Jorge Leal: saludo a un héroe militar

jorge leal en la década del 60

El heroísmo puede tomar muchas formas. El origen de la palabra es muy antiguo, y se referiría al que muere por su pueblo. Siempre está la noción de dar la vida por un valor superior, pero no necesariamente acompaña a una muerte temprana. También una larga vida puede ser heroica, si se ha entregado a una misión.

Frente a la muerte del general Jorge Leal, a los 96 años, quiero saludar, entonces, a un héroe militar de los argentinos. Es un concepto que hoy no está de moda, y que además ha sido confundido por los que lo pusieron de moda en otros tiempos. El heroísmo militar incluye necesariamente la noción de obediencia; por eso no puede ser mezclado con la función de gobierno. Que tiene sus ejemplos de heroicidad, también. (Justamente, el más grande de los nuestros advirtió, cuando surgían nuestras repúblicas “La presencia de un militar afortunado, por más desprendimiento que tenga, es temible a los Estados que de nuevo se constituyen”).

No creo que sea necesario aclarar más. Y los elogios necrológicos no me seducen. Basta con los datos que se pueden leer en Wikipedia.

Jorge Leal fue el fundador de la Base Antártica Esperanza en 1952 y el jefe de la primera expedición terrestre argentina y latinoamericana al Polo Sur.

En 1939 ingresó al Colegio Militar de la Nación y egresó como Subteniente de Caballería en 1943. Fue jefe de la Base Antártica San Martín en la Antártida Argentina en 1951, con el grado de capitán, y de la Base de Ejército General Belgrano en 1957. Fue asesor de la delegación argentina a la Conferencia Antártica de Camberra (Australia), con el grado de teniente coronel, en 1961, y en 1964 fue asesor de la delegación a la 3ª Reunión Consultiva del Tratado Antártico.

En noviembre de 1963 empezaron los preparativos para la Operación 90 (denominación recibida por los 90º de latitud sur: el polo). El objetivo explícito de la misión fue “afirmar la capacidad argentina de alcanzar todos los rincones de lo que considera su territorio soberano, buscando afirmar así los derechos de la soberanía territorial esgrimidos por el país en la Antártida Argentina. Durante la marcha se hicieron observaciones científicas y técnicas, tales como geológicas, gravimétricas y metereológicas“.

La expedición partió desde la Base General Belgrano el 26 de octubre de 1965 con nueve hombres: el capitán Gustavo Adolfo Giró; el suboficial principal Ricardo Bautista Ceppi; los sargentos ayudante Julio César Ortíz y Alfredo Florencio Pérez; los sargentos primero Jorge Raúl Rodríguez, Roberto Humberto Carrión, Adolfo Oscar Moreno y Domingo Zacarías; y el cabo Oscar Ramón Alfonso.

Partieron en 6 vehículos Snowcat con trineos de arrastre, precedida 2 días antes por una patrulla de 4 hombres con trineo tirados por 18 perros que jalonaron la ruta con lanzas de caballería hasta los 83,2° Sur. Su objetivo era explorar y marcar una ruta segura para los vehículos Snowcat, evitando que cayeran en grietas de la barrera de hielos traspasando lo que denominaban la Gran Grieta. Luego de reunirse ambas patrullas, el 4 de noviembre alcanzaron la Base Sobral, en donde intercambiaron un expedicionario que tenía una herida por uno de la base. En Sobral se hicieron tareas de mantenimiento mecánico de los Snowcat.

Al ascender la meseta antártica debieron soportar temporales con temperaturas que bajaban hasta los 30° o 40° C bajo cero, escribiendo Leal en su diario: “… estamos detenidos perdiendo precioso tiempo, consumiendo víveres y combustible que tenemos tan medidos“.

La expedición trepó alturas de más de 3.000 metros con registros de temperaturas inferiores a –40º. Al tener varios problemas técnicos con los trineos, abandonaron un Snowcat y acamparon a 1.900 metros sobre el nivel del mar, en un lugar llamado Desolación, para arreglar el otro. Luego de 45 días de marcha, realizando el último tramo sin dormir durante 28 horas, a las 10 de la mañana del 10 de diciembre de 1965 los expedicionarios arribaron al Polo Sur donde plantaron la bandera nacional. Argentina se situó como el primer país que llegó al Polo Sur partiendo del Mar de Weddell y regresando a él, siempre en el Sector Antártico Argentino. Regresaron a la Base Belgrano, tras recorrer 2.980 km, llegando el 31 de diciembre.

En 1970 Leal fue nombrado Director Nacional del Antártico, cargo que conservó por varios años. En 1971 y en 1990 la Dirección Nacional del Antártico publicó y reeditó en Buenos Aires el libro titulado Operación 90. El trabajo da detalles sobre la fría región austral argentina presentando una interesante cartografía al respecto. El general Jorge Leal se retiró en el año 2003.

El ministro de Defensa, Agustín Rossi, lo condecoró a Leal con la Orden Doctor Mariano Moreno el 7 de noviembre de 2013. Rossi dijo: “En la historia hay ejemplos de militares comprometidos como los generales Mosconi, Savio, el brigadier San Martín, y el general Leal, quienes integraron a las FFAA en la planificación de la Nación“. Tenía razón.

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6 Responses to Jorge Leal: saludo a un héroe militar

  1. Haris Ana dice:

    Gracias por conectarnos con la historia de vida y de compromiso heroico del Gral.Leal. Uno siente como algo reconfortante mencionarlo como “un general de la Nación”! Desde él se puede sostener nuevamente la esperanza de que estas dos dimensiones puedan estar reunidas desde la protección a la Patria y desde el honor a sus valores.

  2. Carpe Diem dice:

    Merecido recuerdo para un argentino que honró al uniforme que le otorgó la Patria, en tiempo en que lamentablemente tantos lo usaban para otras cosas.
    Entiendo que debe haber un error con el año de su retiro. No puede ser 2003, pues entonces tenía alrededor de 82 años.

    • Abel B. dice:

      Es la información que está en la Red. Trataré de conseguir datos confiables. Pero probablemente alguno de los lectores ya los tenga.

    • Norberto dice:

      Con mi mejor recuerdo a uno de los que honraron nuestras armas, en las FFAA hay diversas formas de retiro, y supongo que por realizar actividades de importancia y ser General, tenía una situación que no corresponde a la del retiro efectivo, que se da para rangos inferiores.
      Al alcanzar esos rangos del Generalato que requieren acuerdo del Senado, según creo el retiro no es efectivo, es una forma que no permite nuevos ascensos y se conserva los atributos y honores, pero se pasa a operativo de inmediato al ser requerido por motivos pertinentes.
      Nunca menos y abrazos

  3. Vincent Vega dice:

    Buen recuerdo del General. Tuve la oportunidad de escucharlo y conversar con él hace muchos años, y me impresionó su visión latinoamericanista.
    No sabía del galardón y homenaje de Rossi. Creo que legítimamente era uno de los nuestros.

  4. Esther dice:

    Gracias por este post, Abel.
    Abrazo!

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