“Fora todos eles!” La restauración choca en Brasil. Y acá

Como seguramente saben, ayer fue un día de huelga general y disturbios en Brasil. Resumo uno de las crónicas (la de Clarín), además del bonito video de arriba:

Enfrentamientos entre policías y manifestantes, paro de transportes y en las escuelas marcaban este viernes la huelga general convocada en Brasil contra las medidas de austeridad del gobierno de Michel Temer, en un país sumido en la recesión y con niveles récord de desempleo.

Al comienzo de la tarde, cuando estaban convocadas las principales marchas, el centro de Rio se convirtió en un campo de batalla mientras los agentes dispersaban con gases lacrimógenos a unos 2.000 manifestantes frente a la Asamblea Legislativa.

Los choques se prolongaban al caer la noche en torno a la plaza Cinelandia, rodeada por policías del cuerpo antimotines que dispersaban con gases a grupos que se congregaban en las calles cercanas. Ya durante la mañana, la policía había intervenido contra activistas que bloqueaban calles de Sao Paulo y otras ciudades.

Se trata, según la Central Única de Trabajadores (CUT), de la primera huelga general convocada en el país desde junio de 1996, contra las privatizaciones y la flexibilización de los derechos laborales impulsadas entonces por el gobierno socialdemócrata de Fernando Henrique Cardoso.

En esta ocasión, las denuncias apuntan en particular contra los proyectos de reforma del sistema de jubilaciones y, una vez más, de flexibilización de los contratos de trabajo.

Ambas iniciativas están en votación en el Congreso como parte del programa del gobierno para enderezar las cuentas y sacar a Brasil de la peor recesión de su historia. Según datos oficiales publicados este viernes, el desempleo en la mayor economía latinoamericana alcanzó un nuevo nivel récord de 13,7%, con 14,2 millones de personas en busca de trabajo.

Tanto para la CUT, ligada a la izquierda, como para Força Sindical (FS) -cuyo presidente es diputado de la base aliada del conservador Temer- la jornada fue un éxito. Según FS, casi 40 millones de brasileños adhirieron a la medida de fuerza.

“Es una clara demostración de que la gente decidió parar en protesta contra la retirada de derechos que sufre por parte del gobierno”, afirmó el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010). “Es una satisfacción saber que el pueblo brasileño está tomando conciencia”, agregó el exlíder sindical, favorito en las encuestas de intenciones de voto para 2018 pese a que enfrenta cinco acciones judiciales, en su mayoría por el escándalo de sobornos en Petrobras que salpica a decenas de dirigentes tanto oficialistas como opositores.

Para el gobierno, en cambio, la paralización fue un fracaso: “Están impidiendo que las personas lleguen a sus lugares de trabajo. En un primer análisis, eso evidencia que es una huelga que no existe. Es más una huelga de sindicatos perturbados por las decisiones del Congreso”, dijo el ministro de Justicia, Osmar Serraglio.

En Sao Paulo, motor económico y distrito más poblado del país, se produjeron algunos enfrentamientos entre manifestantes que obstruían arterias de la ciudad y la policía, generando congestionamientos en el tránsito. Después del mediodía, los trenes y el metro comenzaron a funcionar parcialmente, aunque los autobuses seguían paralizados.

Metalúrgicos, petroleros, personal de los hospitales y de los correos también adhirieron a la protesta. Unos 60.000 obreros no acudieron a sus puestos en las fábricas del cinturón industrial de Sao Paulo, paralizando montadoras como las de Mercedes o Ford, informó el Sindicato de Metalúrgicos local“.

Quiero agregar que la protesta contó con la adhesión de organizaciones de pequeños comerciantes, los docentes de la red privada y colegios religiosos y el respaldo de gran parte de los obispos de la conferencia episcopal brasileña.

Ahora, mi reflexión: Como en Europa hoy abundan los “euroescépticos”, es inevitable que entre nosotros aparecen los que podríamos llamar “latino escépticos”. Serían los que dicen que la idea de una Unión Latinoamericana es un sueño de propaganda, porque nuestros países son muy distintos entre sí (Andrés Malamud sería uno de ellos, por ejemplo).

Es cierto que Colombia y Uruguay tienen grandes diferencias (como Jujuy y Río Negro, por ejemplo). Pero, más allá del debate teórico, y de los distintos proyectos que refleja, el hecho es que vivimos procesos políticos que abarcan a la América del Sur.

No me voy a remontar a los siglos coloniales, y a las guerras de Independencia. Cuando concluyeron, más o menos en 1825, nuestros países fueron integrados por separado en el sistema global de ese entonces, la hegemonía británica. Vargas, Perón, Ibáñez, pueden ser vistos como expresiones de una identidad, de raíces comunes, pero la trayectoria de los proyectos que encarnaron siguieron por caminos distintos.

Los tiempos de la guerrilla… formaron parte, a su pesar, de la Guerra Fría que dividía el planeta. Aún las experimentos neoliberales que comenzaron en el Chile de Pinochet y la Argentina de Videla -la dictadura militar que comenzó en 1964 en Brasil nunca abandonó su vocación industrialista- pueden considerarse como parte de la ola global que en la década del ´70 comienza con Thatcher, se consolida con Reagan y triunfa sin discusión después del derrumbe de la Unión Soviética.

Pero esas experiencias se derrumban, antes que en ningún otra región y con más contundencia, en la América del Sur. Y frente a su desprestigio aparecen, al mismo tiempo en términos históricos, nuevos gobiernos y nuevos liderazgos que revalorizan la autonomía nacional, la distribución del ingreso y la participación popular. Aunque conservaron las instituciones democráticas, sirvió para que fueran englobados por sus enemigos como “populistas”.

También enfrentan crisis y derrotas, más o menos al mismo tiempo en toda la región. Y en todos los casos se encuentra el mismo factor: una parte numerosa de la población, que antes había sido favorecida por esos procesos, se encuentra insatisfecha o furiosa con los gobernantes. Y eso sirve para inclinar la balanza en favor de los sectores del poder económico vinculados a la globalización. Que nunca habían dejado de ser hostiles a estos gobiernos “populistas”.

Por supuesto, se pueden encontrar diferencias con este esquema -burdo, lo confieso- en cada uno de los países de la región. Pero me parece indiscutible que encontramos un “parecido de familia” en la mayoría de ellos.

La deposición de Dilma Rousseff en Brasil, la derrota del Frente para la Victoria en Argentina -los dos países más grandes del subcontinente- marcaron dos pasos decisivos en lo que se puede llamar la “restauración neoliberal” (si uno toma en cuenta que “neoliberal” va en el camino de “fascismo”: un término para nombrar todo lo que a uno no le gusta). Pero, imperfecta como es la definición, no cabe duda que se trata de un intento de reinsertar a nuestros países en el esquema de la globalización tal como es hoy (¿todavía?) promulgado desde el Atlántico Norte.

Ahí llego al título del posteo: Esta restauración está entrando en crisis, casi simultáneamente, en los dos países. Digo “entrando”: el “fora todos eles” en Brasil es un eco del nuestro “que se vayan todos” del 2001, pero ese país, por todo el deterioro de su economía, está lejos del derrumbe que vivimos entonces. También lo está Argentina.

El choque de estos proyectos “restauradores” es con la realidad: los trabajadores y en general los sectores medios y medio bajos simplemente no aceptan la lógica de rebaja de salarios y pérdida de conquistas que los voceros del esquema neoliberal exigen, casi histéricamente. Y la frase tan usual en los medios progres “¡Este esquema no cierra sin represión!” encierra, parece, una falacia: Porque tampoco cierra con represión. No, al menos, en las condiciones actuales en la mayor parte de la América del Sur.

Esto no significa que vamos a ver, necesariamente, una “restauración populista”. Las restauraciones nunca traen de nuevo lo anterior, como lo están comprobando los nostálgicos de los ´90. Y las experiencias que vienen deberán evitar los errores que derrotaron -o acosan- a las que comenzaron con este siglo.

(La cultura brasileña es muy visual. Cliqueando aquí acceden a un expresivo album de la jornada de ayer. Como uno es romántico, o baboso, elegí esta para cerrar el post)

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14 Responses to “Fora todos eles!” La restauración choca en Brasil. Y acá

  1. Norberto dice:

    Con su perdón Gran Jefe, yo insistiría en una gran diferencia entre el vecino y nosotros a pesar de la confluencia de objetivos sociales. Él nunca se apartó de la corriente financiera globalízame, su tasa Selic es el antecedente directo de nuestras Lebac, y su progresiva caída, lenta al principio pero en constante aceleración es consecuencia ineludible de la crisis mundial iniciada en 2007 y las condiciones impuestas por las presiones que el capital fue imponiendo a las finanzas, y a través de ella a la economía, del país.
    Y la tasa Selic no es obra de Dilma, tal vez Lula haya manejado mejor su relación con el Banco Central, pero la relojería de la bomba estaba armada y en funcionamiento, y a Dilma le faltó inteligencia y decisión para detener el mecanismo, por eso tantas promesas incumplidas en la relación bilateral, la mayoría por el deterioro de sus condiciones globalizadas, las mismas que permitieron a su sector privado una agresiva política de compras de empresas, tal como en el sector frigorífico, simplemente para eliminar la competencia con las expos brasileñas.
    La salida no podía ser otra que la que presenciamos, varias veces en el pasado comparé esa política con la famosa “tablita” y lo que está sucediendo parece un deja va del 30 de marzo del ’82, independientemente de la crudeza de los neolib coloniales y su desconocimiento de la realidad social y la capacidad de reacción de los pueblos.
    Nunca menos y abrazos

    • Anónimo dice:

      ¿Y por qué no les avisaste? La de disgustos que les hubieras ahorrado. Al final, no resultaste un buen hermano bolivariano.
      No importa. Aún a pesar del pifie con Santa Cruz y toda la sarasa que acostumbrás volcar en los blogs, para mi seguís siendo un referente ineludible: me confirma una vez tras otra, no importa cuál sea el camino, que siempre hay que agarrar para el otro lado.

  2. Rogelio dice:

    Estimado Abel:

    Es otra ideología

    Me parece para completar el paisaje sudamericano, falta incluir a Venezuela.

    Me preguntó ayer un amigo:

    ¿ Cuál es la diferencia entre la “policía antimotines paulista” y la policía del “Gran Hermano Maduro” ?

    Y él mismo se contestó:

    Una muy importante: aunque también gasean y apalean al pueblo, sin embargo… las “brigadas antiguarimba bolivarianas” empuñan sus armas y bastones con la “mano izquierda”.

    Saludos

    • Norberto dice:

      Me parece muy pobre la comparación entre un golpe blando exitoso y un golpe blando en ejecución, pero con complejos problemas constitucionales y graves conflictos de poderes provocados por quienes se quejan molotov en mano del palito de abollar ideas.
      Nunca menos y abrazos

    • Casiopea dice:

      La diferencia entre lo que está pasando en Venezuela y lo que está pasando en Brasil es que en Brasil ya agarraron la manija los del “otro lado”. En Venezuela no hay duda de que hay un golpe en ciernes, pero me suena más que va a terminar siendo “intrachavista”, es decir, que el mismo chavismo va a desplazar a Maduro, explícitamente o no, no lo sé. No hay más que leer la abundante literatura oficialista venezolana de los últimos meses para entender que Maduro está muy paranoico con su propia interna, sobre todo en el ejército venezolano. Esa movida de armar a las milicias ¡todos y todas con su fusil! no les puede haber caído bien aunque los fusiles sean rusos de la segunda guerra mundial. Brasil anda pésimo, pero Venezuela anda todavía peor. Es como una vuelta al pasado en la que todo se reduce a tratar de deducir qué van a hacer los milicos en sus cuarteles, y con sus armas, sólo que esta vez en vez de ser “de derecha” son “de izquierda”.

      • Rogelio dice:

        Estimada Casiopea:

        A veces queda la impresión que “lo ideológico” – izquierda y derecha – son más bien formas de enmascaramiento y ofuscación.

        Vea usted entre las noticias de los últimos días:

        Pese a la alianza, firma naviera rusa incauta crudo venezolano en el Caribe => https://goo.gl/wOjit7

        CITGO, la filial de la empresa petrolera estatal de Venezuela PDVSA, aportó medio millón de dólares a la celebración de investidura de Donald Trump => https://goo.gl/eOTLsY y https://goo.gl/1iaY7N

        Lo mismo que Cuba y Corea del Norte, también Venezuela pareciera seguir en forma muy conveniente un guión escrito por George Orwell, como si realmente fuera un dócil activo manejado por los intereses anglo-americanos, no le parece ?

        En Asia, la que hoy está contra la pared, en rigor, es Corea del Sur que soporta en forma permanente en su territorio a 30.000 soldados yanquis quienes por estos días han comenzado a trasladar el sistema antiaéreo THAAD (apuntado a China) a su sitio de emplazamiento, ahí en Corea del Sur.
        Corea del Norte mientras tanto juega el rol de díscolo chivo justificatorio.
        Las dos Coreas son el resultado de otra grieta prefabricada con picardía, tal como podría explicarnos con detalle Monseñor Han Lim Moon, obispo auxiliar de San Martín (aquí en el conurbano bonaerense), si bien nacido en Suwon, Corea del Sur, quien conoce los pormenores de la relación entre ambas mitades artificiales de su tierra natal.

        Saludos

      • Casiopea dice:

        Rogelio, la verdad, está todo muy, muy confuso. En EEUU, los que le tienen ojeriza a Trump (que son muchos) le dieron mucha difusión al hecho de que algún ricachón de Venezuela se había reunido con alguien importante de la Casa Blanco para intentar eliminar las sanciones. Chisme sin sustento o verdad, quién sabe. Lo que sí es seguro es que Venezuela necesita comerciar con EEUU, y que se sabe que Maduro quiere acercarse aunque su discurso de resistir la “guerra económica” no lo refleje.

    • Silenoz dice:

      Perdón por la intromisión pero militares….. ¿de izquierda?
      ¿Cuál o qué izquierda?

      • guillermo p dice:

        ¿Podemos hablar de izquierda-derecha en estos tiempos?
        Los militares cumplieron en muchos casos históricos una función nacional, que a menudo es sinónimo de enfrentar a las elites colonizadas u opresoras.
        Perón, Nasser, Vargas, los Jóvenes Turcos, Napoleón et al.
        Cierto que también abrieron las puertas a las restauraciones.
        ¿Pero acaso fueron los únicos?.

        Nunca menos y abrazos. (c)Norberto

      • guillermo p dice:

        Perdón por lo de Vargas (no era militar). Pero en A. Latina hay varios ejemplos más.

      • Norberto dice:

        No Guillermo, Getulio era General del Ejército.
        Nunca menos y abrazos

  3. Daniel Eduardo Arias dice:

    La burguesía industrial brasileña, cuya conciencia de clase se mide en números negativos, es como un gallinero de ponedoras que de tanto en tanto elige al zorro como cuidador.

    Como muestra la breve trayectoria presidencial de Fernando Collor de Melo, sucede que después las gallinas se arrepienten y sacan al zorro a picotazos y en patota.

    Esta vez va a ser más complicado, largo y con muchos muertos, estilo argentino. Pero va a suceder. Brasil es demasiado país como para trasnformarlo en alimento balanceado de los bancos globalitarios.

  4. Raúl C. dice:

    Más allá del romanticismo… muy buena foto.

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