todos los que comentaron en el otro post me pregunto yo, donde estan los adalides del saberlo todo que boqueban giladas de clarin con serpenteantes metaforas semanticas y su maravillosa prosa.

  4. ricardo j.m. dice:

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