De los votos de Cristina. Y de los de Macri

Hace pocos días dije en este blog: “Es bueno -en mi opinión- para el peronismo y para la política de nuestro país que Cristina Kirchner se presente a las elecciones de este año. No sólo, ni siquiera principalmente, su liderazgo, son las políticas y las ideas que han quedado asociadas indisolublemente con su gestión, las que deben ser medidas en la aceptación, y el rechazo, que despierten hoy en los argentinos”.

Un apreciado comentarista del blog, Atilio, -uno de los que hace preguntas inteligentes- escribió “¿Ud. cree que en el voto a Cristina serían medidas sus políticas e ideas de gestión (como seria deseable) o tendría más vinculación con su figura? Ella despierta fervores, pero a la vez rechazos, igualmente fervorosos.

Y pensando ya en todo el país ¿se plantearán las distintas elecciones desde la diferencia entre este gobierno, por lo que hizo, está haciendo y hará, y el anterior por las políticas e ideas concretas que llevó adelante? O estarán relacionadas a simpatías o antipatías personales o de sector, o cuestiones locales?

Merece una respuesta. Y me da ocasión para reflexionar en voz alta sobre un tema que me compromete, como ciudadano y como profesional.

Como esto último, me interesa despejar una verdad a medias, popularizada por distinguidos colegas y también por vendedores de humo. Es cierto que en las sociedades modernas, con un alto grado de anomia, ya no se puede hablar de un público. Son muchos, muchísimos, los públicos que va a encontrar cualquier mensaje o discurso masivo. Veganos, boquenses, ricoteros, ex alumnos del Newman,… Cada uno con sus sesgos, sus expectativas, sus prejuicios.

Ahora, es una verdad a medias -y por lo tanto una mentira a medias- que uno puede dirigir con precisión distintos mensajes a esos distintos públicos. Se puede… pero no es posible aislarlos. Los mensajes, cuando el comunicador hace bien su trabajo, son repetidos por los que los reciben. Eso se ve con más nitidez en las redes sociales, pero también en las colas del supermercado y los vestuarios de los gimnasios. Lo que uno encuentra en la realidad, entonces, es que sobre cualquier tema importante se impone un puñado de “relatos” -a menudo dos, rara vez más de tres o cuatro, bien distintos en sus lenguajes y valores- que se transforman en la “opinión pública” de grandes sectores de la sociedad. Que, por algún tiempo al menos, son parte de su identidad.

Eso sucede hoy con el “kirchnerismo” y el “antikirchnerismo”. En sus formas más agudas, los que odian a los K, y los que odian a los que odian a los K, son característica de “minorías intensas”. Pero, esto es la Argentina, son minorías muy numerosas, porque hay muchos odiadores. Además, el “anti K ismo” es la estrategia de propaganda del actual oficialismo -pues la economía no aporta- y la política de comunicación igualmente deliberada de los dos diarios de más circulación y su cadena de medios satélites.

Por su lado, el “kirchnerismo” cuenta con un aparato de medios menos importante, por lejos, pero reforzado por muchos comunicadores entusiastas en los numerosos y articulados sectores medios argentinos.

Resumo: Para mí, una teoría de “los dos diablillos”, que considere a los K y a los anti K como fenómenos de la clase media urbana politizada (la menos y la más próspera, respectivamente), que dejan afuera a la mayoría de la sociedad, sería un error. En un nivel menos intenso, de simpatías y de antipatías, abarcan a una parte muy importante -entre las dos, claramente mayoritaria- de los argentinos. Después de todo, las gestiones Kirchner abarcaron doce años, y Cristina Kirchner fue Presidente por ocho de ellos. Es un tiempo largo para la vida política argentina.

Y CFK no es un mito, al que sus seguidores pueden atribuir contenidos diversos. Como dije en ese posteo, sus políticas y sus ideas están asociadas con su gestión. Que es lo bastante cercana -menos de dos años- para que los votantes tengan una opinión definida. Ella fue elegida en 2007 con el 46 % de los votos, y reelegida en 2011 con el 54 %. Conviene saber, y una elección legislativa en la provincia de Buenos Aires es mucho más informativa, y convincente, que cualquier encuesta- qué porcentaje de los argentinos se identifica hoy con ella.

Porque me resulta evidente que el otro protagonista principal del enfrentamiento argentino, el Presidente Mauricio Macri, no llegó a ese cargo por el entusiasmo popular con su persona. La mayor parte del 51 % de los votos que recibió en noviembre ´15, fueron contra el peronismo en su versión kirchnerista (o contra el peronismo a secas, pero es muy difícil distinguirlos para los que tienen menos de 30 años, una parte importante de los votantes argentinos).

El proceso de formación de esa masa opositora dio señales bastante evidentes a lo largo del tiempo. En 2009, un político hasta entonces desconocido y que ha vuelto a serlo, De Narváez, derrotó -justamente en elecciones legislativas en Buenos Aires- a una lista encabezada por Néstor Kirchner, Daniel Scioli y Sergio Massa. En 2011, ese voto se desperdigó en candidatos sin atractivo. En 2013, Massa se fue del PJ y venció al candidato elegido por CFK, Martín Insaurralde, también en Buenos Aires. Fue paulatinamente que Macri se instaló, ante los que iban a votar contra ese gobierno, como el que tenía más probabilidades de derrotarlo. Y así fue.

Esto no significa que Macri no conserva votos “propios”. Una parte de nuestra sociedad, no tan pequeña, el “tilingaje” podría decir la tía Mirtha, se identifica con él. Además, hay siempre un voto “oficialista”, porque, para los que no tienen compromiso político y sí urgencias, es el gobierno el que puede darles soluciones (salvo cuando el gobierno está cayéndose). Recordemos, aunque no les guste a las conciencias progres, que muchos interventores de gobiernos militares ganaron luego en elecciones libres en sus provincias. Y, tanto para el poder económico como para los que rechazan a la experiencia kirchnerista, Macri, con todas las objeciones que pueden hacerle y le hacen, es “lo que hay”. Massa puede ser una opción para ellos, claro… si la alianza Cambiemos se derrumbase electoralmente. Lo que dejaría con poco espacio al proyecto de “volver al mundo” y “darle confianza a los inversores”.

Mi convicción es, entonces, que el peronismo, y, más importante, la Argentina, necesitan saber cuál es hoy el respaldo al proyecto kirchnerista. Y cuál es el rechazo. No por curiosidad sociológica, sino porque es imprescindible saberlo para encarar su actualización o su reemplazo. Y la figura de CFK es mucho más convincente -vuelvo a usar la palabra- que cualquier reemplazante.

Y las experiencias de Duhalde y otros a partir de 2005 muestran que un peronismo que descarte la experiencia kirchnerista y no sume a los votantes que la valoran simplemente no tiene chance.

Hace unas décadas, representantes de la derecha más estúpida decían, en privado, que el problema de Argentina era que nunca había tenido una guerra (La tuvimos, y no nos fue bien). Curiosamente, ahora esa muletilla ha pasado a ser usada por otro sector, que dice que la Guerra Civil le sirvió a EE.UU. para definirse entre el Norte industrial y el Sur de las plantaciones. Y lamenta que no hayamos tenido una experiencia semejante.

Es una idiotez, por supuesto. El Norte ganó porque ya estaba industrializado, aunque el Sur tenía mejores generales. Pero es cierto que las sociedades necesitan enfrentamientos, con ganadores y perdedores, para definirse. Una victoria electoral, inconclusiva y efímera como es, es el único tipo de enfrentamiento que permite la supervivencia de Argentina como país.

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26 Responses to De los votos de Cristina. Y de los de Macri

  1. Daniel Eduardo Arias dice:

    Concuerdo bastante con la visión del Chief Abel. Pero a riesgo de tirar la pelota al corner, me gustaría poner la lupa en este párrafo:

    “Hace unas décadas, representantes de la derecha más estúpida decían, en privado, que el problema de Argentina era que nunca había tenido una guerra (La tuvimos, y no nos fue bien). Curiosamente, ahora esa muletilla ha pasado a ser usada por otro sector, que dice que la Guerra Civil le sirvió a EE.UU. para definirse entre el Norte industrial y el Sur de las plantaciones. Y lamenta que no hayamos tenido una experiencia semejante”.

    Creo que en todas nuestras guerras civiles del siglo XIX nunca hubo un Norte (o un Sur, o un Oeste) industrial. Fueron internas bravas de un mismo sur, más confusa y larga, y sin que ningún participante planteara banderas como la abolición de la esclavitud (algo había, pero poca por estos lados) o la defensa arancelaria de la industria (sólo saladeros, curtiembres y pará de contar, hoy lo llamaríamos “agribusiness”).

    Si me hablan del Paraguay industrializado, bien visto por algunos de nuestros caudillos del NEA y NOA, y que contribuimos a destruir junto a los cazadores de esclavos del Ejército Imperial brasileño, bueno, ése ya era otro país desde 1810.

    Perdón por irme de tema. OK, Que juegue Cristina. Pero subrayo lo que dijo Kici: eso va a ser plebiscitar el gobierno de Cristina, en lugar de plebiscitar el de Macri. El Macrismo está herido aunque vivo, pero el Cristinismo vivo y muy malherido.

    Además, lo único que podría darle una victoria clara al Cristinismo es una diferencia bárbara de puntos. Un casi empate sería contabilizado como nueva derrota.

    Dicho todo esto, Abel tiene razón cuando dice que CFK es el peronismo que hay (y añado que los otros son peores). No hay tiempo ni opciones. El único sector que en esta legislativa va a crecer (y creo que más de lo esperable) es el FIT.

    Y no me parece mal. A la hora de que Macri quiera seguirla a decretazos, el FIT puede ser un buen tábano en el lomo de un peronismo dividido y que en el legislativo oscila entre el “sí fácil” y el “yo no me meto”.

    • Silenoz dice:

      Dos cosas a m entender:

      1-Esté o no CFK, la “plesbicitación” de la “década deprededa” será la principal y quizás única estrategia de la asociación ilícita de gobierno, ellos creen que ganaron por ello y lo continúan haciendo

      3-No tenga demasiada esperanza en el troskismo, está todo bien hasta que desde la pureza metafísica de la hoz y el martillo, emana el “sontodolomismo” y así su perenne y sempiterna funcionalidad a la derecha….

      • Raúl C. dice:

        Así es. Frente a las elecciones, la campaña mediática feroz sobre la ‘década’ sería igual con Cristina que con cualquier otro candidato que se haya desempeñado en esos años.
        Pero Cristina tiene (más) votos.
        Creo que la conclusión sobre lo que conviene es obvia.

    • Norberto dice:

      ¿Desde cuando el FIT es oposición Daniel?
      Que el INDEM mienta descaradamente y con ello perjudique a trabajadores y jubilados, cosa que no pasaba con la mentira del INDEK, es entera responsabilidad del ombligo del FIT, cómplice de los CEO, como fue cómplice del Cappo dei Cappi a cambio de minutos de pantalla, y solo ahora pelean porque la Comisión Interna es de los nuestros dijo Pitrola. Parece que luchar contra el bonapartismo es más importante que luchar contra los realmente corruptos y opresores.
      Nunca menos y abrazos

      • Jose dice:

        ¿Desde cuando el Peronismo y el Kirchnersimo son oposición a Macri? Al menos no en Senadores y en Diputados (nacionales y provinciales) ni en la CGT.

      • Norberto dice:

        José, Ud de estúpido no tiene nada y sabe que el Kirchnerismo es oposición en Diputados y Senadores, que en la CGT no tiene cargos, y que los colaboracionistas son fugados que se decían ser tales y que hoy responden a intereses personales por dinero, o temor a carpetazos varios o en el mejor de los casos, a los intereses de sus Gobernadores, y no de sus Provincias, porque de haber defendido esos intereses en forma colectiva y mediante su peso en el Congreso, hoy tendríamos un país diferente. Parece que hemos olvidado que perdieron en primera vuelta y que ganaron por menos del 1,5%, gobiernan como si hubieran arrasado gracias a los apoyos que Ud cita, pero que de Kirchnerismo lo único que tienen es la banca a la que deberían haber renunciado.
        Nunca menos y abrazos

      • Jose dice:

        Norberto Si los insultos son su únicos “argumentos” me está dando la razón.
        Debería canalizar su ira en los que Ud cree “traidores”. “Si los diputados…” “Si los senadores” “Si los gobernadores”… Si mi gato tuviese alas sería un pájaro.

        Esos “traidores” estaban en las listas porque alguién los puso y se los votó.
        Quizás en vez de indignarse ahora debería escoger mejores representantes. Y se se indigna, hagalo con quienes corresponda. Me hace acordar a los maridos engañados cuando alguién les abre los ojos.

  2. guillermo dice:

    En el tema guerra civil, la de USA duró 4 años, la argentina de 1810 a 1880, con intervalos cortos o no muy largos de calma poco estable. El motivo de esa guerra, quien controlaba y para que se usaba la riqueza generada por Buenos Aires y su provincia, si Buenos Aires o el resto definían el rumbo, sigue tan vigente hoy como en la batalla de Pavón. Que el peronismo no pueda ganar elecciones en Buenos Aires o Rosario, y Macri tenga al interior prendido con alfileres es reflejo de ese conflicto no resuelto, y posiblemente irresoluble hasta que los niveles de desarrollo economico sean mas parejos. Si eso es posible.

  3. Silenoz dice:

    Creo que todo esto genera una gran confusión por que es algo inédito y hay cosas que no se explican aunque los intentos sean razonables. Le perdida de brújula de nuestro movimiento así parece indicarlo.

    Pasamos de minorías intensas que se odian a las del mismo tipo que resultan ser no tan minorías, por otro lado, y éste es mi gran interrogante, es por qué la presencia de CFK implica plebiscitar su gobierno que no está, ni tampoco estará a fines de este año

    Hay, o había, un consenso aceptado por el cual las elecciones de medio término plebiscitan la gestión en curso, y ahora pasamos a uno en el cual se plebiscita lo anterior sin chances, en el corto plazo, que vuelva. Ese pasaje que implica a mi entender el cambio de conducta de los votantes, es el que no se explica razonablemente.

    Según la tesis del Kichi y de la que se cuelgan los pj-tistas sin votos, brújula y con impotencia (por que no se pelean con lo cual no se están reproduciendo según nuestro alto saber realpolitikero), la sola presencia de alguien a quien se asocia a los últimos 12 años recientes pasados, debería representar una relativa grave amenaza a la población y, lo más importante, que ésta así lo considere.

    Siempre me pregunté cómo podía ser que, durante buena parte del año pasado, la imagen positiva del tilingo era mayor al porcentaje que lo votó, con todo el estropicio que están haciendo se supone que la mitad menos uno que no lo hizo, no debería haber cambiado su pensamiento, por más lábil, tilingo y clasemediero que fuera

    Pero, suponiendo que la “amenaza” indicada fuera cierta, sólo podrá concretarse en caso que sean elecciones para el PEN. Si bien es bastante difícil percatarse de las percepciones, motivaciones de los “cristianos”, “pueblo”, “laggente” y -su último avatar- “los vecinos” habría que rescatar indicios por los cuales esa amenaza es percibida como tal en una situación en la cual no figura ninguna chance concreta.

    A la vez, deberíamos entonces cuestionar lo que fue unos de nuestro dogmas más preciados: “la víscera más sensible”¿por qué razón este año no habría de ser así? ¿por qué la inflación, los tarifazos, la falta/caída de poder adquisitivo, privaciones en el consumo insustentable e inmerecido habrían de pesar menos que la “supuesta amenaza”? ¿por qué el K anti K del cro Ricardo (los huevos y las ideas) es más potente que la grieta económica? Me parece que algunos de los nuestros también le está confiriendo poderes sobrenaturales a la shegua

    Veamos a la inversa y pregunto ¿”los vecinos” no han dado muestras palpables de votar a palurdos por sólo hecho de castigar a la administración en curso? ¿por qué habría de ser distinto ahora si se presenta la supuesta “palurda”?

    Otra cosa a rescatar es lo que está haciendo la sindicada en el párrafo anterior, de las pocas que se encuentra en campaña –por una cuestión aleatoria que no previó ponele cuando la llamó el delicuente ese a Comodoro Py el año pasado- y no está haciendo apología de su gobierno, todo lo contrario. Y repito más o menos las palabras del anfitrión: la única política que hace oposición sin recurrir al tirabomba-ismo.

    En definitiva es la única que dice a su manera, ” ¿te gustó el aumento tarifario que tuviste? Votalo porque ya te prometió que te va a aumentar más´. ´¿Te gustó la devaluación?” pero con un radio de alcance que no tiene nadie.

    Consecuentemente, tampoco me seduce demasiado…. (che… que manera de usar palabras raras e incómodas…. lo voy a consultar con mi analista ja ja….) la cuestión de saber si esta elección implica un espaldarazo para continuar el proyecto o cambiarlo.

    Es más creo que la disyuntiva propuesta no existe: en el 2019 hay que cambiar o, por lo menos, recauchutar -en gran medida- el proyecto kernerista, por que éste, a mi entender, supuso un ciclo que al 2011 se había agotado, salimos del infierno y nos enfrentamos a otro círculo cuyas exigencias son mas sofisticadas que las del 2002.

    Y el 2019 será un gran intríngulas por que nos habremos de encontrar en un estado intermedio entre el infierno y purgatorio por que perdimos grados importantes de soberanía politica y económica

    En fin, creo que nos explotó (bahhh a algunos) una gran y nueva contradicción: cómo pedirle los votos a la causante de todos nuestros males…. quizás lo podemos resolver con autocrítica o, parafraseando la circularidad del razonamiento de Plaini “algo habremos hecho mal” lo cual amerita (más) autocrítica

    • victorlustig dice:

      vio la luz
      y toda la defensa de los inutiles que hiciste, vos, como tu jefa con Anibal me equivoque, borras con el codo lo que escribiste!!
      et tu quoque!

      supuso un ciclo que al 2011 se había agotado, salimos del infierno y nos enfrentamos a otro círculo cuyas exigencias son mas sofisticadas que las del 2002.

      y asi se van desgranando

      • Silenoz dice:

        Los sectarios mal interpretan a las sagradas escrituras por su carencia manifiesta de interpretarse a sí mismos, igual no está en mi deseo influir en la deriva del rebaño, así que si te hace feliz elucubrar ganzadas “tenéis” mi bendición…. Y recordad Simbad “No harás para ti escultura, ni imagen alguna de cosa que está arriba en los cielos, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra” (ja ja ja….)

        Oz saludo desde el Clu’ de Pariz

      • victorlustig dice:

        entiendo que lo ultimo fue exprofeso, pero lo de ganzadas fue mejor aun (ganzua te llevo a eso?)

        en fin….

  4. José Mercado dice:

    “El Norte ganó porque YA estaba industrializado, …” -> El Norte casi duplicaba en ganado, caballos y mulas, duplicaba en maíz, duplicaba y medio en población, triplicaba en granjas, triplicaba en superficie, cuadruplicaba en trigo, QUINTUPLICABA EN VARONES EN EDAD MILITAR. En esta situación ¿se puede decir que la decisión la tuvo la industria? ¿como si un bando hubiera estado equipado con armas de fuego y el otro no? Con respecto a esto último, el Norte dispuso de ametralladoras Gatling y fusiles a repetición Spencer y Henry, futuro Winchester, pero en ínfimas cantidades. No pudo masificarlos porque, ejem, la industria no podía proveer las cantidades gigantescas de munición que su uso a gran escala hubiese demandado. La respuesta, entonces, es no. La guerra la ganó EL NÚMERO. Cómo había ganado la de la Triple Alianza y ganaría las dos guerras mundiales del siguiente siglo.O por lo menos así lo veo yo. [Fuente https://en.wikipedia.org/wiki/Confederate_States_of_America#/media/File:Advantages.jpg%5D

    • Norberto dice:

      Perdón José, pero voy a terciar, la guerra la ganó mejor general, que no era del Sur sino del Norte, porque el Sur tenía los mejores tácticos pero el Norte el mejor estratega, su Presidente.
      Fue él quien hizo uso avanzado de la concentración de tropas mediante la información obtenida del los campos de batalla a través del telégrafo, y el transporte de soldados, armas y pertrechos por ferrocarril generando la superioridad numérica en en el tiempo adecuado sobre el terreno.
      Creo que eso mismo podemos decir de ambos Kirchner en política local e internacional con respecto a las acciones de la banda agrupada en torno al sillón de Balcarce.
      Nunca menos y abrazos

  5. ricardo j.m. dice:

    un triunfo de cris significa para todos los imbeciles del pais que se la pasa hablando pavadas justamente la inevitable ya conciencia de ello.

    aparte de ser aglutinador y conductor de todos los distritos para la oposiciones reales a esta imbecilidad gobernante que vivimos

    seria sin duda un glope mortal para esta nueva mascarada de la oligarquia imbecil argentina y los dejaria sin cuadros potables por varios años teniendo en cuenta que gastaron con este idiota a todos los mas jovenes que tenian a mano.

    por supuesto conservarian el refugio de la cuidad socialmente mas estupida del mundo y los ultimos extertores del comandante de los bobos y su clarin quien pos supuesto algun dia espero pronto se va a morir

    tambien desde el congreso quedaria perfilada una capacidad de aniulacion de lo hecho en estos ultimos año y medio donde ninguno de los negocios pasa una verdadera auditoria,

    dije negocios perdon leyes

    inclusive hasta yo podria quizas eventualmente empezar a usar signos gramaticales

  6. Luis dice:

    Para mi es un error comparar con elecciones pasadas. Macri como jefe de gobierno de la CABA mostró poco y nada de gestión a pesar de contar con un enorme presupuesto, y también debemos mencionar la gran protección mediática. Ahora es muy distinto, Macri está mostrando en que consiste su plan de gobierno aunque trate de responsabilizar a la “herencia”.
    Hay bastante fastidio en muchos sectores y no creo que la pase bien en estas elecciones. El famoso “voto castigo” reaparecerá por la inoperancia, insensibilidad y cinismo. Creo que supera a De la Rua en la velocidad de perdida de confianza, y lo peor es que no saben que hacer. Salvo que el peronismo vaya a las elecciones con impresentables, la suerte está echada para el oficialismo.
    Creo que es importante que vaya Cristina. Nadie mejor que ella para mostrar otro modelo de pais, distinto al que quiere Cambiemos. Ya lo dijo en su primera aparición pública con la pregunta “Estás mejor o peor que antes?”, tan simple como eso!!
    Ya que mencionaron a la guerra de secesión, hay una buena frase para el actual momento: “Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo.” Abraham Lincoln

  7. claudio Maxl dice:

    A ver, la sociedad contemporanea esta dividida desde el 45, en tregua desde el 83 y azuzada desde los medios (poder economico) a partir d la rebelion 2008. Aun el 54% d Cristina expone implicitamente la grieta: un 46% antiK. Ese importante 46% no se pudo expresar electoralmente xq la presencia d Cristina 2011con su inevitable polarizacion a full le clausuro el ballotage al superar el 50% en las PASO. Xq esa mitad gorila d la sociedad pudo triunfar en 2015?: debido a q “nuestro candidato” se dedico a replicar en PASO y primera vuelta la agenda antiK del contrabandista y Massita despolarizando la eleccion. Despolarizar modelos le trajo como consecuencia no poder perforar el magico 40% + 10 y regalarles el ballotage para q pudieran aglutinarse en base a su ADN antiperonista.

  8. clemente dice:

    Aún suponiendo la tensión que imagino le provoca el cuadro de época, su evidente, procurada y dificultosa racionalidad, fundada en la profesión, experiencia política y de vida, celebro este post que se me ocurre, sin ignorar nada de lo anterior, recurre a las tripas y al corazón. Antiguos, otros no tanto, viejos y noveles peronistas que hoy se nombran como kirchneristas estamos percibiendo el desafío del momento. Hay electricidad en el aire, se nota.
    Hay daños y dañados, hay desidia en algunos que han preferido conservarse en la derrota como casta, más no como ejército de reserva, olvidando máximas históricas.
    Pero, como claro, existen dudas sobre esa memoria antigua y sobre la más cercana de los 12 años, y la capacidad de resistencia y resilencia de lo que necesariamente denominamos como pueblo, el escenario electoral de octubre se dibuja como una batalla imprescindible y decisiva.
    Asumiendo las dificultades que implica una elección legislativa donde cada distrito elige sus representantes y por ende los “jefes” de los territorios buscarán imponer sus voluntades, y a contramano de lo planteado por Kiciloff, bien que como polémica y no como caso juzgado, la candidatura de CFK resultará determinante.
    Eso, sin siquiera intentar imaginar, el cuadro de deterioro económico y social que los próximos meses dejarán aún más al desnudo al gobierno nacional y sus políticas.
    Y en eso no habrá, ninguna oposición “responsable” que pueda salvarlo, ni cobertura mediática dominante, ni ejército de trolls que puedan torcer de tal modo, las subjetividades, como pudo observarse en el inédito balotaje de 2015.
    “Una victoria electoral inconclusiva y efímera como es, es el único tipo de enfrentamiento que permite la supervivencia de Argentina como país.”
    Ese es el tamaño del desafío.
    Y hay que dar esa batalla.

  9. Jose dice:

    “El que más mide” ha hecho ayer una gran contribución a las elecciones, en su intervención en América TV: el presidente Mauricio Macri lo tendrá como “aliado” en caso de querer “consensuar” políticas

  10. Capitán Medibacha dice:

    Reconozco que el argumento de Kicillof me hace pensar.- La cuestión de plebiscitar a Macri y no al gobierno K, tiene su buena parte de razón.- Por otra parte, creo que Cristina es de lejos el mejor y más importante candidato que tenemos.- No utilizarlo es como dejar a Messi en el banco.- Cristina tiene que ir como candidata a senadora en la Pcia. de Bs. As. pero encabezando fórmulas que privilegien la unidad del peronismo.- No querer monopolizar la lapicera sino negociar las candidaturas de manera equilibrada entre los distintos sectores, de manera que tengan mejores posibilidades integrando una misma lista que presentándose separados.- Imagino a Cristina y Scioli como candidatos a senadores y a Randazzo con Magario encabezando la lista de diputados.- No habría con qué darles. Un abrazo

  11. guillermo dice:

    Pero es cierto que las sociedades necesitan enfrentamientos, con ganadores y perdedores, para definirse. Lo que las sociedades necesitan para definirse es poder resolver los conflictos inevitables que se producen en la interacción de intereses sectoriales. Si eso se resuelve con “ganadores y perdedores”, y lo que eso significa en la autopercepción de los participantes, tiene mas que ver con la idiosincracia de esa sociedad que con la inevitabilidad de ese entendimiento. El mejor negociador que conozco por lejos dice que una buena negociación, ( forma usual de articular intereses), es en la que los dos lados salen con la sensación de haber conseguido algo.

    Tu comentario dice mas sobre la forma argentina de entender la sociedad, inevitable en una comunidad definida por el odio y la violencia a traves de su historia (el Proceso el episodio mas reciente pero no va a ser el último), que sobre la forma de articular desacuerdos en sociedades con algún grado de desarrollo político. El caso mas obvio de eso es Espana. En la Guerra Civil Franco salió ganador, pero la solución definitiva no salió del franquismo, combinó capitalismo y monarquía (pero constitucional, el rey no tiene poder efectivo), objetivo de la derecha, con un sistema de gobierno democrático, objetivo de la República.

    • victorlustig dice:

      supongo Guillermo que hablas de tiempos historicos distintos, uno en 1939 y el otro en 1975 no?
      la autarquia franquista duro hasta 1970s y pervivio hasta Felipe Gonzalez, que, desarmo la industria gracias a los aportes NATO/CEE que duraron hasta Zapatero, donde al aparecer la EU de los 27 se termino la guita, le dieron bomba a la construccion, exploto la burbuja etc

      • guillermo dice:

        Creo que es bastante obvio que hablé del ciclo completo post-1939 hasta cierre del franquismo, en que Franco ganó inicialmente pero el resultado final definitivo (o todo lo definitivo que las cosas pueden ser) no fue lo que el quería. No se qué tiene que ver la burbuja de la construcción en 2008 con eso. Es un hábito desgraciado pero difundido en este blog lo de traer cualquier tema, por mas lateral que sea a lo que se habla, para tratar de contradecir.

      • victorlustig dice:

        no guillermo, no era claro, saludos

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