Para un peronismo sin soja (cara)

soja

El impulso de este posteo surgió cuando leí la semana pasadaLos futuros de la soja (el valor al que uno puede vender el grano para entregarlo dentro de un plazo determinado) tocaron ayer su menor nivel en 13 meses, al cotizar en u$s 341,6 la tonelada, luego que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) reportó un alza en sus expectativas de cosecha en Brasil y la Argentina, a la vez que elevó los stocks finales para la oleaginosa estadounidense“.

Esto no es para alarmarse, amigos. El precio de la soja en los mercados internacionales está arriba de los valores en otros años, y, lo fundamental, cómodamente por encima de los costos argentinos de explotación, al menos en la “zona núcleo”, la pampa gringa. Es simplemente el recordatorio de un límite para las políticas que el Estado argentino, aún si en el futuro no tiene que pagar las absurdas tasas, la “bicicleta” financiera que provoca el gobierno actual, puede llevar adelante apoyado en los ingresos del “yuyo”.

Porque, para dar un ejemplo fácil de entender, el costo de explotación del petróleo venezolano está muy por debajo aún del deprimido precio actual del combustible. Pero… la baja del precio al que Venezuela exporta su petróleo, a los EE.UU. o a cualquier otro mercado, ha golpeado muy duro a los ingresos que necesita para sostener las estructuras sociales, burocráticas y militares de su estado, especialmente si debe subsidiar todos los otros productos que su pueblo necesita. Esta es la diferencia básica entre los buenos años de Chávez y los malos años de Maduro, porque la oposición interna envenenada y la hostilidad de los EE.UU. no han cambiado.

Y lo que esa noticia me hizo recordar es un artículo reciente de Andrés Malamud. El politólogo compatriota nuestro que enseña en la Universidad de Lisboa no goza de las simpatías de un sector numeroso de los lectores de este blog. Porque forma parte de ese grupo de intelectuales progresistas que cuestiona -a veces con sarcasmo, como en este caso- las políticas y los gobiernos progresistas de su región. Muy europeo, eso.

Pero, como trato de convencerlos desde siempre, los militantes que sólo leen noticias y encuestas favorables a sus ideas y a sus líderes… los van empujando al pozo. Por eso, copio un fragmento de la nota de A. M. que escribió sobre la situación de Ecuador. Que nos advierte algo a nosotros:

¿Puede el progresismo latinoamericano ser exitoso sin petróleo y sin el boom de las materias primas?

«¿Cómo se llama en América Latina a la izquierda sin petróleo?» A la pregunta sigue un silencio. Nadie osa responder. El expositor toma un sorbo, apoya el vaso y remata: «Oposición».

Incomodidad, carraspeos. Una reacción airada: «No es verdad, en Nicaragua no hay petróleo». Otra, divertida: «Cambio petróleo por soja». El debate sigue, la incomodidad también. ¿Qué cosa fuera la Patria Grande sin commodities? ¿O es casualidad que la mejor etapa histórica de la izquierda latinoamericana haya coincidido con los mejores precios internacionales de los recursos naturales?

Entre 2001 y 2008, el barril de petróleo escaló de u$s 25 a u$s 150. La hipercrisis que entonces hizo temblar al mundo pasó rápido. Entre 2009 y 2014, el precio del crudo fue oscilante pero siempre alto, entre u$s 80 y u$s 120. Desde entonces, sin embargo, es todo amargura: a u$s 50 promedio el barril, no hay petroprogresismo que aguante.

Con menos dramatismo, el auge y la caída se repite para las demás commodities. Durante quince años, Sudamérica desmintió la maldición de Raúl Prebisch: los términos de intercambio (es decir, la diferencia de precio entre exportaciones e importaciones) no se deterioraban sino que mejoraban. La periferia explotaba al centro, que crecía a tasas míseras. Pero la emergencia del tercer mundo no fue consecuencia de la liberación sino de una nueva dependencia: por detrás de los fantásticos precios estaba el ascenso chino, que fue simultáneamente masivo (un quinto de la población mundial se incorporó al mercado global) y vertiginoso (su tasa de crecimiento anual rondó el 10%). Pero no fue diversificado. Así, el resurgimiento de América Latina se basó en la reprimarización productiva, que equivalió a desindustrialización relativa. Aceptable base, quizás, para una izquierda indigenista que reivindica a la Pachamama, pero no para una izquierda obrerista que aspira a mejorar el consumo urbano. A las pruebas nos remitimos: Evo sigue, Lula sale“.

Esto de Malamud es una simplificación alevosa (además de introducir algunas tonterías: el consumo urbano ha aumentado en Bolivia como en ningún otro país, partiendo, claro, de índices muy bajos). El dato fundamental que el artículo pasa por alto es que el “boom” de las materias primas impactó en forma muy distinta en cada uno de nuestros países, y no hay ni rastros de una relación lineal entre ese impacto y las experiencias políticas contemporáneas. Después de los petroleros, los países más favorecidos en los precios de sus exportaciones en los últimos 15 años fueron los mineros Chile y Perú. Ni sombra de “populismo” ahí, ni tampoco mucha distribución para sus sectores populares.

Pero… sí es cierto que la mejora de los precios de las materias primas le dio a los gobiernos de la América del Sur la posibilidad de obtener más recursos para sus políticas sociales. Yendo a nuestra realidad: en Argentina las retenciones a las exportaciones de soja, que comenzaron en un nivel muy discreto -el 10%- con Duhalde, permitieron mejorar el consumo popular -con el plan Jefes y Jefas de Hogar, por ejemplo-, horriblemente deprimido por la recesión y el desempleo de los últimos años de Menem y el desastre de la Alianza.

Néstor Kirchner pudo, y supo, llevar adelante una política que aumentó el empleo y la producción; se utilizó la capacidad ociosa de la industria, y los sectores populares vieron aumentar sus ingresos y sus posibilidades de consumo. Y los empresarios sus beneficios. Pero en el 2008 terminó la etapa relativamente “indolora”.

Esto no significa, como parece decir ese artículo, que ahí se termina la posibilidad de políticas populares. Durante los siete años siguientes, en el marco de una amarga “grieta”, se mantuvo un aceptable nivel de consumo y de prosperidad, aunque los índices de crecimiento de aplanaron.

Hasta aquí, es historia. Sirve si nos ayuda a enfrentar una nueva situación. En lo posible, con realismo. Una parte de la militancia peronista tiende a fantasear con el I.A.P.I. y la Junta de Granos, y pasa por alto que en los tramos más extensos del accionar de esas instituciones tuvieron que ayudar a mantener explotaciones agrícolas no rentables.

El factor decisivo es que la explotación del petróleo puede hacerla el Estado. Sucede así en la mayor parte de los países. Pero la explotación rural no se adapta. Stalin trató de hacerlo, y no le funcionó bien. Y eso que estaba dispuesto a matarlos por hambre, en la Ucrania. En un plano mucho menos sangriento, la hostilidad de los empresarios rurales a un aumento no irrazonable pero mal presentado de un impuesto, le dio en ese emblemático 2008 una base social considerable a la oposición al gobierno kirchnerista. Mientras que una decisión estratégica más importante, la estatización de los fondos jubilatorios… los únicos que las A.F.J.P. lograron que se movilizaran en contra fueron sus empleados.

Resumo: Es conveniente y necesario que el Estado argentino intervenga en el comercio de su producción primaria. Y las retenciones a la exportación, aunque tienen efectos colaterales negativos -disminuyen la inversión en tecnología- son instrumentos necesarios, en un país con estructuras impositivas y de comercialización interna tan deficientes como las nuestras.

Pero es necesario que nuestros dirigentes, y los economistas que los asesoran, tengan claro que, por los límites que trazan hoy el mercado internacional, y la estructura social argentina, el agro no alcanza para financiar la base industrial que necesitamos, y las importaciones que requiere. Necesitamos planificar otras respuestas. Salvo, claro, los dirigentes y economistas que creen que si ganan la “confianza de los inversores” y rebajan los salarios, vendrá una lluvia de inversiones que solucionará todos los problemas.

 

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32 Responses to Para un peronismo sin soja (cara)

  1. Daniel Eduardo Arias dice:

    No hay caso, este blog es diferente. Malamud tendrá la mala leche que tiene, pero nunca viene mal que nos digan que, pese a todo lo bien hecho en los años kirchneristas, pese a la apuesta a reforzar la trama social con planes y educación, y la economía con infraestructura y varias audaces apuestas tecnológicas, el bajón de las commodities nos agarró en los aprontes.

    Cuando digo en los aprontes, es con demasiados proyectos de exportación tecnoloógica a medio hacer: el reactor CAREM sin construir, el RA-10 ídem, la FAdeA con sus primeros planes coherentes de resucitamiento recién implementados a partir de 2011, los increíbles cultivos transgénicos de la Dra. Raquel Chan atrasados misteriosamente en su licenciamiento, etc. Todo demasiado fácil de deshacer y atrasar.

    Y en materia de producción primaria seguimos no tan sojeros como siempre, sino mucho más, pero no solo más porque la soja llegó a ecosistemas que no la toleran (el Chaco Semiárido), donde causa desastres de corto plazo (inundaciones por desmonte), sino de largo (desertización de algunas zonas, arbustización de otras).

    Al respecto, lo que observo es que durante el período K se encaró la producción de la llanura chacopampeana de un modo puramente recaudatorio. NO ES CIERTO que las retenciones hayan frenado la incorporación de tecnología a la agroindustria argentina (bah, lo que queda de ella en manos argentinas). Ésta incorpora todo tipo de mejoras genéticas y mecánicas de manera casi natural, en las buenas y en las malas, y así ha sido desde hace un siglo. No es simplemente por calidad de ecosistemas que el campo argentino compite bien contra el estadounidense, el brasileño, el canadiense y el australiano.

    Esta absorción de tecnología tiene dos contras: en general -caso de la genética- viene de afuera y causa una sangría de patentes. El campo argentino termina cada vez más siendo una simple maceta cuyas ganancias -no importa quién tenga la tierra, o cuánta, o de qué calidad- quedan crecientemente en el exterior.

    Los tres desarrollos de Chan y de la firma Bioceres, anunciados en 2010, estaban destinados a quebrar ese monopolio de las firmas de biociencias que aquí trabajan de semilleras: Monsanto, hoy en combo con Bayer, y Singenta, recientemente comprada por China. Esto último es significativo: los chinos ahora dominan la genética en Argentina, y abren o cierran a su antojo el puerto de desembarque en Shanghai. Es claro que no quieren recibir sino materia prima: nada de aceite de soja o de biodiesel. Porotos, y a no joder, argentinos. Vean adónde se meten el complejo aceitero que desarrollaron en los puertos a la vera del Paraná. Nos tienen, como quien dice, bien agarrados por ambos extremos.

    En manos nacionales quedan la propiedad de las tierras (bueno, ya no tanto) y la provisión de laboreos y agroquímicos (las empresas contratistas, como la de los Grobo), pero es una porción del agronegocio. Los fertilizantes (especialmente los fosforados), los defoliantes y otros agroquímicos vienen de afuera: otra salida ingente de plata que a las patronales agroindustriales argentinas tampoco parece molestarles tanto. Son realistas. Si se pelean con los gobiernos locales para obtener bajas de retenciones, a la larga ganan, y lo acaban de demostrar. Con la industria química global no quieren cruzar lanzas. Habría que desarrollar industrias nacionales que les hagan contra… Pero caramba, ¿no las teníamos hace algunas décadas? ¿No estaban en eso firmas como Atanor o Fabricaciones Militares? Qué macana, se perdieron con todo esto de las sucesivas aperturas y liquidaciones del estado.

    En cuanto a maquinaria agrícola, antes del Dr. Joe éramos Gardel: teniamos 260 empresas a las que en general les iba bien. Después de Joe y de dos manos de Sunday Horse (el Mingo, bah), quedaron unas 60. Una de las más grandes y tecnológicamente interesantes, Paunero, quebró y hoy es una cooperativa obrera que la viene remando bien, Pauny. Pero así como el gobierno anterior no trató de organizar a las empresas agromecánicas nacionales en “clusters” (no hace falta ser un genio, están todas en “la Pampa Gringa”, en el Cinturón Rosario-Santa Fe), de éste no se puede esperar ningún auxilio crediticio para que Massey Ferguson, Caterpillar y otras firmas gringas no les terminen pasando por encima y perdamos otro cacho más de agronegocio. Y esperá que se vengan las chinas, con maquinaria más barata…

    Obviamente, a los contratistas el origen de la maquinaria los tiene sin cuidado. Mientras no haya guerras mundiales que los dejen sin repuestos, todo bien, y no parece que vaya a haberlas. ¿Pedir que al menos los repuestos se fabriquen en Argentina? No exageremos el patriotismo de estos tipos. Lo imperdonable es que eso no se le ocurra a algún gobierno nacional o provincial. Bueno, a éste seguro no se le va a ocurrir. Si la mecanización y la genética causan desocupación en la población rural dispersa y agrupada, y ésta termina en los cinturones de villamiserias de las cinco megalópolis argentina, eso es un tema de productores privados y no un asunto en el que los gobiernos tengan que entrometerse.

    El problema es que todo gobierno argentino de todo signo político hasta ahora demuestran su pertenencia a partidos urbanos y a una cultura urbana. Esto explica en parte su renuencia a hacer inversiones públicas significativas en incrementar la participación nacional en el agronegocio, y en fijar la población rural para impedir que sea arrancada de sus pagos y se destruya como capital humano en las villamiserias.

    Doy por caso nuevamente la soja, el trigo y el maíz transgénicos de Bioceres y de la Dra. Chan, con los cuales podríamos estar cobrándole royalties fabulosos a nuestros competidores, los EEUU, Brasil, Canadá, Australia, Ucrania, etc. La CONABIA, el organismo estatal que licencia el cultivo a campo de las especies recombinantes, en su corta historia aprobó 36 “eventos”, todos -con una excepción- pertenecientes a firmas de biociencias multinacionales. Para aprobar la soja transgénica Nac & Pop, recombinada con el gen hahb-4 del girasol, que le la una resistencia inusitada a inundaciones y sequías… SE TOMÓ CINCO AÑOS.

    Y de los otros dos licenciamientos, por ahora, NI NOTICIAS. Pero lo que viene de Monsanto-Bayer, compañer@s, sale con fritas: basta ver la lista de autorizaciones.

    ¿Y de esto podemos echarle la culpa al gobierno actual? Dentro de unos años, podremos, sin duda. Y señalaremos a sus funcionarios como agentes de las compañías multinacionales de biociencias. ¿Pero y CFK, que tanto hizo desde el Ministerio de Ciencias porque la Argentina se transformara en un competidor dentro del mercado de los cultivos transgénicos, cómo luego no hizo nada para que se aprobaran estos tres “eventos” genéticos argentinos en su propio país? ¿Y por qué no se están vendiendo en EEUU? ¿Por qué los “farmers” de Iowa y del valle de Sacramento en California no nos están pagando royalties como duques? ¿O acaso los extremos hídricos del cambio climático no se sienten allí del mismo modo devastador que aquí? ¿Con 4 años al hilo de sequía gravísima en California?

    Y ya que hablamos de clima. nuevamente tenemos encharcada e inundada la provincia Number One de la agroindustria argentina, la de Buenos Aires. ¿Tenemos que seguirle echando la culpa de ello a la escasa pendiente, de apenas 1 mm./km, que tienen los campos porteños? Estanislao Zeballos, a fines de 1880, diagnosticaba correctamente que el problema de la Pampa Húmeda (todavía no definida como ecorregión) no eran las sequías o las inundaciones, sino los ciclos entre ellas. Y que convenía hacer obras que almacenaran los excesos hídricos en años demasiado lluviosos, para emplearlos en años secos.

    Pasó siglo y monedas sin que a los gobiernos bonaerenses se les ocurriera otra cosa que cavar canales para escurrir inundaciones, que normalmente no hacen gran cosa cuando el agua se acumula (la pendiente no se puede inventar). En años secos, uno ve los canales al cruzarlos en automóvil, invadidos de malezas, garantía segura de que cuando tengan que dar algún auxilio contra la inundación estarán bastante ocluidos. El negocio político para los gobernas es inaugurarlos, no mantenerlos. Y esto describe a los gobiernos bonaerenses desde épocas de Zeballos, entiéndase. Scioli no ha sido el único sin actos o ideas, y de Vidal -sin duda el genio del parvulario político del PRO- no espero nada que implique involucramiento del estado, por su cuño ideológico.

    No hay que ser un genio para darse cuenta de que a la llanura bonaerense hay que meterle mano. No se la puede dejar como la hizo Tata Dios o los ciclos de sedimentación/erosión del cuaternario, según el credo del lector. Si se hacen canales, tienen que tener sistemas activos de esclusas para que no inunden el campo durante las sudestadas, y de drenaje por bombeo. Con los vientos relativamente constantes de la mayor parte del territorio (y muy fuertes en la costa, 8 m/s de media anual), tampoco hace falta mucha genialidad para tener granjas eólicas que muevan el agua, por bombeo, hacia la bahía de Samborombón, el Plata y el Atlántico. En años secos, esas granjas pueden hacer funcionar sus bombas al revés y moverla desde la desembocadura a tierra adentro, o dedicar su producción eléctrica excedente a sostener la provincia contra apagones, de modo que matarían tres pájaros de un tiro. Cuatro, si en lugar de comprar servilmente molinos daneses o alemanes, desarrollamos al menos componentes locales a través de marcas nacionales, como Pescarmona o INVAP, que tienen experiencia en la materia. Y eso porque la industria eólica es poco robotizable y absorbe grandes cantidades de mano de obra calificada, de modo que blindar la provincia contra sequías e inundaciones promovería bastante ocupación bien remunerada y educada.

    Por supuesto, lo mismo puede decirse de los otros segmentos del agronegocio que crecientemente vienen siendo colonizados por el huracán globalitario: las máquinas agrícolas, la genética, y sigue la cuenta. No necesitamos rehacer el IAPI para esto, sino hacer que los bancos Nación y Provincia den créditos blandos a las fábricas sobrevivientes, e investigar por qué la CONABIA parece entrar en coma cuatro cuando tiene que licenciar transgénicos nacionales. Los cuales, aclaro, son glifosato-free, es decir que no conllevan la obligación de comprar ningún pesticida cuya toxicidad ambiental ya no vale siquiera la pena dioscutir, y al mismo proveedor de la semilla.

    Lo que hay en la Argentina es una falta total de conocimiento y gobernanza hacia el campo. La política es algo que la UCR, los milicos, el PJ y me atrevo a decir que incluso los troskos entienden como asunto urbano. Lo cual es lógico, porque más del 95% de la población argentina ya parece ser urbana. Pero también es un total disparate social, ambiental, educativo y de gobierno, porque si la población rural ya casi no existe es porque una inacabable sucesión de gobiernos, a veces hostiles y a veces serviles hacia el campo, se niegan obstinadamente a hacer otra cosa que regalarle plata o sacarle plata. Por lo cual, va despoblándose cada vez más. De entenderlo y gobernarlo, de repoblarlo y ponerlo realmente al servicio del desarrollo del resto del país (árido en su 66%, urbano en su casi totalidad poblacional), de eso ni idea. El campo se atiende solo, suele pensar el presidente argentino tipo, de cualquier signo. Y así le va. Al presidente. Y al campo.

    No hay ni por asomo una política de obligaciones recíprocas que obligue a los productores a pagar retenciones (joderse, muchachos) a cambio de obras que, por su escala, sólo puede hacerlas un combo de provincia y nación.El caso de la provincia Buenos Aires, su casi constante estado de emergencia hídrica, agravada porque los ciclos de sequía/inundación observados por Zeballos se han vuelto más rápidos y graves debido al cambio climático, exime de tener que demostrar nada.

    Y vuelo a Malamud y su entendible mala leche. Sí, don, le doy la razón, desperdiciamos otra vez un ciclo de commodities caras. Pero ojo, que al gobierno anterior le están pegando porque tuvo un par de ideas originales al respecto, como la de invertir parte de las regalías agrícolas en educación, ciencia, tecnología y otros asuntos que, bien llevados, en el curso de una generación te cambian el perfil del país. Lo que hicieron NK y CFK no fue malo: fue poco y fue tarde y no se hizo a fondo. Se necesitarían no menos de 8 gobiernos constitucionales para adecentar nuestro negocio agropecuario. No hablo de fabricar supercomputadoras. Hablo de dominar la soja y también a los sojeros. Para que ganen más plata, pero sin joder al resto de la sociedad.

    Todo lo anterior explica no sólo por qué no estamos vendiendo centrales CAREM de a decenas, como si fueran aviones, o drones cordobeses de uso civil y militar. O sacándole plata a los farmers australianos.

    También explica que sigamos siendo una manga de inútiles en materia agropecuaria, eternamente a merced de que falte o sobre lluvia, competitivos únicamente porque los productores argentinos tienen algunos ecosistemas joya, competitivos a corto plazo porque están invadiendo -con costos presentes y futuros para la nación que nadie quiere siquiera medir- ecosistemas donde “el yuiyito” ya genera desastres sólo menos peores que los que vendrán, y porque dichos productores incorporan fácilmente tecnología sin que les importe el origen, es decir que la plata se raje del país.

    Y al que quiera discutir, lo remito al 30% de nuestra mejor provincia agropecuaria, nuevamente bajo agua.

    Lo que se hizo durante el período NK y CFK no estuvo m

    • Anónimo dice:

      Muy bueno. Creo que lo mismo cabría decir respecto a la industria pesquera. No se puede creer la falta de políticas al respecto por parte de todos los gobiernos. Una riqueza perdida.

    • Norberto dice:

      “¿Y de esto podemos echarle la culpa al gobierno actual? Dentro de unos años, podremos, sin duda. Y señalaremos a sus funcionarios como agentes de las compañías multinacionales de biociencias. ¿Pero y CFK, que tanto hizo desde el Ministerio de Ciencias porque la Argentina se transformara en un competidor dentro del mercado de los cultivos transgénicos, cómo luego no hizo nada para que se aprobaran estos tres “eventos” genéticos argentinos en su propio país? ¿Y por qué no se están vendiendo en EEUU? ¿Por qué los “farmers” de Iowa y del valle de Sacramento en California no nos están pagando royalties como duques? ¿O acaso los extremos hídricos del cambio climático no se sienten allí del mismo modo devastador que aquí? ¿Con 4 años al hilo de sequía gravísima en California?”

      ¿De donde sacó esto Daniel?, hace poco la directora del proyecto comentó que los eventos se encuentran en fase de certificación, dado que ese proceso por ser cultivos transgénicos es muy largo y laborioso, y luego viene el tema de reproducción de las semillas para su salida al mercado, que también lleva su tiempo, tanto que las grandes de USA usaban la contraestación argentina para esa etapa.
      Nunca menos y abrazos

    • Silenoz dice:

      Creo que en hay una confusión y es el pensar que “el chacarero” en bombachas y alpargatas -tan caro a nuestros sentimientos románticos como idea de país- es el sujeto proveedor por antonomasia de divisas.

      Son más en número pero los recursos en sus manos son minoritarios, más allá de la falta de políticas para estos –extendible sobre todo a las economías regionales- lo que hace falta es una “protección” frente a los Nidera, Cargill, Vincentín, Bunge entre otros, sino probablemente terminan “absorbidos” como les pasó a los del Alto Valle, y les está pasando a los tamberos. Pregunto ¿qué política de promoción sectorial necesitan esos ñatos? –me refiero a los Nidera et al- creo que sí falta políticas regulatorias

      Se debe ir a una especie de IAPI que no sólo regule los precios internos del morfi, chape “plusvalía extraordinaria” y aunque lo lamente don Abel, subsidie a los patriotitas llegado el caso, pero y muy importante:

      1- es ne’esario como diría un filósofo riojano controlar los flujos estratégicos, no puede ser que 10 ñatos tengan tantas posibilidades de apretarte las de abajo
      2- y a los efectos de intervenir en el mercado para eliminar los abusos de aquellos para con el productor (precio pleno por ej.) y cómo no: como a la patria ni se le ocurre dejar de pagar regalías (total si ya lo hacen otros ¿para qué complicarse la vida no? garpá y listo) como bien decís, lo resumo en algo así como “educar al soberano”.

      A todo esto es importante remarcar las limitaciones estructurales que tendrá cualquier tipo de gobierno” independientemente de su ideología por que no se puede negar los problemas que acarrea nuestra inserción en el mundo. Y entre las que se me ocurren:
      -La particularidad de exportar bienes salarios con sus problemas al alza de sus precios y abastecimiento interno a precios accesibles.
      -En caso de alzas de precios y problemas en la oferta, la necesidad de alivianar presiones inflacionarias en una sociedad con una tendencia contenciosa relativamente alta (no olvidemos que las “rete” fueron aplicadas allá, unas cuantas décadas atrás mientras la proscripción del hecho maldito)
      -El deseo único de los productores en exportar TODO sin que les caliente un pomo el abastecimiento interno, aunque se garantice el mismo precio interno al de exportación siempre prefieren mandar todo “ajuera”

      • Mariano T. dice:

        Ya te expliqué la boludez cincuentista de los bienes salario y no entendiste. En fin…necio y duro como una piedra.
        Toda esa idea de IAPI se cae enseguida porque nadie va a producir para entregarle a un engendro así. 50-60% de baja de producción y lo cierran. Con Nidera, Cargill y los demás muchachos hay tensión por los negocios, pero el verdadero enemigo del productor en la Argentina es el Estado populista, Dreiffus sabe que te necesita y no aprieta de más, estos bestias creen que no.
        El último párrafo es una de las burradas más grandes que te he leído (y te he leído centenas). De donde sacaste eso?
        Para empezar el productor no exporta, vende el 100% en el mercado y en pesos. De ese mercado chupan los exportadores y los mercado internistas. Si se esta exportando de más, los segundos suben 2% el precio por encima de la paridad y se acabó la exportación. Nunca faltó mercadería, salvo cuando se metió el gobierno, ya sea el IAPI o el inutil de Moreno

      • Silenoz dice:

        Ja ja ja…. e’te Marianote….

        ¿De dónde saco mi burrada? De por ej. acá:
        Tensión en la Mesa de Enlace por la ayuda a una firma cercana a FAA

        Y ojo que no le veo mal… si tus amigotes los regarcan.. pero bueno vos seguís insistiendo que lo que es bueno para ellos también lo será para los “patriotitas” y que encima pueden saldar sus cuitas entre Uds. más ahora que se ha liberado la “fuerza de los mercados” o algo así (besitos en la frente ja ja)…. nos vemos en los próximos remates de campos…
        Y te digo esa “burrada” es más acentuada con la patriotas con olor a bosta y sus cuotas Hilton y otras aledañas……

        Respecto a las anteriores burradas por ej. y sin andar revolviendo demasiado:

        ¿Qué efecto inflacionario tendrá el shock de precios de los alimentos en América Latina? – Eduardo Lora, Andrew Powell, Pilar Tavella – Banco Interamericano de Desarrollo 2011
        Antes aclaro que en la muestra no está nuestro país… lo cual, en una de esas “contínyeres” nos libra de los países “anormales” y/o “no civilizados” de acuerdo a tu clasificación

        El objetivo del “paper” ” es evaluar las reacciones de las variables internas ante los cambios de precios. En esencia, el objetivo es calcular, país por país, hasta qué punto, cada uno de los meses posteriores a un aumento de nuestro indicador del precio internacional de alimentos, se ve reflejado en las tres siguientes variables internas de interés: la tasa de cambio, el IPC de los alimentos y el IPC de los productos no alimenticios

        Como verás hay una mano visible del estado y el abordaje toma en consideración variables muy relevantes como el tipo de cambio (lo que no solés hacer vos)

        ¿Por qué se considera la incidencia en el IPC de los productos NO alimenticios?
        ”por ejemplo, un aumento de los precios internos de los alimentos puede afectar los precios de productos no alimenticios debido a los efectos de la demanda, a aumentos salariales, o a cualquier otra razón que no es necesario especificar”

        Y como sos muy supersticioso vamos con algún “grafiquito mata supersticioso”

        Incidencia de los alimentos y commodities en IPC y –muy importante- régimen de tipo de cambio (después se verá por qué es importante esto último; y lo remarcado en rojo es por que asumo que esos presentan ponderaciones similares a la nuestra ponele pero no así con el régimen cambiario)

        De yapa, como se puede apreciar a mayor pobreza – desigualdad mayor impacto de los precios en los ingresos a través del IPC

        Lo que sigue son impactos del alza de los alimentos ANTES del 2011 (se analiza lo que pasó)
        ” El Cuadro 2 muestra que en cuatro países (Bolivia, El Salvador, Guatemala y República Dominicana), dentro de un período de seis meses después de un aumento en los precios internacionales de los alimentos, el IPC interno aumenta en más del 10% del aumento de los precios internacionales, y entre 5% y 10% en otros seis países (Bahamas, Colombia, Ecuador, Honduras, Panamá y Perú). Los menores impactos tienen lugar en Brasil y México. Los aumentos del IPC continúan en algunos países hasta el mes 18 después del shock. La respuesta del IPC total puede entonces llegar a más del 20% del aumento de los precios internacionales de los alimentos en la República Dominicana y Guatemala.”

        Las variaciones son dispares sin embargo permite agrupar determinados países, además acá entra la “mano visible” del estado:
        La transmisión de precios internacionales a precios internos depende de la reacción de las tasas de cambio. Los países que usan sistemas de metas de inflación tienden a usar tasas de cambio flexibles, que se pueden revalorizar, y que por lo tanto pueden amortiguar los aumentos de los precios internos. Esto, de hecho, se observa en cuatro de los seis países de la muestra que utilizan sistemas de metas de inflación, con elasticidades de respuesta de las tasas de cambio a los cambios de precios internacionales de los alimentos de alrededor de -40% (el signo negativo implica la revalorización) en Colombia, México, Brasil y más o menos la mitad de ese nivel en Perú”
        ……
        ” Los precios internacionales de los alimentos afectan significativamente los precios de los productos no alimenticios en muchos países y por ende no deben descartarse cuando se evalúan los efectos totales en el IPC de los impactos de los precios internacionales (….) Los países donde no tiene lugar la revalorización después de los grandes impactos tienen más tendencia a experimentar mayores aumentos de precios en los productos no alimenticios. Sin embargo, hay varios países que no caen en este patrón”

        Embargado en un ataque filosófico me pregunto ¿por qué estos países apelan a herramientas como el tipo de cambio o todas estas? ¿será para garantizar alimentos a su población con precios razonables? ¿ o serán por que “aman” a los patriotas?… yo que vos me mudaría Marianote….

        Y así…. vos NO explicás Marianote… elucubrás desde tu inmediatez impregnada de sentido de sentido común provinciano y pueblerino por eso no podés moldear “la piedra” ja ja…

        ¿cómo, no era que seguías con el #YoNoLeoASilenoz?

        Bonus track:
        Informe Mensual de Precios de los Alimentos en América Latina y el Caribe – Febrero 2017
        ” En Suramérica, ninguno de los países monitoreados mostró una disminución en su tasa de inflación alimentaria. La mayor tasa fue de 1,6 %, tanto en Argentina como en Colombia. La menor tasa la registró Bolivia y fue de -0,3 %.”

        Anualizala como “proxy” de la inflación ¿núcleo?…

        PD: ojo no te mal-acostumbres a que argumente contra tus elucubraciones que nunca se saben de donde salen… tomalo como un acto de generosidad del sector “atención al cliente”….

      • Silenoz dice:

        Uhhhh no salió el enlace de
        “¿Qué efecto inflacionario tendrá el shock de precios de los alimentos en América Latina? – Eduardo Lora, Andrew Powell, Pilar Tavella – Banco Interamericano de Desarrollo 2011”

        http://www.fao.org/agronoticias/agro-publicaciones/agro-publicacion-detalle/es/c/73883/

    • Mariano T. dice:

      Daniel, me extraña su desenfoque con la experiencia que tiene. En general a la clase política argentina el sector agropecuario no le interesa lo más mínimo. Y a los nac&pop, solo les interesa para saquearlo, hasta el límite en que se genere una resistencia que no convenga fomentar.
      Como ya le escribí muchas veces, a los hallazgos genéticos argentinos les hace falta una montaña de plata para superar los requerimientos regulatorios del 1er mundo. No es una inversión para pymes. Y acá el sector agropecuario nacional es 99,9% pymes.
      Y me hace gracia su evaluación de tecnologías. Tal vez todos los argentinos seamos inútiles, pero es claro que los productores agropecuarios son mucho menos inútiles que lops industriales o los científicos de escritorio. La pampa húmeda no es tan fertil, y ahora que la estmos explotando en serio vemos sus limitaciones. Acá desarrollamos tecnologías para hacerla durar más, pero con la sojización (producto de las restricciones K al maíz y el trigo) era imposible hacerla sustentable. Los fosforados que usted menciona son el nutriente estratégico que no tenemos y que habría que importar el cuádruple para reponer los que exportamos con las cosechas, sinó es minería.
      Pero los nitrogenados los hacemos acá, los agroquímicos que más se usan los hacemos acá, sectores enteros de maquinaria son 90% nacionales, etc.
      Ese menosprecio es una de las razones del divorcio, y hasta el enfrentamiento.Mientras persista en sectores claves de la sociedad (una parte de la comunidad científica y parte de la industria) estamo expuestos a una dicotomía inventada que no le sirve a nadie.

      • Raúl C. dice:

        ‘Sojización producto de las restricciones K…’.

        Pero:

        Se abandonó la ganadería por la soja en muchos lugares.

        Se desmontaron más de 2 millones de hectáreas de monte/bosque para la sojización.

        El verso de ‘todo culpa de los K.’ tiene una fecha de vencimiento cada vez más cercana.

      • Silenoz dice:

        Si son 99% PyMES que producen el 20%…..

        Los “90% nacionales” eran allá a lo lejos (40 años maso), y ahora lo poco que se recuperó se perdío por la importación de chirimbolos hechos….

        Falta agregar que “no pasa en los países normales” y en la nueva categoría: los “países civilizados”…

        Además que estas cosas “no se hacen en ningun lado del mundo” Y por supuesto la experiencia que me contó el hijo del ferretero que tiene un cliente cuyo vecino es un auxiliar del que maneja el tractor del contratista….. y así

        ¡Fijate vo’ ese gobierno polpotiano! ¿’ande se ha visto eso de obligar a la patria a plantar porotos… y quién te dice que hasta en contra de su voluntad? Mamita… para el ridicules del siglo sólo falta afirmar que, encima, perdieron guita….

        No me extraña que el epistemólogo mande grandilocuentes afirmaciones como que “El pan tiene mucho valor agregado” ja ja ja…

      • Mariano T. dice:

        Esos abandonos, Raul, de trigo, girasol, maíz y carne, fueron consecuencia de que esos productos integraban la mesa de los argentinos, y por lo tanto se hizo insalubre producirlos. O sea de 1 a 100, responsabilidad 200% del gobierno anterior. La soja fue como el último refugio, rentabilidad razonable, el gobierno no jode así que se puede vender con fluidez, y fue la opción de todos. Carne se empezó a dar vuelta en 2011 después del vaquicidio, y los demás ahora después del Sciolicidio

      • Raúl C. dice:

        “… estos productos integraban la mesa de los argentinos, y por lo tanto se hizo insalubre producirlos.”

        ¿Qué pasó, se le escapó el inconsciente o qué?

        ¿Y el desmonte también fue porque el kirchnerismo los obligó?

  2. ricardo j.m. dice:

    pero la guita del blanqueo exitoso de donde salio?

    es el cuento de buena pipa nunca tiene nada que ver que los camperos se afanen miles de millones por mes

    inclusive ahora con su gobierno de clase gobernando con todo a su favor hay mas guita afuera ociosa que la deuda que contrajo el gato.

    entonces la conclusion unica que se condice con la realidad es que el problema de la economia argentina no es un problema economico sino delincuencial.

    durante los años post 2008 cuantos miles de millones de dolares se fugaron y no pagaron impuestos y no hablo del turismo shopping tilingo.

    aca no hay patria ni pueblo somos millones de complices bobos de una asociacion ilicita y cuando tuvimos la oportunidad de demostrar lo contrario votaron en masa ser complices bobos

    • Mariano T. dice:

      Muchas tonterías. El sector agropecuario de exportación no llega al 7% del PBI. El 90% de la plata fugada proviene de los sectores con plata de la Argentina: La industria, el gran comercio, los servicios, los “pegados” al Estado, y sobre todo las finanzas.

      • ricardo j.m. dice:

        resolvete entonces chico pro que decias vos y tus amigotes del chamuyo que si le va bien al campo le va bien a todos.

        el sector agropecuario es uno de los mas evasores de la argentina no importa si evaden tanto o cuanto.

        pero si queres el 50 por ciento de 7 es 3,5 ahi tenes el deficit fiscal

      • Mariano T. dice:

        Con esa carga, de 7 pasa a 6, y ahí nos quedamos sin divisas. Es un sector poco evasor porque tiene poco mercado interno (donde está el 80% de la evasión). Y les va bien a muchos, si va para adelante, si va para atrás te das cuenta enseguida de las consecuencias

  3. Silenoz dice:

    Lo que pasa es que el cro. Malamud no se si es o entró en modo “en p__a”…. el tipo te hace una nota que parece ser un rejunte de tuits hilvanados con su pluma… no hay nada de malo, el tema es que sacar conclusiones con data entre tosca, “pavadas” como dice don Abel, ligeras y sin privarse de alguna ignorancia, no parece loable para un, al menos, pretendiente a intelectual ¿orgánico?. El tipo parece relatar un fenómeno muy complejo como quien explica en una mesa de café por qué perdió la selección la final del mundial de fobal

    El cro. olvida contexto por que Asia tironeado por China NO alcanza para explicar el “desacople” (bau de eui teoría de un tal Arthur Lewis -‘70 y pico- que en base a ciertas observaciones empíricas vio una correlación y determinó una causalidad entre los crecimientos de los emergentes con los países del centro. Y pensó en las posibilidades que los emergentes podrían buscar para sortear esta correlación subordinada y adquirir autonomía, ya que el crecimiento de estos dependía del centro) :

    1- olvida las bajas tasas de interés en el centro (lo que es consistente con la correlación tasas – precios de commodities)

    2- parte por lo de arriba, un incremento de los flujos de capitales buscando mayores retornos en nuestros países

    3- la tesis de Prebisch establece que los términos de intercambio se dan entre los tipos de exportaciones (industriales vs. primarios), sin embargo desde el surgimiento de China la diferencia estaría en la productividad, salarios y “ejército de reserva”, por su tamaño todo esto acota el aumento de los precios industriales mundiales, los salarios en los asiáticos y los del centro crecen por debajo de la tasa de crecimiento de la productividad, influyendo en los precios de los bienes industriales y así, en los términos de intercambio

    4- la tesis de Prebisch no tiene en cuenta que el flujo de capitales y préstamos, en esa época eran exiguos por su alta regulación y, los segundos, poco difundidos, sin embargo a la fecha estos juegan un nuevo rol fundamental en los balances cambiarios y por ende en la restricción externa, aumentando la posibilidades de financiamiento pero con nuevas restricciones

    5- no nota que lo anterior sumado al “viento de cola”, produjo apreciaciones de nuestras monedas que incrementan a la vez los costos de extracción incrementando sus precios y produce mejoras en el consumo con alzas modestas de los ingresos

    6- tampoco se toma el trabajo de observar el incremento y diversificación de los “derivados y futuros” de las commodities que influyen en el precio, desacoplándolo, en alguna medida, de la oferta y demanda. De hecho el resultado de todo esto fue un aumento de demanda “especulativa” con un objeto de “cobertura” ya que las bajas tasas de interés estarían anticipando una aceleración de la inflación en términos “meinstrim”, por supuesto, este canal no explica el sostenimiento de los (altos) precios pero contribuye

    7- China viene creciendo a tasa de 2 dígitos desde los ’90 al menos y sin embargo los emergentes –en particular AL- tuvo crecimientos por debajo de la tasa de los países centrales durante la década nefasta

    8- No se pregunta por qué nuestro país, que ha sido menos favorecidos por los términos de intercambio, pudo crecer a una tasa superior respecto a sus pares de AL con términos de intercambio más favorables

    Y lo más importante o lo peor de su conclusión casi cualunque:

    a) Ligar el crecimiento y la mejora de las condiciones sociales a los precios de las commodities

    b) No debería perder de vista que crecimientos NO IMPLICAN mejoras sociales, es aburrido repetirlo pero sin ir tan lejos, durante el mendeznato hubo crecimiento e inversión… pero ¿qué pasó con las condiciones de vida?

    c) Visión determinista ya que si no hay buenos precios… siamo fuori della coppa

    d) Por lo de arriba devalúa las políticas de la “izquierda progresista” y a sus líderes obviamente. No hubo visión, ideología, capacidades, lecturas políticas.. na’a… sólo la virtud del Evo por su “izquierda indigenista” -y lo que sigue puede ser proejuicioso reconozco- encima con un cierto aire despectivo de quien se siente realizado por desempeñarse en el “viejo mundo”…. tuvo la suerte de no ser un latino americano que se encuentra ”de cara al mundo y de espaldas a sus vecinos”… ja ja…

    e) Y lo peor de lo peor: según este intelectual, no hay chances, ni siquiera mínimas de pensar estrategias que permitan sortear nuestra gran desigualdad

    Una posición bien conocida por estos lados: la del típico trosko con su tesis “sontodolomismo” y su funcionalidad a la derecha

    Además una falta de respeto para los lectores y tipos que, más allá de sus tesis, teorías y conclusiones, quemaron largas “horas culo y ojos” observando, estudiando fenómenos y buscando soluciones que este se da el lujo de resumir -mal- algunas de ellas y otras ignorarlas directamente

    En fin…. una conclusión es que a este bicho no lo invitemos para “pensar nuestro desarrollo”… que siga tranca ahí, en esa alta casa de estudios… y en “modo p__a” en “tuiter” “nou problem”

    • Raúl C. dice:

      Sí, como dice Abel lo de este tipo es ‘simplificación alevosa’.

      Hace tiempo leí algo de él cuando ocurrió la crisis de Grecia. En lugar de indagar o matizar un poco, decía alegremente que los irresponsables derrocharon la guita… ¡un gran académico repitiendo lo que diría cualquier columnista de Clarín o La Nación!
      Y peor todavía: repitiendo la explicación que bajaba de los bancos prestamistas… los mismos que les prestaron a los ‘irresponsables’.

      Todo bien, que el tipo diga lo que quiera, pero… por favor, dejemos de llamarlo ‘progresista’. Es más neolib que los ‘economistas de diario’.

      • Silenoz dice:

        Ja…
        ¿así que este libre “pensa’or” también adscribe a la tesis de la vagancia?
        Y sí, no podía ser de otra manera con este ejemplar de “progre liberal de izquierda” ¿no?

      • Raúl C. dice:

        Podríamos decir ‘ex-progre liberal de izquierda’… si es que alguna vez fue eso.

  4. Norberto dice:

    No pude por otros motivos comentar antes, pero en la falacia de Mal Amud, ¿o era Malamud?, la parte de verdad es que los precios de los commodities ayudaron, y mucho, pero si bien y gracias a la Selic Brasil primarizó su economía, nuestro país aprovechó para utilizar a pleno la capacidad instalada, y mejor aún incrementarla como demuestra el crecimiento de la industria de cerca del 110% cuando el uso de la capacidad en 2003 era semejante al actual del 60%, la demostración mas palpable fue que casi sobre el final del período, antes de la caída de Brasil, las MOI superaban a las MOA y ambas por si solas a los productos primarios, y luego de la debacle del vecino ademas de sustituir importaciones, se buscó mediante el consumo sustituir exportaciones.
    En control automático, materia de las facultades de Ingeniería, ese tipo de seguimiento de las condiciones de entrada los franceses lo llaman control adaptativo, y es lo que intuitivamente hizo Kiciy su equipo, tanto en los grandes trazos como en las pequeñas pinceladas, como los costos y subsidios a la energía cuya falta y sus consecuencias estamos viendo,y por supuesto bajo las ordenes y la supervisión de CFK,
    Por supuesto que las condiciones que encontraremos en lo industrial serán semejantes al 2003, y en lo económico/financiero me atrevería a decir que también, y por ello propongo aplicar los mismos remedios.
    Nunca menos y abrazos

    • Mariano T. dice:

      De 60 a 110, y de ahí a 60, subiremos a 90, pero sin dólares para insumos y sin energía de sobra son todas cosas de vuelo cortito, donde no se va a crear capacidad nueva

  5. Raúl C. dice:

    El comentario de Abel y los siguientes me refirman una vez más esto:
    Más allá de las tácticas y estrategias electorales, es preciso, importante y hasta urgente delinear -a la luz de esto- un proyecto, un modelo de país de aquí en adelante.
    No se puede pensar en una ‘unidad del campo nac & pop’ (dirigencia) con una mitad de ellos partidarios del proyecto neoliberal (lo digan explícitamente o no).

  6. Miguel Irazoqui dice:

    Estimado Abel
    Sistemáticamente se elude en todos los análisis, “la madre de todas las desgracias”, la deuda pública…Al resultado de los desfavorables términos d intercambio y al excedente q se devoran los pagos de los intereses de la deuda externa, recordando que somos”pagadores seriales”, se le agrega que cada uno en su turno llevó dentro de los tiempos que les tocó gobernar, proyectos de gobierno , pero ninguno desde el Plan Trienal del 73, a propuesto un Proyecto Nacional…Así Argentina, va de parche en parche desperdiciando tiempo y esfuerzo, esterilizando sus potencialidades y frustrando a generaciónes de argentinos que no logran desplegar su talento y empobreciendo no solo su economía, sino también su capacidad creadora….Debemos ponernos a trabajar en el desarrollo de un proyecto nacional, sin el no hay futuro alguno y debemos repensar la deuda pública en función de un proceso de desarrollo que empiece por admitir el default actual y la manera de renegociar la deuda, apelando al ahorro interno…Es imprescindible ir pensando y elaborando esto, mientras asistamos a la caída irremediable de este gobierno…
    Gran abrazo
    Miguel

  7. Politico Aficionado dice:

    ¿No deberíamos tratar de vivir con lo nuestro?

  8. Mariano T. dice:

    Pasado el espejismo de los buenos años, que encima se aprovecharon con un dolar bastante alto, la realidad es que no hay lugar para retenciones. Hoy con la 125 las retenciones a la soja serían 30% como estan ahora, y es mucho. Con rentabilidades brutas del orden de los 200 o 300 dólares la hectárea, antes de descontar ganancias, inmobiliario y costos fijos, hace falta un montón de hectáreas(tipo 600 en propiedad o 3000 arrendando) para llegar a ser empresa mediana. De ahí para abajo es pequeña empresa o microempresa. Los rentistas propietarios de 70 ha que en 2008 o 2011 se creían de clase media alta para salir de vacaciones o cambiar el auto, hoy viven con menos de 12 lucas (pesos)por mes (con un capital de más de un millón de dólares que terminarán vendiendo). El trigo y el maíz dejaron de descender en siembra porque les pusieron las retenciones en 0%, sinó estarían en vías de sojización total. Y la misma soja deja muy pocas chances con las retenciones actuales. Y si baja más el precio internacional quedan todos culo p’arriba.
    Salvo que vuelvan los precios excepcionales, es una utopía que una actividad del 7-8% del PBI rinda 3 puntos y pico de impuestos. No se sostiene, y esos aportes implicarían que el sector se iría achicando, y el resto del país debería acompañarlo por falta de divisas, y ese aporte impositivo al final dejaría de ser significativo. Un camino de miseria. Al sector hay que pedirle que genere divisas para poder importar insumos industriales, que mueva el interior, y poco más. Las pretensiones ulteriores van a colapsar sin remedio. De yapa viene el privilegio del consumidor argentino de comer en base a lo que se exporta y no lo que se importa.

    • Silenoz dice:

      Suponiendo y tan sólo suponiendo que en la incidencia de la soja en el producto sea el 7% y aporte un 3% también dice la renta extroridinarísima que gozaron y gozan ¿quiénes? la cerealeras (integradas verticalmente en su totalidad) y grandes terratientes
      Y será insostenible siempre y cuando se desbarranquen sus precios

      Una baja de retenciones sólo favorece a estos ñatos que NO LO NECESITAN y apretan a los “patriotias” con el precio pleno y otras joditas, pero también se ignora el hecho estilizado que aumentos del morfi mete presiones inflacionarias lo cual suele incidir en otra ronda de aumentos de insumos (sin contar las ayuditas del min. de la Shell)

      No puedo dejar de resaltar el pensamiento patriota:
      ya saben estimados tenemos el privilegio de comer en base a lo que se exporta..

      Gracia eterna a los dueños de la patria por darnos la bendición (siempre y cuando podamos pagarlo y, así y todo, si sobran saldos exportables) de consumir “doasa”, pan, “dofide y lechi”….
      Y advierto lacayos que bien podrían modificar sus hábitos de consumo y así contribuir a la grandeza de la patria consumientos alimentos importados…. (¿qué podría ser… caviar, faisán, mango, feijoada, quezadillas, tacos? Ahh ya sé, le podemos dar a las cucarachas, perros y gatos… como los orientales)
      Si esto no es pensamiento reaccionario…. ¿’ande ssta’? ja ja

      • Mariano T. dice:

        No. LA agricultura items de exportación debe andar en el 7% (incluye toda la producción de todos los cultivos extensivos exportables). Y los impuestos estan comprendidos dentro de esa producción, no aparte.
        Lo demás que escribís, pavadas sin fundamento alguno haciéndote el gracioso. Acá no te salva ninguna de tus lecturas arcaicas, tenés que usar tu propia cabecita, y no es tu fuerte, por eso las incoherencias

  9. MAGAM dice:

    Hasta que no haya una macroeconomía medianamente estable y sostenible, discutir de políticas públicas específicas es de segundo orden.

    Hoy fomentás una actividad y mañana la matás de la nada. Todo bien pendular, como nos gusta a los argentinos.

    Lamentablemente esa estabilidad no la lograron los K y mucho menos estos ineptos.

  10. guillermo dice:

    Lo que plantea Mariano T son hechos verificables que sólo el emperramiento ideológico puede cuestionar. La actividad agropecuaria es esencial hoy sólo porque Argentina es incapaz de exportar productos industriales en la medida en que los produce, lo que crea un cuello de botella insalvable hasta que eso cambie. La fuga de divisas es teoricamente mas fácil a actividades exportadoras; la producción rural no lo es, como dice Mariano. Los exportadores son las cias que compran los productos rurales exportables. Quienes fugan no puede ser distintos a quienes producen, y la gran mayoría del producto argentino hoy no es agricolo-ganadero. Si se busca online ‘mas ricos en Argentina’ en la lista de 5 no hay nadie vinculado al campo, en la lista de 15 hay dos, la sucesión Fortabat (importante en campo, pero mucho mas en industria, base de la fortuna y las estancias) y Ledesma, importante por la industrialización de la caña, no el azucar en si. La fuga es una operación financiera, no de sector. Cualquiera con plata a fugar, del origen que sea, lo hace.

    Cierto peronismo tiene una obsesión con el sector agropecuario porque, como no tiene un modelo renovador de estructuras económicas o sociales como son hoy, sigue usando el discurso de Perón y Evita, que ha cumplido 70 años (cuando la hegemonía agropecuaria en la economía ya era historia). Como si Roca hubiese hecho el discurso de Liniers o Saavedra. El peronismo no está solo en eso, el último discurso renovador económicamente del radicalismo fue el de Frondizi, hace casi sesenta, y de la nostalgia de Macri por modelos pasados ya se habla bastante en este blog. Mas que la fuga o la maldad de los agropecuarios, yo concentraría el fuego de pensamiento en ese problema mucho mas serio que las boludeces clasistas que atormentan a tanta progresía por aquí.

    • Norberto dice:

      Resulta que hasta el comienzo de la reciente ola de proteccionismo que coincide con Brasil en caída libre, las exportaciones MOI superaban a las MOA , y ambas ampliamente a las de productos primarios agrícolas y minerales.
      Nunca menos y abrazos

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