Estrategias del peronismo (por un invitado)

Un poco antes de mi viaje, el autor, mendocino, militante peronista y politólogo, me hizo llegar este trabajo. Me parece valioso, por el contenido y por el enfoque. Lo comparto con ustedes:

Las diversas estrategias del peronismo y los resultados de las PASO

Manuel Cuervo Sola

Un rápido análisis de los resultados electorales obtenidos por el peronismo en sus diversas expresiones en las PASO que tenga en consideración las circunstancias distritales en las que se llegó a la compulsa electoral nos sugiere cuatro configuraciones de resultados-circunstancias-estrategias adoptadas. Dos variables son centrales aquí: si en el distrito el peronismo es gobierno u oposición; si en el distrito el peronismo arribó a las PASO bajo un mismo instrumento electoral o dividido en listas divergentes.

Por un lado tenemos aquellas provincias en las que el peronismo es oposición y se presentó a las PASO con listas divergentes (como es el caso de la provincia de Buenos Aires).  Se observa una mejora sustantiva de las posibilidades de Cambiemos para salir airoso de una elección que en los prolegómenos se perfilaba difícil para el entente que lidera el PRO. Sin dudas, una ingeniería electoral distinta que amplíe el espectro de articulación política de las diversas expresiones del peronismo bonaerense generaría una modificación nítida de la correlación de fuerzas del distrito en favor de las representaciones populares. El buen oficio de la política será el que deba primar para ello.

Por otro lado, observamos provincias mandatadas por gobernadores peronistas que, en estos últimos dos años, han estado claramente inscriptos en una estrategia para desplazar de escena el liderazgo que ejerce CFK sobre una porción relevante de las militancias peronistas. En estos casos se percibe un evidente debilitamiento político de los gobernadores. Quizás sean, junto con los gobiernos cercanos a CKF que no logran contener a todo el peronismo (como en Santa Cruz y San Luis), los principales derrotados en estas PASO. Si no ellos, al menos sus estrategias. Pierden sus distritos en favor de Cambiemos: Schiaretti en Córdoba y Verna en La Pampa; en favor de listas cercanas a CFK: Bertone en Tierra del Fuego, Das Neves en Chubut, Weretilnek en Río Negro; o terminan ganando con márgenes más estrechos: como Urtubey en Salta que obtuvo el 37% de los votos frente al 51% que había obtenido en 2015 cuando fue reelecto gobernador.

En todos los casos, aparecen listas que reivindican el liderazgo de CFK, que claramente no han tenido lugar en el armado de estos gobernadores empecinados en negar la consistencia de esa porción relevante del peronismo. Índice de la escasa lucidez política que han mostrado estos líderes provinciales para armar sus estrategias políticas y electorales, es el hecho de que Unidad Ciudadana se alzó con el 10% de los votos en tierras del derrotado Schiaretti, con el 17% en el feudo del menguado Urtubey; y, como FPV, venció en Río Negro (con el 40% de los votos), en Chubut (con 32% de sufragios) y en Tierra del Fuego (con el 21%). Estos gobernadores son los jefes políticos del peronismo en sus distritos. Si el armado político de 2015 liderado por CFK tuvo problemas en hilvanar y contener las diversas expresiones políticas del campo nacional y popular, y si ese es uno de los puntos que más se critican del modo que tuvo (tiene?) CFK, es preciso ahora emitir un juicio crítico equivalente sobre los flojos armados de estos gobernadores. Es a ellos a quienes hoy se les escapa la tortuga cuando dejan que camine por afuera de sus listas una porción importante de votos que podrían representar si tuvieran un armado político más sólido.

En tercer lugar, tenemos las provincias en las que hay gobernadores cercanos a CFK que también muestran debilidades a la hora de contener las diversas expresiones del peronismo en sus armados electorales y aparecen ex gobernadores peronistas liderando listas alternativas (Santa Cruz y San Luis). En Santa Cruz una parte del peronismo se encolumnó con el ex gobernador peronista Peralta, corrió con una lista propia (sin aliarse a Cambiemos) y logró reunir el 12% de los sufragios. Alicia Kirchner  no contuvo y perdió la elección frente a Cambiemos. En San Luis, los hermanos Rodríguez Saa enfrentaron una debilidad semejante. No lograron contener al ex gobernador Poggi quien articulado a Cambiemos obtuvo el 54% de los sufragios aventajando largamente al Adolfo. En ambos casos resultó el vencedor PRO pintó de amarillo en el mapa; en buena medida por las limitaciones de estas dos gobernaciones para contener las diversas expresiones del peronismo y partidos aliados en un mismo armado político.

Luego tenemos que mencionar aquellas provincias en las que el peronismo no está en el gobierno y presentó ofertas electorales unificadas y con competencias internas para las PASO. Los casos arquetípicos son Mendoza y Santa Fe. En estas provincias, una ingeniería política y electoral virtuosa posibilitó que las diversas expresiones del peronismo tengan  lugares expectables en la compulsa electoral. Múltiples listas competitivas en la coyuntura pero convergentes en octubre apuntaron la discusión correctamente hacia los oficialismos gobernantes. Incluso se logró, como en el caso del peronismo mendocino, repatriar a algunos dirigentes y organizaciones que habían quedado a la intemperie en el giro en descubierto que hizo Massa en muchas provincias. Con este tipo de estrategias se lograron resultados electorales relevantes. En Mendoza, en condiciones políticas singularmente difíciles (gobierno nacional, provincial y de los municipios más poblados en manos de Cambiemos; el peronismo alcanzó el 33% de los sufragios (frente a la dupla Macri-Cornejo que llega a 41%) y logró vencer en la mayoría de los departamentos de la provincia: los tres departamentos de la región sur, en todo el Valle de Uco y en varios de la región norte y este. Se perfiló una recomposición del peronismo luego de la fallida gestión del último gobernador y una clara oportunidad de avanzar en los espacios de representación política municipal, provincial y nacional. En Santa Fe, luego de algunos amagues de ruptura, se logró también presentar para las PASO una única oferta electoral del peronismo con listas competitivas. El resultado: el peronismo alcanzó el 27% de los votos y se alzó con la victoria en una provincia que le es esquiva desde hace más de 10 años.  En este grupo también se podría mencionar el caso de Jujuy, provincia en la que el peronismo también concurrió unido a las PASO y el massismo presentó lista propia. El resultado: en 2015 Morales sacó 58% de votos frente a 35% del peronismo; en esta ocasión la diferencia fue 35% a 29%.

Justamente en las provincias que aparecen prima facie difíciles para el peronismo en esta coyuntura, es decir, en aquellos distritos en los que ha quedado desplazado al lugar de oposición con una fuerte disminución de su poder territorial, es en donde logró articular sus diversas expresiones políticas y ofreció  composiciones heterogéneas pero con un grado cierto de organicidad que permitieron ganar la elección (caso Santa Fe) o reducir brechas y quedar a tiro de arcabuz del porcentaje alcanzado por los oficialismos locales (caso Mendoza, o Jujuy).

También cabe mencionar en este punto el camino que siguió el peronismo de CABA, con todas las dificultades que ese distrito muestra para la política nacional y popular. El peronismo allí logró construir una propuesta heterogénea, variopinta, orgánica, que mantuvo unida las diversas expresiones del peronismo y aliados, reincorporó exiliados del massismo (tal como ocurrió en Mendoza) y alcanzó un resultado electoral importante: segundo lugar y el porcentaje promedio de los últimos años (22%) con posibilidades de crecer algunos puntos hacia octubre.

Por último, es preciso referir al resultado electoral obtenido por el peronismo en aquellas provincias en las que es gobierno y cuyos gobernadores han manejado un posicionamiento más precavido y no se encolumnaron abiertamente con los “entusiastas” mandatarios que impulsan una cruzada para liquidar el liderazgo que CFK ejerce sobre parte del peronismo. En estos distritos se logró contener bajo una misma propuesta electoral a las diversas expresiones del peronismo y también buena parte de los demás partidos del FPV. Son las provincias peronistas en las que se alcanzaron mejores resultados: San Juan (48,8%), Formosa (56,5%), Chaco (43%, con una lista periférica de Unidad Ciudadana que corrió por fuera y obtuvo 7%), La Rioja (43%), Tucumán (52,3%).

Cuestiones que quedan claras como corolario de esta campaña-elección de agosto: 

  1. a) Asistimos a la creciente y persistente deglución del radicalismo por parte del PRO.
  2. b) Hay índices de un posible afianzamiento del PRO como el partido de centro derecha del sistema político argentino.
  3. c) La apuesta del PRO no es liquidar el liderazgo de CFK para construir un nuevo establishment político o acuerdo de gobernabilidad con el peronismo “moderado” de los gobernadores. Esa fue la estrategia Monzó; y ya fue jubilada a mediados de 2016. 2017 muestra el nítido giro de la política del gobierno y el fortalecimiento de su “ala dura”. No apuestan a liquidar solamente a CFK y lo que esas letras representan. Apuestan a superar como resabio del pasado al peronismo en su conjunto. Aspiran a borrar finalmente de un plumazo al “hecho maldito del país burgués”. Ahí están los compañeros Verna y Schiaretti, los peronistas riojanos, etc. sufriendo en carne propia la prosaica avanzada PROista de la mano de los “Coneja” Baldassi de turno.
  4. d) Al interior del vasto universo peronista se pueden percibir tres grandes estrategias de reconstrucción política:
    – la de quienes apuestan a una inverosímil liquidación de la experiencia kirchnerista del ADN peronista de estos tiempos (que habita masivamente en los sub 40s, pero no solo en ellos)
    – la de quienes pretenden un juego chico de aferrarse a los 20-30 puntos que puede tener CFK de adhesión en el país, alambrar ese territorio y pacer mansamente hasta que los vientos de la historia sean favorables.
    –  la de quienes asumen el desafío político que impone la hora y las graves circunstancias que afectan al pueblo argentino. Estos últimos son los que han trabajado por construir una articulación política capaz de reunir la heterogeneidad de las diversas expresiones del peronismo y de los partidos y movimientos que han acompañado al FPV en estos últimos años y de consolidar una propuesta orgánica frente a la sociedad.

Los resultados que arrojaron cada una de estas tres estrategias están a la vista: fue la última de las opciones la que obtuvo los mejores resultados políticos. A la vista está entonces lo que el peronismo debe hacer de aquí en más.

La discusión central del peronismo hoy no es si la posverdad domina la realidad cotidiana en la que circulan los spots publicitarios o las mise en scene del artilugio PRO. Asumir esa discusión de buenas a primeras es implicarse en la construcción de la propia derrota del peronismo. Hay una discusión previa que no debe soslayarse: la que se pregunta acerca de cómo se organiza la política; cómo se articulan las diversas expresiones políticas del peronismo para ser una opción viable y efectiva para ejercer el poder en los municipios, las provincias y el país en una estrategia de tres tiempos: de cara a octubre, de cara a las luchas que vendrán en 2018, y de cara a la compulsa electoral de 2019. La pregunta -hoy como ayer- sigue siendo cómo reorganizar una fuerza con la suficiente consistencia política (que para estos tiempos no es más que producir una sólida unidad política de lo heterogéneo) para abrir una nueva fase de desarrollo de la democracia argentina, de ampliación de los derechos ciudadanos y de consolidación de las instituciones republicanas, hoy claramente amenazadas por ciertas derivas autoritarias de la política que implementa en diversos niveles de gobierno el entente de Cambiemos.

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4 Responses to Estrategias del peronismo (por un invitado)

  1. Datos erròneos decir que bertone,wereletinek,das neves estan a favor de CFK es un error inadmisible..Estos gobernadores jugaron con los candidatos de cambiemos.pusieron enh sus listas de unidas a pesonajes de talla baja o nula,favoeciendo a los candidatos de cambiemos,..Bertone por ejemplo se aliò con radicales y otros rejuntes de algunos sindictados,y trabajò abiuertamente en contra del candidato de CFK,que ganò ..A veces miran de soslayo con informaciòn dudosa..Puedo compartir quizàs algunas determinaciones vertidas,la cuestiòn es que la ùnica dirigente capaz de agruparse en oposiciòn es despreciada por el los dueños del sello PJ..Es una tragedia de dirigentes que no hacen mas que afirmar que son un montòn de merde..

  2. claudio Maxl dice:

    Restan 2 casos especiales, Neuquen y Corrientes, en la primera se presentaron 2 listas del espacio K: UC y Frente Neuquino-Nuevo Encuentro, las 2 obtuvieron exactamente el mismo porcentaje, 17% cada una, ergo: el espacio K colecto casi 35 puntos, 10 puntos mas q el “triunfante” PRO. En el caso Corrientes se presentaron 3 listas peronistas ( q confluyen unidas el 8 d octubre tras Camau gobernador) q se llevaron 51%, 7 puntos mas q el “vencedor” PRO. Respecto a la estrategia post octubre: Cristina PASO PBA ( casi 36 puntos excluyendo blancos q es como se computa en octubre, esta a tiro del magico 40% q va a ser la marca q dispare Cristina presi 2019, aunke sea derrotada perforando los 40 puntos esto implicarIa la implosion d Massita q no llegarIa a 2 digitos convirtiendose en cadaver politico con destino d todo cadaver, entrar solo al cementerio, excelente noticia para el peronismo PBA q ya no tendra ninguna otra cabeza con potencia electoral q no sea Cristina y el encolumnamiento tras ella (tener en cuenta el desbande randazzista post PASO). Cristina dio suficientes muestras d privilegiar la unidad peronista, la candidatura d Scioli presi 2015 y la convocatoria a Randazzo como su primer diputado 2017 son ejemplo d ello. Cristina tiene un enorme poder d daño en provincias PJotistas, como bien dice el posteo pesos pesados del PJ estan a tiro d ser desbancados d esas provincias si Cristina les planta un candidato a goberna K puro, entre ellas el cordobesismo, Urtubey y Das Neves. Entre la voluntad d Cristina d privilegiar la unidad peronista y la extrema debilidad d PJotistas desafiantes antiK no keda nada mas q la estrategia win-win, gobernas en sus provincias y Cristina (o un candidato bendecido x ella) en Nacion, MAXIME TENIENDO EN CUENTA Q EL PERONISMO ENTRE TODAS SUS VARIANTES (excluyo a Massita y su Frente Reo_Vandor en implosion) PERFORO EL 40% A NIVEL NACIONAL Y CON 40% ( +10) SE CONSIGUE LA ROSADA.

  3. Norberto dice:

    Una opinión con sesgo más que evidente, y condenado a la derrota.
    Nunca menos y abrazos

  4. Politico Aficionado dice:

    Nadie que actúe en política puede ignorar el papel de la rosca en la conformación de listas competitivas. Lo que no se puede perder de vista es el Proyecto.

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