Trump y la Historia que no finaliza

vacaciones

Lo dali

Hay algo que me fastidia en el hecho de estar de vacaciones ahora, y con un acceso mezquino a Internet. Es que en estos días se desarrolla un proceso que, por lo importante e inesperado por los analistas, no puede compararse a otro que el que lanzó Gorbachov en la vieja URSS al empezar con la Perestroika.

Dicho esto, me apuro a remarcar la diferencia: el socialismo sovietico, a lo largo de siete décadas quedo ligado con el destino de esa Gran Potencia. La globalizacion en su version financiera, no está atada, solamente, a lo que haga o no haga EEUU.

Al regreso acerco algunas reflexiones. Ahora, subo desde la distancia y con atraso esta nota de Gabriel D. Lerman. Doblemente interesante porque proviene de un progresista de Página 12, especie aferrada a sus convicciones, que encuentra que ahora debe repensarlas. El titulo, apropiado, es

FINAL ABIERTO

También el hecho de menospreciar procesos de cambio más atados a liderazgos que a partidos, de no comprender cabalmente el fenómeno del populismo latinoamericano, y el de haber sido, por suerte, constructores de teoría al mismo tiempo que estábamos en el corazón de la praxis, contribuyeron a que no exista un corpus de ideas más o menos sistematizado sobre lo que fue el giro a la izquierda en la región. Esto ocurre en circunstancias en las que ya deberíamos estarnos preguntando cómo afrontar la reacción conservadora que se está procesando en muchos de nuestros países”, reflexiona la uruguaya Constanza Moreira, senadora del Frente Amplio y ex precandidata presidencial en las internas de su coalición en 2014. Reflexiones a subrayar y cotejar ofrece el artículo de Moreira y los de otros dirigentes e intelectuales destacados de la región como Alvaro García Linera, Emir Sader, Alfredo Serrano Mancilla y Ricardo Forster, que integran la compilación Las vías abiertas de América Latina, editada por la UMET bajo la coordinación de Carlos Girotti. Pensar, historizar, realizar balances, refundar la política, todo esto suscitará, desde ahora, la última década en América Latina, parecen decirnos estos autores. Si bien estamos viviendo un momento de inflexión o declive, la caracterización del proceso también es política: no es lo mismo señalarla como “restauración conservadora”, como “fin de ciclo”, como “repliegue temporal” o, como prefiere decir García Linera, como un “proceso por oleadas revolucionarias”.

Sería demoledor y abismal liquidar el tema en pocas páginas, y los autores son conscientes de su doble condición de políticos y pensadores, algunos con mayor acento en uno u otro eje. Los temas que subyacen a esta obra colectiva, tan heterogénea como las referencias que emplean y aluden, son un llamado a la historia, a la economía, a las ciencias sociales, y también al ejercicio del periodismo o en todo caso ese flujo cotidiano de pequeñas informaciones y noticias que hoy recibimos y reproducimos por redes sociales, y que presentan todo el tiempo una reinterpretación del mundo en que vivimos. Porque cada presentación contenida en esta vías abiertas, que juega en su nombre con aquella obra de Eduardo Galeano de tanta pregnancia simbólica, alude a la larga construcción, muchas veces fallida, de un conjunto de naciones, de pueblos y destinos, alguna vez agrupados bajo la etiqueta “Patria Grande”. De eso se trata, parecieran susurrar todos por lo bajo. La dificultad radica en las velocidades, en los problemas específicos, en las particularidades, en el trazo que cada país ha significado como emergencia nacional, estructural y simbólica. Y en este sentido, tal vez el intento más original y preciso que deja este libro sobre la mesa del pensamiento actual latinoamericano, que podría dar el puntapié para un nuevo tipo de reflexión contemporánea, es el esfuerzo que hacen García Linera, Sader, Moreira, Ramírez y Guijarro, por apuntar logros y obstáculos, contextos y realizaciones de cada proceso nacional. Es decir, no rearmar de un modo automático la estela retórica de la patria grande que todo lo cubre y lo exime, sino ahondar el debate en los aspectos cruciales en los que pueden puntuarse medidas de gobierno, programas implementados, relaciones orgánicas entre Estados y movimientos sociales, procesos culturales abiertos, ampliación de derechos, dilemas de la concentración de medios y la convergencia tecnológica, en fin, modelos económicos de desarrollo y distribución social de la renta. En este sentido, y como ha sucedido en otros momentos cruciales del continente, sería de gran fertilidad y buen augurio, una invitación abierta y generosa al debate de parte de universidades, institutos, partidos, movimientos y fundaciones que aún tengan entre sus horizontes la construcción de ciudadanía y la ampliación de derechos políticos y sociales, a pensar los resultados pero también lo que subyace a todo el proceso, considerado en marcha o en suspenso. Sería deseable si existiera la voluntad y el espacio para ofrecer debates contundentes como los que en su tiempo protagonizaron José Martí, Manuel Ugarte, José Carlos Mariátegui, pero también Fernando Henrique Cardoso y Enzo Faletto, Juan Carlos Portantiero, José Aricó y todas las escuelas de la región albergadas en Flacso, Clacso y otros espacios institucionales de larga experiencia.

En algún sentido, el señalamiento de la inmersión en la historia concreta que presenta aquí y ahora Alvaro García Linera, en su rol de vicepresidente de la Repíblica Plurinacional de Bolivia, lo eximiría aparentemente de un debate de tenor académico, incluso muchos considerarían esto como una snobeada o un gusto para contertulios sin perspectiva. Sin embargo es García Linera mismo quien invita a producir un debate abierto y franco en cada idea que plasma, y no desde un pedestal o un púlpito gubernamental sino desde el foro social y político, la cátedra, el espacio público. Dicho lo cual, vale la pena contexctualizar que no siempre las condiciones para el debate son las más genuinas. En un apartado que lleva por título “Gramscialización de las estrategias de contrainsurgencia imperial”, denuncia que en los últimos cuatro años asistimos a un proceso de “agresión concéntrica que combina boicots económicos, ataques políticos internacionales, financiación de partidos políticos de derecha locales y carteles mediáticos de difamación y mentiras, con movilización social”. Y compara que así como hace tres décadas las fuerzas armadas norteamericanas leían El arte de la guerra de Sun Tzu, hoy leen los textos gramscianos debido a “la preponderancia de las batallas culturales en el nuevo escenario de disputa del poder continental”.

Cuatro son los logros de la última década para García Linera: la ampliación de la democracia política, la redistribución de la riqueza común y ampliación de la igualdad social, el ensayo de formas posneoliberales de gestión de la economía y administración de la riqueza, y la construcción de una internacional latinoamericana progresista y soberana. El subrayado de estos cuatro ejes, que abarcan la política, la cultura, la economía y las relaciones internacionales, bastaría para introducir una agenda caudalosa de debate. Cada eje despliega a su vez gran cantidad de subtemas y aspectos. Mantiene, en esa línea, semejanzas con el artículo de los ecuatorianos Ramírez y Guijarro, y el venezolano Serrano Mancilla. No es casualidad que esos balances desplieguen una grilla amplia y abarcadora de lo social, lo político y lo económico, dado que resultan sobreimprimirse en procesos donde la radicalidad de los cambios presenta mayor hondura. Diferente es el caso de Brasil y Uruguay, y con otros matices, Argentina. Sin embargo flaco favor se le haría a la complejidad e incluso a la praxis política, si se adoptaran las etiquetas fáciles de populismos duros o blandos, socialismos democráticos, progresismos instituyentes o institucionalistas. Emir Sader puntualiza sobre Brasil: “El gobierno no buscó transformar las estructuras de poder heredadas del neoliberalismo, ni el poder del capital financiero, ni el del agronegocio, ni el de los monopolios en los medios de comunicación. Es cierto también que en aquel momento, no se tenían las fuerzas necesarias para ello, pero el gobierno tampoco se propuso generar las condiciones para poder hacerlo en el futuro. El éxito de las políticas sociales y el liderazgo de Lula disminuyeron -hasta cierto punto y hasta cierto momento- los efectos negativos de esas estructuras que se mantenían”. Ricardo Forster señala la necesidad de pensar hasta qué punto la experiencia del kirchnerismo es heredera y crítica del movimiento creado hace más de setenta años por Juan Perón: “No para dirimir algo casi imposible de lograr, que es explicar la exuberante y contradictoria diversidad del peronismo, su paso tumultuoso por la historia nacional, sus logros y sus oscuridades, sino para romper ciertos prejuicios a la hora de realizar un balance productivo y crítico de esta última década en la que tantas cosas ocurrieron cuando ya nada presagiaba que la historia iba a recomenzar”. Y adentrándose en una zona más polémica que recoloca la política argentina en la tradición progresista, al referirse a la derrota de 2015 y a la restauración neoliberal emprendida desde entonces, Forster se pregunta sobre el kirchnerismo: “¿Acaso fue el último nombre posible para una apuesta emancipadora en un país que vuelve a girar hacia la derecha regresando a su oscura gimnasia de la repetición? ¿Acaso se replicó con el kirchnerismo aquello que de Alfonsín dijera Pancho Aricó, cuando sostuvo que había estado ‘a la izquierda de la sociedad’?”.

Dos o tres núcleos históricos se agolpan y conviven en las referencias que realizan los dirigentes y pensadores políticos reunidos en este libro, y cada núcleo ofrece una mayor dificultad aún. En primer lugar, la idea de América Latina o patria grande heredada de los tiempos de la independencia, con las grandes figuras patrióticas de los próceres y padres fundadores: Bolívar, San Martín, Artigas. En segundo lugar, las relaciones que se establecen con las etapas nacionales de mediados del siglo XX, aunque muy matizadas en estos artículos, y el llamado populismo latinoamericano: Vargas, Perón, Cárdenas, Paz Estenssoro. En tercer lugar, lo que tanto Sader como García Linera, de manera escrupulosa, aún denominan los gobiernos progresistas y nacional populares posneoliberales, emblematizados en las figuras de Chávez, Lula, Kirchner, Correa, Evo y Mujica. No es fácil realizar balances o ensayar memorias cuando los procesos aún están abiertos, cuando el fragor de la lucha lo dificulta o cuando la madeja de compromisos e intereses creados abduce la crítica. Sin embargo, es imposible pensar que una década como la pasada hubiese tenido lugar sin una larga construcción conceptual, política y cultural que sobrevino en el tiempo a la derrota popular de los años setenta, y que se apoyó en una búsqueda modernizadora e incluyente a la vez que, desde los años ochenta, viene pensando a la región sin renunciar a la democracia ni a la igualdad.

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7 Responses to Trump y la Historia que no finaliza

  1. Edgardo Arrivillaga dice:

    Abel te busque en las necrologicas porque pense que te habias infartado. Afortunadamente veo que no es asi y que gozabas de vacaciones, no romanas pero algo es algo. El señor Slim y Trump coinciden totalmente en sus objetivos y se avizora un largo camino que recuerda bastante a Ronald Reagan. Favorece a todo esto el Brexit que se hara desde una oficina escondida en la India, que es el verdadero centro de operaciones y de contrainformacion del Brexit. El problema de estos muchachos es que brutalmente se han quedado sin el onanismo intelectual que les permitio currar con el gobierno de Cristina y ahora de Macri. Trump no es un intelectual, es un ex cadete de West Point que hizo un fortuna. No se diferencia demasiado de Slim que representa la otra cara de la moneda. trump es un hombre de accion, mucho más que el tonto de Macri, y se le puede permitir avances y retrocesos. Despues de todo Jean Paul Sartre cuando se aburria de escribir una trilogia desde el cafe Flore, simplemente la dejaba inconclusa. Veo que mencionas a menudo a Galeano. Galeano, cuyo verdadero nombre es Eduardo Wilson Galeano, dirigia la revista Marcha en Montevideo, cuya redaccion se encontraba justamente encima de las oficinas del Banco Britanico para el pais. El objetivo britanico era contragolpear a los intereses americanos desde una posicion laborista y de eso como vos sabes conozco bastante. A Las venas abiertas de Americalatina le falta una buena tranfusion. Trump acaba de bombardear Yemen y esto no es casual, parece una maniobra concertada con Putin y a la vez Israel, que son el nucleo duro de la politica de Trump en el campo internacional. Yo fui uno de los escasos periodistas que vaticino el triunfo de Trump, no solo por el sistema electoral americano sino porque curiosamente confluye junto con Slim en pautas del viejo peronismo que fueron plasmadas en en las actas de Chapultepec. Ahora todos estos alegres muchachos deberan ganarse la vida en el mundo real y dejarse de hacer literatura. El antecesor de ellos ultimado por el GRU y Laurente Bedia era Leon Trosky. En el interin sospecho que la guerra de religion esta desatada y por un tiempo tendremos amables novedades, particularmente del lado de Venezuela. los gasoductos que pretende construir Trump restituyen la reserva energetica americana y prescinden totalmente del señor Maduro Moro. Bueno, la corto aca, te envio un abrazo honesto y bienvenido al mundo de los vivos. Edgardo Arrivillaga.

    • Flics dice:

      Con tantos infartos, venas abiertas, transfusion, mundo de los vivos… me quedé pensando: este Edgardo será rumeno?… porque me parece que les han tirado las estacas y andan comentando por todo lado.

    • Rogelio dice:

      Estimados Abel y Edgardo, aquí Galliano los saluda !

      Ojo Edgardo, que se lea bien… “Galliano, Rogelio Francisco” y NO “Galeano, Eduardo Wilson” (de quien es bueno saber que dirigía la revista “Marcha” de Montevideo).
      En “Marcha” también escribía desde fines de los ’50 Alberto Methol Ferré, aunque quizás Methol ignoraba que la publicación tenía “… la redacción (…) justamente encima de las oficinas del Banco Británico para el pais”.
      O si lo sabía no le atribuía mayor importancia a la circunstancia.

      Pero ahora quiero referirme al tema específico del post:
      Final abierto entre el cadete Trump y la historia.

      Y no lo haré con sesudas especulaciones al estilo de Eduardo Wilson sino con un par referencias específicas.

      1) Pregunto: comenzó la reforma del sistema monetario internacional ?

      “Teherán planea abandonar el uso de la moneda estadounidense en la información financiera después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, emitió una prohibición de viajar a siete países, entre ellos Irán” => Russia Today https://goo.gl/2wrIZE

      2) Trump: el dólar fuerte “nos está matando” => https://goo.gl/BJRT95

      “El dólar bajó de las alturas que alcanzó a comienzos del año después de que Donald Trump señaló su preferencia por una moneda más débil advirtiendo que el billete verde era ‘demasiado fuerte’ para que las compañías estadounidenses compitieran con sus homólogos chinos”. => Financial Times https://goo.gl/zGp6WI

      Saludos cordiales

    • ricardo j.m. dice:

      loco si sorna ni burla es patologico ese comentario es un delirio y no por sarcasmo o joda como a veces hago yo u otros comentaristas. anda al medico chabon porque ya comentaste boludeces antes y todos sabemos que sos un facho de manual pero este es un delirio.

      cuales son los objetivos de slim y trup, son los mismos que los de putin e israel , antes el brexit se hacia en otro lado quienes son los muchachos a los que te referis.

      o sea vos creas en tu mente un sujeto y despues le hablas o pensas en el como si existiera fuera de tu mente?

      no se si tus estudios de ser superior incluyeron algo que tenga que ver con la realidad pero este comentario es la expresion de una patologia chabon

  2. guillermo p dice:

    “Si bien estamos viviendo un momento de inflexión o declive”, nosotros tenemos materia gris que a la restauración le falta.
    Tranquilos que es sólo un paréntesis.

  3. Daniel Eduardo Arias dice:

    Lerman, como Forster, deberían probar el castellano.

  4. Juan el Bautismo dice:

    se infarta solo si se descuida y se le cruza algun ziberialito por ahi

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