Argentina Militar V – Guerra aérea en Malvinas I

Los seguidores de la saga de Daniel Arias “Argentina Nuclear” piden insistentemente por el libro. En mi opinión, serán necesarios dos. Divididos en varios fascículos. Aquí empiezo uno “Guerra áerea en Malvinas”.

  1. Una palabrita sobre el Exocet

volando sobre Malvinas

El AM39 Exocet del capitán de corbeta Alejandro Francisco duerme bajo el plano de babor, mientras el avión reabastece en la ruta hacia el “Vince”. Atrás, los Skyhawk acompañantes que remataron la misión.

Cuando el Almirantazgo procesista compró “el sistema de armas” SUE-Exocet, venía también, por si las moscas, con misiles aire-aire Matra Magic, que en manos de los sudafricanos y peleando contra viejos pero esquivos Mig-17 no habían logrado derribar nada. No era muy mágico.

Si en mi capítulo anterior desacredité el SUE como avión, ahora quiero enfocarme en su arma principal original (al menos para los argentinos), el misil crucero aire-mar AM39 Exocet. En la percepción criolla sigue siendo tan mágico como aquel 4 de mayo de 1982, cuando uno de estos cuetes impactó e incendió al destructor antiaéreo HMS Sheffield.

Habría que medir en números la magia del Exocet, para ver si resiste. Pido perdón por anticipado, porque veo que mientras llego a las cifras no resistiré a contar un par de anedas y tal vez necesite más de un posteo. Ténganme paciencia: van al punto.

En mayo de 1982, cuando el Comando de Aviación Naval (COAN) hizo uso de los 5 cuetes que tenía en stock, tuvo un 60% de efectividad, cifra a la que contribuyó enormemente el efecto sorpresa (y habrá que analizar este factor en un par de casos).

Sin embargo, luego hay que repetir y ampliar el experimento en un contexto mayor, estadísticamente significativo, en otra geografía y con otros actores. Para ello, entre 1982 y 1988 tuvimos la invalorable ayuda de franceses e iraquíes, y la muy involuntaria de los iraníes. Sólo que dudo que en nuestro país esos datos se hayan siquiera analizado.

A los hechos, y empezando por aquí: desde el 5 de mayo, la Royal Navy ya estaba al tanto de que habíamos logrado poner operativos los Exocet aire-mar. Vamos Pérez, todavía (el Alte. Julio Pérez, que le reventó más barcos a Su Graciosa Majestad que el Graff von Spee y el Bismarck sumados).

También la Royal Navy se había dotado de los códigos numéricos para discapacitar el radar de búsqueda del misil en la fase final autoguiada de vuelo (los últimos 10 kilómetros). Cortesía de Monsieur Le Président Francois Mitterrand. A quien la Dama de Hierro con su mano (suponemos del mismo material) le estaba estrujando los artículos. Me refiero especialmente al artículo 5to. de la OTAN. Que dice: “Si atacás a un estado miembro, alpiste, atacaste a todos. Y agarrate, Catalina”. Pero en inglés y con más vueltas.

Los códigos numéricos son algoritmos de complejidad y longitud estadísticamente imposible de “crackear” e imitar. Hoy su principal aplicación civil es la “firma electrónica”, pero en los ’80 eran la base matemática secreta de distintos códigos “IFF”, “Identification Friend or Foe” (reconocimiento de amigo o enemigo) de la OTAN. El origen del IFF es viejísimo: su forma matemáticamente más primitiva había sido cableada en un traspondedor valvular relativamente compacto, desarrollado a fines de los ’30 por la Royal Air Force. Estos pendorchos estaban instalados en todos sus aviones de combate.

En la Batalla de Inglaterra de 1941 aquel primer IFF sirvió para “filtrar” los interceptores Spitfire y Hurricane de los centenares de aviones alemanes en vuelo que detectaba la cadena de radares costeros de la Home Chain. Saber quién era propio evitaba despegues e intercepciones al cuete, desgaste de material y personal, y sobre todo, “fuego amigo”, o “blue on blue” en los cielos ingleses.

Las aplicaciones de aviación civil del IFF se encuentran hoy en toda la flota aerocomercial del mundo. Son chips instalados en cada avión dedicado a actividades económicas legales. Los radares secundarios en los aeropuertos, o los que jalonan las grandes rutas aéreas, interrogan constantemente con pulsos modulados en amplitud y fase a estos calimestradores, que responden automática y colaborativamente con la identificación del vuelo y su altura. El eco pasivo generado por la célula del avión a su vez informa al radar sobre el rumbo y velocidad del avión.

En 1982 todavía no era habitual que una nave de guerra de la Royal Navy le pudiera gritar por radiofrecuencia a un alegre misil francés a caza de barco el equivalente de: “¡Soy amigo, gil, búscate otra presa!”. Pero cosas que sucedieron después permiten pensar que este tipo militar de firma electrónica se extendió, y hoy debe ser difícil destruir un activo de la OTAN con un arma inteligente de ese origen, razón de más para eliminar a la Alianza Atlántica de nuestra lista de proveedores. Hay que ser un imbécil para comprarle armamento al único pacto militar de la Tierra con el que estuvimos en guerra y tenemos una frontera marítima caliente, y asuntos territoriales pendientes.

Ciertamente, en la madrugada de 1 de mayo el destructor Santísima Trinidad le surtió un par de misilazos a un lejano Harrier, e increíblemente los cohetes Sea Dart, que en aquel conflicto tuvieron una efectividad del 80% (al menos, usados contra nosotros), fallaron. Parece un momento pivotante de la tecnología en el que ya el armamento inteligente inglés ya no le pegaba a nada inglés. Pero si la gran ventaja del Exocet en 1982 era ser francés, amig@s, se terminó hace rato.

Parece extraño, pero los códigos obtenidos por Thatcher no cambiaron los resultados del Exocet en el Atlántico Sur, en parte porque un buen radar antiaéreo de aquellos años, montado en la modesta altura de un mástil naval, detectaba ese “incoming” sólo entre 10 y 20 segundos antes del impacto. Eso no daba tiempo para eyectar contramedidas físicas como el “chaff” (paquetes de miles livianas tiritas de aluminio que bajan culebreando y simulan ser blancos sólidos), pero tampoco para ponerse a emitir algoritmos amorosos franceses que engatusaran el radar de puntería del Exocet.

Antes y después de que Mitterrand “nos batiera”, siempre un Exocet se perdió en el mar pero el otro de algún modo supo encontrar un blanco, lo que hasta la sorpresa de su uso final, daba una eficacia acumulada del 50%. Pas mauvais!

Por eso del factor sorpresa, también encontró su blanco el último misil que nos quedaba, jugado a todo o nada el 30 de Mayo. La conclusión inevitable es que tanto como el 4 de mayo, el 30 lo que jodió a los gringos fue que no se la esperaban, en el primer caso, y que no se la esperaban por la espalda en el segundo.

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9 Responses to Argentina Militar V – Guerra aérea en Malvinas I

  1. Bob Row dice:

    Yo no sé nada de armas, pero me parece que esto que publiqué en 2005 no estuvo muy desencaminado ¿no? https://gloriamundiblog.wordpress.com/2015/05/17/the-falklandslas-malvinas-december-3-2005/

    • Daniel Eduardo Arias dice:

      Bob Row, yo también leí las memorias de Agoudi, el psiquiatra de Mitterrand, y creo que Thatcher no estaba jodiendo. Tenía muchas ganas de misilear Córdoba Capital, concretamente la planta industrial del Área de Materiales de la Fuerza Aérea, con un Polaris.

      Desde el punto de vista de armamento, no tenía opciones intermedias. Los bombardeos con bombas convencionales usando los viejos Vulcan contra las islas habían sido más un fracaso que otra cosa. Misiles crucero Tomahawk con explosivos convencionales todavía no tenía (aunque Reagan le habría dado los que pidiera). El único armamento de largo alcance de Inglaterra en 1982 era el misil balístico intercontinental Polaris, y el modelo que llevaba entonces la flota de submarinos sólo portaba cargas nucleares, concretamente tres bombas de hidrógeno de 0,6 megatones programadas para estallar a 1,8 km. de altura formando un triángulo, bajo cuyo centro debía estar el blanco, de modo de maximizar los efectos termomecánicos sobre el mismo.

      El guiado de estas tres cargas independientes no era muy fiable en aquel entonces, de modo que de correrse un poco el triángulo hacia el centro de la ciudad, entonces con 1 millón de habitantes, la cantidad de víctimas habría crecido pavorosamente. Mis cálculos de almacenero me dicen que con una puntería perfecta sobre la fábrica, habría matado al menos entre 100 y 200.000 cordobeses.

      No creo que Reagan la hubiera dejado cortarse sola, y antes que dejarla cometer un acto que habría puesto a toda América Latina en rebelión abierta contra la OTAN, le habría suministrado unos Tomahawk para disparar desde submarinos, y por cuestiones de alcance, el blanco habría sido menos mediterráneo. En ese caso las opciones son -Charly García tiene su lado profético- Buenos Aires o sus alrededores. Calculá una carga de una tonelada de altos explosivos convencionales por cohete, y cada uno es una manzana borrada de la cuadrícula urbana, amén de daños severos en la edificación de todas las colindantes.

      Son cosas que podrían haber pasado si la Fuerza Aérea le hubiera preguntado a la Marina qué bombas hay que usar para reventar barcos de guerra. Como no lo hicieron y usaron armamento totalmente inadecuado, 13 bombas hicieron impacto sobre barcos de la Task Force sin estallar.

      Aquí se mezclan de modos raros la política y la tecnología, pero en mi lado de historiador aficionado y contrafáctico, creo que Thatcher no se iba a bancar que le hundiéramos tantos activos. Peleando mal, con los aviones equivocados, con bombas equivocadas y desde los aeródromos equivocados, le hicimos mucho daño. La jefatura de la OTAN se extrañó bastante de nuestros pobres resultados: pensaban en serio que podíamos haber ganado. Bueno, son milicos, no políticos.

      Pero que Thatcher nos iba a hacer daño en serio, no lo dudo. Mis preguntas son cuánto, y de qué modo. La opción nuclear la tenía.

      • ram dice:

        Lo de los Vulcan fue un tanto bizarro, siendo como eran piezas de museo, enviaron 2 (uno tuvo que aterrizar en Brasil) y para hacer el viajecito a Malvinas, necesitaban unos 16 “Victor” (ex bombarderos adaptados a tanqueros, para reaprovisionarlos en vuelo) para poder tirar unas cuantas bombas, de UN Vulcan, sobre la pista de Pto. Argentino. No la tenía fácil Inglaterra en esos días….. menos con el detallito de los recortes tatchereanos sobre el presupuesto de defensa – El portaaviones Hermes ya estaba vendido (pero no entregado) y los restantes del tipo Invincible demorados (y eventualmente a la venta). O sea que, para variar, la “inteligencia” militar argentina brilló por su ausencia, con esperar un poco por los “logros” de la tía maggie y su tijerita, las chances de una recuperación exitosa hubieran sido mayores porque, la task force no podría haberse formado como se formó….. a lo que, me parece, también contribuyó esa imagen “humillante” de aquellos Royal Marines, rendidos en el suelo…. una boludez típica acá, pero como símbolo, un regalo fantástico a la bruja belicosa y su propaganda.
        Si los mandos pensaban que tomar las islas no iba a terminar en el conflicto sino en una fantochada que arreglen los yanquis, esa imagen poniendo en ridículo a los boy de la rubia albión fue una idiotez mayúscula.
        No diría que la FAA “no sabía” cómo atacar barcos, en todo caso lo hicieron bastante efectivamente; lo que sí creo que es evidente que no estaban pensadas para hacerlo y, menos, diseñadas para diferentes eventualidades….. tenían el mismo tipo de bombas para diferentes tipos de avión, unos supersónicos y otros no y la cooperación inter fuerzas fue entre escasa e inexistente – Ejemplo grosero, el A-4 era, ES, un avión naval y sin embargo no usaba la misma bomba el de la FAA que el COAN, en el casco de aluminio de los barcos ingleses, lo atravesaba explotando en el agua, inútilmente – Si unos no lo pidieron o los otros no quisieron compartir, no sé, pero los efectos fueron innegables, más bajas y menos éxitos y obviamente, más barcos ingleses “salvados”.
        Habría que ver si la tatcher tenía realmente margen para la “solución” nuclear, la posibilidad cierta del fracaso de la task force, no sólo podía achacarse al entusiasmo argie, sino también al estropicio que su política estaba haciendo sobre fuerzas armadas e industrias de defensa,…. si en lugar de los A-4 casi chatarra y los Mirage pelados, ¿qué les hubiera pasado contra MiG’s, Sukhoi’s y Tupolev’s rusos?, con toda la juguetería disponible entonces, satélites, submarinos, misiles y no menos decisión en mandarlos a pique? – Los incompetentes no fueron solamente los sudacas.
        Al episodio de los Vulcan, súmele que el único avión inglés disponible eran unos pocos Sea Harrier, a los que tuvieron que unirle Harrier de la RAF, a los portaaviones, quedando fuera otros aparatos más lógicos y mejores, como el Jaguar, por estar demadiado lejos, no tener versión naval o, peor, nunca haber previsto una campaña lejana porque, simplemente, ya no eran lo que fueron.
        De acá, nos queda que lo más probable es que no hayan tomado en serio la respuesta inglesa (y era elemental, diría Sherlock) y así, no se llevó los elementos para extender la pista (y que los aviones de ataque pudieran operar a y desde las islas), la artillería que se llevó era de corto alcance (los Otto Melara) y la buena, los CITEFA 155, tarde y pocos y la yapa siniestra de los soldad(it)os mal entrenados, mal abastecidos y peor conducidos (pero que sin embargo y reconocidos por fuente inglesa, les arruinaron el “pic-nic” que pensaban que iba a ser).
        Si el SUE era bueno o malo, no se sabe, cuando se acabaron los Exocet, “coche a galpón”…… y que sigan los A-4 y cía.
        Y en la cuenta no se olvide el otro Exocet, el de barco, “camionizado” que embocó a un destructor inglés, creo que el Glamorgan, pero no estoy seguro…
        Y a pesar de ser inglés, no sea malo con el Sea Dart, falló porque lo tiraron mal, en la tradición naval argentina, lo inglés es lo mejor de lo mejor….. fíjese si no, después de la guerra, las 4 Meko 360, muy alemanas ellas pero el motor…. Rolls Royce, claro.

  2. Juan Villegas dice:

    …Hay que ser un imbécil para comprarle armamento al único pacto militar de la Tierra con el que estuvimos en guerra y tenemos una frontera marítima caliente, y asuntos territoriales pendientes…
    Es cierto, Arias, no prejuzgo lo que pudo haber ocurrido en el caso nuestro, pero no habría que descartar comisiones “importantes” que podrían haber motivado la operación y la elección del proveedor.
    Muy pocos años después de Malvinas, los franceses le vendieron a los taiwaneses 6 fragatas de guerra, el tercio del monto total de esa operación fueron comisiones y retrocomisiones repartidas entre taiwaneses y franceses. Es lo que determinó la justicia francesa un tiempo más tarde.
    Y volviendo a la analogía con el caso nuestro, los taiwaneses compraron estas “famosas fragatas” para defenderse de la amenaza constante de China. Mitterand tranquilizó a los chinos, por intermedio de Roland Dumas, asegurandole que estas fragatas eran inocuas en caso de conflicto. Este último comentario fue publicado en la prensa francesa a comienzo de los años dos mil.

    • Daniel Eduardo Arias dice:

      Por supuesto, Juan. Las cometas que deja la venta de armas no las genera ni la de falopa, donde mal que mal, hay más competencia.

  3. Eduardo Ganeau dice:

    El avión Super Etendard fue el avión de combate naval de una de las 10 fuerzas armadas más poderosas del mundo durante más de 35 años.
    En el conflicto armado de 1982 por la disputa de soberanía sobre nuestras islas del Atlantico Sur con el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte cuyo titular es la reina Isabel II y nunca fue la Thatcher, solo 4 aviines y 5 misiles Exocet hundieron 2 buques ingleses y muy probablemente averiaran un portaaviones, sin pérdida alguna.
    Nunca Argentina tuvo un medio aéreo militar tan eficaz, eficiente y probado en combate, con efecto disuasivo de importancia estratégica como lo sigue siendo el avión Super Etendard.
    Quisiera saber qué incentivos y propósitos tiene el autor denostando públicamente y sin fundamentos la importancia que han tenido y siguen teniendo dichos medios.

    • ram dice:

      No, lo de “ninguna pérdida” es cierto pero relativo ya que, el SUE no fue utilizado en su rol básico de aparato de ataque con armamento convencional, se terminaron los Exocet y chau.
      Combatir, es decir, bailar con la más fulera, quedó para los A-4 e incluso los Aermacchi 339 navales, ¿el SUE, bien gracias, preservado del bochinche.
      Así es medio dificil tener “pérdidas” y mucho más dificil, hacer una evaluación REAL de las capacidades del avión. En todo caso, el éxito fue del Exocet, no del SUE (por éso es que se trató de conseguir más misiles, los 4 ó 5 SUE eran más que suficientes y explicaría – en parte – su no uso convencional).

    • Daniel Eduardo Arias dice:

      Que no nos vendan chatarra, Sr. Ganeau, y que volvamos a fabricar nuestras propias armas. Así de simple.

  4. Daniel Eduardo Arias dice:

    Añado la crítica que me hizo un historiador amigo que juna de cerca la historia militar reciente.

    Si mi memoria no es demasiado infiel (a esta altura de la vida esa loca suele irse a divagar por ahí), la compra de los Panther, como la instalación de Kaiser en Córdoba, o los planes de inversión de Daimler Benz, comenzó a ser conversada antes de junio de 1955, si bien como en tantos órdenes de nuestra vida (como ispa) se pusieron en práctica con el General en el exilio. Eran, claro, tratativas largas, dentro del Segundo Plan Quinquenal 1952-1956 (adieu FMA, bienvenues IAME) y una nueva “relación madura” (tendremos que esperar para las carnales, claro) entre la segunda presidencia del general JDP y la primera administración del general DDE, En definitiva, como ocurre en estos casos, y más entonces, en efecto recién se firmó la compra en 1957 y los F9F recién empezaron a incorporarse en 1958. Pero la intención de compra y el cariño por el debutante en la Guerra de Corea entiendo que vienen de la etapa previa (cuando la Hormiga Negra aún no tenía el poder de decisión al respecto, cantaba la marcha peronista en los actos organizados por ATE, Pecifa y demás muchachos en BNPB y alrededores y recibía la medalla de la Lealtad). Obvio, el bombardeo de Plaza de Mayo cortó el mambo por unos cuantos meses, y fue el ñato quien firmó. Habría que revolver algunos legajos para ver quiénes eran los que estaban a cargo del COAN y de Materiales por entonces. El caso es que los aeronavales venían medio picados con que los de la Aeronáutica tuvieran jets y ellos no, siempre esos celos, y venían hinchando. Claro, viendo lo que hicieron los AT6 y los AT11 (y los Gloster, no sé por qué suele haber tanto olvido sobre este “detalle”) el 16 de junio, minga de seguir con eso. Que el Independencia no estaba en condiciones de soportarlos (a los F9F ni a nada que se le pareciera) estás absolutamente en lo cierto. Supongo que después, cuando sigas con los capítulos, hablarás del paquete 25 de Mayo y A4, así que espero el “continuará…”

    ———————————————————————————–

    En fin, ahí es donde se ven las diferencias entre un historiador en serio y un aficionado como yo.

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