Cristina con dirigentes sindicales

No tuve dudas sobre cuál tenía que ser el tema de mi casi tradicional análisis político del domingo. Porque estaba seguro cuál era el hecho político más importante de la semana. Probablemente, de la primera parte de este 2017: la charla de Cristina Fernández de Kirchner en SADOP.

Y creo que esta vez la gran mayoría de los opinadores y periodistas de los medios están de acuerdo conmigo. Pero por una razón diferente. Toda la atención de los medios, y de la fauna política, se volcó de inmediato en su dramática frase “Yo me excluyo“.

Con buenos motivos, eh. Estoy de acuerdo en que si CFK está, o no, en una de las boletas de la elección legislativa de la provincia de Buenos Aires, hace una diferencia fundamental. Ahí votará casi un 40 % del electorado, y ella representa para una porción importante de los votantes peronistas, y de los progresistas, un referente irreemplazable. Con esto no digo que el peronismo bonaerense no pueda ganar sin ella. Ni tampoco que con ella gane seguro. El futuro es incognoscible, aunque pretendamos lo contrario. Lo que me parece evidente es que si ella no es candidata, una parte de la identidad política, una muy vigente y vocal, quedará sin representación. Y su peso electoral quedará sin medir.

Además, si Cristina no es candidata, eso afecta en forma decisiva las estrategias electorales de la alianza Cambiemos y del Frente Renovador. Hasta, en menor grado, del Frente de Izquierda.

¿Entonces? Resulta que no creo que ya sepamos la decisión definitiva. Ni siquiera si está tomada. Muchas cosas pueden pasar, y van a pasar, antes del 24 de junio. Me sorprendería que un jugador importante se ate a una estrategia y la anuncie, salvo que le sea necesario o al menos conveniente. Por ahora, no veo motivos para verla así.

Un aspecto interesante, sí, es cómo fue manejada la noticia. Sus enemigos, en particular Clarín, dijeron que “insinuó” que no jugará. El portal En Orsai, vocero del kirchnerismo duro tituló “Confirmó que no será candidata“. Mientras que Parrilli y Cabandié, capitanejos de esa tribu, se apuraron a decir que había una mala interpretación. ¿Estrategias de campaña o improvisación?

Resumiendo, mis amigos: En mi opinión, el hecho fundamental es que la conferencia de CFK se dio ante un auditorio de dirigentes sindicales.

Me interesa señalar que mi evaluación no se basa en la ortodoxia doctrinaria a propósito del papel del movimiento obrero en el peronismo. Ni tampoco en una ligazón sentimental basada en mis viejos vínculos con la Unión Obrera Metalúrgica y algún otro sindicato. Ni la ortodoxia ni el sentimentalismo me caracterizan.

En parte, obedece al hecho sugestivo que Cristina Kirchner decidió hacer una exposición, que sabía iba a tener fuerte repercusión, no en el Instituto Patria, sino ante dirigentes sindicales. Hombres y mujeres partidarios de ella, muchos fervorosos, pero su realidad y sus lealtades básicas se deben a sus organizaciones. Organizaciones que, con defectos y corrupciones, son las de los trabajadores. Es más difícil conducir a los que tienen algún poder propio, pero es necesario.

De todos modos, hay otro motivo para mi evaluación, y hace al conjunto del peronismo. Su poder territorial, gobernadores e intendentes, se mantienen razonablemente unidos en torno al PJ. Cristina Kirchner tiene una alta intención de voto, y una militancia fervorosa. Y en el peronismo no ha surgido otra figura nacional para expresar la oposición a Macri. Pero el sindicalismo, aunque en su mayoría se reivindica peronista, se ha mantenido distante. A lo sumo, algunos apoyaron movidas “antiverticalistas”, es decir, anti cristinistas, más negociadoras con el macrismo.

Lo de este jueves puede verse como un paso en el protagonismo político, opositor, de un sector gremial. No es el único, por supuesto. Muchos sindicatos y seccionales ya estaban en esta posición. Las CTAs, sobre todo la Corriente Federal de Trabajadores … Otro paso, en la construcción de un poder real.

Con esto no desvalorizo el poder de la militancia, ni de los votantes de a pie. Puedo hacer ironías sobre su “caza de traidores” (un esfuerzo muy largo, seguramente), pero en el momento decisivo de las urnas, las emociones y los prejuicios pesan (Pregúntenle a Aníbal Fernández, al que le jugaron en contra). Pero el hecho es que ni los políticos ni mucho menos la militancia tienen el grado de organización, imperfecto como es, de los trabajadores.

Quiero repasar aquí algunas frases de Cristina dirigidas a esos sindicalistas “Es necesario que los trabajadores, los dirigentes sindicales, se den una discusión franca, llana y sincera, que sea lo suficientemente clarividente para ver lo que se viene, porque la percepción que tengo es que lo que se viene es cada vez peor.

Hay que volver adonde están los trabajadores, a organizar las comisiones internas, las seccionales. Que los que están más arriba que ayuden a los de más abajo porque necesitamos formar cuadros. Y los que están muy, muy arriba piensen que todo lo que tienen y todo lo que son se lo deben a los trabajadores.

Los trabajadores tienen que hacerle entender a sus dirigentes que deben defender y unir a todo el movimiento obrero. Vuelvan a verse como dirigentes del Movimiento Obrero y trabajen por su unidad y por los que necesitan representación sindical“. Buenas indicaciones. Que no vendrían mal, adaptadas, también para los políticos.

De los que estaban presentes y el armado, les pedí datos a la Mesa de Agrupaciones Político Sindicales, pero están muy emocionados, parece, y todavía no me los hicieron llegar. Y no me encontré con mi legendario amigo, Horacio Ghilini, que algo conoce a SADOP. Tomo la lista, incompleta, de Letra P, que alcanza para sugerir la variedad de los actores: “Participaron, entre otros, los dirigentes Víctor Santamaría (SUTERH), Horacio Arreceygor (Satsaid), Carlos Barbeito (Molineros), Eduardo Berrozpe (La Bancaria), Walter Correa (Curtidores), Abel Furlan y Adrián Pérez (UOM), Héctor Amichetti (Gráficos), María Lázaro (Sadop), Vanesa Siley (Judiciales) Daniel Catalano (ATE Capital), Carlos Ortega (ANSES) y Ramón Garaza (Suteh)“.

Y les dejo el video del discurso de Cristina. Puede gustarles o no, pero recomiendo escucharlo. Es el de una ineludible protagonista del futuro inmediato.

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4 Responses to Cristina con dirigentes sindicales

  1. Jose dice:

    “Yo se las presiones que hay, yo se las extorsiones que hay”.. si, lo sabe bien… En marzo de 2014: “Yo voy a llamar por teléfono a Caló” (para que SADOP, AMET y UDA levantaran la huelga docente).

    • Norberto dice:

      Tenés razón Argentino del Medio, solo que en ese momento la preocupación eran los días de clases perdidos, ahora es reducir el salario real a como venga.
      Por si no lo sabés, ese acto como dice el Gran Jefe, fue en SADOP, debe ser por el mal recuerdo.
      Nunca menos y abrazos

  2. elepou dice:

    Escuché el discurso COMPLETO (59m.pico). Coincido totalmente con tu comentario y te agradezco por lo que destacás. Abrazoe

  3. David (idu) dice:

    Hay que reconocer que esta frase es histórica:

    ——————-
    Y los que están muy, muy arriba piensen que todo lo que tienen y todo lo que son se lo deben a los trabajadores.
    ——————-

    Aunque en el caso de ella y sus amigos, se podría poner “pobres” en lugar de “trabajadores”.

    (Abel, una inocente chicanita no se le niega ni al peor enemigo, Ja)

    Saludos.

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