El trabajo, las máquinas, y el desempleo

Fredes Luis Castro, de quien acerqué otros trabajos, sigue publicando en su blog con una coherencia que le envidio un poco. Aunque tiene un firme compromiso político, no se deja arrastrar por la coyuntura, ni permite que tome la engañosa forma de una “red social”. Que no lo es, por supuesto. El “administrador” de un blog decide lo que aparece en él, por acción o por omisión.

Fredes postea, a su ritmo, ensayos sobre los temas que elige. Ahí vuelca su opinión, por supuesto, y además -o sobre todo- enlaza autores y trabajos que aportan distintas y valiosas miradas.

En este encaró algo muy importante que a la vez está de moda (no es frecuente); lo discuten pensadores, autores de best sellers y disertantes en Davos: El desempleo provocado por el avance tecnológico, por la automación.

En este tema se ha politizado la discusión local (no es sorpresa, verdad?). Peronistas ortodoxos y también los que se identifican con lo que podría llamarse la “Tendencia Revolucionaria Keynesiana” (o keynesianismo chabón) insisten que el desarrollo tecnológico no puede/debe provocar desempleo. ¿Saben qué? Creo que tienen razón… en el largo plazo. Pero en el corto y mediano tendremos graves problemas, si no nos manejamos con inteligencia y decisión.

Pero esa es una opinión mía que voy a esbozar en un comentario al final. Antes, lean lo de Fredes Castro, que resume los distintos aspectos de un tema complejo. Y su conclusión merece ser compartida por los argentinos de buena voluntad.

“TECNO NARRATIVAS DEL TRABAJO

En La carrera contra la máquina Erik Brynjolfsson y Andrew McAfee explican de qué manera la computarización de las máquinas colaboró con el desempleo verificado en los últimos años, avance que no se limita a las actividades rutinarias, ya que las soluciones digitales extienden su imperio crecientemente a las tareas especialmente cognitivas. Esto último es confirmado por una investigación realizada por Paul Beaudry, relativa al mercado laboral estadounidense, en la que denuncia una gran reversión en la demanda de trabajadores calificados y con estudios superiores. El investigador de la Universidad de la Columbia Británica describe un escenario en el que la mayor calificación no asegura un mejor posicionamiento laboral, por el contrario la oferta es mayor a una demanda que obliga a trabajadores calificados a realizar actividades no calificadas, compitiendo desigualmente con hombres y mujeres con menor preparación, que se ven obligados a vender su fuerza de trabajo por menor salario o resignarse a la desocupación.

Las actividades rutinarias susceptibles de ser codificadas en software y las ocupaciones cognitivas susceptibles de ser penetradas por las manipulaciones algorítmicas de la big data habilitan una transferencia de labores desde los humanos a los ordenadores. Carl Benedikt Frey y Michael A. Osborne de la Universidad de Oxford, en un citadísimo paper, se atreven a los números y a la predicción y estiman que el 47 % de los trabajos norteamericanos corren riesgo de ser automatizados / robotizados, “quizás en una o dos décadas”. Esta transferencia de actividades impactará, advierten, en los servicios que mayor cantidad de empleos aportaron a la economía norteamericana en las últimas décadas.  Frey y Osborne alientan a capacitar a los trabajadores en habilidades creativas y sociales.

Otra investigación del año 2016, de la OCDE, disiente con los autores mencionados, al menos en lo que concierne a los países que la integran, indicando que en promedio sólo el 9% de los trabajos de sus mercados son “automatizables”. Sí reconoce mayores problemas para los trabajadores no calificados, aconsejando programas de re-entrenamiento laboral para este sector. Transmite similar optimismo un reporte de este año del Instituto McKinsey, que anhela una automatización que aporte a un futuro que funcione. Lo interesante de este producto es que enfoca su atención en las actividades realizadas individualmente por cada trabajador, antes que al rubro laboral en cuestión. Para tranquilidad del proletariado humano sostienen que sólo el 5% de los trabajos pueden ser completamente automatizados, con porcentajes variables en las restantes actividades pero sin excluir enteramente la injerencia humana. Al tiempo que revelan desconfianza por una intervención ordenadora de los gobiernos en el plano económico, sus autores lo conminan a funciones subsidiarias, en comunidad con el sector privado para crear las mejores condiciones de adaptación laboral, especialmente en el área educativa y con programas de re-entrenamiento laboral; y coordinadora de diálogos sociales para armonizar los cambios producidos por la disrupción tecnológica y evitar resistencias ludistas, de movida de los sindicatos.

Las otras instituciones

En las investigaciones de Frey y Osborne y de la OCDE no se tienen en cuenta a sindicatos u otros organismos defensores de los derechos de los trabajadores ni la incidencia que puede tener cuerpo normativo alguno a su favor (no figura el término derecho en ningún caso). Beaudry sólo accesoriamente alude a los sindicatos, con un comentario irrelevante. En sus recomendaciones de largo plazo e “ideas alocadas” para enfrentar el desafío que significa para los trabajadores la segunda era de las máquinas Brynjolfsson y McAfee tienen en cuenta las propuestas de ingreso básico e impuestos negativos, a la vez que aportan otras que interpelan a ONGs (como agentes de pago de personas que a través de ellas realicen actividades socialmente útiles) y empresas (por ejemplo, informando en las etiquetas de sus productos que eso se hizo con mano de obra humana). No omiten contrataciones gubernamentales como las de los años de Roosevelt, ni subsidios o vouchers para atender necesidades básicas. Nada comunican sobre posibles derechos laborales o injerencias sindicales. Para el Instituto McKinsey, ya se dijo, los sindicatos son una fuerza que amenaza el progreso.

David Autor, otro de los muy destacados edificadores del mainstream que ilustra sobre las relaciones entre las nuevas tecnologías informacionales y el mundo del trabajo se enrola en las filas de los optimistas. En una de esas dinámicas conferencias de TED considera que los modelos organizacionales que acompañan las innovaciones tecnológicas, las ambiciones humanas y las instituciones que habilitan las oportunidades y la movilidad económicas (entre las que sólo menciona a las educativas) han demostrado ser medios aptos para generar nuevos empleos.

No se trata de desmentir lo que estos especialistas subrayan, pero parecen sugerir un fatalismo tecnológico que por omisión disocia la problemática laboral de la disputa por los recursos, el rol determinante de normas promotoras de los derechos de los trabajadores y de instituciones representativas de sus intereses. Las notas que caracterizan a los trabajadores en las investigaciones de estos cientistas sociales son la pasividad y el ahistoricismo. Justo es decir que un informe de enero de este año de la OCDE acusa que las experiencias observadas en distintos países descartan que el cambio tecnológico sea suficiente para explicar los desacoplamientos registrados entre salarios y productividad.

Lo material es hermoso

Si inventar algo es descubrirlo en lo que ya existe, como afirma W. Brian Arthur, es recomendable para cualquier decisor público no distraerse de los déficits tangiblemente estructurales de la economía que debe gestionar, por el mayor erotismo que despierta la cuestión tecno innovativa. Si lo pequeño es hermoso lo grande y centenario puede serlo mucho más. Preparar la población como “capital humano” idóneo para enfrentar los desafíos digitales del siglo XXI no es más importante que contar con rutas y redes férreas, puertos y puentes, diques, refinerías y usinas que garanticen la creación y circulación de producciones materiales. Erigir o actualizar estas tecnologías físicas, sobra decir, equivale a movilizar a decenas de miles de trabajadores y es una ventana de oportunidad para especializarse en actividades logísticas sumamente apreciadas en todo el orbe. En un ensayo brillante Andrew Russell y Lee Vinsel sentencian: “las formas menos apreciadas y más subestimadas del trabajo tecnológico son también las más ordinarias: las que reparan y mantienen las tecnologías que ya existen, que fueron ‘innovadas’ hace mucho tiempo.” La abundante literatura sobre propiedad intelectual, capital humano y organizacional, contenidos informacionales, habilidades sociales, creativas y emocionales no enfatizan (tal vez no tienen por qué hacerlo) la relevancia que mantienen las “viejas” tecnologías infraestructurales.

Como señalé en otro artículo reducir obstáculos logísticos, de gestión de procedimientos, seguridad de las comunicaciones y por déficits en infraestructuras apropiadas pueden incrementar el PBI global por seis, mientras que las reducciones tarifarias (actualmente bajas y excepcionales) que tanto persiguen los acuerdos denominados de libre comercio apenas aportarían un aumento de un 0.5% a los países involucrados. Las infraestructuras físicas complementan e incentivan las muy tangibles producciones industriales, imprescindibles para obtener saldos favorables en el comercio exterior a juzgar por los patrones evidenciados en Estados Unidos en las últimas décadas. El gran país del norte padece un déficit crónico en su balanza comercial, como consecuencia de las importaciones de bienes industriales (en particular los electrónicos manufacturados/ensamblados en China), que no es compensado por un superávit de décadas en su comercio internacional de servicios (actividades de diseño, marketing, management, legales, financieros y correspondiente etcétera).

Los tres países con los que Estados Unidos tiene mayores déficits comerciales, China, Japón y Alemania, son países superavitarios en sus balanzas comerciales y fuertemente industrializados, en el caso de los dos últimos en tecnologías de punta. China y Japón son también los principales acreedores globales de Washington. Peter Navarro y Wilbur Ross, máximos referentes de la gestión comercial de la administración Trump, pícaramente observan que mientras Alemania y Japón, líderes mundiales en robótica, tienen entre un 20% y un 17% de sus trabajadores ocupados en el sector industrial, en la patria imperial a la que sirven la cifra es de un 8%. La automatización como fin del trabajo parece correr a velocidades distintas, de acuerdo con las políticas instrumentadas por los estados nacionales. Por caso, el posindustrialismo del software y las finanzas norteamericano difiere de la estrategia japonesas para hacer de sus exportaciones de infraestructuras una cuestión clave en lo mercantil y lo diplomático, en el marco de un plan pretérito al gobierno que Abe inició en el 2012.

Observaciones finales

La instrucción informacional es sumamente importante. Desconocer esto es abstraerse de las demandas laborales que vienen y las vigentes. Es acertado el sendero diseñado por el Comité de la Economía Futurade Singapur, que piensa una educación permanentemente actualizada y transmitida a lo largo de toda la vida, no de acuerdo a ciclos decimonónicos.

Omitir la importancia de instituciones representativas de los trabajadores es abstraerse de los intereses, derechos y recursos de que son, deben ser, titulares. Automatizaciones e industrializaciones no significan justa distribución de bienes, servicios y consumos dignos para los trabajadores, aspecto regularmente contencioso -la justa distribución- que debe incluirse en una completa reflexión de la cuestión laboral.

En el siglo XXI la industria aún “contribuye desproporcionadamente a las exportaciones, innovación y crecimiento productivo”, y es clave para la fortaleza y autonomía nacionales. Esto es cierto para las potencias imperiales, pero mucho más para las economías dependientes como la de nuestro país, Argentina”.

Trataré de ser todo lo preciso que pueda ser en tres párrafos. Ante todo, comparto el planteo industrialista de Fredes. Trabajo, y hago política, con ese objetivo. Lo que no me impide darme cuenta de un hecho obvio: la automación va a seguir reemplazando muchas tareas que hoy, todavía, realizan los seres humanos. El avance tecnológico ya lo hizo en el pasado: quedan muy pocos empleos para cazadores recolectores, conductores de carretas o perfoverificadores, por ejemplo. La capacitación laboral más necesaria es la que prepara para los cambios en el trabajo.

Estos cambios también transforman la sociedad. No necesitamos ir tan lejos como la invención de la agricultura, hace algo menos de diez mil años. Al comenzar el siglo XX, en Gran Bretaña, el taller global de ese momento, la mayor fuente de empleo era… el servicio doméstico. Había un millón y medio de sirvientes, sólo en esa nación.

La tecnología moderna, que puede reemplazar la mayoría de las tareas manuales -no todas, por cierto- y muchas de las que solían llamarse “de cuello blanco”, no elimina la necesidad de “mano de obra” humana en áreas fundamentales: salud, educación, seguridad. Y esa misma tecnología, al multiplicar la producción de bienes, hace posible la “ampliación de derechos” que falta: el trabajo, el empleo digno, como un derecho humano básico, tan fundamental como a la vida y a la libertad.

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34 Responses to El trabajo, las máquinas, y el desempleo

  1. victorlustig dice:

    Sin duda quiero leer la opinion calificada? de Silenoz y su amada referencia tana.

    • Silenoz dice:

      ja ja…

      Bueno ya que insitís… va más abajo y que ya escribí en un posteo anterio -y con el cual quedaste yirando como trompo- más algún agregado…

      Ahhh… Saffra no elabora ninguna teoría sobre los efectos de la robotización… a lo sumo se podrá decir que es kaldoriano…. Insisto no hables de cosas que NO ENTENDÉS.

      De hecho en la conformación de precios toma como dado el producto determinado por la demanda con una “composición orgánica de capital” ponele (lo digo asi para que los entiendas por que vo’ so de izquierda ¿no? ja ja…) y técnica de producción dadas

      Saludos enciclopedistas

  2. Daniel Eduardo Arias dice:

    Andrew y Vinsel la tienen bastante clara: la ampliación y mantenimiento de infraestructura básica generan siempre PONCHADA de laburo, y son el rango más destacable del keynesianismo no chabón de Franklin D. Roosevelt, muy por encima de los puestos de trabajo innecesarios. Me remito a la represa Hoover, pero sobran decenas de empleos.

    Poniendo la lupa encima, la mayor pérdida de puestos reales de trabajo en los EEUU no la causan los robots ni los chinos, sino la desatención sistemática del mantenimiento de infraestructura por parte de los condados, estados y el propio gobierno federal. Me remito a un programa nuclear que supo ser el más activo del mundo, y está parado desde los ’80 por falta de repositorios geológicos de alta para el combustible nuclear quemado de más de 104 centrales. Pero se puede seguir con los ferrocarriles, los puentes, y hay de sobra.

    Lo que no deja de ser cierto es que la construcción y el mantenimiento de grandes infraestructuras es bastante automatizable, en el mediano plazo. Limpiar ventanas en rascacielos de 400 metros y expuestos a viento turbulento es una tarea más adecuada para robots tipo araña que para frágiles humanos.

    Pero insisto en que Andrew y Vinsel nos marcan bastante bien la dirección A NOSOTROS. Joder, compañer@s, teníamos 48.000 km. de vías férreas en 1948, la red ferroviaria más extensa y capilar del Hemisferio Sur. ¿Recuerdan? Y aún así, dejaba casi toda la Patagonia afuera. ¿Qué tal ir recuperando ese capital increíble, una vez que se haya podido expulsar a los concesionarios? ¿Cuánto trabajo directo e indirecto generaría?

    Blogmaster, gracias por no incurrir en la sevicia lingüística de poner “cualificados” y en cambio usar “calificados”. “Automación” en lugar de “automatización” no me parece mal, porque es tres sílabas más corta, como palabra, aunque suena más a inglés traducido que a castellano. Pero le concedo graciosamente mi bula por razones de brevedad, como a los que dicen “lubricar” en lugar de “lubrificar”.

    En cuanto a Frey y Osborne, más allá de ser la munición pesada favorita de los neocons yanquis para destruir trabajo sin sentir culpas en los EEUU, esos pibes están seriamente trulados del balero.

    • Mariano T. dice:

      Ando bastante por el interior. Entre 1/2 y 2/3 de esa red es hoy a lo sumo un terraplén con pasto, ni signos de rieles o durmientes.
      Tampoco es necesario, ni económicamente posible, reconstruirla (salvo trabajos keynesianos a pico y pala a 0,5 dolares la hora). Fue hecha para el diseño carreta de domicilio a tren, tren, carreta de tren a destinatario, el camión es mucho más adecuado para ir de domicilio a domicilio.
      El FC hoy es adecuado para el transporte de mercaderías de bajo valor a larga distancia(>300 km, y sobre todo >700 km), y para el transporte de personas en áreas densamente pobladas, o entre ciudades populosas si previamente hay un vía de carga.
      O sea, las principales redes troncales, hacia el Oeste, NEA y NOA

    • victorlustig dice:

      No Daniel, la imagen de Hoover es vieja, no mas,las obras de infraestructura no necesitan casi gente, y, si estan bien hechas tampoco mucho mantenimiento.
      Y, el mantener lo actual, o, reconstruirlo, necesita mas superestructura en general que mano de obra, y la primera si esta bien planeada, es minima.

      El ejemplo mas claro son los trenes, ya que los menciona Mariano, no hace falta conductor, es como el viejo cuento cuento de la central electrica el gendarme y el perro, la central automatica, el gendarme para que no entre nadie y el perro para que no toque nada.

      Con los camiones va a pasar mas o menos lo mismo

      BTW yo tambien construiria con retorno de capital garantizado como los ingleses

  3. MAGAM dice:

    A los argentinos nos gustan mucho las cosas importadas. Por eso nos gustan los salarios en dólares bien altos y en continuo ascenso. Al menos este gobierno es coherente, también deja entrar muchos bienes y viajar sin inconvenientes (a los que van quedando todavía dentro de la economía). CFK defendía salarios altos en dólares pero no te dejaba usarlos, se pisaba la cola.

    En 30 años van a entender el mensaje de los post, todavía no se dan cuenta la importancia del esquema macroeconómico. No es suficiente, pero sí absolutamente necesario. Y es la forma de consumir banquinas, veredas y puentes, que son bienes y servicios locales. Y ni les cuento en la mejora de la calidad de vida.

  4. Mariano T. dice:

    Los trabajos en agricultura extensiva estarán en breve en condiciones de ser casi totalmente automatizados.
    En la Argentina, los contratistas van a poder prescindir casi totalmente de tractoristas, y van a poder trabajar miles de hectáreas con la ayuda de un familiar(que puede ser una mujer, porque con uno que haga fuerza, y cada tanto, sobra).
    La composición orgánica del capital va a ser similar a la de las industrias más avanzadas, o sea mucho dinero en capital, poco en mano de obra.
    Las máquinas van a ser con piloto automático, joystick y múltiples monitores, para manejarse desde una casilla a la sombra. Con eso las jornadas, si los que trabajan son los dueños, van a poder extenderse mucho.
    Esto va a ampliar la brecha de competitividad entre países con altas superficies por unidad de explotación, o con sistema de contratistas, y los países con sistemas de producción del siglo 20.
    Salvo que la abundancia de mano de obra barata y calificada frene este proceso, algo altamente improbable que suceda.

    • Silenoz dice:

      “La composición orgánica del capital va a ser similar a la de las industrias más avanzadas, o sea mucho dinero en capital, poco en mano de obra.”

      Desde cuando es o va a ser similar….. vo’ que repetís conceptos marxistas, residuo típico de ciertos progres liberales de izquierda pequebú -que no entienden un soto de lo que hablan- decime ¿acaso las grandes y pujantes empresas tienen actualmente un menor coeficiente de trabajadores que el campo? SI es así ¿por qué el desempleo cae en los países industrializados? ¿hay convergencia hacia abajo en cuanto al porcentaje de trabajadores en la “composición orgánica de capital”?

      Fijate las pavadas que decis….

    • Marcelo J. Tull dice:

      Mariano: Está claro que la tecnología nos llevará, efectivamente, a esos límites en breve.- Yo pienso que, como método utilizado por el Estado para reducir la lógica desocupación creciente y dar empleo a esas grandes cantidades de gente que pululan entre la pobreza y la indigencia, podría utilizarse un sistema de cooperativas o empresas mixtas (con una dirección compartida entre Estado y trabajadores) para, desde los productos agropecuarios que son nuestro fuerte, producir dejando de lado el paradigma de la automatización.- No digo en las empresas privadas sino en esas otras y para solucionar un tema puntual que va en aumento.- Los privados podrían seguir con el método establecido de adquirir esas máquinas que comentabas (mediante inversión propia o con fondos prestados) para reducir al mínimo la mano de obra y aumentar sus ganancias, QUE DE ESO SE TRATA TODO.- Las otras empresas, por el contrario, utilizarían automatización lo menos posible incrementando la mano de obra.- El resultado sería quizás un menor rinde y un resultado en $$ también algo menor.- Pero tratándose de empresas estatales o semi estatales, esa ganancia que en este país suele ser desmedida (no me vengan con el cuento de los pobres empresarios del campo, salvo excepciones) sería aplicable totalmente a sueldos y a reinvertir para luego dar un resultado de “superávit” que, si fuera de $100, estaría bien.- O sea, dedicar la ganancia del empresario a repartir entre los asalariados y la propia empresa.- Si esto funcionara y no veo por qué no, podrían producirse casi los mismos bienes que una empresa privada, los cuales podrían por ejemplo ser utilizados para el consumo interno y, por qué no, un excedente para exportar si fuera el caso.- Ese Estado provincial o Municipal, tendrá nuevos trabajadores en sus provincias los cuales necesitaría escuelas, hospitales y otros servicios públicos que podrían ser en parte bancados por esos mismos emprendimientos.- Esta gente trabajaría en blanco y sería aportante al sistema tributario y además consumirían en sus provincias lo que generarían otros negocios o comercios y así una rueda de crecimiento.- Cuando esos jóvenes obreros o sus hijos estudien y decidan dedicarse a otras ocupaciones, siempre habrá quienes los reemplacen.- Y si en determinado momento no se consiguen obreros, porque el grueso de la población ya tiene otro tipo de empleos y la desocupación descendió abruptamente, se podría aumentar paulatinamente la automatización o dejar el emprendimiento pasándolo a otros empresarios privados.- Digo, esto sería para trabajarlo mucho pero podría servir para algo tan loable como generar trabajo y hacer, en un tiempo corto, que ese trabajador se considere a sí mismo una persona útil, con todo lo que eso conlleva.- Ocuparse en políticas de mediano o largo plazo que termine solamente pensando en generaciones futuras, resulta en condenar a la pobreza, la indigencia y la marginación a millares, hoy, mañana y pasado.- Ojo que no hablo de comunismo utópico; creo en la empresa privada, pero también creo que el Estado debe ocuparse de todos aquellos que quedan por fuera del sistema.- Además que después cuando aumenta la violencia y la inseguridad, les echamos las culpas a ellos y terminamos armando a las fuerzas para que los baleen.-

      • guillermo dice:

        Si el productor privado puede automatizar, su costo final va a ser mas bajo. Para que el producto del estatizado pueda entrar a la cadena de comercialización habría que regularla mucho o estatizarla, ningun vendedor privado va a pagar mas caro un producto que su competidor (a no ser que se le prohiba por ley) paga menos, a la no tan larga se arruina.

        Sin entrar a que tu industria no automatizada produciría productos inexportables por costo, el grado de control y vigilancia que requería tu sistema lo hace muy dificil de operar en un sistema economico no estatizado mayoritariamente.

      • Mariano T. dice:

        Es un tema muy complicado producir con tecnología atrasada y menor eficiencia de la mano de obra en un país de mano de obra cara (en Bangla Desh sería mucho más viable, pienso)
        Yo no me refería a industria transformadora, sinó a la producción de las materias primas.
        En la industria que mencionás la automatización es un hecho con cierta antigüedad, no algo que se venga como en los campos.
        Y esa automatización, y robotización va a ser cada día mayor. No le veo futuro a, por ejemplo, fábricas de galletitas con tecnología obsoleta.
        El proceso de automatización es para bajar costos. Si lo hace uno solo, aumenta su ganancia, si lo hacen también sus competidores, baja el precio del bien, y el último en adoptarlo cierra.
        En un país con mano de obra cara, por su costo directo e indirecto, esto es vital.

  5. CV dice:

    Hmmm… Los avances en inteligencia artificial ya están reemplazando mano de obra humana en áreas tan tradicionales como medicina y abogacía, por ejemplo.

  6. Silenoz dice:

    Ya que insiste el comisario.. pero sólo voy a resaltar algunas cosas de un comentario mío en un posteo anterior entitulado “La guerra del libre comercio”

    Ya que hace mucho que no mando grafiquitos (no los hago yo ehhhh… si a vo’ supersticioso te estoy diciendo) resalto los sgtes.:

    Personas empleadas de 18 a 64 años por grandes rubros y en términos de porcentaje sobre los trabajadores (1979 y 2009 – USA)

    El óvalo está indicando rubros en los cuales hay menor participación relativa de los laburantes, las causas pueden ser diversas pero podría ser consistente con la idea del auge de la tecnificación, ya que estos rubros son candidatos naturales debido a la rutinización de las tareas.

    Sin embargo y a la vez, han aumentado los puestos en los extremos de dicho círculo que indican ocupaciones relativas a técnicos, gerenciamiento y profesionales. Y, por el otro lado, servicios dedicados a la salud, alimentación incluida la agricultura a contramano de un pavote de por acá arriba donde le da a la bola en base a la “composición orgánica de capital” en la industria del yuyo…..

    Índice de cambio en las habilidades requeridas en el trabajo (1960-2009 USA)

    Las líneas que suben se refieren a una mayor solicitud de tareas que tengan que ver con el análisis, procesamiento de información y resolución de problemas no estructurados, que casualmente todavía la computación no puede resolver

    El corolario apurado de la automatización al menos en USA es:

    1-cambios en la naturaleza del trabajo
    2-nuevos tipos de trabajos que reemplazaron a otros con un mayor número de trabajadores
    3-el efecto negativo es que se amplió la brecha salarial intra clase, los salarios de los trabajadores calificados crecieron mucho más que aquellos con menor calificación.

    Por esto es importantísima la educación en este proceso de automatización mundial, proceso que viene desde antes del cro. A. Smith, la “división del trabajo” fue el mote dado a un fenómeno que ya se manifestaba claramente.

    Además cuestiona fuertemente lo que dice uno de los autores citados en el posteo del cro. que afirma que los trabajadores mas calificados reemplazaron a los menos calificados y por un salario menor.

    Este tipo de “explotación” se debe a otras cuestiones tales como el desempleo o flexibilización laboral que no tienen origen en una creciente automatización si no en las políticas económicas implementadas + la capacidad y poder de negociación de los sindicatos. Aunque no lo crean el nivel salarial todavía se disputa a las trompadas (como la bancaria o docentes) y no por mecanismos de mercado tales como oferta-demanda o su productividades marginales. Por esta razón para el ”Instituto McKinsey, [entre otros “zink tank”], los sindicatos son una fuerza que amenaza el progreso.”

    En consecuencia y agregando a lo anterior[1]:

    El progreso técnico NO CREA desempleo masivo, si puede pasar que en el corto plazo haya un alza de desempleo, pero en el largo los cambios de la productividad RELOCALIZAN Y CREAN NUEVOS EMPLEOS ANTES QUE DESTRUIRLOS (los más sobre pasaron los menos)

    La tasa de aumento de la productividad no produce una caída de hs. de trabajo pronunciada (o vis a vis) y rápida Un aumento del 75% de la productividad implica tan sólo una caída del 10% en horas de trabajo

    Es más, hasta puede que una mayor tecnificación presione al alza de los salarios hay un consenso en los economistas que afirman que a mayor cambio tecnológico => mayor producción => mayor cantidad de trabajadores y, debido a su mayor poder de negociación, generarían mayores salarios reales

    En cuanto a la incidencia en el “capital” y la posibilidad de su sustitución por la mano de obra , por lo de arriba, estamos en un estado de progreso técnico con aumento de mano de obra, ‘tons:

    – si la “sustituabilidad” entre trabajo y capital es menor a 1 =>
    a) el incremento del porcentaje de capital/producto en el tiempo incrementa el porcentaje de trabajo;
    b) si es igual a 1 la participación laboral se mantiene constante

    Data reciente sugiere un constante o aumento de la participación laboral y en el corazón de la era post-industrial se concluye que ese ratio es igual o menor a 1, con lo cual más capital implica mayor cantidades del mismo pero a un precio menor con lo cual su participación en el ingreso esta cayendo, la robotización debería cambiar esta tendencia: lograr un mayor retribución del capital en el ingreso en perjuicio del trabajo

    Con respecto a la posibilidad de mayor productividad por un mayor uso de robots como dice el autor de [1] y en sus propias palabras:
    ”it’s hard to believe in a dystopian world of robot induced productivity growth where secular stagnation also occurs

    Agrega y enfatiza a lo que decía el cro. Vernengo con su concepto de “Determinismo Tecnológico”

    Repito lo dicho en mi comentario del posteo “La guerra del libre comercio”:

    Al día de hoy ” Se tiene así un contexto en donde el poco dinamismo de la demanda impide crear las condiciones necesarias para el cambio o la evolución tecnológica, impidiendo mejoras “estructurales” producidas en los sucesivos ciclos que habrán de determinar la tendencia a largo plazo, todo lo indicada en la Ley de Kaldor-Vernoon, ‘tons si alguna vez llegara esa suerte de “gobernanza de las máquinas” el contexto reticente a la “destrucción creativa” desde hace aproximadamente 40 años lo está irremediablemente postergando cada vez más

    Sí hay que tener serios cuidados con la implicancias del progreso tecnológico y no necesariamente en la industria como dice el cro. Lewis [1], estos pueden producir fenómenos de concentración y caída de beneficios a la vez, lo cual puede ser perjudicial pero como contrapartida puede dar a luz nuevas aspectos como relocalizaciones y nuevas formas de comercio y producción

    Por último un par de reflexiones berretas:
    Si la robotización viene avanzando más o menos rápido ¿por qué se busca todavía la ventaja comparativa estática de salarios bajos?
    Y si en un futuro nadie labura y habrá una creciente población sin medios para consumir que será mayoría ¿de dónde saldrán las ganancias de las empresas si cada vez menos gente podrá adquirir sus productos? La robotización quizás en algún futuro sea plena pero la subsistencia de los “cristianos” debería cambiar rotundamente comparada con la que “gozamos” a la fecha.

    [1] Robot Macroeconomics: What can theory and several centuries of economic history teach us?

    • Mariano T. dice:

      Agricultura bajó a la mitad, inutil! Ponés un gráfico y no tenés la capacidad intelectual, no digo de analizarlo, de interpretar los colores de las barritas.
      Justo cuando estaba rompiendo mi regla #noleoasilenoz llego a una pavada y tengo que dejar de leer. Lo de después no debe valer la pena.

      • Silenoz dice:

        Ja ja ja…

        ¿así que justo en éste rompiste el #YoNoLeoASilenoz? hacés bien en no romperlo…. y, por lo que veo, está bien atento ..”congratuleiyons”….

        Saludetes “capitalistas orgánicos”

      • guillermo dice:

        Tus elucubraciones no tocan que el crecimiento de empleo ha sido en servicios, eufemismo por trabajos de limpiador, seguridad, etc. En los “paises industrializados” que mencionás, eso significa que el ex-obrero, usualmente clase media baja blanca, nivel educacional bajo, o tiene que emplearse a limpiar hoteles a mitad de lo que ganaba, en compania de inmigrantes no blancos a quienes generalmente detesta, o re-educarse (quien paga?) para poder conseguir trabajo con sueldo equivalente al que tenía, que requiere nivel educacional mas alto. En el caso de USA desplazandose desde el Midwest a las costas, sin ninguna garantia de ser empleado por edad y falta de experiencia.

      • Silenoz dice:

        Ja ja ja..

        Cha pajarón colonizado ¿así que el cremiento en lo que el cuadro engloba como Technisians, Professionals y Managers son “ex-obrero, usualmente clase media baja blanca, nivel educacional bajo, o tiene que emplearse a limpiar hoteles a mitad de lo que ganaba, en compania de inmigrantes no blancos a quienes generalmente detesta, o re-educarse (quien paga?) para poder conseguir trabajo con sueldo equivalente al que tenía, que requiere nivel educacional mas alto”?

        Pregunta ¿los ingernieros, contadores que trabajan en las empresas automotrices por ej. son “servicios”?

        Y lo que sigue tomalo como un, te repito, un acto de cortesía que un coso como vo’ no merecerá ‘eva’ n eva’

        “Pacualito”, el posteo habla de la pérdida de trabajo por la robotización y lejos está de haber pasado, si se pierden puestos es por mil cosas antes que la “gobernanza de las máquinas”

        Antes de contestar tomate la dosis de quetiapina HMS.. je je…

      • guillermo dice:

        -Espero que te alcance como para mandarle una botellita de vino Coto a guillermo p, que admira las preguntas de tu parrafo final. Si pudieras comprar información posterior a 2009, hubieras tenido la respuesta. Si alguien va a poner una fabrica con robots, es mucho mas probable que la ponga en USA, China o EU, mercados principales, que en Vietnam o El Calafate. Llega a su mercado con menos flete, aduanas, etc. Está pasando ya en USA. Pero fabricar en un taller en Bangla Desh lleno de gente que gana 1 dolar por día sigue siendo negocio en muchos rubros.

        – De que vamos a vivir si el trabajo se robotiza? Con información post 2009 sabrías que en algunos paises se está considerando pagar un ‘sueldo nacional’, forma mas elegante de llamar al seguro de desempleo para todos, para asegurar un piso de vida a la población no empleable sin discriminar.

      • guillermo p dice:

        Билл, ¿otra vez sopa?

    • guillermo p dice:

      El último párrafo de Sile es cristalino por su sencillez y contundencia (y según su autor por su categoría de “berreta”).

      La nota del post empieza con un trabajo de Paul Beaudry. Es conveniente recordar que correlación no implica causalidad. Los siguientes argumentos de otros investigadores no agregan nada a una vieja discusión: el Ludismo fue refutado reiteradas veces por Lo Real. Y de eso se ocuparon a principios del XIX tipos como Malthus, Say y Sismondi (que no coincidían en casi nada de fondo.) Poco se agregó después.

      Un mundo con máquinas que producen, a su vez producidas por máquinas no debería preocupar porque genere desempleo.
      En todo caso sería casi un paraíso producto de una revolución política, cosa que no veo probable por lo menos en las próximas centurias.

      El mundo con el que nos corren los nuevos ludistas es imposible.

      Más debería preocuparnos la aparición de una casta vigilanta (ya lo estamos experimentando).
      O delirios tales como el de la película Yo Robot (apenas inspirada en el original de Asimov). A pesar de sus taras hollyoodenses la recomiendo para la reflexión política. En resumen trata sobre la autonomización de los robots (también tema viejo si los hay, aunque no tanto como el del desempleo tecnológico).

  7. victorlustig dice:

    ay Silenoz
    debe ser por eso que China manda las camisetas a fabricar a Vietnam, Vietnam a Birmania y se me estan terminando los paises…

    lo del tano ese que repetis como loro, ok, sera asi, el que viva lo vera

    evidentemente no entendes que la superestructura, ya sea artificial o real es lo que produce empleo actualmente, ejemplo, conductores de trenes en trenes que no lo necesitan, hoy, camioneros a futuro y asi

    Lo tuyo es optimismo creativo, y, nadie dijo nunca gobernanza de las maquinas, eso es todo tuyo solito

    duda: tu insistencia en usar lo de commisario es por usar tu profesion? tan identificado te sentis?

    • Silenoz dice:

      Y lo tuyo es metafísica hormonal….

      Saludetes “superestructura[l], ya sea artificial o real” ¿¿¿?????

      #YoNoLeoASilenoz

  8. victorlustig dice:

    guillermo p
    lei hasta que dijiste ludistas, justamente es lo contrario, los ludistas, dirigidos por un imaginario Ludd, rompian las maquinas, ellos eran los artesanos mas calificados desplazados por la automatizacion de la epoca (telares, etc)
    en fin

    Sile

    todo bien, si la realidad no condice con la teoria, la realidad debe ser cambiada, sigamos leyendo a Silenoz, es Stanislas Lew y el futuro comunista

  9. guillermo p dice:

    Víctor, sigo sin entender, ¿qué me quiere explicar?.

    ¿y la moto?

    • victorlustig dice:

      guillermo p

      tu definicion de ludita es exactamente al reves de lo que realmente fue el ludismo, transcribo

      El mundo con el que nos corren los nuevos ludistas es imposible.

      segun esto, quienes decimos que todo el trabajo sera reemplazado por la automatizacion somos ludistas, o luditas, implicitamente a favor de eso (lo agregue yo esto ultimo)

      y no, los luditas estaban en contra de eso, prendian fuego los telares.

      de nuevo, lees mucho a Silenoz, mucho grafico, mucho colorcito, mucha sarasa

      • guillermo p dice:

        Usted tiene un problema con la semántica. Es inútil, la comprensión de textos le patina.
        “…quienes decimos que todo el trabajo sera reemplazado por la automatizacion somos ludistas…” JUSTAMENTE POR ESO “…prendian fuego los telares.”

        ¿y Candela?

      • Mariano T. dice:

        En realidad siempre fue obvio que los telares mecánicos reemplazan a los operarios, para eso se inventaron. En Manchester y ahora.
        El Ludismo es suponer 1) Que se puede frenar ese proceso 2) Que es conveniente hacerlo
        La realidad fue que el crecimiento de la producción trajo riqueza, inversión, y muchos más empleos que los perdidos, al menos en Inglaterra en el siglo 18/19

      • guillermo p dice:

        No vaya tan rápido Mariano T.
        El tema es más difícil. También trajo miseria, en el campo y las ciudades.
        Un poco tiene que ver con lo que otros comentaristas dicen sobre el corto plazo.
        En Manchester (S XIX) fue una cosa. Ahora deberíamos haber aprendido de toda el agua que pasó bajo el puente.
        Pero en el fondo estamos de acuerdo en que no se puede frenar ese proceso y que no genera desempleo.
        Ni debería, ni siquiera a corto plazo.

      • victorlustig dice:

        el primero si, el segundo lo dudo mucho

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