David se ha ido

No estoy muy seguro de porqué me siento impulsado a escribir sobre David Rockefeller, banquero, nieto de John D., y heredero y custodio de una de las grandes familias de la plutocracia norteamericana, formada entre la Guerra Civil y la Primera Guerra Mundial. Lo primero que me viene a la memoria es -irrespetuosamente- un viejo chiste, el del borracho del pueblo que lloraba desconsolado en el velorio del viejo estanciero “No somos nada! No somos nada!… No somos nada del muerto!“.

A los que estén interesados en un resumen razonablemente informativo de su vida, les recomiendo la necrológica de Bloomberg´s. Lo mío es apenas un comentario: elegí esa imagen con la famosa declaración “Algunos hasta creen que nosotros (la familia Rockefeller) somos parte de una secreta cábala que trabaja contra los mejores intereses de los Estados Unidos. Caracterizan, a mi familia y a mí, como “internacionalistas”, y que conspiramos con otros como nosotros alrededor del mundo para construir una estructura global más integrada en lo político y en lo económico –  un mundo unido, si se quiere. Si esa es la acusación, soy culpable. Y estoy orgulloso de eso“.

Con esa frase, todos los fans de conspiraciones se han hecho un picnic. Al que invitan a la Comisión Trilateral, el grupo Bilderberg y los Iluminati. El punto que me interesa es que él mismo la puso en sus Memorias, que publicó hace no tanto, en 2003 (Capítulo 27, página 406).

No simpatizo con el espíritu y los mecanismos de esa estructura global que favorecía David R. Pero tengo presente dos cosas: aquellos que tienen y manejan patrimonios por encima de los diez mil millones de dólares -y hoy son muchos miles de individuos en el mundo actual- necesariamente, más allá de la ideología que tengan, su percepción será distinta a la de los que necesitamos a los estados nacionales para defendernos y para tener alguna esperanza de no ser irrelevantes.

La otra es que David R. pertenecía a una generación y a una actitud distinta de los que manejan ese poder económico en este tiempo. (En este tiempo nadie se animaría a decir algo así en público). Él nació dos años antes de la Revolución Rusa, y duró bastante más. Pero sus interlocutores en la Trilateral ya no son los más importantes jugadores globales.

Hoy la Gran Igualadora vino por él, y no me cabe juzgarlo. El comentario final lo hizo un poeta “Morir es una costumbre   Que sabe tener la gente“.

Anuncios

5 Responses to David se ha ido

  1. vale dice:

    Deberíamos hacerle un homenaje póstumo?

  2. guillermo dice:

    A ver ahora. No hay miles de individuos con assets de 10 mil millones o mas, hay unos pocos.

    • Abel B. dice:

      Es posible. Lo dudo mucho, pero no cuento con cifras precisas. Lo mío surge de una estimación, a partir de los movimientos de capital registrados (y otra estimación aún más subjetiva a partir de los no registrados). Lo que sí creo con certeza es que la lista de Forbes deja muchos afuera, en particular en el Este de Asia, en la diáspora china.

      Ah, y el descarte de algunos (breves) comentarios suyos no fue porque su redacción fuera particularmente agresiva. Simplemente porque no quiero estimular la costumbre de entrar para discutir (bardear) con otro comentario casual. Una parte es aceptable, pero con un David, el que no se ha ido, ya es bastante.

  3. vale dice:

    Mi homenaje al pobre david, que partió desnudo y daspojado de billetera quién sabe adónde

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: