La nueva batalla de Clarín

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Hoy, martes 17, la Policía Federal reprimió en medio de un enorme dispositivo de seguridad, a los trabajadores de Artes Gráficas Rioplatense (AGR) que tomaron la planta en rechazo de los casi 400 despedidos anunciados ayer por la empresa del Grupo Clarín“.

Una noticia como otras, bastante común en estos meses. Pero es especialmente mala para Macri, estimo. Porque a Clarín no le interesa cargar con esa imagen. No es una buena política empresaria, para un grupo de medios dirigidos a un público masivo. Tendrá que disimular pegándole más a este gobierno.

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9 Responses to La nueva batalla de Clarín

  1. Ricardo D'Annunzio dice:

    las rejas verde militar son todo un simbolo,

  2. Norberto dice:

    Primero y ante todo solidaridad con las nuevas victimas del multimierdos, y hay un dicho muy viejo “Roma no paga……” , que podría aplicarse a las banderas que flameaban en medio de la brutal represión, instrumentada por aquellos de quienes se sirvieron y a quienes sirvieron, difamando un Gobierno democrático a cambio de numerosos minutos de pantalla.
    Siempre esos extremos trabajaron a la par, y siempre la carne de cañón sufrió las consecuencias de los delirios de las mansas conducciones cuya corrupción no es la de los burócratas, pero si reemplazamos dinero por “honores” finalmente equivalen, ¿no es así señores Wermus y Pitrola?
    Nuevamente mi solidaridad con los ex trabajadores, hoy desocupados, cuya conducción política contribuyó a que el monstruo obtuviese los resortes del poder del Estado a travez del partido de la revancha.
    Y recomiendo a quien se sienta ofendido, lea al compañero Mayolero, Antonio que gentilmente nos acerca Nando

    https://poesiayramosgenerales.blogspot.com.ar/2017/01/aporte-de-antonio-diezcarta-un-docente.html

    Nunca menos y abrazos

  3. Daniel Eduardo Arias dice:

    Norberto, pregunta ingenua y desde el desconocimiento: ¿qué tiene que ver el PO con esta nueva agresión de Clarín contra sus laburantes? Es otra movida de flexibilización laboral de un personal ya bastante precarizado, tras muchas movidas similares pero raramente así de brutales.

    Yo laburé casi 10 años en ese diario, y vi cómo año a año iban destruyendo el convenio periodístico, reemplazando personal con contrato formal de trabajo por pibes que ya entraban flexibilizados y dispuestos a no tener jamás vacaciones, días médicos, cobertura social o membrecía sindical. Hasta que en 1998 echaron directamente a la calle al 60% de la redacción. Y de yapa, a los 45 correctores que impedían que el diario saliera en el estado ortográfico y sintáctico abismal que hoy lo caracteriza.

    Y ojo, todo esto se perpetró bajo la indiferencia total de ya ni recuerdo qué burocracia sindical, cuyo representante venía una o dos veces por año en su Nissan Pathfinder a reunirnos en asamblea para asestarnos “a lo’ compañero'” algún speech en alguna suerte de castellano. Nuestros delegados auténticos de comisión interna habían sido barridos todos: Pablo Llonto, hoy abogado laboralista, e incluso -para joderlo más a Llonto- su esposa, la negra Ana Ale, que con su excelente carrera como periodista en economía, no se pudo bancar la tristeza y se la comió un cáncer en pocos meses.

    Pablo Llonto jamás pudo volver a pisar la redacción, pese a la sentencia firme de reincorporación de no sé cuántos tribunales laborales. Clarín siempre se pudo dar el lujo de incumplir órdenes judiciales.

    De modo que dado que el diario viene haciendo esto de recambiar personal con contrato de trabajo por pibes flexibilizados desde hace décadas. Y simplente para bajar costos, aunque a costa de una disminución fortísima en la calidad del diario, que ya era baja.

    Y no es que los costos laborales fueran altos: la redacción se llevaba en forma de sueldos aproximadamente el 2% de las ganancias del diario impreso, en mis tiempos clarineros (entre 1985 y 1997). Y nada de esto sucedía porque hubiera troskos en el personal. No había siquiera comisión interna, después de la expulsión de Llonto. Y si tenés que hacer prehistoria, a la comisión interna anterior al Proceso los milicos la habían desaparecido. A cambio de autorizar un par de adopciones medio raras por parte de “la señora”, según el temeroso runrún de Radio Pasillo.

    Por supuesto, estamos hablando de un mundo distinto, el de la redacción de la bajada de Tacuarí. La planta de impresión en la calle Zepita es y siempre fue otro planeta, y creo que aún más salvaje.

    Todo eso simplemente sucedía, y no dejó de suceder mientras estuve en ese diario, con el sueldo congelado 7 años (1990-1997), y veo que sigue sucediendo. “Nothing personal, just business”, como dice Michael Corleone en “El Padrino” antes de mandar a liquidar a un ñato. La patronal del grupo del que estamos hablando es mucho más experta en ignorar la ley que los Corleone.

    No entiendo qué tienen que ver Huermus o Pitrola en esto. Por ahí también son culpables de las inundaciones, quién te dice.

    • Norberto dice:

      ¿Cuantas horas con denuncias falsas al Gobierno de los derechos, y cuantas aceptando sin chistar sobre esas condiciones laborales y el monopolio de la información a cambio de esas mismas horas de pantalla?
      Yo vi banderas de esa formación política durante la represión de los compañeros, a los que en todas las manifestaciones contra el anterior Gobierno los vi defendiendo el status quo, un status quo injusto que podía reproducirse en los demás medios, y que hoy gracias al manejo de los institutos y fondos del Estado, ahogan de todas las formas posibles a quienes son voces contrarias en los medios, y nunca vi solidaridad de esos compañeros con aquellos en riesgo por dicho accionar.
      Ah, tal vez tendría que haber dicho los hermanos Wermus.
      Nunca menos y abrazos

      • Mariano T. dice:

        La línea de un diario no lo establece nunca el personal, y mucho menos el gráfico, salvo que sea una cooperativa.
        Pero coincido en que una comisión interna dominada por el PO es como perder la fábrica (esa es la experiencia argentina) con un terremoto o un incendio. Ya no sirve más. Toda negociación deja de ser a favor de los trabajadores y pasa a ser en aras de la revolución.
        En ese caso, el manual dice que hay que cerrar lo antes posible, antes de que los costos y las pérdidas se multipliquen.
        Hay situaciones en las que los trabajadores tienen la sartén por el mango: Cuando la empresa gana dinero en esa fábrica, necesita imperiosamente esa producción que es insustituible, y el corte de producción genera pérdidas estratégicas que superan ampliamente el valor de la producción.
        Y hay otras en que la sartén la tiene la patronal: Cuando esa unidad no da ganancia, su producción puede ser sustituida con ventajas, y lo mejor es cerrar. Ahí los sindicatos quedan inermes.
        Clarin podrá ganar mucho en otras áreas, pero no en la impresión en papel, que en si es un negocio en decadencia. Encima con CI del PO, el futuro de AGR es sombrío.

  4. […] anticipé aquí, esto no iba a salir gratis, […]

  5. vale dice:

    “Así como no podemos concebir un hombre sin alma, es inconcebible un pueblo sin doctrina. Ella da sentido a la vida y congruencia a los actos de la comunidad. Es el punto de partida de la educación del pueblo. Sobre el concepto armónico de la relación, los gobiernos deben adoctrinar y organizar a las comunidades para conducirlas en medio de la incomprensión de algunos de los intereses de otros. Una legión de aduladores los influenciarán para desviarlos, y otra de enemigos para detenerlos. Esa es la lucha. Saber superarla no es cosa simple. Para lograrlo, el pueblo es el mejor aliado; sólo él encierra los valores permanentes, todo lo demás es circunstancial. La violencia, en cualquiera de sus formas, no afirma derechos, sino arbitrariedades. Recurrir a la fuerza para solucionar situaciones políticas es la negación absoluta de la democracia. Una revolución aún triunfante no presupone sino la sinrazón de la fuerza. El gobierno se ejerce con la razón y el derecho. Doblegar violentamente a la razón y al derecho es un acto de barbarie cometido contra la comunidad. Recurrir al pueblo es el camino justo. Un gobierno es bueno cuando la mayoría así lo afirma. Las minorías tendrán su influencia, pero no las decisiones, que corresponden a la mayoría. Una minoría entronizada en el gobierno mediante el fraude o la violencia constituye una dictadura arbitraria y la antítesis de todo sentido democrático. Un flagelo político, del que aún no estamos exentos, son las tiranías oligárquicas producto de la traición de la fuerza, confiada a menudo a la ambición de los hombres. Su destino es siempre el mismo: llegan con sangre y caen con ella, o por el fruto de su propia incapacidad prepotente. La soberbia de la ignorancia no tiene límites. Hombres inexpertos, faltos de capacidad y a menudo de cultura, caen pronto en las demasías de la fuerza. No atinan a la persuasión porque la consideran una debilidad. Una legión de ignorantes ambiciosos y venales ejerce el mando. Otra legión de aduladores los rodea y les aplaude para sacar ventajas: eso es un gobierno oligarca”. Extracto del escrito de Juan Domingo perón- La fuerza es el derecho de las bestias- paraguay-1955

    otro
    “El hecho es que se presencia aquí el insólito caso de un gobierno constitucional, elegido por la inmensa mayoría del pueblo, derribado mediante un cuartelazo artero y traidor. Los que hablan de la democracia; debían sentir rubor de nombrarla frente a semejante aberración. sin embargo, tan poca es la vergüenza de
    cierta gente y tan grande su cinismo y mala fe, que conscientemente son portadores del encomio vergonzoso a una dictadura de ignorantes asesinos, en nombre de la justicia que escarnecen, de la libertad
    que humillan y de la democracia que pisotean. Se ha traicionado a un país, se ha defraudado a un pueblo, se han escarnecido todos los principios y aún hay hombres tan malos y tan mentirosos, que llenan hojas con elogios a los malvados y loas a una tiranía oligárquica de hombres oscuros al servicio del sucio dinero de una traición. -Pobre justicia, pobre libertad,
    pobre democracia!
    Otros “demócratas” callan con el silencio de la cobardía, que es el peor de los silencios. vivimos días de resignación silenciosa y de acomodamiento burgués. Los luchadores no son de estos tiempos. Han pasado a dominar los simuladores y mentirosos. Hay que simular y mentir en este mundo de sepulcros blanqueados.
    Sin embargo, nosotros no habíamos dejado de prever cuanto sucedió, tomando en el orden doctrinario y de la organización las medidas dirigidas a neutralizar los efectos de una asonada oligarca y de una tiranía de este tipo que le seguiría. Conocedores de nuestro medio, accionamos durante ocho años para consolidar
    nuestra organización y darle caracteres de una institución permanente.
    El primer trabajo fue dirigido a inculcar la doctrina. Cada justicialista, no sólo conoce la doctrina, sino que la siente y la practica. Así organizamos, intelectual y espiritualmente, a la enorme masa justicialista, haciendo que, de una misma manera de ver los problemas, resulte de un modo similar de apreciarlos y un mismo
    modo de resolverlos. Esta unidad de doctrina que “organizó” espiritualmente a cada hombre sirvió de base para la organización material de nuestro movimiento en sus diversos sectores: los hombres, las mujeres y los trabajadores.
    Como es usanza de los tiempos modernos, especialmente en nuestros países, azotados de tiempo en tiempo por las tiranías oligárquicas, nuestra organización puede actuar en la legitimidad y también en el
    campo ilegal, según las circunstancias. Si nos dejan, actuamos legalmente, si no, tendremos la ventaja de hacerlo ilegalmente, donde nos agrandaremos.
    En nuestro país sabemos a qué atenernos. En el orden político hay sólo dos tendencias: los justicialistas y los antijusticialistas. Los hombres y mujeres que actualmente están en esos bandos es difícil que cambien,
    porque media profunda convicción. Sabemos que de los diez millones de votantes, en números redondos, siete son nuestros y, sabemos también, que son inconmovibles e inalterables. No hablan, pero votan.
    Nuestro movimiento ha sido creado y organizado “de abajo hacia arriba”. Cuenta la masa más que los dirigentes. Al contrario de lo que sucede en otros partidos, que la masa depende de los dirigentes, en el
    nuestro los dirigentes dependen de la masa. Pueden, como sucede en estos momentos, encarcelarnos a todos los dirigentes y la masa sola sigue accionando. En el proceso eleccionario, cuantitativo por
    excelencia, no interesan dirigentes sino sufragios. Los dirigentes son necesarios recién en el gobierno….”

  6. Daniel Eduardo Arias dice:

    Por supuesto, valoro más la respuesta racional de Mariano T. que en la ofendida de Norberto, quien pasa por alto que si los laburantes de AGR en la calle Zepita votaron a su actual comisión interna, tal vez sea porque la vieron con más ganas de defenderlos de lo que les está pasando hoy. Asunto que para todo aquel que haya laburado unos pocos años en Clarín era un asunto cantado.

    Lo que les trato de decir desde mi humilde experiencia es que si Zepita cerró en 2017 y no algunos años antes es porque había una comisión interna peleadora, y no debido a que la había. No lo puedo afirmar con seguridad porque hace 20 años que me fui de Clarín. Pero quizás Uds. estén confundiendo causas y consecuencias.

    Trataría de acercar otra idea a consideración de Uds. Conociendo en forma demasiado personal la autoridad arrasadora con la que se manejó la patronal de Clarín desde 1976 en adelante, no es improbable que la ideología de la Comisión Interna fuera un dato a pie de página.

    Creo también que pasan por alto que los troskos hoy no son los de antes de 1989. Son más viejos, menos soberbios y más negociadores. Siguen creyendo que al final las cosas las va a resolver la revolución socialista, pero al menos aceptaron que no es mañana ni pasadomañana, y que entre tanto hay que aguantar y sumar puntos, o al menos no perder demasiados.

    Magnetto et al. no tienen límites políticos ni judiciales, y en cambio son dueños de una autoridad política inmedible. NK vio claramente que había que destruir sí o sí esa fuerza, porque minaba todos los poderes elegidos del estado, y en lo que respectaba a su persona, el suyo como presidente. No creo que haya siquiera podido elegir esa pelea, y no voy a criticarlo jamás por haberla dado.

    Norberto T. tiene razón: tanto los periodistas gráficos como los obreros gráficos atados tecnológicamente al papel impreso somos dinosaurios, y el asteroide de Chicxulub ya cayó.

    Algunos estamos tratando seriamente de evolucionar de terópodos a aves. Preferentemente, no parripollos.

    • Norberto dice:

      Daniel, con el respeto que Ud me merece, cosa que no sucede con Mariano, yo me estoy refiriendo a los empleados, obreros y sicarios del multimierdos, en su inmensa mayoría vistiendo desafiantes la camiseta del mismo, aún en contra el bienestar de la Nación, y lo digo porque me ha tocado polemizar más de una vez con algunos de ellos.
      Y vuelvo a repetir que nunca los he visto solidarizarse con los los medios de todo tipo con ideas diferentes en dificultades por los torniquetes que entre Tacuarí y sus empleados en diversas áreas del Gobierno, entendiendo por tal los tres poderes del Estado, aplican buscando su desaparición, antes bien celebrando su debacle o el triunfo de la injusticia en beneficio del monstruo del cual forman parte.
      Debo decir que los trabajadores de esos palos tienen cierto parecido psicológico con los artistas, anteponiendo sus aspiraciones e intereses personales a los colectivos, como lo han demostrado a lo largo de más de dos siglos de mentiras creíbles en honor de sus amos, siendo destacables y destacados aquellos casos donde a contracorriente denunciaron excesos, siempre desde condiciones de inferioridad frente a la hegemonía existente.
      En síntesis, mi opinión sobre los empleados del multimierdos es que se encuentran a gusto revolcados en el chiquero y que solo reaccionan ante su expulsión del mismo, mientras tanto celebran cuanta victoria obtenga por cualquier medio, legítimo o ilegítimo, en detrimento todo aquel que consideran adversario que amenace poco o mucho su posición hegemónica.
      Por si lo olvidó, los recuerdo atrincherados para evitar las posibles medidas autorizadas por la LSCA.
      Nunca menos y abrazos

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