Malvinas y el patriotismo

History Channel: Malvinas La guerra desde el aire

 

 

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Hoy, 2 de abril, es el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas. Recuerda que hace 35 años comenzó la única guerra entre naciones en la que participó Argentina en más de un siglo. No me impresionan los “Días de algo”, ni las efemérides en general, que muchas veces acumulan convencionalismos aburridos.

No es el caso de esa guerra. Y no debe serlo. Para explicar esos dos porqué, reitero aquí algunos párrafos de un posteo más largo que escribí hace poco tiempo. No es un tema para ser originales, sino para tratar de ser serios. Una de las formas es que el patriotismo, que es un sentimiento, también debe ser encarado, y justificado, en el plano racional.

Para acompañar este posteo, subí una película de History Channel. Está bien filmada y es razonablemente objetiva, considerando quienes la hicieron. Pero el motivo central es mostrar un ejemplo de los instrumentos conque otras naciones fortalecen su patriotismo.

El consenso argentino sobre las Islas Malvinas -si se puede llamar así a una reacción emocional compartida por muchos, muchos compatriotas- es de naturaleza muy diferente a otros que existen, como por ejemplo sobre la democracia, o los derechos humanos. Es menos articulado, menos “oficial” y mucho menos “políticamento correcto”. Es cierto que ningún vocero institucional, en el Estado o fuera de él, se atrevería a cuestionar públicamente los títulos de soberanía de nuestro país, o atacar a los que allí combatieron bajo nuestra bandera. Pero es aceptable, hasta está de moda en algunos círculos intelectuales, lamentar el lugar que ocupan esas islas en el sentimiento popular y calificarlo de “nacionalismo irracional”.

Esto no es demasiado importante en sí. Sabemos que casi desde el mismo momento en que Argentina surge como una nación independiente, un sector minoritario pero influyente de nuestro pueblo, sobre todo en las clases más acomodadas, se ha sentido … incómodo con las manifestaciones de sentimiento nacional. Y que percibe como más “racional” el patriotismo inglés, francés o estadounidense que el propio. Ni hablemos del concepto de la Patria Grande.

Más significativo es el hecho que en los 35 años que han transcurrido desde el final de la guerra por las islas, con muy distintos gobiernos, no hemos institucionalizado las ceremonias con las que recordamos esos combates y honramos a los que pelearon por la Patria. Como lo hacen todas las naciones.

Lo más vergonzoso fue, por supuesto, cuando después de la derrota, los altos mandos del Ejército ocultaron a los veteranos a su regreso. Una muestra de ese despreciable exitismo que es un defecto bastante común entre nosotros. Pero los gobiernos civiles siguientes, que aprobaron beneficios y medallas para ellos, no supieron, no quisieron, ayudar a afirmar en la sociedad el orgullo por el valor y el heroísmo que existieron, sin ocultar las ruindades que también hubo.

Para una parte, también numerosa de nuestros compatriotas, en especial entre los sectores medios, todo lo vinculado a lo militar despierta rechazo, después de la experiencia de la represión que las Fuerzas Armadas llevaron a cabo cuatro décadas atrás. El punto es que la dirigencia política no dio a la sociedad en todos estos años una respuesta clara a una pregunta básica: ¿Cuál es el propósito de un ejército nacional?

Curioso, porque cualquiera que lee los diarios o mira la TV puede contestarla: para no tener que depender de las Fuerzas Armadas de otros, o para disuadirlos de usarlas en contra nuestro. Si nuestro ejército ha sido brutal en el pasado, uno ajeno sería peor. Otros pueblos lo saben bien.

Y nuestro pueblo, en su mayoría, quiere sentir orgullo de sus Fuerzas Armadas, y homenajear el coraje de los que lo mostraron. Es humano, y es digno. Reconozcamos esa necesidad popular, que en los argentinos está asociada a las Malvinas como Alsacia y Lorena para Francia o el Ulster para Irlanda, más profunda que cualquier consenso político. De sentirse, y ser una nación.

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9 Responses to Malvinas y el patriotismo

  1. guillermo p dice:

    Comparto Abel sus opiniones y sentimientos.
    Deploro que a nuestro elenco de compañeros comentaristas el 2 de abril no le merezca una reflexión.
    Vamos compañeros! Sean políticamente incorectos.

  2. Gabriel Anibal dice:

    De acuerdo absolutamente. Lo más cercano a mi pensamiento y sentimiento que he leído en estos días. Gloria a nuestros veteranos.

  3. guillermo dice:

    Por mas que censures, no vas a cambiar los hechos. Antes de 1982, Malvinas era un hecho insignificante, un episodio menor. Hubo muchas generaciones de argentinos a las que Malvinas (aunque compartieran la noción de que deberían ser argentinas) les importaban poco y nada. Un país que ni puede ni quiere desarrollar Patagonia mal puede atormentarse por un par de islas chicas a 500 km que apenas ocupó con 30 personas por sólo un par de años hace casi dos siglos.

    El motivo por el que Malvinas post-guerra se ha convertido en una pasión sin límite para los argentinos en general, y la progresía K en particular, es que esa guerra fue el momento en que , con muy pocas excepciones, los argentinos todos se tiraron a los pies de Galtieri y sus colegas. Si la guerra se ganaba, todos militaristas. Por supuesto, como la guerra se perdió, desprecio nacional al déspota al mes siguiente de llenarle las plazas aullando de adoración, y más cuando se destapó que los muertos en la otra guerra del generalato sumaban 30 o 100 Belgranos, según quien cuente. De la misma forma que se necesitó tanta agua para apagar tanto fuego, ahora se necesita tanto verso melodrámatico para blanquear tanta mala conciencia, convirtiendo la guerra en una causa tan sacrosanta que mas que justifica la agachada nacional, popular (en la acepción general de esas dos palabras) y totalmente voluntaria que la hizo posible. Respeto a los soldados muertos por supuesto; todo lo demás cuanto menos ruido mejor.

    • Juan el Bautismo dice:

      “By the beginning of the twentieth century, Anglo-Argentine relations had begun to deteriorate as more and more Argentines became critical of the dominance of the British role in their economy. Nationalism and anti-imperialism arose un Argentina political discourse and the British occupation of the Malvinas soon became a symbol of British imperialism and a focus for Anglophobia. In 1916, the Radical Party win its first election on a nationalistic and populist plataform. The new Argentine president, Hipolito Yrigoyen, kept the country out of the First World War; British influence in Argentina was more frequently questioned; and the Malvinas issue took a new political dimension in Argentine politics, as is reflected in the estableshiment of the National Commitee for the Restitution of the Malvinas in 1922 and the later refusal by the Argentine goverment to recognize Falkland Islands stamps or to allow islander to enter Argentina unless they had an Argentine passport. Britain continued to ignore Argentina’s claims. The islands they called Falklands were an important colonial possession, and The British government was unwilling to negotiate over their sovereignty in spite of doubts that some of own its officials had about the validity of its legal title.”

      “todos se tiraron a los pies de Galtieri” clama el pobre estupido:

      “Argentinians do not really care a straw but when the question is put under their noses owing to some incident or to the ultra patriotic feeling of some official the interest taken increases, and naturally the Argentine claim is supported”.
      1930, J. Leche, British counselor

      Queda claro que es el punto de vista e interpretacion del counselor y de un deficiente mental chupaculo britanico.

      El sentimiento, la conviccion, legitimidad y legalidad sobre Malvinas existió, existe y existirá hasta la victoria siempre. No tiene nada que ver con Galtieri.
      Fueron a la plaza un puñado de argentinos. Los demas la enorme mayoria no tenian ninguna opcion, solo podian soportar hechos consumados, y ayudar como sea al puñado de soldaditos (que tampoco tuvieron ninguna opcion) a los que se le venia el infierno.

      Looking back beyond 1965
      https://books.google.com.ar/books?id=6k_XAwAAQBAJ&pg=PA88&dq=Looking+back+beyond+1965&hl=es&sa=X&ved=0ahUKEwjnovSiponTAhXEjpAKHZSnCUIQ6AEIHTAA#v=onepage&q=Looking%20back%20beyond%201965&f=false

      • guillermo dice:

        Fijate mas abajo, la 1a foto es del 2 de Abril, la segunda el 10. Al puñado de argentinos se le debe haber agujereado las suelas, yendo a la plaza tan seguido siempre los mismos.

  4. guillermo dice:

    Querido Juancito el Bautista (come back, Salome, all is forgiven), compartís con Hebe Bonafini la tendencia a insultar sin que haga falta, y la necesidad de someterse a un test de ADN para confirmar si califican como homo sapiens. Si vamos a hablar de estos temas en algún detalle, casi al mismo tiempo que la pérdida de Malvinas, las Pcias Unidas del Río de la Plata perdieron la Banda Oriental, a pesar de ganar la guerra con Brasil, gracias a la decisión inglesa de independizar Uruguay como solución al problema tras la victoria argentina. Argentina quedó endeudada hasta las orejas con Baring (la guerra hubiera sido imposible sin el empréstito, tomado cuando las cosas venían muy mal), y perdió parte importante de su territorio – integral a la Capitanía desde el vamos y después al virreinato, a diferencia del sobaco geográfico y político de las Malvinas inhabitadas, y disputadas por 3 paises europeos desde el descubrimiento.

    Como gesta militar contra un enemigo extranjero, la guerra Cisplatina es equivalente o mas que Malvinas. Desde el punto de vista nac pop, es mucho mejor ejemplo de maldad imperial que Malvinas, que nunca fueron parte efectiva del virreinato, y que España, Francia e Inglaterra disputaron desde su descubrimiento. Pero que yo sepa, en el país que ha desarrollado la industria del feriado con dolor y sentimiento a un grado sorprendente, y donde cualquier excusa es buena para ir a la plaza a gritar contra los malvados imperiales y sus socios locales, nadie tiene mucho que quejarse sobre eso, y no merece aunque sea medio dia libre. Posiblemente porque los uruguayos finalmente no tuvieron muchas ganas de ser argentinos. Cosa que les pasa hoy a los kelpers, pero eso no quita las ganas de feriados y monumentos. Y, por mas que vos y los tuyos detesten a Rivadavia, debia ser mejor que Galtieri, gestor de la patriada que tanto te conmueve. No digo mucho.

    Argentinos, a las cosas. Vos, ándate al museo de Historia Natural y fíjate si les queda un cerebro en formol que te puedan prestar.

  5. guillermo dice:

    Me olvidé de comentarte que es notable que cuando la plaza se le llenaba a Cristina, o se llena a la CGT o a las organizaciones de DDHH es el pueblo vibrante que clama mayoritaria y masivamente, pero cuando le iban a Galtieri con el mismo fervor, banderas, etc, eran (según vos) un puñado de argentinos. Debe ser dificil descular puñado o pueblo cuando la plaza está exactamente igual de llena, pero por lo visto vos no tenés problema.

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